El alma del tiempo
Hola n_n
Vengo a presentar mi segundo fic en CP : D Eso no significa que ISM no lo vaya a escribir, de hecho ya he empezado el siguiente capitulo, pero bueno estoy aquí para otra cosa. El título es El alma del tiempo y aquí están la portada y la evalución:

Bueno y les dejo el primer capitulo ^^
Eso es todo por hoy n-n espero que les guste! ^^
Chao0 :3
Vengo a presentar mi segundo fic en CP : D Eso no significa que ISM no lo vaya a escribir, de hecho ya he empezado el siguiente capitulo, pero bueno estoy aquí para otra cosa. El título es El alma del tiempo y aquí están la portada y la evalución:
Spoiler
El Alma del Tiempo (bea)
1. El tema del fic y su trama - 10/15 puntos
Bueno, lo siento, pero aquí el puntaje no es muy alto. El problema principal es que el tema no es muy original, la historia de los adolescentes en el colegio ya está muy trillada. Pero puedes mejorar, dale algunos giros inesperados y será mucho mejor.
2. La gramática, ortografía y estructura de la escritura - 24/25 puntos
Bueno, he visto muy pocos errores y en proporción a la extensión, apenas te bajo un puntito. Muy bien, de verdad te felicito, es impresionante tu mejoría desde el último fic que inviaste a evaluación.
3. La madurez del fic - 5/10 puntos
4. El desarrollo del fic, es decir, la forma de expresar del autor - 17/20 puntos
Hay algunas frases confusas repartidas entre el relato y los modismos que utilizan son bastante nocivos porque muchos usuarios extranjeros tendrían dificultades en leer. Por lo demás, está bastante bien estructurada, felicidades.
5. Apoyo visual (Si es que lo tiene, es decir, opcional) - 3/5 puntos.
Me gustó mucho el apoyo visual, es original y está bastante bien hecho. Para los libros no importa qué tan bueno sea el dibujo sino qué tan bien represente a la historia... si es la imagen de un personaje queda muy bien, de verdad fue uno de los puntajes en apoyo visual más altos que puse.
Puntaje total: 59/70 (Siendo 40 el mínimo)
Conclusión: Fan Fic apto para la publicación.
Comentarios: El primer párrafo es algo confuso, yo diría que lo rehagas, pero no te procupes, muchas veces pasa cuando se comienza un fic nuevo. Trata de no utilizar un lenguaje tan típico español y cambialo por uno más neutral. Bueno, y como ya dije, hay algunas frases que son confusas en todo el fic. Pero en general la historia es buena y si sabes hacerla emocionante a muchos les gustará. ¡Te veo en la sección!
1. El tema del fic y su trama - 10/15 puntos
Bueno, lo siento, pero aquí el puntaje no es muy alto. El problema principal es que el tema no es muy original, la historia de los adolescentes en el colegio ya está muy trillada. Pero puedes mejorar, dale algunos giros inesperados y será mucho mejor.
2. La gramática, ortografía y estructura de la escritura - 24/25 puntos
Bueno, he visto muy pocos errores y en proporción a la extensión, apenas te bajo un puntito. Muy bien, de verdad te felicito, es impresionante tu mejoría desde el último fic que inviaste a evaluación.
3. La madurez del fic - 5/10 puntos
4. El desarrollo del fic, es decir, la forma de expresar del autor - 17/20 puntos
Hay algunas frases confusas repartidas entre el relato y los modismos que utilizan son bastante nocivos porque muchos usuarios extranjeros tendrían dificultades en leer. Por lo demás, está bastante bien estructurada, felicidades.
5. Apoyo visual (Si es que lo tiene, es decir, opcional) - 3/5 puntos.
Me gustó mucho el apoyo visual, es original y está bastante bien hecho. Para los libros no importa qué tan bueno sea el dibujo sino qué tan bien represente a la historia... si es la imagen de un personaje queda muy bien, de verdad fue uno de los puntajes en apoyo visual más altos que puse.
Puntaje total: 59/70 (Siendo 40 el mínimo)
Conclusión: Fan Fic apto para la publicación.
Comentarios: El primer párrafo es algo confuso, yo diría que lo rehagas, pero no te procupes, muchas veces pasa cuando se comienza un fic nuevo. Trata de no utilizar un lenguaje tan típico español y cambialo por uno más neutral. Bueno, y como ya dije, hay algunas frases que son confusas en todo el fic. Pero en general la historia es buena y si sabes hacerla emocionante a muchos les gustará. ¡Te veo en la sección!

Bueno y les dejo el primer capitulo ^^
Spoiler
Capitulo 1: Nuevo curso.
Había terminado el verano y ya se acercaba el nuevo curso. Ya estaba en primero de bachillerato y no sabía quién me iba a encontrar en mi nuevo instituto porque había estado todo el verano perdida y no me había dado tiempo de estar con nadie.
Mi madre se había puesto a planear miles de viajes y los quiso hacer todos...al final sólo viajamos dos veces y no muy lejos pero a parte de eso, todos los días teníamos que ir a la piscina municipal. Se sentía tan joven...a veces me daba hasta miedo. Aunque en el fondo la quería mucho, claro, era mi madre.
Mi hermano pequeño Eric era el que mejor se sentía con todo esto. Era verano, estaba libre del colegio y a mi madre le había dado un lapsus que la hacía llevarnos a todos lados. Se lo pasaba genial porque él no se tenía que resignar a estudiar en la piscina mientras los demás se bañan o levantarse muy temprano para repasar antes de ponerse el bañador.
Eric no tenía ningún problema, aún tenía once años, no tenía nada de lo que preocuparse.
Pero yo sí, y mucho. Tenía que preparar un montón de exámenes porque por alguna razón había un profesor en el instituto que le daba por hacer controles nada más entrar al colegio, y para colmo iba a ser uno de nuestros profesores éste año.
Me sentía mal por Mia, mi mejor amiga. No la había llamado mucho en todo el verano, quizá unas tres veces y no fueron llamadas muy extensas.
Era una chica estupenda, siempre estaba a mi lado para lo que quisiera. Me hubiera gustado ir con ella a algún sitio ese verano pero ya le expliqué que mi madre se había vuelto loca. Ella se había reído pero sabía que estaba tan triste como yo. Al menos Mia también había ido a lugares divertidos durante el verano.
Esa mañana me desperté muy pronto y me tiré más de una hora preparándome...creo que tardé más de quince minutos en vestirme y eso que tenía la ropa preparada desde el día anterior. Lo tenía todo listo para no tardar y llegar tarde el primer día de clase pero mi madre era muy pesada y estuvo preguntándome todo el rato cosas como: ¿Llevas la matrícula? ¿Has metido el estuche? ¿Y los libros?
¿Se pensaba que tenía tres años? Siempre hacía lo mismo, y mi hermano Eric tampoco se podía escapar a eso. Él normalmente no tiene tanta carga como yo pero en cosas como esa mi madre también le perseguía.
Al fin, después de dos horas de oírla me despedí de ella y me dirigí al instituto. Cada paso que daba me ponía más nerviosa, ¿por qué? ¿Cuántas veces había empezado ya un nuevo curso? Aún así todavía no lograba relajarme cuando llegaba el momento.
Había llegado y me detuve delante de la puerta. Cuánta gente había, madre mía mi corazón iba a estallar. Qué nervios. ¿Dónde estaría Mia? Quizá estaba ya dentro y sólo había una manera de comprobarlo.
Entré y me alegró mucho que no estuviera todo el mundo mirándome. Bueno, ya estaba dentro pero, y ahora, ¿Dónde se suponía que estaba primero? Una vez Eric dijo algo que a mi madre le hizo mucha gracia pero yo no le encontré tanta, era verdad. Mi hermano dijo: Qué duro es ser estudiante. Bueno, para él todavía no era duro, pero sí para mí. No podía casi ni moverme del sitio y a veces me dolía mucho la cabeza. Eric se burlaba de mí diciéndome que cada día era más cabezona pero no le hacía mucho caso.
Le pregunté a una señora dónde estaba el curso de primero y me indicó que debía subir las escaleras, y la primera aula que había era esa. Antes de entrar miré la lista, insegura. Qué tontería, por supuesto que estaba en aquella clase, no había suspendido ninguna. Nunca lo había echo, era una de las cosas buenas que tenía hartarse de estudiar. Mia también era muy buena estudiante, por eso me comprendía tan bien.
Entré a la clase, a primera vista me pareció grande aunque cuando se empezó a llenar, no tanto. Mia estaba allí y me alegré mucho al verla. Me preguntó otra vez cómo me había ido el verano y yo le contesté lo normal.
Poco a poco vino más gente, la clase se llenó. Había muchas caras nuevas, éste año tendría que hacer más amigos.
Me di cuenta de que la creída de Estela también estaba allí, qué bien otro año aguantándola. Habría que resignarse, a veces me preguntaba si su padre no le pagaría la matrícula. No es que sacara malas notas pero no sabía cómo lo hacía si siempre estaba quedando con todos y nunca estaba atenta en clase.
Parecía que no le caía bien, ni yo ni Mia. Nunca se juntaba con nosotras y solía mirarnos mal, a mí eso me traía sin cuidado. Que pensara o dijera de nosotras lo que quisiera, porque al menos a mí no me afectaba. Mia se cabreaba más y siempre me estaba diciendo lo mal que le caía. Me hacía mucha gracia cuándo se ponía así, parecía que iba a ir y pegarle una paliza a Estela.
Eso estaría bien, y precisamente Mia era una chica fuerte. Me reía bastante al imaginarme esa escena. Pero ella nunca montaría un escándalo así. No le gustaba ser el centro de atención, y a mí tampoco. Quizá era porque estábamos acostumbradas a que Estela lo acaparara todo. Y cuando digo todo, quiero decir todo: chicas, chicos, maestros. A veces me parecía que hasta las plantas la adoraban pero no sabía realmente si lo hacían porque era una persona genial o porque era rica y todos adoran a la gente rica. Es algo que nunca entenderé. Yo quería muchísimo a Mia y ella no tenía una habitación dónde lo único que hubiera fueran millones.
Ella era una persona muy simpática y agradable. Tenía más o menos mi estatura y era muy guapa. Era morena con unos ojos azules impresionantemente claros. En cambio Estela tenía los ojos azules pero no eran tan especiales como los de Mia, y ella era rubia. Un rubio histérico, eso es lo que decía Mia. La verdad es que para ser más exactos era un rubio muy claro. El pelo de Estela parecía de seda, siempre lo llevaba muy liso y brillante, era precioso como ella. Lástima que no se pudiera decir lo mismo de su carácter.
A veces me recordaba a unos de esos perros pequeños que son adorables y en cuánto te acercas a ellos o te muerden o te ladran.
Me había quedado un poco en mi mundo y noté que Mia estaba dándome codazos. ¿Qué le pasaba ahora?
-Mira, es Dylan- me susurró. Parecía que iba a estallar de felicidad. No podía decir lo mismo.
Ese chico era increíble. Era muy alto, rubio y tenía los ojos azules. Era deportista y se le daba bien casi cualquier deporte, además de que era uno de los más listos de todo el instituto pero tenía una pega. Para Mia y para mí era inalcanzable. Todas las chicas suspiraban en cuánto lo veían, y nosotras no éramos la excepción, pero tenía una cosa clara: no se acercaría a nosotras teniendo delante a otras. Otras como Estela.
Ella estaba coladita, como todas, por Dylan y no hacía otra cosa que no fuera pedirle citas y hacerle la pelota. No sabía cómo es que no estaban juntos ya, eso era un misterio de verdad. Además hacían buena pareja. Cuándo decía eso, Mia me daba un codazo. Ella tenía esperanzas en que Dylan se fijara en ella y yo estaba segura de que lo haría si no tuviera a la rubia delante. Era como si Estela fuera un muro imposible de romper y no se rendiría fácilmente para entregarle al chico más guapo del instituto a alguien como Mia. Con esto no quería decir que no se lo mereciera, sino que a ojos de Estela, Mia era algo con tanta importancia como un guisante.
Eso me ponía enferma, su desprecio hacía la gente. Me gustaría que alguna vez ella recibiera lo mismo pero ni siquiera Dylan la rechazaba, sólo lo dejaba estar.
Mi primer día no fue tan malo. Los profesores eran muy simpáticos todos, y en efecto el señor Reed nos hizo un examen. Cuánto me alegré de haberme perdido los baños en la piscina para estudiar. Naturalmente sacaría buena nota porque sino sería el colmo.
Al salir Mia se colgó de mi brazo y Dylan nos dijo adiós. Vi cómo Estela se ponía negra de envidia y cómo Mia daba saltitos de felicidad. Le agradecí profundamente ese gesto a Dylan.
Al menos mi amiga estaba feliz.
-Yo también me alegro, Mia pero para ya porque con diecisiete años te estás igualando con mi hermano.
-Jo, tía. ¿Pero es que no has visto cómo nos ha mirado? Tiene una sonrisa tan bonita...- ya empezaba a delirar.
-Déjalo ya- le dije mirándola de reojo, aunque en el fondo me gustaba que estuviera contenta.
-¿Has visto cómo te ha mirado Estela? Parecía que le iba a dar un ataque de nervios- se echó a reír.
-Sí...
Acompañé a Mia hasta su casa, la madre de mi amiga era muy simpática y me saludó alegremente nada más verme. También me preguntó lo de siempre, qué tal el verano y me ofreció a quedarme a comer. Naturalmente, como las demás veces le dije que no porque si me quedaba a comer allí mi madre se pondría como una bestia.
Llegué a casa y Eric ya estaba allí. Él habría salido mucho antes que yo porque en su colegio el primer día solo le daban explicaciones.
Ojala yo tuviera otra vez su edad, al menos no estaría tan liada. Mi madre me preguntó cómo me había ido y yo se lo conté.
Después de cenar me encontré a Kiwi en mi habitación. Kiwi es mi gato negro, mi padre me lo regaló cuando era muy pequeña. Es mi mejor amigo después de Mia.
Mañana tendría que madrugar así que me acosté pronto.
Por las noches no solía soñar nada. Siempre dormía de un tirón.
El día siguiente fue más o menos como el anterior. En clase de gimnasia debíamos hacer un ejercicio en parejas, y lógicamente, Mia quería hacerlo conmigo pero la profesora dijo que ni hablar. Se puso a decir que tenía que ser un chico y una chica para estar más mezclados, que estábamos en bachiller y eso de la vergüenza ya no existía allí. Vale que quiera que nos juntemos chicas y chicos pero si yo quería ir con Mia, ¿por qué tenía que ir con un chico?
Al final tuve suerte, si se le puede llamar así. No es muy difícil adivinar quién fue mi pareja...
Cuando acabó la clase y volvíamos a casa, Mia volvió con la alegría del día anterior. Ni siquiera había sido ella la que había estado con Dylan corriendo. Me sorprendía lo buena que podía llegar a ser. Se alegraba muchísimo de que me sucedieran cosas buenas, era como si le pasaran a ella. Aunque, en mi caso yo me sentía igual con ella.
Pasaron los días y había notado cómo Estela había empezado a hacerse paso en el instituto. Los nuevos alumnos que no conocíamos ya eran de su pandilla, los profesores ya la adoraban y Mia cada vez estaba más histérica.
-Ya es la reina de este lugar, yo ya estoy harta de aguantar siempre lo mismo un año tras otro. ¿Cómo es que tú no dices nada? Pareces indiferente a la rubita- dijo Mia un poco cabreada mientras íbamos al aula de Biología.
-Pues no sé, simplemente es que paso de ella. No me importa que se gane a todos porque yo te tengo a ti-vi como Mia ponía cara de ilusión y me pregunté si sería capaz de echarse a llorar- pero en fin, no te creas que a mi a veces no me pone de los nervios.
-Es muy normal...oye, cambiando de tema, ¿no te has dado cuenta de que Dylan se nos acerca más?
-Pues...no.
Mia se rió. Entramos al aula. Era extraño pues éramos las primeras.
-Mira, por un día vamos a pasarlo bien. Siéntate a mi lado te prometo que no te molestaré- dijo Mia entusiasmada.
-Eso está hecho.
Ocupamos un pupitre cada una. Mia se sentó al lado de la ventana, seguramente los de segundo estarían en Educación Física y a ella le encantaba ver a los chicos jugar al fútbol. Estuvo mirándolos hasta que llegó el profesor de Biología, que la regañó.
No pareció importarle pero empezó con las miradas nerviosas. Seguramente Dylan ya habría entrado.
En efecto, era él y Estela le seguía. Ella cogió un asiento retirado del profesor y Dylan se sentó detrás de Mia. Oh, no...Ya sabía quién iba a suspender Biología ese año. Seguramente el profesor no nos dejaría cambiar de sitio para no hacerse un lío y Mia estaría todo el rato distraída así que esa asignatura ya la había perdido...
El señor Knight no mandaba muchos deberes porque prefería que estudiáramos así que se enrolló todo lo que pudo y más en la explicación.
-Me duele la cabeza- comentó Mia cuando acabó la clase- ¿no se cansará de decir las mismas cosas durante años?
-Él eligió su profesión, él sabrá. Y no exageres- le dije mirándola. Tenía una cara de muerto y la mano sobre la frente- si no le has hecho ni caso.
-Tienes razón, estaba preocupada- puse cara de sorpresa al oír esto- Sí, es que Dylan se podía haber puesto delante...-puse los ojos en blanco- no puedo verle si se pone detrás, ¿no?
Solté un suspiro. No podía apartarla de esos temas, le encantaba hablar de chicos...en fin era Mia Finley, ¿qué se podía esperar de ella?
Había pasado un mes. Mis predicciones se habían hecho ciertas. La semana pasada habíamos tenido un examen de Biología y Mia había suspendido.
-No me lo puedo creer, pero si lo había hecho bien. Estuve dos tardes enteras estudiando...
-Pues la próxima vez tendrán que ser cuatro...
-¡Dakota! Ni lo sueñes, prefiero suspender- se echó a reír.
-Siempre igual- suspiré.
Cuando fuimos al aula de Matemáticas encontramos a Estela e Ian hablando. Ian era el hermano de Estela pero no se parecía a ella. Hasta ese momento no me había dado cuenta de que también estaba en nuestra clase. A él no le gustaba destacar tanto como a su hermana. Era simpático y divertido. Una vez tuvimos que hacer un trabajo de clase juntos y me sorprendió como Ian podría ser tan agradable y Estela tan estúpida. Era un chico alto, rubio de ojos azules, atlético y estudiante. Quizá se habrían repartido mal las virtudes entre los dos.
-Anda, Ian está en nuestra clase, ¿no?- preguntó Mia.
-Eso creo, Estela debe de tener envidia de su hermano.
-¿Envidia? ¿Por qué?- dijo demasiado sorprendida.
-A ella le gustaría ser tan agradable como él pero por más que quiera no lo va a conseguir.
-Pues no sé si será verdad eso que dices pero yo creo que Estela está a gusto como es.
La profesora Jette se retraso un poco ese día así que la clase acabó antes para nuestra alegría. Antes de irse dijo que íbamos a hacer un proyecto en grupos de tres. Mia se pegó a mí nada más oírlo pero ahora nos faltaba una persona...
Estela se acercó a nosotras.
-Dakota, os falta uno, ¿no? Yo puedo completar el grupo, si os parece bien.
Mia y yo nos quedamos heladas y nos miramos, yo no sabía qué decir, y supuse que ella tampoco. Entonces se acercó Ian.
-Si os falta uno en el grupo puedo ser yo.
Estela lo fulminó con la mirada.
-Ian, yo voy a completar el grupo, puedes buscarte otro- le dijo enfadada. Ian le miró como si fuera un perro que al que su dueño le ha regañado.
Por si fuera poco, Dylan también se sumó a la conversación.
-¿Puedo ir con vosotras?
-Claro- dijo Mia rápidamente. La miré confusa.
-¡Mia!- intentaba decirle con la mirada que por muy buena que le pareciera la idea de Dylan en el grupo, Estela e Ian también lo habían preguntado.
-Bueno, si es vuestra elección lo haremos nosotros y alguien más- solucionó rápido Estela. Ian pareció decepcionado y me sentí mal por él. Al menos había dos personas contentas. Mia parecía que iba a estallar y Dylan sonreía como si nada. Suspiré.
Mis compañeros se pusieron de acuerdo para hacer el trabajo y Mia me lo dijo al salir de clases.
Debíamos presentar el proyecto en dos semanas. Lo terminamos muy pronto y cuando lo presentamos obtuvo un sobresaliente. Estela y su hermano habían hecho todo el trabajo y una amiga de Estela, que era la tercera del grupo no había participado lo más mínimo. La profesora Jette les puso un suficiente y Estela estaba muy furiosa. Cada vez que veía a la rubia montar esos jaleos me sentía mal por Ian, él siempre tenía que soportarla. Bueno, todos teníamos que hacerlo pero él en especial.
Al salir de clase vimos a Dylan y se acercó a nosotras.
-Hola- saludó muy alegre Mia.
-Hola, Mia- saludó Dylan- Dakota...no sé si... ¿podemos quedar ésta tarde en el parque?
-Eh...-me quedé un poco helada, eso si que no me lo esperaba- claro, ¿a qué hora?
-No sé, llámame cuando quieras.
-OK.
En cuanto Dylan se alejó un poco Mia ya estaba preparada para abrir la boca.
-¡Tienes una cita con Dylan!- gritó. Qué bien, se había enterado todo el instituto.
-No es una cita- me defendí.
-Sí que lo es, y prométeme que la vas a aprovechar al máximo.
-Lo que tú quieras.
Ese día Mia me acompañó hasta casa, cuando lo normal sería al revés, y estuvo parloteando hasta que por fin llegamos...
Había terminado el verano y ya se acercaba el nuevo curso. Ya estaba en primero de bachillerato y no sabía quién me iba a encontrar en mi nuevo instituto porque había estado todo el verano perdida y no me había dado tiempo de estar con nadie.
Mi madre se había puesto a planear miles de viajes y los quiso hacer todos...al final sólo viajamos dos veces y no muy lejos pero a parte de eso, todos los días teníamos que ir a la piscina municipal. Se sentía tan joven...a veces me daba hasta miedo. Aunque en el fondo la quería mucho, claro, era mi madre.
Mi hermano pequeño Eric era el que mejor se sentía con todo esto. Era verano, estaba libre del colegio y a mi madre le había dado un lapsus que la hacía llevarnos a todos lados. Se lo pasaba genial porque él no se tenía que resignar a estudiar en la piscina mientras los demás se bañan o levantarse muy temprano para repasar antes de ponerse el bañador.
Eric no tenía ningún problema, aún tenía once años, no tenía nada de lo que preocuparse.
Pero yo sí, y mucho. Tenía que preparar un montón de exámenes porque por alguna razón había un profesor en el instituto que le daba por hacer controles nada más entrar al colegio, y para colmo iba a ser uno de nuestros profesores éste año.
Me sentía mal por Mia, mi mejor amiga. No la había llamado mucho en todo el verano, quizá unas tres veces y no fueron llamadas muy extensas.
Era una chica estupenda, siempre estaba a mi lado para lo que quisiera. Me hubiera gustado ir con ella a algún sitio ese verano pero ya le expliqué que mi madre se había vuelto loca. Ella se había reído pero sabía que estaba tan triste como yo. Al menos Mia también había ido a lugares divertidos durante el verano.
Esa mañana me desperté muy pronto y me tiré más de una hora preparándome...creo que tardé más de quince minutos en vestirme y eso que tenía la ropa preparada desde el día anterior. Lo tenía todo listo para no tardar y llegar tarde el primer día de clase pero mi madre era muy pesada y estuvo preguntándome todo el rato cosas como: ¿Llevas la matrícula? ¿Has metido el estuche? ¿Y los libros?
¿Se pensaba que tenía tres años? Siempre hacía lo mismo, y mi hermano Eric tampoco se podía escapar a eso. Él normalmente no tiene tanta carga como yo pero en cosas como esa mi madre también le perseguía.
Al fin, después de dos horas de oírla me despedí de ella y me dirigí al instituto. Cada paso que daba me ponía más nerviosa, ¿por qué? ¿Cuántas veces había empezado ya un nuevo curso? Aún así todavía no lograba relajarme cuando llegaba el momento.
Había llegado y me detuve delante de la puerta. Cuánta gente había, madre mía mi corazón iba a estallar. Qué nervios. ¿Dónde estaría Mia? Quizá estaba ya dentro y sólo había una manera de comprobarlo.
Entré y me alegró mucho que no estuviera todo el mundo mirándome. Bueno, ya estaba dentro pero, y ahora, ¿Dónde se suponía que estaba primero? Una vez Eric dijo algo que a mi madre le hizo mucha gracia pero yo no le encontré tanta, era verdad. Mi hermano dijo: Qué duro es ser estudiante. Bueno, para él todavía no era duro, pero sí para mí. No podía casi ni moverme del sitio y a veces me dolía mucho la cabeza. Eric se burlaba de mí diciéndome que cada día era más cabezona pero no le hacía mucho caso.
Le pregunté a una señora dónde estaba el curso de primero y me indicó que debía subir las escaleras, y la primera aula que había era esa. Antes de entrar miré la lista, insegura. Qué tontería, por supuesto que estaba en aquella clase, no había suspendido ninguna. Nunca lo había echo, era una de las cosas buenas que tenía hartarse de estudiar. Mia también era muy buena estudiante, por eso me comprendía tan bien.
Entré a la clase, a primera vista me pareció grande aunque cuando se empezó a llenar, no tanto. Mia estaba allí y me alegré mucho al verla. Me preguntó otra vez cómo me había ido el verano y yo le contesté lo normal.
Poco a poco vino más gente, la clase se llenó. Había muchas caras nuevas, éste año tendría que hacer más amigos.
Me di cuenta de que la creída de Estela también estaba allí, qué bien otro año aguantándola. Habría que resignarse, a veces me preguntaba si su padre no le pagaría la matrícula. No es que sacara malas notas pero no sabía cómo lo hacía si siempre estaba quedando con todos y nunca estaba atenta en clase.
Parecía que no le caía bien, ni yo ni Mia. Nunca se juntaba con nosotras y solía mirarnos mal, a mí eso me traía sin cuidado. Que pensara o dijera de nosotras lo que quisiera, porque al menos a mí no me afectaba. Mia se cabreaba más y siempre me estaba diciendo lo mal que le caía. Me hacía mucha gracia cuándo se ponía así, parecía que iba a ir y pegarle una paliza a Estela.
Eso estaría bien, y precisamente Mia era una chica fuerte. Me reía bastante al imaginarme esa escena. Pero ella nunca montaría un escándalo así. No le gustaba ser el centro de atención, y a mí tampoco. Quizá era porque estábamos acostumbradas a que Estela lo acaparara todo. Y cuando digo todo, quiero decir todo: chicas, chicos, maestros. A veces me parecía que hasta las plantas la adoraban pero no sabía realmente si lo hacían porque era una persona genial o porque era rica y todos adoran a la gente rica. Es algo que nunca entenderé. Yo quería muchísimo a Mia y ella no tenía una habitación dónde lo único que hubiera fueran millones.
Ella era una persona muy simpática y agradable. Tenía más o menos mi estatura y era muy guapa. Era morena con unos ojos azules impresionantemente claros. En cambio Estela tenía los ojos azules pero no eran tan especiales como los de Mia, y ella era rubia. Un rubio histérico, eso es lo que decía Mia. La verdad es que para ser más exactos era un rubio muy claro. El pelo de Estela parecía de seda, siempre lo llevaba muy liso y brillante, era precioso como ella. Lástima que no se pudiera decir lo mismo de su carácter.
A veces me recordaba a unos de esos perros pequeños que son adorables y en cuánto te acercas a ellos o te muerden o te ladran.
Me había quedado un poco en mi mundo y noté que Mia estaba dándome codazos. ¿Qué le pasaba ahora?
-Mira, es Dylan- me susurró. Parecía que iba a estallar de felicidad. No podía decir lo mismo.
Ese chico era increíble. Era muy alto, rubio y tenía los ojos azules. Era deportista y se le daba bien casi cualquier deporte, además de que era uno de los más listos de todo el instituto pero tenía una pega. Para Mia y para mí era inalcanzable. Todas las chicas suspiraban en cuánto lo veían, y nosotras no éramos la excepción, pero tenía una cosa clara: no se acercaría a nosotras teniendo delante a otras. Otras como Estela.
Ella estaba coladita, como todas, por Dylan y no hacía otra cosa que no fuera pedirle citas y hacerle la pelota. No sabía cómo es que no estaban juntos ya, eso era un misterio de verdad. Además hacían buena pareja. Cuándo decía eso, Mia me daba un codazo. Ella tenía esperanzas en que Dylan se fijara en ella y yo estaba segura de que lo haría si no tuviera a la rubia delante. Era como si Estela fuera un muro imposible de romper y no se rendiría fácilmente para entregarle al chico más guapo del instituto a alguien como Mia. Con esto no quería decir que no se lo mereciera, sino que a ojos de Estela, Mia era algo con tanta importancia como un guisante.
Eso me ponía enferma, su desprecio hacía la gente. Me gustaría que alguna vez ella recibiera lo mismo pero ni siquiera Dylan la rechazaba, sólo lo dejaba estar.
Mi primer día no fue tan malo. Los profesores eran muy simpáticos todos, y en efecto el señor Reed nos hizo un examen. Cuánto me alegré de haberme perdido los baños en la piscina para estudiar. Naturalmente sacaría buena nota porque sino sería el colmo.
Al salir Mia se colgó de mi brazo y Dylan nos dijo adiós. Vi cómo Estela se ponía negra de envidia y cómo Mia daba saltitos de felicidad. Le agradecí profundamente ese gesto a Dylan.
Al menos mi amiga estaba feliz.
-Yo también me alegro, Mia pero para ya porque con diecisiete años te estás igualando con mi hermano.
-Jo, tía. ¿Pero es que no has visto cómo nos ha mirado? Tiene una sonrisa tan bonita...- ya empezaba a delirar.
-Déjalo ya- le dije mirándola de reojo, aunque en el fondo me gustaba que estuviera contenta.
-¿Has visto cómo te ha mirado Estela? Parecía que le iba a dar un ataque de nervios- se echó a reír.
-Sí...
Acompañé a Mia hasta su casa, la madre de mi amiga era muy simpática y me saludó alegremente nada más verme. También me preguntó lo de siempre, qué tal el verano y me ofreció a quedarme a comer. Naturalmente, como las demás veces le dije que no porque si me quedaba a comer allí mi madre se pondría como una bestia.
Llegué a casa y Eric ya estaba allí. Él habría salido mucho antes que yo porque en su colegio el primer día solo le daban explicaciones.
Ojala yo tuviera otra vez su edad, al menos no estaría tan liada. Mi madre me preguntó cómo me había ido y yo se lo conté.
Después de cenar me encontré a Kiwi en mi habitación. Kiwi es mi gato negro, mi padre me lo regaló cuando era muy pequeña. Es mi mejor amigo después de Mia.
Mañana tendría que madrugar así que me acosté pronto.
Por las noches no solía soñar nada. Siempre dormía de un tirón.
El día siguiente fue más o menos como el anterior. En clase de gimnasia debíamos hacer un ejercicio en parejas, y lógicamente, Mia quería hacerlo conmigo pero la profesora dijo que ni hablar. Se puso a decir que tenía que ser un chico y una chica para estar más mezclados, que estábamos en bachiller y eso de la vergüenza ya no existía allí. Vale que quiera que nos juntemos chicas y chicos pero si yo quería ir con Mia, ¿por qué tenía que ir con un chico?
Al final tuve suerte, si se le puede llamar así. No es muy difícil adivinar quién fue mi pareja...
Cuando acabó la clase y volvíamos a casa, Mia volvió con la alegría del día anterior. Ni siquiera había sido ella la que había estado con Dylan corriendo. Me sorprendía lo buena que podía llegar a ser. Se alegraba muchísimo de que me sucedieran cosas buenas, era como si le pasaran a ella. Aunque, en mi caso yo me sentía igual con ella.
Pasaron los días y había notado cómo Estela había empezado a hacerse paso en el instituto. Los nuevos alumnos que no conocíamos ya eran de su pandilla, los profesores ya la adoraban y Mia cada vez estaba más histérica.
-Ya es la reina de este lugar, yo ya estoy harta de aguantar siempre lo mismo un año tras otro. ¿Cómo es que tú no dices nada? Pareces indiferente a la rubita- dijo Mia un poco cabreada mientras íbamos al aula de Biología.
-Pues no sé, simplemente es que paso de ella. No me importa que se gane a todos porque yo te tengo a ti-vi como Mia ponía cara de ilusión y me pregunté si sería capaz de echarse a llorar- pero en fin, no te creas que a mi a veces no me pone de los nervios.
-Es muy normal...oye, cambiando de tema, ¿no te has dado cuenta de que Dylan se nos acerca más?
-Pues...no.
Mia se rió. Entramos al aula. Era extraño pues éramos las primeras.
-Mira, por un día vamos a pasarlo bien. Siéntate a mi lado te prometo que no te molestaré- dijo Mia entusiasmada.
-Eso está hecho.
Ocupamos un pupitre cada una. Mia se sentó al lado de la ventana, seguramente los de segundo estarían en Educación Física y a ella le encantaba ver a los chicos jugar al fútbol. Estuvo mirándolos hasta que llegó el profesor de Biología, que la regañó.
No pareció importarle pero empezó con las miradas nerviosas. Seguramente Dylan ya habría entrado.
En efecto, era él y Estela le seguía. Ella cogió un asiento retirado del profesor y Dylan se sentó detrás de Mia. Oh, no...Ya sabía quién iba a suspender Biología ese año. Seguramente el profesor no nos dejaría cambiar de sitio para no hacerse un lío y Mia estaría todo el rato distraída así que esa asignatura ya la había perdido...
El señor Knight no mandaba muchos deberes porque prefería que estudiáramos así que se enrolló todo lo que pudo y más en la explicación.
-Me duele la cabeza- comentó Mia cuando acabó la clase- ¿no se cansará de decir las mismas cosas durante años?
-Él eligió su profesión, él sabrá. Y no exageres- le dije mirándola. Tenía una cara de muerto y la mano sobre la frente- si no le has hecho ni caso.
-Tienes razón, estaba preocupada- puse cara de sorpresa al oír esto- Sí, es que Dylan se podía haber puesto delante...-puse los ojos en blanco- no puedo verle si se pone detrás, ¿no?
Solté un suspiro. No podía apartarla de esos temas, le encantaba hablar de chicos...en fin era Mia Finley, ¿qué se podía esperar de ella?
Había pasado un mes. Mis predicciones se habían hecho ciertas. La semana pasada habíamos tenido un examen de Biología y Mia había suspendido.
-No me lo puedo creer, pero si lo había hecho bien. Estuve dos tardes enteras estudiando...
-Pues la próxima vez tendrán que ser cuatro...
-¡Dakota! Ni lo sueñes, prefiero suspender- se echó a reír.
-Siempre igual- suspiré.
Cuando fuimos al aula de Matemáticas encontramos a Estela e Ian hablando. Ian era el hermano de Estela pero no se parecía a ella. Hasta ese momento no me había dado cuenta de que también estaba en nuestra clase. A él no le gustaba destacar tanto como a su hermana. Era simpático y divertido. Una vez tuvimos que hacer un trabajo de clase juntos y me sorprendió como Ian podría ser tan agradable y Estela tan estúpida. Era un chico alto, rubio de ojos azules, atlético y estudiante. Quizá se habrían repartido mal las virtudes entre los dos.
-Anda, Ian está en nuestra clase, ¿no?- preguntó Mia.
-Eso creo, Estela debe de tener envidia de su hermano.
-¿Envidia? ¿Por qué?- dijo demasiado sorprendida.
-A ella le gustaría ser tan agradable como él pero por más que quiera no lo va a conseguir.
-Pues no sé si será verdad eso que dices pero yo creo que Estela está a gusto como es.
La profesora Jette se retraso un poco ese día así que la clase acabó antes para nuestra alegría. Antes de irse dijo que íbamos a hacer un proyecto en grupos de tres. Mia se pegó a mí nada más oírlo pero ahora nos faltaba una persona...
Estela se acercó a nosotras.
-Dakota, os falta uno, ¿no? Yo puedo completar el grupo, si os parece bien.
Mia y yo nos quedamos heladas y nos miramos, yo no sabía qué decir, y supuse que ella tampoco. Entonces se acercó Ian.
-Si os falta uno en el grupo puedo ser yo.
Estela lo fulminó con la mirada.
-Ian, yo voy a completar el grupo, puedes buscarte otro- le dijo enfadada. Ian le miró como si fuera un perro que al que su dueño le ha regañado.
Por si fuera poco, Dylan también se sumó a la conversación.
-¿Puedo ir con vosotras?
-Claro- dijo Mia rápidamente. La miré confusa.
-¡Mia!- intentaba decirle con la mirada que por muy buena que le pareciera la idea de Dylan en el grupo, Estela e Ian también lo habían preguntado.
-Bueno, si es vuestra elección lo haremos nosotros y alguien más- solucionó rápido Estela. Ian pareció decepcionado y me sentí mal por él. Al menos había dos personas contentas. Mia parecía que iba a estallar y Dylan sonreía como si nada. Suspiré.
Mis compañeros se pusieron de acuerdo para hacer el trabajo y Mia me lo dijo al salir de clases.
Debíamos presentar el proyecto en dos semanas. Lo terminamos muy pronto y cuando lo presentamos obtuvo un sobresaliente. Estela y su hermano habían hecho todo el trabajo y una amiga de Estela, que era la tercera del grupo no había participado lo más mínimo. La profesora Jette les puso un suficiente y Estela estaba muy furiosa. Cada vez que veía a la rubia montar esos jaleos me sentía mal por Ian, él siempre tenía que soportarla. Bueno, todos teníamos que hacerlo pero él en especial.
Al salir de clase vimos a Dylan y se acercó a nosotras.
-Hola- saludó muy alegre Mia.
-Hola, Mia- saludó Dylan- Dakota...no sé si... ¿podemos quedar ésta tarde en el parque?
-Eh...-me quedé un poco helada, eso si que no me lo esperaba- claro, ¿a qué hora?
-No sé, llámame cuando quieras.
-OK.
En cuanto Dylan se alejó un poco Mia ya estaba preparada para abrir la boca.
-¡Tienes una cita con Dylan!- gritó. Qué bien, se había enterado todo el instituto.
-No es una cita- me defendí.
-Sí que lo es, y prométeme que la vas a aprovechar al máximo.
-Lo que tú quieras.
Ese día Mia me acompañó hasta casa, cuando lo normal sería al revés, y estuvo parloteando hasta que por fin llegamos...
Eso es todo por hoy n-n espero que les guste! ^^
Chao0 :3
Spoiler
Cita:
pokémon_negro dijo:
Adiós Pokémon Hola InuYasha...(es una larga historia)
Bobobo y sus amiigos!! xDD (me parto con la forma en que lo dice jajaja)
Adiós Pokémon Hola InuYasha...(es una larga historia)
Bobobo y sus amiigos!! xDD (me parto con la forma en que lo dice jajaja)

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Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.














