Pokémon El Poder de los Legendarios. Parte I
Preámbulo
La historia comienza cuando dos chicos, Anxo y Frenz, viajan a la región de Kanjohoshi, uno de ellos tenía un primo hermano que vivía en ese lugar, su nombre era Danny, le pedirían el favor de hospedarse en la posada de sus padres durante su estadía en ese nuevo mundo.
Al pasar los días, los tres se hicieron muy buenos amigos y comenzaron su viaje juntos, con sus pokémons y con los que capturarían al pasar del tiempo.
¡Tres chicos, un sueño y un solo destino, convertirse en los más grandes maestros pokémons!
Capitulo I: La aventura comienza. La historia de Mew, Celebi y Jirachi
Anxo, un chico de pueblo paleta, actualmente con 11 años de edad; pero cuando tenía 8 años, su padre, el señor Wally, fue a Guyana a investigar sobre unos de los pokémons más raros ¡Mew! Casi nadie sabe sobre él, algunos piensan que es un espejismo, pues no se conocen de muchas personas que lo hayan visto.
El señor Wally logró obtener tres pelos de Mew, los cuales contenían su ADN. Él lo examinaría y lograría algo que nadie podría haber hecho, crear una replica exacta de Mew, pero… un día, el ADN de Mew ya no estaba, era casi imposible que alguien supiera que el tenía en su poder semejante descubrimiento, pero ya lo hecho estaba hecho, y solo nos queda preguntar ¿Quién habrá sido?
Pero ocurrió algo, cuando el papá de Anxo viajó desde Guyana hasta Kanto, un Pidgey lo venía siguiendo. Al llegar a casa el Pidgey seguía tras de él, Anxo pensó que su padre se lo había traído desde Guyana, y aunque aún no tenía la edad suficiente para tener un pokémon, tomó una pokébola, y lo capturó.
A la mañana siguiente, cuando sacó de la pokebola a su Pidgey, ya no era un Pidgey, era un Mudkip, esto llevó a pensar a Anxo, a su padre, a su hermano y a su Madre, que era un Ditto. Pasaron los años y cuando Anxo ya tenía 10 años de edad, fue con su padre y con su Ditto (ahora transformado en Rattata) al laboratorio del profesor Oak a escoger a su pokémon. Anxo, en su plan de ser como su hermano, eligió a un Charmander y cuando éste y Ditto se conocieron, Ditto (transformado en Rattata) comenzó brillar, tomó forma de un pokémon que nadie lo había logrado ver, un pokémon extraño, un Mew.
Todos pensaron que al día siguiente cambiaría de forma, pero no fue así. Al pasar las semanas su padre lo revisó y los datos de éste coincidían con los del ADN de los pelos de Mew que había examinado hace 2 años y que luego fueron robados.
Anxo comenzó su viaje cuando cumplió 11 años; junto con su Charmander, su Mew, y los demás pokémons que su padre y su hermano le regalaron, junto con los demás que el capturó (Pidgey y Larvitar). Decidió explorar todas las islas cercanas a Kanto, comenzando por Johto. Allí conoció a un muchacho llamado Frenz, un chico de Villa Verde, de 13 años de edad, ellos se hicieron amigos muy rápido por algo que tenían en común; hace 3 años, Frenz fue a uno de los bosques de Johto junto con su familia a pasar unos días de vacaciones y a ver pokémons nuevos. Allí encontró a un pokémon muy lindo y simpático, que era atacado por tres Linnones, Frenz no tenía pokémons para defenderlo; pero no soportaba tener que ver como era atacado esa pequeña criatura, así que se enfrentó a los linoones recibiendo una pequeña cicatriz en la cara por uno de ellos. La criatura vió lo que el niño estaba haciendo por él, y sacó fuerzas de donde no las tenía, atacando a los linoones y espantándolos del lugar.
Los días que Frenz pasó en ese bosque, fueron los más felices de su vida, todos los días se veía con la criatura, su nombre era Celebi. Siempre jugaban hasta el anochecer al “escondite”, también corrían por todo el bosque e incluso viajaban en el tiempo, una de las habilidades especiales de Celebi.
Él día de decir adiós había llegado, Frenz con lagrimas en sus ojos, se despidió de Celebi, y cuando ya estaban por la mitad del camino a casa se dieron cuenta que Celebi estaba detrás de ellos persiguiéndolos, detuvieron el carro y Frenz le preguntó a Celebi si quería irse con él, a lo que Celebi asintió con la cabeza, convirtiéndose así en el pokémon acompañante de Frenz.
Después de conocer a Celebi, Frenz quiso ir con el profesor Bill para que le diera un pokémon, él eligió a un Totodile. Celebi y Totodile se la llevaban muy bien y Frenz se dedicó a atrapar otros pokémons (Geoduge y Aipom).
Después de unos días de haber conocido a Anxo, Frenz decidió que quería viajar con éste, para convertirse en un maestro pokémon e investigarlos a la vez, pues uno de sus sueños era convertirse en un investigador pokemon.
Comenzaron yendo a Kanjohoshi, allí vivía un primo hermano de Frenz, Danny. Ellos tenían 8 años de no haberse visto, pues antes, Frenz vivía en kanjohoshi, pero se tuvieron que mudar a Johto por el trabajo de su padre. Danny, sus tíos y su prima los recibieron muy bien cuando llegaron a su finca.
Al día siguiente después de haber llegado, la madre de Danny, la señora Alva, le pidió a éste que les llevara el desayuno a su primo y a Anxo. Cuando Danny entró a la habitación se sorprendió al ver que ahí adentro estaban un Celebi y un Mew, pues Anxo y Frenz siempre los tenían fuera de la pokébola, excepto el día en que llegaron a Kanjohoshi porque no querían llamar la atención; pero esta vez Danny los tomó por sorpresa al entrar al cuarto sin tocar la puerta, y a los inquilinos no les dió tiempo de meterlos en las pokébolas.
Tal vez éste accidente sirvió de algo en el futuro, porque le dió confianza a Danny de contarles a Frenz y a Anxo una historia que le ocurrió hace 3 años, justo el mismo tiempo en que Frenz conoció a Celebi y Anxo a Mew, pues Danny había conocido un pokémon que vive en el espacio, un pokémon muy raro y que muy pocas personas han visto, su nombre es Jirachi, y llegó a la vida de Danny como por arte de magia, y eso es lo que es esta pequeña y graciosa criatura, “Mágica”.
Un día, cuando Danny tenía 10 años, una especie de huevo calló en el terreno de los padres de Danny, cuando él lo recogió, el huevo comenzó a brillar y de éste nació un pokémon único, Jirachi. Él traía consigo un collar, Danny comenzó a Investigar junto con el profesor Athlur sobre este extraño pokémon, y, según la leyenda, Jirachi viene durante siete días a la Tierra y vuelve al espació durante mil años a descansar, y volvería de nuevo a comenzar esa secuencia. Con respecto al collar, se dice que durante los siete días que esta Jirachi en la Tierra, pasa una estrella fugaz todas las noches, si cuando la veas le pides un deseo al collar, se te cumplirá, solo si pides el mismo deseo durante los siete días y justo cuando aparezca la estrella fugaz.
Cuando llegó el 7mo día y Jirachi ya se tenía que marchar, una extraña fuerza lo impidió, pues lo que Danny deseó fue que Jirachi no se fuera de la Tierra y permaneciera a su lado, y como cualquier deseo que pidieras se haría realidad, este no fue la excepción y aún después de 3 años, Danny aún conserva a su Jirachi.
Después de este hecho, el padre, la madre y la hermana de Danny le regalaron de cumpleaños un Eevee, que se hizo muy buen amigo de Jirachi y poco a poco Danny empezó a capturar más pokémons (Vaporeon y Vulpix)
Toda esta historia Danny se la contó a Frenz y a Anxo. Al pasar el tiempo se hicieron muy buenos amigos y Danny se unió en su viaje pokémon. Sólo que su viaje iba a ser algo diferente, pues cuando fueron a visitar y a despedirse del profesor Athlur, él les propuso la idea de hacer que su viaje no fuera de la misma manera que el de todos, no combatirían en gimnasios sino que se encargarín de hacer misiones de cualquier tipo con ayuda de alguna persona, ganando medallas y pudiendo acceder a la liga pokémon de la misma forma que si lo hubiesen hecho yendo a gimnasios, a lo que ellos aceptaron.
Las misiones se harían en cualquier isla, ya sea Hoenn, Kanto, Johto, Shinnoh o Kanjohoshi, dependiendo de la misión. El C.I.M. (Centro Internacional de Misiones) son sus aliados, prestándoles el servicio de helicópteros privados, los viajes en barcos de isla en isla, aparatos especiales para cada misión y toda clase de pokébolas.
Como todos sabemos en cada región hay pokémons conocidos como legendarios, casi nadie sabe de ellos y hasta hay quienes piensan que no existen. Los chicos se encargaran de buscarlos, encontrarlos, atraparlos y los profesores de cada ciudad se dedicarían a estudiarlos, evitando así que el Equipo Rocket, Aqua, Magma, Galaxy o Chaxis los tomen bajo su posesión, o los hagan malvados.
Así comienza una amistad, un viaje y una meta dónde ellos darán el todo por el todo para llegar a cumplirla.
Espero que les guste, proximamente la parte dos, dejen sus comentarios
La historia comienza cuando dos chicos, Anxo y Frenz, viajan a la región de Kanjohoshi, uno de ellos tenía un primo hermano que vivía en ese lugar, su nombre era Danny, le pedirían el favor de hospedarse en la posada de sus padres durante su estadía en ese nuevo mundo.
Al pasar los días, los tres se hicieron muy buenos amigos y comenzaron su viaje juntos, con sus pokémons y con los que capturarían al pasar del tiempo.
¡Tres chicos, un sueño y un solo destino, convertirse en los más grandes maestros pokémons!
Capitulo I: La aventura comienza. La historia de Mew, Celebi y Jirachi
Anxo, un chico de pueblo paleta, actualmente con 11 años de edad; pero cuando tenía 8 años, su padre, el señor Wally, fue a Guyana a investigar sobre unos de los pokémons más raros ¡Mew! Casi nadie sabe sobre él, algunos piensan que es un espejismo, pues no se conocen de muchas personas que lo hayan visto.
El señor Wally logró obtener tres pelos de Mew, los cuales contenían su ADN. Él lo examinaría y lograría algo que nadie podría haber hecho, crear una replica exacta de Mew, pero… un día, el ADN de Mew ya no estaba, era casi imposible que alguien supiera que el tenía en su poder semejante descubrimiento, pero ya lo hecho estaba hecho, y solo nos queda preguntar ¿Quién habrá sido?
Pero ocurrió algo, cuando el papá de Anxo viajó desde Guyana hasta Kanto, un Pidgey lo venía siguiendo. Al llegar a casa el Pidgey seguía tras de él, Anxo pensó que su padre se lo había traído desde Guyana, y aunque aún no tenía la edad suficiente para tener un pokémon, tomó una pokébola, y lo capturó.
A la mañana siguiente, cuando sacó de la pokebola a su Pidgey, ya no era un Pidgey, era un Mudkip, esto llevó a pensar a Anxo, a su padre, a su hermano y a su Madre, que era un Ditto. Pasaron los años y cuando Anxo ya tenía 10 años de edad, fue con su padre y con su Ditto (ahora transformado en Rattata) al laboratorio del profesor Oak a escoger a su pokémon. Anxo, en su plan de ser como su hermano, eligió a un Charmander y cuando éste y Ditto se conocieron, Ditto (transformado en Rattata) comenzó brillar, tomó forma de un pokémon que nadie lo había logrado ver, un pokémon extraño, un Mew.
Todos pensaron que al día siguiente cambiaría de forma, pero no fue así. Al pasar las semanas su padre lo revisó y los datos de éste coincidían con los del ADN de los pelos de Mew que había examinado hace 2 años y que luego fueron robados.
Anxo comenzó su viaje cuando cumplió 11 años; junto con su Charmander, su Mew, y los demás pokémons que su padre y su hermano le regalaron, junto con los demás que el capturó (Pidgey y Larvitar). Decidió explorar todas las islas cercanas a Kanto, comenzando por Johto. Allí conoció a un muchacho llamado Frenz, un chico de Villa Verde, de 13 años de edad, ellos se hicieron amigos muy rápido por algo que tenían en común; hace 3 años, Frenz fue a uno de los bosques de Johto junto con su familia a pasar unos días de vacaciones y a ver pokémons nuevos. Allí encontró a un pokémon muy lindo y simpático, que era atacado por tres Linnones, Frenz no tenía pokémons para defenderlo; pero no soportaba tener que ver como era atacado esa pequeña criatura, así que se enfrentó a los linoones recibiendo una pequeña cicatriz en la cara por uno de ellos. La criatura vió lo que el niño estaba haciendo por él, y sacó fuerzas de donde no las tenía, atacando a los linoones y espantándolos del lugar.
Los días que Frenz pasó en ese bosque, fueron los más felices de su vida, todos los días se veía con la criatura, su nombre era Celebi. Siempre jugaban hasta el anochecer al “escondite”, también corrían por todo el bosque e incluso viajaban en el tiempo, una de las habilidades especiales de Celebi.
Él día de decir adiós había llegado, Frenz con lagrimas en sus ojos, se despidió de Celebi, y cuando ya estaban por la mitad del camino a casa se dieron cuenta que Celebi estaba detrás de ellos persiguiéndolos, detuvieron el carro y Frenz le preguntó a Celebi si quería irse con él, a lo que Celebi asintió con la cabeza, convirtiéndose así en el pokémon acompañante de Frenz.
Después de conocer a Celebi, Frenz quiso ir con el profesor Bill para que le diera un pokémon, él eligió a un Totodile. Celebi y Totodile se la llevaban muy bien y Frenz se dedicó a atrapar otros pokémons (Geoduge y Aipom).
Después de unos días de haber conocido a Anxo, Frenz decidió que quería viajar con éste, para convertirse en un maestro pokémon e investigarlos a la vez, pues uno de sus sueños era convertirse en un investigador pokemon.
Comenzaron yendo a Kanjohoshi, allí vivía un primo hermano de Frenz, Danny. Ellos tenían 8 años de no haberse visto, pues antes, Frenz vivía en kanjohoshi, pero se tuvieron que mudar a Johto por el trabajo de su padre. Danny, sus tíos y su prima los recibieron muy bien cuando llegaron a su finca.
Al día siguiente después de haber llegado, la madre de Danny, la señora Alva, le pidió a éste que les llevara el desayuno a su primo y a Anxo. Cuando Danny entró a la habitación se sorprendió al ver que ahí adentro estaban un Celebi y un Mew, pues Anxo y Frenz siempre los tenían fuera de la pokébola, excepto el día en que llegaron a Kanjohoshi porque no querían llamar la atención; pero esta vez Danny los tomó por sorpresa al entrar al cuarto sin tocar la puerta, y a los inquilinos no les dió tiempo de meterlos en las pokébolas.
Tal vez éste accidente sirvió de algo en el futuro, porque le dió confianza a Danny de contarles a Frenz y a Anxo una historia que le ocurrió hace 3 años, justo el mismo tiempo en que Frenz conoció a Celebi y Anxo a Mew, pues Danny había conocido un pokémon que vive en el espacio, un pokémon muy raro y que muy pocas personas han visto, su nombre es Jirachi, y llegó a la vida de Danny como por arte de magia, y eso es lo que es esta pequeña y graciosa criatura, “Mágica”.
Un día, cuando Danny tenía 10 años, una especie de huevo calló en el terreno de los padres de Danny, cuando él lo recogió, el huevo comenzó a brillar y de éste nació un pokémon único, Jirachi. Él traía consigo un collar, Danny comenzó a Investigar junto con el profesor Athlur sobre este extraño pokémon, y, según la leyenda, Jirachi viene durante siete días a la Tierra y vuelve al espació durante mil años a descansar, y volvería de nuevo a comenzar esa secuencia. Con respecto al collar, se dice que durante los siete días que esta Jirachi en la Tierra, pasa una estrella fugaz todas las noches, si cuando la veas le pides un deseo al collar, se te cumplirá, solo si pides el mismo deseo durante los siete días y justo cuando aparezca la estrella fugaz.
Cuando llegó el 7mo día y Jirachi ya se tenía que marchar, una extraña fuerza lo impidió, pues lo que Danny deseó fue que Jirachi no se fuera de la Tierra y permaneciera a su lado, y como cualquier deseo que pidieras se haría realidad, este no fue la excepción y aún después de 3 años, Danny aún conserva a su Jirachi.
Después de este hecho, el padre, la madre y la hermana de Danny le regalaron de cumpleaños un Eevee, que se hizo muy buen amigo de Jirachi y poco a poco Danny empezó a capturar más pokémons (Vaporeon y Vulpix)
Toda esta historia Danny se la contó a Frenz y a Anxo. Al pasar el tiempo se hicieron muy buenos amigos y Danny se unió en su viaje pokémon. Sólo que su viaje iba a ser algo diferente, pues cuando fueron a visitar y a despedirse del profesor Athlur, él les propuso la idea de hacer que su viaje no fuera de la misma manera que el de todos, no combatirían en gimnasios sino que se encargarín de hacer misiones de cualquier tipo con ayuda de alguna persona, ganando medallas y pudiendo acceder a la liga pokémon de la misma forma que si lo hubiesen hecho yendo a gimnasios, a lo que ellos aceptaron.
Las misiones se harían en cualquier isla, ya sea Hoenn, Kanto, Johto, Shinnoh o Kanjohoshi, dependiendo de la misión. El C.I.M. (Centro Internacional de Misiones) son sus aliados, prestándoles el servicio de helicópteros privados, los viajes en barcos de isla en isla, aparatos especiales para cada misión y toda clase de pokébolas.
Como todos sabemos en cada región hay pokémons conocidos como legendarios, casi nadie sabe de ellos y hasta hay quienes piensan que no existen. Los chicos se encargaran de buscarlos, encontrarlos, atraparlos y los profesores de cada ciudad se dedicarían a estudiarlos, evitando así que el Equipo Rocket, Aqua, Magma, Galaxy o Chaxis los tomen bajo su posesión, o los hagan malvados.
Así comienza una amistad, un viaje y una meta dónde ellos darán el todo por el todo para llegar a cumplirla.
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