2. Los nervios me comen
@Skov [Off: Hola historiadora, espero que te guste la historia que iré haciendo a lo largo :3]
Emil fue el guía que me dejo junto al resto de los estudiantes en los dormitorios de mi división, dentro de esta habían muchos estudiantes, más de los que podía contar con mis dedos, tomé una de las camas que estaban desocupadas, nadie parecía molestarle así que pensé que no le pertenecía a nadie. Dejé mi bolsos sobre la cama y me senté, Piplup hizo lo mismo. Me quedé mirando a Piplup pensativo:
- Llegamos, ¿ puedes creerlo?.
- ¡Piplup!
- Sí, es genial estar acá, pero... me siento algo raro, nunca antes me e preocupado de donde estoy, pero siento que este no es un lugar para mí - mis ojos se tornaron llorosos - ¡Pero a quién le importa!, si estoy aquí es por algo, haré que cada día aquí valga la pena y haré de mi división la mejor de todas.
- ¡Pi-piplup!
Habían muchos estudiantes, algunos peleaban con sus pokemon en pleno dormitorio, otros conversaban, reían, no veía a nadie solo, excepto a mi. Me daba miedo acercarme a alguien, ¿estaría mal? ¿sería inconveniente?, no lo sabía, no podía tomar una decisión, así que tomé la decisión de esperar que el destino me presente a alguien.
- Bien Piplup, ¡vamos a ordenar nuestras cosas!
- ¡Pi! - dijo mientras se puso la mano en alto, como un soldado -
Primero dejé las cosas a un lado para hacer la cama, las sábanas estaban dobladas sobre ella, y había una almohada en la parte superior, me acosté y puse mi cabeza sobre ella, parecía bastante cómoda, supongo que podré dormir cómodamente. Me levanté y continué con lo que estaba haciendo, Piplup se subió al estante junto a la cama para echarme porras. Después de dejar mi cama en orden, observé a mi alrededor, y podía ver a un grupo de estudiantes observándome y susurrándose cosas,
<<oh no, ¿que hice ahora?>>, traté de no pensar en ellos y alejé la vista, y me concentré de nuevo en mis cosas, tomé mi bolso y lo puse sobre la cama, hasta que veo a un estudiante que se pone a un lado de mí:
-¿Que crees que haces?- dijo apuntándome
-Yo... ordeno mis cosas. -dije tímidamente
-Pues detente, esta es mi cama.
Su cabello era blanco, sus ojos eran azules y por su postura y tono de voz deduje que era alguien importante.
-Ah, lo siento no lo sabía, sacaré mis cosas enseguida- dije avergonzado - Ay no, ¿porque a mí?- pensaba.
-Así es, alguien cómo tú no es apto para este sitio.
En el instante que terminó su oración dejé de moverme y me quedé mirando al piso, su comentario me hizo olvidar ser lo que haría una persona racional y reventé:
-¿Crees que te dejaré pisotearme como si nada?, te tengo un trato, una batalla por la cama, el perdedor, se irá y el ganador se la quedará.
-¿Qué? ¿de verdad piensas que perdería mi tiempo con alguien como tú?
-Ah entiendo, ¿miedo?
-¿De ti? nunca, acepto el desafío.
Las miradas se fijaron en nosotros, los susurros aumentaron y el chico frente a mí me veía furioso,
<<¿Enserio? Te metiste en una pelea, no se te ocurra arruinarlo>>. Mi estómago no dejaba de dolerme, estaba asustado, quería correr, pero también me sentía inspirado y quería ganar.
Los estudiantes nos rodearon, haciendo una jaula en pleno dormitorio. Las reglas eran sencillas, cada uno usaría un pokemon, y la recompensa sería la cama.
¿Ganaré?... Sí, !lo haré¡