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#1

[Evento] Cortos de Halloween [Evaluación]

¡Bienvenidos al tradicionalmente famoso evento de Cortos de Halloween que los Foros de Centro Pokémon les offrece!

Antes que nada, ¡soy Darx! Ganador de los cortos de Haloween por dos años consecutivos. ¡Quiero agradecer a los Moderadores/Admins que me han permitido organizar este año este Concurso! Estoy muy feliz de ser su anfitrión, y espero nos divirtamos con este Evento.

Antes que nada...



y mucho éxito en el concurso nwn

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CORTOS DE HALLOWEEN


Conceptos Generales



  • Sólo se admite un corto por persona. [/*:m]
  • Los Cortos deben publicarse en un sólo post para los participantes en general. [/*:m]
  • El trama debe ser sobre Halloween, desarrollarse en él o tener alguna referencia al mismo. También se admiten historias de terror. (Justificando que será para Cortos de Haloween.)[/*:m]
  • Tienen hasta el periodo de publicación para editar su obra. Una vez que esto ocurra, los posts se bloquearán para evitar modificaciones. Los cortos se tendrán en respaldo.[/*:m]
  • Si encontramos que su historia no es su creación o ha sido plagio, se descalificará al concursante sin previo aviso.[/*:m]
  • Evitar lenguaje burdo, escenas sugestivas o cualquier caso que viole las Reglas Generales del Foro.[/*:m]


¿Cómo elegimos al ganador?


Una vez publicado su corto, tendrán hasta el día 20 del presente mes para editarlo a su gusto. Una vez que el día 20 llegue, se bloquearán los mensajes, y los corto serán evaluados por nuestro jurado. Ellos evaluarán el corto en escala del 1 a 10 (siendo 10 el máximo). me enviarán sus resultados y yo publicaré a los ganadores, el día 31 de octubre. Los usuarios también pueden votar. El voto de los usuarios no tendrá valor en absoluto, pero si está bien justificado, los jueces podrán tomar en cuenta su comentario a la hora de comentar. Los usuarios no pueden dar calificación al corto. Un concursante no puede votar por su propio corto. Tampoco se permitirá más de un voto. El voto se da posteando directamente en este tema a partir del 20 de Octubre, en el periodo de Evaluación. En caso de empate, se tomarán en cuenta los votos justificados de los usuarios y quedará a decisión del jurado.

Periodos

3 Octubre - 20 Octubre: PUBLICACIÓN
20 Octubre - 31 Octubre: EVALUACIÓN
31 Octubre - 1 Noviembre: RESULTADOS

Reglas adicionales y preguntas frecuentes

1. Debo dar la noticia de que he decidido suprimir las "Categorías" a partir de este concurso. El problema es que siempre intentan hacer un corto de manera amateur y no hay suficiente cupo como para abrir dos categorías. Además, los premios no son gratis, como saben. Todos los cortos estarán en una sola categoría. Claro que los jueces tendrán cierta consideración a los usuarios no tan avanzados.

2. ¡El tema es libre! Puedes postear tu corto con cualquier tema, género y autor. No hay ninguna restricción. Sólo intenta que la temática sea relativa a Halloween.

3. Los cortos se postean en este tema. Todo post inadecuado a su respectivo periodo será borrado. Puedes postear tu corto inmediatamente aquí, sin realizar ninguna inscripción.

4. Los jueces son secretos. Así es. No revelaré los jueces hasta el periodo RESULTADOS, y eso si se me autoriza publicarlos. Esta medida es para intentar "hacerse amigo" de los jueces en el periodo. Descuiden, creo que tienen una idea de quien los evaluará.

5. Sí, publicaré un corto en 3 partes. Esto no significa que esté participando, sólo quiero dar inicio al concurso. No voten por mí, ni nada, debido a que como dije antes, no estoy participando.

Premios


Primer Lugar: Un cambio de nick. Una userbar que demuestre su increible talento en la escritura de Cortos. Un Club de Fans especial para el usuario donde demuestre todo el aprecio que le tiene el foro. (Será Post It un mes)

Segundo Lugar: Un cambio de nick. Una userbar que demuestre su excelente desempeño en la escritura de Cortos.

Tercer Lugar: Una userbar que demuestre su genial participación en este concurso.

Cualquier aspecto no cubierto en este tema, se discutirá conmigo.

¡Saludos y éxito!



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Bueno, quiero iniciar con un corto que recién escribí. Espero les guste, es una de mis más grandes creaciones.

Spoiler
Prefacio

Antes que se me juzgue como cualquier mortal, quiero dejar claro el por qué de esta obra. Lo diré resumido. Quería ser Dios. Quería ser Satán. Quería ser todo lo que es bueno y glorioso en el mundo, así como lo que es despreciable y repulsivo. Quería crear un mundo, quería darle poder. Quería que mis humanos actuaran bajo su propia cuenta y que se dieran cuenta de que no había Dios alguno que los protegiera. Quería que de pronto mis creaciones empezaran a pensar por su cuenta, que pensaran que no existía, que pensaran que nacieron por azar. Quería llorar por eso, quería afligirme como si me importara. Los humanos intrépidos caminaban por ese mundo, como viles insectos que no les importa que un niño los incinere infernalmente con su lupa que refleja un sol compartido. Después de llorar… quería sentir la necesidad de castigarlos. Quería enviar un ser grotesco, que tragara cada una de sus cabezas, que los masacrara, que los hiciera arrepentirse de haber dejado de creer. Quería entonces ir a salvarlos, como el mesías que me considero. Que me vean entonces como su salvador, que vuelvan a tener fe en mí. Entonces, este relato pretende castigar a un mundo.
“¿Acaso no has escuchado como Alá se ocupó de los Ad, el pueblo de la ciudad de la Irem de las muchas columnas, sin par entre las que se han construido en esta tierra, y los de Thamud, que construían sus moradas entre las rocas del valle? Sus vidas estaban llenas de pecado y por ellos la tierra rebosaba de maldad, por lo tanto Alá liberó sobre ellos el azote de Su Castigo.”
-El Corán.

Destierro al castigo infernal
Con dicha y asombro, mira al nuevo mundo que se nos ha otorgado, creyente. Poner en cuestionamiento las expectativas de tu Dios es lo único que ya no importa. Dios sabe que tu odio es infinito. Dios te desprecia con su última gota de compasión, y bebe tus disculpas en un altísimo vaso de sangre. ¿Continúas mirando? ¡Eso espero! Contémplalo. Ámalo. Desprecia tu viejo mundo, como ya has despreciado a tus hermanos, que te han dado pan cuando más lo necesitabas. Un nuevo mandamiento os propongo ahora: ama más a este nuevo mundo que a tus semejantes. Del seno de este mundo te alimentas ahora.
Con odio y desprecio puedes iniciarte, no es necesario más equipaje. A donde irás, os aseguro, no requieres inteligencia, no necesitas ciencia. Las llamas avivarán más tu inocencia falsa mientras te conviertes en un demonio. Cada pecado nos acerca más aquí, toda palabra incumplida te incinerará aún más. Permíteme empezar.
Con amor, tomaré tu cráneo. Lo abriré, beberé tus memorias, suprimiré tus conocimientos, me convertiré en tu consciencia. Destruiré cada vena, machacaré tus sesos, te dejaré vacio y lleno al mismo tiempo. Con convicción, tomaré tu boca. La besaré, quitaré todo insulto y herejía. Arrancaré tus dientes y tu lengua, sólo por diversión, no requiero más motivos ni una singular razón. Tomaré tus manos, y las mutilaré. No merecen crear más disturbios humanos.
¡Oh pecador! Fundador del mal. Ennegrecido por las tinieblas que os asechan día tras día. Cuando el sol incinere tu rostro, como el niño que a través de la lupa incinera viles insectos, te darás cuenta del amor que te tengo. Te darás cuenta de lo que requiere ser tu salvador. Es por eso que te destierro al castigo infernal, te envío con orgullo a la bóveda celestial. Sube al trono, te espera tu reinado. Ahora baja inmediatamente, pues a tu Dios has insultado.
Surgid bestias sagradas, vayan a cumplir con vuestros cometidos. Tomen a ese pecador y conviértanlo en su esclavo. Sus brazos babosos tomarán cada átomo de su cuerpo, y lo transformarán, hasta volverlo nuevo. Sus divinas mandíbulas triturarán cada pedazo del pecador, y lo saborearan, y lo engullirán, y lo defecarán como el amor que su Dios les da.

¡Valles! Inunden todos los valles. Inundad cada rincón de “El Pecador”.


El Corto continuará a medio concurso, sólo para dejarlos con intriga. Espero no les moleste mi corto n__nU No estoy participando.
Saludos.






#2

Re: [Evento] Cortos de Halloween [Publicación]


Esta es mi 4ta participación en un evento de cortos y el primero en lo que a Halloween se refiere. Para este "prestigiado" concurso he decidido participar con un capitulo especial de mi fic "Un Viaje Inesperado" y vendría siendo el Capítulo VII del mismo. Espero que no este incumpliendo alguna normativa del concurso y si e así no habría problemas si deciden eliminar mi post. En fin, aquí mi corto el cual he titulado

† Pesadillas †

Spoiler
Hiro apresuró su marcha, las primeras gotas caían sobre él y nada que llegaba a Pueblo Lavanda. La caminata se convirtió en carrera a medida que arreciaba la tormenta, de pronto vio delante de él un edificio alto a un lado del camino, era una especie de torre pero estaba muy oscuro para detallarla.

Ya frente a la torre se encontró con una enorme puerta de madera, la cual tuvo que empujar con fuerza, a medida que abría rechinaban las bisagras produciendo un ruido espeluznante.

Una vez dentro se quitó la chaqueta que estaba algo mojada y sacó de su bolso una frazada para darse calor. La habitación donde se encontraba estaba totalmente oscura, solo se iluminaba con la luz de los relámpagos a través de los grandes ventanales. Era una habitación amplia, en su mayor parte vacía salvo por unos estantes repletos de libros y unos contados muebles; parecía el escenario de una película de terror.

Pronto se percató de que ese día era Noche de Brujas, o Halloween como dicen los chicos del colegio. Pensó que si en Pueblo Paleta no estaba lloviendo deberían estar festejando; las casas adornadas para la ocasión, los chicos pidiendo dulces de casa en casa, no hay que olvidar la Casa del Terror que llegaba todos los años desde Ciudad Azulona.

Todos alegremente festejando y él aquí, en una torre en medio de la nada solo y con frio, con unas de las peores tormentas que jamás haya visto en acción.

Una corriente de aire helado se hizo presente calando hasta los huesos de Hiro que por más que se cubría con la frazada no podía evitar. Un extraño cansancio se apoderó de su cuerpo, por más que intentaba no podía mantenerse despierto, los parpados se le hacían cada vez más pesados hasta que cayó en un profundo sueño.

Un leve sonido lo sacó de su letargo; habrían pasado un par de horas quizás, la tormenta se había detenido pero algo había cambiado. Las velas del gran candelabro del techo estaban encendidas e iluminaban toda la sala. Hiro pensó que tal vez alguien llegó a la torre mientras estaba dormido, se levantó de donde estaba a buscar a esa persona.

En la planta donde estaba no había más habitaciones; del lado este de la misma se encontraba una escalera, daba la impresión de ser antigua, quizás del siglo XVI o XVII. Hiro se llenó de valor y subió las escaleras.

Al llegar al final de la escalera se encontró con un amplio y largo pasillo con numerosas puertas a los lados. Intentó abrir cada una de las puertas pero su esfuerzo era en vano, las puertas estaban cerradas a cal y canto.

Se estaba acercando al final del pasillo y quedaba sólo una puerta por abrir, la cual cedió al mínimo contacto. Con la puerta abierta ante sí Hiro llamó dentro de la habitación sin obtener respuesta, así que decidió entrar.

Al parecer la habitación era un estudio; estantes llenos de libros que llegaban hasta el techo cubrían las paredes, los grandes ventanales estaban adornados con hermosas cortinas de seda color carmín. En la parte derecha de la habitación se ubicaba un gran escritorio de sólida madera repleto de papeles y en frente de la puerta una cómoda silla de amplia espalda perfecta para recibir el calor de la chimenea que se encontraba encendida; a un lado de la silla se podía observar una pequeña mesa con una copa de vino a medio tomar y un puro recién encendido colocado en un cenicero, pero no había nadie en la habitación.

Cuando salió del estudio se percató de una escalera que al parecer antes no estaba; no era como la primera, era una escalera de hierro forjado en forma de caracol, toda la situación le parecía extraña pero aun así decidió continuar.

Lo que se encontró en la segunda planta lo dejó impactado, la elegancia de los pisos anteriores había desaparecido, el temor iba creciendo poco a poco dentro de Hiro; las paredes del pasillo estaban manchadas de algo que parecía ser óxido borrando todo vestigio de la pintura que las recubrieron alguna vez. El pasillo daba la impresión de ser más largo que el anterior, no poseía numerosas puertas y las pocas que tenía eran de acero; al avanzar se empezaron a escuchar sonidos detrás de las puertas, parecían lamentos y gemidos.

A pesar del miedo que estaba sintiendo decidió investigar que había detrás de las puertas; abrió la primera puerta y detrás de ella solo había una pared de ladrillos. Abrió una a una las puertas y el resultado fue siempre el mismo, los lamentos no cesaban sino que se escuchaban cada vez más fuertes y claros. Repentinamente unas sombras aparecieron delante de Hiro, no podía distinguir si eran personas, pokémon o quizás otra cosa; opción que lo aterraba aún más.

Por instinto sacó la pokébola de Wartortle y lo llamó para que lo protegiera pero ésta cayó en el piso, inerte. Sacó la Scyther y pasó lo mismo, por más vuelta que le daba a la situación no podía entender porque sus pokémon no aparecían. Ya resignado se acercó a recoger las pokébolas para guardarlas, al hacerlo los lamentos cesaron y las sombras desaparecieron al igual que las deterioradas paredes y las puertas de metal, el pasillo se veía igual que el piso anterior.Hiro tenía ante sí otra escalera de caracol, a pesar del miedo estaba decidido a averiguar que estaba ocurriendo en ese extraño lugar.

En el piso superior no se encontró un largo pasillo con numerosas puertas sino un amplio salón oval iluminado por un gran candelabro de cristal situado en lo alto de una cúpula que parecía ser sostenida por unas grandes columnas de granito pulido. Las ventanas tenían casi la misma altura que las columnas y desde las cenefas colgaban unas cortinas color vino tinto; el piso de mármol negro y blanco estaba tan pulido que reflejaba el techo como si fuera un espejo.

Tanto lujo dejó boquiabierto a Hiro, no dejaba de admirar maravillado cada detalle que había en el lugar, así como los cuadros majestuosamente pintados que colgaban en las paredes. Mientras estaba sumido en sus pensamientos una misteriosa niebla apareció, tan densa que comenzaba a respirar con dificultad.

Del otro lado del saló, donde se ubicaba la otra entrada estaban dos misteriosas sombras, al principio eran irreconocibles pero se hicieron más definidas. Las negras sombras empezaron a tomar forma y color, ya se podían distinguir las ropas, eran un hombre y una mujer de mediana edad que estaban de espalda.

Hiro intento acercarse, las dos personas se percataron de su presencia y se giraron quedando frente a él; pudo distinguir sus rostros, le eran muy familiares. Pasaron un par de minutos que en su mente parecieron una eternidad mientras buscaba entre sus recuerdos hasta que los hayó.

¿Cómo podía no recordar esos rostros que se había prometido jamás olvidar? No se podía perdonar el haber olvidado los rostros de su padre y su madre. Al caminar hacia ellos las dos figuras volvieron a girarse y caminaron por el pasillo. Hiro corrió detrás de ellos peor parecía que se alejaban cada vez más, sentía que por más que se esforzaba no conseguía avanzar.

La niebla cubría todo el pasillo y a penas podida respirar; ya no eran dos las personas a las que seguían, una tercera silueta se unió a ellos, daba la impresión de ser un niño que caminaba tomado de las manos en medio de los dos adultos.

Hiro los llamaba y les pedía que se detuvieran, pero las tres figuras continuaban sin detenerse, sin prestarle atención. Corría pero sus movimientos eran lentos y pesados, a pesar de eso las tres personas estaban cada vez más cerca y él se esforzaba más por avanzar. Cuando por fin tuvo a las tres personas frente a él estiró su mano para detenerlos y éstas se desvanecieron ante sus ojos, el piso también desapareció y comenzó a caer en un oscuro abismo.

Por más que intentaba gritar las palabras no salían de su boca, era un grito silencioso; sus manos buscaban la forma de aferrarse a algo sin conseguirlo. Su caía parecía no tener fin, el pánico había invadido cada célula de su cuerpo, por su mente pasaban mil ideas a la vez. No quería morir de esa manera.

Un leve susurro se empezó a escuchar, pensaba que era otra jugada de su mente en su afán por sobrevivir. Trato de calmarse ya resignado y aceptando su fatal destino, al instante se dio cuenta que aunque pensaba que estaba cayendo sentía que su cuerpo estaba flotando.

Podía sentir que el susurro se hacía cada vez más fuerte pero aún no lograba entenderlo, algo muy dentro de él sentía que lo llamaba que le decía algo, se esforzaba por escuchar pero no lo conseguía.

Una mano apareció frente a él, extendida para ayudarlo y detener su caída; se estiró para alcanzarla y a medida que se acercaba la voz se hacía más clara, ya sus dedos rozaban los de la misteriosa mano, ya casi podía descifrar el mensaje de la voz. Al aferrarse de la mano pudo escuchar con total claridad lo que la voz trataba de decirle.

— ¡Despierta!

Hiro se levantó de golpe algo mareado y bañado en sudor, todo parecía darle vueltas. Miró a su alrededor y se percató que estaba en el mismo sitio donde se había acomodado cuando sintió ese extraño frio.

Frente a él estaba una chica de unos dieciséis años de cabello rubio, piel blanca y unos misteriosos ojos grises; tenía puesto un extraño vestido, como el que usaban las damas españolas en el siglo pasado.

— ¿Dónde estoy? —preguntó Hiro mientras se tomaba de la cabeza.
— En la Torre Pokémon de Pueblo Lavanda —le contestó la chica con una dulce voz.
— ¿Tú quién eres? ¿Qué me sucedió?
— Mi nombre es Agatha y soy la sacerdotisa de la torre. Lo que te sucedió es que escogiste la peor noche para refugiarte en la torre.
— ¿Por qué lo dices?
— De todas las noches del año la noche de Halloween es la más mística de todas, el aire se llena de una energía espiritual muy poderosa que hace que los pokémon fantasmas se comporten de forma diferente.
— ¿Pokémon fantasma? Querrás decir “fantasmas” —decía con tono de extrañeza.
— Déjame explicarte; cuando un pokémon muere libera la energía que ha acumulado durante toda su vida y de toda ésta energía espiritual se forman los pokémon fantasma.
— Nunca había escuchado hablar de ellos.
— Es que no son muy estimados por las personas, porque les pueden hacer lo mismo que te hicieron a ti.
— ¿A qué te refieres?
— Los pokémon fantasma de la torre sintieron tu presencia, algo en ti les llamó la atención, decidieron dormirte y usando Pesadilla materializaron tus más profundos recuerdos para alimentarse de ellos.
— ¿Eso quiere decir que todo lo que pasó fue una pesadilla?
— Así es.
— Pero todo parecía tan real.
— Porque hoy no es una noche común y corriente, es Halloween.

La tormenta ya había pasado, no quedaba una nube en el firmamento y la luna llena brillaba con todo su esplendor en lo alto del cielo. Agatha llevó a Hiro a su casa que estaba cerca de la torre, allí comió algo y se tomó un chocolate caliente para hacer más llevadero el frio de la noche.

Hiro estaba cansado, sentía que sus fuerzas lo habían abandonado, su cuerpo se desvaneció y cayó inconsciente en el sofá donde se encontraba.


Hasta aquí mi participación, ¡Suerte a Tod@s!
​
•¿What color do you want to be?•
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•Mis Fics•

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#3

Re: [Evento] Cortos de Halloween [Publicación]


Aqui mi historia:

Spoiler
Quiero aprovechar este evento para contarles algo que pudo ser real para algunos y para otros no, respeto ambas opiniones puesto que yo tampoco aun puedo creer lo que vi aquel día.

Era un apacible día de verano, yo aun era un joven de 6 años y descansaba con mis padres en un pueblecito de Portugal y por las noches me salia a contemplar los astros.Normalmente ibamos a comer a casa de mi tía Olinda y cenábamos en casa de los abuelos.
Ocurrió la desgracia de que a mediados de Agosto la abuela murió, pobrecita.Muchos de mis tíos faltaron al entierro por la lejanía de sus casas, yo y mis padres no faltamos.
Mi madre no dejaba de llorar ese día y como era nada mas que un niño no comprendía lo que sucedía.
Fue a la semana siguiente cuando se alborotaron todos de que la tumba de mi abuela estaba llena de tierra y había desaparecido el cuerpo.
Los demás no se creían que el cuerpo se hubiese deteriorado tan pronto y tampoco se creían ni mucho menos que se hubiese escapado del ataúd.
Tampoco lo podían haber robado porque la policía había investigando y el enterrador no había visto a nadie acercarse a esa tumba desde el enterramiento, y mucho menos haber robado el cuerpo antes de enterrarla ya que estuvimos todos presentes cuando la metieron al ataúd.
Ninguna de las dos teorías fueron verdad y hasta hoy no se sabe que ocurrió con el cuerpo.
Sin embargo algunas noches anteriores al día de todos los santos, sueño con ella que me extiende la mano para que la ayude a buscar la luz en el frió de la noche

Es solo un relato, no espero para nada que lo crean y tampoco quiero que se coman la cabeza intentando buscarle sentido :/ pero alguna duda deja ;D
#4

Re: [Evento] Cortos de Halloween [Publicación]


Holasz, y dirán la mayoría:

Cita de Trollers (?)
¡¡¡¿¿¿Pero qué sh*t hace Morde presentándose a los cortos de Halloween???!!!


Pues sí gente, hoy les traigo un corto que se me ocurrió anoche, y la verdad es que es la primera... digamos "historia" que escribo en mi vida, por lo que si hay fallos, es clara inexperiencia... pero todos podemos mejorar... ¿o no...? *Mira de reojo a Spamelzio* (?). Como iba diciendo, les traigo mi corto... que no tiene título por el momento, si se me ocurre a tiempo edito y lo pongo (¿se puede hacer, no? u_u). En fin, ahí va

Spoiler
Aquella noche no dormimos. ¿La razón? Íbamos a la casa del viejo Paco… o lo que quedaba de ella, si es que quedaba algo, pues la última vez que la vi estaba semiderruida. Aquel hombre estaba envuelto en un halo de misterio. Aunque todas las noches daba un paseo por el pueblo, de día no había quien lo viera, como si tramara algo, o se hallara envuelto en ese algo, quién sabe. Por si ocurría lo que pensábamos que iba a ocurrir, llevábamos con nosotros todo tipo de objetos típicamente cristianos, tales como agua bendita y una cruz; así como una bolsa de ajos y una estaca, con su correspondiente martillo. Llegamos a la casa del viejo sobre las once de la noche, y lo que vimos era realmente aterrador. Se veía una casa de piedra totalmente intacta y cubierta de una densa niebla casi por completo. Alrededor revoloteaba una miríada de murciélagos, y sobre ellos, la luna llena se alzaba de forma imponente. Era un escenario verdaderamente aterrador, al que mis dos compañeros no quisieron acercarse, y se fueron por donde llegaron. Cobardes… El caso es que yo me atreví a adentrarme en aquella casa. De súbito, al entrar en las cercanías de la casa, un lobo se abalanzó sobre mí y me hizo algún arañazo que aún conservo. Por suerte le clavé la estaca rápidamente antes de que me hiciera algo más. Tras esto, el lobo se convirtió, para mi sorpresa y horror, en el desaparecido señor Gutiérrez, un amigo de la familia cuyo nombre aún desconocía yo. Tras esto, seguí avanzando por la densa niebla hasta llegar a la casa. La verdad es que me esperaba algo más, pensaba que sería más grande, pero era realmente pequeña y humilde. Comprobé que la puerta estaba abierta, lo cual me pareció mal presagio, pero tras dudarlo unos instantes, me atreví a entrar. La habitación era completamente oscura, no había nada que permitiera ver algo, salvo la linterna que me había llevado al lugar. Antes de poder ver nada, la puerta misteriosamente se cerró. No había ya marcha atrás. Lo primero que vi fue una televisión, lo cual me pareció extraño en un lugar así. La encendí, pero lo único que se veía era la típica caja de ajuste que las cadenas ponían antes de empezar y después de terminar la programación. Sin embargo, lo único que se oía era un horrible pitido que hizo que me tuviera que tapar los oídos. Tras unos instantes escuché una estremecedora frase que decía: “Tu muerte está cerca…” Tras esto, asustado, apagué la televisión lo más rápido que pude. Me dispuse a ver qué más había en la habitación. Era una mezcla de lo antiguo y lo moderno, habiendo una nevera justo al lado de una máquina de coser. Abrí la nevera para ver qué había. Fue mala idea, pues en ella había algo que me atemorizó aún más de lo que ya estaba: una cabeza humana completamente cubierta de sangre, alrededor de la cual se podían observar trozos despedazados de su cerebro, su corazón y sus pulmones. También había en la habitación varios cuadros, probablemente del viejo Paco, con escenas aterradoras, tales como aquel hombre con una sonrisa macabra, junto a varias calaveras hechas pedazos y un río de sangre al fondo. Al fondo de la habitación había una puerta cerrada. La abrí y entré dentro. Aquella habitación sí que estaba iluminada con antorchas, así que apagué mi linterna y me dispuse a explorarla. Era mucho más grande que la habitación anterior, y calculé que ocupaba el resto de la casa. También era mucho más tétrica. Se podían ver símbolos diabólicos pintados en las paredes con letras de sangre, varios objetos de tortura y tumbas esparcidas por toda la habitación. Los murciélagos revoloteaban por toda la sala mientras uno de ellos, que parecía ser el líder, se convirtió súbitamente en humano. Era ni más ni menos que el viejo Paco. Ya sabía yo por qué no aparecía de día: claramente era un vampiro, y en aquel mismo momento venía a por mí. Afortunadamente tenía conmigo los útiles para matar definitivamente a uno de ellos. Probé al principio con mostrarle dos de los ajos del saco antes de que llegara a donde me hallaba yo. Parecía que funcionaba, porque el vampiro se retiraba a su tumba. Seguí con el ajo en la mano mientras sacaba la estaca para clavársela al corazón, pero el vampiro se resistía a morir definitivamente, así que intentó morderme en el hombro. Casi me acertó, pero conseguí esquivar el mordisco antes de que llegara mi final. Saqué otro ajo más, y de esta forma el viejo Paco quedó muy débil. Aproveché el momento para sacar el martillo, colocar la estaca en su corazón y clavársela hasta el fondo. El vampiro murió, y con él muchos otros más que habían acudido en su ayuda y que ya estaban prácticamente en mi espalda para morderme en ambos hombros. Y esto no acabó aquí. Tras matar al vampiro, la casa comenzó a derrumbarse. Fui corriendo a salir de la casa, pero una roca me bloqueaba el paso hacia el exterior. Por suerte uno de los murciélagos cayó a toda velocidad, inerte, sobre la roca, que afortunadamente destrozó. Aproveché para salir de allí a toda velocidad. En poco tiempo pude ver, desde un poco lejos, cómo la casa se convertía en una montaña de escombros. Los caprichos de la suerte hicieron que consiguiera salir de allí por mi propio pie, pero la cosa pudo haber acabado peor, y si hubiera sido así… puede que no esté terminando de contar esta historia…


¿Continuará? ó_ò. Lo único que sé es que les voy a ganar ;D Nah, no creo que gane, pero espero quedar lo mejor posible.

Suerte a todos y $xaosz$

*Muerde a todos los aquí presentes para después convertirse en murciélago y desaparecer*

Feliz Halloween... si es que sobreviven... :twisted:

EDIT: Sorry, wrong word in the quote o.o

Spoiler
#5

Re: [Evento] Cortos de Halloween [Publicación]


¡¡¡¿¿¿Pero qué f*ck hace Morde presentándose a los cortos de Halloween???!!! (?) Ah re xD



Les adelanto que es un corto para lectores mayores de 15 años, que no tengan miedo, que no les afecte mentalmente la muerte explícita de los seres humanos. Tiene mucha sangre y otras cosillas interesantes. Se los recomiendo, es buen corto!


Centro de Torturas Pokémon.



Spoiler
El verano estaba en su última recta y la curva del otoño comenzaba a hacerse visible. Es el momento en que los jóvenes, habiéndose ya divertido de todas las maneras posibles, terminan buscando las más raras opciones para poder sentir esa última inyección de adrenalina. Se había hablado mucho los últimos días sobre un espacio vacacional abierto recientemente en Pueblo Lavanda. Era un complejo con muchas habitaciones y juegos para divertirse. Además, contaba con una gran diversidad de especies pokémon para que los inquilinos los utilizaran en batallas hasta cansarse. En cuanto lo escucharon, el grupo de adolescentes egresados del Colegio Pokémon de ciudad Verde comenzaron a planificar para tomarse unos días y disfrutar así el último aliento de las vacaciones.
Como los egresados se encontraban en distintas regiones del continente, se pusieron de acuerdo telefónicamente y fueron llegando todos al famoso lugar.
Eran quince en total, todos se conocían y no había ninguna otra persona porque el furor del lugar ya se había apaciguado. Los encargados del sitio eran una pareja. Una mujer regordeta, risueña y de cabello rubio. De lejos se notaba que era la típica mujer habladora que sabía hacer comidas para chuparse los dedos y que apretaba las mejillas de cualquier persona más joven que ella. El marido era un sujeto de mirada ruda y cuerpo fornido y firme. Era un tipo seco, que no decía muchas palabras, pero parecía experto en trabajos manuales y en manejo de pokémon.
-Pasen chicos, pasen, sean bienvenidos al hogar vacacional Ilusión, donde el nombre es justamente lo que sentirán cuando disfruten de todas las actividades que aquí pueden realizar- introdujo Berta, la mujer regordeta.
Un grupito de cinco jóvenes le hicieron burla como si creyeran que no sería más que un juego de niños. Entre los inquilinos había muchas mujeres que parloteaban entre sí, la mayoría no se veían desde hacía mucho.
Fueron pasando de a uno al hogar y Berta los condujo a todos a sus habitaciones, separándolos en cinco grupos de tres personas. Como la mujer armó los grupos, hubo algunas quejas.
-Yo no dormiré en la misma habitación que este idiota- dijo uno de los chicos que formaba parte del grupo burlón, se llamaba Luis, era rubio, atlético y de mirada perversa.
El muchacho al que discriminaba de tal manera, era un pobre flacucho de rostro salpicado por los granos y las pecas que abrazaba con miedo a un Shroomish. Se llamaba Genaro.
-Yo no dormiré lejos de mi novia- alegó un guapo chico de cabello negro alborotado abrazando a una muchacha de su edad de mirada distraída, pelo enrulado de color rojizo y curvas pronunciadas. Sus nombres eran Jonathan y Silvia.
La dueña del recinto se dio vuelta sonriente y sin perder la gracia los hizo callar:
-Aquí las cosas se hacen como yo digo, jovencitos. Irán a los cuartos como yo los organicé…
Por miedo a ser estrujados de las mejillas hasta morir, nadie más emitió queja.

-Hace años que no duermo en una cama así- festejó sonriente, tumbándose en el blando colchón, un joven de rostro blanquecino y rizos castaños. Se llamaba Diego-. Llevo años durmiendo en el piso sobre la bolsa de dormir, es dura la vida de un exitoso maestro pokémon como yo.
-Me voy a ir a echar un chapuzón a la piscina, oí que Carla va a estar ahí- dijo uno de los tres chicos que ocupaban la primer pieza, era bajito, de ojos celestes y cabello largo y rubio. Tenía un físico bien trabajado. Su nombre era Ramiro.
-Yo iré a ver qué pokémon hay aquí- comentó el tercero, moreno, alto, flacucho y risueño. Se llamaba Carlos.

-¡Santo cielo! No puedo creer cuánto creció Ramiro…- comentó soñadora una de las chicas de la segunda habitación. Era alta, grácil, de largo y lacio cabello morocho. Erika era su nombre de pila.
-Bueno, yo creo que no creció tanto… serán dos o tres centímetros como mucho- dijo la segunda, de rostro bello y ojos verdes. Tenía dos trenzas en su largo cabello castaño y era algo rellenita.
-Ay, Gabriela, yo hablo de sus bíceps y sus pectorales, no de su estatura…- completó Erika abrazando un pequeño Skitty.
-Chicas, iré con Jony, luego regreso- dijo Silvia, la muchacha enamorada de pelo rojizo. Las otras dos le hicieron gestos de burla en cuanto se retiró de la habitación.

-Y más te vale que no te acerques a mis cosas, o serás nerd muerto-le amenazaba Luis a Genaro, que asentía con los ojos cerrados como si estuviera siendo apuñalado varias veces.
-Y a las mías tampoco, ¿eh? O Luis te hará papilla- añadió otro chico riendo, de piel trigueña, delgado, con grandes ojeras y aspecto desalineado. Se llamaba Lucas.
Ambos bravucones salieron de la habitación con aires de superioridad, dejando al pobre muchacho abrazando a su Shroomish con impotencia.

Las tres chicas que ocupaban la cuarta habitación ni siquiera llevaron allí su equipaje. Fueron directamente a la piscina, donde se quedaron en traje de baño a tomar sol mientras un Exeggutor las abanicaba con sus hojas.
-Yo no sé ustedes, pero no me moveré de aquí ni aunque una Volcarona use Vendaval- dijo Carla, la despampanante muchacha rubia de rostro y cuerpo perfectos, con curvas delicadas y delineadas por el ejercicio, con piel suave y tersa. Tenía los labios más sensuales y el cabello más sedoso. Atrapaba a todos los muchachos la veían.
-Yo te seguiré, compañera- dijeron al unísono Victoria y Virginia, las gemelas de piel morena y cabello negro y ondulado. Tenían un cuerpo muy bien cuidado también, aunque la expresión disgustada de sus rostros daba la impresión de que era mejor no hablar con ellas.
Las tres se relajaron aún más en las sillas reclinables de lona, ejecutando el único movimiento de voltearse de un lado a otro cada quince minutos para que el cuerpo se dorara de forma pareja y así aguantara todo lo posible en el invierno que se avecinaba.

El último cuarto tenía a Jonathan, quien esperaba a su novia fuera de la habitación. Y también tenía a otros dos jóvenes que iban al sector de batallas. El primero era bastante gordo, casi obeso, cabello corto y rubio y rostro sonriente. El segundo era escuálido y de físico desgarbado, con el cabello morocho y grasiento peinado hacia atrás. Se llamaban Bruno y Kevin, respectivamente.
Llegaron a un gran salón con líneas que definían la superficie de combate. En las paredes habían grandes estantes con pokebolas de color negro y blanco. Era un lugar sensacional, el sueño de todo entrenador.
-Ey, estos pokémon son cool, busquen una pokeball y los probamos- habló Carlos, el chico moreno de dientes llamativamente blancos que ocupaba la habitación número uno y había llegado allí hacía un momento.
-Sufrirás una terrible derrota- dijo Bruno, el gordito, tomando una pokebola de los estantes. Debajo de ella tenía una pequeña cinta con el nombre de Banette.
-¡Eso ya lo veremos, Bruno! ¡Ve, Zoroark!
-¡Al ataque, Banette!
Los pokémon se asentaron firmemente en el campo de batalla, con las miradas puestas cada uno en el otro. Estaban listos para una cruda batalla.
-¡Zoroark, comienza, Persecución!
-¡Ja, a ver que tal esto, Maldición, Banette!
El pokémon ilusión corrió sin dificultad hasta donde estaba el fantasma y le asentó un fuerte golpe en la cabeza con su pata derecha envestida en negras tinieblas. Banette sufrió el ataque en carne viva y, enojado, hizo brillar sus ojos a la vez que recitaba una silenciosa maldición. Zoroark sintió como si alguien comenzara a tirar de su columna vertebral para arrancársela y se retorció.
-¡Esto durará muy poco, Bruno! ¡Pulso Nocturno, Zoroark!
-¡Si, poco para ti! ¡Infortunio, Banette!
Los pokémon olvidaron el dolor de los ataques anteriores y se prepararon para ejecutar los nuevos. El ambiente se puso denso y se tiñó de repente de un oscuro pesar, como si esos dos ataques le quitaran al mundo un poco de felicidad. Zoroark comenzó a hacer complicados movimientos de manos, generando con cada uno de ellos una cantidad de energía más poderosa. Al final terminó de gestar en sus poderosas zarpas una terrible esfera de energía violeta, dispuesto a lanzarla contra su rival. Pero Banette no estaba desarmado, tenía con qué contraatacar. Había levantado los brazos y absorbía energía fantasmal. Logró crear una densa nube de partículas de dudosa composición. En la habitación se podía sentir el poder de esos dos ataques absorbiendo cada vez más energía del ecosistema.
Lanzaron los ataques con agresividad y ambos chocaron. Colapsaron y una onda expansiva bañó completamente el lugar. Los entrenadores cayeron al suelo por el impulso. Las pokebolas de los estantes quedaron flotando en el aire como por arte de magia. Los pokémon siguieron parados en el centro del campo como si no hubieran sido afectados en absoluto, con los ojos rojos brillando por la ira.
-¡Oau! Estos pokémon son de lo mejor, ya quisiera que fueran míos- dijo Bruno.
-Es cierto, no puedo creer que estos viejos hayan podido entrenar a todos y cada uno de ellos- dijo Carlos dándose vuelta a ver las pokebolas de los estantes, las cuales habían dejado de levitar mágicamente para volver a posarse donde correspondía. El joven no le dio importancia-. Iré a comer, tengo hambre.
-Sí, yo igual- dijo Bruno.
Regresaron los pokémon a las pokeball y fueron los tres a comer, cerrando completamente el salón de batallas.

Poco tiempo después, todos se encontraban conversando animadamente en la cena, acerca de las aventuras que habían vivido. La mayoría había tomado un poco de alcohol y estaban llenísimos de comida. La atención de todos se había detenido en Diego, quien contaba una historia que había sucedido hace tiempo.
-Habíamos ido con un amigo a una cabaña porque al otro día debíamos luchar en un campeonato. Y no pudimos dormir en toda la noche por los gritos que se escuchaban. Era algo realmente siniestro, porque estábamos tranquilos y de repente los oíamos, muy fuerte. Y nos levantábamos, buscábamos por toda la casa y no entendíamos de donde salían. La cosa es que no pegamos un ojo en toda la noche y tuvimos que quedarnos despiertos junto a nuestros pokémon por cualquier cosa que pasara. Al otro día estábamos tan cansados que perdimos en la primera ronda.
-Eso no significa nada, es sólo para justificar que perdiste, ya no mientas, Diego- dijo Luis aireando su cabello rubio-. No existen gritos que salgan de la nada…
-¡AAAAYYYYYY!
Todos los comensales saltaron de su silla y se pusieron contra la pared, aterrados por el desgarrador grito.
-¿Qué diablos fue eso? ¿QUÉ DIABLOS FUE?- preguntó Ramiro respirando como podía.
-¡Maldito Diego, aléjate de nosotros!- lo ahuyentó Carla abrazándose a sus dos amigas con todas sus fuerzas.
-¡Oye! Yo no tengo la culpa de que los fantasmas me sigan- se defendió Diego, quien cubría su rostro con un plato.
-¡AAAAAAAAAAAYYYYYYYYYYYYYYY!
Volvió a oírse el ruido y ya todos tenían el corazón en la garganta.
-¡Esta casa está embrujada, totalmente embrujada!- expresó con temor Carlos-. ¿Dónde están los caseros?
-Aquí- dijo Berta asomándose sonriente por el pasillo con un gran cuchillo en las manos, las cuales estaban cubiertas de sangre.
-¡AAAAAAAAAAAH!
El grito de todos fue desgarrador. Las gemelas se desmayaron al instante. Algunos chicos hubieran preferido llevar pañales en ese momento. No entendían qué era lo que ocurría en ese complejo del horror.
-¿Qué les pasa a todos? Acabo de matar el pollo que comerán mañana y gritan como si fueran vegetarianos- dijo Berta sin comprender.
-E… ¿es sangre de pollo?- preguntó Lucas, el compañero inseparable de Luis.
-Claro que sí- confirmó Berta yendo hacia la cocina a lavarse las manos.
-¿Y qué fue ese grito que oímos antes?- preguntó Kevin, aún tapándose los oídos como si eso fuera a protegerlo.
-¡AAAAAAYYYYYYYYYY! ¡Saquen este Spinarak del baño!
Era la voz de Gabriela a quien encontraron en el baño subida al inodoro. Había un pequeño Spinarak recién nacido allí, que sacaron al instante sin problemas. Las pulsaciones de todos bajaron. Quizá el cuento de Diego les había afectado más de lo que pensaban. Ya habían tenido suficiente acción por ese día, era hora de irse a dormir…

-Pss, ven, Lucas- habló despacio Luis. Por la noche se habían levantado sospechosamente a buscar pokebolas en el salón de batallas-. Es simple lo que haremos. Pondremos unas pokebolas en el bolso de Genaro y diremos que las robó. Así lo correrán del lugar y no tendremos que soportar sus ronquidos toda la noche.
Juntos ingresaron al lugar. Estaba oscuro y apenas podían ver donde pisaban. Sin embargo, pudieron observar como había dos pokebolas que brillaban con luz propia. La atención de ambos se centró en ellas.
-¿Qué diablos? Sin dudas es el destino el que nos llama a buscarlas. Nos las llevaremos- dijo Luis.
Lucas las tomó y las observó bien.
-Veamos qué pokémon tienen adentro, ¿quieres?
-¿Eh? ¿Para qué rayos quieres hacer eso? Sólo son unas pokebolas, llevémoslas, las ponemos en su mochila y asunto terminado- sentenció Luis.
Ambos comenzaron a caminar, pero Lucas no podía evitar la tentación de abrirlas. Era como si algo dentro de ellas lo llamara. ¡Tenía que saber qué pokémon eran! Sólo sería un segundo.
-Sólo será un segundo- dijo firmemente en voz baja cuando Luis había abandonado el salón.

Luis caminó hasta su habitación y cuando estaba por entrar se dio cuenta que Lucas no iba con él.
-¿Qué rayos hizo este idiota?- apretó firmemente su gran puño derecho y con la mano izquierda acomodó su lacio cabello rubio. Caminó con determinación hacia el salón.
La puerta había quedado abierta, tal como él la había dejado. Lo más probable era que ese tonto se hubiera quedado a buscar pokebolas para él o a ver los pokémon que habían llevado para ponerle a Genaro-. ¡Lucas! No seas tonto, no robes pokebolas para ti. Cuando termine nuestro período revisarán todas nuestras cosas. Que ha…
Luis ingresó al salón. Lo primero que vio fue a Lucas, colgando del techo como si fuera una marioneta, con la mandíbula destajada, colgándole hasta el pecho con una gran cantidad de sangre chorreándole. Luis sintió como el corazón se le salía del pecho, tenía ganas de gritar de terror y lo hubiera hecho si no hubiera creído que las que gritan de miedo son las mujeres.
-¿Qué… qué rayos es esto? Lucas, no me asustes, a mi las bromas no me afectan- a cada palabra que decía retrocedía un poco más.
En ese instante, la puerta se cerró de golpe… ¡PAF!
Lucas dio un salto que casi chocó contra el techo.
-¡Basta! ¡A mi no me quieran jugar ninguna broma! ¡El de las bromas aquí soy yo! ¡Abran esa puerta!
Estaba desesperado, respiraba a todo pulmón y miraba a todas partes, nervioso e histérico. De pronto, vio algo en las paredes que lo puso más neurótico. Las pokebolas estaban en su sitio, pero estaban abiertas. Todas ellas. Al igual que las dos pokebolas que Lucas llevaba y que ahora se encontraban en el suelo.
-¿Quién… quien abrió las pokebolas? No es hora de luchar. ¡¿Quién hay aquí?! ¡Dígamelo!
De repente, un destello se encendió a sus espaldas. Rápidamente se dio vuelta y se cubrió la cara… pero no era más que un Litwick.
-Ahhhh- suspiró aliviado al ver al pequeño pokémon mientras se tomaba el pecho con fuerza tratando de detener su ritmo cardíaco-. Hola, Litwick. ¿Qué está pasando? ¿Qué le pasó a mi compañero? ¿Hay alguien aquí?
El pokémon fantasma comenzó saltar alegremente repitiendo su nombre de manera obsesiva. De un momento a otro, un destello más apareció a espaldas de Luis, quien se dio vuelta muy confiado de que fuera otro Litwick. Lo que no sabía, es que se encontraría cara a cara con un Charizard.
-¡CHAAAAAAAAAAAR!- chilló furioso el pokémon a tan sólo unos centímetros.
-¡AAAAAA…!- quiso gritar Luis, pero el pokémon de fuego le tapó la boca con una de sus garras mientras con la otra lo tomaba del cuello y lo levantaba como si fuera tan liviano como un papel.
Luis quería gritar, sus lágrimas desfilaban como cataratas de terror puro por sus ojos. La fuerza que imprimía el dragón sobre su cuello y su boca era tal que hacía que sus tripas se revolviesen como si hubiese comido una bolsa de bayas podridas. En ese momento, Luis sintió que a la respiración cálida del pokémon de fuego la acompañaban otras respiraciones furiosas. Alcanzó a ver de reojo a un Salamence, un Haxorus, un Druddigon, un Garchomp y un Hydreigon. Los pokémon dragón se acercaron a él, al punto que sintiera el aroma sulfúrico de todos ellos. Intentó gritar nuevamente pero su voz quedó opacada por la firme piel escamosa del Charizard. Sintió como se posaba una fría garra con escamas turquesas en su frente, cubriéndole los ojos. Salamence lo había sujetado del cráneo y Charizard tiró de la mandibula, dividiéndola en dos como la de su amigo. La boca de Luis quedó al fin libre y goteando sangre en cantidades industriales.
-¡¡¡AAAAAAH!!!- gritó desaforado mientras sentía una terrible presión en su espalda, al punto que sintió como si su columna se partiera en dos. Y no era para menos, porque Haxorus lo había penetrado con sus superdesarrollados cuernos faciales. La sangre comenzó a correr a chorros por su ropa… la energía se le terminaba… se le escapaba con cada suspiro que daba. Antes de que cerrara los ojos pudo ver a Hydreigon delante de él, con su fauce principal abierta. No sabía qué iba a hacer… pero ya no le quedaban fuerzas ni para sentir terror. Un despiadado Dragoaliento emanó desde su garganta hacia la de Luis, destrozando su faringe y laringe, haciendo estragos en su estomago y reduciendo sus intestinos a ceniza…

Dos de los adolescentes se estaban besando salvajemente en el sótano de la casa. El chico, Jonathan, ya se había quitado la camisa y el pantalón, quedándose vestido con unos simpáticos calzoncillos con Buneary’s y unas apestosas medias lisas. Silvia, aún vestida íntegramente, pero con la camiseta a medio quitar y la falda semilevantada, gemía de placer ante los calurosos besos del extasiado muchacho.
-Que gran idea venir al sótano- dijo Jonathan en estado de alucinación. Hervía con su calor humano
-Jony… quítame la ropa, por favor. Tengo mucho calor…
En seguida el chico cumplió el pedido de su amada y le arrancó de un tirón la camiseta dejando su piel blanca y suave desnuda a sus endiablados besos. Quiso hacer lo mismo con la falda, pero de repente sintió en su espina dorsal un frío que le cortó todo tipo de excitación. Se abrazó a su novia y comenzó a temblar.
-Si… ¿sientes eso?- preguntó Jony.
-¿Qué cosa? Tengo calor, amor, sácame todo, por favor.
-¡Yo me estoy helando! Hace un frío terrible.
-¡Ay, me quemo, Jony, haz algo!
-¡No puedo!- decía el joven mientras sus cabellos se ponían blancos como si estuviera en un frío polar.
-¡Ahhhh! ¡Mis manos están calientes! ¡Mis pies arden!
-¡Cof, cof, cof!- fue lo único que pudo decir el muchacho, exhalando una gran bocanada de aire humeante.
En cuanto él levantó la vista, pudo verlos. Eran un Magmortar, un Infernape, un Emboar, un Houndoom y un Volcarona. Estaban en un lado del sótano, a espaldas de su novia, riendo al verlos. Y ella también los vio, detrás de él, a un Glalie, un Beartic, un Weavile, un Abomasnow y un Mamoswine, que parecían divertidos con la escena.
-Esos pokémon de hielo… ¡ayúdenme! ¡Tengo mucho calor!- dijo Silvia desesperada.
Jonathan negó con la cabeza, sin poder hablar con su garganta congelada. Los pokémon de hielo se sonrieron maliciosamente… e hicieron lo que la chica pedía.
Se lanzaron con sus ataques de Puño Hielo y Colmillo Hielo hacia ellos. Cuando llegaron hasta el dúo, descargaron sus ataques. Uno de los colmillos del Mamoswine atravesó el vientre desnudo de Jonathan logrando que las vísceras y la sangre comenzaran a desprenderse en cantidad. El Glalie atravesó su pulmón derecho con uno de sus cuernos salvajes. Beartic y Weavile asentaron sus puños hielos en el rostro del muchacho, haciéndole saltar los dientes y un ojo. En último lugar, el despiadado Abomasnow, utilizó su Frío Polar, congelando sus venas y arterias, haciendo que la sangre se le convierta en espinas que fueron poco a poco perforando cada una de sus células, haciéndolo sangrar internamente hasta la muerte.
Silvia contempló todo esto en shock. Totalmente desquiciada al ver tal acto salvaje, de pokémon totalmente corrompidos. Por instinto se volteó ya que le pareció sentir una presencia. Los pokémon de fuero estaban allí, con sus calurosos puños preparados, sus colmillos ígneos destellando fuego… sus llamaradas a flor de piel.
-¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHH!!

-¡Wow!- dijo Erika, sorprendida al escuchar detrás de la puerta del sótano-. Jony sí que sabe hacer gritar a Silvita.
-Vaaa, ni me lo recuerdes… ellos haciendo esas cosas aquí y nosotras con un insomnio terrible. ¿Y si vamos a despertar a Diego y Ramiro? Quizá quieran charlar con nosotras… o algo más.
-Eso espero. Esta situación me puso muy cachonda- dijo Erika con las mejillas enrojecidas.
Juntas comenzaron a caminar, emocionadas, hasta la habitación de los chicos, que dormían con tranquilidad. En un momento, Gabriela oyó un ruidito, como si fueran golpecitos en la pared.
-¿Oíste eso, Eri?
-¿Qué cosa? No pasa nada, vamos rápido.
Erika avanzó un poco más rápido y Gabriela lo hizo con más lentitud, atenta a cualquier ruido. De la nada, cuando Erika subió la pequeña escalerita que ayudaba a pasar del suelo a los cimientos de la casa, Gabriela se tropezó y cayó torpemente.
-Ja, vamos, Gabriela, no puedes ni caminar de tanto que piensas en Diego.
-No te rías…- Gabriela, totalmente avergonzada, intentó levantarse, pero parecía estar pegada al suelo-. Oye… Eri… algo me impide levantarme.
-¡Vamos, apresúrate o te quedarás sin chico!
-¡No puedo levantarme, ven a ayudarme!
-¡Vamos, no quieras llamar la…! ¿Atención?
En ese momento, dos o tres Galvantula aparecieron, caminando firmemente por las paredes del pasillo. A Erika casi le da un infarto.
-¡Gabi! ¡Cuidado!
-¿Qué? ¿Qué pasa? ¡No puedo ver hacia arriba, algo invisible me lo impide! ¡No me asustes, por favor!
-¡Quédate quieta, no te muevas!
-¡Claro que no me moveré! ¡No puedo hacerlo!
En ese instante, aparecieron también varias Ariados, que empezaron a tejer una espesa red sobre Gabriela.
-¡Ayyy, que es esto viscoso!- preguntó asombrada la chica de trenzas castañas.
Antes de que Erika pudiera reaccionar, su amiga ya estaba totalmente envuelta en telaraña. En ese instante, un Kriketune y un Pinsir aparecieron. Parecían provenir desde el sótano… pero estaba cerrado y no había sentido la puerta… además de que eran muchos pokémon como para salir así como así de un lugar como ese. El Kriketune comenzó a cortar salvajemente el bulto de telaraña que era su amiga. La sangre empezó caer, gota por gota, del capullo. Hasta que le tocó el turno al Pinsir… Erika, aterrorizada, no quiso ni ver. Con sus cuernos como pinzas comenzó a cortar pedazos de la chica envuelta. Los pies, las pantorrillas, los muslos… el pokémon insecto cortaba de a poco y las arañas se iban comiendo cada pedazo, succionando hasta la última gota de líquido corporal.
Erika ya no pudo soportar más y salió corriendo hacia la habitación de los chicos. Apenas la vio, se abalanzó sobre la puerta y la golpeó con todas sus fuerzas.
-¡Chicos, ayúdenme, por favor, salgan! ¡Levántense!
No había respuesta. La chica siguió golpeando, aterrada, ya lloraba. De pronto, oyó ruido. “Ya voy” se oyó la voz de Carlos.
-¡Carlos, ven, por favor, nunca me alegré tanto de oír tu voz!
En ese momento, un Golem pasó rodando a toda velocidad por el pasillo, embistiendo a la chica hacia delante, quebrándole varios huesos y aplastándola contra la pared final que quedaba a unos metros de donde estaba. La puerta se abrió y salió Carlos, colocándose sus lentes.
-¿Erika? ¿Será que al fin has descubierto que me amas?- no había nada. Admiró bien en el pasillo y no vio más que oscuridad.
-¿Qué pasa, Carlos?- preguntó Ramiro, refregándose los ojos y la entrepierna.
-Erika vino a golpear la puerta… y ya no está.
-Ah, no empieces otra vez con los cuentos de fantasmas, ya bastante me costó dormirme… pero ahora que estoy despierto… creo que iré a hacer una visita corta a la linda Carla.
Ramiro despertó a Diego y le comentó de su plan de ingresar a hurtadillas a la habitación de las chicas. Una vez allí, debían meterse ambos a la cama de Carla para ver cómo reaccionaba entre sueños.
-¿Quieres venir, Carlos? Puedes quedarte con las gemelas si quieres- lo invitó Ramiro. El joven rechazó cortésmente la invitación y se volvió a dormir. Los otros dos, comenzaron a poner en práctica el plan.

La habitación de esas tres chicas era la más cercana al patio exterior, la más alejada de las demás. Ellos fueron hasta allí y abrieron la puerta con cuidado, dejándola entreabierta. Las gemelas dormían como troncos en una cama marinera y Carla descansaba en una cama individual, tapada con mantas hasta la frente porque por la ventana entraba un aire muy fresco.
Diego y Ramiro casi no aguantaban las risas, apenas pudieron llegar hasta donde ella estaba. Levantaron las sábanas provocando que a la chica se le pusieran los pelos de punta, comenzara a temblar y se acurrucara para no sentir frío. Casi al borde del estallido de risas, cada uno se colocó a un lado de la bella joven, quien se abrazó a Ramiro en cuanto sintió el calor de su cuerpo aplacando el frío que sentía.
-Oh, sí, aquí quédate…- susurró entré sueños.
Ramiro y Diego ahogaron una catarata de risas por las que temieron que alguna se despertara, pero nada pasó. Los tres entraban por poco en la pequeña cama y los pobres chicos estaban con mitad del cuerpo fuera del colchón. Diego puso todo su esfuerzo en cubrirlos con la manta. Carla abrazó a Ramiro a quien tenía adelante y Diego la abrazó a ella por la espalda.
-Mmm…- gimió contenta la chica sin abrir los ojos.
-Esto es genial- susurró Ramiro acariciando el cabello de la muchacha.
-Creo que después de tu idea de robarnos esos pollos asados en Ciudad Esmalte, esta es la mejor- le contestó Diego acariciando la cintura de ella.
De repente, Ramiro sintió un leve picor en su entrepierna.
-Vaya, esta chica es candente en sueños- el joven observó hacia abajo y pudo notar que una rama fina y verde frotaba sus calzoncillos-. Oye, Diego… hay algo aquí abajo.
-Ramiro, es lo que tienen todas las chicas, no me digas que nunca viste uno- le respondió Diego sin prestarle importancia mientras acariciaba la suave espalda de la chica.
-Mmm, pues nunca vi uno de estos…- de repente, sintió como un objeto fino y áspero circulaba por su espalda, arañándolo despacio. Comenzó a ponerse muy pero muy nervioso.
Mientras tanto, la espalda desnuda de Diego, que había quedado sin cobertura, comenzó a picarle y no le quedó otra opción que abandonar su tarea de masajes para rascar su propio cuerpo.
-¡Auch! ¿Será este el virus que les da a los hombres cuando están con ciertas mujeres?
-Mmm… mmm…- gruñó entre sueños Carla, un poco incómoda por el aplastamiento que le producían los chicos.
-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!
El grito de Ramiro las despertó a las tres. Tanto que dieron un salto en la cama. Resulta ser que esa extraña rama era parte de un Carnivine que se encontraba apostado en la ventana. Y el pokémon ya lo había atado con ellas por las piernas, los brazos y el cuello. Y lo peor es que tenía espinas y el chico se desangraba de a poco al tratar de liberarse. Carla y las gemelas lo vieron sostenido en el aire por esas extrañas lianas y no pudieron evitar hacer lo que todas las mujeres hacen.
-¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy!
Emitieron un grito agudo a medida que Ramiro era arrastrado hacia la ventana donde estaba el Carnivine.
Recién cuando se levantó de la cama, Carla se dio cuenta que también estaba Diego allí, semidesnudo, con la boca chorreándole espuma y un asqueroso sarpullido en su piel, producto de los vapores de un Swalot. Y entonces, ellas volvieron a hacerlo.
-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY!
Las tres salieron de sus camas a gran velocidad y retrocedieron hacia las puertas, sin dejar de ver como Ramiro era engullido por el Carnivine que lo masticaba con sus largos dientes y como Diego se convertía poco a poco en piel y huesos gracias al horrible ácido de Swalot.
Ellas retrocedieron hasta que no pudieron más. Sin embargo, no había sido la pared o la puerta lo que estaba a sus espaldas. Al sentir superficies irregulares, tuvieron que voltearse, atemorizadas. Se encontraron frente a un Seismitoad, un Electabuzz y un Hypno. Las tres chicas, lo único que atinaron a hacer, fue cubrir con sus débiles manos su cuerpo vestido sólo por ropa interior.
-¡Aléjense, le diremos a la casera!- dijo Virginia, una de las gemelas.
-¡Están bien feos ustedes, pokémon malos!- dijo Victoria, enojada.
-Creo que no deberían hacerlos enojar…
Los tres pokémon sonrieron con malicia y se abalanzaron sobre ellas. El Seismitoad tomó a Virginia de sus manitas, la levantó hasta que ella pudo patalear en el aire y le disparó un chorro de agua lodosa a la boca. La chica gritaba y no paraba de gritar mientras el agua ingresaba a su sistema en cantidad. Su estomago se fue hinchando como un gran globo y sus pulmones también. A los pocos minutos, ya era una gran pelota de agua con los ojos hinchados por la sorpresa y los órganos destruidos por la presión del líquido.
El Electabuzz se abrazó a Victoria que le gritaba con terror y enojo.
-¡Suéltame bicho feo, horroroso, bruto, ignorante, inconciente, cavernícola…!
Una gran infinidad de adjetivos salieron de su boca, pero el pokémon eléctrico no estaba dispuesto a escucharlos a todos. Cargó su Puño Trueno mientras Victoria seguía escupiendo sus insultos y lo descargó con potencia en su pecho, provocando que la piel se le quemara y el corazón se le agitara como si le hubieran aplicado un electrochoque. El pokémon eléctrico descargó otro golpe más y la chica dejó de insultar y comenzó a gritar al sentir a su corazón latiendo a una velocidad mayor a la que podían soportar sus venas. Electabuzz la siguió golpeando a mayor velocidad y con una siniestra sonrisa. El torrente sanguíneo de la chica fluyó con una fuerza brutal y sus venas y arterias comenzaron a explotar. Una por una empezaron a reventarse, provocándole una dolorosa y lenta hemorragia interna.
Hypno fue piadoso con Carla, quizá por su belleza, o porque había sido la única que no insultó.
-Por favor, no me hagan nada, yo nunca hice nada malo en mi vida y…
El péndulo de Hypno la hechizó. La chica se levantó y tomó del suelo un abanico que siempre llevaba que tenía un fino mango de metal con trozos de piedras preciosas. La chica, poseída, estiró la mano con el abanico en ella y luego la retrajo, clavándolo muy profundo en su pecho. La sangre empezó a emanar y manchar completamente su piel semidesnuda. Luego de esto, extrajo el abanico, volvió a estirarlo y nuevamente se autodañó, esta vez clavándoselo en un ojo.
Hypno rió divertido y Seismitoad lo acompañó. Electabuzz los admiró como si no fuera gracioso. El pokémon psíquico al ver que su chiste no había sido completamente exitoso, siguió manipulando el cadáver ya desangrado de la muchacha. Ella abrió el abanico clavado en su ojo y movió la cabeza como si estuviera negando, así arrojaba viento con él.
Seismitoad se despatarró de risa y esta vez Electabuzz rió con serenidad. Hypno, satisfecho, le hizo una señal a la chica poseída para que lo siguiera.

-Mmm, están ricos estos huevos- decía Genaro.
-¿Alguien ha visto a Diego y Ramiro?- preguntó Carlos que recién llegaba a la mesa del desayuno.
-No… nosotros tampoco encontramos a Jonathan. Es raro… siempre son los primeros en sentarse a comer- dijeron Kevin y Bruno.
-Es cierto… Luis y Lucas ya deberían estar golpeándome- comentó Genaro muy extrañado.
-Quien sabe… quizá salieron a dar un paseo. No es la primera vez que pasa, generalmente los que vienen a esta posada no aguantan y se marchan… quizá es demasiado reto para ellos- dijo Berta, sonriente como siempre-
-No entiendo quién se iría de este lugar. ¡Es genial! Iré a hacer una batalla- dijo Bruno.
-¿Alguien quiere Hot Cackes con trozos de bayas?
-Mmm, mejor me quedo, ja. Puedo ir luego.
Los jóvenes nerds rieron con ganas y saludaron sonrientes al marido de Berta quien cavaba en el patio con gran esfuerzo, once profundos y oscuros pozos.



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Bueno, decidí terminarlo ahí porque para darle un mejor final tenía que escribir como tres mil palabras más y eso sería demasiado para leer en un corto. Creo que está bastante bien, me parece que tiene bastante terror y sangre, no es de Halloween, pero cortos así están permitidos. Espero que les haya gustado, a mi me gustó escribirlo más de lo que pensaba. Gracias a todos los que lean y suerte para los participantes.


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#6

Re: [Evento] Cortos de Halloween [Publicación]


Aaaam bueno soy relativamente nuevo en el foro o.o, y me gustaría participar, me gustaría avisar que puede que el corto no sea apto para todo publico:

Cayendo de la cuerda

Spoiler
Por fin llego la fecha que más detesto.

Desde que tengo siete años Halloween ha sido mi más grande enemigo. El viaje a casa de vuelta de la escuela siempre es aterrador, sobre todo hoy que me quedé a hacer unos deberes y acabo de salir, ya esta oscuro y para nada tengo ganas de irme, pero debo ir a mi casa, primero doy un paso y luego el otro y ya estoy fuera de la escuela, bien, algo menos que hacer, ahora debo apurarme en llegar a casa y estar a salvo, empiezo a caminar por los caminos por los que siempre paso, pero hoy son diferentes, mas tenebrosos, mas oscuros, simplemente mas siniestros, la calle esta desierta, lo cual es un alivio para mí, de pronto doy una vuelta en una esquina y ahí estaba mi peor pesadilla, un hombre con una capucha oscura, empiezo a sudar frío, evito hacer cualquier ruido, doy un paso hacia atrás para escapar, de súbito se da vuelta a mirarme por lo que entro en pánico y comienzo a correr, solo corro y corro como si me siguiera el mismo demonio, y es que el hombre a comenzado a seguirme, más que seguirme a perseguirme, me meto entre calles que ni yo conozco para poder perderlo, hasta que al fin lo logro.

Habrán sido unos cinco minutos los que me quede dentro de un callejón para asegurarme de que el se fuera, por fin me logro calmar y salgo de este, me dirijo de nuevo hacia mi casa cuando de pronto veo cuatro sombras, cada vez se acercaban más y más, yo estaba paralizado, de pronto las sombras estaban lo suficientemente cerca como para poder tocarme, para poder estrangularme, degollarme, mutilarme o lo que sea que quisieran hacerme, ya veía sus manos sobre mí torturándome de las maneras mas inimaginables, entonces mi cuerpo reacciona y comienzo a correr, de la nada aparecen más y más sombras que me persiguen, ene se momento además de correr comencé a gritar, gritar desesperadamente por mi vida, y mientras más gritaba más sombras comenzaban a perseguirme, estaba a punto de caer en sus garras cuando a lo lejos divise mi casa, súbitamente me caí cuando estaba muy cerca de llegar a la puerta, entonces me arrastré mientras gritaba desesperado, cada vez estaban más cerca y eran más, ya no eran solo sombras, estaban acompañadas de todo tipo de demonios y monstruos horribles, seguí arrastrándome hasta que alcancé la perilla de la puerta, la abrí lo mas rápido que pude y cerré la puerta tras de mí, seguía gritando, aún veía como las sombras se acercaban, como traspasaban las puertas, como se adueñaban de mí, hasta que de pronto escuche una voz salvadora.

- ¿Hijo?
- ¡Mamá! ¡¡¡Sálvame!!!

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- Doctor, ¿cree usted que este bien?
- Sin lugar a dudas, desde los siete años su hijo sufre de paranoia y alucinaciones, y creo que esa noche por fin lo llevo a la demencia, lo mejor es que lo interne, así estará mas seguro, por cierto, no es por ser un entrometido, pero saber la causa de su enfermedad nos facilitará mucho el trabajo, así que si me permite preguntarle, ¿Qué originó la paranoia en su hijo?
- Verá –Dijo muy dubitativa la madre que no sabía si responder o no- el padre del niño murió hace ocho años un día de Halloween…
- Ya veo, eso le provoco un trauma al niño –Dijo el doctor interrumpiéndola.
- No es eso, verá… el siempre se mostró como un buen marido y padre, pero en el fondo… era un enfermo, lo descubrí la misma noche en que murió, esa noche se llevo al niño, dijo que tenían que hacer cosas de hombres, yo accedí, todo se supo luego gracias a las investigaciones policiales…
- ¿Qué fue lo que ocurrió?
- Verá… él llevo al niño hasta un granero donde lo amarró y lo obligo a ver como torturaba animales de las formas mas terribles, luego siguió haciendo asquerosidades con cadáveres, además de autoflagelarse, lo peor fue que… había secuestrado a una chica, estaba a punto de… no lo sé, ¿violarla quizás?, ¿matarla?, ¿ambas?, entonces el niño logró desatarse y… el mismo lo apuñaló…


Bueno, eso es todo ^^
#7

Re: [Evento] Cortos de Halloween [Publicación]


Esto esta basado en un sueño real, modificando a los personajes de dicho sueño para que nadie se cague de la risa, pero todo lo que paso en el sueño contado fue de un sueño real...
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-No sabe cuánto le agradezco el tiempo que se está haciendo para atenderme- Saludé amablemente mientras mostraba una sonrisa dudosa e incluso preocupada.
-No se preocupe, como psicólogo es parte de mi empleo ajustarme a las necesidades del paciente- Respondió el doctor con la intención de eliminar toda culpa en mi conciencia, deseaba agradecerle nuevamente, pero me vi interrumpido por el sonoro timbre de la casa.
-Tendremos que ignorar a los jóvenes que deseen pedirme dulces, sinceramente le agradezco que haya venido y me dé una razón para no salir a informarles que se me acabaron- Bromeo alegremente para levantar mi ánimo, sin embargo mi rostro continuaba expresando aquella sonrisa preocupada e insegura mientras asentía con la cabeza, en señal que escuchaba sus palabras. Recosté mi cansado cuerpo en el diván y comencé a admirar el hermoso papel tapiz que cubría el techo de la sala.
-Realmente le agradezco haber podido adelantar la cita, aun siendo una fecha festiva como esta- Repetí inconscientemente.
-He estado teniendo el mismo sueño durante días, llegando al punto de no querer dormirme, acostarme de diferentes formas, mantenerme despierto, tardar en irme a dormir o directamente pasar la noche en vela con tal de evitar que ocurra el suceso…- Podía sentir mi voz tensa y temblorosa, tragaba saliva mientras explicaba y había incluso tartamudeado algunas veces.
-¿Por qué no me cuentas todo desde el comienzo?- Pregunto transmitiendo la calma de sus palabras al mismo tiempo que bajaba lentamente su mirada, evitando que el muchacho se sintiera observado.
-me resultaría imposible olvidarlo, y de poder cometer esa acción entonces el problema quedaría solucionado…-
-Viajaba dentro de un auto sin ninguna característica en particular, lo describiría como uno de esos autos sin techo, con capacidad de cuatro o cinco personas, curiosamente nunca me subí a un vehículo parecido. En él, como ya imaginara, iba yo, mi padre conducía alegre y despreocupadamente. Mi madre admiraba distraída el paisaje al mismo tiempo que mis hermanos y yo platicábamos, uno me superaría por dos o tres años, el otro no pasaría los nueve, pero como ya le he contado yo no tengo hermanos en la realidad. Nunca supe de que platicábamos, solo que estábamos realizando la acción de hablar entre nosotros alegremente hasta que nuestro padre nos interrumpió ofreciéndonos ir a alquilar una película al Videoclub, naturalmente todos dijimos que si y en ese instante estábamos con el auto estacionado frente a dicho comercio. Todos bajamos del coche a excepción del hermano mayor, en realidad también descendió del vehículo, pero a diferencia del resto el se quedo al lado del auto. Normalmente en mis sueños me veo a mi mismo y no a otra persona, por lo que me extraña ese suceso. Un ladrón se acercó al auto y mi supuesto hermano comenzó a pegarle, repentinamente aparecíamos el resto de la familia a lo que el colocaba al criminal dentro del maletero del vehículo y decía que debíamos entregarlo. Subimos al coche nuevamente y mi padre volvió a poner la marcha, todo parecía ser tranquilo pero me vi equivocado. Nunca podría haberme imaginado de donde había surgido, un tren detenido se atravesaba en el camino impidiendo avanzar. Sin embargo mi padre no estaba de acuerdo, ya que confiado aseguro poder saltar atravesando el vagón del tren, como lo estaría cualquiera en mi situación comencé a sentir miedo. Piso el acelerador con firmeza y decisión, cada vez el auto avanzaba con mayor velocidad, el tiempo se aceleraba, mi corazón no podía dejar de latir a la misma velocidad que marcaba el velocímetro…
El vehículo saltó hacia el vagón, tropezando sus ruedas en el suelo de este y mientras se volteaba verticalmente como consecuencia de haber fallado el brinco, pude sentir claramente el cinturón de seguridad rompiéndose, eliminando toda mi protección, el cuerpo abandonó la suavidad de su asiento para llenar el alrededor con oscuridad, fría y asfixiante en todo su vacío provocando que despertara en un grito de terror-
-Se nos acabó el tiempo, disculpe que no haya pronunciado palabra, pero me mantuve concentrado en su historia- Se excuso educadamente el psicólogo.
-Muchas gracias, realmente siento que pude sacármelo de encima- Respondí sonriendo sinceramente por primera vez desde que había ingresado a la sala.
-Entonces que tenga un feliz Halloween, nos veremos en la próxima consulta- Acompañándome hasta la puerta, se despidió cordialmente con un abrazo de mí, dejándome libre por hoy.
-Que chico tan interesante… eso me recuerda que debo llevar a mi esposa y mis hijos a devolver la película que alquilamos-
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#8

Re: [Evento] Cortos de Halloween [Publicación]


Debido a que todos mis jueces desaparecieron o les pasó algo, voy a extender este coso hasta el 10 de Noviembre. Como juez actuaré yo, pero tomaré en cuenta sus votaciones, así que voten por sus amiguis.

Saludos ^^






#9
Dudas quejas y sugerencias por msn. ¿Por qué? Porque su comportamiento en este concurso no fue adecuado y si quieren quejarse, háganlo, pero por privado. Los comentarios son generales, si quieren su calificación en puntos vengan conmigo.

Primer Lugar - Demian. Felicidades Demian, un buen corto como siempre. Los demás no tienen oportunidad contra el tuyo, y es en serio. Siempre tienes buena ortografía, gramática, buena trama y esas cosas. Da un gusto trabajar con cortos así. Sigue así.

Segundo Lugar - Darkus~. Tiene bastantes errores, no me agradó en trama. No digo errores ortográficos, sino en estructura. Siendo así, es buen corto. Debes seguir practicando. Felicidades.

Tercer Lugar - Natsuko. Bien, creo que de todos los cortos, el único que me hizo decir "este corto cumplió con su objetivo" es este. No tiene buena estructura, pero está bien narrado en cierta forma a mi parecer y cumple con su objetivo. Es corto, lo que me agrada, y es necesario. El evento no es de quien escriba el corto más largo, sino el mejor. Felicidades.

Cuarto Lugar - Fabri. ¿Por qué? Si Fabri, te consideré para tercer lugar. Pero hay algo en tu corto que no me agrada, y es errores pequeños de ortografía que me vuelven un poco molesta la lectura. Pero no me gusta leer conversaciones sin que sean obras de teatro. Tienes que mejorar mucho Fabri, y creo que lo sabes.

Quinto Lugar - Mordeka. Buen corto, muy bien todo. Me alegra que participes en estos eventos. Sigue mejorando.

Sexto Lugar - Perfect Cell. Es obvio Cell, y hasta admites que tu corto no es bueno. Realmente, requeire muchas mejoras.

Lamento el doble post. Las userbars pueden pedirlas a Catd (?).

Felicidades a los ganadores y a todo.

Dudas, quejas, amenazas de muerte a msn de favor (o MPs por defecto).
Saludos.