En el submundo del terror.
Se hallaba tendido en el suelo de tierra, preocupado por su amiga Shelby. Se levantó para observar donde se encontraba: No se notaba demasiado, ya que una niebla de tono verdusco cubría el paisaje, aunque notó a su alrededor lapidas por doquier, lo que indicaba que ese sitio era un cementerio.
Algunas de esas estaban desechas, probablemente por el paso del tiempo, el cielo se encontraba despejado, se podría decir que había una gran paz arriba y un clima tenso abajo, sin embargo se sentía un frío importante.
Miró hacia abajo y se encontró una lapida con una inscripción: “Allegra, nunca encontrada por su padre”.
Danielle: ¡¿Qué?!¡No puede ser! –Gritaba sin consuelo mientras se arrodillaba ante la tumba de su hija, llorando.
-¡Detente! ¿Qué pasa contigo? –Pregunto desconcertado un extraño-
Dan: Mi hija…No la pude… -Se detuvo cuando miró la lapida de nuevo y había otro nombre escrito.
-¿Qué sucede? No entiendo. –Repreguntó-
Dan: ¿Quién eres? Aléjate de mí. ¿Eres amigo de Vorten? –Preguntó Dan alejándose lentamente-
-Eso nunca… Y por lo que veo te has encontrado con él. –Exclamó-
Dan: ¿Ah, no? ¿Cómo te llamas?
-Shawn, ¿Qué hay de ti?
Danielle: ¿Shawn? ¡Eres tú! Soy Danielle amigo de Shelby y ella me dijo que debía encontrarte para que me ayudes.
Shawn: De acuerdo ¿Dónde se encuentra?
Dan: Vorten nos detuvo antes de poder cruzar el portal, pero ella se quedó a luchar contra él.
Shawn: Mmm…Ya veo, lo que tenemos que… ¡Cuidado! –En ese momento levantó su brazo y de el salio una energía dándole de lleno a una criatura detrás de Dan-
Dan: ¿Qué era ese ser?
Shawn: Un cazador, este lugar ya no es seguro, sígueme.
Shawn era parecido a un humano, de hecho tenía las mismas características. Su rostro era normal, aunque con una cicatriz desde la ceja izquierda hasta la mitad de la mejilla derecha como si hubiese sido echa por una espada. Su cabello era de un marrón claro, la vestimenta se encontraba compuesta por un pantalón negro y un abrigo azul oscuro, claro que no se distinguía demasiado por la densa neblina. Además llevaba una mochila grande en su espalda.
Los dos salieron deprisa de ese lugar a través de un portón que al moverlo hacía el típico ruido crujiente y tenebroso.
Siguieron caminando en silencio hasta dar con una casucha, al parecer abandonada, entonces decidieron entrar. Shawn cerró rápidamente la puerta y se acercó a una ventana a su izquierda, esta tenia persiana y las levantó unos centímetros para observar hacia fuera, miraba como si alguien o algo los fuera a atacar.
Dan: ¿Cuál es el problema, Shawn?
Shawn: Aquí estaremos a salvo, al menos por ahora.
Dan: Bien, tenemos que buscar el segundo fragmento.
Shawn: Si, si. Antes debo contarte sobre el ritual de sacrificio. –Dijo mientras se asomaba por la ventana a vigilar nervioso.
Dan: ¿Ritual? ¿Sobre mi hija?
Shawn: Si, mira. Cuando la hija de Brian murió el ritual no se completó, por eso no se acabó el mundo, aún tenemos tiempo, no mucho pero el suficiente para encontrar las dos partes restantes y salvarla, aunque será difícil.
Dan: Apurémonos.
Shawn: Lo se, lo se. Dime algo ¿Sabes usar hechizos, Shelby te enseño?
Dan: ¿Qué? No sabía que yo también podía hacer eso.
Shawn: Practiquemos.
Los dos se encontraban en la sala de estar, era grande aunque estuviera desecha y no había muchos mubles, de hecho solo un sofá y un aparador.
Shawn se paró frente a Dan y levantó sus manos hasta su cara, entonces se envolvieron en una energía azul que luego se disipo al instante.
Shawn: Bien, ahora quiero que te concentres y no pienses en nada, solo relájate. –Le pidió a Dan mientras colocaba su palma derecha en la cabeza.
-Bien, ahora concéntrate y expulsa tu energía.
Dan: Pero…
Shawn: ¡Inténtalo!
Dan levanto su palma y una energía se disparo de ella, tirando a Shawn a un metro de distancia, luego él se levanto algo aturdido.
Shawn: ¡Vaya! Aprendes rápido, Dan. Impresionante, bien ahora que puedes protegerte debemos largarnos lo más rápido de aquí.
Dan: ¿Por qué? No sucede nada.
De repente se escucharon zumbidos fuera de la casa y algunos pasos en la entrada, ya que el piso era de madera y rechinaba.
Shawn: ¡Diablos! Están aquí.
Dan: ¿Quiénes?
Shawn: Los cazadores enviados por Gabriel o Vorten.
Dan: ¿Gabriel?
Shawn: Así se le llama al ángel de la muerte…Eso no importa. Debemos acabar con ellos e ir por el segundo fragmento.
Dan: Esto va a ponerse divertido. ¿No, Shawn?
Shawn: Y que lo digas.
Ambos se pusieron de espaldas y Shawn saco dos espadas de su mochila, dándole una a su camarada para poder luchar contra sus oponentes, con poderes no sería suficiente para vencerlos.
En un momento la puerta se partió al medio y una figura se asomó de ella, amenazante…
Continuará…