Legendary Human
Hoy les trago un fic para el evento haz tu propio fic vip, esta inspirado en Pokemon y One Piece, se acabo la era de lso entrenadores y la de los piratas, hoy empieza ¡La Era Legendaria!
Introducción:
Ahora el primer capitulo para no dejar las cosas cortas ^^
Introducción:
Spoiler
Fabri: ¡Otro trago!
El cantinero removió el vaso con restos de sustancia purpura de las manos del joven y puso en su lugar un plato de fideos. Posteriormente tomo una botella verde y vertió su contenido en el vaso, la etiqueta de la botella claramente decía “Jugo de uva sin alcohol”.
Cantinero: Niño, has comido suficiente para alimentar treinta soldados del ejército y juraste sobre tu vida tener el dinero para pagarme por todo, ¿¡Donde esta ese dinero!?
Fabri: Bueno, vera…
Repentinamente la puerta se abrió de golpe siendo arrancada del lugar, un fornido hombre con dos espadas en cada mano se apareció con incontrolable furia en sus ojos.
Fabri: ¡El tiene el dinero para pagar…! Bueno, no estoy seguro de si tenga suficiente para pagar todo, pero se trata de un caza recompensas famoso, de seguro le sobra el dinero, mire lo icnreible que se ve con cuatro espadas juntas, obviamente es alguien adinerado…
Comenzó a reírse despreocupadamente sin prestarle atención al espadachín, cometer tal error provoco que antes que el cantinero se diera cuenta, el joven de dieciséis años tuviera 4 espadas clavadas en su cuerpo.
Cantinero: ¡No…no…no puede ser, eso fue agi…lidad!
El caza recompensas comenzó a sentirse mareado, de su boca tosidos comenzaron a salir mientras veía deformarse el cuerpo de su adversario, los tosidos empezaron a transformarse en escupidas de sangre hasta comenzar a vomitarla.
Fabri: ¿Tendré que pagar también la limpieza y la puerta?
En el lugar que se hallaba el cadáver de Fabricio una mesa ocupaba su sitio, cortado por las espadas. Detrás del caza recompensas el verdadero humano apoyaba firmemente su mano en la espalda del enemigo.
Caza recompensas: ¿Qué…que eres…?
Fabri: ¿Acaso has venido por mi cabeza sin saberlo? Soy un chico normal de dieciséis años, nada más… era una linda mesa para sentarse, tendrá que comprar otra.
El espadachín se arrodillo involuntariamente, mientras sus bolsillos eran revisados. El joven había tomado dinero de ellos para pagarle al cantinero y sumarlo a sus ingresos personales, junto a los billetes también adquirió un papel de se busca donde miraba seriamente un chico de oscuros cabellos y ojos celestes, en su espalda el mango de una espada sobresalía en la foto mientras que el resto se ocultaba en el cuerpo del delincuente. Debajo del cartel podía leerse “Flask p_p” y una recompensa de 72.000 Pokedolares.
Fabri: ¡No puede ser!
Indignado, arrugo el documento para guardarlo en el bolsillo, parecía decepcionado de haber mirado ese cartel. Volvió a colocar la palma de su mano en la espalda del caza recompensas.
Cantinero: ¿Qué le haces?
De la mano del adolescente luz blanca comenzó a emanar, deteniendo la pérdida de sangre del espadachín completamente.
Fabri: Cuando despierte estará débil, tome esto como pago y aliméntelo apropiadamente, también tiene para la mesa.
Con el cuerpo tembloroso, el dueño del lugar tomo las monedas que el chico colocaba en sus manos, al terminar dio media vuelta y se retiro del negocio sin decir nada.
Cantinero: Como si fuera a darle de comer.
El hombre comenzó a revisar a la victima de la pelea, no tenia ninguna herida en la piel, sin comprenderlo busco en sus bolsillos algo de dinero que hubiera quedado hasta tocar un papel.
Cantinero: ¡No puede ser…!
El papel era otro cartel de “Se busca”, en la foto salía un chico de pelo completamente despeinado y marrón, ojos castaños y una sonrisa despreocupada como si le pareciera divertido el asunto de ser un criminal que el ejercito se desvelaba buscando. Lentamente el cantinero bajo la mirada hasta el nombre y el precio…
Cantinero: Fabricio Aron, 60.000 Pokedolares.
El cantinero removió el vaso con restos de sustancia purpura de las manos del joven y puso en su lugar un plato de fideos. Posteriormente tomo una botella verde y vertió su contenido en el vaso, la etiqueta de la botella claramente decía “Jugo de uva sin alcohol”.
Cantinero: Niño, has comido suficiente para alimentar treinta soldados del ejército y juraste sobre tu vida tener el dinero para pagarme por todo, ¿¡Donde esta ese dinero!?
Fabri: Bueno, vera…
Repentinamente la puerta se abrió de golpe siendo arrancada del lugar, un fornido hombre con dos espadas en cada mano se apareció con incontrolable furia en sus ojos.
Fabri: ¡El tiene el dinero para pagar…! Bueno, no estoy seguro de si tenga suficiente para pagar todo, pero se trata de un caza recompensas famoso, de seguro le sobra el dinero, mire lo icnreible que se ve con cuatro espadas juntas, obviamente es alguien adinerado…
Comenzó a reírse despreocupadamente sin prestarle atención al espadachín, cometer tal error provoco que antes que el cantinero se diera cuenta, el joven de dieciséis años tuviera 4 espadas clavadas en su cuerpo.
Cantinero: ¡No…no…no puede ser, eso fue agi…lidad!
El caza recompensas comenzó a sentirse mareado, de su boca tosidos comenzaron a salir mientras veía deformarse el cuerpo de su adversario, los tosidos empezaron a transformarse en escupidas de sangre hasta comenzar a vomitarla.
Fabri: ¿Tendré que pagar también la limpieza y la puerta?
En el lugar que se hallaba el cadáver de Fabricio una mesa ocupaba su sitio, cortado por las espadas. Detrás del caza recompensas el verdadero humano apoyaba firmemente su mano en la espalda del enemigo.
Caza recompensas: ¿Qué…que eres…?
Fabri: ¿Acaso has venido por mi cabeza sin saberlo? Soy un chico normal de dieciséis años, nada más… era una linda mesa para sentarse, tendrá que comprar otra.
El espadachín se arrodillo involuntariamente, mientras sus bolsillos eran revisados. El joven había tomado dinero de ellos para pagarle al cantinero y sumarlo a sus ingresos personales, junto a los billetes también adquirió un papel de se busca donde miraba seriamente un chico de oscuros cabellos y ojos celestes, en su espalda el mango de una espada sobresalía en la foto mientras que el resto se ocultaba en el cuerpo del delincuente. Debajo del cartel podía leerse “Flask p_p” y una recompensa de 72.000 Pokedolares.
Fabri: ¡No puede ser!
Indignado, arrugo el documento para guardarlo en el bolsillo, parecía decepcionado de haber mirado ese cartel. Volvió a colocar la palma de su mano en la espalda del caza recompensas.
Cantinero: ¿Qué le haces?
De la mano del adolescente luz blanca comenzó a emanar, deteniendo la pérdida de sangre del espadachín completamente.
Fabri: Cuando despierte estará débil, tome esto como pago y aliméntelo apropiadamente, también tiene para la mesa.
Con el cuerpo tembloroso, el dueño del lugar tomo las monedas que el chico colocaba en sus manos, al terminar dio media vuelta y se retiro del negocio sin decir nada.
Cantinero: Como si fuera a darle de comer.
El hombre comenzó a revisar a la victima de la pelea, no tenia ninguna herida en la piel, sin comprenderlo busco en sus bolsillos algo de dinero que hubiera quedado hasta tocar un papel.
Cantinero: ¡No puede ser…!
El papel era otro cartel de “Se busca”, en la foto salía un chico de pelo completamente despeinado y marrón, ojos castaños y una sonrisa despreocupada como si le pareciera divertido el asunto de ser un criminal que el ejercito se desvelaba buscando. Lentamente el cantinero bajo la mirada hasta el nombre y el precio…
Cantinero: Fabricio Aron, 60.000 Pokedolares.
Ahora el primer capitulo para no dejar las cosas cortas ^^
Spoiler
¡El chico normal que se comió una baya!
La tensión en el ambiente hacia moverse lentamente las hojas de los arboles, tres hombres armados rodeaban a un anciano calvo con una barba blanca la cual le llegaba al cuello.
Hombre: Ocultarla es una violación contra la Armada, ¿Qué has hecho con ella?
Los otros dos hombres uniformados apuntaron con sus rifles al indefenso señor.
Anciano: ¡Ya les dije que no tengo ninguna en mi posesión!
Hombre: Los rumores no dicen eso, igual serás llevado a interrogación.
Uno de los militares golpeo al viejo en el estomago dejándole inconsciente, lo levanto sin ningún problema a su espalda y se lo llevaron.
???: Abuelo…
Desde la distancia un pequeño niño de cabello negro y ojos llorosos observaba como su pariente era secuestrado a la fuerza, las lagrimas en sus ojos acompañaban el sonoro llanto perturbado.
Niño: Yo…yo salvare al abuelo…
El pequeño busco en sus bolsillos algo, de repente comenzó a ponerse nervioso, buscándolo con mas rapidez hasta vaciar sus bolsillos completamente.
Niño: No puede ser…
Al ver su pantalón se dio cuenta que la mano que había colocado en el bolsillo estaba saliendo por un agujero.
Niño: ¡NO PUEDE SER, LA BAYA QUE ME DIO EL ABUELO PARA QUE OCULTARA!
???: ¿Una baya amarilla?
Se escucho la pregunta de alguien que masticaba al hablar.
Niño: Si…
Respondió entre llantos el pobre jovenzuelo.
???: ¿Con un tallo verde?
Niño: Si… Espera…
El niño se dio vuelta para ver a un adolescente de cabello marrón desprolijo masticando algo, lo cual trago posteriormente.
Niño: ¿¡TE COMISTE LA BAYA DEL ABUELO!?
Joven: Estaba tirada y me moría de hambre…
Los ojos del niño se abrieron de una manera enorme, su cuerpo temblaba como si estuviera en la presencia de un fantasma, sentía como salía frio sudor de su joven piel.
Niño: No… no es posible… ¡Esa era una de las bayas malditas!
Joven: Pero si estaba muy rica…
El pequeño se llevo las manos a la cabeza enloquecido.
Niño: El abuelo me dijo que nunca… que nunca debía comer esa baya…
Joven: ¿Para que tener comida que no se va a comer?
Niño: ¡Tu no lo entiendes, esa baya es mala, mala, mala, mala!
Con todas sus fuerzas, corrió hasta donde estaba el joven de pelo castaño para darle un golpe en el estomago, sin embargo al chocar su puño con este sintió un gran dolor.
Niño: ¡Tonto, eso dolió, tienes el estomago duro!
Joven: No se de que hablas, pero eres divertido, me llamo…
Niño: ¡Nadie te pregunto! ¿No lo entiendes? El abuelo esta atrapado y sin las habilidades de la baya no puedo salvarlo…
El niño volvió a liberar sus lagrimas desenfrenadamente, sin notar cómo era observado detenidamente por el joven.
Joven: ¿Dónde dices que se llevaron a tu abuelo?
Niño: A la base local… de la Armada…
Joven: Vuelvo enseguida.
Niño: ¡No puedes ir solo, te mataran!
El chico bostezo abiertamente provocando que también bostezara el pequeño.
Niño: (De pronto… me entra el sueño... ¿Son estos los poderes de la baya…?)
[…]
Hombre: Hemos hecho un buen trabajo incluso con el capitán fuera de la ciudad.
Dijo triunfante un hombre uniformado a su compañero mientras sostenía en alto su rifle, cuidando la entrada del edificio.
Soldado 1: Pero el viejo no quiere soltar donde lo dejo…
???: ¿Una baya amarilla?
Soldado 2: No se el color, pero si, una baya…
???: ¿Con tallo verde?
Soldado 1: Si no sabemos el color de la baya menos el del… ¿¡Y tu como sabes de eso!?
Al reaccionar ambos soldados apuntaron con sus rifles al joven que estaba parado cerca de ellos.
Joven: Porque tengo sospechas de donde esta, pero antes preciso hablar con el viejo para confirmar, obviamente voy a querer dinero a cambio.
Dijo con una sonrisa el muchacho sin mostrar ninguna preocupación.
Soldado 1: ¿Qué hacemos?
Le pregunto confundido a su compañero.
Soldado 2: Te acompañare hasta las celdas, pero no intentes nada gracioso, esta base cuenta con doscientos soldados armados con rifles.
El soldado abrió la puerta del edificio seguido del extraño joven, ambos caminaron por un largo pasillo lleno de soldados haciendo guardia, otros se tomaban su tiempo para hablar entre ellos al disfrutar de un día pacifico.
Soldado 2: Aquí es.
El hombre abrió la puerta que se hallaba al final del pasillo, una prisión oscura de unas cincuenta celdas se hallaba mas adelante con un silencio aterrador, cada una vigilada por un guardia diferente, ubicadas a los lados del pasillo.
Soldado 2: ¡Cállense o no habrá cena!
Grito enfurecido al oír como los prisioneros le insultaban descontroladamente cuando pasaba delante de una de las habitaciones.
Joven: No entendí que grito ese prisionero, dijo algo parecido a hijo de la…
Soldado 2: Repite esa frase y te juro que te hago un hueco atravesándote el cerebro.
Amenazo molesto y sin paciencia para andar oyendo a un niñato.
Soldado 2: Aquí es.
Anciano: Les dije que no se nada, dejen dormir en paz.
Señalo en la ultima celda de la prisión, el viejo se había levantado de su descanso.
Soldado 2: Tiene visitas.
Joven: Oiga señor, no debería preocupar tanto a su nieto.
Anciano: ¿¡Pedrito está bien!?
Pregunto sorprendido al oír hablar de su nieto.
Joven: Puede que si, puede que no, lo que a mi me interesa es saber porque esas bayas están malditas.
Soldado 2: ¡Entonces si sabes donde esta la baya!
Anciano: ¡No… no te atrevas…!
Comenzó a rogar el anciano, preocupado por la seguridad de su nieto a quien le había dado la baya para que la escondiera.
Joven: Podría decirlo, podría no hacerlo, pero respóndame la pregunta, señor.
Anciano: Cuando te comes una de esas bayas obtienes habilidades que salen del alcance de una persona normal, obtienes capacidades denominadas “Habilidades Elementales”, todo aquel que haya comida una y no trabaje para la Armada es considerado un criminal, si trabajas para la Armada estarás obligado a seguir sus ordenes hasta la muerte, incluso si sus ordenes son tu muerte, no importa la elección que hagas, ingerir una Baya Elemental significa… la muerte.
Joven: ¿Entonces solo por eso están malditas?
Soldado 2: Se te acaba el tiempo, dinos donde está la baya de una vez.
Anciano: ¡Por favor, te ruego que no lo hagas!
Joven: Lo siento anciano, pero siempre cumplo mis promesas…
El muchacho dio unos pasos hacia la celda, luego vio a los ojos del anciano y sonrio.
Joven: La baya… me la comi yo, ¡Fuerza!
Como si fuera de papel, el chico arranco de un tirón todos los barrotes y luego los lanzo hacia delante, llevándose con ellos a todos los guardias que custodiaban las demás rejas hasta golpear la puerta de entrada a la prisión y destruirla.
Anciano: Increíble…
Mas soldados habían comenzado a llegar atravesando por encima de las barras rotas, cada uno apuntaba con sus rifles al chico.
Soldado: No disparen, debemos dejar al anciano con vida, ¿¡Tu quien eres!?
Joven: Soy Fabricio Aron, un chico normal, común y corriente.
Anciano: ¡Si vas a meterme con la Armada no es bueno que conozcan tu nombre!
Fabri: ¿También sería malo si supieran que me comí esa baya rara?
Al oír esto todos los hombres levantaron sus armas y apretaron el gatillo inmediatamente, sin embargo una tras otra comenzó a ser destruida en el momento que se apretaba el gatillo, hiriendo al que lo activaba.
Fabri: Por favor señores, sean amables, Yo Primero, mujeres y niños y algún viejo circunstancial, ustedes entienden…
Soldado: ¡No usen las armas, deténganlo a la fuerza!
Fabri: ¿Acaso han dicho…?
Antes de poder finalizar la oración, comenzó a sentir malestar estomacal, al parecer la baya que había ingerido provocaba que el estomago se le revolviera, tapo su boca rápidamente.
Fabri: Eso estuvo cer…
De sus labios un sonoro eructo fue liberado haciendo retroceder a los de la Armada que trataban de atacarle, las ondas sonoras tenían tal poder que dejaban inconsciente a quienes eran golpeadas por ella.
Anciano: ¡Eso es un Vozarrón!
Fabri: más bien fue un “Eructon”
Dijo riéndose de tal forma que parecía no recordar la situación en la que se hallaban.
Fabri: Anciano, tengo hambre, ¿Me dejaría comer algo en su casa?
Anciano: Por mi no hay problema, pero…
Fabri: Entonces salgamos de aquí.
El chico tomo al anciano y se dirigió hacia la salida corriendo a gran velocidad, los soldados eran golpeados por una figura borrosa cuando se acercaban a detenerle.
Fabri: Alli esta la salida.
Anciano: (Este chico ha usado Ataque Rapido…)
Al abrir la puerta vieron como la luz del día era bloqueada por varios soldados, habían traído cañones moviéndolos con ruedas.
Soldado: Vaya vaya, habíamos traido los cañones que nos pidió el capitán de la base para los navios de guerra y nos encontramos con esto, ¿Qué esta pasando aquí mocoso?
Fabri: Solo estoy ayudando al anciano a escapar.
Soldado: ¿Acaso no sabes que ese anciano es un criminal que se negó a decirle al ejecito la ubicación de una de las bayas malditas?
Fabri: La justicia es una moneda con dos caras, puede que encerrar a un inocente solo porque le temen a algo sea su justicia, puede que su justicia signifique que soy un criminal por haberlo ayudado a escapar y comerme esa baya, puede que su justicia sea acabar con mi vida, si es asi no me importa, ¡Porque mi justicia será derrotarlos! ¡Jugdment!
Una luz comenzó a resplandecer en el cuerpo del joven, la cual fue liberada en varias direcciones golpeando al ejercito de la Armada.
Soldado: ¡Usen los cañones!
Desesperadamente encendieron los cañones para disparar al objetivo, sin embargo estos explotaron igual que los rifles de los soldados.
Anciano: (Estos son los poderes… de la Baya Chilan)
[…]
Se oían los llantos de un niño resonar en el interior de toda la casa, sentado con la cabeza echada en la mesa, Pedro no podía evitar pensar en su pobre abuelo capturado.
Pedro: Hubiera sido mas fuerte…
La puerta se abrió lentamente mostrando como “el chico normal” asomaba su cabeza por ella.
Fabri: ¡Traje compañía!
El niño observo como entraba el anciano hombre saludándolo con la mano, sus ojos no pudieron contener las lagrimas y se paro corriendo a abrazar a su abuelo.
Anciano: ¿Cómo podremos agradecértelo?
Fabri: Había pensado que tal vez algo de comer…
Anciano: Que no se diga mas, hoy serás nuestro invitado.
El anciano rio con ganas seguido de su nieto y por ultimo el joven para no quedarse afuera de la diversión.
Fabri: Señor, cuéntame más de estas bayas, ¿Son todas ricas?
Anciano: Comer mas de una podría llevar a la muerte, eso dicen mis estudios sobre estas bayas, aunque claro, nunca he sabido de nadie que haya encontrado dos.
Fabri: ¿Tan raras son?
Pregunto interesado por el tema mientras ayudaba a poner la mesa.
Anciano: En el mundo existen 64 bayas capaces de modificar el cuerpo de una persona, algunas dan inmunidad al frio o calor, otras impiden que toxinas afecten tu cuerpo, hay algunas que mejoran tu vitalidad e incluso tus habilidades.
Fabri:¿Yf lma que me commi?
Pregunto mientras se atragantaba la boca con tallarines caseros que habían preparado.
Anciano: Luego 17 de las bayas son “Bayas Elementales”, tengo entendido que existen cuatro categorías de objetos que otorgan los poderes elementales a sus usuarios, las bayas son las únicas de efecto permanente, por eso las más temidas por el gobierno, ya que no pueden confiscarlas una vez tragadas.
El chico tomo agua para bajar la comida y dejar de hablar con la boca llena.
Anciano: La baya que te comiste se llama Baya Chilan, otorga los poderes elementales normales, es la baya mas rara ya que este tipo de habilidad se desconoce en la naturaleza, en otras palabras, te has convertido en un “chico normal”.
Hubo unos segundos de silencio donde el anciano se quedo callado para saber como reaccionaria el “chico normal”.
Fabri: Señor… ¿Qué va a pasar con usted ahora que la Armada me busca?
Anciano: Se olvidaran de mi, no tengo una baya y ya no les sirvo, asi funcionan ellos, vendrán a interrogarme y me dejaran tranquilo.
[…]
Capitan: ¿¡Que significa esto!?
Un hombre alto y moreno con notables músculos quedo bocabierto al volver a su base militar y encontrar a todos los soldados en el suelo.
Soldado: ¡Un nuevo criminal con habilidades elementales apareció y se cargo a toda la base, dice llamarse Fabricio Aron!
Capitán: ¡Imperdonable! Si yo hubiera estado…
Frustrado, comenzó a tomar rifles rotos del suelo y los aplasto entre ambas manos.
Soldado: ¡Espere que pueden repararse!
Capitán: Lo siento, me deje llevar.
Lanzo el ultimo rifle al suelo con una fuerza que ahueco la tierra.
Capitán: De haber estado yo esto seria muy diferente, ¡Pongan una recompensa de 20.000 pokedolares por su cabeza!
Soldado: Es lo justo señor, con su permiso.
[…]
Anciano: Mira lo que te traje Pedrito.
El calvo viejecito le entrego a su nieto una hoja de papel, la cual emociono mucho al niño cuando la vio.
Pedro: ¡Solo pasaron seis meses y ya tiene el triple de recompensa que antes!
Anciano: ¿Me pregunto que será de el ahora?
[…]
Capitán: Hace seis meses un criminal que es usuario de las Habilidades Elementales entro en mi base y venció a todos los soldados, desde entonces jure buscarlo y vengarme personalmente de el, esa es mi historia, ¿Qué te parece?
Fabri: ¿De que base hablas?
La tensión en el ambiente hacia moverse lentamente las hojas de los arboles, tres hombres armados rodeaban a un anciano calvo con una barba blanca la cual le llegaba al cuello.
Hombre: Ocultarla es una violación contra la Armada, ¿Qué has hecho con ella?
Los otros dos hombres uniformados apuntaron con sus rifles al indefenso señor.
Anciano: ¡Ya les dije que no tengo ninguna en mi posesión!
Hombre: Los rumores no dicen eso, igual serás llevado a interrogación.
Uno de los militares golpeo al viejo en el estomago dejándole inconsciente, lo levanto sin ningún problema a su espalda y se lo llevaron.
???: Abuelo…
Desde la distancia un pequeño niño de cabello negro y ojos llorosos observaba como su pariente era secuestrado a la fuerza, las lagrimas en sus ojos acompañaban el sonoro llanto perturbado.
Niño: Yo…yo salvare al abuelo…
El pequeño busco en sus bolsillos algo, de repente comenzó a ponerse nervioso, buscándolo con mas rapidez hasta vaciar sus bolsillos completamente.
Niño: No puede ser…
Al ver su pantalón se dio cuenta que la mano que había colocado en el bolsillo estaba saliendo por un agujero.
Niño: ¡NO PUEDE SER, LA BAYA QUE ME DIO EL ABUELO PARA QUE OCULTARA!
???: ¿Una baya amarilla?
Se escucho la pregunta de alguien que masticaba al hablar.
Niño: Si…
Respondió entre llantos el pobre jovenzuelo.
???: ¿Con un tallo verde?
Niño: Si… Espera…
El niño se dio vuelta para ver a un adolescente de cabello marrón desprolijo masticando algo, lo cual trago posteriormente.
Niño: ¿¡TE COMISTE LA BAYA DEL ABUELO!?
Joven: Estaba tirada y me moría de hambre…
Los ojos del niño se abrieron de una manera enorme, su cuerpo temblaba como si estuviera en la presencia de un fantasma, sentía como salía frio sudor de su joven piel.
Niño: No… no es posible… ¡Esa era una de las bayas malditas!
Joven: Pero si estaba muy rica…
El pequeño se llevo las manos a la cabeza enloquecido.
Niño: El abuelo me dijo que nunca… que nunca debía comer esa baya…
Joven: ¿Para que tener comida que no se va a comer?
Niño: ¡Tu no lo entiendes, esa baya es mala, mala, mala, mala!
Con todas sus fuerzas, corrió hasta donde estaba el joven de pelo castaño para darle un golpe en el estomago, sin embargo al chocar su puño con este sintió un gran dolor.
Niño: ¡Tonto, eso dolió, tienes el estomago duro!
Joven: No se de que hablas, pero eres divertido, me llamo…
Niño: ¡Nadie te pregunto! ¿No lo entiendes? El abuelo esta atrapado y sin las habilidades de la baya no puedo salvarlo…
El niño volvió a liberar sus lagrimas desenfrenadamente, sin notar cómo era observado detenidamente por el joven.
Joven: ¿Dónde dices que se llevaron a tu abuelo?
Niño: A la base local… de la Armada…
Joven: Vuelvo enseguida.
Niño: ¡No puedes ir solo, te mataran!
El chico bostezo abiertamente provocando que también bostezara el pequeño.
Niño: (De pronto… me entra el sueño... ¿Son estos los poderes de la baya…?)
[…]
Hombre: Hemos hecho un buen trabajo incluso con el capitán fuera de la ciudad.
Dijo triunfante un hombre uniformado a su compañero mientras sostenía en alto su rifle, cuidando la entrada del edificio.
Soldado 1: Pero el viejo no quiere soltar donde lo dejo…
???: ¿Una baya amarilla?
Soldado 2: No se el color, pero si, una baya…
???: ¿Con tallo verde?
Soldado 1: Si no sabemos el color de la baya menos el del… ¿¡Y tu como sabes de eso!?
Al reaccionar ambos soldados apuntaron con sus rifles al joven que estaba parado cerca de ellos.
Joven: Porque tengo sospechas de donde esta, pero antes preciso hablar con el viejo para confirmar, obviamente voy a querer dinero a cambio.
Dijo con una sonrisa el muchacho sin mostrar ninguna preocupación.
Soldado 1: ¿Qué hacemos?
Le pregunto confundido a su compañero.
Soldado 2: Te acompañare hasta las celdas, pero no intentes nada gracioso, esta base cuenta con doscientos soldados armados con rifles.
El soldado abrió la puerta del edificio seguido del extraño joven, ambos caminaron por un largo pasillo lleno de soldados haciendo guardia, otros se tomaban su tiempo para hablar entre ellos al disfrutar de un día pacifico.
Soldado 2: Aquí es.
El hombre abrió la puerta que se hallaba al final del pasillo, una prisión oscura de unas cincuenta celdas se hallaba mas adelante con un silencio aterrador, cada una vigilada por un guardia diferente, ubicadas a los lados del pasillo.
Soldado 2: ¡Cállense o no habrá cena!
Grito enfurecido al oír como los prisioneros le insultaban descontroladamente cuando pasaba delante de una de las habitaciones.
Joven: No entendí que grito ese prisionero, dijo algo parecido a hijo de la…
Soldado 2: Repite esa frase y te juro que te hago un hueco atravesándote el cerebro.
Amenazo molesto y sin paciencia para andar oyendo a un niñato.
Soldado 2: Aquí es.
Anciano: Les dije que no se nada, dejen dormir en paz.
Señalo en la ultima celda de la prisión, el viejo se había levantado de su descanso.
Soldado 2: Tiene visitas.
Joven: Oiga señor, no debería preocupar tanto a su nieto.
Anciano: ¿¡Pedrito está bien!?
Pregunto sorprendido al oír hablar de su nieto.
Joven: Puede que si, puede que no, lo que a mi me interesa es saber porque esas bayas están malditas.
Soldado 2: ¡Entonces si sabes donde esta la baya!
Anciano: ¡No… no te atrevas…!
Comenzó a rogar el anciano, preocupado por la seguridad de su nieto a quien le había dado la baya para que la escondiera.
Joven: Podría decirlo, podría no hacerlo, pero respóndame la pregunta, señor.
Anciano: Cuando te comes una de esas bayas obtienes habilidades que salen del alcance de una persona normal, obtienes capacidades denominadas “Habilidades Elementales”, todo aquel que haya comida una y no trabaje para la Armada es considerado un criminal, si trabajas para la Armada estarás obligado a seguir sus ordenes hasta la muerte, incluso si sus ordenes son tu muerte, no importa la elección que hagas, ingerir una Baya Elemental significa… la muerte.
Joven: ¿Entonces solo por eso están malditas?
Soldado 2: Se te acaba el tiempo, dinos donde está la baya de una vez.
Anciano: ¡Por favor, te ruego que no lo hagas!
Joven: Lo siento anciano, pero siempre cumplo mis promesas…
El muchacho dio unos pasos hacia la celda, luego vio a los ojos del anciano y sonrio.
Joven: La baya… me la comi yo, ¡Fuerza!
Como si fuera de papel, el chico arranco de un tirón todos los barrotes y luego los lanzo hacia delante, llevándose con ellos a todos los guardias que custodiaban las demás rejas hasta golpear la puerta de entrada a la prisión y destruirla.
Anciano: Increíble…
Mas soldados habían comenzado a llegar atravesando por encima de las barras rotas, cada uno apuntaba con sus rifles al chico.
Soldado: No disparen, debemos dejar al anciano con vida, ¿¡Tu quien eres!?
Joven: Soy Fabricio Aron, un chico normal, común y corriente.
Anciano: ¡Si vas a meterme con la Armada no es bueno que conozcan tu nombre!
Fabri: ¿También sería malo si supieran que me comí esa baya rara?
Al oír esto todos los hombres levantaron sus armas y apretaron el gatillo inmediatamente, sin embargo una tras otra comenzó a ser destruida en el momento que se apretaba el gatillo, hiriendo al que lo activaba.
Fabri: Por favor señores, sean amables, Yo Primero, mujeres y niños y algún viejo circunstancial, ustedes entienden…
Soldado: ¡No usen las armas, deténganlo a la fuerza!
Fabri: ¿Acaso han dicho…?
Antes de poder finalizar la oración, comenzó a sentir malestar estomacal, al parecer la baya que había ingerido provocaba que el estomago se le revolviera, tapo su boca rápidamente.
Fabri: Eso estuvo cer…
De sus labios un sonoro eructo fue liberado haciendo retroceder a los de la Armada que trataban de atacarle, las ondas sonoras tenían tal poder que dejaban inconsciente a quienes eran golpeadas por ella.
Anciano: ¡Eso es un Vozarrón!
Fabri: más bien fue un “Eructon”
Dijo riéndose de tal forma que parecía no recordar la situación en la que se hallaban.
Fabri: Anciano, tengo hambre, ¿Me dejaría comer algo en su casa?
Anciano: Por mi no hay problema, pero…
Fabri: Entonces salgamos de aquí.
El chico tomo al anciano y se dirigió hacia la salida corriendo a gran velocidad, los soldados eran golpeados por una figura borrosa cuando se acercaban a detenerle.
Fabri: Alli esta la salida.
Anciano: (Este chico ha usado Ataque Rapido…)
Al abrir la puerta vieron como la luz del día era bloqueada por varios soldados, habían traído cañones moviéndolos con ruedas.
Soldado: Vaya vaya, habíamos traido los cañones que nos pidió el capitán de la base para los navios de guerra y nos encontramos con esto, ¿Qué esta pasando aquí mocoso?
Fabri: Solo estoy ayudando al anciano a escapar.
Soldado: ¿Acaso no sabes que ese anciano es un criminal que se negó a decirle al ejecito la ubicación de una de las bayas malditas?
Fabri: La justicia es una moneda con dos caras, puede que encerrar a un inocente solo porque le temen a algo sea su justicia, puede que su justicia signifique que soy un criminal por haberlo ayudado a escapar y comerme esa baya, puede que su justicia sea acabar con mi vida, si es asi no me importa, ¡Porque mi justicia será derrotarlos! ¡Jugdment!
Una luz comenzó a resplandecer en el cuerpo del joven, la cual fue liberada en varias direcciones golpeando al ejercito de la Armada.
Soldado: ¡Usen los cañones!
Desesperadamente encendieron los cañones para disparar al objetivo, sin embargo estos explotaron igual que los rifles de los soldados.
Anciano: (Estos son los poderes… de la Baya Chilan)
[…]
Se oían los llantos de un niño resonar en el interior de toda la casa, sentado con la cabeza echada en la mesa, Pedro no podía evitar pensar en su pobre abuelo capturado.
Pedro: Hubiera sido mas fuerte…
La puerta se abrió lentamente mostrando como “el chico normal” asomaba su cabeza por ella.
Fabri: ¡Traje compañía!
El niño observo como entraba el anciano hombre saludándolo con la mano, sus ojos no pudieron contener las lagrimas y se paro corriendo a abrazar a su abuelo.
Anciano: ¿Cómo podremos agradecértelo?
Fabri: Había pensado que tal vez algo de comer…
Anciano: Que no se diga mas, hoy serás nuestro invitado.
El anciano rio con ganas seguido de su nieto y por ultimo el joven para no quedarse afuera de la diversión.
Fabri: Señor, cuéntame más de estas bayas, ¿Son todas ricas?
Anciano: Comer mas de una podría llevar a la muerte, eso dicen mis estudios sobre estas bayas, aunque claro, nunca he sabido de nadie que haya encontrado dos.
Fabri: ¿Tan raras son?
Pregunto interesado por el tema mientras ayudaba a poner la mesa.
Anciano: En el mundo existen 64 bayas capaces de modificar el cuerpo de una persona, algunas dan inmunidad al frio o calor, otras impiden que toxinas afecten tu cuerpo, hay algunas que mejoran tu vitalidad e incluso tus habilidades.
Fabri:¿Yf lma que me commi?
Pregunto mientras se atragantaba la boca con tallarines caseros que habían preparado.
Anciano: Luego 17 de las bayas son “Bayas Elementales”, tengo entendido que existen cuatro categorías de objetos que otorgan los poderes elementales a sus usuarios, las bayas son las únicas de efecto permanente, por eso las más temidas por el gobierno, ya que no pueden confiscarlas una vez tragadas.
El chico tomo agua para bajar la comida y dejar de hablar con la boca llena.
Anciano: La baya que te comiste se llama Baya Chilan, otorga los poderes elementales normales, es la baya mas rara ya que este tipo de habilidad se desconoce en la naturaleza, en otras palabras, te has convertido en un “chico normal”.
Hubo unos segundos de silencio donde el anciano se quedo callado para saber como reaccionaria el “chico normal”.
Fabri: Señor… ¿Qué va a pasar con usted ahora que la Armada me busca?
Anciano: Se olvidaran de mi, no tengo una baya y ya no les sirvo, asi funcionan ellos, vendrán a interrogarme y me dejaran tranquilo.
[…]
Capitan: ¿¡Que significa esto!?
Un hombre alto y moreno con notables músculos quedo bocabierto al volver a su base militar y encontrar a todos los soldados en el suelo.
Soldado: ¡Un nuevo criminal con habilidades elementales apareció y se cargo a toda la base, dice llamarse Fabricio Aron!
Capitán: ¡Imperdonable! Si yo hubiera estado…
Frustrado, comenzó a tomar rifles rotos del suelo y los aplasto entre ambas manos.
Soldado: ¡Espere que pueden repararse!
Capitán: Lo siento, me deje llevar.
Lanzo el ultimo rifle al suelo con una fuerza que ahueco la tierra.
Capitán: De haber estado yo esto seria muy diferente, ¡Pongan una recompensa de 20.000 pokedolares por su cabeza!
Soldado: Es lo justo señor, con su permiso.
[…]
Anciano: Mira lo que te traje Pedrito.
El calvo viejecito le entrego a su nieto una hoja de papel, la cual emociono mucho al niño cuando la vio.
Pedro: ¡Solo pasaron seis meses y ya tiene el triple de recompensa que antes!
Anciano: ¿Me pregunto que será de el ahora?
[…]
Capitán: Hace seis meses un criminal que es usuario de las Habilidades Elementales entro en mi base y venció a todos los soldados, desde entonces jure buscarlo y vengarme personalmente de el, esa es mi historia, ¿Qué te parece?
Fabri: ¿De que base hablas?
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Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.

