Bueno, esta semana tarde un poco también, pero fue porque algunos tardaron más de la cuenta, porque se anotaron unos cuantos y porque andaba con mucha actividad. Así mismo, dos semanas no es tanto, así que no se quejen xD Vamos despacio así ninguno se cansa. Si hay alguna queja del RPG pueden dejarla. Yo voy dejando los premios:
Peor decisión tomada: Sandra. No es que tu decisión fuera tan mala, es mala pero no tenías muchas opciones ni nada que llamara mucho la atención. Pero te llevas esto porque todos los demás tomaron decisiones muy buenas, no quiere decir que lo hayas hecho mal.
Misión de Bronce: Guido. Sea como sea, no te queres salir de podio. Lo hiciste muy bien, tus decisiones fueron buenas. Estuvo algo falto de creatividad, por eso Ana te superó.
Misión de Plata: Ana Carolina. Volviste con todo. Este post sin duda fue uno de los mejores, te lo tomaste con paciencia y diste un discurso tremendamente efectivo para esos hombres. Fue el más creativo, pero no basta para ser el mejor…
Misión de Oro: Albert. Bueno, ya te lo venías mereciendo. Este post sin duda fue tremendo, la batalla excelentemente relatada, tus acciones, las victorias, las derrotas y el posbatalla muy arriesgado. Nada que decir contra la misión.
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Misión 6:
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Albert:
Spoiler
Se desató una batalla inmensa. Los pokémon venenosos salían de todas partes a atacar y algunos sujetos de la tribu Venos también.
Tú sabías que no podías huir, estabas ahí para defender la aldea junto con los demás, junto con los pokémon que habías capturado hace poco. Por más que Monique necesitara atención urgente… no podías abandonar a todo el pueblo por ella, sino su sacrificio hubiera sido en vano.
Mandaste a Sceptile y Mothim al ataque. Los pokémon cargaron al instante sus ataques y esperaron que los rudos Nidoking, Crobat, Scolipede y Drapion llegaran.
Sceptile, por su gran debilidad a los pokémon de tipo veneno, no tardó en caer, pero tu Mothim hizo un gran esfuerzo y uno a uno los fue liquidando. Sin embargo, tuvo problemas con el Drapion y su potente Colmillo Rayo. En cuanto el pokémon se acercó, veloz, le clavó su potente mordida en un ala y la polilla cayó al piso, totalmente debilitada.
Sólo, sin nadie que te ayude, no pudiste evitar sentir un poco de pavor. Decidiste enfrentar como podías al Drapion. Le gritaste y te propusiste distraerlo. Sin embargo, el pokémon no tenía intenciones de perder el tiempo contigo y se desvió a un costado a luchar contra el fuerte Torterra que estaba haciendo un buen trabajo.
Lo ibas a seguir cuando te cruzó un sujeto alto y de músculos firmes. Como todos, tenía su cuerpo pintada de colores violetas y estaba vestido con trajes rústicos como los de todos allí. Pero llevaba en sus manos una gran lanza con punta doble con la cual intentó aguijonearte. Intentaste esquivarlo como pudiste y lo hiciste bien un par de veces, sin embargo no lograste hacerlo para siempre. La lanza en un momento se dirigió a tus pies y se clavó en tu pantorrilla. Gritaste como si te hubieran matado, nunca habías sentido un dolor tan real… no pensabas que ese mundo virtual fuera a hacerte sentir eso.
Al ver que estabas en su poder, el tipo intentó ejecutarte. Movió su lanza hacia atrás y la iba a hacer para adelante cuando recibió un bofetón en la cara.
Te detienes a ver quien es y te das cuenta que era una Serperior, el pokémon de Monique. Él te custodió con todo su ser. Estaba un poco lastimado, como si ya hubiera estado luchando, pero era un pokémon experto y podía soportarlo. Te arrojaste al piso con el dolor de tu pantorrilla que te apuntalaba de manera insoportable. Poco a poco te fuiste dando cuenta que los Venom se retiraban, jurando venganza, y sabiendo que volverían en poco tiempo.
Los pokémon planta los curaron a todos inmediatamente, por suerte no habían atacado la “enfermería”. Así mismo, Rafael tuvo que darte la mala noticia que no habían podido salvar a Monique. La flecha había dado muy cerca de su corazón y el veneno no tardó en llegar a él. Te sentiste terrible. Pero el viejecito parecía contento, porque la tribu se había salvado sin demasiadas pérdidas.
-La idea de Roxea y tuya de ir a capturar pokémon fue la mejor. Sin ese Torterra no sé qué hubiéramos hecho.
Roxea se sentó a tu lado. Estaba conmovida, lloraba. Llevaba una venda de seda en la cabeza, parecía que también había sido herida.
-No creo que nos vuelvan atacar pronto, pero hay que hacer algo. En una próxima oleada podríamos no sobrevivir. Albert, sé que estás adolorido, pero tienes que tomar una decisión. Hay dos salidas para esto. La primera es mudar toda la aldea a algún otro lugar. Mi única idea es tratar de hacer contacto con la tribu perdida de los Scorpions, y esperar que ellos acepten conformar una alianza con nosotros… creo que sería posible, con tu Mothim y nuestro odio mutuo a los Venom, aunque así mismo, necesitaremos de todo tu carisma. La otra salida, menos problable, aunque no deberemos depender de nadie, es que vayas con Roxea y un par de guerreros más a buscarla.
Roxea admiró sorprendida al anciano. Tú también, pero porque no entendías a quien tenía que ir a buscar.
-Shaymin. Nuestra única esperanza. Está oculta en algún lugar del bosque, dicen que sólo le aparecerá a un descendiente de quien ya la haya visto… y ese tú. Tu deber sería encontrarla en el pantano, lugar muy peligroso, y una vez hecho eso convencerla de que nos ayude con sus poderes a restablecer nuestra tribu.
Roxea te sujetó firme la mano, aceptando acompañarte como escolta principal a donde sea que vayas. Sin poder evitarlo, volviste a ver sus pechos y te sonrojaste. Aun no te acostumbras a la idea de ver gente desnuda. Será mejor que decidas, es algo vital para la vida tuya y de tu tribu.
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Gouka:
Spoiler
Optas por la humillante tarea de ser la niñera de los Mantine. Ahora no sólo eres esclavo de otros humanos sino también de sus pokémon.
Los Mantine eran importantes en ese lugar ya que eran los encargados de detener los torbellinos que se creaban allí. Pero parecía que toda la mugre existente se les pegaba, porque cuando fuiste a verlos… eran una montaña de desechos. Iba a darte un infarto, pero viste que tenías ayuda.
-¡Hola! Tú debes ser el esclavo nuevo. Que bueno que vengas aquí, con esos brazotes que tienes sin dudas limpiarás en segundos a los Mantine.
El halago te vino de maravillas para un momento tan desastroso. La muchacha que te hablaba era una linda jovencita de baja estatura. Era delicada, delgada, tenia el cabello largo y rubio. Sus ojos celestes te miraron con firmeza y sonrió mostrando sus limpios dientes. Extendió su mano para darte una especie de piedra pómez.
-Con eso los limpias. Dales con fuerza, no los lastima.
La chica te observó sonriente. Estabas un poco avergonzado, después de todo no estabas acostumbrado a andar derrochando físico. Comenzaste a tallar a los Mantine con toda tu fuerza para limpiarlos…
Horas después terminaste con los brazos directamente para echarlos a la basura. No podías ni moverlos. Pero fue bueno para ti, ganaste bastante entrenamiento físico y limpiaste a casi todos los Mantine.
Ganas 20 puntos en fuerza
Características
Fuerza: 65
Destreza: 35
Velocidad: 30
Resistencia: 40
Inteligencia: 35
Carisma: 25
La chica se mordió el labio al verte hacer tal esfuerzo.
-¡Tienes la fuerza de un Gyarados! Yo hubiera estado una semana entera limpiando todo eso. Ven, te daré algo de comer. Sígueme.
Lo hiciste a regañadientes. Ella era ágil y nadaba rápido, pero tú no, ni siquiera podías bracear. Como pudiste la seguiste hasta una fosa subterránea cercana. La fosa también parecía tener ese sistema de burbuja para respirar. Juntos se metieron allí.
Estaban en una especie de cueva donde había unas especies de asientos de madera húmeda. La chica casi te obligó a sentarte en uno de ellos.
-Descansa y ponte cómodo que ya preparé algo.
Le haces caso, después de todo te viene de maravilla un descanso. Sin embargo, piensas como será la comida en ese lugar… te imaginas que no hay fuego… tampoco hay frutas, tampoco hay pan… ¿Qué rayos te dará de comer?
La muchacha llegó unos minutos después con un medio caparazón de Squirtle lleno de cosas viscosas que a simple vista parecían moluscos.
-Buen provecho- dijo la muchacha sonriendo y sentándose frente a ti.
Es tu decisión si comes o no, recuerda que necesitas energía, pero tal vez no sea indicado comer ese tipo de cosas… La chica siguió hablando.
-Me llamo Flowersea, pero dime Flo. Soy hija de la monarca, ¿sabes?
Comenzaste a temblar un poco. ¿Se refería a la mujer que viste hace rato? No te atreverías a llamar monarca a ninguna otra persona…
-Dime, ¿cómo te llamas? ¿Cuántos años tienes? ¿Quieres ver a tu pokémon? Si quieres puedo llevarte a donde está, pero deberás obedecerme en todo lo que te diga, ¿entendido? Siéntete cómodo conmigo, no te haré nada, muchachote.
La chica te guiñó el ojo. Quizá era así de simpática siempre, pero no podías confiarte tanto. Será mejor que hables un poco con ella para que no se sienta ofendida. Háblale de ti y respóndele si quieres ver al pokémon o no.
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Fabri:
Spoiler
Decides ir donde sea que estén los Drogurt. Eso de ir donde están los dragones te llamó más la atención, sobre todo por el hecho de que quizá ahí esté tu Salamence.
Así es como te despides de Valente, Grindel y de los familiares de estos. Y emprendes el viaje junto con Bromir, Sólary y Roco.
Comienzan a caminar y Sólary las va describiendo.
-Son muy parecidas a mi las dos, altas y morochas, aunque son más pequeñas, una tiene 13 y la otra 16. Llevan siempre el pelo bien atado y visten abrigos como el mío.
Es una descripción un poco vaga… allí todos usan los mismos abrigos.
No tardaron demasiado en llegar. Junto al grupo de tu Blaziken, Machoke; el Conkeldurr y el Makuhita de Bromir; el Primeape y el Timburr de Roco, se había unido un pokémon luchador más: la Mienshao de Sólary.
Y esa pokémon estaba muy interesada en tu Blaziken, el cual, bastante presionado, trataba de alejarse.
-Jajaja, parece que encontraste a tu adonis, Mara. Miren, allí está el mar, estamos cerca.
Sólary estaba en lo cierto. Era raro pero al poco tiempo en que terminaron el desierto había un pequeño espacio de tierra dura y clara y luego comenzaba la playa y el mar.
Los cuatro llegaron hasta los lindes del mar, riendo de los locos intentos de conquista de Mara sobre tu Blaziken. Caminaron de manera paralela al mar hasta llegar a un lugar donde habían grandes formaciones rocosas. Parecían salir desde debajo de la arena. Bromir se frenó.
-Allí es.
Admiraste el lugar, vacío… no entendías bien qué quiso decir con “allí es”. Pero los tres se acercaron a una gran formación rocosa y tú los seguiste. El Conkeldurr de Bromir comenzó a golpear la formación con fuerza. Al instante no supiste por qué hacía eso, pero luego viste salir de un agujero que estaba en la base de la formación a un Flygon con un hombre sobre él.
-¿Qué quieren?- preguntó. Tenía la piel bronceada, los ojos claros y el cabello largo. Era bastante robusto.
-Tenemos que hablar con el líder, ¿está?- expuso al instante Bromir.
-¿Por qué motivo?- retrucó el tipo sobre el Flygon.
-Necesitamos hablar sobre unas esclavas que le vendieron o que le vendrán a vender dentro de poco, ¿le avisas que vinimos o te golpeamos?- alzó la voz Bromir.
Sólary y tú se golpearon el rostro por el poco tacto de Bromir. Roco aplaudió. El sujeto hizo una mueca de desagrado y volvió a meterse en el agujero.
Esperaron un buen rato, Bromir cada segundo estaba más nervioso. Sólary intentaba calmarlo con palabras dulces. Cuando el tipo le iba a decir a Conkeldurr que los sepulte a todos en su caverna subterránea, volvió a salir el sujeto.
-Síganme- dijo y les hizo señas para que se metieran en el agujero.
Todos se encogieron de hombros y lo siguieron. El agujero era amplio y pudo entrar hasta Conkeldurr. Tuvieron que caminar un buen trecho hasta abajo y luego el camino se puso recto. Era toda una cueva hundida y había muchos guardias con Flygon y Garchomp custodiando el túnel.
Llegaron hasta una parte donde el túnel ya se hacía casi tan grande como un salón de fiestas. Era un lugar increíble, oscuro, húmedo, iluminado por antorchas, con una gran cantidad de personas y dragones. Las paredes estaban tan firmes que parecían de acero, ni un terremoto las abría derrumbado.
Sentado sobre una gran roca, con un enorme abrigo de piel de Dragonite, estaba el líder del grupo. Tenía barba y cabello desprolijos, negros. Sonreía de manera burlona, como si le diera mucha gracia verlos.
-¡¡Fabricio!! Hermano mío, ¿tan rápido cambiaste de bando?- el tipo se acercó a ti y todos los del grupo luchador quedaron atónitos.
-¿Lo conoces?- te preguntó Bromir sorprendido. Tú no entendías.
-Ja, ¿que si me conoce? ¡Es el mejor luchador de la tribu Drogurt! Ah, por cierto, mi nombre es Ulises- les dio firmemente la mano a Bromir y a Roco. Besó la mano de Sólary rápidamente y a ti te abrazó de forma juguetona. Bromir y Roco comenzaron a verte como traidor-. Sin embargo, tuvimos una fiesta donde tomamos jugo de baya Aricoc bien fermentada- Roco casi se ahoga en un mar de baba cuando Ulises dijo eso-. Desconozco el efecto que tiene sobre los pokémon, tú debes saberlo bien, Fabri; pero en los humanos genera algo muy extraño. Perdida de memoria. En pequeñas cantidades el efecto pasa rápidamente, pero cuando uno se toma un tonel Shelgon completo…- Ulises mostró a un lado de la cueva donde había caparazones de Shelgon partidos al medio. Podrían caber tres o cuatro litros de líquido tranquilamente- como hizo Fabri, los efectos pueden ser permanentes. Estoy seguro que desapareció de la cueva como un ebrio asqueroso, se fue a vagar por allí y se perdió…
-¡Y luego lo encontramos nosotros!- dijo Bromir como si hubiera terminado de armar un difícil rompecabezas-. ¡Así que de aquí es de donde vienes!
-Sí, y eso no es todo, ¡mira quien no te ha olvidado!
De un costado, casi corriendo y tropezando con su robusto cuerpo, llegó tu querida Salamence, sonriente, igual que como la dejaste para ir allí. Todos vieron como la gran dragona te abrazó con todo su cuerpo y te babeó con su lengua como si fueras una paleta. Blaziken y Machoke se admiraron un poco incómodos ante la situación.
Luego de que pasara un buen rato en el emotivo saludo, Bromir, Roco y Sólary comenzaron a impacientarse.
-Tenemos un par de mujeres que rescatar…- dijo Bromir.
-Háblenme de eso- dijo Ulises, contento, mientras volvía a sentarse en la piedra.
-Son dos mujeres de la tribu Figthjer, de 13 y 16 años, que fueron capturadas por los Mistic hace unos cuantos días. Tenemos entendido que comercian con ustedes y con los Teyera.
-Oh, sí, lo hacen, pero últimamente no mucho. No compramos ninguna esclava desde hace un tiempo.
Sólary agachó la cabeza como si tanto esfuerzo hubiera sido en vano. Sin embargo, Ulises se levantó.
-Pero podría ubicarlas. Sólo tengo que hablar con alguien de Mistic, si las venden o si se las vendieron a los Teyera, podemos comprarlas y devolvérselas… saben que si las encontramos no será en estado virgen, ¿cierto?
Sólary pareció sufrir con esas últimas palabras y Bromir la contuvo entre sus fuertes músculos.
-Son mis cuñadas. No importa en que estado estén siempre que mi esposa las pueda ver vivas otra vez- dijo el sujeto.
-Bien, pondré a mis mejores hombres a localizarlas. Pero a cambio de eso…
Era obvio que Ulises no iba a dárselas así nada más.
-¿Saben el problema que tendríamos con los Mistic si se enteran que les devolvemos a las esclavas? Obviamente nos conviene mucho más comerciar con ellos que con unos pobres muertos de hambre como ustedes…- Roco tembló queriendo molerlo a golpes pero Sólary lo detuvo-. Estoy dispuesto a dárselas con una condición.
Ulises disfrutó el tenso momento con una sonrisa. Bromir asintió como si aceptara aún sin saber cual era.
-Deberán encontrar y debilitar a Kyurem para que forme parte de nuestro grupo.
El murmullo se alzó en todo el lugar. Bromir, Roco y Sólary empalidecieron.
-Como saben, estoy buscando a Rayquaza, pero hasta que terminemos de construir una torre para poder llegar al cielo necesito un buen pokémon de mi lado. Entréguennos a Kyurem y nosotros les entregamos a sus mujeres, ¿No les parece justo?
Los tres luchadores hablaron entre sí y estuvieron de acuerdo.
-Iremos a buscarlo cuanto antes. Fabri… tú…- Bromir estaba preguntándote indirectamente si ibas con ellos.
-Oh…-dijo Ulises-. Tenía pensado enviarlo a él a buscar a las mujeres… pero si prefieres ir a capturar al Kyurem con ellos enviaré a otro en tu lugar.
Esa es la decisión que estabas esperando tomar. ¿Irás con Salamence, Blaziken y Machoke al norte a buscar al dragón helado? ¿O irás sólo con Salamence a buscar a las mujeres directamente a la aldea Mistic, como si fueras un Drogurt más?
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Misión 5:
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Ana Carolina:
Spoiler
Diste un tremendo discurso que terminó movilizando a todos. Los hombres que estaban tirados holgazaneando se levantaron y te observaron con sus miradas atónitas, como si les hablaras en otro idioma. Comenzaron a preocuparse cuando les dijiste que eran haraganes y más de uno agachó la cabeza y se insultó a si mismo.
Al final, luego de tu gran despliegue vocal, Gregory quedó fascinado. Si bien él podría haber dado un discurso similar al tuyo, no era lo mismo su figura mortal que la tuya, que era tomada como algo divino por ellos. La mayoría de los soldados se arrojaron al suelo con temor, a suplicar disculpas. Otros asintieron como si entendieran todo lo que dijiste y estuvieran más que de acuerdo. Otros pocos gritaron estupideces como “¡Viva la gran Reina!” o “¡Darkrai te salve, Reina mía!”. Sabías muy bien que sólo querían llamar la atención.
Ganas 20 puntos en carisma y 10 en inteligencia:
Características
Fuerza: 25
Destreza: 35
Velocidad: 40
Resistencia: 30
Inteligencia: 50
Carisma: 50
Gregory, totalmente boquiabierto por el resultado que obtuviste, escuchó luego todas tus explicaciones.
-Señora, es ideal lo que me esta pidiendo. Haré todo lo que me dice, pero no creo que haya problema luego de la tremenda explosión que ha creado en la mente de esos holgazanes. Ahora, en muy poco tiempo, estaremos listos para prepararnos para una batalla por la extensión de nuestro territorio.
Te alegra que todos entiendan bien quien manda. Es hora de seguir con la rutina, llegó el momento de ir con Ximena y sus locos esclavos. Sin embargo, antes de que te movieras, Gregory te sostiene de una muñeca firmemente.
-Mi reina, ehhh… creo que ya ha trabajado mucho y podría tomar un descanso. Un poco de comida, dulces bebidas fermentadas y no tanto y la compañía de alguno de mis mejores hombres en su lecho. Luego podría ir con Ximena.
¿Comida? ¿Bebida? ¿Sexo? Ah, bueno, ese lugar lo tiene todo. Quizá el sexo sea demasiado, no recuerdas ser una reina sexópata… aunque quizá lo seas en el mundo virtual. Puedes aceptar la oferta de Gregory, completa o a medias, o sino ir directo con Ximena.
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Misión 2:
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Sandra:
Spoiler
Decides ir hacia delante, a donde te lleve el destino. Tu pokémon intenta ayudarte a abrirte paso entre tanta nieve, aunque comienza a cansarse al poco tiempo. La nieve se hace mucho más espesa, tanto que ya no pueden caminar. Sin embargo, luego de avanzar de a pequeños pasos, llegan a un lugar donde la nieve parece estar hundida. Caminas sin dificultad por ahí, te sientes contenta de tener libertad en tus piernas y no sentir la fría nieve, pero comienzas a preguntarte por qué es que hay ese hundimiento en la nieve como si algo… la hubiera pisado.
No alcanzas a pensar eso cuando oyes un rugido desgarrador. Proviene cerca de ti, a tu derecha y al instante Cubchoo se coloca ante ti para protegerte. Claro que con lo que ven, pocas ganas le dan de ayudarte…
Es Kyurem, el gran dragón helado. Está allí y los admira con gran interés. Seguramente piensa que son muy ricos… Volvió a rugir, esta vez muy cerca de ustedes. El miedo te dejó petrificada. No te podías mover, temblabas peor que si te hubieras metido en un estanque semicongelado. Cubchoo se debatía entre atacar o no al rival, también tenía mucho miedo, pero su deber era defenderte aunque no sirviera de nada.
El pokémon iba a atacarlos cuando se sintió un aullido. Y también sentiste como la tierra se sacudía. De repente llegó cerca del Kyurem un Mamoswine enorme que lo amenazó con la mirada. Por detrás también llegó un Abomasnow que extendió en el aire sus lianas para asustarlo. Y por último, un rudo Glalie gruñó con ganas para intimidar. El Kyurem los observó sopesando la situación y gruñó con fuerza, aunque un momento después se fue hacia el este haciendo temblar el suelo con sus pasos. Admiraste a los tres pokémon, con el corazón agitado.
-¿Estás bien, Sandra?
De repente, alcanzas a ver a un sujeto agazapado sobre Mamoswine, cubierto completamente con un abrigo de piel de Beartic.
También viste que apareció otra figura detrás del Abomasnow y el Glalie. Esta se acercó a ti con un abrigo también de Beartic y te ayudó a colocártelo para que no pases frío. Pudiste ver que era un hombre con una barba tupida que te sonreía.
Caminaste junto a él y subiste a lomos del Glalie. Sin decir nada, todos comenzaron a caminar por la espesa nieve.
Llevaron un buen rato caminando hasta que llegaron a un refugio. Era una cueva que no tenía tanta nieve. Allí los sujetos dejaron a sus pokémon y fueron junto contigo a la cueva.
Ambos eran hombres, el primero tenía una gran barba, pelo largo negro y piel blanca. El otro, que había montado al Mamoswine, era de piel negra y llevaba un peinado afro. Parecían un poco más grandes que tu en edad. Cuando ingresaste a la cueva, pudiste ver una mujer allí sentada.
-¡Sandra, querida! Menos mal que te encontraron- dijo la chica.
Era alta, algo robusta y de cabello largo, rubio y ondulado. Su mirada y sonrisa transmitían mucha alegría.
-Sí, no tienes idea. Estuvo a un pelo de ser devorada por la bestia- dijo el sujeto de barba recostándose en el suelo.
De repente, se siente un rugido afuera. Te alarmas un poco al principio recordando al gran dragón, pero Alfonso, el sujeto de la espesa barba, calma a todos diciendo:
-Es Glalie, debe haber algún intruso merodeando. Iré a ver, ya regreso.
Te quedaste en la cueva un buen rato junto a Kuna, la mujer. Calentaste todo tu cuerpo con un pequeño fuego que había allí y Cubchoo te sonrió con ganas al ver que recobrabas tus energías. En ese instante, volvió Alfonso con cuatro personas y varios pokémon de tipo psíquico y fantasma.
Dos de esas personas eran niños, más o menos de la misma edad con las miradas perdidas en diferentes puntos de la cueva. Los otros dos pudiste reconocerlos. Sus ropas modernas, muy diferentes a los abrigos de piel de los sujetos, los delataban como otros alumnos del Colegio Virtual y creías recordarlos entre los que estaban sentados cuando llegaste.
(sigue leyendo más abajo, donde dice Misión Conjunta)
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Misión 1:
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Marcos:
Spoiler
Llegas bastante tarde al colegio… pero el coordinador, Steve, se encuentra sonriente y te dice que no habrá problema en que ingreses al mundo virtual. Te sientas en una silla junto a tu Umbreon y ambos se colocan el casco. El coordinador enciende la máquina y te envía sin pestañar a vivir una gran aventura.
Sientes la adrenalina de viajar por las dimensiones. Nunca pensaste que viajar a un mundo virtual fuera a ponerte los sentidos tan alertas, fue como si estuvieras corriendo y alguien te sujetara de atrás haciendo que tu piel se desintegrara de a poco. Cuando piensas que tu cuerpo comenzará a desaparecer, te detienes de golpe y percibes como tu sistema vuelve a acomodarse. Despiertas con bastante malestar y puedes ver que no estás en un lugar muy acogedor…
Estás metido en lo que es una especie de prisión. Es un lugar horrible, pequeño, húmedo con olor a heces de algún pokémon raro y putrefacto. No ves a Umbreon contigo…
No sabes cómo reaccionar en un principio… cuando piensas empezar a gritar desesperado, ves que se acerca una persona y mueve una especie de roca que tapaba la entrada. Es un sujeto alto, semidesnudo, con un sucio taparrabo. Tenía el cabello ralo, grasiento y de color gris. Su piel era clara pero estaba llena de manchas que no sabías si eran naturales o a causa de la suciedad. Con una sonrisa burlona y mostrando una total ausencia de dientes.
-Ven conmigo, muchachito, jejeje. Vamos a ver a la reina, ella tiene algo especial para ofrecerte.
El tipo te toma de una de las muñecas y te arrastra con fuerza fuera de la celda. No tienes otra opción más que seguirlo, sabes que podría matarte si quisiera porque parece tener mucha más fuerza de la que aparenta su escuálido cuerpo.
Abandonas ese lugar y luego de caminar un poco por una galería oscura con paredes de barro y sustancias babosas chorreando de ellas, sales a la luz del sol que te ciega por completo.
El tipo te lleva a empujones hacia delante y vas viendo mucha gente. La mayoría son hombres y están vestidos igual que el que te lleva, de manera mugrienta y pobre. A todos les faltan dientes y aunque parecen jóvenes aparentan una edad muy avanzada por la falta de dientes y el pelo encanecido. Estás en lo que parece ser un bosque y no tienes idea de lo que te espera.
De repente, dejas de ver hombres sucios y semidesnudos y ves una especie de alfombra de seda en el piso de colores brillantes y cálidos. No esperabas encontrarte algo tan hermoso en un lugar que parecía tan desolado. Y lo mejor no era eso, sino lo que había sobre la alfombra. Había un trono que parecía estar hecho de lo que antiguamente era un árbol. Estaba adornado por más prendas de seda, de colores diversos. Alrededor del trono había algunas muchachas, totalmente desnudas, cubiertas por sutiles vestidos de seda transparente. Todas ellas eran bonitas, tenían la piel cuidada, lisa, el cabello largo, fuerte y colorido, cuerpos esbeltos… sin punto de comparación con los raros sujetos. Y sentada en el trono… la reina. Una mujer alta, de piel blanquísima, de cabellos rubios con mechones de color negro. Ojos de color negro, dientes perfectos y blancos, pómulos sobresalientes, mandíbula pequeña y nariz respingada. Llevaba el cuerpo cubierto con innumerables vestidos de seda que, aunque eran transparentes, no dejaban ver su cuerpo al tener tantos encimados. Una verdadera diosa. No sonreía, pero te admiró completamente con detenimiento.
-Esclavo, necesitamos de tus servicios. Estaba pensando seriamente darte de comer a mis majestuosas Ariados… pero una de mis hijas me advirtió de tu utilidad… y tiene razón. Podrías sernos útil. Tú conoces muy bien el territorio sombrío y yo necesito alguien que lleve a nuestros guerreros por allí… a buscar a Genesect.
Abres la boca sin comprender. Genesect es un pokémon insecto legendario, conocido por su agresividad. Sin embargo, no pensabas que fuera a estar presente en un lugar así.
-Tenemos entendido que Genesect se encuentra en el Valle Prohibido, que fue sometido allí a un aprisionamiento por parte del oscuro Darkrai. Genesect es el único que puede darnos la fuerza necesaria para luchar en esta guerra… Si no lo encontramos estamos perdidos, las tribus de pokémon de tipo Tierra, Veneno y Acero nos harán polvo. ¿Entiendes nuestro dilema?
Parecía ser gente razonable, por suerte. La mujer hizo una seña a uno de los hombres que se encontraban por allí.
-Sé muy bien que tú eras de la tribu de pokémon siniestros… Y que posiblemente nos odies. Pero, ¿sabes? no tenemos nada contra ustedes. Sólo queremos sobrevivir. Ustedes no representan un peligro para nosotros, los demás sí. Pero bueno, hemos atacado hace poco tu tribu para conseguir alguien que sepa encontrar a Genesect. Y ese eres tú, con tu pokémon.
En ese momento, ves llegar a Umbreon a tu lado y juntos se abrazan. Al menos están juntos, en una situación no muy favorable, pero juntos.
-Derek, Néfali, Magenta. Lo acompañarán.
Dos mujeres de las que estaban con la reina avanzaron hacia ti. Ambas tenían el cabello de color negro, eran altas y atléticas, con pechos pequeños, cintura estrecha y caderas anchas. Hermosas y perfectas mujeres. Eran muy similares, pero Néfali llevaba un vestido de seda violeta y Magente uno rojo, de esa manera las reconocerás. Pero no sabías quien era Derek…
De pronto, viste como la mirada de las mujeres se levantó y miraron hacia tus espaldas. Él, era Derek. Dos metros de puro músculo, cabellos dorados en su enorme cabeza de rasgos varoniles. Estaba vestido con esos mismos harapos que los demás hombres, pero él no estaba sucio, ni le faltaban los dientes. Mirabas a las mujeres y parecía que a todas les destilaba la excitación por los poros. Parecían todas enfermas de amor por él.
-Derek es el macho alfa- ahí entendiste todo-. Y hace muy poco que lo es, desde que murió el anterior. Así que, les pido por favor que se cuiden, no me gustaría quedarme otra vez sin macho alfa. ¿Van a partir cuanto antes, Derek?
-Es lo que deberíamos hacer, señora, lo indicado- junto a él apareció un Heracross enorme y musculoso para darle más robustez a su presencia.
-Yo creo que lo indicado sería ir a acampar en los lindes del bosque antes de empezar la travesía, así entramos en terreno hostil más descansados y con los sentidos más alertas- dijo Néftali.
-Para mi deberíamos quedarnos aquí a buscar algunos pokémon más. No dudo de la fuerza del Heracross de Derek o de mi Leavanny, pero el Masquerain de Néftali y esa cosa negra del chico no parecen muy seguras- habló Magenta.
Néftali la fulminó con la mirada y Derek le sonrió. Sin embargo, la reina no les hizo caso a ninguno de los tres.
-Para algo lo capturamos al chico. Que decida él lo que sea más conveniente.
Deberás decidir de parte de quién te pones. Puedes ponerte de parte de Derek y comenzar ya mismo la marcha. Puedes hacer lo que Néftali quiere y acampar en la protección del bosque hasta que todos hayan descansado. O puedes inclinarte por lo que dijo Magenta y quedarse un tiempo allí mientras capturas algunos pokémon de refuerzo (si elijes esto, debemos coincidir para hacer una batalla por PO)
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Diego:
Spoiler
Llegas unos minutos después de Marcos, avergonzado. Steve te recibe contento y te envía a sentarte. Junto a ti va Infernape. Se sientan en sillones y se preparan para lo que sea. Lentamente, se colocan los cascos y Steve les hace una seña que está por enviarlos a ese mundo donde todos se vuelven muy locos.
La máquina se encendió y el viaje comenzó. Te sentiste en una licuadora, como si tu mente girara sin parar. No sabes cuantas vueltas diste, pero pensabas que no terminaría más. Era increíble, cada vez parecía más infinito y comenzaste a temer que algo hubiera fallado en el juego para que quedaras así.
Pero de pronto percibiste que las vueltas se acababan y tu cuerpo volvía a estar estático, de pie. Te diste cuenta que apoyabas tu pie derecho sobre una roca y detrás de ti alguien te masajeaba las costillas con vigor. Te diste vuelta a ver quien era. Era una mujer de cabello negro y piel blanca, aunque algo sucia. Tenía el cuerpo cubierto por un fino harapo que parecía ser de tela o algún material similar. Te admiraba de manera seductora y atrapante mientras te hacía esa especie de masajes bruscos. Frente a ti había otra muchacha, sentada contra una pared. Parecía estar descansando. Llevaba la misma vestimenta que la que estaba a tus espaldas, pero esta tenía el cabello corto y claro, su cuerpo no tenía las curvas tan pronunciadas como la que tenías atrás pero estaba bien formada, como si hiciera mucho ejercicio.
Por último, habían dos muchachos. Uno estaba parado e iba de un lado a otro con nerviosismo. Tenía el cabello negro y el cuerpo similar al tuyo, firme, pero un poco más bajo. Y el otro estaba parado, estático en un costado del lugar, admirándote con preocupación. Poseía rasgos asiáticos y cabello erizado y castaño oscuro.
Estaban en una especie de cueva, aunque hacía calor y en el ambiente había un fino polvillo que probablemente fuera el que hacía que esas cuatro personas estuvieran sucias. No explicabas el por qué de sus ropas rudimentarias.
Infernape estaba junto a ti, también sorprendido por la situación. El sujeto nervioso te habló.
-¡Estamos al filo del peligro, Diego! Somos pocos, nuestros pokémon no están preparados para comenzar una guerra. Tu Infernape es un gran luchador, quizá mi Arcanine pueda ayudar bien, y hasta el Houndoom de Ángela podría hacer un buen trabajo. ¡Pero el Magmar de Daian es un flojo igual que ella! ¡Y la Volcarona de Marcelo es una buena para nada! ¿A quien piensas que podríamos derrotar con este mini circo?
Te toma un poco por sorpresa el planteo. Daian lógicamente es la chica que está descansando. Eso significa que la que te masajea se llama Ángela. Y parece que Marcelo es el otro muchacho. Ángela te abrazó por la espalda y habló al instante.
-No discutas la autoridad de Diego, Romel. Si no fuera por él estaríamos muertos. Lo que quiere hacer es lógico, si no atacamos nosotros nos atacarán los demás y eso sería peor. Al menos el no es un cobarde como tú.
El chico Romel, enojado, se fue bufando por una galería de la cueva. Ángela siguió con los masajes.
-Diego, no le hagas caso, toma tu decisión y todos te seguiremos. Sabemos que es lo mejor para todos. Dime, ¿qué aldea piensas atacar? Mira, los Stone son nuestros principales enemigos… con sus pokémon de roca y tierra… si pudiéramos encontrar una forma de hacerlos pomada, estaríamos en una situación muy favorable, sin enemigo directo más que los Teyera, pero esos son los más fuertes, no se interesarán por un grupo tan chico como el nuestro.
-Yo opino…- dijo Daian despegando su trasero del piso y acercándose a ti con pesadez-. Que busquemos a los rivales más simples, que creo que son los Fardel. Los hacemos pedacitos rápido, unimos al grupo a los que queden vivos y listo… simple y rápido, Dieguito bonito- la chica sonrió con sus ojos cansinos y se sentó a descansar otra vez en otro lugar de la cueva. Te quedaste expectante a ver qué decía el último, Marcelo.
-¿Eh? ¿Yo? A mi ni me veas, siempre dicen que no sirvo para pensar. Pero yo diría que vayamos al norte donde está la gente con pokémon de hielo a reclutar seguidores y eliminar a los que no nos sigan.
Ángela revoleó los ojos como si las dos opciones fueran aburridas o estúpidas. Comenzó a darte húmedos, desconcentrantes pero excitantes besos en el cuello. Tratabas de pensar cual sería la mejor opción. ¿Ir a atacar a la gente de roca y tierra, principales enemigos pero seguramente más fuertes que ustedes? ¿Ir a atacar a los “Nardel”, que no sabías qué pokémon usaban, pero según Daian eran simples? ¿Ir a un lugar donde había muchos pokémon de hielo, fáciles de vencer, pero sabiendo que Marcelo tiene siempre las peores ideas? ¿O acaso decidirás hacerle caso al pobre y maltratado Romel que quería que no ataques y se queden a defenderse por el momento? Claro que no te animas a quitarle autoridad a Ángela con esos masajes estupendos que te está dando. ¿Qué harás?
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Fernando:
Spoiler
Llegas incluso después de Diego, muy tarde. Steve te admira impresionado mientras tratas de recuperar el aire.
-Sabes lo difícil que te será ganar ¿no? En fin, siéntate. Deja que tu pokémon pase a la sala siguiente para ingresar de esa manera al juego.
Te sientas en un cómodo sillón, te colocas el casco de realidad virtual y ves cómo tu pokémon es conducido a un cuarto continuo.
Steve aprieta algunos botones en la máquina y se prepara para enviarte al nuevo mundo…
-Que tengas suerte, la necesitarás.
El mecanismo se enciende y percibes que un efecto succión te lleva hacia delante. Tienes la sensación de que tus ojos van a salirse de las cuencas y que tus huesos irán saliendo uno a uno por tu boca.
En el momento en que piensas que todo tu cuerpo se dará vuelta de adentro hacia fuera, sientes apoyo y caes con fuerza sobre el piso rompiéndote varios huesos. Se te rompieron de veras, te duele y mucho. Junto a ti cae tu Salamence, apaleado, como si hubiera luchado contra un ejército de Primeapes. Sientes de repente un chillido en el aire y de das vuelta a ver. Es Zapdos. Vaya recibimiento el que tuviste. El pokémon eléctrico lanza una descarga que chamusca una roca cerca de ti y se va volando hacia el infinito.
Te quedas tendido y adolorido en el suelo un buen rato… ¿quién te castigó tan feo por llegar tarde?
Por suerte, un tiempo más tarde oyes unas voces cercanas.
-¡Mira lo que hay ahí! ¡Oau, es un Salamence!- es la voz de un niño pequeño.
-¡Ten cuidado, Brian, puede ser peligroso, no te acerques mucho!- se oyó una voz femenina, aguda aunque más desarrollada.
-Parece que está muerto… ¡Oh, tía, mira, hay un hombre aquí también!- dijo el niño.
-¿Un hombre? Pe… pe…
Ves a los dos susodichos llegar hasta ti. Los ves y sonríes para que no piensen que estás muerto. El niño es pequeño, sonriente, rubio y está vestido con unos asquerosos y sucios estropajos. La muchacha tiene el cabello castaño claro ondulado y el rostro risueño y soñador. Su delgado cuerpo blanco está cubierto por unos trapos también, de dudoso material, aunque están un poco más limpios que los del niño.
-¿Te encuentras bien?- preguntó la chica preocupada, escondiéndose detrás de su pequeño sobrino.
-¡Hola!- dice el niño sin ningún tipo de temor-. Me llamo Brian y ella es Nancy. ¿Estás lastimado?
No hace falta que le mientas, el chico y la muchacha se dan cuenta.
-¡Te ayudaremos! ¡A ti y a tu pokémon!
Tuviste suerte, parece que el niño es un ser bondadoso.
-Espera, Brian. No puedes andar por ahí ayudando a desconocidos y menos si no son de nuestra tribu.
-Da igual, ¿qué podría hacernos? Está todo golpeado- el niño tiene razón, comienzas a darte cuenta que quizá él es más maduro que su tía.
-Pero no sé… dudo mucho.
-Vamos, llevémoslo al pueblo, allí lo van a curar. Ayúdame a levantarlo, Nancy.
El niño intenta ayudarte y aunque te duele mucho logras sentarte en el suelo. Quizá puedas caminar, y tal vez Salamence también, pues parece haber despertado.
-Brian, ¿por qué mejor no vas a buscar a tu padre para que él venga y se encargue? Sería menos peligroso, yo me quedaré aquí con Sandslash a cuidar que no haga nada raro.
-Mmm, no sé… ¿para qué molestar a mi papá si él puede ir sólo al pueblo?
-¡Puede ser un espía que quiere saber donde está nuestro pueblo!
-Ay sí, tú, la niña que sabe todo- se burló el niño.
-¡Cállate, Brian, haz lo que te digo!
-Mejor dejemos que él diga lo que le parece mejor. ¿Qué dices, amigo? ¿Puedes caminar unos cuantos metros para que te atienda un médico? ¿O prefieres que traiga al médico aquí?- preguntó el niño.
Él espero tú respuesta. La muchacha, un poco enojada y suspicaz, aguardó que hablaras. Estás un poco confuso por los golpes. Estás seguro que tienes una costilla rota a punto de perforarte el pulmón si te mueves mucho… y ni hablar de tu hombro, parece estar dislocado y no puedes mover de ninguna manera tu brazo izquierdo. ¿Caminarás junto con el niño y ella para llegar a ese pueblo y estar a salvo? ¿O te quedarás a esperar ayuda ahí con la desesperante muchacha? Decide, tu Salamence ha empezado a quejarse, necesita atención urgente.
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Misión Conjunta:
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Guido y Natsu:
Spoiler
Guido tomó las decisiones y le entregó un Forretress a Tomás, un Lucario a Ámbar y un Aggron a Natsu. Además, les entregó un Skarmory a cada una de las personas de la tribu Fleys. Estos reaccionaron al verlo de diferente manera.
-Gu… Guido, yo te disculpo, te seguiré a donde vayas, de veras- dijo con los ojos llorosos el joven al cual no le conocías el nombre. Se llamaba Ismael.
Rubí, la muchacha que perdió primero al Altaria, agachó la cabeza mientras lloraba sin parar.
-Voy… voy a hacer lo que me pidan.
-Yo también. Pero quiero que se me respete como es debido, no quiero ser un sucio esclavo. Quiero ser uno más- dijo Marvin con seriedad. Parecía ser quien era más fuerte o quien mejor se lo había tomado.
-Discúlpame si te digo que eres un imbécil, Guido- dijo Segor. Era el más fuerte de los Fleys, y su carácter muchas veces daba miedo-. No me importa lo que Dorian haga conmigo, es un bastardo y nunca estaré a sus órdenes, ni tampoco a las tuyas, Guido. Eres un fraude, una vergüenza.
Eso golpeó bastante la conciencia de Guido y ya no pudo verlo a los ojos. Lugo siguió en la fila, negando con la cabeza.
-Hijo, quedas disculpado. Pero he vivido desde pequeño en la tribu Fleys y siendo parte de esta tribu he de morir. Mi vida ya está casi completa y no quiero acabarla traicionando los ideales de mis padres- alegó sonriente-. Que hagan conmigo lo que sea necesario.
Guido dio la vuelta aceptando la decisión de esos dos. Un Lucario y un Scizor los retuvieron, pero le dieron paso a los otros tres que habían aceptado seguirlo.
Por su parte, Natsu ya tenía el control sobre su pequeño grupo, aunque seguía siendo controlado a su vez por Guido, pero había decidido formar parte del grupo, quizá eso no sea tan malo. Guido le permitió a Natsu y sus compañeros ir a buscar a sus pokémon fuera de la cueva, pero escoltados por Rodick. Guido, mientras tanto, descansó y recuperó fuerzas.
Guido gana 10 puntos en inteligencia, 5 puntos en fuerza y 10 en resistencia:
Fuerza: 40
Destreza: 40
Velocidad: 35
Resistencia: 40
Inteligencia: 45
Carisma: 45
Natsu gana 5 puntos en todas sus estadísticas:
Fuerza: 30
Destreza: 45
Velocidad: 30
Resistencia: 40
Inteligencia: 50
Carisma: 35
Pasa el tiempo de descanso de Dorian y se acerca a ustedes junto con Mainer que ayudaba a Gisel a caminar. Estaba curada, sobreviviría sin problemas, sólo necesitaba tiempo de descanso.
-¿Dónde está Rodick? ¿Y los peques?
En eso, los cuatro llegan por un lado de la cueva. Natsu con un Zoroark y su nuevo Aggron. Ámbar con su Lucario y un Purrloin. Tomas llevaba a su lado un Migthyena, un Nuzleaf y su Forretress. Rodick venía con ellos con el rostro fruncido como si estuviera oliendo algo horrible. Dorian, desde donde estaba, al verlos llegar hizo una mueca similar.
-Pokémon negros… son asquerosos. ¿Que piensan que hacen con esos?
Guido, por un momento, temió que Dorian diera la orden de asesinato para ellos. Sin embargo, parecía que intentaba calmarse.
-Vamos a hacer una cosa. Les dejaré conservar estos feos pokémon, y a tu Guido te dejaré tener a esos dos voladores piojosos… ¡Pero van a estar escondidos en una cueva! Ustedes van a ir a luchar contra los Stone sólo con los pokémon de acero, ¿entendieron? Bien- sentenció y tomó aire-. No podré ir con ustedes, pero con Guido al mando es suficiente. Rodick irá con ustedes. Mainor y yo vamos a convocar a todos los pokémon de acero que podamos para nuestra siguiente batalla: Sinios.
Natsu percibió un sobresalto en Ámbar, Tomás y Gisel… Sinios era la tribu de donde ellos venían al parecer, con pokémon siniestros.
-Sinios tienen una tribu bien formada, con gran tecnología en armas. Sin dudas nuestros pokémon aplastan a los suyos sin problemas, pero ellos cuentan con una ventaja: son muchas personas. No sé cuantos guerreros en total, pero son muchos y necesitaremos pokémon que puedan luchar contra humanos y las armas de éstos. Por eso es que debo quedarme a pensar cómo hacer y delegarle a Guido la tribu Stone. Ahora escuchen bien el plan para atacar a los Stone.
Dorian se acercó. Guido, Natsu, Ámbar, Tomás, Ismael, Rubí y Marvin escucharon con atención.
-Los Stone tienen su morada en la montaña de al lado. Tienen muchos pokémon, aunque no tantos como nosotros. No tienen pokémon de roca/acero, pero tienen pokémon de roca/tierra que les darán dificultades. Estos pokémon están dispersos en toda la montaña. Hay dos formas de entrar… La primera, que todos vayan por un lado en un ataque frontal y a la fuerza tratando de sorprenderlos y rogando que no reaccionen hasta que sea muy tarde para ellos. Si usan esta alternativa, llevarán con ustedes una pequeña tropa de Ferrothorn, a los cuales mandarán al frente a recibir los golpes y ustedes usan sus pokémon luego para acabar con los rivales más fuertes. La segunda alternativa es que se dividan y hagan un ataque más equilibrado, ingresando un grupo por el este y otro por el oeste. Estoy seguro que vencerán con esta estrategia, el problema es que al dividirse puede que uno de los grupos sea muy débil… y mueran. Es un riesgo. Si escogen esto, llevarán un buen grupo de Empoleon a los que deberán dividir también, les brindarán buen apoyo. Si elijen esto, Guido se encargará de dividir a los grupos como se le antoje y entrar por donde quiera. Retírense de mi vista y no vuelvan a menos que tengan buenas noticias.
Guido se quedó repasando las opciones que tenía. Ataque frontal, todos juntos, con Ferrothorn, a todo o nada. La otra opción, un ataque más elaborado, cortándole las salidas al enemigo, con Empoleon, riesgoso pero efectivo. Debe decidir cual elegir y si elije la segunda opción asignar los integrantes de cada grupo y por qué lugar entrarán a atacar (oeste o este)
Natsu no puede hacer mucho, sólo opinar y ver si Guido lo toma en cuenta o no. Sin embargo, había algo que le quería decir a Grindel, ahora se lo puede decir sin problemas, aunque con cuidado porque su temperamento es muy inestable. Así mismo, Natsu no debe olvidar que la siguiente tribu en ser atacada será la tribu en donde supuestamente vivían, y lo peor es que tendrán que atacarla ustedes mismos. Debe tomarlo en cuenta para el momento que haya que hacerlo, si lo hará aceptando a su nuevo grupo de acero, o si preferirá no hacerlo y enfrentarse a las consecuencias (como hicieron Segor y Lugo, los tipos de la tribu Fleys que rechazaron unirse al clan)
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Acel y Mati:
Spoiler
La desventajosa situación de Mati lo pone en un estado de inferioridad con respecto a Acel que tiene el control absoluto de lo que está pasando. Entonces, el muchacho de cabello negro rizado se prepara para proseguir viaje. Los gemelos Zacarías y Martina se sitúan delante de todo junto con el Medicham de Acel, el Chingling de Martina y el Mime Jr. de Zacarías. Luego sigue Acel con su Slowbro al lado y cerca de él están Mati con Spiritomb y Chandelure. Cerrando las filas van el Bronzong de Zacarías y el Musharna de Martina. Son una verdadera tropa que van en busca del Abomasnow de Acel.
Caminan sin parar hacia el norte y rápidamente el clima se va poniendo frío. Comienzan a ver las montañas nevadas y en su travesía se encuentran con algunos pokémon de hielo… (si quieren pueden hacer una batalla con sus pokémon, de manera individual, contra algunos pokémon de hielo que podrán capturar. Si hacen la batalla y no quieren capturarlos, ganarán puntos en sus características personales. Si no tienen ganas de hacer la batalla, la pasan por alto. Los rivales son 4 al azar)
Luego de toparse con esos pokémon salvajes, no tardan en llegar a una gran montaña que tiene nieve en toda su base. No entienden bien cómo es que de un clima tan húmedo como el de ese bosque en el que estaban pasan a uno tan seco y frío como ese. Sin duda hay cosas extrañas en ese lugar.
De repente, un gran Glalie los enfrenta, salido desde la nieve sin que pudieran verlo. El pokémon parece alterado y comienza a gruñirles y a dar algunos gritos fuertes. No saben si enfrentarlo o evitarlo, parece fuerte pero nada que sus pokémon no puedan detener.
Iban a esquivarlo para evitar problemas cuando oyen una voz humana.
-¡Oigan! ¿Qué hacen aquí?- cuando admiran a un costado ven a un hombre cubierto con un gran abrigo de piel blanco.
Parecía que las cosas se ponían bravas. Iban a sacar enviar a sus pokémon a la batalla cuando de pronto sucedió… Abomasnow apareció detrás del sujeto y Acel detuvo a todos al reconocerlo. ¡Era él! ¿Pero quien era ese sujeto que estaba cerca?
-¿Acel? ¿Eres tú?- dijo y los dejó a todos desconcertados. El sujeto se acercó a verlos. Tenía una barba larga y el cabello negro y largo. Sonreía gustoso.
-¡Acel! ¡Amigo mío! ¡Al fin apareces! Pensamos que habías quedado perdido entre la nieve… ¿de donde vienes? Ven, trae a tus compañeros, entren a la cueva a calentarse.
Hicieron lo que les pidió sin miramientos, ya comenzaban a tener frío. Sin embargo, aunque lo trataba con tanta familiaridad, Acel no tenía idea de quien era.
En la cueva, que se hallaba bien camuflada, había otras tres personas. Un sujeto moreno, alto y robusto, vestido igual que quien los recibió. Abrazó a Acel eufóricamente. Había también una mujer algo rellenita, sonriente y de cabellos largos y rubios. Los saludo a todos con un gran y sonoro beso.
Por último, había una muchacha que no la veían conocida, pero sabían que tenía que estar allí en la misma situación que ustedes por su moderna ropa, tan diferente a las rústicas de los demás…
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Acel, Mati y Sandra:
Spoiler
El grupo de Acel y Mati se encontró con el de Sandra. Al parecer, el grupo de Sandra era antiguamente el grupo de Acel también, pero por alguna razón se había separado de ellos. La mujer rolliza y sonriente, llamada Kuna, les habló.
-¡Al fin están juntos de vuelta mis niños Sandra y Acel! ¡Podrán casarse al fin!
Acel y Sandra se admiraron sin entender y se sonrojaron al instante. Mati, sonriendo divertido, se sentó en el suelo a respirar un poco ya que había pasado el riesgo que antes corría. Eso de “casarse” no era lo que esperaban. ¿Qué es lo que esos locos pensarán que son más que gente que recién se conocen?
-Sí, debemos empezar con los preparativos cuanto antes- dijo Alfonso, el sujeto de espesa barba y pelo largo-. Una vez que se casen nuestra tribu, Helaus, y la tribu de Sandra, Icecleon, se unirán y podremos al fin comenzar a prepararnos para las guerras que se avecinan. ¿No les parece genial?
No saben si es genial o no… Acel es apuesto, varonil, es un líder nato y sus rizos ondean al viento… Sandra es alta, de cuerpo delgado, con su cabello rubio y lacio reposando sobre sus hombros como cataratas de oro puro… pero casarse quizá sea demasiado apresurado, aún en un mundo virtual. Además, Acel no tiene tiempo que perder, ya encontró a su Abomasnow y debería volver con la tribu Psychus a ayudarlos a liberar a los demás miembros que están presos. Ya tiene una ensalada mental importante, ¿qué debería hacer? Los gemelos parecen interesados en la cueva, no están apurados por irse. ¿Debería quedarse a ayudar a esa tribu, Healus, a unirse con la otra? ¿O debería volver cuanto antes junto con Marixa y Molder a llevar a cabo el rescate?
¿Y Sandra? ¿Qué tendría que hacer ahora que le han autoasignado un marido? ¿Ponerse de acuerdo con Acel en “casarse”, al menos de manera simbólica para poder ayudar a unir las tribus? ¿O tendría que ponerse de acuerdo junto con Acel en decirles a los habitantes de allí que la boda no se llevará a cabo? Si elije esto último, deberá pensar si se queda allí, con los Healus, o irá con su tribu natal, los Icecleon, o si decidirá continuar el viaje junto con Acel y Maty para no quedarse sola en ese mundo tan extraño?
Maty no tiene mucho poder de decisión, porque está subordinado a lo que decida Acel. Si Acel decide quedarse a llevar a cabo el jueguito de la boda, deberá volver al campamento Psychus con los gemelos a preparar el ataque contra la aldea Mistic que tiene prisioneros a muchos habitantes. Si Acel decide irse, Maty podrá acompañarlo o intentar convencerlo de que lo deje allí para ayudar a las tribus heladas a unirse, así no se entristecen, después de todo los ayudaron a encontrar al Abomasnow y les dieron calor y abrigo.
Decidan los tres. No hace falta que se pongan de acuerdo, pueden postear lo que piensan sin orden (ej: aunque la decisión de Mati dependa de la de Acel, este puede decir lo que le parece mejor, tratar de influir en su decisión, aunque se termine haciendo lo que quiera Acel). Cualquier duda que tengan, avísenme, el post está medio confuso por la gran cantidad de sucesos, así que no tengan miedo en preguntar.
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Listo! Próxima semana empiezo con el premio a la misión más sexy

Así que sean creativos, no hace falta que anden seduciendo gente, “El post más Sexy” es aquel que lo hace con más ganas y haciendo que su personaje se luzca con heroísmo, valentía y estilo. Mucho estilo, como lo que hace Gary en el anime, ¿vieron? Sigan adelante con esos post ^^
PD: No sé cuando traeré las misiones. Son muchos y las misiones a veces salen bastante largas y tardo. Además, tengo muchas cosas que hacer estas dos semanas, sepan disculpar, las traeré en cuanto pueda, pero ustedes traten de no atrasarse mucho sino es peor.