Director: Muy bien, Charlie, hoy te toca actuar con Chin y su Chatot.
Charlie: Pero...
Director: Intenta salvar el espectáculo... aunque será difícil...
[Ya en el Show.]
Charlie: Bien, demos la bienvenida a Chin y... ¡Chatot!
El público aplaudió, aunque no eufóricamente como con otros personajes del Circo.
Chin: Vaya, qué público más... frío.
Chatot: ¡Chao, Chin!
El público se miraba, confundido. No les había gustado ese tonto comentario.
Charlie: (Ya empieza...) ¡Bueno, Chin eso se evita con un poco de... acción!
Agarré a Kricketot, y le mandé a por unas cuantas velas. Cuando las trajo, las encendí, y me puse a hacer malabares con ellas, sin quemarme ni un sólo pelo. Esto pareció agradar al público, que pareció olvidar lo que había dicho Chin y se entusiasmó, aplaudiendo estrepitosamente.
Chatot: ¡Chroagh! ¿Sabéis lo que de verdad es un Slugma...? ¡Chroagh!
Charlie: (Ay, madre...)
Continué con los malabares, esperando lo que decía Chin.
Chin: Es fácil, Chatot... ¡un Pokégma con Mag-gia!
El chiste fue tan malo que el público comenzó a levantarse de sus asientos para irse.
Charlie: No, Chin, te equivocas...
EL público se volvió, y hablé bien alto, apagando las velas y guardándolas.
Chatot: ¿Y qué es?
Charlie: ¡Un Slugma es... ESTO!
Me saqué una gran baya Grana del bolsillo y la aplasté con un mazo de madera gigante, salpicando intencionadamente a Chin y a su Pokémon en toda la cara. Una gran carcajada se oyó, y todo el público se volvió a sentar para reírse de Chin y Chatot.
Chin: Bueno, ahora verán... ¡Chatot, subamos el listón... CANTANDO!
Ambos se pusieron a cantar una canción horrible, que hablaba de lo "buenos" que eran y lo "grandiosos" que esperaban ser. Para colmo, desafinaban.
Chatot: ¡Y esto es lo que sooomos! ¡Payasos, de circooo!
Chin: ¡De circooooo! ¡Magníficos, grandiosos, los artistaaaas!
Charlie: Puag, eso suena fatal... ¡Música, Kricketot!
El Pokémon Bicho empezó a hacer sonar su cabeza como un xilófono, tocando una música clásica muy aburrida. No obstante, cuando el público parecía querer irse, agarré un Tutú de ballet, me lo coloqué, y me puse a hacer el ridículo, pegando saltitos y sobreactuando mi papel.
Charlie: Soy una bailarina, que brinca, brinca y brinca...
Los espectadores comenzaron a reir, y todos se animaron a "bailar" y a imitar mi espectacular imitación, entre risas y burlas. Chin ardía de rabia, y, en ese momento, sonó el gong que anunciaba el fin del número. Satisfecho por el trabajo bien hecho, me retiré, comentando con Kricketot:
Charlie: A grandes males, grandes remedios...