El pregonero de deidades.
Al fin logro publicar mi fic xD
Ya lo había intentado una vez, pero me aburrió la idea y lo abandone, pero este me gusta más asi que seguramente lo siga.
Aca la evaluación:
Ahora el fic. Espero que les guste n.n
Introducción:
Sucedió en un día hermoso, en verano, eran aproximadamente las tres de la tarde, sin embargo, el cielo estaba completamente oscuro, la noche del eclipse solar había llegado. La luna fue tapando lentamente al sol dejando la ciudad en una espesa penumbra que les llevaba a una noche inevitable.
Kamaru, se encontraba en su casa con su hermano pequeño de cinco años, apenas unos once años menor, Otoko, si bien no le asustaba todo eso de los eclipses, tampoco le agradaban demasiado, tanto a el como a su hermano.
Su personalidad, tan sobre protectora para con sus seres queridos, le impedía separarse de su hermano y tenía que protegerlo cueste lo que cueste, incluso arriesgando su vida.
El eclipse se completo finalmente, la oscuridad era peor que lo esperado, una noche de las peores no tenía comparación con esta.
-Ya pasará- dijo a su hermano mientras pasaba la mano por su espalda.
El tiempo parecía no correr, las cosas suelen pasar lentamente cuando no las quieres.
Luego de 5 minutos, la luz empezó a entrar lentamente, el eclipse se estaba deshaciendo y el día volviendo a la normalidad.
En eso, el celular de Kamaru empezó a sonar.
-¡Que raro! Un mensaje…- dijo mientras se disponía a leerlo, un tanto extrañado.
No alcanzaron cinco segundos luego de leer el mensaje para que el chico deje caer su teléfono, agarre a su hermano y salga corriendo hacia un lugar más seguro dentro de la casa. Pero… ¿Qué leyó el chico en su celular que lo hizo huir espantado?
Los hermanos se escondieron en el cuarto de sus padres, el miedo que tenían sumado a la penumbra que había invadido la ciudad, hacía que la habitación parezca más oscura y tenebrosa.
-Termina ya…- suplico Kamaru mientras miraba el eclipse que se había detenido.
-¿Qué sucede, hermano? El eclipse se detuvo.- dijo Otoko a su hermano mirándolo fijamente.
-Tranquilízate…todo volverá a la normalidad en unos minutos, ya verás.- tranquilizo el otro a su hermano mientras sus ojos grises se humedecían.
Inesperadamente, alguien toco la puerta de su casa fuertemente.
-Voy a abrir- dijo Kamaru al mismo tiempo que se paraba rápidamente, como si realmente quisiera ir.
-No, esta oscuro, además, ese mensaje…- no termino de hablar el otro.
Bajo las escaleras lentamente, cada vez menos seguro de lo que hacía.
Vuelven a golpear la puerta, Kamaku estaba cada vez más cerca de su objetivo.
Ya había llegado a la puerta cuando una vez más, golpearon la puerta, se acercó un poco más y giró el pestillo…
El chico fue abriendo lentamente la puerta, sin ninguna seguridad de lo que hacía. De repente, una gran fuerza, proveniente del otro lado de la puerta empujo la misma violentamente. El chico salió impactado y golpeo su cabeza contra la escalera bruscamente dejándolo prácticamente inconsciente. El chico paso la mano por su cabeza y se encontró con una gran cantidad de sangre que teñía su negra cabellera.
-¿Qué es esa fuerza?- se pregunto Kamaru sin quitar la vista de esa puerta que permanecía intacta.
Una pequeña llama empezó a salir por detrás de la puerta, iban consumiendo todo lo que aparecía en su camino.
-Hermano, que sucede- grito Otoko y al ver semejante cosa corrió espantado hacia su cuarto.
-No puedo dejar solo a mi hermano, pero no tengo alternativa- pensó al mismo tiempo que rompió a llorar.
Las llamas seguían consumiendo la casa, parte por parte, mueble por mueble, adorno por adorno.
La puerta se siguió abriendo, hasta que salió una criatura. No podía distinguirse mucho pese a las llamas que lo rodeaban, tanto a el como a la casa entera, pero sus brazos largos y su cara desformada realmente aterrorizaban. No tenía nada de cabello, unas garras puntiagudas salían de sus manos y pies y un fuerte olor a azufre salía de todo su cuerpo.
La criatura se acercó a Kamaru, se paro delante de chico, menciono unas palabras extrañas en un tono de voz muy bajo, pero no era una voz común y corriente, era una voz que penetraba en los oídos de las personas que lo escuchaban, una voz grave, pero a la vez leve. Kamaru intento pararse, pero había perdido una gran cantidad de sangre pese al golpe en la cabeza.
El otro, que permanecía intacto, se acerco aun mas al chico, volvió a hablar extraño y al poner una mano sobre su pecho, le arranco el corazón del cuerpo con sus afiladas garras.
En menos de un minuto, las llamas habían invadido completamente la casa, y el cadáver seguía ahí sumergido en un charco de sangre.
Okoto, que aun se encontraba en el cuarto, decidió bajar las escaleras.
-¿Dónde estas, hermano?- grito a viva voz.
El chico quedo impactado al ver la casa entera en llamas, pero más que nada, el cuerpo de su hermano, tendido en el suelo, rodeado de sangre.
El chico se puso a llorar delante del cadáver desconsoladamente, mientras la casa permanecía en llamas.
-¿Qué eres? ¿Por qué mataste a mi hermano?- le pregunto el chico mientras lo miraba fijamente.
Aquel ser, solo pudo responder con una palabra, seguramente sería una se las pocas palabras que sabía pronunciar:
-Demonio…-
El demonio, continuando con su labor, se acercó nuevamente al cadáver, colocó su mano sobre el mismo y un aura azul empezó a rodearlos como si estuviera extrayendo algo. Terminada su labor, entre más llamas desapareció en un abrir y cerrar de ojos dejando un potente olor a azufre.
El tiempo ha pasado. Ahora, Kamaru, se encuentra en una especie de barca en un caudaloso río. El bote, lleno de averíos, era un tanto pequeño, el chico, apenas lograba entrar, acurrucado entre las tablas de madera, deterioradas por el agua.
Adelante, manejando el bote, se encontraba una osamenta, cubierta con una capa negra.
-¿Qué?- susurró el chico mientras tocaba su pecho.
-Despertó el elegido- dijo el otro mientras se daba vuelta para observarlo.
-¿Qué? ¿Elegido de qué?- dijo el chico, muy confundido.
Desde lejos, muchos de aquellos demonios lo miraban fijamente, como si lo odiaran o estuvieran esperado su llegada.
-¿Qué son esos? Son iguales al que me atacó- preguntó
El otro hizo un silencio…
De repente, la barca empezó a frenar, al parecer, ya habían llegado a su destino.
Del otro lado del río, se encontraban otros tres demonios, pero eran diferentes, tenían dos alas que salían por detrás de sus brazos, y una cola larga que terminaba en una punta.
La barca se detuvo finalmente, los tres demonios permanecían quietos mientras miraban a Kamaru fijamente.
-Ven rápido- dijo el primero de los demonios.
Kamaru bajo de la barca y se paró en frente de el otro.
-Bienvenido.
Listo, eso fue todo.
Espero que les haya gustado.
Ya lo había intentado una vez, pero me aburrió la idea y lo abandone, pero este me gusta más asi que seguramente lo siga.
Aca la evaluación:
Spoiler
Puntos a evaluar:
1. El tema del fic y su trama – 14/15 puntos
2. La gramática, ortografía y estructura de la escritura – 22/25 puntos
3. La madurez del fic – 5/10 puntos
4. El desarrollo del fic, es decir, la forma de expresar del autor – 16/20 puntos
5. Apoyo visual (Si es que lo tiene, es decir, opcional) - 0/5 puntos.
Puntaje total: 57/70 (Siendo 40 el mínimo)
Conclusión: Fan fiction aceptado. Felicidades! ^^
Comentarios: Sigue así, vas por un excelente camino.
1. El tema del fic y su trama – 14/15 puntos
2. La gramática, ortografía y estructura de la escritura – 22/25 puntos
3. La madurez del fic – 5/10 puntos
4. El desarrollo del fic, es decir, la forma de expresar del autor – 16/20 puntos
5. Apoyo visual (Si es que lo tiene, es decir, opcional) - 0/5 puntos.
Puntaje total: 57/70 (Siendo 40 el mínimo)
Conclusión: Fan fiction aceptado. Felicidades! ^^
Comentarios: Sigue así, vas por un excelente camino.
Ahora el fic. Espero que les guste n.n
Spoiler
El pregonero de Deidades
Introducción:
Sucedió en un día hermoso, en verano, eran aproximadamente las tres de la tarde, sin embargo, el cielo estaba completamente oscuro, la noche del eclipse solar había llegado. La luna fue tapando lentamente al sol dejando la ciudad en una espesa penumbra que les llevaba a una noche inevitable.
Kamaru, se encontraba en su casa con su hermano pequeño de cinco años, apenas unos once años menor, Otoko, si bien no le asustaba todo eso de los eclipses, tampoco le agradaban demasiado, tanto a el como a su hermano.
Su personalidad, tan sobre protectora para con sus seres queridos, le impedía separarse de su hermano y tenía que protegerlo cueste lo que cueste, incluso arriesgando su vida.
El eclipse se completo finalmente, la oscuridad era peor que lo esperado, una noche de las peores no tenía comparación con esta.
-Ya pasará- dijo a su hermano mientras pasaba la mano por su espalda.
El tiempo parecía no correr, las cosas suelen pasar lentamente cuando no las quieres.
Luego de 5 minutos, la luz empezó a entrar lentamente, el eclipse se estaba deshaciendo y el día volviendo a la normalidad.
En eso, el celular de Kamaru empezó a sonar.
-¡Que raro! Un mensaje…- dijo mientras se disponía a leerlo, un tanto extrañado.
No alcanzaron cinco segundos luego de leer el mensaje para que el chico deje caer su teléfono, agarre a su hermano y salga corriendo hacia un lugar más seguro dentro de la casa. Pero… ¿Qué leyó el chico en su celular que lo hizo huir espantado?
Los hermanos se escondieron en el cuarto de sus padres, el miedo que tenían sumado a la penumbra que había invadido la ciudad, hacía que la habitación parezca más oscura y tenebrosa.
-Termina ya…- suplico Kamaru mientras miraba el eclipse que se había detenido.
-¿Qué sucede, hermano? El eclipse se detuvo.- dijo Otoko a su hermano mirándolo fijamente.
-Tranquilízate…todo volverá a la normalidad en unos minutos, ya verás.- tranquilizo el otro a su hermano mientras sus ojos grises se humedecían.
Inesperadamente, alguien toco la puerta de su casa fuertemente.
-Voy a abrir- dijo Kamaru al mismo tiempo que se paraba rápidamente, como si realmente quisiera ir.
-No, esta oscuro, además, ese mensaje…- no termino de hablar el otro.
Bajo las escaleras lentamente, cada vez menos seguro de lo que hacía.
Vuelven a golpear la puerta, Kamaku estaba cada vez más cerca de su objetivo.
Ya había llegado a la puerta cuando una vez más, golpearon la puerta, se acercó un poco más y giró el pestillo…
Capitulo Nº1: ¿Muerte temprana?
El chico fue abriendo lentamente la puerta, sin ninguna seguridad de lo que hacía. De repente, una gran fuerza, proveniente del otro lado de la puerta empujo la misma violentamente. El chico salió impactado y golpeo su cabeza contra la escalera bruscamente dejándolo prácticamente inconsciente. El chico paso la mano por su cabeza y se encontró con una gran cantidad de sangre que teñía su negra cabellera.
-¿Qué es esa fuerza?- se pregunto Kamaru sin quitar la vista de esa puerta que permanecía intacta.
Una pequeña llama empezó a salir por detrás de la puerta, iban consumiendo todo lo que aparecía en su camino.
-Hermano, que sucede- grito Otoko y al ver semejante cosa corrió espantado hacia su cuarto.
-No puedo dejar solo a mi hermano, pero no tengo alternativa- pensó al mismo tiempo que rompió a llorar.
Las llamas seguían consumiendo la casa, parte por parte, mueble por mueble, adorno por adorno.
La puerta se siguió abriendo, hasta que salió una criatura. No podía distinguirse mucho pese a las llamas que lo rodeaban, tanto a el como a la casa entera, pero sus brazos largos y su cara desformada realmente aterrorizaban. No tenía nada de cabello, unas garras puntiagudas salían de sus manos y pies y un fuerte olor a azufre salía de todo su cuerpo.
La criatura se acercó a Kamaru, se paro delante de chico, menciono unas palabras extrañas en un tono de voz muy bajo, pero no era una voz común y corriente, era una voz que penetraba en los oídos de las personas que lo escuchaban, una voz grave, pero a la vez leve. Kamaru intento pararse, pero había perdido una gran cantidad de sangre pese al golpe en la cabeza.
El otro, que permanecía intacto, se acerco aun mas al chico, volvió a hablar extraño y al poner una mano sobre su pecho, le arranco el corazón del cuerpo con sus afiladas garras.
En menos de un minuto, las llamas habían invadido completamente la casa, y el cadáver seguía ahí sumergido en un charco de sangre.
Okoto, que aun se encontraba en el cuarto, decidió bajar las escaleras.
-¿Dónde estas, hermano?- grito a viva voz.
El chico quedo impactado al ver la casa entera en llamas, pero más que nada, el cuerpo de su hermano, tendido en el suelo, rodeado de sangre.
El chico se puso a llorar delante del cadáver desconsoladamente, mientras la casa permanecía en llamas.
-¿Qué eres? ¿Por qué mataste a mi hermano?- le pregunto el chico mientras lo miraba fijamente.
Aquel ser, solo pudo responder con una palabra, seguramente sería una se las pocas palabras que sabía pronunciar:
-Demonio…-
El demonio, continuando con su labor, se acercó nuevamente al cadáver, colocó su mano sobre el mismo y un aura azul empezó a rodearlos como si estuviera extrayendo algo. Terminada su labor, entre más llamas desapareció en un abrir y cerrar de ojos dejando un potente olor a azufre.
El tiempo ha pasado. Ahora, Kamaru, se encuentra en una especie de barca en un caudaloso río. El bote, lleno de averíos, era un tanto pequeño, el chico, apenas lograba entrar, acurrucado entre las tablas de madera, deterioradas por el agua.
Adelante, manejando el bote, se encontraba una osamenta, cubierta con una capa negra.
-¿Qué?- susurró el chico mientras tocaba su pecho.
-Despertó el elegido- dijo el otro mientras se daba vuelta para observarlo.
-¿Qué? ¿Elegido de qué?- dijo el chico, muy confundido.
Desde lejos, muchos de aquellos demonios lo miraban fijamente, como si lo odiaran o estuvieran esperado su llegada.
-¿Qué son esos? Son iguales al que me atacó- preguntó
El otro hizo un silencio…
De repente, la barca empezó a frenar, al parecer, ya habían llegado a su destino.
Del otro lado del río, se encontraban otros tres demonios, pero eran diferentes, tenían dos alas que salían por detrás de sus brazos, y una cola larga que terminaba en una punta.
La barca se detuvo finalmente, los tres demonios permanecían quietos mientras miraban a Kamaru fijamente.
-Ven rápido- dijo el primero de los demonios.
Kamaru bajo de la barca y se paró en frente de el otro.
-Bienvenido.
Listo, eso fue todo.
Espero que les haya gustado.
TSCHÜSS!
DEAL WITH IT












Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.












