Bueno acá les dejo el cap 4 aunque lo divido en 2 porque esta vez sí lo voy a hacer un poco largo aunque ya verán porque xD.
Spoiler
Capítulo 4 “¡¿El guardián legendario!?
El joven que había presenciado la caída brutal del pokémon junto a la niña que lo acompañaba se acercó para visualizar mejor.
-Gallade, parece que tenemos compañía-dijo.
-Gall Gall-respondió su pokémon.
-No perdamos más tiempo y llevémosla a la cabaña- dijo.
-Gaall Galaad- respondió.
Acto seguido, el joven y su bello Gallade, alzaron tanto a Ayi como a Pidgeot encaminándose hacia la cabaña perdiéndose en el horizonte…
El bosque (lleno de follaje verde, árboles y pinos) parecía una cueva disfrazada.
Sus árboles altos y robustos estaban llenos de ramas y cubiertos de muchas hojas aparentaban ser un túnel. Sus pinos se destacaban por presentar un color poco común, si bien eran verdes cambiaban de color cada vez que un extraño se aparecía.
-Estamos cerca- dijo el joven misterioso entrando al túnel.
-Gall Gall- respondió el pokémon.
-Sé que piensas lo mismo que yo- dijo.
El túnel que parecía nunca acabar era muy largo tenía una única entrada y a lo largo del trayecto varios caminos a seguir. Si no se iba por los indicados volvía nuevamente al bosque haciéndose así un laberinto interminable…
Este muchacho de estatura alta, cabello corto y ojos color marrón café vestía una ropa poco común. Llevaba puesta una capa larga color azul petróleo la cual en sus extremos tenía unos picos, unas botas largas color marrón oscuro, guantes largos de un marrón claro y por último un sombrero de ala del mismo color que la capa y con dibujo bastante peculiar.
Caminando y caminando por el túnel este joven sabía perfectamente cómo llegar al final del mismo ¿Acaso vivió desde siempre en el bosque y por eso sabía todo el recorrido? ¿Pudo saberlo porque alguien se lo dijo?
Nadie hasta ese entonces podía responder a esas preguntas, aunque con la llegada de nuestra amiga Ayi quizás cambie todo…
-Bien amigo… hemos llegado- dijo saliendo del túnel con satisfacción.
-Gall Gallade- respondió.
El joven y su pokémon tenían ante sus ojos un bellísimo lago de agua muy cristalina rodeado de mucho verde y cerca de éste (lago) una pequeña cabaña no muy grande y tampoco era muy alta por su aspecto parecía ser construida con los troncos de los árboles que se encontraban allí.
-Entremos- dijo dirigiéndose en dirección a la cabaña y abriendo la puerta.
La casa no era muy grande más bien era pequeña pero muy acogedora.
Tenía una pequeña cocina, una mesa, un baño y a su izquierda dos camas. En una de las paredes estaba colgado un retrato de él junto a un Lucario y Gallade.
-Gallade, acuéstalos- ordenó.
-Gall, Gallaad-respondió y enseguida los acostó en las camas.
Mientras el pokémon acostaba con mucho cuidado al pájaro y a la muchacha, Demian buscaba las medicinas que se encontraban en un pequeño mueble al lado de las camas.
-Espérame un poco ¿quieres?- dijo buscando dentro del mueble la cura y otras cosas-Los encontré- sacando su botiquín de primeros auxilios- Gall ya tengo el equipo de emergencias, pero antes, ya sabes lo que debes hacer- dijo mirándolo fijamente.
Ambos se acercaron hacia Ayi y Pidgeot quienes estaban totalmente heridos e inconscientes debido a su fuerte caída…Gallade se acercó a la jovencita y con su ataque psíquico hizo aparecer una imagen que mostraba lo ocurrido previo a su descenso brutal. Se podía observar perfectamente a los 6 jóvenes (Drako, Eater, Gouka, Mystic, Psycho y Ayi) y al demonio (Miracle) volando en el aire.
-Una batalla contra Miracle ¿eh? Interesante…-dijo Demian- Gracias Gallade.
-Gall Gaaaaaall- respondió dejando desaparecer la imagen visualizada.
-Ahora sí, curémoslos- dijo Demian agarrando del botiquín vendas, alcohol, etc.
Sin embargo antes de que pudieran empezar a sanarlos, Ayi abrió sus ojos repentinamente, no entendía nada de lo que estaba sucediendo y esto la llevó a preguntar:
-¿Dónde estamos?-
-Este es mi refugio- respondió Demian.
-Y ¿Tú quién eres?- preguntó Ayi desconcertada.
-Demian- respondió el muchacho- ¿No te acuerdas de nada?- preguntó.
-Sólo recuerdo que estabamos volando- respondió.
-Lo único que puedo decirte es que has caído con tu pájaro muchos metros- dijo.
-¿Cómo cuantos?- preguntó.
-Fácil 50 metros- respondió.
-¿50 metros?- respondió exaltada.
-Sí, aunque tienes suerte- respondió con frialdad.
-¿Suerte? Estoy toda herida, mi Pidgeot y yo podríamos haber muerto y aun así ¿dices que tengo suerte? ¡Estás totalmente loco!- respondió alterada.
-¡Cálmate un poco niña! Eres más irritable de lo que imaginé, deberías de estar agradecida por el simple hecho de haberte rescatado, insolente…- dijo.
-¿Acaso alguien te pidió que me recogieras de aquel bosque? ¡NO! Pues entonces déjame ir y todos contentos ¿no?- respondió seca y fríamente.
-Tienes razón vete, de todas formas nadie te encontrará- dijo Demian.
-¡Gracias por el consuelo! Hasta un animal se comporta con mejor actitud que tú- respondió Ayi enojada.
-¡Tú no eres nadie para decirme eso mocosa!- exclamó Demian.
-¿Sabes? Prefiero que me asesinen en el bosque a tener que aguantar un histérico como tú- dijo enfurecida.
-Mejor para mí… y una cosa más, si piensas largarte ¡HAZLO DE UNA MALDITA VEZ!- gritó Demian.
-¡Ya nos vamos no te preocupes!- respondió Ayi intentando levantarse de la cama.
Sus esfuerzos fueron en vano ya que su cuerpo al estar tan lastimado no le permitió demasiada movilidad y la hizo caer al suelo.
Demian al verla en el suelo se detuvo unos instantes para saber qué hacer. La discusión lo había enfurecido tanto que por poco la podría haber matado.
Gallade preocupado al ver la cara de su amo trató de calmarlo con unas palabras y una palmada en su hombro.
-Gracias amigo, tu sí que me entiendes- le dijo abrazándolo.
-Gall Gaaall- respondió sonriendo.
-Deben quedarse aquí ¿verdad?- preguntó, mirando a Ayi y a Pidgeot.
-Gaaaalll gallead- afirmó.
-Si es lo que piensas no me opondré- respondió con tranquilidad.
-Gaalll gall- dijo contento.
Ahora más calmado gracias a su pokémon, el muchacho levantó a la jovencita del suelo recostándola una vez más.
Mientras tanto Gallade salió de la cabaña en busca de leña. Aprovechando que se encontraba solo y un poco más tranquilo, comenzó a preguntarse a sí mismo que era lo que hacía la muchacha en una batalla contra Miracle ¿cómo lo había conocido? ¿quiénes eran los demás sujetos que la acompañaban?
En esos momentos sus pensamientos fueron interrumpidos por el pokémon que ingresaba con la leña.
-¿Vas a hacer fuego?- preguntó Demian.
-Gall gall- respondió.
-También ¿puedes hacer pokéchocos para Pidgeot?- preguntó.
-Gall gall- respondió.
-Gracias amigo- dijo.
Gallade con la leña en brazos se disponía a encender la chimenea y luego a la cocina.
Por su parte, Demian ahora más calmo estaba dispuesto a curarla, con vendas y alcoholes en sus manos iba a empezar con la sanación sin embargo la jovencita abrió sus ojos y no pudo evitar hablar.
-¿Dónde estoy?- preguntó adolorida y desconcertada.
-En mi guarida- respondió Demian.
-¿Pidgeot? ¿Dónde está Pidgeot?- preguntó desesperada mirando hacia todos lados.
-Tranquila, está a tu derecha- respondió señalando al ave que dormía pacíficamente.
-Gracias, por un momento creí que habíamos muerto- dijo calmada.
-¿No recuerdas nada?- preguntó Demian con asombro.
-¿Recordar? ¿Te refieres cuando estabamos volando?- respondió Ayi.
-No importa, déjalo ahí- dijo Demian. En su interior le alegró que olvidara toda esa discusión que habían tenido.
-De todas formas… ¿cómo llegamos aquí? ¿tú nos trajiste?- preguntó la jovencita.
-Sí- respondió el muchacho.
-Muchas Gracias- respondió con una sonrisa.
-De todas maneras, necesito que te cambies la ropa en ese estado no puedo curarte- dijo Demian.
-Ok- respondió Ayi.
-Vé por el pasillo que está ahí, luego giras a la derecha y verás una puerta que es el baño allí dentro tienes ropa y lo que te falte me dices- dijo Demian.
-Gracias- respondió Ayi intentando levantarse.
-¿Puedes sola?- preguntó ayudándola.
-Sí eso creo- dijo levantándose de a poco.
-Ok- respondió Demian.
Hasta el capitulo que sigue!!
Bye!!