Guido bajo por las escaleras del barco lentamente y giro para despedirse de sus nuevos amigos, que se marchaban hacia otro sector de la regio Odissey. Cuando giro para poder ver la ciudad que lo rodeaba quedo completamente absorto. Sintió que había sido llevado hasta el siglo XV o XVI. Todo a su alrededor eran casas del estilo medieval, prácticamente no había señal de la tecnología en aquel lugar. Las mayoría de las calles eran empedradas y no había ningún automóvil o motocicleta a la vista. El joven entrenador, junto con Reiko, comenzó a caminar por todo el lugar en busca de un centro pokémon, donde pudiera prepararse para la batalla de gimnasio que tendría a no más de una o dos horas en aquel lugar.
Le costó bastante lograr encontrarlo, pero al final logro ingresar al lugar y se acerco para poder hablar con la enfermera Joy que atendía a todos los entrenadores. Antes de eso, el joven sacó a Harinezumi de su pokébola y le dio la TM Psychic para que aprendiera el ataque y olvidara el viejo Extrasensory. El edificio del centro pokémon no se diferenciaba mucho de los demás, solo la clásica pokebola grande que había sobre las puertas de la entrada.
Guido: Disculpe, enfermera Joy, me gustaría que pudiera curar a mis pokémon… vengo a retar al líder del gimnasio tiniebla.
Joy: Como gustes, si me permites tus pokémon podría hacerlo enseguida.
Guido le dejo las 5 pokebolas y a Reiko para que les diera un tratamiento y estuvieran en perfectas condiciones para la pelea que tendría en esa misma ciudad. Fue cuestión de unos minutos para que Joy regresara con Reiko y los otros 5 pokémon ya completamente curados.
Joy: disculpa, pero dijiste que venias a retar a la líder del gimnasio tiniebla, ¿cierto?
Guido: así es, vine para tratar… para ganar la cuarta medalla de la liga Odissey n___n
Joy: Ya veo, muy bien… ¿te parece si te llevan hasta allí? Después de todo el gimnasio esta a una hora caminando y no creo que te guste hacer el recorrido de esa manera
Guido: ¿tan malo es?
Joy: al menos no lo recomendaríamos que un entrenador lo hiciera solo, si estuviera acompañado está bien, pero es un camino que no muchos pueden hacer solos.
Guido: ya veo, entonces está bien… si podría llamar para que me llevaran hasta el lugar se lo agradecería mucho enfermera n___n
El entrenador con su pokémon se movió hasta la zona de descanso donde se sentó en uno de los sillones a mirar el techo mientras pasaba el rato. Fue cuestión de unos 10 minutos para que la misma enfermera se acercara hasta el chico para decirle que ya se encontraba el vehículo que lo llevaría hasta el gimnasio.
Afuera del centro pokémon había una gran carroza hecha completamente de madera. Con cuatro enormes ruedas de madera, fino acabado en oro por los bordes y la puerta, siendo tirada por dos caballos y el chofer que se sentaba delante de todo, estaba esperando a por el entrenador que miraba atónito la escena.
???: Por favor joven entrenador, suba a la carroza que lo llevara a su próximo destino
La voz del conductor fue la que se había hecho escuchar en aquel momento. Traía puesta una galera que no permitía ver los ojos del hombre, pero aun así por las ropas y la voz podía distinguirse que era un hombre y no una mujer.
Guido no espero un segundo más y lentamente comenzó a subir a la misma, tomándose su tiempo. Cuando ya estuvo sentado en el asiento, que estaba completamente estampado con cuero de color blanco como la nieve, le indico al chofer que estaba listo para partir y que podían avanzar. El mismo sacudió las dos correas como si fueran látigos y ambos caballos comenzaron a avanzar, haciendo que la carroza también lo hiciera lentamente.
El carruaje avanzaba bastante rápido, como si tuviera prisa por llegar hasta su destino. Al principio la atmosfera que rodeaba todo el lugar era correcta para el chico y no le molestaba en lo absoluto. Las cosas comenzaron a cambiar cuando salieron de la ciudad.
El camino de tierra seguía presente, ahora el paisaje era completamente diferente a lo normal. Árboles completamente pelados, se imponían en todo el lugar generando una atmosfera de naturaleza muerta por donde se viera. Lo único verde que podía apreciarse eran unos arbustos que se esparcían por entre los árboles y aun así no mejoraba la imagen de “muerto” que tenia aquel lugar.
El camino era empinado y subía por una larga colina. No parecía tener fin el trayecto que estaban haciendo y Guido se limito a cerrar los ojos, esperando a que todo ese camino pasara rápidamente.
Pasaron unos veinte minutos y la carroza por fin se detuvo. Se movió un poco más y luego de esto se abrió la puerta para que el chico pudiera salir de la misma.
???: Ya puede bajar y la líder le espera adentro, con ansias…
Al bajar de su vehículo, Guido, quedo completamente absorto al ver lo que era el lugar. Un gran castillo de la época medieval se mantenía en pie sobre la cima de la colina, casi al borde del precipicio. Los ladrillos de color gris, casi claro, acompañaban a las tejas de color naranja. Las miles de ventanas que tenía el lugar se hacían incontables a simple vista. Una gran puerta de madera indicaba la entrada a aquella gigantesca fortaleza, que podía ser llamado un tesoro que aun seguía en pie.
La entrada al castillo se abrió lenta y ruidosamente, aunque cuando las dos puertas quedaron completamente abiertas no había señal de que una persona lo hubiera hecho. El joven entrenador, algo atemorizado por el paisaje y lo que sucedía, ingreso al castillo lentamente llamando por alguien.
Guido: h-hola … ¿ha-ay a-alguien a-aquí?
Las puertas se cerraron lentamente atrás del chico haciendo que se sobresaltara. Las luces comenzaron a encenderse y una mujer esbelta, de largos cabellos color plata, ojos color carmesí que atrapaban a cualquiera que los mirara y una gran sonrisa.
???: Bienvenido al gimnasio tiniebla, soy la líder, mi nombre es Daria
Guido: Mi nombre es Guido y vengo aquí a retarle a una batalla por la medalla de gimnasio.
Daria: Muy bien, ya veo… pero antes ¿no deseas comer algo con nosotros? Debes tener hambre luego de haber venido hasta aquí
Guido: n-no, estoy bien gracias por ofrecer de todos modos… p-preferiría comenzar la batalla lo antes posible…
Los ojos de la mujer se fijaron en los del joven y comenzó a acercarse cada vez más a él, sin romper contacto visual con los mismos.
Daria: ¿estás seguro? Parece que estas realmente cansado y hambriento, no estaría mal que comieras algo con nosotros y descansaras un poco…
Guido trataba de responder pero no podía hacerlo. Los ojos de la líder, que ahora no estaban a más de unos 20 centímetros de distancia, parecían hipnotizar completamente al joven. El mismo estuvo sin responder durante unos segundos y luego, algo sonrojado, se alejó y sacudió la cabeza antes de responder.
Guido: d-de verdad preferiría comenzar la batalla lo antes posible… p-para s-serle sincero n-no me s-siento m-muy a g-gusto en este lugar…
Daria volvió a acercarse al joven de la misma manera, pero esta vez más cerca que antes. El entrenador no pudo evitar sonrojarse aun más que antes, pero cerró los ojos para evitar el contacto visual y volvió a alejarse nuevamente.
Guido: p-por f-favor n-no vuelva a hacer e-eso…
Daria: ¿Qué sucede? Parece que no estás bien, de verdad deberías pasar a comer y descansar un poco
Guido: e-estoy b-bien, de veras … s-solo e-estoy a-algo nervioso y m-me g-gustaría p-poder iniciar l-la b-batalla l-lo a-antes p-posible
La mujer pareció decepcionarse ante la respuesta del chico y luego de esto dejo salir un suspiro. Espero unos segundos y giró para comenzar a caminar.
Daria: es por aquí, si me acompañas podremos comenzar la batalla
Guido, algo indeciso, comenzó a seguir a la mujer con Reiko que le seguía de cerca en el suelo. Los tres se movieron durante diferentes salones y habitaciones que tenia aquel enorme castillo. Al final llegaron hasta una habitación en especial. Esta era toda oscura, con grilletes y lámparas que colgaban de las paredes. Unas columnas sostenían el techo a lo largo de la habitación, en el medio de la misma había un campo de batallas para pokémon. Un referí oficial se colocó a un costado del campo de batalla y comenzó a explicar las reglas.
Referí: Cada uno de los dos solo puede utilizar un máximo de 3 pokémon. El primer entrenador que sus pokémon queden fuera de combate perderá la batalla. El retador puede rotar los pokémon que utilice, mientras que la líder de gimnasio no podrá hacerlo.
Daria: vamos a hacer esto más interesante. Si yo gano tú te quedaras aquí para siempre…
La mujer se acomodó el pelo y mostro una gran sonrisa, dejando ver unos largos y puntiagudos colmillos que no parecían humanos en lo absoluto. Esto genero que el chico temblara durante un segundo y tragara saliva.
Guido: ¿y s-si y-yo gano?
Daria: podrás hacer lo que quieras
Referí: ¿están listos?
Guido: s-si
Daria: como siempre lo estuve…
///Gim Battle///
////Guido vs Daria////
Daria: como Líder de gimnasio tengo que enviar a mi pokémon primero ¡Ve Houndour!
Guido: empecemos con algo de tranquilidad ¡Ve Hana!
Dos pokebolas fueron lanzadas al aire, de ellas aparecieron un pequeño can negro y un pokémon verde con una flor sin abrir en su espalda.

(Nivel 21) Vs

(Nivel 19)
Referí: La batalla entre el Houndour de la líder Daria y Hana, el Ivysaur, de Guido va a dar inicio… ¡Comiencen!
Daria: Houndour no le dejes moverse, ¡usa Flamethrower ahora!
Guido: ¡Hana hazte a un lado!
Por muy poco pudo lograr saltar la Ivysaur al ver que una gran llamarada se dirigía en dirección a ella.
Guido: Muy bien, ¡ahora usa Razor Leaf!
Las hojas filosas como una navaja comenzaron a salir desde la espalda del pokémon planta y se dirigieron en dirección al Houndour.
Daria: Houndour usa Flamethrower otra vez.
La nueva llamarada lanzada por el pequeño can golpeo de lleno a las hojas y las quemo en ese instante. Hana también recibió el impacto del ataque sin poder hacer más que lanzar un pequeño quejido de dolor.
Guido: ¡Hana de pie! Quiero que te pongas de pie y utilices Leech Seed
Hana se puso de pie luego del impacto y aun algo adolorida lanzó, desde su espalda, unas semillas en dirección al Houndour.
Daria: no permitiremos que nos toque, usa flamethrower y quémalas de una vez.
El can infló el pecho y luego abrió la boca para dejar salir una gran llamarada al aire y rostizar las semillas que se dirigían hacia el de manera amenazadora.
Guido: Hana usa Vine Whip ahora, aplástalo contra el suelo.
Hana obedeció la orden y dos látigos salieron de su espalda, tomaron al can de la cintura y lo levantaron. Luego de esto, y con mucha fuerza, lo impactaron contra el suelo. Una capa de polvo se levanto desde el suelo no permitiendo ver en lo absoluto.
Guido: ¡genial Hana!
Daria: ¿de verdad crees que un ataque así podría derrotarnos?
Cuando el poco polvo que había en el aire se disipó se pudo ver que Houndour estaba de pie y con una mirada totalmente desafiante y lista para atacar.
Daria: ¡Usa Dark Pulse!
De la boca del can salió una gran bola color violáceo negro que se disparo en dirección a Hana y la golpeo con gran fuerza.
Guido: ¡Hana! ¿Estás bien?
Hana: Saur saur!
Contesto la Ivysaur mientras se ponía de pie con algo de esfuerzo y trataba de mantenerse de esa manera, juntando coraje para poder ganar la batalla.
Daria: ¡Houndour termina esta batalla con Overheat!
El cuerpo del Houndour comenzó a emanar un aura rojiza mientras humo aparecía a su alrededor.
Guido: Hana tienes que protegerte de alguna manera ¡Usa Vine Whip en el suelo y levanta una gran roca!
Hana utilizó sus dos látigos para incrustarlo en el suelo, por donde había divisiones y con una gran cantidad de esfuerzo levantar aquel bloque de piedra enorme. El brutal ataque de fuego golpeó contra aquella roca, dejándola completamente negra. La Ivysaur se dejo caer al suelo agotada por el gran esfuerzo que había hecho.
Referí: Hana no puede continuar, esta batalla es para la líder del gimnasio.
Guido sacó la pokebola y regreso a su pokémon a la misma.
Guido: gracias por tu gran esfuerzo Hana, te mereces un gran descanso… Entonces mi siguiente pokémon es Reiko
La Pikachu que se encontraba parada a su lado mirando toda la batalla se movió hasta el centro del campo, preparándose para combatir.

(Nivel 21) VS

(Nivel 19)
Referí: La batalla entre el Houndour de la Lider y Reiko, la pikachu, del retador va a comenzar…
Daria: Terminemos esto de una vez… ¡Usa Overheat!
Guido: Reiko ¡usa Quick attack y escóndete atrás de la roca!
Reiko hizo uso de su gran velocidad para poder eludir el enorme mar de llamas que se dirigía a ella y se resguardo sobre aquella roca que estaba casi completamente negra por el hollín. A esto el Houndour estaba muy cansado, los dos Overheat que había usado, más la batalla anterior con Hana lo colocaban una situación no muy favorable.
Guido: Reiko usa Quick Attack una vez más
Daria: No dejes que te golpeé, ¡usa Bite!
La gran velocidad de Reiko hizo que superara al Houndour y lo levantara por los aires al momento de impactarlo.
Daria: ¡Houndour!
Guido: Esto no termina, ¡Reiko usa Thunderpunch!
La Pikachu aprovecho la situación y salto con mucha agilidad. Antes de que el pequeño can pudiera darse cuenta de que estaba sucediendo, vio venir una pata amarilla cubierta de electricidad hacia él. Houndour no pudo hacer nada más que recibir el golpe y caer al suelo fuera de combate.
Referí: El Houndour de la líder, Daria, no puede continuar… esta batalla es para el Retador, Guido.
Guido. Genial Reiko, pero ahora vamos 1 a 1... no tenemos que estar confiados, recuerda que es una líder de Gimnasio
Daria: Esto no queda así… ¡ve Carvanha!
Daria regreso a Houndour a su pokebola y lanzo otra al aire, dejando aparecer a un pequeño pez, muy parecido a las pirañas, completamente rojo y azul.

(Nivel 21) VS

(Nivel 21)
Referí: La batalla entre el Carvanha de la Líder y Reiko, la Pikachu, del retador va a comenzar…
Guido no le dio ninguna orden a Reiko, ya que Carvanha no podía moverse a falta de agua. Solo podía luchar por no ahogarse con el aire
.
Guido: … ¿estás segura que quieres usar a Carvanha?
Daria: no nos subestimes … Carvanha usa Surf
Guido: !!!
El joven entrenador se alarmo al empezar a escuchar el ruido de olas, como si estuviera frente a un océano.
Guido: Reiko sobre la piedra ahora!
La pequeña rata amarilla se movió corriendo y subió justo a tiempo a la enorme masa de piedra. Justo un momento después agua comenzó a entrar de cualquier lugar y golpeo contra todos lados. Ahora el campo tenía unos 30 centímetros de agua y esto permitía a Carvanha moverse perfectamente por todo el lugar.
Daria: Carvanha usa bite
Guido: ¡Reiko elude los ataques!
Reiko se movía por el poco metro que podía moverse eludiendo los saltos y mordidas que daba Carvanha. El pez caía al agua y saltaba de la misma para tratar de morder a la Pikachu con fuerza. En ese momento Reiko resbaló y termino cayendo al agua.
Daria: Muy bien, esta es nuestra oportunidad usa bite
Guido: Reiko huye, usa Quick attack
Reiko comenzó a correr a gran velocidad superando por poco la del pez, que se movia muy ágilmente en el agua. El pokémon de Daria perseguía al de Guido tratando de morderlo de alguna manera, pero la velocidad de Reiko era mayor.
Guido: Reiko, ¡usa Double Team!
Cuando gano algo de distancia, Reiko, comenzó a multiplicarse haciendo copia de ella misma y con esas copias rodeo al pez, que la miraba algo desconcertado.
Daria: No te dejes engañar hay uno solo de ellos
Guido: oh no …
Daria: ¿Qué sucede?
Reiko comenzó a emanar una pequeña aura amarillenta y el ítem que llevaba, la Light ball, comenzó a brillar intensamente. Electricidad comenzó a recorrer todo el cuerpo antes de concentrarse en una de sus patitas. Tanto el Carvanha como el joven entrenador estaban con una cara de susto total.
Guido: Reiko, Reiko, espera un segundo… ¡no no! ¡Por favor!
Reiko pareció no escuchar lo que su entrenador le dijo que, con un veloz movimiento, impacto la patita en el agua descargando toda la electricidad que tenia concentrada en la misma. La descarga de alto voltaje recorrió toda la habitación golpeando a todo y todos los que se encontraban en la misma. Daria, Guido, Carvanha y el Referí solo pudieron dejar salir un pequeño quejido por el dolor.
Guido: ¡Reiko! ¡¿Por qué hiciste eso?!
Le grito el entrenador algo enfadado por las acciones de su pokémon. Reiko solo respondió cruzando las dos patas delanteras sobre su pecho, como si estuviera indignada por como la habían tratado.
Guido: No puede evitarse…
Daria: ¡¿Carvanha estas bien?!
Guido: Cierto, la batalla, lo había olvidado. ¡Reiko usa Thunderpunch!
Reiko volvió a golpear, esta vez a Carvanha, con la patita delantera. Dio el golpe como si fuera un “uppercut” y levanto al pez unos metros en el aire.
Guido: termina con él ¡usa Volt Tackle!
Obedeciendo las órdenes de su entrenador, Reiko, comenzó a correr mientras su cuerpo emanaba una gran cantidad de electricidad. Corrió a gran velocidad generando que el agua fuera impulsada hacia los costados.
Daria: ¡Carvanha usa Dark Pulse!
Guido: ¡dale con todo lo que tengas!
Carvanha dio una vuelta en el aire para alinearse en dirección a Reiko y lanzo la gran bola negra y violácea. Reiko Golpeo el ataque del oponente, pero la fuerza de los ataques era diferente y traspasó al de su oponente para luego golpearlo directo en la cara.
Ambos pokémon cayeron al suelo y Reiko se puso lentamente de pie, agotada por la batalla. Carvanha no podía moverse, estaba completamente fuera de combate.
Referí: El Carvanha de la Líder no puede continuar… el ganador de esta batalla es el retador, Guido.
Guido: ¡Genial Reiko!
La Pikachu y el entrenador se acercaron, el chico la levanto del suelo y la abrazó con fuerza. El referí se movió hasta una palanca, la accionó y toda el agua que había en el lugar desapareció en unos segundos.
Ahora el campo de batalla estaba hecho un desastre. Las marcas de las dos anteriores batallas quedaron completamente en todo el lugar. La gran roca que había levantado Hana y Las astillas y marcas que había dejado el Volt Tackle de Reiko estaban presentes.
Daria: Esto aun no termina, me queda un pokémon por utilizar
Guido: Reiko, regresa… diste dos grandes batallas, ahora hay que dejar esto en otras manos
Reiko regreso hasta el chico para acompañarlo en la batalla. Daria regreso a Carvanha a su pokebola antes de sacar otra. Dos pokebolas fueron lanzadas al aire y dejaron aparecer a un Mightyena y a Harinezumi. El pequeño pokémon pareció asustarse al salir en aquel lugar.
Harinezumi: ¿Dónde estoy?
Guido: no te preocupes, esta es una batalla de gimnasio… ¡quiero que des todo lo que puedas!
Harinezumi: ¡sí! Cuente conmigo para esta batalla
Daria: ¿Qué es eso?
Guido: ya lo veras.

(Nivel 24) Vs

(Nivel 23)
Referí: La batalla entre Mightyena y …
Guido: Harinezumi
Referí: si, La batalla entre Mightyena y Harinezumi está por comenzar…
Daria: ¡Mightyena usa Dark Pulse una y otra vez, hasta que no pueda moverse!
Guido: ¡Harinezumi elude esos ataques con ExtremeSpeed!
Mightyena comenzó a lanzar las bolas negras y violentas en dirección al pequeño pokémon rojo. Este con una increíble velocidad comenzó a evitar esos ataques como si nunca fueran a tocarlo en ningún momento.
Daria: ¿Qué es esto?
Guido: Simplemente la velocidad de Harinezumi es casi imbatible, reforzado con el ExtremeSpeed es casi imposible alcanzarlo. Ahora golpéalo y vuelve a huir.
Harinezumi hizo como le habían ordenado con esa misma velocidad utilizo su cuerpo para golpear a su oponente no una, no dos, sino tres veces antes de frenarse y mirar a su entrenador con una gran sonrisa.
Guido: Muy bien, ¡usa ember ahora!
Daria: ¡Salta y usa bite!
El pokémon oscuro obedeció a su entrenadora y realizo lo pedido, logro eludir el ataque de fuego y mordió con fuerzas a su oponente, pero algo estaba mal. Al segundo de que eso sucediera lo soltó a Harinezumi y aulló de dolor.
Daria: ¿Qué sucedió?
Guido: Es la habilidad de Harinezumi, Protección de Púas, hace que el rival pierda un 5% del Ps total si lo ataca a Harinezumi con un ataque físico o de contacto. ¡Ahora si usa ember!
Daria estaba más que sorprendida y el Mightyena no pudo evitar que las pequeñas, pero poderosas llamas no lo golpearan.
Daria: Mightyena terminemos esto ¡usa Hiper Beam!
Mightyena lanzo un gran rayo, con una increíble fuerza, en dirección a Harinezumi. Este no pudo eludirlo y lo golpeo de lleno haciendo que rodara unos metros por el suelo.
Guido: ¡Harinezumi! ¿Te encuentras bien?
Harinezumi: estoy bien, vamos dime qué hacer
Guido: ¡Harinezumi usa Psychic!
Harinezumi comenzó a emanar un aura violácea mientras que Daria se reía por lo que había hecho el chico.
Daria: jajajajaja, creí que eras un poco más inteligente que eso, no funcionará ese ataque en nosotros.
Guido: ¿quien dijo que los estábamos atacando directamente?
Daria: ¿Eh?
Tanto la entrenadora, como el pokémon quedaron completamente atontados al ver como el gigantesco bloque de piedra, que había sido levantado en la primera batalla, era elevado por los aires y luego salía disparado en dirección a Mightyena. Este no pudo hacer nada más que ser golpeado con fuerza por aquella piedra. El ataque de Hiper beam lo había cansado y no le permitió moverse.
Guido: muy bien Harinezumi, sigue de esa manera
Daria: Mightyena usa otro Hiper beam y destruye esa piedra
Guido: (Genial cayó en nuestra trampa)
El gran can gris y negro inflo su pecho antes de dejar salir aquel destructor rayo que pulverizó completamente a la piedra.
Guido: Es nuestro turno Harinezumi ¡Usa 10000 Needles!
Harinezumi: entendido, con esto definitivamente ganaremos
El pokémon rojizo se coloco delante de Mightyena y todas sus púas se erizaron enseguida. Luego de esto comenzaron a salir a gran velocidad y golpear a su oponente, una tras otra, sin dar paz alguna.
Daria: ¡¿Qué Demonios?!
Mightyena no podía moverse del castigo que estaba recibiendo, a penas si podía aguantar los golpes para tratar de estar en pie. Al final de aquella “tortura” que había sido el devastador ataque, Mightyena, estaba en el suelo y no podía moverse. El referí levanto la bandera verde, que tenía en su mano izquierda, y señaló al joven entrenador.
Referí: Mightyena no puede continuar, ¡el ganador de esta batalla y del combate es Guido!
Guido corrió para levantar a Harinezumi del suelo y agradecerle por todo lo que había hecho con una gran sonrisa en el rostro. El pokémon se sintió agradecido por como su entrenador lo trataba y sonrió satisfactoriamente.
Mientras Reiko y Harinezumi celebraban juntos, Guido, se movió hasta donde estaba Daria. La mujer sonrió y sacó un pequeño objeto del bolsillo y se lo entrego al chico.
Daria: diste una genial batalla, espero saber más de ti en el futuro.
Guido: gracias por todo.
Daria: y aprovechando eso, ¿no quieres quedarte?
El joven entrenador se sonrojo nuevamente y negó con la cabeza mientras llamaba a sus pokémon y se marchaba corriendo, esperando encontrar su próxima aventura.