Capítulo 10 El misterio del bosque verde
Comenzaba a salir el sol y yo me miraba en el espejo mientras me colocaba mi sombrero blanco y subía mis calentadores azules por mis piernas. Eevee estaba todavía dormida encima de la cama, comencé acariciar su nariz, después de que se subiera a mi hombro nos pusimos en camino.
Salimos de la casita y nos adentramos en el bosque. Todo estaba en calma, demasiado en calma. Por el camino vimos un montón de Pokemón bicho como kakuna, metapod, caterpie, incluso pudimos ver un Pikachu pero se escondió rápidamente antes de que pudiéramos acercarnos.
Nos encontramos con un caza bichos, niños que llevan ropa corta, sombrero, una cartera y una red. Lazo su Pokeball al aire y de ella salió un Caterpie.
-Mi Caterpie y yo llevamos juntos desde hace ya una semana, seguro que vuestros lazos nos son tan fuertes como los nuestros. –Me retó el niño que por la pinta era mas pequeño que yo con un tono de superioridad.
-¿Por qué no probamos los que dice? –Mi tono también sonó superior.
Eevee se adelanto a mí y comenzó el combate.
-Te dejo el primer movimiento. –Le dije, el estudio del profesor Oak, mi abuelo, me ayudaba con este combate, por lo que se, un Caterpie puede aprender subiendo de nivel 3 movimientos.
-Te arrepentirás, Caterpie, disparo de mora.
-Eevee utiliza la cola para potenciar el salto. –Sé que el salto de los Eevee no es muy bueno pero potenciado con la fuerza de su cola el ataque puede ser esquivado, en cuanto al disparo de mora no produce daños pero baja la velocidad. –Eevee ahora usa placaje.
El placaje hico que Caterpie retrocediera unos metros. A caterpie le salieron unas lágrimas en sus ojos negros.
-Vamos Caterpie usa placaje tú también. – la orden de su entrenador hizo que esas lagrimas desaparecieran y que comenzara con el placaje.
-Eevee placaje tu también.
Los dos Pokemón corrían uno contra el otro y nosotros esperábamos cual de los dos saldría vencedor. Al final los dos chocaron y saltaron hacia atrás después del golpe Eevee permanecía en pie pero Caterpie no se levantaba, el combate había terminado con una nueva victoria para nosotras.
-oh Caterpie. –Se lamentaba el niño mientras corría hacia su Pokemón.
Yo cogí a Eevee y recogida en mis brazos la acaricié la cabeza, había hecho un buen trabajo. Me despedí del niño y le indique donde estaba la cabaña del guardabosque. Después de que el niño se marchara continuamos nuestro camino hasta encontrarnos con otro entrenador. Mi primera impresión fue que quería un combate pero después me di cuenta de que llevaba un pokemon en los brazos.
-Hola, ¿sabes donde esta el casa del guardabosques? –Me pregunto alterado.
-¿Qué es lo que te ha pasado?
-Es ese pokemon que se esconde en el riachuelo de allí delante, quería atraparlo porque oí que era fuerte pero es demasiado fuerte para nosotros.
-Así que todos esos pokemon debilitados que vi están así por ese pokemon. –Pensé.
-Lo siento pero tengo que irme, se lista y no te acerques a ese lugar. –Me dijo eso y se marcho corriendo.
Los pokemon del bosque verde son pokemon de tipo bicho, Caterpie, Weedle y como mucho algún metapod, kakuna o incluso Pikachu, no suelo aceptar las cosas sin haberlas visto antes pero según lo que se tampoco es que sean tan fuertes como para acabar con tantos pokemon.
Me pueden llamar testaruda pero si ese pokemon había causo tanto daño como dicen tenía que verlo, así que hice una señal a Eevee para que se subiera a mi hombro y nos dirigimos a ese riachuelo. Llegamos al riachuelo pero no vimos a ningún pokemon todo era demasiado tranquilo aunque me resulto raro no ver a ningún pokemon cerca del rio, pero bueno no pensaba tirar la toalla tan pronto así que saque la comida y nos relajamos junto al rio. Después de comer seguíamos sin oír nada así que decidimos echarnos la siesta.
<<Era una noche nevada, recuerdo que hacia mucho frio, estaba cansada pero no podía dejar de correr, me dolían los pies, las piernas, el pecho, todo mi cuerpo era difícil de mover solo mis oídos estaban lo suficientemente bien como para oír a alguien que me llamaba>>
Me desperté de repente las pesadillas nunca dejaban de estar presentes a pesar de que ya no recordaba quien me llamaba, mire hacia el rio y en el agua se había formado unas ondas el agua se movía porque algún pokemon estaba cerca, vi una figura un tanto rara y forcé algo la vista para poder verlo mejor, vi una esfera blanca y unos ojos enormes negros, tenía la forma como de un ekans pero esa esfera blanca me confundía me quede mirándolo mas tiempo esperando que se movía algo y poder verlo mejor mientras daba vueltas a mi conocimientos sobre los pokemon para saber cual podía ser, tenía que fijarme por supuesto en la forma pero también en el hábitat, el comportamiento, todo contaba. De repente se movió el sol se estaba poniendo pero creo que vi el color azul, tenía una nueva pista, lo que reducía mucho la lista, tenía uno en especial en la cabeza pero era imposible.
Se movió, lo vi claramente era un Dratini. Me impresiono, los Dratini son pacíficos no se pelean y su hábitat no era este, viven en unas zonas determinadas o en océanos así que no tenía ningún sentido el que estuviera aquí. Volvió a moverse y salió del agua a unos pocos metros de mí, vi claramente sus heridas, me acerque a él no se porque pero fue un impulso, se giro hacia a mi pero se desmallo. Cogí vendas y medicina que había comprado, mientras colocaba las vendas me fije en un pañuelo que tenia atado, las cosas comenzaban a cuadrar, este pobre pokemon seguramente habría sido abandonado aquí, con las esperanzas de que su entrenador volviera permaneció en el rio sin moverse y seguramente por la confusión que tiene era por lo que atacaba a los demás.
Se hizo de día y yo había estado vigilando a ese Dratini desde que le encontré, el comenzó a despertarse poco a poco, en cuanto me vio se asusto y se alejó unos pasos.
-No te preocupes no te voy a hacer daño. –Intente calmarle. -¿Te encuentras mejor?
Él se miro y comprobó que ya no tenía heridas pero seguía un poco confuso. Para tranquilizarle saque un poco de comida y se la puse a una distancia intermedia entre él y yo. Lo primero que hizo fue mirar la comida y después poco a poco se fue acercando y comenzó a comer primero con un poco de vergüenza pero en cuanto lo probó comenzó a comer como si nunca hubiera comido en días.
Eevee se despertó y se acercó a mí.
-¿Eevee? –Preguntó.
Yo no la dije nada la hice una señal de silencio mientras sonreía.
Comenzamos a recoger observados por Dratini, cuando ya lo teníamos todo nos dispusimos a marcharnos pero mire a Dratini que tenía la cola entre el pañuelo y su cuerpo intentando quitárselo. Me acerque a él y se lo quite, cuando me di cuenta estaba pegado a mi.
-¿Dratini?
-Dratini –Me dijo sonriendo.
-¿Quieres venir con nosotras? –Le pregunte mirándole a los ojos y después mirando a Eevee.
-Dratini. –Vi claramente su sonrisa y sus ojos negros tenían otro aire.
Saque una Pokeball de mi mochila y la lance hacia él. La Pokeball se movía de un lado a otro y lucia luces rojos pero enseguida las luces se apagaron y se paro, lo que significaba que el pokemon estaba atrapado
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http://www.cpokemon.com/foro/threads/25281-La-historia-de-una-leyenda.

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