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#21

Re: Historia de una infidelidad


Aquí va un nuevo capítulo de Historia de una infidelidad... todavía más sexy y dedicado al mejor grupo de rock patrio: los mojinos escozíos.

...............



Cuando la sesión de quimio acabó fui con Ger hacia su despacho a recoger los volantes para unas pruebas. Al darme la última solté un “no” rotundo.

—Es por precaución.
—He dicho que no. Mi culo no se toca, mi culo es sagrado… ¡he dicho que no! ¿Estás loco? Dejaré hacerme la ecografía del hígado, el TAC de la cabeza y el hemograma pero eso no. Si tanto te gusta porque no te lo haces tú.

Me quedé callado al instante, él me miro y rió fuertemente levantándose de la silla de piel negra. Se puso detrás de mí tocando mis hombros con sus manos.

—Estás como una cabra.

Suavemente metió su mano por mi camiseta acariciando mi pecho, varios suspiros salieron de mi boca.

—Antes no gritaste normal, sonó con un gran orgasmo. Me puse muy cachondo.
— ¿Y que pasa con María?
—Ella se tira a todos dios sean chicos o chicas. Somos una pareja liberal, nos tiramos a quien queremos cuando queremos.
—No sabía que eras gay. —Mentí.

Desde que llegué a este mundo supe cuales eran sus verdaderas intenciones, sus mirabas aún con las oscuras gafas puestas se notaban.

— ¿Gay? No lo soy, más bien bisexual.

Seguía moviendo el dedo dibujando el contorno del pezón, me estaba poniendo cachondo de verdad.

Estaba que echaba chispas, estaba que daba calambres. Tenía la sangre que me hervía por dentro, tenía grandes escalofríos y parecía que tenía fiebre de lo colorado que estaba.

Iba a estallar cuando me levanté y sin pensarlo dos veces le empujé contra una estantería de metal. El ruido sonó fuerte.

—Lo siento, joder, no quería hacer eso. —Le dije avergonzado.
—Mierda…

Se puso un pañuelo en la frente que le sangraba abundantemente.

—Lo siento, de verdad.
—Tranquilo, fue mi culpa. —Sonrió— Además te comprendo, no tenía que haber echo eso. El que lo siente soy yo, te pido mil disculpas.
—No pasa nada.

Cogió una gasa y se la puso en la frente con un poco de alcohol. Tenía una brecha bastante grande.

—Pásate por el piso por la tarde si quieres.

Levantándome le di una copia de la llave de mi casa que siempre llevaba encima y me despedí con una palmada en el hombro.

En poco tiempo llegué a mi calle y entré al supermercado de la esquina a comprar algo para comer. Algo fácil de cocinar.

Cogí una pizza de atún y beicon y varias latas de cola que pagué con la tarjeta. Mi estomago sonó furioso y subí a casa. El apartamento estaba solitario, no se oía nada. Wario se había ido a trabajar de nuevo.

Pensando de nuevo en Gerald y sus caricias, por una vez algo relacionado con la oncología daba verdadero morbo. Él me curaba el cáncer y yo curaría sus calentones como solamente yo sabía.

No quiero ser cruel y advierto al que esté leyendo esto que no se lo tome mal pero me alegré de tener la enfermedad e incluso di gracias a Dios por ello.

Tumbándome en la cama empecé a "tocarme" mientras pensaba en lo que había sucedido dentro de la consulta. Los piercings de los pezones me ardían.

Cuando llegué al clímax cerré los ojos quedándome dormido en cuestión de segundos.

A las cinco de la tarde me levanté corriendo hacia el lavabo donde vomité hasta mi primera papilla, tenía el estomago como una bomba de relojería… la mierda química estaba haciéndome efecto.

Me lavé la boca que sabía a hierro.

—Mierda, ya no puedo comer nada. —Pensé.

Cogiendo el teléfono llamé a Black durante dos minutos hasta que tuve que colgar culpa de las fuertes arcadas que tenía.

Volví tres veces más al lavabo en cinco minutos. Harto, fui hacia la cocina y me preparé una manzanilla que me calmó un poco los vómitos.

Aquella soledad me recordó a mi pasado, yo no he sido una buena persona nunca. He pasado de todo, he pegado palizas a todo dios y casi mato una vez a un tío. A los diecinueve años tuvieron que internarme en un psiquiátrico. No paraba de escuchar voces siniestras dentro de mi cabeza, allí me diagnosticaron esquizofrenia de la que todavía me estoy tratando.

Pasé veinte días encerrado en una habitación acolchada pintada de blanco, comiendo con cubiertos de plástico y la soledad me sentaba todavía peor.

Cuando era pequeño mis padres adoptivos nos dejaron abandonados cuando mi hermano tenía quince años, todavía me acuerdo que pasamos más hambre que los pavos de Manolito Márquez que picaban las vías del tren pensando que eran gusanos largos y grandes.

Tirado y abrazado a mis piernas en el sofá empecé a llorar hasta que escuché como la puerta se abría.

...............

Glosario del capítulo

Spoiler

Mojinos escozíos


Ni dios te sarva María

http://www.youtube.com/watch?v=duAlGN1Ugnw

Los pavos de Manolito Márquez

http://www.youtube.com/watch?v=kTdSawwXpSs

Las burbujitas

http://www.youtube.com/watch?v=wDF0e0IsMPA


Colonoscopia: es una exploración que permite la visualización directa de todo el intestino grueso y también, si es necesario, la parte final del intestino delgado.

TAC: es una exploración o prueba radiológica muy útil para el estadiaje o estudio de extensióncánceres en especial en la zona craneana, como el cáncer de mama, cáncer de pulmón y cáncer de próstata o la deteccion de cualquier cancer en la zona nasal los cuales en su etapa inicial pueden estar ocasionando alergia o rinitis cronica.

Hemograma: es un análisis de sangre en el que se mide en global y en porcentajes los tres tipos básicos de células que contiene la sangre, las denominadas tres series celulares sanguíneas: Serie eritrocitaria o serie roja, serie leucocitaria o serie blanca y serie plaquetaria.

Esquizofrenia: es un diagnóstico psiquiátrico que se refiere a un grupo de trastornos mentales crónicos y graves, en personas con alteraciones en la percepción o la expresión de la realidad.
#22

Re: Historia de una infidelidad


Realmente sublime, un muy buen capitulo, como siempre diria yo...
Me encantó la parte en donde, al menos yo pense eso, Gerald queria llegar a algun acto carnal con el protagonista... la forma en que describiste como el personaje principal repele al doctor que lo estaba manoseando en ese momento...
Realmente me encanta la forma en que describis todo para que me pueda meter perfectamente en la historia... Me imagino de una manera asombrosa todo lo que voy leyendo...
Como siempre, gran trabajo con el glosario
Espero que sigas asi....Salu2
#23

Re: Historia de una infidelidad


No me gustan las partes 'sexuales' me dan asco, por así decirlo. Controlate en ese sentido por favor.

#24

Re: Historia de una infidelidad


- Me gusta que añadas lo del cancer que es una situación dificil para muchas personas (de todas formas me disgusta que digas que agradece que tenga el cancer, por muy alegre y feliz que este no creo que nadie verdaderamente en su situacion sea tan fribolo... aunque de todas formas tu personaje es un poco especial) y lo de usar a los personajes de esos juegos esta bastante bien, me parece una idea inovadora y apollo todo lo inovador de tu fic ademas lo de que hagas esa esplicacion al final del capitulo y el titulo qeu para mi gusto da un buen punto visual.
- Cuando redactas aunque creas unas frases muy bonitas a veces como dijo ya algun otro lector siento que en algunas frases el protagonista es como omnisciente, que sabe todo lo que los demas piensas, algo que no es muy realista suponiendo que esto se realiza en primera persona y es mas normal de tercera persona, estaria bien que justificases algunas cosas de por que sabe a lo mejor algunos detalles de la vida de alguna persona o algo... cuando a lo mejor no le conoce.
-
Cita:
—No sabía que eras gay. —Mentí.

Vale, muy claro, que mintio, pero podrias decir porque... sabes? dar mas detalles a veces bueno... tampoco te voy a decir mucho por que tu tienes tu forma de redactar que es muy facil de entender e interpretar, pero a veces quiza no acaba de sonar realista del todo o que el protagonista entrando en una habitacion se fije por orden en todas las personas que hay en la sala o que ya de lejos sepa a ciencia cierta que la madre le esta contando un cuento, algunos detalles que como eses le quita verosimildad a todo el texto.
- Charmander antes dijo que no le gustaban las escenas de sexo que incluiste, pues, a mi tampoco, para que mentirte, no me gusta el sexo que relatas lo vuelves algo desagradable y dejando a los gays como deprabados descontrolados que solo piensan en follar mantener relaciones de indole sexual extramatrimoniales que puede dar una idea equivocada de lo qe intentas transmitir.
Siento que no hayas podido participar en el concurso de fics, pero supongo que volveran a hacer otro algun dia, te animo para que sigas escribiendo, no veas lo que he dicho como una forma de desmoralizarte, solo pretendo serte franca con elogios y criticas productivas.

#25

Re: Historia de una infidelidad


Después de todos estos días sin ordenador, si, se me petó la placa base y tuve que jubilarlo. Pero tranquilos, aquí está un nuevo capítulo de este sensacional fic creado por mí. Gracias, 33Ther33, me encantan las críticas constructivas porque me ayudan a mejorar. Te haré caso.

...............



Me senté secándome las lágrimas con la manga del jersey y Ger se sentó.

—Tienes mala cara, ¿te pasa algo?—La quimio me está haciendo efecto y juntado a la soledad me pongo depre. Odio estar solo.
—Haberme llamado, además cuando le hagan el trasplante de médula a Black ya podrá irse a casa así estarás acompañado.

Le miré a la cara, tenía una gasa puesta en la herida de la frente. Bajé de nuevo la cabeza.

—Siento lo de esta mañana, no quería hacerlo…
—Es malo llevar esas cosas ahí, se pillan muchas infecciones y casi todas son graves.
— ¿Han tenido que coserte la herida?
—Tres puntitos de nada. —Sonrió.

Cada vez me sentía peor. Dejó un maletín negro sobre la mesa de cristal y lo abrió, había varias jeringas y un botecito con un líquido transparente.

— ¿Qué es?
—Un pajarito me ha contado que no estás vacunado contra la gripe A.

Llevaba razón, no me la había puesto por vagueza aún siendo un paciente trasplantado y con riesgo.

—Te la voy a poner.

Subí la manga del desgastado jersey hasta arriba dejando ver mi brazo lleno de marcas de mi cruda adolescencia. Estaba lleno de cicatrices de cortes que yo mismo me hacía cuando la furia crecía dentro de mí. Usaba desde cuchillas a navajas.

Como muchos jóvenes, auto mutilarme era mi desahogo hasta que un día conocí algo que me cambió la vida, para ver mi sangre chorrear no tenía que hacerme daño, toda la violencia la tenía frente a mí, en la televisión. Haciendo zapping descubrí el cine gore.

Cuando Gerald clavó la inyección sentí como si me picara un mosquito.

— ¿Dolió?
—No, claro que no.

El silencio se hizo y el temor a quedarme solo volvió a invadirme.

— ¿Vemos una peli?
—Vale, porque no.

Lo conocía perfectamente, sabía que adoraba el cine gore tanto como yo así que puse Guinea Pig, el experimento del diablo.

A medida que avanzaba la película pude ver como su postura cambiaba cada dos por tres.

Sobre todo lo segundo.

Me reí por lo bajo y el me miró sin ninguna expresión en su rostro.

— ¿De que te ríes? —Me preguntó secamente.
—Me hace gracia como cambias de postura.

De repente me vino una fuerte arcada y fui al baño, me agaché a echar de nuevo todo lo poco que tenía en mi interior.

Salí del baño masticando una pastilla contra los vómitos y me tiré en la cama mientras escuchaba el volumen de la televisión. Estaba rendido así que cerré los ojos, la quimio me da mucho sueño y cansancio.

Me quedé dormido en cuestión de segundos.
#26

Re: Historia de una infidelidad


¡Hola! Tanto tiempo sin pasarme por tu fic! Bueno pasaré a comentarte los capítulos 5 y 6

Capítulo 5: Me pareció excelente. Quizás me encontré con muchas repeticiones que podrías haber evitado, por ejemplo repetiste mucho la palabra "Mierda". En esos casos, creo yo que se sobre entiende que el personaje no tenía un buen humor por lo tanto no creí tan conveniente el uso de esa palabra al igual que los vómitos. Aún así, ha sido un capítulo fantástico.

Capítulo 6: Algo corto para mi gusto. Hay algo que no entendí muy bien. Gerald siempre estuvo en el apartamento del protagonista? Sentí algo confuso el principio del capítulo cuando están conversando. ¿En dónde se supone que están? O sea... vuelve en algún momento para su casa? Porque si es así creo que tendrías que haberlo aclarado para entenderlo mejor xD.

Espero tu próximo capítulo!

Saludos!
ayi ~ Final Fantasy ~ Porta ~


#27

Re: Historia de una infidelidad


Me perdí un poco en la parte que ya mencionó Ayi, es algo confusa, además de que noté el capítulo bastante corto. El personaje se quedó dormido con el doctor en su casa, no lo entiendo.

#28

Re: Historia de una infidelidad


Cita de charmander12345
El personaje se quedó dormido con el doctor en su casa, no lo entiendo.


Es su amigo, es normal que se quede en su casa.

Cita de ayi

Capítulo 6: Algo corto para mi gusto. Hay algo que no entendí muy bien. Gerald siempre estuvo en el apartamento del protagonista? Sentí algo confuso el principio del capítulo cuando están conversando. ¿En dónde se supone que están? O sea... vuelve en algún momento para su casa? Porque si es así creo que tendrías que haberlo aclarado para entenderlo mejor xD.


Waluigi le dio las llaves de su piso a Gerald para que pudiera entrar a su casa, lo dejo muy claro al final del quinto capítulo. Cito: Tirado y abrazado a mis piernas en el sofá empecé a llorar hasta que escuché como la puerta se abría.

Me salto un capítulo muy picante pero queda bien igualmente.

...............



Para las mujeres soy el típico amigo gay con quién pueden tener confianza, se escuchar, me encanta ir de compras con ellas y no tengo tapujos al hablar de sexo o de chicos.

Las chicas se sienten seguras porque saben que no voy a mirarles el escote o el trasero, nunca se me ha escapado ni una mirada al pecho o al trasero de alguna chica. Yo miro a los ojos.

Volvamos a la historia:

Aquella mañana me levanté a las once, me dolía la cabeza y la espalda.

Miré a mi lado donde dormía el médico a pierna suelta, parecía que no tenía que trabajar hasta la tarde.

Sin meter ruido fui hacia el baño donde me duché con agua templada calmando un poco el dolor.

—Maldita quimio…

Mis ojos de abrieron y noté un nudo en la garganta, tuve ganas de llorar. Pasé una noche tan sensacional que se me había olvidado que tenía cáncer. No había tenido pesadillas ni sueños extraños.

Pronto la angustia se apoderó de mí y más tarde se transformó en pánico, empecé a hiperventilar. Lo mejor para un enfermo pulmonar.

En menos de un minuto salí y justo cuando fui hacia la cama mi móvil sonó. Lo cogí al instante, contesté.

Era un tipo que decía ser de la policía, me comunicó que mi hermano había tenido un accidente con el camión y que estaba en el hospital en estado grave. También me contó que parecía que le había dado un ataque por eso se chocó contra un coche. Se quedó unos segundos callado y me dijo que había muerto una persona del otro coche.

Colgué sin decir ninguna palabra.

— ¿Qué te pasa?
—Wario ha tenido un accidente. Me voy al hospital.
—Espera, te acompaño.

Se vistió tan rápido que no pude ni verlo así que salimos pitando hacia el hospital. Entramos por urgencias y preguntamos a una recepcionista que nos llevó hacia la sala de espera.

Media hora después un médico nos llamó y pasamos a una sala, puso una radiografía extraña en la pantalla de luz.

— ¿Cómo está mi hermano?
—Dentro de lo que cabe está bien, solo tiene un rasguño en el brazo. Se dio contra un coche, dice su compañero que se desmayó. —Se paró unos segundos para después proseguir— Primero pensamos que había sido un ataque al corazón pero al hacerle las pruebas no vimos señales de infarto así que le hicimos un TAC donde descubrimos algo alarmante.
— ¿Qué es?
— ¿Tu hermano ha consumido drogas?
—Hace unos años se enganchó a los esteroides pero drogas no toma.
— ¿Practica algún deporte extremo de contacto?
—Aquí no.

Me recuerdo de la primera vez que le vi ponerse unos guantes de boxeo, le dije que eso era malo pero como siempre pasó de mi culo. Sabía que tantos golpes en la cabeza eran malos.

— ¿Puedo verle?
—No, está sedado.

Gerald se fue por la puerta que ponía privado. Llegó minutos después, su cara era de cabreo total.

—Nos vamos de este hospital.

Con fuerza me agarró del brazo y nos fuimos de allí por la puerta principal. Subimos al coche.

— ¿Qué pasa?
—Se han confundido de diagnostico, he visto los resultados del TAC. Infarto… ja.
—Y a donde vamos ¿al otro hospital?
—Claro.
— ¿Qué has visto en los resultados del TAC?

No contestó, lo que me preocupó aún más.

— ¿Tu hermano se ha mareado alguna vez en estos últimos meses?
—Se desmayó tres veces, me dijo quera por el cansancio. Una vez se mareó y se cayó sobre el capó del coche y otra vez en el sofá.
— ¿Dolor de cabeza? ¿Problemas de visión?
—Me comentó que tomaba Tonopán pero que no le hacían nada, una vez estando sentados en el sofá me dijo que le leyera una cosa que ponía en la tele.
— ¿Te comentó si le dolía más por las noches?
—No me lo dijo pero yo lo sabía.

Recuerdo haberle visto levantado y hasta vomitar del dolor.

—Hace una semana tuve que ayudarle a ponerse la ropa.
—Todo tiene su lógica, tú sabes que yo soy oncólogo y lo que he visto en la cabeza de tu hermano no es un ataque cerebral si no un tumor como una pelota de tenis.

Que asco, primero la ya conocida gripe A casi acaba con todos y ahora la “epidemia” de cáncer está siendo parecida aunque sigo prefiriendo la gripe A ya que es como una gripe normal. Mientras estábamos en el coche empecé a pensar ¿Y si es una mutación de la misma?

Mi hermano y Black tuvieron la gripe pero yo no. Sabía el diagnostico que me iba a dar el neurólogo: cáncer cerebral.

Por mi cabeza pasó la imagen de Jigsaw en Saw 3, tirado en la cama y pálido como un cadáver esperando la muerte que llegaría en cualquier momento.

Mi vida iba de mal en peor.
#29

Re: Historia de una infidelidad


Cada vez el fic es más dramático, me está gustando pero no sé si me equivocaré pero:
Pasé una noche tan sensacional
Se vistió tan rápido

Según estas dos frases se me hace una imagen en la cabeza, no sé como decirlo, ¿hicieron el amor el doctor y Waluigi?

#30

Re: Historia de una infidelidad


Me gusta me gusta jajaja tiene un argumento pegadizo que intriga y te hace leer. Me gusta el protagonista le vas dando mucha más personalidad y más rasgos nuevos que me acercan a como es él.
Soy una forofa de house aunque no lo parezca (me gusta un poco anatomia de grey y diario de una doctora pero no soy forofa) y los rollos medicos me molan aunque no me vaya enterando de la mayoria jajajaj. Seh u.u mi hermana estudia medicina u.u y yo no me entero, deprimente.
La verdad es que el capitulo 6 era un poco corto y me suelo confundir con los capis cortos (error mio jajaja) nah, pero estaba bien
Wario noooo O.O pero aqui cuantos hay con tumores? u.u no es justo T.T jajaja,

>> Que asco, primero la ya conocida gripe A casi acaba con todos y ahora la “epidemia” de cáncer está siendo parecida aunque sigo prefiriendo la gripe A ya que es como una gripe normal. Mientras estábamos en el coche empecé a pensar ¿Y si es una mutación de la misma? <<
Espera espera espera... no lo pillo. Como qeu casi acaba con todos la gripe A? ¬¬ con que todos? como que la gripe a? venga ya u.u pero pero...
>> Que asco, primero la ya conocida gripe A casi acaba con todos y ahora la “epidemia” de cáncer está siendo parecida aunque sigo prefiriendo la gripe A ya que es como una gripe normal. Mientras estábamos en el coche empecé a pensar ¿Y si es una mutación de la misma? <<
En eso concuerdo totalmente!!!! Si acaso es mas inofensiva la gripe a. Cuanta gente muere de gripe al año?? eh? 60 o 70 personas? pos eso...

No, pero aclarame esas dos frases es que no entendi muy bien lo que es el primer trozo y entocnes me hago un rollito mental.

Nota: comentario cutre pero es que estoy poco inspirada y no estaba de humor pa pensar

#31

Re: Historia de una infidelidad


Cita de charmander12345
Según estas dos frases se me hace una imagen en la cabeza, no sé como decirlo, ¿hicieron el amor el doctor y Waluigi?


Ajá... lo hicieron.

...............



Volvemos a dejar de lado la historia y voy a hacer una crítica de algo que sinceramente me toca los huevos verdaderamente. No hay nada más molesto que te regalen un pañuelo o bandana.

¿Qué coño se creen? Lo digo porque en mi casa tengo una gran colección, oyen la palabra cáncer y se imaginan a un tío o tía sin pelo, cejas o pestañas. No siempre esa palabra es sinónimo de muerte o calvicie.

Es un tópico que tiene que desaparecer, conozco a varias chicas que han tenido la enfermedad, creo recordar que de pecho con quimio y radio y han tenido cabello siempre.

Cuando ves los pañuelos te dan ganas de llorar.

Tengo uno con calaveras, otro de rayas negras y moradas, otro de rayas blancas y negras y diez negros totalmente. Además de gorros de lana, gorras, boinas francesas con chapas y pines de grupos de metal… podría montarme una tienda si quisiera.

Para estar por casa nada como dejar todo al aire, mis amigas que han pasado por este puto infierno llevaban los ya citados pañuelos o turbantes por casa pero a mí no me gusta nada.

Me encanta cuidarme siempre pero en estos casos todavía más, me pongo maquillaje fino (para que no se note mucho) en la cara cuando estoy pálido como un cadáver o sea después de la quimio.

Me pinto las cejas tan bien que parecen realmente mías, ahora mismo desde mi cama estoy mirándome en el espejo que me han puesto. Tengo la cabeza pálida y sin ningún rastro de pelo.

Cambiando de tema he visto que en algunos de vuestros comentarios queréis saber más de la epidemia que estamos sufriendo en el año 2014.

Primero decir que no es una epidemia en si, es una alteración genética de los que no estamos demasiado cuerdos, mi blacky tiene esquizofrenia, yo también, Ivo igual. Aunque los científicos siguen barajando hipótesis pero esa es la primera.

Esto no es una gripe que se contagia de persona a persona.

Lo que se de verdad es que estoy aterrado, empiezo a tener fuertes dolores de estomago que están estudiando mientras que por mi cabeza pasa la palabra metástasis.

Por culpa del tumor del pulmón mi voz suena como el motor de un tractor al arrancar, es horrible.

Volvamos a la historia.

Cuando el neurólogo nos comunicó la noticia no nos sorprendimos y suspiramos aliviados, no era el temido y mortal glioblastoma. Nos dijo que iba a ser duro pero que se iba a curar totalmente cosa que no me aseguró Ger, le miré de reojo.

—Lo bueno es que el tumor lo tiene aislado o sea que no está al lado de ningún nervio ni siquiera con el cerebro.
— ¿Qué tratamiento lo darán?
—Para aliviar tensión cerebral, mañana a primera hora le haremos una craneotomía para reducir el tamaño y si podemos extirparlo lo haremos.

O sea que le iban a abrir la perola.

— ¿Le van a operar con pelo?
—Tranquilo, una enfermera está con él. Le rapará el pelo.
—Vaya putada más grande, pobre Wario. —Susurró Ger por lo bajo.
—La operación será a las ocho y media, iros y descansad.

Después de despedirnos salimos del hospital, eran las ocho de la noche. Cogimos el coche.

—Déjame en mi calle.
—De ninguna manera, ven a la mansión a descansar.
— ¿Y María?
—He dicho a descansar, olvida lo que la otra noche porque no se lo que me pasó. Eres mi paciente…
—Como tú quieras.

Estaba furioso ¿Cómo iba a olvidar lo que sucedió anoche con lo bien que lo habíamos pasado? Es una de las cosas que odio de los chicos bisexuales, sus ataques de heterosexualismo.

No hablamos en todo el camino.

Cuando llegamos a la gran mansión y aparcamos en la entrada de la gran mansión, entramos en la casa. Pasamos al salón donde estaba Irina, la hermana de Gerald.

Uno setenta, ciento veinte kilos y una voz impresionante para cantar ópera. Su acento es ruso. El pelo, rubio, le llega casi hasta el trasero, sus ojos son azules claro y siempre viste túnicas y ropa ancha.

—Hola cariño, tienes mala cara. Estás muy pálido.

Por la puerta entró María, la mujer de Ger. Estaba radiante como siempre, sus ojos relucían desde donde estaba yo. Con Ger hacen una pareja singular.

—Acabamos de llegar del hospital…
— ¿Qué pasa?

Las dos me miraron.

—Mi hermano tuvo un accidente con el camión, está bien pero ahí no acaba todo. El golpe se produjo porque se desmayó, le han hecho pruebas —suspiré dos o tres veces— tiene un tumor en la cabeza, es maligno.

Las mujeres se llevaron las manos a la boca. Se sentaron abatidas.
#32

Re: Historia de una infidelidad


Estaba furioso ¿Cómo iba a olvidar lo que sucedió anoche con lo bien que lo habíamos pasado? Es una de las cosas que odio de los chicos bisexuales, sus ataques de heterosexualismo. ----> jajaja, me hizo gracia.
Oye, muy buen capi, me gusto lo del detalle de la cabeza. U.u La verdad es que me quede con ganas de más capítulo snif snif xD Bueno, venga, me voy que no tengo tiempo u.u perdón, la proxima vez comento más u.u

#33

Re: Historia de una infidelidad



La primera frase que escuché después de decirles que Wario tenía cáncer me la imaginé al instante: que pena, tan joven y con esa enfermedad.

—Pobrecito… tan joven…
—Voy a ducharme y después bajo a comer. —Dijo Gerald arrastrando los pies hacia la escalera.

¿Una mansión sin criados? Me parece muy extraño pero María, Irina y hasta el propio Gerald cocinan en la gran cocina de diecinueve metros cuadrados. La mía no llega ni a los ocho.

Es lo que tiene vivir en un piso de treinta metros, como dice una canción de un artista cuyo nombre no recuerdo “que mal repartido está el mundo desde el primer mes de enero” unos mucho y otros nada.

Ger se encaminó escaleras arriba.

—Walu, si quieres ducharte hazlo. —Me dijo María con su suave voz.
— ¿Cómo? ¿Ducharme?
—Arriba hay cuatro baños, si quieres allí hay toallas y todo lo que quieras.

Como siempre mi imaginación me jugó una mala pasada, los pensamientos “obscenos” cerraron mi mente. Ducharme… no era mala idea.

—Vale, me vendrá bien. Necesito relajarme.

Fui hacia el piso de arriba que estaba helado, parecía que se habían estropeado los radiadores del pasillo. Una voz me hizo bajar de las nubes.

—Los radiadores de arriba se han estropeado, si tienes frío ponte un albornoz.
—Sí, mamá. —Respondí sonriendo.

Escuché una risa suave seguida de otra más fuerte, seguro que había sido Irina.

Entré en uno de los baños y cerré sin el pestillo imaginándome que si me caía y me abría la cabeza podrían ayudarme lo que no pasaría si tuviera la puerta cerrada.

—Estúpido esquizofrénico… —Pensé para mis adentros.

Recuerdo que me quité la ropa y me metí en la ducha, era una de esas columnas de hidromasaje. Los techos de aquel baño eran altísimos, seguro que tendrían tres metros o más.

—Mierda….

Los chorros me llegaban solamente hasta la barriga, maldije mis dos con veinte de altura.

Después de la placentera ducha bajé a comer lo que había preparado María, pollo con patatas fritas. Fue lo mejor aquel día, comí hasta reventar.

Cuando acabé fui a mi habitación donde desenvolví las bolsas que me habían dado los médicos con las cosas que llevaba mi hermano en los bolsillos cuando ocurrió el accidente.

Lo primero que vi fue la cartera y un cable negro y bastante largo. En un sobre estaban los audífonos de él. Todavía no lo he comentado pero es medio sordo, del derecho tiene noventa y cinco por ciento de minusvalía o sea que es prácticamente sordo y del izquierdo quince por ciento.

¿Las razones? El primero fue culpa de un bolazo de nieve con un pedrusco dentro y el otro una infección mal curada.

Cada mes cobra una pequeña paga de doscientos dólares por ser discapacitado auditivo, algunos pensarán que como puede saber lo que los otros están diciendo. Lee los labios, aprendió a los doce años cuando le pegaron el bolazo de nieve.

Cuando acabé de desenvolver las cosas salí hacia la azotea, abrí la puerta y el gélido aire me saludó con una poderosa ráfaga. Me acerqué al filo y me subí extendiendo los brazos, el cuerpo me lo pedía a gritos así que tomé aire fuertemente. Sabía a nieve o hielo, bajó por mi garganta hasta mis podridos pulmones.

Al llegar lo más hondo de estos me dio un fuerte dolor que me hizo encorvar, parecía que me habían clavado cien dagas en el pecho. Mientras estaba en esa postura y a dos pisos de altura me imaginé como sería tirarme a acabar con todo.

El golpe dolería mucho, seguro que agonizaría un par de minutos hasta que alguien se daría cuenta de mí y llamaría a la ambulancia. Saldría en las noticias diciendo; un joven con una grave enfermedad se tira de la mansión Kintobor.

No quería romperme el cuello así que me bajé del escaño y me senté con la cabeza baja, escupí en el suelo todavía nevado. El toque rojizo de la flema quedaba sublime encima de la blanca nieve, volví a escupir esta vez un esputo más grande que la anterior.

—Que asco, parezco un tuberculoso.

La masa rojiza todavía seguía en mi garganta, el sabor hierro me daba asco. Sin ton ni son vi como una botella de jarabe rodaba hacia mis pies, alcé la cabeza donde estaba Ger vestido con un abrigo largo. Se sentó sin decir ni una palabra.

— ¿Qué haces aquí?
—Nada, pensar.

Tomé un “chupito” del jarabe, el sabor era repugnante.

—Pensé que ibas a tirarte o algo así.
— ¿Por qué iba a hacerlo? No quiero agonizar en el suelo por una caída de muchos pisos.
—Di que si, para suicidarte mejor las pastillas.
— ¿Quieres que me suicide?
—No, claro que no… solo bromeaba.

¿Bromear? ¿Con el suicidio? No se puede bromear con eso, bueno hacer humor si pero bromear no. Sutilmente cruzó una pierna dejándola encima de la rodilla y se estiró hacia atrás.

También yo, ahora mismo con este blog estoy haciendo humor inteligente o bromeando sobre el cáncer.

Un pensamiento recorrió mi cabeza.

— ¿Por qué se sangra por la boca?
—Depende, en la tuberculosis porque hay una herida abierta y en el cáncer porque se van pudriendo.
— ¿Pudriendo? —Tragué saliva.
—Más o menos, los pulmones sanos son rosados…
— ¿Y los míos?
—De un color gris medio negro.

Noté algo parecido a una arcada y bajé la cabeza para escupir de nuevo pero esta vez hacia la calle. El pegote de sangre cayó espachurrándose como si hubiera tirado un tomate.

Me quedé como Dios y pude volver a respirar.

— ¿Mejor?
—Si.

Nos quedamos callados mientras empezaban a caer los primeros copos de la noche.
#34

Re: Historia de una infidelidad


¿Se iba a tirar seguro? Matarías al personaje principal, es imposible. Los pensamientos de la ducha me los imaginó, menos mal que no lo describiste. El final no fue muy emocionante. Lo de la piedra en el copo de nieve me sorprendió, tendré más cuidado en el instituto por si acaso. Sigue así.

#35

Re: Historia de una infidelidad


Debo decirte que me ha impactado tu fic. Me atrapó enseguida, tengo ganas de otro capitulo xD Muy raras veces he leído algo tan oscuro como éste. Espero que no lo tomes como una ofensa.

Pensé que ibas a tirarte o algo así.
— ¿Por qué iba a hacerlo? No quiero agonizar en el suelo por una caída de muchos pisos.
—Di que si, para suicidarte mejor las pastillas.

Jajaja, te diré que me dio gracia. Pensé que Ger de verdad quería que se matase.

Espero que sigas con este fic. Está por demás interesante.
#36

Re: Historia de una infidelidad



Para superar esta enfermedad hay que tener eso, valor par afrontar las sesiones de quimio, de radio, los efectos secundarios de estas y las noticias de los médicos. No siempre buenas.

Tener fe y pensar que te vas a curar.

Y por último confianza, en ti y en el oncólogo… “personajes” fríos pero si les pides consejo sobre lo que te pasa se ponen en tu propia piel.

Volviendo a la historia, ya nos habíamos metido en mi habitación pelados de frío.

—Parece que va a nevar de nuevo.
—Ya.
—Te quería pedir perdón por lo de esta mañana, yo también me lo pasé bien.
—Es bueno saberlo, ahora la pregunta del millón ¿volverías a repetirlo?
—Cuando quieras.
— ¿De verdad? ¿Lo dices en serio?

Desde arriba pude oír el timbre.

—Vamos, te quiero enseñar una cosa.

Me agarró de la mano y bajamos al sótano donde tenía el laboratorio, si, también es químico. Fuimos por el pasillo hasta una puerta con un teclado numérico que abrió pulsando una serie de botones.

Todo estaba oscuro, dándole al interruptor se encendieron las luces iluminando una mazmorra, donde los masocas juegan.

—Dios…

Había miles de extrañas máquinas seguro creadas por él, si, es inventor.

—Bienvenido a mi paraíso personal. Las máquinas les he fabricado yo, esto es un sujeta lenguas.

Era una especie de máscara de hierro con una rendija a la altura de la boca, era un instrumento de tortura, por esa rendija les metían a los reos cosas ardiendo que les hacían tragar o les cortaban la lengua.

—Eso es una máquina de tortura, mola.
—Así es pero está mejorada o sea que ya no tortura nada.

Fuimos viéndolas una a una.

Después de ver todas las máquinas y de que me explicara sus usos fuimos al fondo de la mazmorra donde había lo que parecía ser una barra de bar.

— ¿Quieres tomar algo?
—Agua, gracias.
—Es verdad, la quimio. Aunque estés en tratamiento también puedes beber cola o zumo.
—Vale, una cola.

Me sirvió un vaso de coca cola con hielo y él un culín de whisqui, me miraba con lujuria mientras bebíamos.

—Si yo fuera Black no te soltaría en mi vida.

Se acercó a mí y me agarró del brazo haciendo que dejaba el vaso encima. Me besó con pasión aplastándome contra la barra.

—Lo siento pero quiero descansar, tengo sueño.
—Vale, si es lo que quieres lo respeto.

Caminé hacia la puerta que abrí, un hombre mayor entró al laboratorio de Ger, le hice una seña con el dedo y vino hacia mí.

— ¿Qué pasa?
—He visto a un tipo entrando en tu laboratorio.
— ¿De verdad?
—Lo juro, lo he visto con mis propios ojos.

Fuimos hacia allí, desde fuera vimos las luces encendidas y la puerta abierta. Entramos.

—Hijo, ¿Dónde estabas metido?

Era el padre de Gerald o sea el abuelo de Ivo, su nombre es Vladimir en otro capítulo lo describiré como es debido.

—Es muy tarde, ¿Qué estás haciendo aquí?
—Soy tu padre, puedo venir cuando me plazca.
—Llevas razón padre.
—Hola Waluigi, ¿Qué te trae por estos lares? —Me preguntó enseñando sus blancos y cuidados dientes.
—Nada, mañana operan a mi hermano y quería quedarme aquí.

Me miró de arriba abajo y rió fuertemente.

—Mientes, seguro que te invitó el golfo de mi hijo.
—Para que nos vamos a engañar, le invité yo. —Dijo cabizbajo y asustado como un cachorro.
—Me voy a la cama… estoy muerto de sueño. —Dije entre bostezos.
—Hasta mañana. —La voz del oncólogo sonaba más suave que de costumbre.

¿Tenía miedo a su propio padre? Yo creo que si…
#37

Re: Historia de una infidelidad


Al fin me paso a leer tu fic Gerald. Es muy interesante. =S tendria que describir los últimos 2 capítulos que he leído.

Conversaciones en el tejado:
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Vaya, de por si, el toser es algo desagradable. ¿Pero escupir sangre? Eso es demasiado. ¿Estas seguro que los pulmones se pudren a causa del Cancer? Bueno, no se mucho de medicina. Veo que editaste un poco, tendrás tus razones. Menuda broma la que hace Ger, bueno sera su actitud. Buen capitulo. Verdad que eres muy bueno en esto.


Valor, fe y confianza:
Spoiler
No sabría que decirte, pero improvisare. Solo te diré que el trama es interesante, y el capitulo es tan bueno como el anterior, como dije antes, no se que mas decir acerca de este capitulo. Lo siento, pero seguiré leyendo.


Un buen fic Gerald. De verdad que la medicina es un buen tema para una historia.

Edit: Hombre, mi comentario habrá sido corto pero... algo es algo.


Si no dan click, hay Carlos p__p (?)
Spoiler
Hall de las firmas... osea..Dank Yu D;

- ¡Ayer me pas...!
- No te creo
- Maldito ¬¬
#38

Re: Historia de una infidelidad


Respecto a este último capítulo: Creo que tiene miedo a su padre porque alguna vez ha sido maltratado por él, espero que publiques otro capítulo que me haga ver si tenía razón o no.

#39

Re: Historia de una infidelidad


Este capítulo es un poco largo pero seguro que os gusta igual que los demás.

...............


Subí rendido a la habitación de invitados y quitándome la ropa me metí en la cama tapándome hasta arriba.

La ciudad amaneció bajo casi cincuenta centímetros de nieve, las máquinas quitanieves limpiaban las carreteras y una máquina del ayuntamiento esparcía sal a las puertas de los edificios y comercios.

Las personas andaban con cuidado de no caerse ya que en las sombras además de nieve había hielo. O sea que parecía una pista de patinaje.

Me di una ducha con agua caliente y bajé a donde estaba Gerald desayunando té con pastas.

—Que pijo eres.
—No soy pijo, soy multimillonario. Siéntate y come algo.

Me senté y él automáticamente se levantó.

— ¿Y María?
—Salió a recoger unos resultados de unas pruebas que le hicieron de los pechos.
— ¿Algo grave?
—Parece ser que tiene la epidemia pero esperemos que solo sea un quiste. Ayer no durmió nada la pobre.
— ¿Con quién ha ido?
—Con Irina, cosas de chicas ya sabes.

El reloj marcaba las nueve, ya había empezado la operación de mi hermano. Desayuné sin prisas y cuando acabé salimos hacia el garaje, nos montamos en el inmaculado Mercedes y salimos pitando hacia el hospital.

—Mañana abren el hospital de día, les he mandado tu diagnostico.
— ¿La radioterapia también me la pondrán allí?
—Si claro. A veces yo también me pasaré por ahí a ver qué tal van las cosas.
—Espero que vayas, en quimio siempre me encuentro muy solo.

Radioterapia, la primera sesión me tocaba mañana a las diez en el hospital de la montaña o sea que esta noche me tocaba depilarme los pocos pelos que tengo en el pecho y lo más difícil, quitarme los piercings de los pezones.

La luz caliente me dejaría la piel escamada y colorada como si hubiera estado tomando el sol en las horas de más calor.

Tragué saliva.

Llegamos al hospital en menos que canta un gallo, fuimos a cirugía cerebral y nos sentamos en la sala de espera donde también estaba mi padre, María e Irina, la hermana de Ger. Salió un médico, por fin nos iban a decir algo después de esperar cerca de seis horas, la operación más larga que he tenido que vivir.

—La operación ha sido un éxito, hemos reducido el tumor a la mitad aliviando tensión en el cráneo.
— ¿Puedo verle? —Pregunté emocionado.
—Está en recuperación, en unas horas pasará a la UVI donde lo podréis ver desde un cristal.
—Vale, muchas gracias.

El móvil de Gerald sonó y fue fuera a hablar con tranquilidad, me quedé con el cirujano.

— ¿Se recuperará?
—Claro, es muy joven. Lo bueno es que no tiene un glioblastoma, es un cáncer cerebral primario.
—Puede que lleve varios meses con él ¿no?
—Sí, puede que seis o así… lo raro es que no acudiera antes a urgencias.
—Él trabaja con un camión y pensaba que los dolores de cabeza eran del estrés.
—Suele pasar, lo confunden también con ataques de migraña.

El hombre volvió hacia donde estaba yo.

—Vámonos a comer, aquí ya no pintamos nada.

Quería ver a mi hermano pero haciéndole caso fuimos hacia el coche, condujo hacia un restaurante que parecía una vieja mansión china con los tejados en forma de pagoda y de color negro.

Entramos, por dentro casi todo era dorado y con dragones largos.

Un hombre también chino nos llevó hasta nuestra mesa, las sillas eran de madera antigua, nos sentamos.

—Trae el mejor champán que tengas.
—Entendido señor, las cartas.

Nos pasaron las cartas, al ver los precios sentí un profundo dolor en el corazón.

— ¿Tengo que pagarlo yo? Espero que no. —Pensé para mis adentros.

Un trozo de cordero con una salsa extraña costaba cuarenta y dos dólares.

—Hubiera preferido comer al burger.
—Que gracioso eres, no tienes que preocuparte porque pago yo.

Durante la comida mantuvimos una agradable conversación donde nos reímos, aclaramos dudas sobre mi enfermedad, contamos anécdotas que nos había pasado en nuestros respectivos curros y cosas por el estilo.

A las cinco cogimos el coche y fuimos a una sala de variedades. En la puerta estaban Vega y María, al verme me sonrieron y Gerald entró.

— ¿Qué está pasando? —Pregunté a Vega un poco descolocado.
—Ya lo verás…
—Me dijo Ger que te habían hecho unas pruebas, ¿Qué te han dicho? —Le dije a María.

La mujer de cabellos dorados me miró.

—Lo que todos pensábamos.
— ¿Lo sabe él?
—Todavía no, me gustaría que no le dijeras nada.
—Tranquila, soy una tumba.

Entramos a la sala sin entrada, un gorila nos dejó pasar sin más. Nos sentamos delante.

¿Sería Ger un artista? Esa era la pregunta que me hacía. Empecé a pensar en un tío que tocaba el piano con la chorra, ¿sería de ese tipo de artista?

Justo a las seis de la tarde las luces se apagaron y unas luces azules aparecieron dándole un toque al escenario como si fuera el mar.

Un dragón japonés, de esos largos y feos se proyectó en la pared y varios muchachos con trajes de karate salieron a escena.

Ya me imaginaba que esas piernas tan fibrosas eran por algo, no eran normales. Empezaron a hacer una demostración mientras entraban seis tipos de por lo menos dos metros y ciento y pico de peso con grandes mazas.

En mis ocho años que llevo en Ciudad Central nunca había visto algo así, con otra luz amarilla salió Ger vestido igual que los chicos.

Su cara no tenía expresión, parecía que se hallaba en estado de shock o hipnotizado, se puso en una plataforma en el suelo.

Dos de los altos chicos le pusieron una piedra muy pesada en el pecho al flacucho oncólogo y artista.

—Lo van a destrozar.
—Shh, necesita concentración.

Su torso se puso firme y el joven dio un fuerte golpe con la maza, quise chillar pero me contuve. Después vinieron muchos más porrazos, le daban hasta con las cuatro mazas a la vez.

Llevaba la cabeza cubierta , cuando acabó el número respiré tranquilo… había sido increíble.

Una ovación recorrió toda la sala y la gente se puso en pie, él hizo una pequeña reverencia y saludó a los chicos del kimono.

—Bienvenidos a mi pequeño show, no soy un superhéroe pero esta tarde lo intentaré. Para conseguir este estado de relajación total he tardado casi medio siglo en conseguirlo por eso no lo hagáis en vuestras casas.

La gente rió suavemente.

—Aprendí leyendo libros y poniéndolo en práctica… espero que os guste.

Y más aplausos sonaron, las luces se apagaron para después encenderse, el hombre llevaba una lanza en la mano.

Movió la cabeza adelante y atrás, puso la lanza en el suelo y el pico al lado de su nuez. Concentrándose se balanceó hasta que su tráquea tocaba el pico que se hincaba en su piel.

Contuve el aliento unos minutos hasta que acabó el número, respiré soltando todo el aire que aguanté. María me miraba riéndose.

Lo que sucedió después fue un espectáculo sin igual, se clavó unos ganchos de matanza en la espalda y dos en los pezones, lo elevaron a varios metros de altura colgado como un cerdo.

Del espectáculo no voy a contar todos los detalles, solo puedo decir que fue increíble… se metió espadas por la boca, clavos por la nariz, arrastró un coche con… si, con lo que os imagináis.

Al acabar, el hombre me hizo una seña con la cabeza y fui hacia su camerino.

—Ha sido espectacular.
—Eso dicen todos.

Me guiñó el ojo.

...............

Glosario del capítulo


Glioblastoma multiforme: Representa el 25% de todos los tumores cerebrales, el 55% de los tumores del grupo glioma, el 90% de los gliomas de los hemisferios cerebrales del adulto. La punta de incidencia es la edad media de la vida. Hombres doble que mujeres. Se trata de un tumor altamente maligno muy infiltrante que puede alcanzar un enorme tamaño antes de que llame la atención médica. Puede extenderse hasta la superficie meníngea o pared ventricular.
#40

Re: Historia de una infidelidad


Este fic no fue salvado en la limpieza a la que se les convocó durante las últimas semanas.
Por lo tanto, el fic queda cerrado permanentemente.
Cualquier aclaración, por MP.

Saludos.


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