Pokemon, Las Ruinas del Sur
Hola gente!!
Akí esta mi fic, espero que les guste!!
.
Comenten y muy pronto colocare el siguiente cap
!
Nos vemos!!!
Akí esta mi fic, espero que les guste!!
Spoiler
Puntos a evaluar:
1. El tema del fic y su trama – 13/15 puntos
2. La gramática, ortografía y estructura de la escritura – 19/25 puntos
3. La madurez del fic – 5/10 puntos
4. El desarrollo del fic, es decir, la forma de expresar del autor – 12/20 puntos
5. Apoyo visual (Si es que lo tiene, es decir, opcional) - 0/5 puntos.
Puntaje total: 49/70 (Siendo 40 el mínimo)
Conclusión: Fan fiction aprovado. Felicidades!! ^^
Comentarios: Cuida que tu fiction no se transofrme en un guión de teatro
1. El tema del fic y su trama – 13/15 puntos
2. La gramática, ortografía y estructura de la escritura – 19/25 puntos
3. La madurez del fic – 5/10 puntos
4. El desarrollo del fic, es decir, la forma de expresar del autor – 12/20 puntos
5. Apoyo visual (Si es que lo tiene, es decir, opcional) - 0/5 puntos.
Puntaje total: 49/70 (Siendo 40 el mínimo)
Conclusión: Fan fiction aprovado. Felicidades!! ^^
Comentarios: Cuida que tu fiction no se transofrme en un guión de teatro
Spoiler
Prólogo
Gotas de sudor y sangre caían al piso.
—¡¿Quién eres tú?!
Malherido y de rodillas, preguntaba desesperado, mientras el pokémon que se encontraba a unos centímetros de donde estaba, le sonreía malévolamente. Su aspecto demoniaco y el frío estremecedor que se sentía con su sola presencia provocaban un escalofrío aterrador.
A metros del lugar, un auto ardía en llamas. Una gran ola de humo se dispersaba por todo el cielo estrellado y el calor que se sentía, era insoportable.
—Eso a ti no te importa —le dijo una fría voz cerca de ahí—. Tienes algo que no te pertenece, será mejor que lo entregues ahora mismo, o las cosas se pondrán peores.
El malherido se estremeció.
—No sé de qué me hablas.
—Oh, ¿en serio? —habló el extraño en tono burlesco—. Entonces, ¿por qué estabas huyendo de la ciudad?
—¡Desgraciado! —lo insultó en tono desafiante—. ¡Estaba huyendo de criminales como tú!
—¿Criminal, yo?, ¡por favor!, te has ganado la simpatía de esta ciudad, sin saber cuál es tu verdadera cara ¡asesino!
—¡Cállate!
El malherido sacó un revólver de su casaca y apuntó directamente a la figura que estaba al frente. Ignorando al pokémon por completo, soltó un disparo.
La bala fue directamente al cuerpo del extraño, pero antes que pudiese llegar, la bala se detuvo. Flotó en el aire por unos segundos y luego cayó al piso. Esto hizo que el responsable del disparo se aterrorizara.
—Como pu….
—Y encima eres cobarde —lo cortó—. Debería matarte ahora mismo.
El malherido empezó a retroceder. Respiraba rápidamente a tiempo que fijaba su mirada en el sujeto que lo amenazaba. Intentaba ver su rostro a toda costa, pero la capucha negra que tenia puesta en la cabeza, impedía que le viese parte de la cara.
—No……no puedes, no te atreverías…….si me matas, la policía te buscaría y te meterían a la cárcel. Tu eres un muchacho listo ¿cierto?, no……¡no cometas estupideces!
—¿En serio? —preguntó burlándose —. Con que la cárcel, qué te parece si lo averiguamos. Usa bola sombra.
El pokémon juntó sus manos. En medio, una bola oscura apareció.
—¡No, espera! —exclamó desesperado, alzando la mano en señal de detención.
—Es increíble que le tengas tanto miedo a la muerte, no quieres que te mate, ¿colaboraras entonces?
Sus amenazas iban en serio. Aun temblando de miedo, el malherido apretó los dientes, encolerizado. Se dio cuenta entonces, que si no hacia lo que le decía, iba a morir.
—De….acuerdo —dijo rendido—. Tómalo……aquí lo tienes.
Tomó algo de su bolsillo derecho del pantalón, era algo envuelto en un trapo. El pokémon cogió el paquete y se lo dio a su amo.
—No te muevas —le dijo, mientras examinaba lo que tenía en las manos —. Bien, bien, has sido muy obediente asi que no te matare, pero, nunca te prometí dejarte consiente ¿verdad?
El sujeto de la voz fría soltó una diabólica sonrisa.
—Que has……
—¡Psíquico!
El pokémon movió sus manos de una manera inusual, en forma circular, luego las agitó hacia adelante con fuerza y una especie de energía golpeó al herido. El ataque lo embistió con fuerza y chocó contra un muro cerca de ahí. Parecía estar inconsciente, y además le maneaba un hilo de sangre de la cabeza.
—Agradece que no te haya matado —musitó—. Es todo, vámonos.
Pero cuando creyó que las cosas habían terminado, oyó a lo lejos, ulular a las patrullas policiales que iban a gran velocidad al lugar donde había ocurrido el ataque.
—¿La policía? —Preguntó sorprendido—. ¿Cómo rayos se enteraron que estábamos aquí?
Las patrullas llegaron. Se detuvieron y los policías bajaron con armas en mano. Un arcanime y muchos growlithe los acompañaban.
—¡Está bajo arresto! —Exclamó la Teniente—. ¡Quédese quieto y ponga las manos alto?
El extraño no se movió. Solo se quedó mirando fijamente a todos los que lo rodeaban.
—Genial —dijo—. No tengo tiempo para jugar con ustedes. Oye Jenny ¿Por qué no me dejas ir mejor y te ahorras todo este alboroto?
—¡Cállate y obedece! —le respondió.
—Si eso quieres…… ¡Elévalos ahora!
—No dejen que ataque ¡lanzallamas ahora!
Fue muy tarde para responder el ataque. El pokémon alargó un brazo hacia los que tenía al frente. Sus ojos se tornaron blancos y, al momento, policías y pokémons comenzaron a flotar en el aire.
Imposibilitados de cualquier movimiento, solo se podía oír quejidos y murmuraciones.
—¡Y ahora arrójalos con fuerza!
Dicho y hecho, el pokémon movió su brazo con dirección al piso. Todos cayeron de golpe. Muchos quedaron inconscientes. El golpe había sido devastador.
—Duerme a los que quedan.
El pokémon lanzó otro ataque a todos los que estaban ahí. Los que aun estaban consientes, incapaces de huir de ataque, cayeron desmayados.
¡Pump!
El sonido de otra bala se adueño del lugar. La teniente, con la poca fuerza que le quedaba, había disparado. La bala se dirigió rápidamente al pokémon, pero debido a su cuerpo gaseoso, solo lo traspasó. La bala siguió su rumbo hacia el amo del pokémon. Pero, curiosamente, la bala se quedó quieta a unos centímetros de él, como había pasado antes. Momento después, la bala cayó al piso.
Los ojos de la teniente mostraban asombro.
—¿Cómo has….
—…Podido?—le interrumpió bruscamente—. Mi pokémon no solo sabe ataques fantasmas, también puede hacer ataques psíquicos.
Efectivamente, las balas habían fallado, debido a la energía psíquica que transmitía el pokémon.
—No puede……ser—dijo muy débil.
—Bien Jenny, hiciste un buen trabajo pero….fallaste, chaito.
Y con un gesto irónico de despedida con las manos, el encapuchado y su pokémon comenzaron a caminar tranquilamente, poco a poco se fueron alejando del lugar.
—No…permitiré que….—No pudo terminar de hablar, la teniente cayó desmayada al piso.
El extraño seguía caminando, sin embargo, una voz lo detuvo:
—Bravo, bravo —dijo alguien, aplaudiendo lentamente—. Bonita actuación la de ahí, pero……¿ningún muerto?, que decepción.
—Tú llamaste a la policía, ¿no es asi?
—Sí —dijo la primera voz— Los llame por dos razones, la primera fue porque pensé que sería divertido ver cómo te enfrentabas a los famosos guardianes de la ley y el orden, pero, han caído tan rápido.
—¿Qué haces tú aquí? —preguntó la segunda voz enojada.
—Vine a ver con mis propios ojos cómo te desasías del alcalde. Escuché el rumor que ibas tras él, supuse que el muy cobarde huiría del lugar. Este puente es el único punto de salida, así que estuve aquí viendo todo lo que hacías. Déjame decirte que fue divertido como mandaste a volar al auto junto con él y luego salió arrastrándose ¡Nuestro alcalde arrastrándose! Pero qué pena que lo hayas dejado vivo.
—Si solo viniste para eso ¡lárgate! —Había un tono de amenaza en la segunda voz—. No estoy de humor para estupideces.
—Veo que estas alterado, supongo que....
—Te lo digo en serio—lo cortó—. ¡Lárgate!
—Está bien, veo que hablas en serio—la primera voz cambió su tono divertido a serio— Vine para decirte algo importante.
—¿Qué cosa? —preguntó malhumorado.
—Han asesinado a Odario.
—¿Asesinado? —Había un tono de sorpresa y temor en la segunda voz—. ¿Cómo así? ¿Qué fue lo que pasó?
—Lo acaban de encontrar muerto, en su misma casa. Tiene heridas y cortes en todo el cuerpo, y su pokémon…..parece que corrió el mismo destino.
—No puede…….¡Maldita sea! —se lamentó—. ¿Y su hija?, no me digas que……
—No te preocupes, ella está bien.
—Menos mal —suspiro de alivio—. Seguramente fueron los Neo, nunca creí que fueran capaces de hacer eso.
—Te equivocas, no fueron ellos.
—¿No fueron ellos?
—Han comenzado a moverse de nuevo.
—No me digas que.....
—Me temo que sí. Lograste hacer todo lo que tenías que hacer aquí. Seguramente te perseguirán si no huyes. Pero antes de eso, necesito que me ayudes en algo.
—Ya entiendo la segunda razón de porque los llamaste.
—Tenemos que dejar una pista.
Al día siguiente, las noticias no dejaban de llegar a todos los rincones de la ciudad; la gente estaba conmovida y no podían creer lo que había ocurrido:
Su querido alcalde había sido encontrado gravemente herido y varios policías cerca estaban casi en ese mismo estado, y lo peor de todo fue que, la embajada de Kanto aún ardía en llamas y, su embajador, Odario Yukairo, lo habían asesinado.
Así fue como inició todo……
Continuará......
Gotas de sudor y sangre caían al piso.
—¡¿Quién eres tú?!
Malherido y de rodillas, preguntaba desesperado, mientras el pokémon que se encontraba a unos centímetros de donde estaba, le sonreía malévolamente. Su aspecto demoniaco y el frío estremecedor que se sentía con su sola presencia provocaban un escalofrío aterrador.
A metros del lugar, un auto ardía en llamas. Una gran ola de humo se dispersaba por todo el cielo estrellado y el calor que se sentía, era insoportable.
—Eso a ti no te importa —le dijo una fría voz cerca de ahí—. Tienes algo que no te pertenece, será mejor que lo entregues ahora mismo, o las cosas se pondrán peores.
El malherido se estremeció.
—No sé de qué me hablas.
—Oh, ¿en serio? —habló el extraño en tono burlesco—. Entonces, ¿por qué estabas huyendo de la ciudad?
—¡Desgraciado! —lo insultó en tono desafiante—. ¡Estaba huyendo de criminales como tú!
—¿Criminal, yo?, ¡por favor!, te has ganado la simpatía de esta ciudad, sin saber cuál es tu verdadera cara ¡asesino!
—¡Cállate!
El malherido sacó un revólver de su casaca y apuntó directamente a la figura que estaba al frente. Ignorando al pokémon por completo, soltó un disparo.
La bala fue directamente al cuerpo del extraño, pero antes que pudiese llegar, la bala se detuvo. Flotó en el aire por unos segundos y luego cayó al piso. Esto hizo que el responsable del disparo se aterrorizara.
—Como pu….
—Y encima eres cobarde —lo cortó—. Debería matarte ahora mismo.
El malherido empezó a retroceder. Respiraba rápidamente a tiempo que fijaba su mirada en el sujeto que lo amenazaba. Intentaba ver su rostro a toda costa, pero la capucha negra que tenia puesta en la cabeza, impedía que le viese parte de la cara.
—No……no puedes, no te atreverías…….si me matas, la policía te buscaría y te meterían a la cárcel. Tu eres un muchacho listo ¿cierto?, no……¡no cometas estupideces!
—¿En serio? —preguntó burlándose —. Con que la cárcel, qué te parece si lo averiguamos. Usa bola sombra.
El pokémon juntó sus manos. En medio, una bola oscura apareció.
—¡No, espera! —exclamó desesperado, alzando la mano en señal de detención.
—Es increíble que le tengas tanto miedo a la muerte, no quieres que te mate, ¿colaboraras entonces?
Sus amenazas iban en serio. Aun temblando de miedo, el malherido apretó los dientes, encolerizado. Se dio cuenta entonces, que si no hacia lo que le decía, iba a morir.
—De….acuerdo —dijo rendido—. Tómalo……aquí lo tienes.
Tomó algo de su bolsillo derecho del pantalón, era algo envuelto en un trapo. El pokémon cogió el paquete y se lo dio a su amo.
—No te muevas —le dijo, mientras examinaba lo que tenía en las manos —. Bien, bien, has sido muy obediente asi que no te matare, pero, nunca te prometí dejarte consiente ¿verdad?
El sujeto de la voz fría soltó una diabólica sonrisa.
—Que has……
—¡Psíquico!
El pokémon movió sus manos de una manera inusual, en forma circular, luego las agitó hacia adelante con fuerza y una especie de energía golpeó al herido. El ataque lo embistió con fuerza y chocó contra un muro cerca de ahí. Parecía estar inconsciente, y además le maneaba un hilo de sangre de la cabeza.
—Agradece que no te haya matado —musitó—. Es todo, vámonos.
Pero cuando creyó que las cosas habían terminado, oyó a lo lejos, ulular a las patrullas policiales que iban a gran velocidad al lugar donde había ocurrido el ataque.
—¿La policía? —Preguntó sorprendido—. ¿Cómo rayos se enteraron que estábamos aquí?
Las patrullas llegaron. Se detuvieron y los policías bajaron con armas en mano. Un arcanime y muchos growlithe los acompañaban.
—¡Está bajo arresto! —Exclamó la Teniente—. ¡Quédese quieto y ponga las manos alto?
El extraño no se movió. Solo se quedó mirando fijamente a todos los que lo rodeaban.
—Genial —dijo—. No tengo tiempo para jugar con ustedes. Oye Jenny ¿Por qué no me dejas ir mejor y te ahorras todo este alboroto?
—¡Cállate y obedece! —le respondió.
—Si eso quieres…… ¡Elévalos ahora!
—No dejen que ataque ¡lanzallamas ahora!
Fue muy tarde para responder el ataque. El pokémon alargó un brazo hacia los que tenía al frente. Sus ojos se tornaron blancos y, al momento, policías y pokémons comenzaron a flotar en el aire.
Imposibilitados de cualquier movimiento, solo se podía oír quejidos y murmuraciones.
—¡Y ahora arrójalos con fuerza!
Dicho y hecho, el pokémon movió su brazo con dirección al piso. Todos cayeron de golpe. Muchos quedaron inconscientes. El golpe había sido devastador.
—Duerme a los que quedan.
El pokémon lanzó otro ataque a todos los que estaban ahí. Los que aun estaban consientes, incapaces de huir de ataque, cayeron desmayados.
¡Pump!
El sonido de otra bala se adueño del lugar. La teniente, con la poca fuerza que le quedaba, había disparado. La bala se dirigió rápidamente al pokémon, pero debido a su cuerpo gaseoso, solo lo traspasó. La bala siguió su rumbo hacia el amo del pokémon. Pero, curiosamente, la bala se quedó quieta a unos centímetros de él, como había pasado antes. Momento después, la bala cayó al piso.
Los ojos de la teniente mostraban asombro.
—¿Cómo has….
—…Podido?—le interrumpió bruscamente—. Mi pokémon no solo sabe ataques fantasmas, también puede hacer ataques psíquicos.
Efectivamente, las balas habían fallado, debido a la energía psíquica que transmitía el pokémon.
—No puede……ser—dijo muy débil.
—Bien Jenny, hiciste un buen trabajo pero….fallaste, chaito.
Y con un gesto irónico de despedida con las manos, el encapuchado y su pokémon comenzaron a caminar tranquilamente, poco a poco se fueron alejando del lugar.
—No…permitiré que….—No pudo terminar de hablar, la teniente cayó desmayada al piso.
El extraño seguía caminando, sin embargo, una voz lo detuvo:
—Bravo, bravo —dijo alguien, aplaudiendo lentamente—. Bonita actuación la de ahí, pero……¿ningún muerto?, que decepción.
—Tú llamaste a la policía, ¿no es asi?
—Sí —dijo la primera voz— Los llame por dos razones, la primera fue porque pensé que sería divertido ver cómo te enfrentabas a los famosos guardianes de la ley y el orden, pero, han caído tan rápido.
—¿Qué haces tú aquí? —preguntó la segunda voz enojada.
—Vine a ver con mis propios ojos cómo te desasías del alcalde. Escuché el rumor que ibas tras él, supuse que el muy cobarde huiría del lugar. Este puente es el único punto de salida, así que estuve aquí viendo todo lo que hacías. Déjame decirte que fue divertido como mandaste a volar al auto junto con él y luego salió arrastrándose ¡Nuestro alcalde arrastrándose! Pero qué pena que lo hayas dejado vivo.
—Si solo viniste para eso ¡lárgate! —Había un tono de amenaza en la segunda voz—. No estoy de humor para estupideces.
—Veo que estas alterado, supongo que....
—Te lo digo en serio—lo cortó—. ¡Lárgate!
—Está bien, veo que hablas en serio—la primera voz cambió su tono divertido a serio— Vine para decirte algo importante.
—¿Qué cosa? —preguntó malhumorado.
—Han asesinado a Odario.
—¿Asesinado? —Había un tono de sorpresa y temor en la segunda voz—. ¿Cómo así? ¿Qué fue lo que pasó?
—Lo acaban de encontrar muerto, en su misma casa. Tiene heridas y cortes en todo el cuerpo, y su pokémon…..parece que corrió el mismo destino.
—No puede…….¡Maldita sea! —se lamentó—. ¿Y su hija?, no me digas que……
—No te preocupes, ella está bien.
—Menos mal —suspiro de alivio—. Seguramente fueron los Neo, nunca creí que fueran capaces de hacer eso.
—Te equivocas, no fueron ellos.
—¿No fueron ellos?
—Han comenzado a moverse de nuevo.
—No me digas que.....
—Me temo que sí. Lograste hacer todo lo que tenías que hacer aquí. Seguramente te perseguirán si no huyes. Pero antes de eso, necesito que me ayudes en algo.
—Ya entiendo la segunda razón de porque los llamaste.
—Tenemos que dejar una pista.
Al día siguiente, las noticias no dejaban de llegar a todos los rincones de la ciudad; la gente estaba conmovida y no podían creer lo que había ocurrido:
Su querido alcalde había sido encontrado gravemente herido y varios policías cerca estaban casi en ese mismo estado, y lo peor de todo fue que, la embajada de Kanto aún ardía en llamas y, su embajador, Odario Yukairo, lo habían asesinado.
Así fue como inició todo……
Continuará......
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