Foros de Centro Pokémon
Archivo histórico
Estás viendo el archivo de los foros de Centro Pokémon. Ya no se pueden crear temas, responder ni iniciar sesión.
#1

¡La Poke-Ilíada! (Reto 28) "II Rapsodia"

¡Buenos días!
Aquí vengo a tomarle el reto número 28 a Demian, quien creía que nadie más que él podía hablar sobre un tema épico y transformarlo en una parodia de pokémon. Bueno, vamos a cerrarle la boca de una vez (o a dejarlo boquiabierto?).
En fin, la Poke-ilíada...
Primero, algunas aclaraciones:

*No estoy respetando completamente el texto original. He metido muchas partes inventadas para amenizarlo y para adaptarlo también al estilo pokémon. Casi todo lo del primer capítulo ha salido de mi imaginación completamente.
*Los personajes son directamente los mismos de la mitología, sólo que con los nombres mezclados con los de los pokémon para que al mismo tiempo pueda saberse quién es el personaje, y quién es el pokémon.
*Mientras que la Ilíada sólo nos muestra un pasaje de lo que fue la Guerra de Troya, yo preferí narrarla toda, desde sus inicios hasta el saqueo.
*No es necesario haber leído la Ilíada o conocer sobre la Guerra de Troya, aquí les voy a informar muy a mi manera xD

Los pokémon participantes están en el segundo spoiler, por si en algún momento se confunden en la lectura.


Spoiler
La Poke-Ilíada.

I Rapsodia.

Al sonido de la lira, teñida con destreza por un romántico músico de fuego, las risas y la algarabía inundaban el ambiente y el gran salón. Tras la enorme mesa, que se extendía gloriosamente a lo largo de la resplandeciente estancia, se aglomeraban en cantidad incierta gran número de personalidades divinas. El mantel rojo que adornaba la mesa caía con deliciosa suavidad por sus bordes, hasta casi alcanzar el suelo limpio, extenso, agradable a la vista. De las paredes colgaban infinidad de velas, una siempre detrás de la otra, cuyas danzantes flamas iluminaban el recinto sin problemas, y parecía que gozaban de los sonidos que arrancaba la lira.
Una copa dorada de vino se alzó con algo de brusquedad, pero sin derramar una sola gota de su contenido.
—¡Por la felicidad de los nuevos esposos! —clamó glorioso Apolteon, el dios de excelsa puntería, mientras sus ojos fulguraban con pasión.
Todos los comensales imitaron el gesto enseguida, repitiendo en tonos distintos las palabras que el dios Jolteon había proferido con singular alegría para su carácter sempiterno.
Luego habló su hermana.
—Por la bonanza de nuestra bien querida prima de los mares, a la que la dicha y la fortuna acompañen eternamente —luego miró fijamente a Miletis, como si quisiera que sus palabras se quedaran por siempre grabadas en la memoria del pokémon marino, y plasmó—. Prima mía, a la que considero casi hermana carnal de no ser porque tú vives en los mares y yo en el PokeOlimpo, me es grato concederte una recompensa por tu bien sabida castidad y por la grandiosa elección que has realizado por el glorioso rey Empoleo.
Los dioses Arzeus y Gyaradión desviaron la mirada al escuchar las últimas palabras de la diosa Leafeon. Ambos sabían que todo había sido una completa argucia, un matrimonio arreglado.
Miletis asintió despacio con la cabeza; el rey Empoleo posó su vista en las alturas.
—Tómalo como un obsequio nupcial —añadió Arteafeon.
Luego se levantó de su asiento con tremenda gala para parecer más imponente de lo que realmente era. La diosa de los bosques y protectora de las féminas no poseía importantes poderes, pero era dueña de todas las criaturas salvajes que habitaban sus vastas tierras, además de la fama que tenían sus hojas navajas, capaz de asestarlas en el corazón de un enemigo incluso a la lejanía de un monte con otro.
Arteafeon agitó su cabeza, y dijo sonriente:
—Te auguro numerosa descendencia, producto del glorioso rey Empoleo, de cuya casta saldrán los más aguerridos guerreros que Grecia haya conocido jamás, para ponerse a órdenes de su patria; los hijos de tus hijos también recibirán su honra por las victorias en los combates y serán recordados con infinita cantidad de epopeyas.
Durante el tiempo que la Leafeon hablaba, ni un solo ruido se hacía presente en el gran salón; por obviedad, el Infernape tañedor de la lira había guardado el absoluto silencio, respetando las palabras solemnes de los dioses. Cuando la diosa de los bosques callaba, sólo podía percibirse el ligero tronar de las llamas de las velas, y el ronco respirar del viejo Rey del PokeOlimpo, Arzeus.
Miletis escuchaba con serenidad; no era muy emotiva normalmente, pero en ocasiones la apresaban ataques súbitos de cólera o de llanto.
—Escucha muy bien mis palabras, que lo que te diré será importante, mi apreciada prima —agregó Arteafeon—. Tendrás un hijo shiny de entre tu numerosa prole; éste será especial porque en toda Grecia jamás se conocerá mayor guerrero que él, hábil con la lanza, la espada y las flechas, no habrá quién se le iguale en destreza y fuerza. Además, tendrá la gracia de ser, como su abuelo paterno, un fenomenal Gallade.
Miletis no sabía muy bien qué decir. Volteó brevemente a ver a su marido, pero el rey parecía algo molesto. Ella lo conocía bien, no había nada más que le enfadara que interrumpirle la comida con pláticas largas.
La gran Milotic fijó sus ojos primero en Arzeus, su padre; luego giró para ver a Arteafeon, y sólo le dijo:
—Prima Leafeon, la más bella y casta de todas las hembras, de altísima gracia, es un grandísimo honor para mí aceptar tus exquisitos obsequios con los que engalanas nuestro matrimonio, de los que Empoleo y yo estamos ampliamente agradecidos y con una extensa deuda que saldarte; no te defraudaremos, y haré de nuestro Gallade el guerrero más diestro de Grecia entera.
—No tienes por qué agradecer, ni deuda qué saldar, si todo esto lo hago por el cariño y la estima que te profeso, prima mía.
Y ya todos iban a volver a sus festejos, a gritar, a hacer algarabía y seguir bebiendo, cuando una sabia Roserade, en sitio privilegiado de la mesa, casi junto al dios Arceus, levantó una de sus manos en señal de desaprobación. Enseguida todos se callaron al ver el signo de la titánide, y ésta se incorporó brevemente.
Ella era ciega de nacimiento, pero irónicamente, era la más inquisitiva y observadora de cuanto dios existiera. Normalmente se le tomaba como la aguafiestas de las reuniones, a pesar de que sólo cumplía su trabajo con diligencia. En aquellos momentos, la balanza que llevaba siempre fundida en su flor izquierda se desequilibraba mágicamente.
Volvió su rostro ante la joven Arteafeon, con una mueca de desaprobación.
Ésta respiró hondo.
—Sin embargo, Miletis, no todo puede ser paradisíaco, y menos en la tierra de los hombres. Tu hijo shiny será mortal, y ha de segar su vida en la guerra.
La diosa marina alzó la cabeza repentinamente, con los ojos casi redondeados por la sorpresa, pero era demasiado tarde para revocar la maldición que le habían proferido contra su hijo.
La balanza de Themisrade se había alineado.
—Lo siento, prima. La justicia ha vuelto a intervenir en mis deseos.
Y ambas se sentaron. El rostro de Miletis se había ensombrecido, y algunos escucharon a su marido murmurar.
—¿Y qué esperabas?
Luego, volvió él a centrar su atención en el plato de comida que tenía enfrente, y a continuar bebiendo sin moderación como lo hacían varios de los presentes, feliz de regresar a su actividad cotidiana.


De pronto, las puertas de entrada se batieron, dejando traslucir repentinamente la luz exterior. Todo fue una gran sorpresa; el ruido hizo que a dos comensales se les cayeran las copas de vino de las manos, y la brusquedad fue tal, que las velas contiguas a la puerta se apagaron.
—¿Qué sucede? —preguntó una diosa Meroetta asustada.
El impacto fue grandísimo, todos los concurrentes giraron sus rostros para alcanzar a ver la presencia que entraba lentamente al recinto, con sombría figura.
Miletis, ahora sumamente nerviosa, no podía controlarse de manera alguna, y por el susto que le había causado las maderas al batirse, se encontraba tan alterada que incluso hizo el ademán de retirarse de pronto, de no ser porque su marido se lo evitó.
—Miletis, no causes escenas. Fueron sólo las puertas.
Ella, aunque era diosa, se mostraba sutil con el Rey, de modo que decidió calmarse.

Atravesaba lentamente por el gran salón una sombra que poco a poco iba tomando forma lógica. La estela de oscuridad que dejaba tras de sí no aparentaba dar signos de bondad.
Cuando hubo llegado a un extremo de la mesa, ante el asombro de los presentes, dejó ver su figura real.
—Qué encantador —comenzó a decir cierto pokémon fantasma, mientras volteaba a su alrededor—. Aunque a decir verdad, esperaba algo así.
La diosa Misdreavus agitó su cabellera y continuó recorriendo alrededor de la mesa, ante el espasmo de todos.
—¿Están tristes, todos ustedes? ¿Por qué esas caras? Vamos, que no he venido a buscar problemas, si eso es lo que piensan. Esto es una fiesta, ¿no? ¿Entonces por qué no celebran? ¿Acaso les estorba mi presencia? Vamos, Infernape mortal, deja oír tu lira.
Arzeus se levantó de pronto de su descomunal asiento. La ira la reflejaba en sus ojos con un brillo mortífero.
—¡Misdris! ¡Misdris, espectro del Averno! ¿Quién te ha invitado para que vengas de este modo a irrumpir nuestra fiesta? ¿Acaso has encontrado tu nombre en la lista de comensales?
—Ciertamente no, Arzeus, y me preguntaba por qué lo habrán omitido —dijo Misdris, con una sonrisa que pretendía ser amable—. Quise pensar que simplemente lo habrían olvidado por algún descuido, y por eso estoy aquí. Bueno, igual no quiero que la fiesta se detenga por mí, así que continúen. ¿Quieren presentarme al esposo de nuestra prima Miletis? Ah, ya veo que se trata del nobilísimo Rey Empoleo. ¡Cómo no me había enterado antes!
Algunos presentes estaban asustados con la presencia fatalista de la diosa Misdreavus, quien de sobra sabía que a propósito no la habían invitado. Esta vez fue turno de la ruda Cresshera.
—Misdris, haznos el favor de retirarte por donde has entrado, y no volver el rostro más, porque a las fiestas a las que no se le ha invitado, es deshonor presentarse para reclamarlo.
Misdris la miró de reojo.
—No me hablen así, por favor. Pareciera como si todos estuvieran molestos conmigo. ¿He venido acaso a insultar a alguien? ¿No desea la feliz pareja mis mejores deseos? Vamos, no sean hostiles y denme un sitio en esta mesa. No me importaría mucho, después de todo, si me escogen el último de los lugares.
—¡Sombra, criatura tartárea! Sabes bien lo molestos que estamos contigo —rugió Arzeus—. No vengas a fingir estupidez después de haber creado la discordia en las bodas pasadas. Ahora no te queremos aquí, así que lárgate ahora mismo.
Misdris dio un respingo por tan crudas palabras, pero no se dejó intimidar.
—Bueno, no venía por ti, Arzeus, venía por la pareja recién casada —dijo sonriendo—. Aunque de sobra sabía que eras tú el que había planeado todo esto. Tú eres el que me odias, e infundes odio a todos los dioses menores. ¡Y no quieres que ande creando problemas! Pues bien, tú te lo has buscado. Me largaré ahora mismo, que ya no deseo participar en esta reunión idiota; ni en ésta, ni en las siguientes. No me volverán a ver por aquí, así que me largaré nuevamente a la morada de la Noche. Después de todo, siempre me sentí rechazada entre ustedes.
Las palabras de la Misdreavus dejaron con la boca abierta a más de uno, que no esperaba semejante discurso. Pero era, en realidad, lo mismo de siempre: Misdris no dejaba de ser el centro de atención de las fiestas por los problemas que se creaban en torno a ella.
—Sin embargo —continuó Misdris—, me da pena ver una fiesta tan apagada. ¿Así es como celebran ustedes? Vaya montón de aburridos y charlatanes. Están a punto de causarme náuseas. Veamos. Me iré, pero no sin antes dejarles un pequeño regalo, un… recuerdo de que yo estuve aquí. Después de todo, no me volverán a ver en mucho tiempo. Y saben qué clase de regalos suelo dar, ¿no?
La diosa Merodita se levantó enseguida de su asiento, al oír que la Discordia iba a dejarles un regalo. A la Meroetta le brillaron los ojos. ¿Otro collar de diamantes, con incrustaciones de zafiros y cuentas de brillantes de diferentes tonalidades? ¿O, como la reunión pasada, en la que dio flechas de plata a Apolteon, y un espejo de oro a Cresshera? ¡Por todos los dioses! Los regalos que Misdris otorgaba siempre valían la pena.
De modo que todos guardaron silencio y se prepararon para saber qué pretendía hacer la pokémon fantasma.
—Si esa es tu voluntad, deja el regalo y vete —ordenó Arzeus, cansado de molestarse frecuentemente.
—Así haré, paciencia. ¡Pero, ay, tengo un gran problema! ¡Veo tantos rostros dignos, y sólo llevo un regalo conmigo! ¿A quién habré de dárselo?
—He dicho que dejes el regalo y te vayas. ¡No vengas a crear más discordias! —rugió el Dios de Dioses.
Misdris cerró la boca, pero sus ojos agrandaron.
—Muy bien.
Luego se abrió paso hasta la mesa, en donde se encontraban todos los comensales sin probar un solo bocado para no perderse detalle alguno de la escena.
Misdris llegó hasta donde se encontraba la atónita Miletic, la diosa marina, para luego decirle por lo bajo.
—El regalo no puedo dártelo a ti, puesto que a tu fiesta no fui invitada. Ya que quieren que las cosas sean así, no me queda más remedio que crearles la discordia y marcharme. ¡Idiotas! No se imaginan lo fácil que hubieran sido las cosas sólo con haberme invitado.
Y apareciendo mágicamente un objeto dorado de entre las sombras que su estela causaba, lo arrojó de la misma forma hacia el centro de la mesa.
—Ahí tienen. Una manzana, hecha totalmente de oro macizo. ¡Pero sólo es una! ¿Quién será la que la merezca?
Todos los dioses reunidos centraron su atención en la manzana que aparecía rodando frente a ellos, por en medio de los platos y las copas, para detenerse suavemente justo en el centro.
—¡Qué hermosa! —exclamó Merodita, la diosa de la belleza.
—¿Y quién será la dueña de esa manzana? —preguntó Cresshera.
—Eso no lo sé —contestó Misdris con tono ofendido—, puesto que ya no me importa nada de lo que suceda en esta estúpida fiesta. Arréglense ustedes. Hasta nunca.
Y uniendo la acción a la palabra con total convicción, se dirigió rápidamente hacia la salida para desaparecer nuevamente entre la estela crepuscular que cubría su cuerpo insistentemente. No salió precisamente, sino que se desvaneció en una mancha sin forma, hasta desaparecer en la nada.
Un suspiro recorrió la estancia.


—“Para la más bella” —leyó Hefagross cuando tuvo en su poder la manzana—. Esa, sin duda, debe ser Merodita.
—Torpe —le cortó en seco Cresshera, la reina de los Dioses—. Es a mí, a tu madre, a quien le corresponde ser la poseedora de esa manzana de exquisita belleza.
—No estoy de acuerdo —dijo Merodita—, puesto que la diosa de la hermosura soy yo, a mí me corresponde el regalo.
—¿Osas decir que eres aún más bella que yo? —preguntó con altanería la Cresselia.
—Se equivocan las dos —intervino la diosa Palas Gardevoir, de extrema inteligencia y galanura—, porque todos los presentes están seguros que el regalo es para mí.
—¡Han enloquecido! —volvió a exclamar Cresshera, cada vez más enardecida—. ¡Ahora dos estúpidas chiquillas se creen más hermosa que la reina del PokeOlimpo! Fealdad tienen en sus rostros, y en sus maneras descompuestas de comportarse, malvadas. ¡Y ahora denme esa manzana, adelante, Hefagross, dámela, que no cabe duda de que la más bella soy yo!
Pero el mismo dios Metagross dudaba de las palabras de su madre, e incluso un murmullo quedo de inconformidad recorrió la mesa. Miletis, incómoda, suspiró.
—¡Dámela! ¿Qué se supone que esperas?
—No se la dará, Cresshera, puesto que sabe que el regalo le corresponde a la más bella, y esa soy yo —insistió Merodita.
—¡Levántate! —rugió Cresshera con furia.
Merodita obedeció enseguida.
—¡Tú también, que dices ser más bella que yo, muéstrate!
Palas Gardevoir se sintió aludida y se incorporó de la misma forma.
—¿Una contienda quieren? ¡Una contienda tendrán! —exclamaba Cresshera—. ¡Vaya, quién lo viera! Adelante, multitud, y sean sinceros. ¿A quién le corresponde la manzana de oro? Hablen, hablen, digan mi nombre.
Pero nadie se atrevía a hablar en voz alta y sólo corrían murmullos de un lado a otro del salón.
—Cobardes, ¿eh?
—Sí, Cresshera —dijo Palas Gardevoir—. No se animarán a decirle en su cara que yo la supero en belleza.
La reina del PokeOlimpo, furibunda, se dirigió ahora hacia la sabia Roserade, que se hallaba acurrucada en su sitio.
—Tú, Themisrade, que eres la justicia encarnada, dinos, ¿quién es la más bella de las tres?
—La justicia no puede obrar sobre asuntos triviales, porque más injusto sería juzgar como la más bella a alguna de ustedes —respondió.
—Además, no puede ver —dijo el simpático Apolteon.
—Miren qué belleza —continuaba diciendo Merodita—. Miren solamente el brillo que despide, como invitándome a tomarla, sapiente de que soy la más bella de las tres.
Como Cresshera quería evitar la violencia física a toda costa, sobre todo por respeto al matrimonio en torno al cual se celebraba la reunión, optó por tomar las cosas de manera pacífica.
—Oigan, oigan, diosas… Escuchen. Dejemos de pelear y denme la manzana, por las buenas. Saben ambas, muy en el fondo, que no existe criatura en este mundo que se me iguale en belleza, ni siquiera un poco. Así que sean buenas y apártense, no me estorben, que esta manzana la quiero en mi colección de tesoros.
—¡Jamás! —exclamó Merodita.
—El asunto debe ser resuelto por un juez, por lo visto —mencionó Palas Gardevoir.
La opción propuesta por la diosa guerrera pareció satisfacer enormemente a Cresshera, quien se dirigió inmediatamente hacia su esposo para que le diera su opinión.
—A ver, Arzeus, tú que continuamente ejecutas actos de sabiduría, y que tan bien riges al mundo y al PokeOlimpo, dime, ¿quién es la más bella de las tres?
Arzeus abrió la boca, pero de pronto no pudo decir absolutamente nada.
—¿Por qué tengo que ser yo quien decida? Eso es injusto. Me provocaría disgustos con las otras dos a las que no elija.
Esa respuesta enfadó enormemente a su esposa.
—¡Torpe! —le gritó—. ¿Aún lo piensas delante de tu mujer? ¡Pues bien!
Y volviéndose hacia sus dos contrincantes, les dijo.
—Que sea un simple mortal el que decida.
Ambas estuvieron de acuerdo con esa resolución, puesto que en la cámara de los Dioses nada lograrían.
Las ansias fueron mayores que sus cortesías, de modo que las tres abandonaron el salón sin despedirse siquiera, y dejando turbada a la pareja de recién casados.


…



Aquí los pokémon:


Spoiler
Arzeus (Arceus)
Cresshera (Cresselia).
Miletis (Milotic).
Empoleo (Empoleon).
Merodita (Meroetta).
Palas Gardevoir (Gardevoir).
Hefagross (Metagross).
Apolteon (Jolteon).
Misdris (Misdreavus).

Y creo que es todo xD


Ah, por cierto. ¡Dudas que tengan sobre la historia original, o si se perdieron en alguna parte, pues pregunten, aquí les respondo!

Saludos.


Spoiler


#2

Re: ¡La Poke-Ilíada! (Reto 28) "I Rapsodia"


Este reto si lo leere, porque me gusta la mitologia y se que lo terminaras : D

Me confunde, el problema es que no me se el nombre de todos los dioses griegos xD, tal vez si pusieras el nombre del dios, que pokemon es, el nombre del dios verdadero y dios de que era en la lista... seria mas facil : D xD solo ideas u.u

Lo malo de esto es que solo recuerdo la Iliada, lo anterior no D:

Fuckin manzana de la discordia O:

Lo seguire, saludos ^^






Spoiler
#3

Re: ¡La Poke-Ilíada! (Reto 28) "I Rapsodia"


Mmm, un fic como este siempre es tentador. Vamos a ver qué puedo decir de él.

Que linda representación de la cena, muy buena la verdad. Lo que me gustaría saber es cómo hizo un Jolteon para levantar una copa xD Pero es buena la combinación de eon Artemisa-Apolo, quedan bien como hermanos.
Gyaradion xDDDDD Vas a matarme. Me encantó este, aunque no sé… ¿un Kyogre no hubiera sido más divino?
O:! La profecía de Arteafeon!
¿Themisrade? Mmm, se me hace rara esa H xD Pero muy buena representación de la diosa de la justicia.
Misdris suena genial ^^ ¿Cómo espera ser bienvenida si siempre crea esos problemas? Claro, es la diosa que hace emocionantes las cosas, pero todos siempre están mejor sin ella metiendo allí sus narices.
O:! Arrojó la manzana de oro! Maldita sea, ni en el mundo Pokemon eso puede ser evitado. Ahora se viene una constante ola de barbarie, esto no puede ser posible u.u
Jajaja, me encanta como insultan estos pokedioses, Cygnus, lo has hecho excelente! La disputa entre las tres es sensacional, sin dudas.
xDDDDD El comentario de Apolteon fue genial, es muy bueno que le pongas humor a la cansina historia de Homero.
Genial, genial, genial! :babas: Este fic me gusta y mucho, Cygnus, de verdad deseo verte terminarlo, sería una gran obra. ¡Te felicito! Espero el siguiente capítulo pronto, buena suerte.


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#4

Re: ¡La Poke-Ilíada! (Reto 28) "I Rapsodia"


Pues amigo, tres palabras:
Te quedó genial!!!


Como te comenté me sé la historia por encimita pero he decidido leer este reto xD.
Tengo una idea bastante compleja de cómo el Jolteon logró elevar la copa, pero no la forma en la que evitó derramar algo XD Seguro es porque es un dios (?)
Un matrimonio arreglado… y siendo bendecido XD a esta Leafeon se le dan los regalos, yo creí que iba a dar algo de oro como leí en la Odisea que se le regalaba a los viajeros las cosas preciadas de la casa. He quedado sorprendida por lo de la “maldición” aunque estoy de acuerdo con la Roserade, todo lo bueno tiene su precio.

Esa Misdris… esa entrada… me recuerda buenos tiempos (?) Encantador regalo, buena salida, gran idea ¡adoro a esta tipa!

Sin comentarios respecto al a pelea por la manzana, de haber estado yo o “ella” ahí no habría habido problema (?)

Ahora opinión general: como siempre buena narrativa y palabras XD Me mandaste una vez a google ¡gracias! Para mí te diste a entender muy bien con todo, no hubo problema para ver quién era quien a pesar de que eran Pokémon. Ya quiero ver el resto XD

Espero que todo siga bien y ver pronto más de la Poke-ilíada XD
[/size]

Fanfictions
#5

Re: ¡La Poke-Ilíada! (Reto 28) "I Rapsodia"


Obvio, Palas es la mas linda. Cygnus... Que verguenza no haberlo visto... Que verguenza... (?)

Naaa, ya, enserio. Te quedo excelente Cygnus, de verdad. Primero, me confundi por momentos, por dos cosas: Primero, tu escritura, no digo que sea mala, siempre digo, y seguire diciendo que es excelente, pero... A diferencia de tu ZL, a este Fic me costo bastante entenderlo, aunque solo en la primera parte, por que despues si lo entendi a la perfeccion; Y segundo, algunos nombres no los aclaras al final... Si, uno puede suponerse quien es, pero a veces cuesta D:
La ortografia es excelente, al igual que los nombres y la forma de narracion y descripcion de la historia. Desde el tono misterioso de el tema Dios-Pokemon, esa cena... Todo. al principio aburre el tema de la cena, pero despues, con el tema de Misdris, todo se pone sumamante interesante. La idea de la manzana es excelente, una simple escena, que tiene la suficiente fuerza como para hacer que algunas diosas demustren toda su hipocresia y vanidad. Ahora... Creo poder adivinar y decir que el mortal al que preguntaran es el dichoso Gallade. O al menos eso supongo, no creo que des tanta informacion asi, como que el mortal, lo dices por algo... Creo me entiendes.
Los personajes son excelentes, la mayoria pega con su caracter, en especial Jolteon... Aunque a Meroetta la notaba diferente D:

Hermoso, seguire este Fic ;D
#6

Re: ¡La Poke-Ilíada! (Reto 28) "I Rapsodia"


No sé un c*rajo de mitología D: Pero a ver...

Cita:
el Infernape tañedor de la lira había guardado el absoluto silencio,


Ah, así que era un Infernape, no había entendido esa parte xd.

O: Me gustó la peleita de diosas xd Me parece interesante, aunque normalmente no me gustan las cosas de pokémon, y menos aún las parodias de cosas comunes a pokémon xd Pero se ve bastante bien. Por eso no me gusta comentar fics así, me gustan pero no sé qué decir D: Bueno, suerte.
#7

Re: ¡La Poke-Ilíada! (Reto 28) "I Rapsodia"


Bueno, leído ya o.o

Pues bien, ciertamente esta adaptación de la Ilíada con personajes Pokémon ha sido una experiencia interesante xD Así pues, tenemos una fiesta en el PokéOlimpo donde se celebra la arreglada boda entre Miletis y Empoleo, con las bendiciones de Artefeon (balanceadas por la ciega justicia .w.), todo un ambiente alegre hasta la llegada de cierta Misdreavus, diosa de la discordia (una de las mejores elecciones a mi parecer, si no la mejor de las vistas aquí =P), que tras ser invitada "amablemente" a retirarse, les dejó una manzana dorada para la que fuera la diosa más bella, lo que provocó la contienda entre Cresshera, Merodita y Palas Gradevoir, la que ni el poderoso Arzeus (omnipotente para todo... excepto para su esposa, que lo deja impotente ante sus reclamos xD) pudo resolver, con lo que al final las 3 diosas decidieron que fuera un mortal quien decidiera la respuesta a su predicamento, marchándose raudamente del lugar (y aquí se ve lo que no me gusta de los dioses griegos... que tuvieran a la humanidad como juguetes de sus arranques egoístas... tan humanos xD)

A nivel técnico, opino que la narración simplemente es exquisita, rica en expresión pero sin llegar a excesos que puedan turbar a quienes no están tan acostumbrados a la lectura, además de una redacción limpia y trabajada; ritmo narrativo bien administrado, ortografía impecable, caracterizaciones logradas, buen manejo del lenguaje, difícilmente puedo mencionar algo para mejorar (salvo lo de la primera cita), pues hasta el momento es el escrito más impecable que he tenido la oportunidad de leer aquí =D

Cita de Cygnus
—luego miró fijamente a Miletis, como si quisiera que sus palabras se quedaran por siempre grabadas en la memoria del pokémon marino, y plasmó—.

de la Pokémon marina, dado que Miletis es femenina o.o

Cita de Cygnus
Los dioses Arzeus y Gyaradión desviaron la mirada al escuchar las últimas palabras de la diosa Leafeon.

El primero sin duda es el mejor nombre compuesto de todos, y quizá el más adecuado xD

Cita de Cygnus
—A ver, Arzeus, tú que continuamente ejecutas actos de sabiduría, y que tan bien riges al mundo y al PokeOlimpo, dime, ¿quién es la más bella de las tres?
Arzeus abrió la boca, pero de pronto no pudo decir absolutamente nada.
—¿Por qué tengo que ser yo quien decida? Eso es injusto. Me provocaría disgustos con las otras dos a las que no elija.
Esa respuesta enfadó enormemente a su esposa.
—¡Torpe! —le gritó—. ¿Aún lo piensas delante de tu mujer? ¡Pues bien!
Y volviéndose hacia sus dos contrincantes, les dijo.
—Que sea un simple mortal el que decida.
Ambas estuvieron de acuerdo con esa resolución, puesto que en la cámara de los Dioses nada lograrían.
Las ansias fueron mayores que sus cortesías, de modo que las tres abandonaron el salón sin despedirse siquiera, y dejando turbada a la pareja de recién casados.

Qué buen final, me recuerda tanto al original xD

En fin, esto es todo por ahora; nos vemos en el siguiente comentario =)

“Freedom is the right of all sentient beings.”
#8

Re: ¡La Poke-Ilíada! (Reto 28) "I Rapsodia"


Bueno, jóvenes, he vuelto para traerles el segundo capítulo de la Poke-Guerra de Troya. Me da mucho gusto que haya habido seis comentarios en el primero de ellos, con eso me motivan para que siga adelante.
Primero, las respuestas a los valiosísimos comentarios:

Spoiler
Diego: Vaya, me alegro que por fin estés dispuesto a seguir un fic xD Qué bueno que la temática haya sido de tu agrado y sí, pretendo terminarlo todo. La historia ya está, es cuestión de adaptarlo y de echarle mucha, mucha imaginación para que las cosas resulten a la vez graciosas, a la vez instructivas (para los que no saben mucho sobre esta guerra histórica). Bueno, ése problema podríamos solucionarlo fácilmente. No creí que fuera necesario, pero voy a dejar la lista de los dioses en un spoiler, antes del capítulo, para que puedas compararlos con mis personajes. Y si ya no conoces a alguno de esos dioses, pues no será mi culpa, para eso está Wikipedia u.u xD
De la Ilíada vamos a comenzar pronto con eso, sólo quise dar los antecedentes de la batalla, pronto iré al tema central del reto, no te preocupes. Gracias por comentar.

Demian: Sí, sabía que este fic te iba a atraer como las abejas a la miel xD Si algo trata de mitología, ahí estarás, y no te preocupes, que no pienso defraudarte.
La cena fue algo que me costó bastante; al respecto no tenemos muchos datos de los antiguos estudiosos de la mitología, y hay varias versiones que hube de acoplar en una sola. Preferí utilizar la más moderna, en donde Eris tira la manzana con la frase "para la más bella", que es la más conocida además. Y fue sencillo inventarse un diálogo entre varios de los asistentes para meterle drama a la simple historia que nos cuentan como antecedente de la gran guerra.
¿Cómo levanta un Jolteon una copa? Bueno, eso quedaba a tu imaginación, pero igual no es muy difícil pensarlo. Se encontraban sentados en sus respectivas sillas, por lo que Apolteon bien pudo haber alzado sin problemas una copa con una de sus patas delanteras. O bien puedes imaginar que los dioses pueden flotar en el aire, como sea. No te claves en esas cosas xD
Un Kyogre... no sé, nunca me gustó mucho ese pokémon, sobre todo como lo pintan de legendario... Me gusta más el Gyarados y ese quedaba bien para el rey de los mares xD Será un problema para cuando tenga que meterlo en la batalla, pero ya veremos...
Themis, Temis, da igual .-. Yo me acostumbré al nombre de Themis porque en mi facultad tenemos una estatua enorme de ella que se llama precisamente Themis, aunque creo que no está completamente castellanizado .-. Veremos si luego lo puedo corregir.
Seh, lo de Misdris fue un buen detalle, aunque en principio dudaba si meter a ella o a su evolución. Pero como el nombre no quedaba, y me parecía más simpática Misdreavus (pokémon discordante, pero débil), fue que lo decidí así.
Intentaré meter algo de humor en la batalla. Ahora todo debe regirse conforme a la historia original para no crear contradicciones luego. En la batalla, quiero meterle mucha originalidad cuando los guerreros peleen con poderes. Por ahora, no me quedaba más remedio que hacerlo un tanto monótono ._.
Gracias por tus comentarios!

Novelista: Wao, gracias! Qué bueno que te hayas animado a leer este fic, sobre todo porque, aunque te encanta la mitología, la Ilíada no era lo tuyo xD Espero que te enteres más de esta historia conforme pasen los capítulos.
Sí, los dioses no pueden derramar gotas (?) xD Bueno, como le dije a Demian, imagínatelo como quieras, ni yo puedo explicarlo xD
Un matrimonio no tanto arreglado en sí... Bueno, verás, en la historia original, tanto Zeus como Poseidón pretendían a Tetis. Pero hubo un oráculo en el que se mencionaba que el hijo de Tetis sería más fuerte que su padre, por lo que ambos dioses desistieron y prefirieron casarla con un mortal. Así, ellos no correrían riesgos de ser sucumbidos por su propio hijo.
Ah, bueno, Artemis tenía que darle algo relacionado con sus poderes. Recuerda que ella era la diosa protectora de las mujeres y todo lo relacionado a eso. Además, quise darle protagonismo xD Lo de la "maldición" no es algo original, eso yo lo puse porque igual, era otro oráculo, la misma diosa no se lo dijo. Pero quise variarle.
Vamos a ver si puedo meter más a Misdris en la historia, porque quedaría carismática. Aunque en la Ilíada apenas y se menciona.
Sí, Ana, sempiternos es como "eternos".
Muchas gracias por tus comentarios!!

Azure: Palas no será la más linda, al menos no en mi fic (?) xD
Bueno, muchas gracias por tus comentarios. ¿Por qué te costó entender el fic en un principio? Realmente no quise hacerlo tan rebuscado, y probablemente te cause más trabajo entender el segundo, porque quise hacerlo más épico de ahora en adelante.
Y lo de los nombres... Bueno, si tuviste algún problema en relacionar a mis personajes con los dioses originales, revisa el siguiente spoiler, ahí están. Y si aún no recuerdas quiénes son esos dioses, pues a buscarlos en Google xDD
Lamentablemente, la historia no es mía original xD Tuve que adaptarla del poema homérico, y si la cena es algo aburrido, pues es culpa de aquél xDD Bueno, no exactamente de él, sino del mito griego, pues él no menciona nada de esto en la Ilíada. Quise darlo como un antecedente importante de la guerra, además de comenzar con el drama.
¿El Gallade, Azure? Momento, el Gallade aún no nace xDD
Gracias por tus comentarios!!

Renelzio: Bueno, espero que aprendas algo de mitología por aquí, y sobre todo, que te informes qué fue la Ilíada xD De un modo ameno, como pretendo hacerlo. Pero sí, te recomiendo que leas ese libro.
Intentaré que la parodia no quede patética, lo prometo u.u
Gracias!!

Danot: Primer fic que me comentas! Y qué bueno, me he percatado que tus comentarios son espectaculares, muy objetivos, te agradezco el tiempo que te tomas para leer esto xD
Sí, me ha parecido muy interesante adaptar un hecho épico y mitológico a una serie de caricaturas xD Aunque sólo tome los personajes prestados. Sólo una aclaración: nunca dije que la boda se estaba celebrando en el PokeOlimpo. Estaban en un monte, pero no en el monte Olimpo. Hubiera sido imposible, porque el rey Empoleo no es un dios.
¡Oye! Muy buena la paráfrasis de mi fic, me ha encantado. Ahí se notan los buenos lectores, los que pueden comprender todo y decirlo con sus propias palabras : ) Y sí, a mí tampoco me gustan esos arranques de vanidad de los dioses u.u
Te agradezco mucho todos tus comentarios motivacionales, realmente me hacen seguir adelante con la historia porque siento que les gusta y tiene buena aceptación : )
Sí, me equivoqué ahí, es femenino xD
Muchas gracias por tu gran análisis!!



¡Uf! Ahí las respuestas.
Ahora, como he visto en los comentarios que les ha costado trabajo relacionar a mis personajes con los dioses que están representando, tendré que colocar en el siguiente spoiler dicha relación para que se les facilite la lectura:

Spoiler
El nombre del personaje, el pokémon que es, y luego, después de los guiones, sus nombres originales, primero en griego y luego en romano, por si lo conocen de distinta forma. Espero que se les facilite:


Arzeus (Arceus) --- Zeus (Júpiter)
Gyaradión (Gyarados) --- Poseidón (Neptuno)
Arteafeon (Leafeon) --- Artemis / Artemisa (Diana)
Apolteon (Jolteon) --- Apolo
Misdris (Misdreavus) --- Eris (Discordia)
Miletis (Milotic) --- Tetis
Hefagross (Metagross) --- Hefesto / Hefestos (Vulcano)
Themisrade (Roserade) --- Themis / Temis (Justicia)
Merodita (Meloetta) --- Afrodita (Venus)
Palas Gardevoir (Gardevoir) --- Atena / Atenea (Minerva)
Cresshera (Cresselia) --- Hera (Juno)
Empoleo (Empoleon) --- Rey Peleo

Growlis (Growlithe) --- Iris
Joltis (Jolteon) --- Paris


No recuerdo si utilicé más xD En su caso, en cuanto recuerde, los anexaré, y este spoiler lo estaré colocando siempre, en cada capítulo.

Bueno, ahora, a hacer un recuento importante.
En este caso, después de que las diosas se retiraran disgustadas a buscar un mortal que las ayudara a determinar quién es la más bella, el dios supremo las detiene y les indica que es Paris el que debe decidir (según la historia). Desafortunadamente, hasta este punto no puedo hacer menos que seguir la línea directa del mito, pues me arriesgo a caer en contradicciones si dejo volar mucho la imaginación y cambiando las cosas. De momento, como se podrán dar cuenta, aún no toco el tema de la Ilíada; esto comenzará hasta el próximo capítulo. Sin embargo, considero importante dar como antecedente directo el Juicio de Paris, el cual lo trato durante todo este segundo capítulo. Con respecto a los diálogos, quise tomarme un tanto de libertad, pero si alguien detecta que me salgo de la historia original, por favor, háganmelo saber (es muy difícil que haya cubierto el mito del juicio en su totalidad, sobre todo por la gran cantidad de variantes que corren). Traté de seguir el mito más conocido y sus detalles, aunque es muy probable que me haya equivocado en ciertas cosas, mientras que otras resulten imprecisas. De ser así, como les digo, coméntenmelo para ver si lo corrijo.
Respecto a los personajes, necesito aclarar la variante más notable, que fue introducir desde ahora a la diosa Iris representada con una Growlithe. Según el mito original, es Hermes el que propone el juicio a Paris, pero después de ello, queda realmente intrascendente en la historia de la Guerra, mientras que Iris, la mensajera de Zeus por excelencia, continúa apareciendo en la Ilíada, de modo que me tomé la libertad de darle su papel desde ahora, además que es muy sencillo representarla (los griegos siempre la dibujaron como un fiel perro a los pies de Zeus, junto al trono, en espera de órdenes).
El nombre de Merodita es una fusión muy influenciada de Afrodita, aprovechando la variante que en un principio presentaba dicho pokémon con el nombre de Meroetta. Como ustedes quieran verlo, la R continúa formando parte del nombre de la diosa original y hasta resulta un sutil juego de letras. Quise dejarlo así en vez de colocar "Melodita", aparte de que suena chocante xD
Recordaremos, asimismo, que los mitos corren de diferentes vertientes, y las promesas de las diosas varían con respecto a cada versión. Básicamente, estas promesas que menciono aquí son las más conocidas, por lo que decidí usarlas.

Si el lenguaje que utilizo ahora consideran muy rebuscado, es porque quise hacerlo sonar más épico, al estilo de la Ilíada, para que desde ahora se sienta hacia dónde va orientado el fic, usando expresiones homéricas. No intento imitar su estilo, para nada, sólo que puedan observar que el fic tiene tintes históricos, y que los haga sentir como si estuvieran en esos tiempos.
Sin más por el momento, les presento el capítulo dos:

Spoiler
Rapsodia II.


Y ya se encaminaban las orgullosas diosas monte abajo, ansiosas de ser elogiadas con magnificencia por algún desventurado mortal, cuando Arzeus intervino en su presurosa carrera, y dijo de la siguiente forma:
—¿A dónde corren tan prestamente, hermosas deidades del PokeOlimpo, sin tener la fija idea en sus mentes sobre el juicio que ha de llevarse a cabo sobre sus personas? Insensata Cresshera, ya invitas a tus rivales a contender por el ansiado premio dorado, y aún ni siquiera sabes cómo será la disputa, de la que prontamente ya disfrutas salir victoriosa. ¿Al menos has meditado quién fungirá como juez en tu penosa riña?
Cresshera, esposa del gran Arzeus, indignada por sus palabras, lo miró con cierta altivez y replicó:
—Estúpida no soy, Arzeus, puesto que muy claro tengo en mi mente quién es el más justo hombre sobre la tierra. Además, adecuado sería que te dedicaras exclusivamente a los acontecimientos que te competen, alejando tus graves palabras de las discusiones en donde nadie te ha involucrado.
Arzeus, sumamente alterado, sacudió con notable violencia su extraordinaria cabeza y clavando sus ojos de rayo en Cresshera, replicó.
—Todos los asuntos me competen, y facultades tengo para decidir abiertamente, sin que nadie lo reproche, en dónde debo intervenir y cuándo hacerlo. ¡Idiota! ¿No será que tu rango social en el PokeOlimpo te hace perder la cabeza? ¡No olvides quién es el rey de dioses, la deidad más poderosa que se extiende sobre ustedes! Ahora basta de cuestionamientos, si no deseas que mis invictas garras te sacudan violentamente, y dime, de una buena vez, ¿quién, según tu concepción, es el más justo hombre sobre la faz de la tierra, fuente de desgracias? Dilo con presteza, y a voz alzada.
La incansable Cresselia no se dejó intimidar por las palabras de su esposo, acostumbrada a sus arranques de ira, y respondió.
—El mortal más justo sobre la tierra es, sin duda, el rey Snóremo, a quien en alta estima le tengo, y mucho me agrada para que llegue a ser juez de nuestra contienda, ya que en observación y prudencia no hay quien se le iguale, salvo una deidad. Mas, ea, compañeras, aprestemos el paso y decidamos de una vez a quién corresponde el divino fruto, que las ansias comienzan a carcomerme. Síganme y pongamos manos a la obra.
—Eso, si llegásemos a consentirlo —intervino Palas Gardevoir—, pues no ignoramos lo que representa dicho rey para ti, carísimo a tu corazón; ese noble Snorlax que constantemente hace sacrificios en tu honor y contenta te mantiene. Sabemos, por consiguiente, que no tendremos mucha opción ante su dictamen, ya que la balanza tenderá a inclinarse a tu favor. Elijamos, pues, a un juez más imparcial.
Merodita, quien escuchaba el reproche, tardó unos momentos en confirmarlo, y fue asintiendo. Su elevado grado de belleza contrastaba con el poco desarrollado de su astucia. No hacía más que observar el fruto dorado que mágicamente flotaba frente a los profundos ojos de Arzeus, entre una negra estela. Los ojos de la bella diosa brillaban.
—Se hará lo que yo diga —replicaba Cresshera—, si es que aún tienes ánimos para contender contra mi perfección.
Palas Gardevoir hizo resonar sus armas, que siempre consigo las llevaba, y miró a Arzeus con insistencia.
—¡Oh, ilustre padre, dios supremo entre los dioses! ¿Dejarás que Cresshera gane la contienda, con los vientos favorables para ella, dejándonos sin oportunidad?
Merodita no escuchaba en realidad: sus ojos se habían tornado del color del oro por el brillo que la manzana flotante producía con sus reflejos. Y he aquí que Arzeus intervino.
—Otra vez eres tú, Cresshera, quien con tu actitud díscola y prepotente, intentas redimir al mundo bajo tu sombra con engaños y artificios, pero esta vez será imposible, ya que mucho sospecho que Snóremo vote por ti sólo porque es tu protegido. Lo sabes bien, malvada, y lo utilizas como recurso a tu favor. ¡Y de esta forma pretendes engañar a estas dos cándidas diosas: a mi hija Palas Gardevoir, la más sabia del PokeOlimpo, y a Merodita, que casi considero hija mía, enorgullecido por su belleza!
La temperamental Cresshera no podía salir de su cólera: todo comenzaba a salirle mal, y es que, aunque bella, fácilmente podía ser superada por cualquiera de sus rivales.
—¿Quién entonces, grandísimo sabio, debe ser juez? —contestó irónicamente, mordiendo las palabras.
El dios Arzeus habló con claridad.
—Existe en la tierra desgraciada, allá entre verdes prados y extensas colinas, un pequeño Jolteon a quien mantengo en alta estima por su fe y veneración hacia mí como deidad, y a quien ustedes no conocen y, por consiguiente, jamás han tratado con él. Su nombre no es otro que el de Joltis, y ha tenido una vida tan desdichada, que mucho honor sería para él llevar un juicio de tamaña magnitud, o mejor dicho, con personalidades tan altas como ustedes. Así que tendrán que brindarle la facultad de decidir, y ustedes han de respetar su decreto, puesto que yo así lo he mandado. Y si te atreves a contrariarme, mujer, te advierto que sufrirás el tormento de mis rayos.
—Yo quedo de acuerdo, ilustre padre —dijo Palas Gardevoir, alzando una mano sobresu reluciente yelmo.
—Considero extraño que un jovenzuelo pueda juzgar a la diosa más importante del PokeOlimpo, pero si así lo dictaminas, sólo ese camino queda —suspiró la terrible Cresshera.
—Joltis… —murmuraba nada más Merodita, la tercera contendiente.
—¡Entonces el problema queda resuelto! Vayan ustedes con Joltis a requerirle lo susodicho, para que la justa vencedora, y sólo una, reciba el premio. Pero, por supuesto, no irán solas —dijo el magnífico Arzeus, y luego, su voz resonó como el mismo trueno—. ¡Growlis!
En aquel momento, ante la mirada ya impaciente de las tres diosas, apareció en la escena una pequeña Growlithe inquieta y jovial, pero siempre obediente ante las palabras de Arzeus. Vivía en el PokeOlimpo y era la diosa mensajera.
—Manda lo que apetezcas, padre de los dioses, que yo acataré tus órdenes —dijo al instante, en cuanto arribó a su lado.
Fue entonces cuando, brevemente, el gran Arzeus le explicó lo que había ocurrido desde que las diosas salieron del salón, y le encargó cálidamente su tarea. Tendría que acompañar a las diosas al campo en donde el joven Joltis se hallaba, y proponerle el juicio, cuidando de que todo se mantuviera sereno y en orden durante el mismo.
Growlis no fue desobediente y se encaminó con presteza monte abajo, seguida por las tres diosas que, a pasos ligeros, acortaron increíblemente el camino que, para cualquier mortal, hubiera resultado tardado y extenuante.


En el verde prado, se hallaba tendido el joven Joltis, disfrutando del candor de la naturaleza, contemplando con deleite a los árboles y escuchando el sutil sonido que producía el viento al mezclarse con las hojas que pendían de las ramas. Era este Jolteon un pokémon despreocupado de la vida, criado en los bellos campos, adoptado por una anciana pareja de pokémon que en nada correspondían con su especie. Sin embargo, se corría la voz en aquellos tiempos que ningún otro macho en el mundo era tan bello como éste, quien sin fortuna y sin amor se hallara, viviendo exclusivamente para sí mismo.

En cuanto Joltis alzó su rostro hacia las profundidades del campo, vio venir a las relucientes deidades a toda prisa, las que lo ubicaron rápidamente y sin dificultad. Así que, en cuanto se percató de quiénes era en realidad, se puso de pie enseguida, completamente nervioso, pues era bien sabido que las deidades no solían aparecerse a los mortales más que por malos augurios.
Frente a frente, Joltis temblaban y las tres diosas lo examinaban con curiosidad, cada una pensando algo diferente al respecto. Growlis fue diligente y se aproximó unos pasos para encontrarse más de cerca con el joven, y agitando su cabeza, hizo gala de la manzana dorada y reluciente que pendía de su boca: la pokémon la había traído para que fuera Joltis mismo quien la entregara a la que considerara más bella.
Dejándola un momento en el pasto, la joven Growlithe habló con su voz agradable.
—Hola, Joltis. Te pido que no temas ante nuestras presencias y escuches lo que te diré a continuación, que seré muy breve. Notamos que tú eres un hermoso Jolteon, y aparentemente con mucha destreza en cuestiones del amor. En vista de eso, manda el supremo Arzeus que decidas cuál de estas tres diosas es la más bella de todas. Como ves, una elección sin mayores complicaciones. Simplemente, a la que consideres que debe llevarse el título de la más hermosa, deberás entregarle esta manzana que te he traído. ¿Has comprendido, joven Joltis?
El pokémon eléctrico estaba anonadado, y aún no salía de su asombro, cuando, titubeante, le replicó a su interlocutora.
—Debes estar bromeando, o te has confundido de persona. Soy un simple mortal como cualquiera, sin nada de honor ni nobleza; no me creo capaz de llevar a cabo semejante juicio. No, tendrás que pedírselo a otro, y ofrezco disculpas por mi retracción.
Apenas hubo terminado de pronunciar aquellas palabras, cuando un destello fulminante tuvo lugar sobre un monte lejano; algo parecido a un relámpago. Su sonido escalofriante terminó de turbar al joven Jolteon.
—Joltis, no nos equivocamos; el sumo Arzeus así lo ha decretado, de modo que serás tú quien elija a la más hermosa, y será mejor que obedezcas a sus mandatos.
Cresshera se adelantaba un poco de forma sublime, como para hacerse notar entre sus dos rivales.
—Growlis, tengo mi solución —dijo Joltis—. Lo que haré será partir esta manzana en tres: así le daré un trozo a cada una, pues todas se igualan en belleza, tanta, que me ofuscan.
—No será así —repuso la Growlithe—, porque Arzeus ha mandado que sólo a una corresponda la manzana. Decide pronto.
Joltis bajó la mirada, frustrado, y agitó la cabeza, casi como si aún creyera que estaba soñando. Dio una gran bocanada de aire y dijo:
—No me queda más remedio que obedecer, y tendré que decidir por una aún a costa de mi voluntad contraria. Siento mucho tener que despreciar a dos, y sólo espero que las perdedoras no me odien por mi resolución.
—Debes dejar de temer por eso —volvió a intervenir la mensajera—, pues Arzeus también ha mandado que se respete tu decisión cual si viniera de un dios.
—Siendo así, procedo a elegir.
La pequeña diosa Growlis se apartó para darles el mayor de los espacios, de modo que se encontraron frente a frente el desdichado Jolteon y las tres diosas que contendían por la manzana.
—Aproxímese una —dijo Joltis.
—Seré yo —dijo Merodita, y comenzó a andar unos pasos para acortar distancias.
—¿Con tu cinto mágico, Merodita? —intervino la observadora Palas Gardevoir—. No, tendrás que quitártelo si quieres que Joltis te examine. No ignora nadie en el mundo que tu famoso cinto mágico ofrece enamorar al macho que lo vea, si tú lo intentas seducir. Quítatelo.
—De acuerdo, no habrá problema —dijo Merodita—, pero retírate tu yelmo también, así como el resto de tus armas, que terminarán por turbar al joven Joltis y, abrumado, podría concederte la victoria.
Joltis observaba a ambas, impresionado por ver cómo discutían dos diosas, hasta que Cresshera lo llamó.
—Deja que esas dos chiquillas se maten discutiendo —dijo—, y comienza examinándome. Notarás que, una vez que lo hagas, no habrá más necesidad de llamar a las otras dos, pues me habré ganado tu corazón.
Entonces el Jolteon comenzó con su inspección; fue breve, pero bastó para tomar una determinación.
—Mira bien, Joltis, y vuelve a mirar —decía Cresshera, dándose la vuelta una y otra vez, feliz consigo misma—, y pronto notarás que en mí no hay defectos. Soy, sin duda, la más bella, puesto que soy superior a entrambas. ¿Qué dices? Te prometo que, si me das la manzana, te haré señor de todas las tierras conocidas, y serás dueño de inagotables tesoros. Sólo un insensato no aprovecharía tales recompensas, y sabes que tengo el poder de darte todo eso.
—Bueno, realmente necesito ver a tus dos rivales para decidir, antes que nada —dijo Joltis, apenado, pues no consideraba realmente que Cresshera fuese la más bella—. Tus obsequios son exquisitos, pero no llegan a tentarme demasiado. Terminé mi examen, muchas gracias. ¿Las otras diosas estarán ya de acuerdo?
Palas Gardevoir, al escuchar aquellas palabras, reaccionó más rápido que la tarda Merodita, y dándole un empujón a ésta para apartarla de su camino, se presentó ante Joltis enseguida.
—También estoy lista, he retirado todas mis armas guerreras y puedes contemplarme en todo mi esplendor. Mírame bien, Joltis. ¿Quieres que dé una vuelta? Al verme, le descubrirás cientos de defectos a Cresshera. ¿No es así?
Y daba vueltas rápidamente, para que el vuelo de su vestido resultara sensual. Al punto se acordó de las palabras que le dijera Cresshera a Joltis como obsequios, y quiso hacer lo mismo.
—Y esto no es todo, no será tu única recompensa el examinar el cuerpo de la más perfecta diosa. Mírame a los ojos, hermoso Joltis. Si me das la manzana, te haré vencedor en todas las batallas. Y te ayudaré a ser el más fuerte, el más hermoso y el más sabio de todas las criaturas mortales.
—Pero, divina Palas —intervino Joltis—, sólo soy un pobre Jolteon que vive sumido en la desdicha, ¿para qué me servirán tales dones si nunca alcanzaré honor en batalla alguna, y para qué quiero la sabiduría si nunca reinaré, ni siquiera tomaré una decisión difícil en la vida? No, aunque eres muy hermosa, no puedo darte la manzana, lo siento. Que se aproxime la que falta.
Palas Gardevoir experimentó frustración, pero no lo exteriorizó porque Growlis la observaba, y hubo de retirarse, pesarosa, deseando que Merodita cometiera una estupidez e hiciera el ridículo frente al joven Joltis.
Se presentó ante él la diosa de la belleza. Cuando la vio bien Joltis, quedó enteramente prendado de ella por su increíble y esplendoroso físico, único entre todas las hembras. Ella se aproximaba tanto a él que casi lo tocaba con su cuerpo, y lo hizo turbarse de un modo indecible.
—Bueno, ¿qué esperas? —dijo, risueña—. Examíname muy bien. Veme con calma, lentamente, y no pases por alto ningún detalle. Verás que los defectos en mí no existen.
Y cuando ella misma notó lo impresionado que tenía al joven Jolteon, continuó con una estrategia nueva, que no utilizaron sus dos rivales anteriores.
—Oye, Joltis… y mírate nada más, realmente considero que tú eres precioso, eres el más perfecto Jolteon que ha producido la Naturaleza. Es que eres todo a la vez, y tu rostro, tu cuerpo, tus amarillas orejas y tus profundos ojos podrían hacerme enloquecer… ¡A mí, que soy una diosa! ¿No te encuentras extasiado por eso? Eres tan gracioso, Joltis… ¡tan bello, tan viril!
Y al decir esas cosas, se esforzaba la diosa por parecer sincera; forzaba una risa tierna para conquistar falsamente al joven, y continuaba con una estrategia tras otra, para terminar de engancharlo.
—¿Qué haces, por cierto, en esta soledad tan burda y horrible, rodeado de insípidos árboles y sólo acariciado por el viento? No, lo que tú necesitas, sin duda, es una hembra… ¡Eso está más que claro! Tan perfecto eres, que deberías vivir en la mejor de las ciudades, en el mejor de los palacios, con la mejor de las hembras… ¿no lo crees así?
—No lo sé… —titubeaba, mareado, Joltis.
—¡Inocente Jolteon! —exclamaba, divertida—. ¡Claro que te lo mereces, y no te das cuenta! Pero voy a decirte que hay una hembra de nombre Helentales… vive en el mejor de los palacios de toda Grecia, y todos coinciden en que no existe otra más bella que la que te menciono… Es igual a mí en gracia y en belleza… y yo te he gustado, ¿no es así? Pues bien, ¿no gustarías de tener una hembra tan bella como yo? Está en tus manos eso. ¡Oh, y si te viera! Aunque cuando la encuentres estará casada con un poderoso rey, seguro al conocerte te seguiría a los confines de la tierra, aun hasta el mismo Tártaro si así lo desearas… Resultaría tan perfecta compañera para ti… La mejor de las Ninetales, sin que nadie pueda igualarla en belleza, tanto, que bien hubiera podido participar en esta contienda de la manzana, haciéndose pasar por diosa, y nos pondría en grandes aprietos. Pero bueno, basta, estoy segura que ya has escuchado hablar de ella, y no digo más que tonterías.
—¡No, no, espera! —dijo Joltis precipitadamente—. Te equivocas, nunca he escuchado sobre ella. Por favor, sígueme contando. Quiero saber cómo es ella.
—¿Cómo crees que sea, si es hija del mismo Arzeus? Toda una pokémon divina, como debe ser. Sus colas ondulan en el aire como las olas del mar. Su pelaje es denso y suave como el cabello de las Pokemusas. Sutil, amable, amorosa, todas las cualidades encerradas en un solo ser. Y aunque esté destinada en un próximo futuro a casarse con el rey Charmenelao, puede ser tuya. ¡Tuya! ¿Comprendes?
—¿Mía? Dime cómo.
—Eres muy cándido y muy inocente —rió Merodita—, pero qué más podría esperarse de un joven Jolteon que el amor no ha conocido. En mis manos están todos los negocios románticos, Joltis. Déjamelo a mí, puedo hacer que sea tuya. Sólo basta con que elijas correctamente. Hagamos esto. Si me das el premio de la más bella, te llevaré directamente a Helentales y la enamoraré perdidamente de ti. Esto te lo juro, con juramento de diosa.

Entonces Joltis, sin dudarlo más, y ante la sonrisa malévola de Merodita, le entregó la manzana sin titubeos, mientras de reojo veía cómo las otras dos se deshacían en odio y coraje contra él.


…



Por lo pronto, quiero anunciarles que me tomaré el atrevimiento de adelantarme unos cuantos hechos para dar pie al capítulo tres (si sigo exactamente la línea de la Guerra y sus antecedentes, nunca llegaré al punto clave que es la Ilíada). De por sí este libro es muy extenso, y si narro toda la Guerra de Troya, no acabaré nunca xD Así que, para el capítulo tres, daré una breve introducción que servirá para adelantarnos algunos sucesos, como cuando a Paris lo recupera su padre y el encuentro con Héctor, así como su embajada a Grecia y el enamoramiento de Helena. Lo diré, pero no puedo narrarlo por razones obvias. Tengo que ir directo a la esencia, y la guerra es algo que debe ser extensamente contado, sobre todo por su gran cantidad de aventuras particulares. Disculpen si sigo este sistema, pero creo que es lo más apropiado.

De momento, muchas gracias por leer y comentar.

Saludos.


Spoiler


#9

Re: ¡La Poke-Ilíada! (Reto 28) "II Rapsodia"


Espero que te guste mi coment como a mi me gustó el capítulo.

Spoiler
Ja, vaya explicación. Sí que te has tomado el trabajito… tus investigaciones me sorprenden, me impresiona el grado de aproximación que quieres tener con el texto real. Y, lógicamente, las adaptaciones que realizas son buenas, si te pones a escribir como Homero y narras en forma de canto nos dormiremos todos.
¡El Juicio de Paris! Gran farsa. Como muchos de los casos que se juzgan hoy en día en el senado… pero bueno, volvamos con tu fic. Me encanta como haces hablar a los pokedioses, como verdaderos sabios aunque no sepan tanto como aparentan. No, no sólo eso, de verdad estos diálogos están demasiado bien hechos, con una paciencia y un trabajo mental digno de ser admirado. Los haces hablar con una educación y con palabras tan propias que es imposible de imitar por un mortal. Creo que diste en el clavo con la manera en que están hablando, ni el viejo Homero lo hubiera hecho así de bien.
Jajajaja, buena la parte en que dices que Merodita es ingenua… yo también la imagino así.
¡Ja! Arzeus rzl! No, de verdad me encantan estos diálogos, es casi como una telenovela pero con un toque infantil, gracioso y bélico.
Oau… por como presentas a Joltis cualquiera lo envidiaría xD Si no supiera lo que va a pasar después, me gustaría ser él.
¡¿Una elección sin mayores complicaciones?! ¡Dios santo! Yo no creo que sea fácil definir qué diosa es la más hermosa, deben ser millones de veces más bellas que una mujer normal, relucientes, sensacionales… Si yo fuera Joltis me mato antes de elegir entre ellas, je.
Ja, Palas Gardevoir es una genia, siempre detecta cualquier trampa.
Yo elegiría a Palas… ¡fuerza e inteligencia infinitas! Con eso puedo conseguir todos los territorios que pueda darme Cresshera y todas las mujeres que pueda darme Merodita…
Ja, Joltis se insulta a sí mismo xD Eso de que nunca tomará una decisión difícil en la vida fue genial, ja.
:awesome: Arzeus estuvo haciendo de las suyas con una Ninetales por allí…
Ja, por eso quien ríe al último ríe mejor. Merodita provocó una guerra de diez años y después de todo conservó la manzana xDD Yo que Arzeus la parto al medio de un rayo por ofrecerle a Joltis tremenda estupidez.
¡Buen capítulo, amigo! Espero que sigas así, por este noble camino. Estos diálogos… son exquisitos, sigue así, por favor. ¡Buena suerte!


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#10

Re: ¡La Poke-Ilíada! (Reto 28) "II Rapsodia"


No me di cuenta que habias posteado D:

Genial, quiero ver que sigue, ya que no me se la historia completa :O
La forma de los dialogos de los dioses es... rlz xD, como uno se lo imaginaria, hablan sabiamente y evitan palabras innecesarias xD
Podria ir a wikipedia a leer que sigue, pero mejor cuando lo termines leo todoa la Wikipedia y asi le entiendo al 100% xDD

Siguelo D:






Spoiler
#11

Re: ¡La Poke-Ilíada! (Reto 28) "II Rapsodia"


Hoolaa Me paso a ver algunos fics, ahora que hay tiempo.

Bueno, me cuesta un poco entender ciertas cosas, pero salgo como puedo. El capítulo uno fue... mmm... familiar (?), me gustó... Pero un poco repetitivo, una pelea entre dioses, como siempre (?)
Bueno, he leído el capítulo dos y puedo decir que Cresshera parece Yoda... Sí, Yoda, el enanito verde de Star Wars, mira:
—Estúpida no soy, Arzeus, puesto que muy claro tengo en mi mente quién es el más justo hombre sobre la tierra. Además, adecuado sería que te dedicaras exclusivamente a los acontecimientos que te competen, alejando tus graves palabras de las discusiones en donde nadie te ha involucrado. Así que marcharte debes y que la fuerza te acompañe (???)
Bueno, me sorprende que pusieras a Gardevoir de guerrera y a Meloetta de Diosa del amor...
No soy muy bueno comentando, espero el siguiente capítulo :3
Mandé todo a tomar por... Me deshice de todo lo que llevaba detrás (literalmente) A ver a quien le pido firma y avatar D:
#12

Re: ¡La Poke-Ilíada! (Reto 28) "II Rapsodia"


Primero respuestas, luego el comentario del capítulo :3

Spoiler
Cita de Cygnus
Danot: Primer fic que me comentas! Y qué bueno, me he percatado que tus comentarios son espectaculares, muy objetivos, te agradezco el tiempo que te tomas para leer esto xD

Se agradece el cumplido, pero considero que lo que se puede hacer con los comentarios depende mucho del fic al que estos se refieran =)

Cita de Cygnus
Sí, me ha parecido muy interesante adaptar un hecho épico y mitológico a una serie de caricaturas xD Aunque sólo tome los personajes prestados. Sólo una aclaración: nunca dije que la boda se estaba celebrando en el PokeOlimpo. Estaban en un monte, pero no en el monte Olimpo. Hubiera sido imposible, porque el rey Empoleo no es un dios.

Error de mi parte, realmente había reconocido a todos los dioses y creí que Empoleo también lo era xD

Cita de Cygnus
¡Oye! Muy buena la paráfrasis de mi fic, me ha encantado. Ahí se notan los buenos lectores, los que pueden comprender todo y decirlo con sus propias palabras : ) Y sí, a mí tampoco me gustan esos arranques de vanidad de los dioses u.u

Vas a hacer que me sonroje (?!)
Pero bueno, supongo que sus defectos los hacían tan humanos y más cercanos a la gente... pero sus atribuciones de hacer sin consecuencias sin duda ocasiona que muchos los vean con desagrado (o que directamente los quieran asesinar, como los Santos de Palas Gardevoir (?))

Cita de Cygnus
Te agradezco mucho todos tus comentarios motivacionales, realmente me hacen seguir adelante con la historia porque siento que les gusta y tiene buena aceptación : )

Bueno, yo soy más partidario de escribir por motivación propia más que por los comentarios, pero éstos siempre son bienvenidos, y por mi parte, estaré aquí mientras dure esta aventura literaria :3

Cita de Cygnus
Muchas gracias por tu gran análisis!!

Y a ti muchas gracias por escribir esta genial historia =)


Ahora bien, en cuanto al nuevo episodio, Arzeus se aprestó a alcanzar al trío de diosas en disputa, increpándole a su consorte por su ímpetu y exigiéndole que revele su idea para la contienda (amenazas mediante), con lo que Cresshera anuncia a Snómero, un protegido suyo, como el más justo mortal; Palas Gardevoir, sin embargo, apeló a su padre ante la obvia treta de la diosa mayor, quien fue reprendida por su esposo (además de hervir en cólera, sabiéndose en desventaja... que es la razón por la que Zeus siempre le era infiel a Hera .w. (?)), mientras Merodita miraba embobada el premio; la solución propuesta por el rey de reyes (?) fue que Joltis, un joven al que estimaba mucho por su devoción, fuera el juez (en particular, porque nunca había tratado con ninguna de las tres contendientes), y entregándole a su mensajera Growlis la manzana luego de darle instrucciones, ésta y el trío fueron a la búsqueda del joven Jolteon; tras hallarlo, empezó el concurso de bikinis dio inicio el juicio, a pesar de la renuencia inicial del joven, siendo Cresshera la primera en presentarse ante él, mientras las otras dos discutían, pero éste la desestimó, incluso con las promesas de poder de ésta; Palas Gardevoir no corrió con mejor suerte, a pesar de lucirse más que la anterior, sobre todo porque sus ofertas no tentaron al joven, dada su vida simple y con poca ventura; Merodita, sin embargo, logró cautivarlo con sus formas y actitud, y tras tenerlo dominado lo tentó con lo único que él sentía a su alcance: el amor de una Pokémon tan hermosa como aquella diosa, lo que finalmente le motivó a entregarle la manzana, ante la mirada de odio de las otras dos... y aquí es donde todo empieza a torcerse y ponerse peor para el mundo antiguo owo...

Ahora bien, a nivel técnico, se mantuvieron los elementos que hicieron al episodio anterior agradable de leer, como ha sido éste también, pero en particular quiero resaltar la caracterización de los personajes (todos, dioses y el único mortal presente), realmente cercanos a sus originales, pero con un toque propio de tu parte, expresándose de manera acorde a su status como deidades y de acuerdo a sus propias personalidades; los otros puntos destacables fueron la narración y la redacción de este episodio, exponiéndose claramente las ideas que querías expresar y con un lenguaje vívido y preciso; ayudaron también un buen manejo del ritmo, descripciones adecuadas y suficientes y una presentación limpia, incluso con alguna falta o error que para nada afeó la lectura :3

Ahora, citas del episodio en spoiler =O

Spoiler
Cita de Cygnus
Merodita, quien escuchaba el reproche, tardó unos momentos en confirmarlo, y fue asintiendo. Su elevado grado de belleza contrastaba con el poco desarrollado de su astucia.

Me encantó esta acotación xD

Cita de Cygnus
La temperamental Cresshera no podía salir de su cólera: todo comenzaba a salirle mal, y es que, aunque bella, fácilmente podía ser superada por cualquiera de sus rivales.

Cresshera la artera (?)

Cita de Cygnus
—Yo quedo de acuerdo, ilustre padre —dijo Palas Gardevoir, alzando una mano sobresu reluciente yelmo.

sobre su :3

Cita de Cygnus
Growlis no fue desobediente y se encaminó con presteza monte abajo, seguida por las tres diosas que, a pasos ligeros, acortaron increíblemente el camino que, para cualquier mortal, hubiera resultado tardado y extenuante.

Creo que "habría resultado" sería más adecuado en esta construcción o.o

Cita de Cygnus
Sin embargo, se corría la voz en aquellos tiempos que ningún otro macho en el mundo era tan bello como éste, quien sin fortuna y sin amor se hallara, viviendo exclusivamente para sí mismo.

No estoy del todo seguro, pero me parece que sería mejor "hallaba" :3

Cita de Cygnus
Frente a frente, Joltis temblaban y las tres diosas lo examinaban con curiosidad, cada una pensando algo diferente al respecto.

temblaba o.o

Cita de Cygnus
La mejor de las Ninetales, sin que nadie pueda igualarla en belleza, tanto, que bien hubiera podido participar en esta contienda de la manzana, haciéndose pasar por diosa, y nos pondría en grandes aprietos.

Creo que "habría podido" queda mejor :3

Cita de Cygnus
Entonces Joltis, sin dudarlo más, y ante la sonrisa malévola de Merodita, le entregó la manzana sin titubeos, mientras de reojo veía cómo las otras dos se deshacían en odio y coraje contra él.

Dios, qué arpía (y al final, tonta no es, inteligente tampoco, pero sí toda una manipuladora xD)
De todos modos, es un excelente final =P


En fin, esto es todo por ahora; nos vemos en el siguiente comentario =)

“Freedom is the right of all sentient beings.”