Tres figuras surcan el mar de las costas de Johto, un humano y un monocromático Pokémon se encontraban sobre el lomo de una Lapras que raudamente los llevaba a su destino, una pequeña y paradisiaca isla, paraje natural que alberga más clases diferentes de Pokémon de los que se tiene registro. Su misión es investigar y de ser necesario evitar la posible destrucción de ésta.
Akira: Jeje, nuestra primera misión buena, por fin tendremos algo de acción.
Shadow: Ab-ab.
Akira: Bueno, ya sé que fuiste tú el que luchó contra el Mithyena… pero fue lo único emocionante en todo el día.
Shadow: Ab… - miró acusadoramente al chico.
Akira: Eh… ¿qué fue lo que nos dijo el jefe antes de salir?
Shadow: Ab…
-En la Unión Ranger, al asignar la misión-[/b]
Jefe: Hemos detectado recientemente un barco que se encuentra transportando una carga sospechosa a esta isla, a las afueras de Johto, creemos que la carga se trata de explosivos. De ser éste el caso se trataría de un enorme peligro para seguridad de los Pokémon que habitan la isla, tu misión es averiguar si nuestras suposiciones son ciertas, y en ese caso resolver el problema y proteger a todas esas vidas inocentes.
Akira: Entiendo, jefe. Deben ser especies muy importantes las que habitan allí. No le decepcionaremos.
Jefe: La vida de cada criatura en este planeta es importante, no hace falta ser especial para merecer ser protegido, recuerda eso siempre. Y en efecto, creemos que se trata del habitad al que cierta especie muy rara acude en esta época del año.
Akira: Muy bien, Shadow y yo partimos de inmediato… eh… ¿tomaremos un helicóptero o un bote de la Unión?
Jefe: ¿Disculpa?
Akira: Sí, ya sabe… para llegar allí.
Jefe: Jajajajaa. Eres muy gracioso, niño. Como Pokémon Ranger debes valerte de tus habilidades y las de los Pokémon en tu camino para cumplir con tus objetivos, aquí no encontrarás objetos como esos. La forma más rápida de llegar quizá sea capturar un Staraptor, pero puede ser un Pokémon de nivel muy alto para ti… y quizá Absol no esté muy cómodo montándolo.
Shadow: Abso…
Akira: Entonces… ¿Sugiere que capturé un Pokémon acuático y llegue allí como pueda…?
-De vuelta al mar-
Akira: Sí… eso… Bueno, no podemos arruinar nuestra primera misión grande, en cuanto lleguemos debemos apresurarnos a encontrar el lugar de desembarque de esa nave y averiguar lo que pasa.
Shadow: Ab, absol.
Poco tiempo pasó antes de terminar su viaje en la espalda de Lapras, Akira le agradeció y dejó libre, él y Shadow rápidamente emprendieron la marcha hacia el punto en que se encontraría el barco, que en realidad desconocía. Y mucho tiempo después…
Akira: Ya me harté de correr confiando en mis instintos, ya pasaron como dos o tres horas. En el anime y los videojuegos el héroe siempre encuentra lo que busca con solo seguir caminando ¿por qué eso no pasa en la realidad?
Shadow: Abso… - Respondió con una incrédula expresión en su rostro.
Akira: Shadow ¿puedes rastrear el olor de un barco?
El Absol no respondió, solo se limitó a mover su cabeza de un lado a otro, intentando identificar un olor útil.
Akira: Muy bien.
Pronto Absol encontró el olor que, en su opinión, debería seguir y comenzó a correr en dirección a éste, Akira no dudó y fue tras el siniestro pero hábil Pokémon. En esta ocasión la espera fue poca, pues tan solo unos minutos después divisaban a el que debería ser su objetivo.
Akira ordenó a su compañero ocultase tras un árbol de considerable tamaño para evitar ser vistos, no podía apreciar bien las leyendas escritas en las cajas que cuidadosamente eran descargadas del enorme barco por algunos Machop Y Machoke, parecía que la información que recibió era la correcta, pero no podría detener los planes de ellos tan solo con un Absol. Miró a su alrededor, los únicos Pokémon que lograba apreciar eran un Zigzagun y dos Phampy que se encontraban cerca de él.
Akira: ¿Qué hacen un par de Phampy en una isla? Al parecer sí son especies raras las que viven aquí.
Pensó que no podría lograr mucho tan solo con Pokémon en primera etapa, lo primero que se le ocurrió fue capturar al Zigzagun para enviarlo a hacer reconocimiento, esto no tomó mucho tiempo y el Pokémon zigzag corrió a cumplir su objetivo mientras Akira pensaba en una mejor estrategia.
Akira: ¿Qué podemos hacer Shadow?
Shadow: Sol…
Akira: Quizá… quizá si… ¿Recuerdas cuando nos enfrentamos a los Mitghyena? Bastó con distraerlos para hacernos más fácil la tarea de enfrentarnos a esos tres.
Shadow: ¡Ab, Ab, Sol!
Akira: Ya sé que son más de tres Machop allí, pero quizá con una distracción más grande… - Observa los Phampy con detenimiento - ¡Lo tengo!
El zigzagun regresó con un trozo de papel en el hocico. Al parecer había logrado robar a alguien las instrucciones del lugar de colocación de los explosivos. Akira lo observó cuidadosamente, y una vez con su estrategia terminada procedió a capturar a los pequeños Phampy, estos no opusieron resistencia alguna y él terminó rápidamente su tarea.
Akira: Shadow, necesito que uses tu Danza Espada, probablemente tengas que pelear. Los demás… Phampy, deben usar su rodada, nos dirigiremos aquí – Dijo al tiempo que señalaba en una dirección relativamente cercana- Una vez allí comienzan a rodar y manténganse en movimiento tanto como puedan, Zigzagun, no conozco tus ataques, pero necesito que te muevas tanto y tan rápido como puedas, de un lugar a otro, debes llamar la atención de los Pokémon para distraerlos mientras los capturo.
De inmediato todos partieron, iban corriendo a evitar la destrucción de todo un ecosistema, debían proteger la vida allí a toda costa.
Una vez que estuvieron lo suficientemente cerca ejecutaron su plan, los Phampy comenzaron a rodar entre los humanos y Pokémon que se encontraban cerca de aquellas mortíferas cajas. Su plan resultó tal como esperaba, con aquellos tres Pokémon moviéndose frenéticamente, su tarea fue mucho más sencilla de lo que esperaba, él solo debía trazar la línea de captura alrededor de los Pokémon allí, ellos se encontraban demasiado confundidos viendo a los pequeños pasar junto a ellos o intentando seguir a alguno antes de que otro apareciera cerca. Los pequeós Pokémon rodantes no tomaban cuidado de por dónde se movían, incluso dieron algunos golpes a los humanos que se encontraban por ahí, dejándolos inconscientes.
Parecía que habían cumplido su misión con facilidad, pero algo con lo que no contaban se dirigió hacia ellos rápidamente, se traba de un Machamp, Akira no lo había visto, ni siquiera sabía que podría encontrarlo ahí, los Machop y Machoke eran liberados a los pocos segundos, debido a su límite de acompañantes, y huían ahí, así que toda la ayuda para él y Shadow eran los tres pequeños Pokémon en primera etapa.
Akira: Shadow, observa.
El Absol volteó su mirada al imponente Pokémon que recién había llegado y lanzó algunos gruñidos al Zigzagun y los Phampy, quienes rápidamente corrieron a usar su Ataque Arena contra él, lo cual de poco sirvió, pues éste ni se inmutó, lo único que tenía en vista era al Absol, quizá lo veía como el único oponente digno entre todos ellos.
Akira: Shadow, no te precipites, vuelve a usar tu Danza Espada, necesitas toda la fuerza que puedas tener.
El oscuro ser obedeció rápidamente y comenzó su hermoso ritual de fuerza, Machamp lo veía con cierta curiosidad, ya conocía ese movimiento y dejaría al Pokémon elevar sus fuerzas para tener una pelea digna. En cuanto él terminó Machamp corrió hacía él para lanzarle un Puño Certero.
Akira: ¡Ataque Rápido!
El Absol obedeció, y se lanzó de lleno contra su oponente, su insuperable velocidad le valió golpear antes, anulando el ataque del enorme guerrero. Absol se dedicó a repetir su característico movimiento, su enorme velocidad y aumentada fuerza le permitían golpear al Machamp sin que éste pudiera reaccionar siquiera, la desventaja es que un ataque normal causa poco efecto a un luchador.
El Machamp comenzaba a mostrarse irritado y algo debilitado después de esa ininterrumpida serie de ataques. Se preparó, inmóvil, recibiendo todos los ataques, esperó a que Shadow volviera a atacar y lo interceptó con un poderoso Tiro Vital, su poderoso golpe producto de su enorme musculatura surtió efecto y arrojó al Absol lejos de allí, se disponía a terminar el trabajo con un Tajo cruzado, enorme sorpresa recibió al ver a los pequeños Pokémon interponerse en su camino, protegían al Absol con su ataque de Rodada, causando ligeros daños al Machamp, pero sobre todo, sacándolo de concentración.
Absol se levantó tan pronto pudo y volvió a comenzar su ciclo, erancuatro4 Pokémon atacando al Machamp por todas direcciones, su fuerza disminuía, no podría usar su Puño Certero, un Tajo Cruzado sería interferido, y el Puño Dinámico era completamente inútil, la única opción que le quedaba era su Tiro Vital, sin importar cuanta energía perdiera mientras lo preparaba; finalmente lo lanzó, iba a golpear de lleno al pequeño Zigzagun poniendo en peligro la vida del pequeño ser, pero ese golpe fue interferido por un brillante objeto, que absorbió la mayor parte del daño, de tal forma que ZIgzagun tan solo fue arrojado a unos metros, era la línea de Captura de Akira, él puso en peligro su capturador y posible fracaso como Ranger para salvaguardar la vida de un pequeño que gran ayuda le había concedido.
Shadow observó indignado aquel acto dirigido al más débil, se alejó en un instante, concentro en la navaja de su rostro tanta energía como pudo, estaba decidido a terminar la batalla de una vez, el Machamp observó alarmado al can siniestro y finalmente éste lanzó su más poderoso Viento Cortante. Los pequeños Phampy apenas pudieron alejarse lo suficiente para no ser golpeados por la furiosa cuchilla, pero aun así pudieron sentir la corriente arrastrándolos. Machamp recibió el impacto al centro de su cuerpo, terminando con una ligera cortada que lo recorría en diagonal, estaba muy débil para seguir luchando.
Shadow, con notable cansancio, llamó la atención de su compañero para que terminara su peculiar tarea, él velozmente realizó la captura de aquel herido Pokémon, tranquilizándolo. Pero esa mole de músculos estaba feliz, había encontrado quien lo derrotara, y con la ayuda menos esperada.
Ahora todo estaba a salvo, Akira y Shadow se reportaron a la Unión solicitando quienes se deshicieran del peligroso material, y una vez que los refuerzos llegaron, ellos se despidieron de sus nuevos amigos, emprendiendo el viaje de regreso en la Lapras que antes conocieron, quien sorprendentemente estaba en la costa cercana, quizá aguardando por ellos.
Con el atardecer se alejaban de un hermoso lugar que lucharon por proteger, y desde la costa un pequeño ser de azulada piel y enormes ojos se despedía agitando su manita…
Misión Cumplida.