Por que no teneis paciencia!?
Cuanto mas me pidais la escena del beso mas capitulos habra. Hasta que no pase el invierno en la historia no voy a poner nada de besitos!!!!
Ayi.... no lo vuelvas a pedir T-T
Respecto al nombre del perro el Uchû se abrevia
1.8
Esforzarse al máximo. Tengo que esforzarme al máximo, si quiero sacar buena nota a trabajar duro. Aunque se trate de dibujar. Abstracto, paisaje, persona.
Suspiré de mala gana. Aún era noviembre y no había caído ni un solo copo de nieve. Ya llevábamos un buen rato callados, yo dibujaba el paisaje, me avergonzaba de mi dibujo, hasta un niño de preescolar dibuja mejor que yo.
-¡Aaaaahhhh! ¿Por qué tengo que ser tan torpe? Dios mío....-me quejé tirándome sobre el bloc
-¿No te sale?-me preguntó
-No... Soy tan torpe que ni siquiera puedo dibujar una casa sin cambarme... Hasta una vez gasté una libreta de este tipo en un trabajo cuando iba a primaria, imagínate-dije desanimada
-¡Ja ja ja ja ja! Ya te imagino rompiendo las hojas de papel... ¡Ja ja ja!-exclamó entre risas
-No seas malo...-murmuré
-Oye, que yo tampoco soy un artista-dije en un intento de animarme
-Jum....-bufé
-No te enfades...-dijo
-Lo que tú digas...-dije mientras le pellizqué en el brazo
-No se vale pegar ni pellizcar ni insultar ni........ llorar-replicó
-¿Te duele?-le pregunté
-No, pero me lo dejarás rojo y después mi madre me preguntará si me he metido en líos y luego se montará el numerito y me dará la charla de las compañías-dijo
-Excusas....-inquirí
Me levanté para acercarme al riachuelo, metí la mano en el agua y la retiré rápidamente.
-¡Que fría!-exclamé
-Es normal que esté fría, si viene de las montañas...-dijo
-¿En las montañas ya hay nieve?-pregunté
-No... pero pronto caerá-explicó
-En Osaka nevaba cada año, el mismo día y yo me resfriaba el mismo día que nevaba-dije con nostálgia
-¡Aquí también nieva, pero con retraso!-exclamó
Reí entre dientes
-¿Con retraso?-repliqué
-Si...-afirmó
Volví a mi sitio a seguir dibujando el paisaje... Que para colmo era lo que tenía delante, ni la perspectiva ni las sombras ni pintar ni nada... Nada podía dibujar que no fueran monigotes.
-Yukito, ¿se pueden dibujar monigotes?-pregunté
-No...-contestó
Aunque no supiera dibujar, me lo estaba pasando bien. Tenía comida, un bonito sitio, una sola persona con la que me llevaba bien y mucho tiempo hasta que nos fuéramos.
Hasta me podía echar una siesta, el único inconveniente a este bonito día era que teníamos que trabajar, maldito Matsuraro... Eso nos lo hace para fastidiar. Apuesto mi colección de lazos para el pelo que ahora mismo se está comiendo una hamburguesa. ¿Aún le podía caber en el estómago algo a ese hombre?
¡Puaj! Tanta comida me ponía mala, ni siquiera podía entrar en un buffet libre con el estómago lleno. Supongo que le pasará a todo el mundo, demasiada comida, has comido y para colmo no te apetece nada más, seguro que el profesor Matsuraro se ponía las botas comiendo sin parar, acabaría con el buffet.
Eso me recuerda a un cuento, un hombre que llegaba a un mundo donde la gente es pequeña, tenía tanta hambre que les ordenó a los cocineros que le preparaban un banquete, necesito un día entero para poder llenarse. No me lo imagino...
El profesor Matsuraro necesitaría un año en ese mundo para llenarse del todo. O dos años...o tres o mil...
Menudo tema para pensar, ese tío raro.
-Tienes razón, me compraré un móvil...-murmuré
-¿Eh?-murmuró
-Me compraré un móvil, así podré escuchar esta canción todo el rato-dije
-Hay más aparatos para escuchar música que un móvil-dijo
-¿Ah, si?-inquirí
-¡Tú en que mundo vives!-exclamó
-Es que... en Osaka he estado aprendiendo demasiadas cosas típicas y no veía mucho la tele-dije avergonzada
-¿Cómo que?-preguntó
-La ceremonia del té, ponerse un kimono, los bailes típicos, el cuidado de bonsáis, como rezar en cada templo, leyendas urbanas, las fiestas típicas...etc-expliqué
-Que....tradicional...-murmuró
-Mi abuela me enseñó todo eso, ella es la mejor del mundo. Y también me enseñó ha preparar comida típica-dije ya alegre
-Entonces, ¿me acompañas este fin de semana a que mires los móviles, los iPods, los Mps, los ordenadores, toda la tecnología disponible? -me dijo
-¿Por que tienes que ir tú?-le pregunté
-Me quiero comprar unos buenos cascos para mi iPod-me dijo
-¿iPod?-murmuré
-Normalmente esta en América pero yo lo conseguí, aquí se agotaron y yo para colmo estaba enfermo-me explicó
De su otro bolsillo sacó un aparato rectangular y negro y me lo pasó. Tenía una pantalla algo pequeña y un circulo con esas cosas que aparecen en los discman grabados.
-¿Cómo se enciende?-le pregunté
Posó su dedo en el dibujito de arriba y la pantalla se encendió.
-¡Que guay!-exclamé
-Están en blanco, gris, negro, rosa, amarillo, azul, verde, rojo,naranja y violeta-me dijo mientras cogía ese chisme
-Yo quiero uno de esos-dije
-¿En que color?-me preguntó
-Mmmmm.... Blanco-respondí
-Entonces lo mandaré a pedir, pero lo pagas tú-me dijo
-¿Es caro?-le pregunté
-Ahora no tanto, antes, cuando salió al mercado era carísimo, como había propaganda de estas cosas la gente empezó a ahorrar como loca-me dijo
-Bueno... Ya terminé el dibujo, ahora apunto lo que vale-dije
-No cambies de tema-replicó
-¿Cuánto vale uno de esos?-pregunté
-No lo sé, ya lo apuntarás cuando vayas al centro-dijo
Aunque me comprara uno no sabría que música ponerle, estoy tan metida en lo típico de Japón que no he tenido tiempo de saber mis propios gustos. Como solo me faltaba el dibujo de Yukito me senté delante de él y empezé a dibujarle.
Yukito tendría que tener mucho dinero, si encargó ese chisme y lo pagó él. ¿En qué trabajarán sus padres?
Aunque este tipo de cosas le pegan, un móvil con clase para alguien con clase. Cogí su móvil, lo cerré y lo puse al lado de su pie, me había fijado en su fondo de pantalla, era totalmente negro y se empazaban a iluminar pétalos de cerezo blancos.
Según me había dicho, tenía muy poquísimos amigos, para ser exactos 5 personas contando conmigo. Nami, Nobu, unos tales Yorito y Nozomi y yo. Cuando no tenía nada que hacer se iba a visitar a Yorito que siempre estaba en casa por la tarde.
Ahora que me acordaba, en la tienda de animales hay un perro parecido a Yukito, es un Husky Siberiano, como no es muy activo, nadie lo quiere, pero para Megumi se llama Amechû, Ame significa lluvia y Uchû significa universo, Lluvia de universo. Tiene unos ojos preciosos y es muy tranquilo.
Tanto como Yukito.
Sin saber porqué me entró la risa e intenté aguantarmela.
Un Husky Siberiano.... Yukito.... Tsk...
-¿Has terminado?- me preguntó
-Ah...-murmuré, miré mi libreta y sorprendentemente tenía los 3 dibujos echos, y lo mejor de todo era que al menos el 3º no me quedó tan mal. Tenía su parecido...
La cara se parecía y el cuerpo más o menos.
-Supongo que sí-dije
-Pues entonces vamos a ver al profesor Matsumoto, a lo mejor le pillamos comiendo y todo-dijo
-¡Me apunto!-exclamé
Los dos nos levantamos, me sacudí la falda por si estaba sucia y me volví a agachar a recoger el cuaderno.
-Cuidado con el móvil que lo tienes ahí-dije señalándolo
-Ah, gracias-dijo antes de cogerlo
Yukito se quedó con el móvil en la mano mirándolo.
-¿Ocurre algo?- le pregunté
Antes de que me pudiera dar cuenta, abrió el móvil y me hizo una foto con flash incorporado.
-Que mona...-murmuró
-¿Eh? Fotos no-dije
-Demasiado tarde-replicó
-¿Eh? Borra esa foto, ¡ya!-exclamé
-No-respondió
-¡Bórrala!-repetí
No se movió ni un ápice.
-¡Yukito, bórrala!-volví a decir
Él cogió su cuaderno y recogió sus cosas. Luego me miró, me guiñó un ojo y sacó la lengua para después darse la vuelta y caminar por donde vinimos.
Yo me sonrojé a la vez que me enfadé, fruncí el ceño mientras miraba como Yukito se iba alejando. En el momento en que me disponía a seguirle, se giró.
-¡¿Te vas a quedar ahí todo el día o nos vamos?!-exclamó
Eso colmo el vaso de mi paciencia, empecé a correr hacia él, estaba clarísimo que me estaba provocando. Me choqué contra su espalda y empecé a tocarle los bolsillos, metí la mano en uno y solamente saqué el iPod.
-¡¿Eh?! Mi iPod-exclamó
-Tu borras la foto y yo te devuelvo el iPod-dije mientras me alejaba de él
-.......Adiós-dijo antes de seguir caminando
Que golpe más bajo.
-¡Eh! ¿No te importa el iPod?-pregunté mientras me dejaba atrás
-Sé que me lo devolverás después-dijo
-No seas malo-dije mientras volvía a su lado
-No pienso borrar la foto-dijo
-Por favor-dije
-No...-dijo mirándome
Puse de nuevo el iPod en su bolsillo.
-Buena chica-me dijo mientras me acariciaba la cabeza como si fuera un perro
Yukito abrió de nuevo el móvil y tecleó. Luego me lo puso delante de los morros. Como fondo de pantalla tenía la foto que me había sacado. Intenté coger el móvil pero lo quitó muy rápido.
-Había que intentarlo-dije
Me sonrió, otra vez esa sonrisa tan linda.
Llegamos a la fuente donde estaba el profesor Matsuraro. Estaba bebiendo un refresco, seguramente de una hamburguesería.
-Hola, ¿habeís terminado?-nos preguntó
-Si-afirmamos
-Dame tu cuaderno Komotsusaki-dijo el profesor
Yukito le entregó la libreta.
-Vaya, esto esta muy bien, no sé lo que es pero bueno...-dijo el profesor
Me puse al lado del profesor que olía a fritanga, hamburguesa... Por lo que pude ver del dibujo, era una bola negra y miles de colores alrededor de él, y otra bola roja estaba medio dentro, medio fuera.
-Mmmm.... Diría que la bola negra te representa a ti... esos colores serían toda la gente y esa bola roja sería Oda ¿no es así?-le dijo
-No....bueno... exactamente......-murmuró mientras se sonrojaba
-¿No acerté? Bueno da igual-dijo el profesor Matsumoto mientras pasaba la página
-"Al menos sabe algo de su propia materia"-pensé
-Que bonito paisaje, aunque yo le hubiera puesto más color... de azul fuerte a azul cielo por aquí-le dijo señalando el riachuelo*
Pasó la página y me sonrojé, lo más bonito que había visto en mi vida, no podía creer que fuera yo, era un retrato de mi, levantándome del suelo y con la cara más alegre que puedo tener, la falda y el pelo estaban sincronizados, las sombras eran perfectas y cada facción de mi cara era igual.
-Oohhh... Algo de belleza en Oda.... aunque no deja de ser estúpida-dijo el profesor Matsuraro
-Ejem...-bufé
-Ahora dejame el tuyo, Oda-dijo el profesor Matsuraro
-Jumph-bufé
Le dí mi cuaderno de mala gana.
-Mmm.... Sin comentarios...-murmuró
Pasó la página.
-Pffff.....-bufó
Pasó la página
-Al fin.... Algo pasable...Mmmm.....Bueno.... no es muy bonito el cuerpo pero la cara se le parece bastante....Bien... quita esto de mi vista antes que vomite-dijo
-Tskkkkk.....-bufé
-Bien, podeis iros por ahí, yo me quedo vuestros cuadernos-dijo mientras nos echaba
-Estúpido gordo asqueroso...-dije
-Bah... me tiene frito tanto el profesor como toda su grasa-dijo
Empezamos a caminar, no sé a donde nos dirigíamos pero no me importaba, ya estaba haciendo fresco y yo empezaba a tener algo de hambre.
De repente, un perro empezó a ladrar y salió corriendo hacia nosotros. Me eché al lado de Yukito que, para colmo iba en dirección a unos arbustos, le empujé y caí encima de él y rodamos entre los árboles.
Cuando paramos, dolorida, abrí los ojos y me dí cuenta de que él estaba encima de mí. Mirándome fijamente, demasiado cerca.
Él se quejó y se levantó un poco, quedando a pocos centímetros su cara con la mía.
Me quedé rígida. Notaba que me ruborizaba y estaba avergonzada.