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#1

Cortos de San Valentín [C]


¡Se vienen los cortos de san Valentín! O:




Las reglas:

[ot]• No deben pasar la evaluación.
• Se admite un solo corto por autor en un solo post.
• El corto tiene que tratar básicamente del amor (de cualquier tipo de amor).
• La trama debe concluir en el mismo capítulo.
• Pueden editar cuantas veces quieran, pero recuerden que si copian la idea de alguien serán descalificados.
• A la hora de la votación NO PUEDEN VOTARSE A USTEDES MISMOS.[/ot]


Preguntas que se pueden dar.

¿Tengo que inscribirme o algo?
No, simplemente debes postear tu corto el día que estimes conveniente.

¿Dónde publico mi corto?
En este mismo tema, en un post.

Yo ya tengo un fiction... ¿Puedo usar mis personajes?
Pero claro.
Sólo que si haces eso tienes un par de limitaciones:
[ot]• El corto es totalmente paralelo a tu historia, es decir, que no afecta en nada a tu fic, por lo que no puedes continuarlo de la misma historia ni dejarlo inconcluso (TODO EMPIEZA Y TERMINA EN ESE MISMO POST).
• El corto lo tienes que postear en tu fiction y dejar aquí el link de ese post (que es el que copias de la barra de URL apenas posteaste tu cap).[/ot]

¿El corto tiene que ser necesariamente de alguna trama en especial?
No, puede ser del género que ustedes quieran (terror, acción, drama, suspenso, comedia, romance, etc), pero siempre y cuando se note que se trata de amor.



Premios


Para el tercer lugar:
•Una banner donde dirá su nombre y que obtuvieron el tercer lugar del concurso.


Para el segundo lugar:
•Una banner donde irá su nombre y que obtuvieron el segundo lugar del concurso.
•Un cambio de nick.


Para el primer lugar:
•Una banner donde dirá su nombre y que obtuvieron el primer lugar del concurso.
•Un cambio de nick.
•Una bonificación de 10 puntos en su próxima evaluación de fan fictions.


NOTAS:
• No es obligación recibir los premios, ni tampoco nuestra obligación insistirles en que los cobren. Si ganan ustedes deben cobrarlos.
• De los premios sólo pueden regalar el rango especial/cambio de nick. En el caso que ya tengan pueden modificarlo.
• El rango especial se lo piden a CPokémon/~rEaNzUrO
• La bonificación se la cobran al evaluador de fics vigente.



Otros conceptos.


* Para votar postearemos en este mismo tema cuando yo lo indique, una vez dado inicio a las votaciones no se aceptarán más cortos.

* La forma de votación será votando justificadamente en los post, cualquier voto no fundamentado será borrado.

*El período de votación será entre los días 15 y 25 de Febrero.

* La entrega de los resultados y premios será entre los días 26 de Febrero y 2 de Marzo en este mismo tema.




Participen que no pierden nada y ganan mucho!!!! :P

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#2

Re: Cortos de San Valentín [C]


A ver si os gusta... =D :enamorado:


Amor Eterno.


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Edgar apoyó su fría mano sobre la de su amada, en un gesto de comprensión. Sabía que ella, en sus más profundos pensamientos, lo estaba pasando mal. Algunas flores del rosado cerezo comenzaron a caer, lentamente, sobre los enamorados, cuya mirada se cruzó en aquel preciso instante.
- Edgar, yo... - le susurró Blanca al oído, intentando evitar que la suave brisa que corría entre ellos se llevara sus palabras. - No sé si podré seguir viviendo si me abandonas.
Los ojos de ambos se cruzaron una dulce mirada, a la que Edgar decidió dar fin dirigiendo su vista hacia el horizonte, en el que la puesta de Sol acababa de comenzar.
- Como aquella golondrina que recogiste, sé que tú también aprenderás a volar sin mí. - musitó.
En la mente de Blanca se dibujó la escena de aquel pobre ave al que habían abandonado sus padres y que ella, en un gesto de cariño, había recogido y cuidado en su niñez hasta que consiguió alzar el vuelo.
- Como la flor que crece entre las zarzas, sé que algún día conseguirás ver el Sol de nuevo.
Edgar calló un instante. No quería mostrar signo alguno de debilidad ante su amada Blanca, no al menos antes de separarse de ella para siempre. Pero una cristalina lágrima perló su seco rostro, acariciándole los labios durante un par de segundos.
- No puedo permitir que te me vayas... - suplicó la chica. Aquella suave brisa de primavera ondeaba sus cabellos miel, enganchándole una pequeña y delicada flor de cerezo entre su mechón de pelo favorito. Edgar procedió a retirarlo, acercándosela para así sentir su dulce aroma una última vez. Ahora Blanca observaba la cálida puesta de Sol entre las montañas, que iluminaba la ciudad entera.
- La vista es privilegiada desde aquí... desde nuestra colina.
Los dos enamorados se miraron. Otra lágrima humedeció los labios, esta vez de Blanca, cuyos ojos reflejaban la pulcritud cristalina de siempre. Se besaron. Pero no apasionadamente, como hubiera sucedido en cualquier película. Aquel beso duró apenas una fracción de segundo. Aquel beso no significaba un "Hasta luego", sino un "Adiós", y era precisamente el beso que Blanca no olvidaría jamás. Era aquel tipo de beso que había estado esperando durante toda la vida.
- No tienes nada que temer, Blanca. Nuestro amor siempre será eterno.
Edgar se levantó, abandonando la fresca hierba a la sombra del cerezo donde había encontrado a su amada la primera vez. Se volvió, y ambos se dirigieron una última mirada, para no volver a verse jamás. La enfermedad de Edgar había acabado por vencer a la fuerza del amor. Aquella había sido sólo una batalla perdida. Una batalla que, no obstante, marcaría a Blanca de por vida.


Espeor que sea de vuestro agrado, a ver si pillo algún premio =D

El sentirte colaborador con el Clan Johto no tiene precio.
Para todo lo demás, haz click ya.


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#3

Re: Cortos de San Valentín [C]


Bueno, gente, acá vengo con lo que creo que será mi último corto competitivo. Ya tengo los primeros puestos en los anteriores y tan sólo me falta este. Si lo consigo dejaré de estorbarles y les daré paso libre a que otros ganen xDDD. Bueno, vengo con un One Shot escrito un poco a las apuradas porque me había olvidado, yo suelo tenerlos escritos antes de que empiece el evento, pero en este caso no llegué y cuando me di cuenta ya tenía la fecha encima. Espero que les guste, la historia trata de algo que no muchos conocen que se llama “Síndrome de Estocolmo”. Para los que lo conocen lean que es muy emocionante, y para los que no, lean para integrarse (¿ven como les enseño cultura?). Así que aprovéchenmen y cultívensen xDDD


Un Corazón Secuestrado.


Spoiler
Nadia era la chica que podría llamarse “prototipo de perfección”. De cualquier lado donde la miraran no podían hallarle ni un defecto. Fue adoptada por sus padres actuales cuando era una recién nacida y siempre fue criada con todos los lujos que pudieran ser puestos a su disposición. Los regalos llegaban a sus manos en bandeja de plata, por así decirlo. Nunca le falto nada de lo que necesitaba, y ella nunca pidió más que eso. Sus padres adoptivos eran obscenamente ricos por lo que podían satisfacer cualquiera de sus pedidos.
Desde que era una niña fue criada para ser sumamente talentosa en todas las artes de la vida. Aprendió a pintar, a tocar el piano, a bailar danza clásica y ballet, se adaptó a hablar tres lenguas diferentes, y el promedio de sus calificaciones escolares estaban entre el nueve y el diez, siempre. Todo el tiempo vestía de manera exquisita, con ropas sumamente caras y originales, de los diseñadores de las más altas categorías.
Hasta su cuerpo había sido formado de manera natural para ser perfecto. En ese momento contaba con 17 años y con un metro setenta y cinco de altura. Sus piernas eran largas y estilizadas. Sus pantorrillas atléticas, sus muslos fuertes, sus glúteos firmes y redondeados. Su ancha cadera cubierta por un grueso cinto con hebillas de la más fina plata, había sido entrenada desde entrada a la pubertad para bambolearse con la elegancia de una dama de la clase a la que ella pertenecía. Su cintura estrecha y su vientre exquisitamente plano eran el resultado de horas de atletismo y montañas de dinero gastado en todo tipo de artes acrobáticas. Sus pechos, turgentes y torneados, llamaban siempre la atención por la magnifica delicadeza que demostraban cuando usaba ropa con escote pronunciado. Sus brazos finos y fibrosos acompañaban a la gracilidad de sus caderas al moverse, y le daban brillo al estar cubiertos de anillos y brazaletes de alto valor. Su blanco cuello parecía de mármol, liso, suave, sin imperfección alguna. Su barbilla y su mandíbula eran sutiles, contrastantes con sus gruesos labios siempre adornados con el labial más brilloso. Las mejillas redondas, blancas, con un lunar pequeño muy característico en la derecha, formaban una pasarela para su diminuta y respingada nariz que era la envidia de todas las chicas de su clase. Sus ojos profundos eran muy celestes y grandes, con pestañas largas y sensuales. Sus cejas eran rectas y cuidadas, de un pálido matiz rubio. Y su amarillo cabello terminaba por adornar su cuerpo, era largo y rizado, le llegaba hasta los codos cuando caminaba y siempre olía a fresias.
Sin duda era el orgullo de sus padres. Y el orgullo de ella misma, porque se había dado tanto interés en ella que casi no se relacionaba con nadie más. Con sus padres, con los criados de la casa y con algún que otro pariente… nada más. ¿Amigas? Ninguna, sólo a su madre la aceptaba como tal. ¿Muchachos? Ella había aceptado desde hacía mucho casarse con el hombre que le indicaran sus padres. Había escuchado que la mayor parte de las muchachas de su edad tenían problemas con los chicos por elegir siguiendo sus hormonas o la apariencia física del joven; y que la gran mayoría se peleaba con sus padres porque ellos no aceptaban el noviazgo alegando que el chico era “un bueno para nada”. Como ella consideraba extremadamente sabios a sus padres, desde que entró en edad de merecer les dejó bien claro que ella no buscaría a nadie, que dejaría que ellos lo buscaran y lo aceptaría con gusto.
Sin duda no le importaba, a ella sólo le importaba dar lo mejor, siempre ser la mejor en todo y enorgullecer a sus papás. La palabra amor sólo existía en su diccionario si se trataba de amor paternal.

Fue el día en que iba a su clase de italiano, a aprender su cuarto idioma, porque sus padres decían que eran cinco los necesarios para ser considerado de una “alta clase”. La limusina que la transportaba se detuvo en una estación de servicio a llenar el tanque. Era vergonzoso para ella porque se suponía que el chofer siempre debía ir a cargarlo cuando nadie estaba viajando, pero al parecer se había olvidado y ahora la estaba haciendo esperar allí, en una sucia estación, con toda la gente mirándola seguramente, una limusina no pasaba desapercibida con facilidad. Por suerte los vidrios estaban totalmente polarizados y nadie vería el interior. Además eran ultra resistentes y a prueba de balas, por lo tanto no tenía de qué temer.
La puerta del conductor se cerró con fuerza y el auto se puso en marcha.
- Al fin, Christian, ya me estaba poniendo nerviosa- le aclaró al chofer para hacerlo sentir mal y recibir esas disculpas que tanto le gustaba oír.
Sin embargo, nadie respondió. Se impacientó un poco y le dio unos golpecitos al vidrio también blindado y polarizado que separaba la parte trasera de la delantera.
- ¿Me escuchas? ¡Dije que me estaba poniendo muy nerviosa!
El vidrio comenzó a bajar lentamente y ella se echó contra el respaldo. Christian nunca bajaba ese vidrio.
En un simple segundo, admiró el rostro del conductor. Era joven y oscuro, quizá oscurecido por las sombras, o quizá por un fuerte broceado, pero sea como sea, no era el rostro del pálido Christian. Un revolver le apuntó y disparó. Sintió un piquete en su brazo izquierdo. Un dardo se había clavado allí, y su mente se comenzó a diluir con rapidez.
- ¡Oye! Tú no eres… Chris… déjame…
Y cayó desvanecida sobre el asiento, sin conocimiento.

Cuando despertó estaba sobre una cama. Era muy incomoda comparada con el colchón de la suya, pero debía sentirse afortunada de no estar peor. Era un lugar desconocido, por lo tanto no era un sueño, y el picor en su brazo le demostraba una y otra vez que realmente, estaba viviendo algo que jamás se había imaginado vivir.
La habitación en la que estaba no era grande, las paredes se hallaban asquerosamente despintabas y el piso no tenía mosaicos, estaba rugoso y frío. Se quedó recostada sobre el colchón, casi aferrada a él como si fuera una isla y lo demás fuera un mar con tiburones. Quería volver a dormir, y despertarse cuando todo eso hubiera terminado.

Dos habitaciones más lejos, los tres delincuentes que formaban parte de la brigada de secuestro hablaban entre si. Colin era el líder, y había sido de todo en sus tan sólo 28 años. Asesino a sueldo, ladrón, secuestrador, extorsionista, estafador, contrabandista, en fin, tenía un largo prontuario, y se enorgullecía de no haber sido atrapado nunca por la policía. Todos sus planes salían bien, por eso era el líder. Su cabeza estaba rapada, para cuando la situación requiriera el uso de pelucas. Su cuerpo atlético y musculoso estaba libre de marcas y tatuajes para evitar que lo identifiquen con eso. Sus huellas digitales estaban quemadas adrede, en su primer robo se las quitó poniendo los dedos en una plancha a vapor. Tomó clases de ventrilocuismo y de tiro, por lo que podía modificar su voz como quisiera y darle a una mosca con una pistola desde 25 metros. Conocía los códigos de la calle por vivir en ella y los de la policía, por haber estudiado en la adolescencia. Era sin duda un tipo astuto y con mucha experiencia en el asunto. Pero tenía un defecto. No confiaba en nadie, y era muy susceptible a enojarse por todo.
El segundo a cargo era Emanuel, el joven de pelo largo, ojos profundos, piel trigueña y un físico muy desarrollado que había cuidado desde que tenía uso de razón hasta ese momento, donde contaba con veintiún años. Era extremadamente ágil, y muy hábil en cualquier uso de la diplomacia. Era el encargado de darle lógica al equipo cuando Colin montaba en furia. Su sueño de ser modelo se frustró cuando su madre murió por adicción a las drogas, no logró encontrar alguien que lo representara y terminó en la calle, trabajando en cualquier cosa que encontrara… y robando cuando no podía encontrar nada. Se unió a Colin cuando ya se encontraba muy rodeado por la policía y temía caer a la cárcel.
El último era Silvestre, un tipo flacucho, hiperactivo y servil. Era la lacra más grande de la ciudad, fumador, tomador, drogadicto, jugador compulsivo. Había realizado secuestros, violaciones, y supo tener contacto con la mafia. Se unió a Colin cuando éste le dijo que necesitaba un buen chofer y habría un millón para él si lo hacía bien. Desde los 18 había tenido roce con las carreras clandestinas y había aprendido a conducir como el demonio. Ahora contaba con 25, y dormir a la muchacha mientras transitaba por una de las avenidas más transitadas sin que nadie se diera cuenta que no miraba adelante, fue un trabajo muy fácil.
Los tres estaban listos para dar el golpe final.
- En cinco minutos llámalos, Emanuel- se impacientó Colin.
- Lo haré- dijo el muchacho de pelo largo recostándose con pesadez en el respaldo de la silla.
- ¿Saben? Yo creo que tendríamos que jugar un poco con ella antes de llamar a sus padres… Está bien bonita- dijo Silvestre relamiéndose.
Colin lo observó con furia y descargó sus puños sobre la mesa que los separaba. Emanuel sonrió y se quedó cabizbajo admirando el teléfono.
- ¿Acaso estás mal de la cabeza? ¿Sos un idiota mental? ¿Tienes cerebro o un pene dentro del cráneo? No, de seguro debe de ser algo bien chico lo que tienes. Quizá un mosquito con deficiencia mental. ¡La perra no se puede tocar! ¡Cada mano que le ponemos encima son mil dólares menos! ¿Entendiste? ¿O te lo dibujo?
- ¡Pero ni se van a dar cuenta!- dijo el sujeto tapándose la cara pero intentando salvar su honor.
- ¡Un cuerno no se van a dar cuenta! Imagínate que la secuestramos virgen y la devolvemos hecha toda una mujer… ¡Va a valen un millón menos! ¡Y ese millón lo descontaremos de tu parte! ¿Por qué no le pagas a una prostituta y le decís que se haga la secuestrada? ¡Hace las cosas bien, tarado, deja de pensar con el miembro!
Silvestre agachó la cabeza y tamborileó en su falda con sus dedos. Emanuel se llevó el índice a los labios para pedir silencio. El teléfono estaba sonando. Colin se sentó y respiró con fuerza para calmarse.
- Ho… ¿hola?- preguntó una voz temerosa y masculina del otro lado del teléfono.
- Hola, soy el que tiene a su hija y más le vale que se calle la boca y entienda a la primera lo que le voy a decir- expresó Emanuel mientras admiraba su reloj para cortar antes de que el número pudiera ser rastreado.
- S… sí, escucho. Les daré lo que pidan pero no le hagan nada por favor.-rogó la voz.
- Si hace lo que le pedimos la devolveremos como estaba, hasta la última joya en su mano. Pero debe hacerlo al pie de la letra y en el tiempo estipulado, si se pasa un minuto le daremos un dedo menos, si se pasa cinco un brazo menos y si se sigue pasando… no querrá pensar lo que pasará.
- En… entiendo, seré puntual.
- Tiene un día para conseguir cinco millones de billetes no numerados ni marcados y dárselos al taxista que va a ir a su casa a las ocho de la mañana del Lunes. Son la una del domingo así que considérese afortunado de esas horas de más que le doy. Si todo sale como pactamos verá llegar a su hija a las nueve en la misma limusina, con el mismo chofer que la llevó a su clase de italiano. ¿Entendió?
- Sí, creo.
- Bien, el reloj está corriendo, consiga la pasta.
Cortó e instantáneamente le quitó el chip al celular y lo destruyó. Colin asintió y se levantó.
- Voy a montar guardia para ver que no venga nadie. Emanuel, vigila a la pendeja, no dejes que este lobo en celo se le acerque. Y vos, Silver, hace algo de comer si es que sabes.
- ¡Oye! ¿Qué te piensas que soy?- se sobresaltó el muchacho delgado al oír las duras palabras del jefe.
- Je, no gracias, no quiero morir intoxicado- dijo Emanuel con picardía.
- ¡Sí! ¡Háganlo! ¡Búrlense del que maneja! Encima de que soy el que menos cobra… ¡Soy quien más debería cobrar porque hice el trabajo más difícil! ¿Me oyeron?
- Sí, y a nadie le interesa- lo silenció Colin.

Emanuel se encaminó tranquilamente hacia donde estaba Nadia. Abrió la puerta sin dudar y la encontró envuelta en posición fetal sobre el colchón. Ni siquiera pestañeó cuando el muchacho entró.
- Buenas noches, soy Emanuel. Quédate tranquila que en 33 horas vas a estar en tu casa. ¿Necesitas algo?
- Sí, mi cama. Y mi casa, y el olor de mi casa.
El chico levantó una ceja extrañado.
- ¿No tenes miedo?
- Sí, pero todavía no lo asimilo.
Emanuel abrió los ojos muy sorprendido ante la frialdad de la chica, no podía creer que se estuviera comportando tan tranquila. Quizá era un plan, no podía quedarse tranquilo.
- ¿Quieres comer algo?- le preguntó midiéndola.
- De noche sólo tomo leche descremada fortificada con hierro, colada y con vainillina.
El maleante se quedó duro como el marlo de un choclo.
- Eeeeh, sí, bueno, te iba a ofrecer una hamburguesa con queso y mostaza, leche no hay.
- Sobreviviré.
- Muy bien, si se te ofrece algo me gritas.
- Yo no haría esa salvajada. ¿No tienes una campanilla?
- ¿Campanilla? ¿Dónde te crees que estás? ¿En el palacio de Buckingham? ¿En el Taj Mahal?
La chica esta vez fue la que se sorprendió.
- Parece que sos un salvaje que sabe. No necesitaré nada, vete, quiero estar sola.
El muchacho se retiró del lugar farfullando, no podía creer que esa niña se comportara así.
Llegó a la cocina, que era el lugar donde anteriormente charlaban, y se encontró con Silvestre.
- ¿Le tengo que hacer de comer también?
- No, “la señorita” dice le caerá pesada esta comida.
- ¡Ja! No sabe lo que se pierde esa tonta. Hice Espaguetti.
El tipo flaco puso en la mesa una fuente con un bollo de tallarines todos pegoteados con unos trozos de carne con mucha grasa y en posible mal estado. El olor que salía de allí era hediondo. Emanuel retuvo una arcada.
- No puedo creer que vayas a comerte eso- le dijo con nauseas.
- Ah, ¿que no? ¡Esto es un manjar de dioses!
- Silver, si los dioses comieran eso dudo que sean inmortales. Voy a hablar con Colin para ver si puedo ir a comprar algo comestible… Tal vez un poco de leche.
- ¿Leche? ¡La leche es para los bebes!- dijo Silvestre que no entendía como podía rechazar eso a cambio de leche.
- Mmm, pero se me antojó…
- Yo voy al baño, hace desde la estación de servicio que me estoy aguantando.
Ambos fueron hacia cuartos opuestos en busca de sus objetivos.

Colin se encontraba sentado en un sillón bastante desvencijado, cerca de la puerta principal, jugueteando con su arma. Emanuel se acercó a él y le habló.
- Colin, hay que ir a comprar algunas cosas, me gustaría ir a mí.
- Hace lo que quieras. ¿Qué tenes que comprar?
- Bueno, comida no letal para nosotros y leche para la chica.
- ¿Leche? ¿Por qué tienes que comprarle leche?
- Porque dice que de noche no come otra cosa.
- ¿Eh? ¿Y acaso tenemos que hacer todo como a ella le parezca?
- Mmm, no, pero temo que si no toma esa leche sufra una descompensación… Me dijo que estaba fortificada con hierro y que se yo…
- Sí, sí, como digas. Pero no irás tú, te necesito aquí. Haz una lista y que vaya Silver. A propósito, ¿dónde está?
- Está en el baño.
- Ahh… ¿y donde está el baño?
- Al lado de la pieza de la…
Emanuel y Colin se miraron con los ojos abiertos y corrieron a toda velocidad hacia el cuarto donde tenían encerrada a Nadia. Cuando intentaron abrir la puerta, estaba cerrada.
- ¡Emanuel! ¡Sos un estúpido, te dije que la cuidaras de ese idiota!
Con toda su fuerza Emanuel empujó la puerta haciéndole saltar las bisagras. Allí adentro estaba Silver con los ojos como los de un gato, con el cuerpo sudando y lleno de arañazos. También estaba Nadia con la ropa revuelta, con el pliegue de su vestido subido a la altura de su cintura. Sus piernas largas y blancas se podían ver completamente, e incluso su ropa interior estaba ya expuesta a las manos del delincuente. Como si no hubiera pasado nada, Silvestre siguió en su faena de intentar desvestir a la arisca muchacha, y Emanuel sin dejar pasar un minuto más lo empujó contra la pared y le dio una golpiza de código rojo.
- ¡Ahhh! ¡Mi nariz! ¡Me rompiste la nariz, idiota!
- ¡Cierra la boca!- le gritó Colin apuntándole con la pistola en la sien. Silvestre se silenció instantáneamente.
Emanuel se volteó a ver como estaba Nadia y la encontró abrazada a su pierna derecha, con los ojos cerrados y las lágrimas inundando su cara.
- Me lo llevo. Hace la lista que te dije y después tráemela. ¡No te separes ni un minuto de la pendeja! ¿Entendiste?
- Sí, sí, entendí.

Colin arrastró de los pelos de la nariz a Silvestre hasta la cocina.
- ¡Me duele la nariz!
- ¡Sos un imbécil! ¿Acaso no escuchas lo que te digo? ¡¿No entendes que voy a dejar tus sesos en el piso si no te guardas las manos en los bolsillos?!
- ¡Pero si ya tenemos los cinco millones! ¡Podemos hacer lo que queramos, no nos van a dar menos si llega encinta a su casa!
- ¡Ellos nos van a dar cinco millones, pero a vos te vamos a dar menos si llegas a hacer eso! ¿Entiendes? De tu millón, por lo que hiciste, sólo quedan novecientos mil. ¿Quieres que siga bajando?
El tipo agachó la cabeza y ya no dijo más nada.

Desde que se fueron la chica no se había separado de la pierna de Emanuel. Estaba terriblemente asustada.
- Nadia, suéltame, ya pasó todo.
La chica no quería volver a la realidad, estaba bien así, se sentía muy protegida. Era extraño sentirse protegida a los pies de un secuestrador, pero eso era lo que su corazón le estaba mostrando con cada latido. Nunca había experimentado en su vida tanto temor y tampoco se había sentido tan a gusto como cuando él la salvó de lo que le estaba haciendo ese asqueroso. Emanuel se agachó un poco y le secó lentamente las lágrimas de la cara.
- Oye, ya tranquila, ya pasó todo. No pasó nada.
Nadia lo miró con miedo. Lo miró a los ojos, observó su sonrisa y quedó tan perdida en él, su corazón pegó un salto y se contrajo en su pecho de una manera que nunca antes había sentido. Instantáneamente desvió la mirada con el rostro completamente sonrojado.
- Me aseguraré de que no vuelva a pasar. Dame un minuto, ya regreso, tengo que darle al jefe una cosa.
- ¡No! ¡No te vayas! ¡No me dejes sola!- gritó desesperada.
- No pasará nada, en serio, salgo y regreso en un instante.
La chica se mordió el labio inferior con impotencia y el chico salió de la habitación. Se admiró a si misma e intentó acomodarse el vestido con pudor.
Estaba mal, lo que sentía estaba mal. Tenía miedo, mucho miedo, pero no cuando estaba con ese chico, a él no le temía y no sabía por qué. Ingresó un minuto después al cuarto, y ella no podía siquiera mirarlo.
- Siento lo que pasó, no queríamos que nada de esto pasara. Yo arreglaré la puerta y luego me quedaré de guardia toda la noche. No te preocupes.
Emanuel intentó colocar la puerta en su lugar. No era fácil, porque las bisagras se habían arrancado, pero con cinta de embalar y una soga logró hacer algo decente con ella. Mientras trabajaba, Nadia no podía dejar de mirar cada minúsculo detalle de su cuerpo. ¿Cómo era posible? Le interesaba ese chico, y no sabía por qué, nunca le había interesado nadie más que ella. ¿Qué era lo que él tenía?
Cuando terminó su trabajo con la puerta se retiró de la habitación sin decir nada dejándola con un nudo en la garganta. ¿Por qué se había ido? Quería que volviera, no podía quedarse sola. Instantáneamente se levantó del suelo y caminó por el rugoso piso que antes no se había animado a pisar. Se acercó a la puerta y con todas sus fuerzas intento abrirla. No podía, pero lo había visto armarla y sabía como hacer que la puerta se saliera. Estaba actuando por instinto y con desesperación, algo que nunca antes había hecho, pero se sentía muy excitada, su corazón latía con fuerza, sus piernas temblaban con nerviosismo, sus brazos estaban débiles y apenas podía tirar de las sogas para intentar desengancharlas.
Antes de que pudiera sacarla, Emanuel abrió la puerta y ésta se vino abajo haciendo trizas el vaso de leche que el chico llevaba en su mano.
- ¡Auch!- ahogó un grito al sentir como el vidrio se clavaba en su mano.
Nadia saltó hacia atrás al presentir que había cometido un error. ¿Un error? ¡Pero si era extraño que ella cometiera un error! Debía de ser algo sumamente complejo para cometerlo. El chico trató de acomodar nuevamente la abertura en su lugar y se apoyó contra la pared un momento después para apretar su mano, intentando detener la hemorragia. Nadia vio su mano ensangrentada y quedó fuera de sí.
- ¡Lo siento! ¡No quería hacer eso, perdón! De verdad no quería, yo estaba desesperada y… discúlpame, por favor.
Emanuel la miró un tanto sorprendido. Parecía haber enloquecido desde que Silvestre la atacó. Y Nadia también pensaba que había enloquecido… ¿Estaba pidiendo perdón? ¿Ella? ¡Ella nunca le pedía perdón a nadie más que a sus padres! ¡Y era porque nunca se equivocaba! ¿Qué le estaba pasando?
- No te preocupes, sólo es un pequeño corte. Ya vuelvo, iré a ver si me pueden quitar el vidrio que se clavó y regreso.
- ¡No! ¡No te vayas de nuevo!
Otra vez ella a los pies de él. Abrazada a sus talones, rogándole que no se fuera, suplicándole que se quedara. Y es que temía que su corazón no lo soportara, ya estaba latiendo con mucha fuerza y no quería sufrir algún ataque si el chico la dejaba.
- Pero no puedo dejar…
- Yo te lo quito…
La chica se repuso hasta quedar a la altura de los ojos de su captor. Se miraron fijamente. Los celestes de ella y los negros de él. El cuerpo de la chica temblaba, y los labios de él también, pues no sabía qué decir. Nadia le tomó la mano derecha con cuidado. Era una mano dura, pesada, rugosa… pero a ella le gustaba. Nunca había conocido una así, era perfecta. Estaba bañada en sangre y leche, y tenía dos pequeñas astillas de vidrio clavadas en el pliegue que separa al pulgar del índice. Con mucha delicadeza las sacó a ambas sin problemas, pero estaba temblando y se sentía extrañamente cansada. Una vez que las quitó le acarició la zona lastimada y lo volvió a mirar a los ojos.
- ¿No duele?
El chico no dijo nada. No podía dejar de admirarla, su belleza y la forma sumisa en que se comportaba lo cautivaron. Negó con la cabeza como si estuviera hipnotizado y sus manos, la lastimada y la que no, decantaron en la cadera de muchacha. Ella sintió el caluroso y húmedo contacto de las manos de él sobre su cuerpo apenas cubierto por el vestido que llevaba. Tembló de pies a cabeza, nunca había experimentado tal sensación de pensar que estaba haciendo mal las cosas pero a la vez querer seguir haciéndolas mal. Las manos de ella se pusieron rápidamente a la defensiva y sujetaron el antebrazo del chico.
Sus miradas se volvieron inseparables, de verdad no podían soltarse, no podían mirar hacia otro lado. Él estaba agradecido por su comportamiento, y ella no había sentido tanta seguridad en su vida. Estaba en los brazos de la persona que más confianza le brindaba, ¿que podía hacer? No sabía. Pero no le importaba tampoco.
Los rostros de ambos se acercaron, atraídos por ese poderoso imán que eran sus ojos. Cuando ya estuvieron lo suficientemente cerca, éstos se cerraron, y los imanes pasaron a ser sus bocas. Los labios de él se imprimieron con fuerza sobre los de ella que tenían un llamativo gusto salado por las lágrimas echadas hacia poco. Los brazos de la chica subieron hasta los hombros de él, y las palmas del chico se deslizaron por la espalda de la rubia marcando a fuego cada parte que tocaba con ellas. Nadia sintió como caía con suavidad sobre el colchón donde hacía instantes estaba. Se sentía en las nubes, y sentía la humedad del beso del muchacho como si tuviera el mar en su boca. La lengua del chico nadaba en ella acariciando la suya, sus mejillas, su paladar. Nunca se había sentido tan libre, y si bien nunca había leído en un libro cómo besar, sabía que eso le gustaba, y que lo estaba haciendo bien, aun sin experiencia. Porque así tenía que ser.
Un escalofrío le recorrió la espalda cuando los besos de él se convirtieron en caricias sobre su cuello de porcelana. Ella sumergió sus manos en la cabellera larga del chico y las estiró hasta meterlas dentro del cuello de su camisa palpando la espalda sudada de Emanuel. Los labios del joven volvieron a su boca, besándole el labio inferior y el superior en turnos. Jugaban con sus lenguas, y por las comisuras de ambos goteaba la humedad. Las palmas del chico sujetaron con fuerza la cadera y la cintura de ella. De un tirón, Nadia le arrancó la camisa para poder acariciar su dura piel sin obstáculos.
Los labios del chico bajaron hasta el bretel derecho de su vestido. Ella arqueó la espalda de placer al sentir como el chico la desvestía con sus besos. Sus piernas comenzaron a temblar porque sabía que estaba mal, siempre había estado en contra de entregarse así con cualquiera, pero… ese chico era especial. Era único. Nunca había sentido por alguien lo que sentía por él en tan sólo minutos ya parecía conocerlo de toda la vida. Sentía tanta seguridad y placer estando con él. Su corazón latía con tanta vivacidad como nunca lo había hecho. No le importara cómo, ni que sucediera después, ella sólo quería estar con él. Y sentirse viva con él.
Cuando las manos del chico comenzaban a acariciar la piel desnuda de ella por debajo del vestido, un extraño ruido de frenos lo trajo a la realidad y se detuvo. Aguzó su oído para ver qué sucedía. Nadia lo admiraba desde su posición con capricho por haberse detenido. El chico por primera vez en la noche estaba temblando de miedo.
- ¡Policía! ¡Están rodeados! Tienen cinco minutos para entregarse. No intenten nada o dispararemos- sonó la voz en un megáfono.
Emanuel se levantó de un salto y se echó la camisa a los hombros.
- ¡Vístete! Habrá problemas- le indicó a Nadia.
- ¡Emanuel!- gritó Colin desde la sala de estar-. ¡Trae a la pendeja, la vamos a usar para salir!
Emanuel la miró a la cara y cerró los ojos con pesadez. No podía encañonarla, no después de lo que había pasado. Ella sonrió y se acercó a él para darle un tibio beso en los labios y un fuerte abrazo.
- Hazlo. Confío en ti. Sé que no me vas a lastimar
El chico sonrió con dificultad, la sujetó tímidamente de un brazo y la condujo hasta la sala de estar con el revolver en su cintura. Cuando llegó hasta allí, Colin y Silvestre se encontraban pegados a la pared con una pistola el primero y con una escopeta el segundo.
- ¡Haz lo tuyo, Emanuel!- le ordenó Colin.
El chico asintió y se puso frente a la ventana para gritar.
- ¡Tenemos a Nadia bajo punta de pistola! ¡Queremos un auto con el tanque lleno y que se alejen a más de cien metros de la casa o no responderemos!- gritó con nerviosismo el muchacho.
- ¡Entreguen a la chica y tendrán un castigo leve en la cárcel!
Colin empujó a Emanuel con fuerza y apretó el brazo de Nadia con firmeza.
- ¡Ay! ¡Me lastimas!- chilló la chica
- ¡Cállate perra! ¡Escúchenme todos ustedes, policías de cuarta! ¡Si no quieren que aquí haya una masacre saquen sus caras de mi vista, porque no les tenemos miedo y después de matarla a ella los mataremos a ustedes! ¿Me entendieron?
- Tiene cinco minutos para entregarse antes de que entremos.
- ¡Entran y se muere!- retó Colin.
Emanuel empujó al jefe para proteger a Nadia y la alejó del lugar.
- ¡Cálmate, así no se negocia!- le recordó el chico de cabello largo.
- ¡Tú eres el que no sabe negociar! ¿Para que quieres el auto si no tenemos todavía los cinco millones?
- ¿No prefieres mantener tu record de no ir a la cárcel?
- ¿Por eso? ¡Que me importa la policía! ¡Yo me cago en la policía!
- ¡Cállense los dos!- dijo Silvestre interrumpiendo de repente la conversación. Tenía la escopeta apuntándole a ellos y una pistola en la sien de la chica que nuevamente tenía los ojos cubiertos de lágrimas.
- ¿Qué crees que haces? De verdad que eres un idiota- le dijo Colin.
- ¡Se los dije! ¡Tendríamos que haberla violado! ¡Al menos hubiéramos podido hacer algo! ¡Ahora nos quedaremos con nada!
- ¡Cierra tu estúpida boca!- le dijo el jefe y Silvestre aulló de dolor mientras soltaba la pistola de su mano. Nadia lo había mordido al ver que estaba distraído.
Emanuel nuevamente se abalanzó sobre él y volvió a vapulearle la nariz a trompadas. Silver se arrastró por el piso con dolor.
Nadia se arrojó a sus brazos y él la recibió con afecto. Juntos estaban muy seguros. Juntos la pasaban bien, se sentían protegidos, creían estar en el cielo. Se amaban, porque otra palabra no les cabía en la mente, más que por amor no se hacían esas cosas.
Un estruendo fuertísimo desanimó la cara de Nadia. No sabía que era, pero sintió un dolor en su corazón como si su vida se hubiera apagado en un momento. Emanuel cayó al suelo con la espalda sangrando. Colin lo había ejecutado desde más atrás, a traición, sin piedad. En ese instante una bomba de gas entró en la habitación.
- ¡No, maldita sea! ¡No me atraparán!- aulló enloquecido el secuestrador.
De un saltó rompió la ventana y rodó por el jardín de la casa poniéndose a tiro de una decena de policías que lo esperaban con las armas cargadas.

Dentro de la casa, mientras el ambiente se llenaba de humo, Nadia permanecía arrodillada, con la cara empapada en lágrimas, al lado de su chico.
- Nadia… que bueno que estás bien- comentó Emanuel con un hilo de voz.
- ¡No! Estás herido, te llevaré a un hospital, quédate conmigo, por favor.
La chica se agachó sobre su pecho a llorar, en el fondo sentía como su corazón se había destrozado, y era porque sabía que no le sería fácil salir de eso.
- Belleza, estoy perdiendo mucha sangre. No llegaré al hospital.
- ¡No digas eso, por Dios!- le gritó con frustración cerrando los ojos-. Yo… yo siento algo muy fuerte por vos, yo con vos me siento en mi casa, es algo que nunca sentí por nadie. Quédate conmigo, yo te… te amo.
El chico sonrió y extendió sus brazos lo más que pudo para abrazarla. Ella se recostó sobre él sin dejar de llorar y gritándole te amo una y otra vez.
- Voy a quedarme para siempre junto a vos. Aunque no me veas. Voy a buscar la forma de estar al lado tuyo. Yo también te amo.
Los labios de ambos se juntaron, mezclándose las lágrimas de los dos mientras el gas somnífero terminaba de hacer efecto, durmiéndolos y acabando con el sufrimiento de pensar que se separarían. Se quedaron dormidos juntos, uno sobre el otro. Ambos habían muerto allí. Aunque ella aun siguiera con pulso, aunque en una semana volviera a asistir a todas sus obligaciones. Una parte de ella se había ido con él, porque le había demostrado que era una chica que no necesitaba pedirles a sus padres que le consiguieran un chico que ellos pensaran que era bueno, ella podía conseguirlo hasta desde los confines más oscuros y bajos de la sociedad. Porque era su destino, ser buena en todo, incluso en encontrar a su alma gemela, como lo había hecho ese día. Ese chico la había despertado, y nunca lo olvidaría, nunca dejaría de amarlo.

Porque el corazón es uno solo, pero es grande. Y en él caben muchos amores, amores que nunca se olvidan. El amor a nuestros padres, el amor a nuestros hermanos, el amor a una persona que quisimos muchísimo pero ya no está y a esas que queremos y nos acompañan en todo momento. El amor es perenne, y nunca quieras desenamorarte u olvidarte de alguien a quien amaste, porque será imposible. Podes dejar de verlo, podes irte y nunca regresar, e incluso podes ocupar su lugar con alguien más. Pero el amor que sentiste por esa persona, quien sea, siempre va a quedar grabado a fuego en tu corazón y tu memoria. Porque para eso estamos los humanos en la tierra, de todas las clases, de todos los colores; para amarnos. Todos somos una buena persona y nos merecemos amar y ser amados. Este día, el día de San Valentín, es más que sólo el amor de los enamorados. Es la representación del amor mundial que nunca se acabará, porque aunque haya guerras, aunque haya hambre y aunque ocurran desastres como los resientes… el amor siempre nos va a mantener vivos. Por eso, no se sientan “cursis” al decir te amo, porque no hay nada más bello que saber que tenemos corazón, que podemos sentir lo que los animales no sienten. Para vos que leíste el corto y para todo ser que habite este planeta… ¡Feliz día de San Valentín!


Dedicado a todas las personas que amé, amo y amaré. Para mi madre, para mis hermanos y para ellas (prefiero no nombrar, ellas lo saben, se lo digo todo el tiempo). Suerte a todos, y que amen mucho.


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#4

Re: Cortos de San Valentín [C]


San Valentín


Spoiler
Mírate, hay estas tu, corriendo como un total desesperado, como si no hubiese mañana, lógico, si te alcanzan no lo habrá, corres y te sientes fatal porque has arrastrado a la única persona que se ha preocupado e interesado por ti en este tiempo. Cuando te has dado cuenta que tu vida tiene sentido, algo por lo que seguir, sientes que te ha llegado la hora de partir, sin contar, que de tu mano esta agarrada esa niña que volvió a darte ilusiones, su mano se aferraba con fuerza a la tuya, como si se aferrase a la vida, ha confiado en ti y parece que a pesar de todo lo sigue haciendo, no le queda remedio, aposto por ti. Sientes que mientras corres, sudas y tu corazón va a mil, pero no te cansas, corres por ti y por ella, que a su vez llora y llora de preocupación y no muy lejos de ti, corren también, los que alguna vez llamaste “amigos”, esos con los que te ibas de fiestas hasta las tantas, esos que te hicieron probar frutos prohibidos, esos que te mostraron el mundo que tus anticuados padres no hicieron, los mismos padres que vieron como poco a poco, dejaste de ser un niño, pero que se seguían preocupando por ti, tu madre desprendía lagrima cada vez que te veía pasar y tu padre desaprobaba tu conducta, estos discutían porque tu padre quería darte disciplina pero tu madre se negaba, ella te día a luz, sabia que no podías ser mal, nunca vistes a tu padres discutir antes, pero a ti eso te daba igual, ya no te importaban y solo los querías ver el menor tiempo posible…y toda esta historia, ¿a que se debe? Déjame que te lo explique:

Hace dos años exactamente, le dijiste a uno de tus compañeros que estabas enamorado de una chica, y valla chica, la más popular, guapa y exuberante chica del instituto, que puntería tenias, en ese momento eras casi un chico ejemplar, el cual cada madre se sentiría orgullosa, pero no las chicas de tu edad y es que los 16 son años muy difíciles si no tienes personalidad, tus amigos entre risas y empujones te pedían que le propusieses salir, tu te negaste, pero eso en el instituto no es importante, entre notitas y notitas, una te llego a ti, en ella ponía que ella también te quería, y es que la crueldad y frialdad de los chicos puede ser devastadora, como un tonto caíste , y fuiste a por el premio, a la hora del patio, te acercaste a ella a la atenta mirada de tus compañeros, sin mas le pediste ser novios, ella no se lo creía, entre risas y altanería, te pregunto si estabas enfermo o simplemente loco. Que lo olvidases, que ni que fueras el ultimo chico de la tierra se liaría contigo.

Tu mundo en ese momento se hizo migajas entre las risas de los jóvenes del patio del patio, te morías de vergüenza como si te hubieras meado encima te preguntabas el porque.

-¿por ser feo?, -Preguntaste sin entender-.

No, -te respondió ella-, sino porque, no eres mi tipo, yo solo salgo con machos, tipos duros, -dijo la muy zorra-.

Y en ese momento ella fue quien te condiciono, fue la que te hizo pasar un mal rato delante de todos pero la única que quería acabar con eso, no era bueno para su imagen. Después de eso, no pronunciaste una palabra mas, solo pensabas en cosas... fuiste la comidilla de todo el instituto, eso te dolía pero nunca dijiste una sola palabra, tus compañeros a la semana se empezaron a preocupar, hacían cosas para que volvieras a reír pero ya era demasiado tarde. Ni a los profesores hacías caso, nunca fuiste castigado hasta ahora; te mandaron a la cruel sala de castigo, donde solo los machos van, cuando llegaste viste sus caras, todos eran vándalos de peor o mejor nivel, llegaste y te sentaste al lado de un chico que te sacaba un cuerpo, el parecía en su mundo solo dibujaba en su libreta graffiti y dibujos obscenos, los demás seguían ablando y alguno que otro te veía y se preguntaba que hacías en ese lugar. El profesor un tipo muy mandón los mando a callar. Pasarías todo el día en esa clase, a la hora del patio comieron los bocadillos dentro de clase, el pintor que tenias al lado no te hacia mucho caso, hasta que te vio el refresco, el tenia sed, pero no hizo nada, tu muy educadamente se lo ofreciste, el lo acepto te dio las gracias y graffiteo su nombre, bueno su apodo, era una especie de presentación, tu le dijiste tu nombre y así os conocisteis. Uno de los matones del fondo te tiro una bola de papel tu no sabias que hacer pero Zios, el pintor si, se levanto y le tiro la bola de vuelta y le grito 4 cosas.

-tu bastarda no quiero saber que vuelves a molestar a mi compi, -con voz asesina-.

El otro chico se quedo callado sabia quien mandaba y quien era su “amigo”. Ahí tu vida cambio tu vida totalmente. Comenzaste a actuar diferente, a hablar diferente, a vestir diferente, pensar diferente. En un par de meses no eras tu, eras un delincuente juvenil que no sabia lo que hacia, solo lo hacia porque sus “ colegas” se lo pedían, comenzaste a faltar a clase, llegaron las primeras quejas de los profesores, tus padres comenzaron a salir de sus trabajos para ir a las citas del colegio privado donde ibas. Las quejas pasaron:

-No atiende en clase, no hace los deberes… a, su hijo destruye y roba material escolar, contesta a sus profesores.


Tus padre achacaron el mal a las hormonas, ignoraban el mal que se les avecinaba; comenzaste a fumar, a beber, a tener dinero, un dinero sucio, que consegias amedrentando a pobres chicos que no te hacían nada. Un par de hechos a lo largo del año atemorizaron a tu madre y decepcionaron a tu padre. Necesitabas pagar un encargo, tus padres no te dieron el dinero porque no le explicaste para que era, te enojaste y tiraste todo lo que había a tu paso en tu propia casa, necesitado, saliste a la calle y allí viste caminando a una señora, no lo pensaste mucho y corriste tras ella y le quitaste la cartera, huiste con el botín y al mirar, tenias dinero de sobra para pagar. Zios estaba orgulloso de ti y tu engrandecido. Por la noche llegaste a casa sin saber que hay te esperaba la poli, le habías robado a tu vecina; tu padre se encargo de todo pero no te volvió a dirigir la palabra. Tu madre lloraba de noche, tu silenciabas su lamento con música.

A las semanas de estos hechos, un chico de tu instituto se tropezó contigo en el pasillo del recreo, hizo que tu bocadillo se cayese al suelo, el te pidió disculpas, pero tu estabas con tu grupo, no ibas a dejar que algo así pasase así sin más; aun nadie se lo explica, pero le diste una paliza a ese chico que jamas olvidara. Ese día eras el más “malo del insti”, eras un hombre. Te sentías eufórico por pegarle a un niño 2 o 3 años menor que tu, pero las cosas tienen consecuencias. ¿Expulsado? ¿esperabas menos?, tu padre ni siquiera se acerco a ver que había pasado, tu madre dejo el trabajo una vez mas para asumir tus culpas. La directora, ya no quería saber de ti, te expulso. Pero la psicóloga aun quería hablar con tu madre, y tu allí delante escuchaste lo que esta tenia que decir.

-quizás les falta pasar mas tiempo juntos, -dijo afirmando-.

pero tu madre no era tonta, sabia que eran tus compañías; pero al ver esto, no podías siquiera pensar que no te dejaran verlos y sin remordimiento les echaste la culpa a ellos, a tus padres.

-nunca están cuando los necesito, -dijiste convencido-.

¿Qué clase de persona puede ser si te quejas por que tus padres intente darte lo mejor, que no te falte nada.? Eras un vil niñato y aunque saliste de esa sala en un plan dramático, tenias la poca vergüenza de volver con tu madre, allí no dijeron nada, no había marcha atrás. Te cambiaron de centro, a uno público, aquí las cosas eran diferente, aquí no te veían con buenos ojos. En tu nueva clase, te sentaron al lado de una chica, era extranjera, intento hablar contigo, pero tu pasaste de ella y te pusiste a dibujar. Me podrías decir ¿que te recordaba esto?. A la hora del patio, te apartaste a ver el fútbol, una pasión olvidada; allí se te acercaron un grupito y te llamaron por tu apodo, tu fama te precedía, eras importante; te dijeron que habías cambiado de bando por tu propio bien, lo aceptaste sin mas.

Los días pasaron y con ellos los meses, ahora jugabas a dos bandas, estabas con Zios y con los nuevos, eran enemigos y lo sabias, pero tu controlabas. llegabas tarde a casa, cuando llegabas claro, vivías de fiesta en fiesta, cuando estabas con un grupo olías a una cosa, y cuando estabas con el otro grupo olías a otra. Tu madre al lavarte la ropa, encontraba pelotitas de “chocolate” cuando no encontraba vestigios de “hierva”, ni te imaginas el sufrimiento de tu madre. Dime, ¿ que sentido tenia tu vida en este instante? ¡Ah ya!, eras “un tipo duro”, “respetado” y “temido” por aquí y por allá. ¿Recuerdas la fiesta que monto Zios en su casa?, allí estaba casi todo el barrio, tu y esa chica que te había rechazado alguna vez, que vueltas da la vida, no te lo creías por dentro estaba tonteando contigo, ahora que si eras su tipo, se te acerco a los labios y os besasteis, y luego le susurraste.

-Zorra, piérdete de mi vista, -en un tono romántico-sarcástico-.

Ella no se lo creía, cuando te iba a responder, la callaste y le gritaste. Ella super avergonzada se fue corriendo de la fiesta, en ese momento le regresaste lo que te había hecho un año antes. La venganza, que dulce es ¿verdad?, en ese momento subiste de nivel; pero…¿Por qué lo hiciste?, ¿por venganza o porque estabas enamorado?, y es que desde que comenzaste a ser un tipo duro, chicas y chicas pasaron por tus labios, pero, de hace un tiempo para acá, ese numero ha bajado y el numero de rechazadas subido. Sin darte cuenta, hablabas con Agus, tu compañera de clase, como si os conocieseis de toda la vida, ella se preocupaba por ti, al par de semanas, ella era quien te traía bocadillos al instituto porque tu madre ya no te los hacia. En los trabajos grupales siempre te metía en su grupo, y cuando fallabas, ella hacia tu parte, te dejaba las tareas, te dejaba sus apuntes, te dejaba copiarte en los exámenes, bueno, mas bien te obligaba a ello. Los días pasaron, sus amigas no terminaban de aceptarte pero tu solo querías pasar tiempo con ella, solo estar con ella.

Comenzaste a ir seguido a clase, tus notas subieron, y dejaste de ver con regularidad a tus colegas, ¿te avergonzabas de ellos? En parte si, porque las pocas veces que sacaste el tema con ella, lo desaprobó. Ella te hizo cambiar de prioridades, solo pensabas en su atractiva piel blanca, en su fino cabello negro, en su bella sonrisa, en su delicada voz, en su humilde mirada, y en su alegre personalidad. Te quedabas con cara de idiota cuando la veías pasar y tu corazón se ponía chiquito cuando escribía tu nombre junto al suyo, te había enamorado. Fue en el parque cuando intentabas ayudarla a elegir el sabor de su helado, cuando surgió la ocasión de besarle, y no la desaprovechaste. Un beso largo y puro, un beso limpio y sin lujuria, un beso tierno de eso que llegan al alma y nunca se olvidan.

Ella lo consiguió, te encarrilo de nuevo, tu vestimenta comenzó a cambiar, dejaste de fumar y de beber porque ella así te lo pidió. Quería presentarte a sus padres, y así lo hizo, cenaste con ellos, todo iba viento en popa, pensabas la manera de hablar con tus padres para presentarles a tu chica, sabias que se iban a alegrar de conocer a la chica del milagro. ¿Qué podía salir mal?¿tus amigos?.

Se acercaba el día de la amistad y el amor, preparabas con ilusión tu regalo, buscabas en el centro algún regalo que valiera la pena, en eso sonó el tu teléfono, un mensaje de ella:

-TE AMO^^

Dos palabras más que suficientes para hacerte feliz. pero no habías salido del mensaje cuando te llamaron, Zios te llamaba.

-te necesito aquí, es muy importante, -su voz estaba intranquila-.

Colgó, no sabias que pasaba, pero dejaste lo que hacías y tomaste el autobús para llegar al barrio de Zios. Cuando lo encontraste, te dijo que le había robado una buena cantidad de material a los contrarios y al parecer, lo habían visto. Le prometiste que ibas hacer algo. ¿te creías héroe?, llamaste a Andy, el líder del otro bando, le preguntaste por como andaban las cosas y sin rodeos te dijo que le habían robado y que le iba a dar una oportunidad a Zios para devolverlas, que te encargaras tu de comunicárselo te pidió.

-Mañana en el parque, dile que valla solo, yo iré solo y así evitaremos una reyerta, -te contó-.

Vale fue lo único que dijiste, parecía que solo iba a quedar en eso. Llamaste a Zios y le contaste lo que tenia que hacer, las cosas se iban a arreglar porque ningún bando quería una reyerta, una lucha de bandas.

El día paso y agus te llamo por la mañana.

-Buen día amor, hoy es San Valentín, estoy muy emocionada, ya casi cumplimos otro mes juntos, te amo, te veo en el parque a las 3, un besito, xaup xaup.

Tu primer San Valentín con ella, tenia que ser especial. Era domingo, le compraste el periódico a tu padre y le quitaste la sección de deportes como en los viejos tiempos, ayudaste a tu madre con la lavadora. Luego, al ducharte, tus padres se regocijaban por dentro, su hijo había vuelto. al salir tu madre te ayudo a peinar, y tu padre te regalo una caja de profilácticos en secreto, comiste con ellos, te despediste y saliste de casa.

Eran las 3, y ella puntual como un reloj apareció, estaba realmente hermosa, parecía una princesa, así la querías recordar el resto de tu vida, o lo que te quedaba de ella. La saludaste, la besaste, le diste su regalo y ella a ti el suyo.

-Esperemos hasta la cena para abrirlos, te dijo, mientras caminaban por el parque.

Planificabas a donde ir en un día tan especial. Pero un grito estremecedor se escucho a tu espalda.

-¡Maldito traidor!, -gritaba Zios-, -¡me han intentado a paliar en tu emboscada, sino fuera por mi navaja y mis chicos hubiera muerto yo en lugar de Andy, pero tu esta me la pagas!

La rabia de Zios era sobrenatural, arrasaba la zona como el sol del medio día, al que nada se le escapa, él tenia salpicaduras de sangre, muy probables de la puñada que le hizo a Andy, su grupo también estaba allí. Agus estaba temblando a tu lado, estaba muy asustada, como tu y no era para menos.

-voy a por ti cabrón, -amenazo-.

Y comenzó a correr hacia a ti, tu cogiste la mano de Agus y corriste sin pensarlo, corriste como un desesperado, como si no hubiera mañana. ¿te acuerdas de esta parte?, tiraste el regalo y le gritaste a tu chica para que ella también lo hiciese, eso lo hacia lentos. Corriste calle abajo, pero era imposible huir de tus “colegas”; no te preocupaba lo que te pasase a ti, sino a ella. No te ibas a perdonar que le pasase algo y menos por tu culpa, corrías por ti y por ella. Su llanto te dolía como autenticas puñaladas, así que decidiste rápido.

¡VETE!¡sigue corriendo! ¡VETE! Es a mi a quien quieren, ¡vete por favor!

lagrimas cayeron por tu cara, y ella asustada te obedeció; y siguió corriendo. En cuestión de segundo tus, por tu culpa, cansados y rabiosos “amigos” llegaron. Te dieron golpes de lo lindo, hay nadie hizo nada para evitarlo, por lo menos no te apuñalaron, pero obviare esta parte de la historia porque ya te la puedes imaginar. Ahora mirate, hay estas, en esa cama fría, lleno de cables y rodeado de maquinas, con olor a muerte por todos lados, y mirá quienes están pidiendo por ti, tu padre, tu madre que no para de llorar y otra que tampoco se contiene es Agus que se siente culpable por irse y dejarte solo, pero no fue muy lejos,entro en un cafetería a pedir ayuda, una ayuda que llego muy tarde, y que por eso estas aquí conmigo…¿lo vez?...todo en la vida tiene consecuencias, llegaran tarde o temprano, pero créeme que llegaran, se que te debe dar pena que cuando estabas haciendo las cosas bien pase esto, pero las cosas son así…sabes a estas alturas ¿Qué es el amor? Pues es eso que sienten tus familiares y también Agus por ti. El amor es el preocuparse por lo demás, no por desconocidos, sino por esas personas que te rodean, esas que no solo piensan es su propio bien. el respeto, la tolerancia y la confianza hacen que el amor sea posible, el amor no nace de la noche a la mañana, este mas bien se cultiva y poco a poco va floreciendo. el saber valorar esto no te hará mucho mejor persona, eso te llevara a la verdadera felicidad.

-¿y no puedes darme otra oportunidad?

-jeje, yo no soy Di-s para darte otra oportunidad, pero te haré que vuelvas, y no por ti, sino por esa gente que después de todo lo que le has hecho pasar suplican por ti, no me sentiría bien si no diera ejemplo en este día. Así que vuelve, pero nunca olvides esto, todo tiene consecuencia y solo puedes asumirlas.

-muchas gracias de verdad, no quiero ser pesado, pero me puedes decir tu nombre?

-jeje, no lo suelo hacer, pero en es una ocasión especial, recuerdame como Valentín.

-eres mi santo

-jeje, losé, ahora…hasta luego y portate bien.

Tailor regreso en si y los médicos los estabilizaron, al par de horas, pudo abrir los ojos, sus íntimos pasaron a verle, estos estaban muy felices y aliviados, Tailor entre dolores y molestias quiso disculparse con Agus por el mal rato que le hizo pasar, esta lo callo con un delicado beso; Tailor soltó un intento de sonrisa para lamentarse por los regalos, pero eso a ella no le importaba, normal, era una chica que rozaba la perfección. Habéis escuchado el dicho, “tras de cada hombre hay una gran mujer”, una vez mas se cumplía. Tailor recordó que en el bolsillo de su pantalón había una composición que había hecho para leerla en la cena, Agus la busco y la leyó:


14/02.


Hola mi niña^^

Quien lo iba a decir, nuestro primer San Valentín juntos,
Hace mucho que te conozco, pero desde un dia 11
Has sido la fuerza que hace mi corazón latir y seguir día tras día
Tu me inspiras y me haces levantarme cada mañana
Y superarme a mi mismo y alcanzar lo que me propongo
Tu me guiás en el camino, el mismo que intentamos caminar juntos
Me aconsejas en cada uno de mis pasos y es que sin ti no sabría como seguir
Tu me calmas y relajas, cuando te escucho entro en paz conmigo y el mundo
El oír tu voz es como escuchar un coro de ángeles en mi auricular
Me quedo embobado viendo tu imagen, y aunque no me creas
Para mi eres la mas bella que cualquier estrella
Te has convertido en mi vida, en mi razón de ser,
Y no se como vivía antes de tenerte a ti
Jamas diré nada nuevo, pero creo poder expresar lo que siento
Con un te quiero, mas que eso,
te amo, y solo quiero estar contigo,
Gracias te doy por aceptarme como soy
Y es que sé que no soy el chico perfecto
Pero solo por ti, lo intento.
Compartimos las mismas cosas,
Tu y yo nos compensamos
Y es que somos:

->ALMAS GEMELAS <-

Te Amo Princesa^^ ----->Feliz día de San Valentín<------.
[/center]


[ot]Gracias por el tiempo que has dedicado para leer esta historia, espero que te halla hecho pensar; quiero agradecer a Ayi por la inspiración ^^ y la mayoria de esta historia es de la vida real. Sin más, me despido.[/ot]
--> Thanks -Saske- <--haz click!

Primera Firma Creada por Tigre15:



Spoiler
]
#5

Re: Cortos de San Valentín [C]


Ya está listo mi corto. Es extraido de una historia. Espero que sea de su agrado.

Spoiler
C. O. Kaeshin: “Reencarnación”
Envidia


Dejó el libro en su lugar correspondiente del polvoso librero, tomó su cuaderno recién escrito y caminó fuera de la biblioteca, caminando y entonando un silencioso monólogo que apenas él podía escuchar. Salió de la biblioteca, donde por fin estaría al aire libre en la Metrópolis. Una pareja de aspecto similar cruzaba al otro lado de las calles repletas de metal, tomados de las manos, entrelazadas fraternalmente por su propio corazón. Ella, era de cabello castaño, casi tan castaño como recordaba que lo tenía Emily. Tenía un rostro atractivo, al igual que su pareja, y sus ojos parecían infundir serenidad. La compañía de la chica, era también castaño, pero en un tono más oscuro que se llegaba a percibir como negro. No se veía como un chico problemático, sino como uno pacífico e intelectual. Ambos tenían más estatura que Nicholas, y probablemente algunos años más. Nicholas sólo tenía 15 años.

-¡Idiota!-gritó Nicholas sin vergüenza. No le tenía miedo a la gente, efectivamente.

El chico castaño volteó hacia Nicholas, pero disimuló para evitar peleas, como si no se le hubiera insultado de ninguna forma. Nicholas sintió indignación por la respuesta del hombre. Efectivamente, deseaba pelear con él, por el simple hecho de él tener a una mujer hermosa, de poder acariciarla todos los días, de poder besarla y sumergirse en el ocaso de su piel cuando deseara.

-¡Bastardo! ¡Te estaba hablando a ti!

El muchacho siguió disimulando, pero su pareja pareció hacerle una mueca con la cara, a lo que él trató de tranquilizarla.

-¿Qué tanto hablas con esa mujer? ¿No puedes venir aquí a golpear a un niñito menor que tú?

La expresión de serenidad de la cara del muchacho cambió a un tono más iracundo. Estaba enojado. Nicholas preparaba sus garras para el ataque, pero el muchacho sorprendido gritó:

-No tengo tiempo para meterme con niñitos como tú. Vuelve cuando tengas 4 años más.

La chica dio una ligera carcajada, luego volteó a ver la expresión de Nicholas. No era muy amigable. Más bien, tenía los ojos furiosos, pareciera que estuviera a punto de asesinar a alguien.
-¡Si tanto valor tienes, idiota…! – interrumpió su grito.

De pronto, dio una ligera vuelta y percibió que un camión gigantesco venía a gran velocidad (según el percibía) por la avenida perpendicular a la que estaban.

-¡Alcánzame!

Nicholas tomó rápidamente un pedazo de fruta podrida que había encontrado en el suelo. Estaba a punto de lanzárselo al tipo, pero veía más posibilidad de que lo siguiera si se lo aventaba a su punto débil.

-¡Ay! –Gritó la chica de dolor y asco al caerle la fruta en su frente.
-¡Maldito imbécil!

En ese momento, el chico cruzó rápidamente la calle y persiguió a Nicholas. No fue muy difícil evitarlo, hasta salió perfecto el plan. Ni una falla. La presa había caído en su agujero. No pensaba que hubiera sobrevivido a aquél camión. No se sentía mal, no era su primera vez. Él simplemente se alejó.

-¡Erick!-gritó la chica con horror.

Amor


“Feliz San Valentín” Escribió Nicholas en el cuaderno como título. La biblioteca era un lugar muy pacífico para escribir.
“Feliz San Valentín, amor mío. ¡A que no adivinas lo que hice hoy! Espera, no es importante. Hoy es San Valentín, por fin podemos amarnos en la luz del día. Sí, dicen que nuestro amor no es posible. ¡Todos son idiotas! Yo se que tú me puedes amar. Yo se que te puedo amar. Si sentimos nuestro amor, aunque estemos lo más lejos posible. ¡Te amo! No sabes cuanto lo hago. Sigo pensando en ti antes de dormir, sigo oyendo tu dulce voz. Sigo creyendo que viviremos felices por siempre, Emily. Aquí me tienes como un loco, escribiéndote. ¡Vamos! Nuestro amor no es imposible, no somos de mundos distintos…sólo tú…vives en el mundo de la muerte. Emily, te extraño. Quiero tenerte a mi lado. Pero no todo es posible ¿sabes?...”

Nicholas tomó un libro, quería encontrar una frase romántica de aquel cancionero. Abrió la mitad del libro para ver que encontraba.

“Es una flecha tu amor, la que atraviesa, sin repudio, mi corazón “ fueron las palabras que leyó.

-Maldito libro- susurro silenciosamente, casi imperceptiblemente para que nadie lo oyera. –No hay amor. No es posible. Es sólo un invento.

Al escribir, volvió a creer sentir amor. Tonto sentimiento. Salió de la biblioteca, con el objetivo claro.


Espero nuevamente que sea de su agrado y que lo lean. Me siento orgulloso de este fic a decir verdad.
Saluditos!






#6

Re: Cortos de San Valentín [C]


Amor misterioso y cruel

Spoiler
Era un día normal, como cualquiera; trafico en las calles, peleas absurdas, niños corriendo y jugando, madres de familia comprando cosas para la comida y lo peor chicos desolados sin un amor encontrado.
Ángel, un chico de 19 años, estatura mediana, pelo castaño oscuro, ojos negros con una profunda mirada que observa hacia el interior de las personas [era rarito], el estaba enamorado de una chica pero ella era una persona que se había ganado una mala reputación en el colegio ya que cada semana cambiaba de novio, todos la reconocían como una [CENSURADO]; ni el mismo sabia por que se había enamorado de aquella persona de mirada fría.
Chico 1: ¡Pero como puedes estar enamorado de ella si es una mala persona!
Ángel: ¡ESO ES PROBLEMA QUE ATI NO TE INCUMBE!
Se marchaba entre la soledad y la impotencia de no poder hacer algo para que sus amigos lo dejaran de molestar.
Al día siguiente el le propuso a ella ir al cine, ella acepto sin pensarlo, el se sentía orgulloso de el mismo ya que pensaba salir con la chica mas “popular” de el colegio pero en realidad era la chica mas [CENSURADO] del colegio, en seis meses había pasado por las manos de un cuarto de chicos del grupo.
Por otra parte había una chica que si lo quería a el sin importar las consecuencias que lograría si el se enamoraba de ella, a Ángel le gustaba aquella chica misteriosa y solitaria, pero no al punto de enamorarse frenéticamente como lo hizo con Cynthia.
En la noche justo a las 7:15 pm, Ángel recibió un mensaje de texto de Cynthia diciendo: “lo siento pero no voy a poder acudir a la cita, sorry”; Ángel se retiro del sitio con el ramo de flores, el osito de peluche y la carta de amor que le había escrito para ella, resignado y sin nada que hacer al respecto se sentó en su silla de computadora y la encendió….
Ángel: *suspiro* tal vez no fue por que estaba ocupada, ¡si!, eso es tal vez estaba haciendo tareas del colegio o salió con su familia.
Ya estando en su computadora, empezó a chatear con sus amigos, ellos insistían que no era una buena opción, pero el seguía renegando que no era de su incumbencia; hasta que…
jinsei wa totemo yoi desu dice (06:25 p.m.):
Hola!! Como estas?
El Nick más original del mundo dice (06:25 p.m.):
Hola, estoy regular U_U y tu?
jinsei wa totemo yoi desu dice (06:26 p.m.):
te puedo ayudar en algo?
El Nick más original del mundo dice (06:28 p.m.):
NO ME ANDES MOLESTANDO!!!!
jinsei wa totemo yoi desu dice (06:28 p.m.):
Pero yo solo te quiero ayudar, además Cynthia no te ama, entiéndelo muy bien, ella no te merece tu eres una persona super agradable, social y atractivo.
Ángel nunca contesto su conversación por que estaba envuelto en lágrimas.
Al día siguiente:
Cynthia: hola Ángel, ¿oye ahora si vamos al cine?
Ángel: mira no quiero ser grosero contigo pero…yo te amaba pero tenía los ojos vendados hacia la realidad, tú no eres la chica que quiero para compartir mi tiempo y mi corazón.
Cynthia: pero, pero, pero.
Ángel: Adiós.
Ángel se fue acercando al lugar de la chica extraña, el estaba nervioso de lo que le iba a decir.
Ángel: emm hola.
Meliza: ¿que paso Ángel?
Angel: pues…este, quería decirte que me gustas
Meliza: WTF!!
Meliza: nunca pensé que me dirías eso
Ángel: si, tal vez lo agarres de sorpresa, pero tu me hiciste recapacitar acerca de mi vida amorosa
Meliza: no pues de nada…
Ambos iniciaron una relación, acabaron sus estudios y son muy felices.
Cynthia murió de causas no contadas y que no serán contadas (?)
FIN



nunca habia escrito tanto en mi vida xD
Cita de cvr


#7

Re: Cortos de San Valentín [C]


Un amor contra el tiempo

Spoiler
No sabría como empezar esta historia, pero será porque nunca la he contado…Ni siquiera a mis propios hijos, a nadie, creo que porque nadie me creería una historia tan loca como la que les voy a contar…

Todo empezó el día 20 de diciembre del 2012 y termino al día siguiente por así decirlo, mucha gente estaba nerviosa por lo que muchos profetas anunciaron: el fin del mundo, faltaban 2 días para eso, pero ese tema no es el principal en esta historia.
Todavía me acuerdo perfectamente:

Riingg!

-Vaya, por fin son las 10 de la mañana, tengo que ir a la casa de Alice par ir al cine.

Camine hacia el baño y tome una ducha, quería verme bien, así que me puse mi desodorante preferido y luego de algunas cosas mas, Salí en marcha a su casa.

Toc! Toc!

-¿Si?¿Buscas a Alice?
-Si, ¿Esta lista?
-Ahora la llamo.
-Hola, ¿Cómo te va?
-Bien, ¿lista para el cine?
-Claro, “Avatar 2” seguro que esta buenísima.
-Vamos.

Caminamos por unos 30 minutos hacia el cine, hubiésemos ido en colectivo, pero preferimos caminar.
En el camino note que un auto negro con vidrios polarizados venia algo lento, como siguiéndonos, pero no le di importancia.
Por fin llegamos al cine, eran las 11:15, nos formamos en la fila y pensé que tardaría mucho, pero no fue todo rápido, llegue a la cabina y compre las dos entradas, caminamos hacia adentro y fuimos a comprar unas bebidas, total faltaba 45 minutos para la película.

11:47 p.m.

-¡Ay! Mira se equivoco la señora de la cabina, nos dio entradas para la película terminador 5, no para avatar 2.
-¡Hu! Bueno, ahora vuelvo, las voy a cambiar.
-Disculpa, que habías ordenado.
-Voy yo, dame tu entrada.

Alice se fue hacia la cabina a cambiar las entradas, mientras yo ordenaba unas hamburguesas, pero presentí que algo malo sucedería así que fui a la cabina también y al llegar, no la encontré, pero luego de mirar unos segundos a mi alrededor, me di cuenta que la estaban secuestrando, ella pedía ayuda mientras unos hombres la metían en un auto negro de vidrios polarizados, era el mismo auto de antes.

-Eh!!! Dejadla.
-Vamos, vamos, métela, dale…

Y el auto arrancó rápidamente hasta que lo perdí de vista, no lo podía creer se la habían llevado y no pude hacer nada para salvarla.
Llamé a la policía y ellos se encargaron de buscarla, como en todos los casos de secuestros.

21 de Diciembre de 2012, 13:00 p.m.

Riingg!!!

-Hola!, ¿Alice?
-Lo sentimos, la encontramos sin vida en un edificio abandonado.

(Se cae el teléfono y el joven se larga a llorar)

-No es posible, ¡¡¡si tan solo pudiera volver en el tiempo y arreglar esto!!!

(Connor cerró fuertemente sus ojos y de repente logro volver al momento en la iban a secuestrar)
-¿Qué?¿Donde estoy? No puede ser, es ella, ¿viaje en el tiempo o es un sueño?
¡Ese auto!...es el que a secuestro, debo apurarme.

Corrí hacia ella y le dije que nos metamos al cine de vuelta, se sorprendió y me dijo:

-¿Qué haces aquí, Connor? Te dije que las cambiaria yo.
-Espérame acá, no te muevas, ahora vuelvo, no te vayas a mover, por favor.
-Bueno.

Fui hacia donde estaba yo, bueno el yo del pasado y le dije lo del secuestro, se sorprendió al verse, verme, como sea, pero me hizo caso y le dije que esperara que tenia que hablar con Alice..
Pero al volver, ella no estaba, era imposible, ese auto no nos había visto antes, ¿como se la pudieron llevar?
La busque y luego vi que ese auto arrancaba a toda velocidad hasta desaparecer de nuevo.
Había fracasado, pero podía volver a intentarlo, hasta que recordé la película: “la maquina del tiempo”, en la que el hombre intentaba salvara a su amada, pero siempre terminaba muriendo ella, por más que la salvara y ocultara, ella moriría, ese era su destino.

-Ya sé, la puedo llevar a un futuro cercano y entonces no morirá.

Volví al pasado al momento del secuestro, fui hasta donde estaba ella y me acerque, la agarre y cerré mis ojos con fuerza, pero en vez de ir al futuro, viaje al pasado, al año 1945.
Pero ella no se encontraba conmigo y de repente sin cerrar los ojos, volví al presente donde yo estaba por recibir la llamada anunciando su muerte.
Pero esa llamada nunca llego, entonces a la hora y media llame a la policía y me dijeron que ella estaba todavía desaparecida, entonces me di cuenta, ella no fue secuestrada, quedo atrapada en ese año en 1945, por mi culpa.

-Debo volver al pasado.

Cerré mis ojos, pero no pasó nada, lo intente 3 veces mas y nada, entonces me di cuenta que no lo podía hacer mas, y ella se quedaría en ese tiempo.

6 meses después…

-Mi vida continuo, triste, pero continuo, no salí con nadie mas, todos los días lo intente…intente cerrar mis ojos y volver a verla, aunque sea en aquel año, pero no.

Hasta que un día me llego una carta que decía:

“Querido Connor, te quiero pedir perdón por no mandarte esto antes, pero tenias que nacer, jaja, y tenia que encontrarte.
Soy yo, Alice me encuentro en el hospital Princeton-plainsboro, habitación 09 y si quieres ven a verme, me gustara verte después de tanto tiempo.
Con amor, Alice”



-¡Esta viva!, tengo que ir allí inmediatamente.

Tome dinero y me fui en remis hasta el hospital, al llegar le pregunte a una enfermera donde estaba ese cuarto y me dijo, entonces fui con gran emoción, al llegar abrí la puerta y había una anciana descansando en la cama.

-Huy, lo siento, me equivoque de cuarto.
-Connor, ¿Sos vos?
-Eh…Si, ¿la conozco?
-Soy yo, Alice, eh crecido un poco, pero soy yo.
-¿Alice? No lo puedo creer.
-Si, pero ven, siéntate aquí.
-Perdón, fue mi culpa, yo te lleve a ese año, es que quería salvarte de un secuestro y de tu muerte, pero no lo logré.
Con cerrar mis ojos, podía volver al pasado, no se como, pero así es, ahora ya no puedo.
-Claro que puedes, inténtalo.

Entonces cerré mis ojos y pude detener el tiempo, lo había logrado, podía detener el tiempo y volver al pasado o al futuro.

-¡Lo hice!, te puedo salvar, puedo volver al año 1945 y traerte de nuevo.
-Abuela, abuela, mira lo que me compro papá.
-Hola, Sofy, saluda a mi amigo, Connor.
-Hola, mucho gusto.
-Ve a buscar a mamá y papá.
-¿Ves? tengo 4 hijos y 7 hermosos nietos, si vuelvo a ser joven ¿Qué pasara con ellos?
-…
-Así es, no existirían, por favor, no me odies, te sigo queriendo mucho, pero yo tengo una familia que me ama.
-Comprendo, Alice y estoy feliz por ti, necesito tu perdón para seguir viviendo, por favor.
-Te perdono, pero vive, ten una familia feliz y se tu feliz, yo nunca deje de pensar en ti.
-Hola, ¿Quién eres?
-Oh…Hola, soy un amigo de Alice, pero ya me voy.
-Adiós, Connor, recuerda lo que te dije.
-Por supuesto, adiós.

(Connor sale de la habitación y ve a la familia de Alice abrazándola, todos felices y ella lo mira a el y le manda un beso con la mano y el sonríe y se marcha de allí)

Años después…

Bueno, esa es mi historia al que la lea o escuche, si la cree o no, no es de mi interés, pero quiero que sepan que aunque se ame mucho a alguien a veces ay que dejarlo ir, si es que lo amas de verdad, lo dejaras ser feliz.
Tal como lo hice yo con Alice, la deje ir, a la mujer que mas he amado, sigo pensando en ella siempre, pero también tengo mi familia:
Mi amada esposa, mis 2 hijas y mi hijo.
Hice lo que me dijo ella, y si fui muy feliz, aun ahora con mis 70 años.
Alice falleció hace un lago tiempo, asistí a su funeral y también le deje las dos entradas de la película que no llegamos a ver, pero que en cierto sentido cambio nuestras vidas para siempre…
Mis Idolos:

Spoiler








#8

Re: Cortos de San Valentín [C]


Aye! voy a concursar tambien :3...

Solo un favor: No se rian! :oops:


Spoiler
"Decir Te Amo"


-Sí. Por suerte estuvieron buenas las vacaciones, je, je.
-Pues me alegro por ti. Ahora ya basta de eso, hablemos de mañana.
-¿Ah, te refieres al día de San Valentín?
-¡Claro que sí, mi despistado amigo! Sólo imagínate, los dos solteros más codiciados de la ciudad en la Plaza Central, con tantas chicas solteras en el día de San Valentín.
-Ya, Pablo, no te agrandes tanto. Además yo tenía pensado…
-¿No me dirás que no, verdad?
-Me temo que sí. Planeo invitar a salir a Natalia mañana en la tarde.
-¿Aún piensas en ella? Has rechazado a muchas chicas en el verano y todo por ella. Al parecer la quieres mucho.
-Idiota, claro que la quiero mucho, la amo, te he estado hablando de esto desde el año pasado; y vos decís, "parece que la quieres mucho".
-¡Ya me lo imaginaba! Je, je. ¿Entonces piensas hacer eso? ¿Y no aceptarás salir conmigo a buscar solteritas en la ciudad?
-Tome una decisión. Quiero aprovechar que mañana es esa fecha para salir con ella. Aunque no estoy seguro si…
-¿Si ella aceptara salir con vos después de lo que hiciste ese día, no?
-Si. ¿Tú que dices?. ¿Aceptará mi invitación?
-No lo sé. Ten en cuenta que pasó casi todo un verano desde que se vieron, y no volvieron a hablarse. Y digamos que con lo sucedido el último día de clases, no fue una bonita despedida. Pero en verdad hombre, eres un tonto.
-Tienes razón. Me pregunto si habrá conocido a alguien en las vacaciones. Sólo espero que no tenga novio y haya olvidado ese incidente.
-Seguro tiene novio. No te voy a mentir, es una linda chica. Cabello rubio y lacio, ojos celestes, estatura mediana, 16 años, precioso estado físico…
-Deja de hablar así de ella o colgaré el teléfono, baboso. Igual te faltó decir que ella es tierna, simpática, amable, positiva…
- Está bien, me faltaron unas cuantas cosas. ¿Ves? Por eso mismo seguro ya tiene novio. Y no te olvides de tímida, si es muy tímida, tal como lo eres tú.

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Allí estaba Natalia, caminando por el pasillo repleto de alumnos alborotados por el fin de las clases. Con su delicado andar, como si flotara suavemente al caminar, esbozando una tierna sonrisa. Ella, siempre tan alegre y luciendo más que nunca el uniforme de la escuela, que adornaba su hermoso cuerpo. Seguro se dirigía a su curso, no faltaba mucho para que el último recreo terminara.
Se podría decir que último era la palabra especial de este día. Último día de clases, última clase de matemáticas, últimas bromas en el curso y más importante, la última oportunidad…

-Vamos, esta es tu última oportunidad de hablar con Nati antes de las vacaciones- dijo Pablo alentando a su amigo.
-Si, no te preocupes. Hoy le diré todo lo que siento por ella. Le mande con Cami una carta citándola en la salida del cole. Nos encontraremos al lado de la estatua de Sarmiento donde pintaste esos chistes antes de ayer je, je- dijo muy seguro pero un tanto nervioso.
-Ja, ja, no es un lugar muy romántico pero esta bien, ahí nadie los molestara- terminó palmando el hombro del enamorado.

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-¡Pablo, que malo que eres! ¡Deja de tirarle mala onda a Santi! ¡No te metas, esto es entre él y yo!
-¿Cami, eres tú? ¿Cómo estás? Hace tiempo que no te veo.
-Sí, soy yo, je, je. Espero que no te haya molestado la actitud de mi hermano- dijo con voz más delicada y amistosa.
-Je, je, no te preocupes, ya estoy acostumbrado. ¿Y qué cuentas?
-Bueno, te cuento que tengo una gran noticia mi querido Santi. Es sobre Natalia.
-¿De ella? ¡¿Qué pasa, cuál es la noticia?!- exclamó Santiago.
-Ah, qué tierno, te pusiste como loco cuando la nombré- dijo con un tono más burlón.
-¿Y piensas decírmelo o qué?- preguntó algo sarcástico.
-¡Claro! Me encontré con ella en el Centro Comercial. Hablamos un rato y le pregunté qué haría mañana y me comentó que aún no tenía planes. Y por si fuera poco, escúchame bien Santi, ¡no tiene novio!

Santiago no lo podía creer, Natalia no tenia novio. Una chica como ella sin novio era muy raro, seguro lo había estado esperando todo el verano. Al fin tenía la oportunidad de hacerle saber cuánto la amaba y pedirle perdón por lo que sucedió aquel día.
El asombro fue tan grande que él quedo boquiabierto, paralizado. No encontraba qué decir, sólo podía pensar en ella, en su amada.

-Santi… ¿Santiago, estas ahí? Por favor di algo, me estás preocupando.
-Si, estoy acá… No te imaginas lo feliz que me pone saber eso, Cami ¡Mil gracias, te debo una! Bueno, voy a llamarla para invitarla a salir. ¡Nos vemos, y gracias una vez más!

Con la mayor felicidad del mundo comenzó a buscar en su teléfono celular el número de Natalia. Sin pensar en nada, al encontrarlo se dispuso a marcar en el aparato. El tono se dejó escuchar por dos o tres veces, y una voz dulce y tranquila contestó.

-¿Hola, quién habla?- pronunció la dulce voz.
-Natalia- dijo con un tono emocionado-. No, digo sí… este, soy Santiago.
-Ah, je, je. Hola Santi. ¿Cómo has estado?- preguntó alegre.
-Bien, bien. Te llamaba para…
-¿Sí, para…?
-¡Sí! Lo siento- dijo nervioso.
-Siempre tan gracioso, je, je. Ya extrañaba eso de ti- terminó diciendo casi en voz baja.
-En serio, je, je. Bueno, el punto es que quería invitarte a salir mañana. Me refiero a caminar un poco en la tarde. Si quieres, por supuesto.
-Mañana en la tarde, claro que sí –exclamó con mucha alegría.
-Qué bien. Te paso a buscar a las cinco. ¿Te parece bien?
-Sí, a esa hora esta bien por mí. Entonces nos vemos mañana.
-Sí, hasta mañana. Adiós, Nati.
-Adiós, Santi.
-Te quiero- dijo santiago, pero por el teléfono ya se escuchaba el tono avisando el final de la llamada.

14 de Febrero, ya era el día de san Valentín. Por la mañana había lloviznado un poco, pero hacia el mediodía el cielo se despejó, permitiendo que los finos rayos del sol iluminaran las calles, plazas y parques de la ciudad, que poco a poco comenzaban a llenarse de parejas enamoradas. Algunas almorzando en parques, otras paseando por las plazas o comprando uno que otro regalito en el centro comercial.
Santiago, emocionado y feliz, se despertó a las doce de la tarde como lo hacia siempre en vacaciones. Saludó a sus padres y almorzó con el resto de la familia; tenía la costumbre de levantarse a esas horas, ya que conociendo a su madre, contaría con la comida lista para ese entonces.
No se encontraba muy nervioso. Conocía a Natalia desde un año atrás, se llevaban muy bien y ambos estaban enamorados el uno del otro. Y como muchas parejas, tienen en común ciertos rasgos de personalidades, en el caso de ellos era la gran timidez. Ese era su mayor problema al hablar con su amiga, no se animaba a decirle sus sentimientos hacia ella, a decir “te amo”.
Cuando se hicieron las 4:30 P.M., salió de su casa a paso lento y tranquilo. La casa de Natalia no quedaba lejos y por suerte estaba ubicada a unas tres cuadras de la plaza en donde se conocieron.

-Bueno, al fin llego el momento, y si acepto seguro ya ha olvidado lo tonto que fui aquel 4 de diciembre, por lo que no hay nada de que preocuparse, Santi. Vamos, que todo está saliendo bien- se alentaba a sí mismo mientras esperaba en la puerta del jardín de Natalia.

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-¿Y que harás ahora, Santi? –pregunto Camila con curiosidad.
-La voy a esperar en donde acordamos; según escuche, la profe Hernández esta demorando a 4º “C”. No creo que demore mucho el discurso de fin de año- respondió Santiago, ya nervioso.
-Bueno hasta aquí llegamos nosotros, mi amigo. ¡Suerte con Nati!- exclamo Pablo ya alejándose con su hermana.

No pasaron muchos minutos hasta que 4º C comenzó a salir. Santiago estaba cada vez más nervioso, pero se sentía bastante seguro por dentro. Eso, claro, hasta que vio a la chica de sus sueños cruzar la puerta y dirigirse tímidamente hacia la estatua.

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-¡Ya salgo, Santi!- gritó Natalia desde la puerta y volvió a entrar.
-Esta bien, aquí espero- respondió bajando la cabeza un poco para pensar.
-Ya estoy lista. ¿Vamos?- preguntó sacando a su amigo de sus pensamientos.
-Claro.

La tarde estaba hermosa, contaba con un imponente sol que hacía brillar las plantas y árboles aún bañados por la llovizna de la mañana. Todo se veía tan vivo en esa fecha, se podía oír una bella melodía entonada por las distintas aves que volaban por la ciudad, como cantando a los enamorados en su día. Todo era armonía, paz y tranquilidad combinado con un aire romántico, que aromatizaba el ambiente.
Mientras paseaban por el centro comercial de la ciudad, Santiago no dejaba de admirar la ternura de su amiga cuando ésta miraba los enormes peluches en los comercios, o jugaba con los cachorros de la tienda de mascotas. Ya en el parque hablaron y hablaron. Ninguno de los dos entendía cómo es que tenían tanto de qué hablar y mucho para conocerse. Ambos se estaban enamorando más y más, al fin esa barrera transparente que les impedía mirarse a los ojos, hablar con total confianza o expresar sus sentimientos, había desaparecido.
Luego de unas horas caminando por la Plaza Central, tomaron un helado para refrescarse un poco de la calurosa tarde. Ésta comenzaba a llegar a su fin. Fue entonces cuando Santiago propuso ir volviendo hacia una plaza cercana a la casa de su amiga, esa era la plaza en donde se conocieron. Al llegar Natalia corrió de inmediato a los columpios. Se veía muy bella y dulce, con sus ojos celestes brillosos por la luz del atardecer; y su cabello adornado con una pequeña flor de pétalos blancos que Santiago le había regalado hacía un momento.
Él se sentó en el otro columpio y contemplando el rojizo atardecer, la miro los ojos.

-Nati… yo- comenzó a decir Santiago.
-¿Qué, Santi?
-Yo quería agradecerte por haber aceptado salir conmigo hoy. Pase una hermosa tarde junto a ti. Pero más importante…
-¿Sí?…
-Quisiera pedirte perdón por como me comporte contigo ese día. Sé que no debí dejarte así, te cité al lado de la estatua y cuando te vi, salí corriendo como un idiota. Lo siento mucho si herí tus sentimientos, esa no era mi intención, yo sólo quería hablar contigo, pero me puse tan nervioso que no pude decir…
-Esta bien, Santi… yo no me molesté para nada…- respondió apenada Natalia.
-Uh…- suspiró Santiago un poco confundido.
-Si, es más, estuve agradecida de que eso sucediera, es que estaba tan nerviosa que iba a desmayarme si decías algo, je,je- completó sonriendo dulcemente mientras tomaba la mano de su querido amigo.

Ambos rieron viendo el atardecer por unos segundos, que a pesar de eso, para ellos fueron varios minutos. Se levantaron de los columpios y tomados de la mano emprendieron el regreso a sus hogares, a la par que el brillante astro comenzaba a mermar su luz definitivamente en el horizonte y las primeras luces de la ciudad comenzaban a encenderse, iluminando la noche del 14 de Febrero.

-Nati…
-¿Sí?
-Te amo…


Espero que les guste tanto como ami me gusto escribirlo... Este corto se lo dedico a todos los enamorados de CP... Les deseo un hermoso día de San Valentín; y por último, no teman decir te amo, mientras sea un sentimiento verdadero no ofendera ni afectara a nhadie, todo lo contrario estan expresando sus sentimientos y eso es lo mejor que uno puede hacer hacia sus seres queridos.

Eso es todo :oops: ... Me fui 8)

GRACIAS YORMII ^^


#9

Re: Cortos de San Valentín [C]


Bueno Gente vengo a dejar mi corto de San Valentin espero que les guste, si no entienden algo busquen sobre mitología japonesa y algo de Historia
Amor en La Oscuridad
Spoiler
La lluvia caía torrencialmente, los rayos descendían y al impactar se sentían como una bomba, parecía que la tormenta intentaba emular la gran batalla que ocurría en la tierra. Decenas, cientos, miles de hombres y mujeres estaban matándose entre si, el suelo estaba lleno de una sangre tan oscura como la tierra y las nubes sobre ella, los cuerpos se apilaban uno al otro, no se distinguían rostros, y parecía que la batalla no tuviera fin. La matanza no se detenía por nada y parecía que cada persona ahí tuviera mayor intensión de sobrevivir que de matar.
Un joven de cabello blanco, o al menos lo parecía ya que todo su cuerpo estaba cubierto de sangre, corría por dentro de un castillo repleto de hombres con armaduras azules que temblaban al verlo, él en cambio no vacilaba, los mataba a todos sin que pudieran respirar. Solo llevaba puesto un traje de cuero, un pantalón de seda, unas sandalias de madera y una cinta púrpura en la frente. Sostenía una extraña katana con filo aserrado que estaba muy maltratada y que de hecho ni siquiera parecía ser su propia espada. A cada paso que daba, a cada escalón que pisaba, a cada hombre, mujer y hasta algunos jóvenes que mataba solo parecía estar buscando algo. Al fin, llegó a lo que parecía ser la habitación más alta, estaba empapado en sudor y sangre, sentía el peso de su propio cuerpo sobre si mismo y la ropa le incomodaba, sus piernas estaban completamente exhaustas de tanto correr y sus manos sangraban después de haber blandido tantas espadas desconocidas. Pero él lo sabía, sabía que su amada estaba detrás de esa puerta, sabía que salvarla no era su verdadera misión, pero sobre todo, sabía que haría lo que fuera por ella, aún si significaba aniquilar a todo el mundo y morir mil veces en el intento, o más. No le preocupaban los riesgos, estaba completamente dispuesto a morir y además todos sus familiares, y probablemente también sus amigos, ya estaban muertos y mutilados.
Abrió la puerta y encontró justo lo que esperaba encontrar, ese imbecil de Hideyoshi estaba ahí parado como un cobarde tras sus hombres, como todo un político, la tenía a ella sujeta con un cuchillo en la garganta y parecía estar de verdad asustado.
-Hideyoshi no te pediré que la sueltes, y tampoco te molestes en tratar de sobornarme o amenazarme ya que aunque no lo quisiera, y créeme que si quiero, te mataré-
Antes de que el anciano respondiera si quiera, el joven empezó a destrozar a todos sus guardias, Hideyoshi había vencido a muchos guerreros a los que otros llamaban demonios pero él nunca se dejó intimidar, ecepto por uno que podría ser su salvación pero que sabía que no se presentaría. Era la primera vez en mucho tiempo que sentía verdadero miedo, podía ver a sus hombres morir y por un segundo pensó en matar a la chica pero sabía que no le serviría de nada, además, temía que de hacerlo el joven se le saltara encima y antes de pensarlo, lo mataría. En un momento la extraña espada que el sujeto sostenía se rompió y entonces el anciano vislumbró un rayo de esperanza, pero como todo momento fue fugaz, el joven tomó una lanza clavada en el piso e instantáneamente empezó a matar a los demás hombres a su alrededor y los pocos que quedaban empezaron a huir. Hideyoshi quedó solo y antes de que pudiera pensar siquiera, el sujeto arrojó la lanza hacia él y la muchacha que sostenía aprovechó para liberarse, la lanza impactó en su cabeza arrancándola y dejando su cuerpo que cayó decapitado al piso sangrando, así a causa del amor entre dos jóvenes caía uno de los más grandes generales y políticos de la historia. La muchacha no perdió tiempo y, aunque estaba empapada en sudor y muy cansada, sintiendo el peso de sus propias ropas se arrojó hacia su amado y lo abrazó con todas sus fuerzas.
-Nobutada, no puedo creerlo pensé que ibas a morir en cualquier momento-
La joven muchacha estaba de verdad asustada pero feliz de poder ver al joven.
-Gracia te dije que haría lo que fuera necesario para mantenerte a salvo-
El joven Nobutada había sido criado en la más noble de las familias, siempre rodeado de atenciones y sirvientas muy bellas que vestían los más hermosos trajes, se le habían presentado muchas veces a las hijas princesas de otros Daimyo y cada una de ellas era más hermosa que la anterior. Pudo haberse quedado con cualquiera y de cualquier forma lograría una gran alianza entre su propio clan y otros de igual poder. Sin embargo siempre se aburría de cada una de ellas, todas eran fácilmente conquistadas por sus encantos o por sus riquezas o poder. Pero, aunque le costaba aceptarlo, siempre estaba en su mente su amiga de toda la infancia e hija del mejor general y amigo de su padre. Solo en ella podía ver a una persona además de su padre y de su hermano que de verdad lo quería por como era y solo fue cuestión de tiempo para que se enamorara de ella.
-Gra…Gracia…-
Con esfuerzo intentaba levantarse el joven pero apenas eso podía y mucho menos articular palabra. La joven lo ayudo a levantarse y le pidió que no hablara pero este insistió.
-Gracia, desde que perdí a mi madre nunca conocí a una mujer que fuera una verdadera guerrera y que no quisiera estar conmigo por mi posición o mis riquezas, hasta que te conocí eres lo mejor que me ha pasado en la vida-
Nobutada sonrió y la bella Gracia rompió en lágrimas de felicidad, abrazó con fuerza al joven y le dijo.
-Nobutada yo…siempre esperé encontrar a un hombre verdaderamente valiente que fuera “adecuado” para mi. Mi padre siempre me presentaba a jóvenes estúpidos y arrogantes. Pero creo que en el fondo siempre supe que tú eras el indicado-
El muchacho se levantó como pudo, miró a los ojos de su amada y…
-Gracia, ahora que terminemos esta guerra y tengamos breves momentos de paz… ¿te casarías conmigo?-
Aunque el muchacho temía una respuesta negativa ya suponía que la joven le respondería que si. Se abrasaron fuertemente y se dieron el beso más apasionado de sus vidas, los dos se miraron a los ojos y sonrieron. Gracia se levantó como pudo ya que llevaba un molesto kimono rosa y blanco que le había obligado a usar el ahora difunto anciano, no es que le molestara llevar ropa femenina ya que sabía que por buena guerrera que fuera, en el fondo era una joven doncella en busca de un hombre adecuado y ahora que ya lo tenía se aseguraría de verse siempre hermosa para él. Caminaron juntos hacia la escalera pero cuando estaban ahí sintieron una presencia extraña y, como guerreros natos que eran, se miraron el uno al otro y regresaron a la sala de arriba y allí encontraron a un extraño hombre. De piel más que pálida, blanca como la niebla y un cabello rojo como la sangre, su vestimenta y su peinado eran los de un Samurai, sin embargo llevaba una extraña armadura de colores oscuros mezclados con rojo y sus ojos violáceos parecían los de una serpiente esperando para matar de la manera más sigilosa y cruel.
-Así que… ¿tú mataste a Hideyoshi?-
El sujeto hablaba con una voz de lo más tenebrosa pero al mencionar la muerte del anciano parecía más decepcionado que molesto.
-¿Quién eres, qué haces aquí?-
Nobutada parecía preocupado y con razón dado que sentía de ese sujeto un aura mortal. El extraño Samurai se dio vuelta y miró al joven.
-¿Yo?...me conocen como Kotaro Fuma y estoy aquí porque se me ordenó que si el señor Hideyoshi moría, debiera aniquilar a sus agresores y asegurarme de que nadie saliera vivo de este castillo-
Al oír sus palabras Gracia se preocupó ya que sentía la misma aura mortal en ese hombre que Nobutada solo que sentía como esta se preparaba para abalanzarse sobre ellos y matarlos instantáneamente.
-Bien jeje entonces-
Nobutada se levantó y tomó una espada que estaba tirada y Gracia, al verlo, tomó también un arma y se preparó.
-Tendremos que matarte-
El joven guerrero se lanzó a toda velocidad hacia su enemigo acompañado de su futura esposa. Atacó lo con la espada al tal Fuma, pero este desenvainó su espada sin que ninguno de los dos jóvenes lo notara y detuvo fácilmente el ataque y mandando a volar la espada que este llevaba.
-Impresionante, sus habilidades son las de un Samurai no hay duda, pero posee la velocidad y agilidad características de un Shinobi-
Pensó Gracia.
-Bien veo que eres muy veloz, sin embargo no podrás vencer solo con velocidad a un Samurai como yo-
Presumió Nobutada, sin embargo en el mismo momento que tomó otra espada para atacarlo, Kotaro Fuma se le apareció enfrente.
-Así que Samurai-
En menos de un parpadeo logró un corte en la mano de Nobutda e hizo caer su espada.
-Déjame decirte algo niño, no se quien te habrá enseñado las artes de un espadachín pero ningún Samurai que se precie de serlo usa una espada que no sea suya… la Katana es el alma del Samurai-
Y mientras decía esto, Kotaro Fuma se lanzó sobre el joven y justo ene se momento fue interceptado por una ráfaga de energía que provenía de la joven, la cual parecía estar protegiendo al muchacho.
-Esa técnica-
El extraño Samurai ya había visto antes esa técnica pero no le pareció reconocerla.
-¿Estás bien Nobutada?-
Le preguntó la joven a su compañero.
-Si, no te preocupes solo algo cansado-
El joven sonrió y tomó otra espada con su mano izquierda.
-No importa que me hayas echo un corte en mi mano derecha aún puedo pelear-
-Se ve que no entiendes…en fin será mejor que termine con este juego de una vez-
-Inténtalo-
El joven Nobutada estaba confiado, tal vez demasiado, y atacó con la espada al Samurai el cual desapareció desconcertando a los dos presentes pero de repente este reapareció y le habló al joven.
-Te daré la última lección de tu vida chico…mira el alma de mi espada-
Entonces, tanto Nobutada como Gracia sintieron de nuevo esa aura de muerte pero esta vez Fuji sentía que venía sobre él como los colmillos de una serpiente.
-“Técnica del Clan Fuma: Serpiente de Las Sombras”-Se sintiendo por menos de un instante la sensación de mil muertes y entonces una fuerza fatal y desgarradora atravesó la sala y la espada, la mano izquierda, la chaqueta, la banda en la cabeza, y el pecho de Nubutada quedaron destrozados y este solo atinó a decir.
-Gracia-
Una fuerza extraña lo mandó a volar destrozando la puerta de la sala y lanzándolo desde el balcón. El joven no era capaz de hacer nada, era como si una gran serpiente estuviera estrangulando todo su cuerpo sin permitirle respirar, o reaccionar, ni siquiera sentía los latidos de su propio corazón, si es que este latía. Solo recuperó la conciencia cuando estuvo en el aire y allí empezó a caer. El joven solo podía pensar.
-Que…es…esto…yo…yo no…no puedo morir…yo tengo que vivir…tengo que casarme con Mori…tener muchos hijos…extender mi clan…destruir a mis enemigos…unificar a mi pueblo…convertirme en el Shogun más grande de la historia…yo…no…puedo…morir…morir…morir…morir…morir-
A cada palabra que decía su corazón latía más lentamente, hasta que cayó en el lago detrás del castillo y lanzó un montón de agua al aire.
-Morir-El joven solo podía pensar, su cuerpo perdió mucha sangre, no podía sentir ni escuchar, y solo atinaba a ver levemente las gotas de lluvia que caían sobre el lago.
-NOBUTADA-La joven gritó desconsolada, pero en vez de lanzarse a llorar, levantó su espada y atacó con todas sus fuerzas al asesino de su prometido con un poderoso ataque, este lo detuvo con facilidad.
-Si sabía que conocía ese ataque, El Ataque de La Luna Llena de Mitsuhide Akechi…Tú debes ser su hija Hosokawa Gracia-
Gracia no respondió a esto simplemente intentó atacar otra vez pero el Samurai la detuvo.
-Por respeto a tu padre, incumpliré con mis órdenes y te dejaré vivir-
Al oír esto la joven se lanzó al suelo y se acostó.
-¿Para qué me dejas vivir si no tengo al hombre que amo?-
-Si tanto te aflige entonces comete seppuku y acaba con tu vida o simplemente encuentra a otro hombre de alto puesto para casarte-
Le dijo despreocupado el guerrero. Ante esto Gracia sonrió y dijo.
-No intentes consolarme, un demonio como tú no conoce el amor-
El Samurai se molestó, pero no porque lo llamaran demonio, si no por el tono burlón de la doncella.
-Mortales-
Dijo con repugnancia el Demonio y se fue. Frente a él se apareció una armada de hombres y al mando había un soldado que le resultaba ciertamente parecido al chico que acababa de matar.
-¿Quién eres tú?-
Le cuestionó aquel joven que parecía extra al mando de esos hombres.
-Yo soy Kotaro Fuma y eh de suponer que tú eres pariente del tal llamado Nobutada-
-¿Qué le paso a mi hermano? Si le hiciste algo…-
-Lo asesiné-
Al principio el joven creyó que era una broma, pero luego se dio cuenta de que aquel extraño guerrero hablaba enserio.
-Como te atreves…A MATAR A MI HERMANO-
El joven y toda la armada se dirigieron a matar al Samurai y este solo se puso en posición de batalla y dijo.
-No te preocupes pronto estarás con él-

7 Años después

Un pequeño poblado habitado por no muchas personas, hay algunos comerciantes pero todos pasajeros, una bella dama de cabello castaño y ojos azules está tocando una especie de canción, una canción que habla siempre de lo mismo, un amor entre un guerrero y una guerrera que terminó en la tragedia. Claro que ninguno de los que la escuchaban sabía esto simplemente se deleitaban oyendo cantar a esa joven dama, los niños bailaban, las mujeres se maravillaban y los hombres se enamoraban ante semejante belleza. De repente de entre la multitud sale un grupo de hombres armados que se abren paso al parecer en dirección al la joven doncella.
-Señorita Gracia soy Kishimaru Toki y hablo en nombre del Clan Akechi y le pido que por favor regrese a la casa de la familia-
La joven Gracia se levantó y se dirigió al tal Kishimaru.
-Creí haber dejado claro que jamás volvería así que por favor no insistan y permítanme continuar con mi música-
Pero antes de que al joven se sentara otra vez el sujeto la tomó del brazo.
-Por favor señorita, todos los miembros del Clan están preocupados por usted y piden que vuelva-
-Ya dije que no-
Y cuando Gracia ya iba a reaccionar violentamente se oyó un estruendo y todos los ciudadanos dirigieron sus ojos a un Oni que estaba asediando el pequeño pueblo, pero no era cualquier Oni, este era el más grande que cualquiera hubiera visto, tan grande como los edificios de Kyoto y llevaba puesta una armadura con los símbolos de la diosa Amaterasu. El monstruo estaba destruyendo las pequeñas casas del poblado.
-JAJAJA SIIIIII gracias a que engañé a la Diosa del Sol para beber su sangre ahora soy mucho más poderoso JAJAJAJA este pequeño poblado me servirá de práctica JAJAJA-
-¿Señor qué hacemos?-
Uno de los soldados habló a su líder y este el dijo.
-¿Y tú que crees? No podemos contra eso-
-Yo si-Sin que lo notara ninguno de los soldados, ni la misma Gracia, un sujeto con un sombrero que tapaba su cara, un traje largo de tela que cubría todo su cuerpo, y algo enorme que estaba colgado de su espada envuelto en cintas se apareció y habló en un tono muy peculiar para la joven.
-Pero señor usted solo no podrá-
Le dijo uno de los soldados al extraño.
-Tranquilos, ustedes solo disfruten el espectáculo y manténganse muy muy alejados-
Cada vez le resultaba más y más familiar a Gracia ese sujeto pero antes de que pudiera pensar mejor, este se quitó el sombrero el traje y las cintas y dejó ver una armadura de un azul oscuro casi negro, una enorme espada de un filo negro con extrañas líneas naranjas como brazas, una piel pálida solo superada por el color de su cabello, ojos negros muy profundos, una cinta púrpura en la frente y los kanji de muerte y venganza en sus mejillas derecha e izquierda respectivamente. Estos últimos detalles no los pudo notar Gracia dado que el joven se movió con mucha rapidez. Antes de que alguien pudiera detenerlo, se abalanzó sobre el Oni gigante y empezó a cortarlo en varias partes del cuerpo mientras le decía.
-¡Ey estúpido Monstruo de piel azul ¿Qué pasó tragaste pintura?-Vaya si que eres feo-Pero claro que lo eres, eses un asqueroso Oni-A que no me alcanzas-
El monstruo ni siquiera podía defenderse ya que su rival era muy pequeño y solo lograba destruir más cosas a su paso y lanzar escombros, los cuales casi impactan contra Gracia y los soldados y la demás gente que estaba cerca de ahí. Llegó un punto en el que el Oni ya se estaba cayendo y el joven, harto de divertirse con la patética criatura decidió ponerle fin, sin embargo…
-AAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHH YA BASTA, ME CANSÉ DE TI VOY A ELIMINARTE-
-¿Qué pasó Oni-chan pensé que éramos amigos?-
El joven hartó por completo al monstruo el cual de repente empezó a arder en llamas.
-Ya vas a ver cuanto te ríes después de esto…Poderosa Amaterasu, a quien le robé la sangre, dame el poder del Sol e incineraré a aquellos que se hacen llamar inmortales-
El gigantesco monstruo sonrió y su poderoso mazo se rodeó de llamas.
-Ahora voy a aplastarte gusano-
-Así que jugamos con poderes de dioses no…bueno si insistes-
El joven bajó la enorme espada que podía manejar tan sorprendentemente bien y enterró la punta. Entonces empezó a recitar un extraño cántico.
-En honor a la primera nacida…que cometió un error y no fue perdonada…la que murió prematuramente…y fue traicionada por su amante…permíteme usar los poderes de aquellos que están donde deben estar…para poder acabar con los que están en el mundo del traidor…permíteme usar los poderes de aquellos que están en tu mundo…para vengarte…IZANAMI-
Una gran cantidad de sombras con formas humanas salió de la tierra y empezó a “juntarse” dentro de la espada del extraño joven. Además todos quedaron sorprendidos de que pudiera invocar el poder de una Diosa, más aún el poder de Izanami algo que nadie se atrevió a hacer.
El muchacho salto y todo se oscureció,
-Pero es imposible…nadie puede usar los poderes de Izanami-
El Oni estaba tan sorprendido y aterrado y hasta lo considero una broma, pero…
-Mírame-
El Joven alzó la vista y se pudo ver el rostro putrefacto de la Diosa. Todos quedaron espantados, y el extraño hizo un corte en el monstruo el cual comenzó a gritar de dolor y las sombras empezaron a salir de la herida pudriendo su cuerpo, hasta que de repente todo se oscureció y pudieron ver el Sol eclipsado por la figura del joven. Gracia no daba crédito a lo que le mostraban sus ojos pudo ver perfectamente el rostro del joven e hizo más que reconocerlo.
-Un monstruo como tú que intenta robar el poder de los Dioses jamás podrá derrotar a un devoto sirviente de la gran Izanami-
El joven parecía feliz por su trabajo ya que podía ver desde donde estaba los mutilados y putrefactos restos de lo que antes era El Más Grande y Poderoso Oni de la Historia. Sin embargo la gente no estaba nada feliz, todos estaban aterrados al ver a un sirviente de la terrible Izanami y salieron huyendo del lugar. Solo Gracia trataba de acercarse a él, no podía creer que lo tenía tan cerca, podría ser un sueño, tenía que ser un sueño, aunque no era lo que ella quería.
-Gracia-
La joven miró a su lado y lo vio allí, como si fuera un sueño pero tan real que podía tocarlo. El joven acarició la mejilla de su amada y esta lo abrazó con fuerza.
-Nobutada…yo-
Gracia quería hablar pero el joven la interrumpió.
-Escucha, estoy aquí porque Izanami me envió, ella quiere tomar este mundo, el de Izanagi-
Gracia no podía creer lo que oía, pero Nobutada le sonrío.
-No tienes de que preocuparte, no lo logrará, nunca lo logra-
La joven estaba feliz de que su amado no hubiera cambiado en nada, seguía siendo el bromista de siempre.
-Escucha ahora tengo que aprovechar el tiempo que pueda, si Izanami nos descubre enviará a otros como yo a matarte-
-No te preocupes sabes que puedo defenderme-
El joven sonrió al ver que su amada tampoco había cambiado en nada, seguía siendo la guerrera de siempre.
-Si yo se que si-
Ninguno de los dos quería acabar con esa situación que ambos habían deseado por tanto tiempo pero Nobutada tenía trabajo que hacer.
-Escucha, lo más probable es que las próxima vez que nos veamos, a ti te haya llegado la hora y yo haya sido derrotado por los Dioses que están con Izanagi, hasta entonces prométeme que me esperaras para que estemos juntos en la eternidad-
-Te lo prometo-
Ambos jóvenes sonrieron y se besaron como la última vez que se encontraron. Nobutada desapareció y unos años después Gracia murió al llegar su hora y tal como prometió esperó a su amado, el cual, lógicamente, cumplió con su parte ya que como predijo Izanami fue derrotada, pero esa historia es algo que deberé contarles en otro momento si es que quieren ya que no se puede contar una historia que nadie quiere oír.
Pero en fin, después de muchos largos años de batallas, muerte y vida, ellos al fin pudieron vivir su amor en la oscuridad, no porque fuera malvado, si no porque así se asegurarían de que brillara por toda la eternidad

Se que les va a parecer sádico al principio y algo largo, pero si les gusta leer estoy seguro de que les encantará, además me gustó mucho la trama que hice y me gustaría continuar con un Fic, pero solo lo voy a hacer si veo que queda el corto queda entre los tres primeros, sino voy a considerar que no es muy popular y directamente lo dejo ahí. En fin, disfrútenlo que me costo mucho escribirlo xDD.
Firma editada.
#10

Re: Cortos de San Valentín [C]


Cita de Demian
Si lo consigo dejaré de estorbarles y les daré paso libre a que otros ganen xDDD.

Mucho talento pero poca modestia (?)

Bueno, he venido con mi pequeño (?) corto de San Valentín, espero que les guste y que tengan paciencia para leerlo. Me llevó varios días enteros escribirlo, ojalá lo aprecien y que al menos a alguien le simpatice. Es algo largo, pero ojalá que lo lean.
Gracias, aquí va:



Spoiler
Amor a Ciegas.

Ensimismado en sus complejos pensamientos, sentado en el lugar del aula de clases en donde la fría soledad se aferraba al rincón más apartado, con la mano derecha sosteniendo suavemente un bolígrafo de oro y cromo, y con la mano izquierda aplastando la rala barba que nacía bajo el mentón, se hallaba Adrián con actitud meditabunda y reflexiva, férreamente concentrado. Esos ojos grandes y profundos que miraban el cielo limpio por la ventana, denotaban una mente excepcional, que en aquellos momentos volaba más alto de donde podría concebirse, separándose invisible del cuerpo del joven, pescando letras, hurgando sentimientos en la profundidad de los mares más lejanos, surcando ideas a través de las nubes de algodón y finalmente, plasmando palabras complicadas en las últimas páginas de su libreta escolar.
Se trataba del chico nuevo de la escuela. Hacía sólo tres días que había sido inscrito en la preparatoria, en el último año, y ahora debía adaptarse a ella en su totalidad, tarea sumamente titánica para el romántico joven. Desde su rincón, contemplaba en ratos a sus compañeros, de soslayo y discretamente. Eran desconocidos para él, que charlaban animadamente entre ellos; aparentemente se conocían todos desde hace años. Los alumnos reían y bromeaban en grupitos comprimidos de tres o cuatro amigos cada uno, desoyendo con indiferencia la interesante cátedra del profesor de literatura, prorrumpiendo carcajadas sonoras de alegría, pero siempre rehuyendo sus miradas de Adrián, como si éste fuera invisible o un bicho raro, como si una materia estática y sin vida se encontrara sentado en aquel rincón.
Así que al muchacho no le quedaba otro remedio más que entretenerse con su propia mente, que ya queda dicho que era extraordinaria. Tenía una afición desmedida por la poesía, a la que sentía mucho amor; esa poesía sentimental que en los tiempos de receso, entre clase y clase o en la monótona hora de la comida, tanto practicaba buscando superarse siempre, pasando el rato entre versos cadenciosos que rodaban con elegancia sobre la extensión de su cuaderno de notas. Quería el joven hacer amigos, pero su personalidad misma le imponía una barda infranqueable a su espíritu, incapaz de exteriorizar sus pensamientos.
Al tercer día de estancia en la institución, ocurrió algo inusual, que no se esperaba: algunos chicos se acercaron a hablarle.

—¡Hey! ¿Qué hay? Me llamo Roberto— le dijo uno, escandalosamente y extendiéndole la palma de la mano.
—Hola. Soy Adrián.
—Tal vez ya nos conozcas de vista. Es de suponerlo, llevas tres días ya, ¿no?
—Tres días, y casi no has hablado con nadie— observó Rosy, una chica de ropas oscuras y peinado extravagante.
—Sí, no he tenido mucha oportunidad para charlar— respondió Adrián con una tímida sonrisa, y cerrando rápidamente su cuaderno de versos—. Pero quiero conocerlos.
—Bueno, pues bienvenido— exclamó Roberto—. Este es nuestro grupo.
En esos momentos, el joven nuevo descubrió, entre el conjunto de compañeros que se acercaron a su lugar, una presencia especial, un rostro angelical, una mirada que se posaba en él con sencillez y curiosidad: era una bella chica que se encontraba detrás del grandulón Roberto, abriéndose paso poco a poco. La muchacha quedó luego de frente a él, y le sonreía con esa cordialidad que se les muestra a los recién llegados para no incomodarlos.
Por supuesto que Adrián no le mantuvo la vista indiscretamente, pero se dio perfecta cuenta de la composición de la hermosa chica. Unos bucles rubios caían en pronunciada espiral a los costados de su blanco rostro, rozándole las suaves mejillas brevemente. Su mirada, dulce y encantadora, se clavaba en él con ese par de ojos negros, grandes y brillantes. Para Adrián, sus dientes eran como perlas marinas, y sus labios como pétalos de una rosa entreabierta. Sus movimientos eran gráciles y su sonrisa permanente.
Los compañeros le hicieron más preguntas al recién llegado, como de dónde venía y otros detalles sin demasiada importancia en realidad, a los que Adrián contestaba inconscientemente, sin prestarles mayor atención a lo que decían. Claro que lo que salía de los labios de la chica que lo había hechizado sí era correspondido por él con presteza.
Al final de la hora de descanso, había podido averiguar el nombre: Paulina. Así se llamaba la que había logrado hacer palpitar ese corazón más rápido de lo usual.

—Bueno, ha sonado el timbre— dijo Roberto con voz grave, y haciendo una mueca—. Y tan bien que estábamos conversando. Ahora no tardará en llegar el profesor.
—Y para colmo, sigue la estúpida clase de Economía— exclamó con desdén marcado Jessica, una chica voluptuosa y de mirada perennemente incitante. Un tipo flaco y alto que se hallaba detrás de ella comenzó a abrazarla y besarla de repente, sin ningún motivo en apariencia, mientras que, llevado por su pasión irracional, su mano se propasó hasta terrenos íntimos de su novia, pero ésta no dijo nada. Adrián pensó que debía ser una fácil para dejar a ese pervertido que hiciera lo que quisiera.
Pronto, el grupo de jóvenes que había ido al rincón a charlar con él, se disipó, para irse a sentar en sus lugares correspondientes en el salón.
Un viejo de pelo cano, bigote abultado y amplios anteojos penetró al aula con un maletín: la clase empezaba ya.
—Adrián, seguimos hablando a la salida, o ya que se acabe la clase, ¿de acuerdo? Este hombre nos saca si nos ve platicando— dijo Roberto en voz baja, y se sentó en el banco libre que estaba a su lado.
—Nos vemos— sonrió Paulina, y Adrián se derritió por dentro.
Continuó siguiéndola con la vista hasta que tomó asiento en un mesabanco al otro extremo del salón.

El viejo profesor comenzaba su clase, y explicaba con voz monótona leyes difíciles de Ofertas y Demandas del Mercado. Mientras que rayaba la pizarra con gráficas incomprensibles, Adrián notó que la mitad de los alumnos presentes estaban dormitando, recostados en sus pupitres presas del sueño que les provocaba el maestro. Otro jugaba a las cartas con su teléfono, en vez de prestara atención, y otro más, muy osado, con los pies arriba de la mesa y en posición relajada, hojeaba con total cinismo el periódico, justo enfrente del profesor.
“A nadie le interesa la clase”, pensó Adrián con alivio, porque él tampoco entendía nada, y pasó la vista nuevamente por el aula.
Allá, al frente, descubrió a Paulina, quien era la única persona que se hallaba atenta a la clase, con sus sentidos alertas. Adrián no podía dejar de mirar a la chica rubia que estaba en el primer asiento de la fila.
—Bonita, ¿no?— dijo de repente Roberto, en un murmullo.
—¿Qué?
—Te parece bonita, ¿no?
—Pero, ¿quién?
—¡Paulina! Te parece hermosa, ¿no es así?
Adrián pensó un momento antes de decidirse a responder.
—Sí— se animó al fin.
—A mí también— contestó Roberto—. La adoro. Es hermosa, inteligente, y bueno… sólo vele su rostro, sólo observa qué cuerpo… Es todo lo que se le puede pedir a una mujer. Es lo máximo. Me encanta esa chica. Además, creo que le gusto.
—Ah, ¿sí?— preguntó con desilusión Adrián, al oír hablar así al que acababa de ser su primer amigo.
—¿Y cómo no? La deseo. Sólo fíjate en lo bien desarrollada que está— murmuró con picardía, y luego aún en voz más baja, añadió—. Esos senos derriten a cualquiera.
Adrián enseguida se molestó por esos vulgares comentarios contra el ser que le parecía como el más puro en la faz de la Tierra, la chica superior, la que no tenía ninguna competidora. Esa chica discreta y sonriente no debía recibir tales palabras, aun a sus espaldas. Por supuesto, Adrián no era ningún ciego, pero era un muchacho romántico, capaz de evocar el espíritu pasando por lo meramente superficial; alguien que velaba más por los sentimientos que por la fisonomía. Y pensó:
“Paulina merece algo mejor que a este patán. Y yo intentaré darle algo mejor”.
Pero luego reflexionó con tristeza.
“Pero, ¿de dónde? Si apenas me habla. No puedo tratar estos asuntos con ella ahora. Además, debe tener muchísimos candidatos, y nunca se fijará en un chico tan común como yo”.
Durante el resto de la clase, no hizo sino escribir en cada rincón de sus hojas de poemas, el nombre de Paulina, que lo tenía hechizado, hipnotizado, que lo había hecho desvariar. Las hojas se saturaron con esa palabra, hasta que ya no hubo más espacio.
Cuando el timbre sonó anunciando el final de la clase —y la última del día—, Adrián tomó sus cosas con rapidez y salió del salón sin despedirse de ninguno de los que le habían dado la bienvenida. Sólo echó una mirada fugaz pero consumidora a Paulina, y luego volvió el rostro para el exterior.
Nadie supo más de él por ese día.


A la mañana siguiente fue el primero en llegar al aula. El Sol todavía no salía por detrás de los edificios cuando Adrián ya estaba abriendo la puerta. El salón vacío se mostraba lúgubre y oscuro, sin las habituales risas y algarabías. No dudó y volvió a dirigirse a su lugar de costumbre, al rincón habitual, a su sitio de comodidad, en donde podía ver toda la actividad de la clase sin molestar a nadie. El aula estaba tan negra, que era difícil ver por dónde se caminaba: la instalación eléctrica no servía y siempre era preciso esperar a que la luz del sol se filtrara por las ventanas. Sólo que nunca había llegado tan temprano. Y sus pisadas ligeras escandalizaban el recinto; sin ningún otro sonido que las eclipsara, éstas retumbaban.
Poco a poco fueron llegando los alumnos. Uno a uno. Adrián estaba agachado sobre la mesa de su pupitre, escribiendo algo misterioso. Nadie se preocupaba por eso al verlo, sabían que no había tarea pendiente para ese día y que seguramente estaba realizando algo personal. ¿Pero qué sería, que lo mantenía tan ocupado? El joven se entusiasmaba cada vez más con las palabras que escribía. Nadie sabía lo que estaba haciendo; él únicamente alzaba su rostro cada vez que alguien cruzaba la puerta del salón, con la esperanza de que la que entrara fuera Paulina y así verla una vez más… para tomar más inspiración…

Roberto había llegado también, junto con Paulina, neutralizando sus acciones, acosador, insistente, perseverante en sus acciones. Quería conquistar a la chica a la fuerza, y ahora la mantenía contra la pared, hablándole en voz baja, con seducción, sin ninguna clase de respeto. Creía que por su figura de jugador de Fútbol podría enamorarla, porque todas las muchachas de la escuela adoraban a los futbolistas, y parecía que la estrategia estaba dando resultados. Paulina parecía también mostrar un especial interés en él.
Adrián veía toda la escena, con el corazón roto, desde su asiento apartado, pero fingió no hacer mucho caso. Lo único que pudo hacer fue lamentarse en su mente de haber llegado tan tarde a la vida de Paulina, pero sin desesperanzarse, porque de nuevo bajó la cabeza para seguir escribiendo impetuosamente, esta vez rodeando por el frente con un brazo a su cuaderno, para asegurarse que absolutamente nadie viera lo que estaba haciendo.

—He pensado en teñirme el pelo— comentaba Paulina a Roberto—. Pero no sé cómo me vería.
—Tú te verás bien, hagas lo que hagas— comentó Roberto, galante.
—Qué cosas dices…
—Tú eres preciosa naturalmente, y nadie lo puede negar.
—Eres muy romántico, Roberto— le decía ella.

Con frases como esas, Roberto iba enamorando poco a poco a la muchacha que había hechizado a Adrián, sin que aquél pudiera hacer nada, más que alzar el rostro compungido desde su escritorio para volver a encontrarse con la pareja que lo incomodaba.
En ocasiones, el joven lo sorprendía escribiendo poesías románticas.
—¿Qué haces?— le preguntaba Roberto a veces, sorprendiéndolo.
—Nada, nada— contestaba Adrián, ocultando sus versos.
—Te gusta la poesía, ¿no? Ya te vi… pero no hay nada de malo en eso, todos tenemos aficiones. ¿Te gusta el fútbol?
—A decir verdad, no lo practico.
—Qué lástima.
Las conversaciones solían terminar rápido.

Al salir a la hora de descanso, Adrián dejó deslizar un sobre morado entre las páginas del cuaderno de Paulina, justo cuando no había nadie en el salón. Después, regresó a su lugar usual a esperar el efecto que produciría.

Por supuesto, y como era natural, en cuanto la campana de la escuela volvió a sonar con estruendo, los alumnos regresaron y volvieron a poblar el aula que en ratos quedaba solitario. Entraban en tropel, todos con prisa para que el profesor no los pescara afuera. Afortunadamente, éste tardaba en llegar en ocasiones.
Adrián se frotaba las manos, sumamente nervioso, cuando vio que Paulina se acomodaba en su mesa. El joven seguía la escena desde el rincón del aula, sudando copiosamente, esperando el momento en el que ella hojeara su cuaderno y el sobre con el romántico poema anónimo se deslizara de entre sus páginas.
Pero el momento no acudía. Paulina se ocupó en revisar su mochila, y luego, haciendo a un lado el cuaderno especial, se puso a conversar con su vecina de banco, ignorando por completo el contenido especial de su libreta.
—Por favor, tu cuaderno… ábrelo, niña… — pensaba con inquietud.
Al fin llegó el momento esperado. La joven rubia, al ver a su profesor llegar al salón, automáticamente tomó su cuaderno para abrirlo en una nueva página, por si era preciso hacer alguna anotación de la clase. Fue entonces cuando, al desplegar sus hojas, el sobre morado se resbaló y fue a caer al suelo lentamente.
—¿Qué es esto?— murmuró, y lo recogió al instante—. No recuerdo haber puesto un sobre así en mi cuaderno.
Apenas lo recogió del suelo, quiso abrirlo. Adrián no perdía detalle de la escena, mientras temblaba de pies a cabeza. ¿Reconocerá la letra? Lo descartó, porque sólo hacía unos días que se conocían.
La joven desplegó el papel doblado a la mitad que contenía el poema, y su rostro cambió, abriendo mucho los ojos, asombrada.

“Si supieras qué extraño me porto
Desde que tus ojos
Me vieran así…
Si supieras que no me conforto
Porque tú me robaste mi vida,
Muñeca querida…”

Paulina iba leyendo, boquiabierta, por el mensaje tan inusual. Nunca había recibido un poema en su vida, y menos un poema así de romántico por un admirador anónimo.
—Seguro… seguro esto me lo escribió Roberto. No tiene firma— dijo para sí.
Adrián se enjugó el sudor de la frente, producido por tanta tensión. Paulina no parecía entender que él era el que le escribió eso. Pero Adrián no sabía lo que ella pensaba.

—¡Pon atención!— gritó la profesora de Matemáticas, exaltada— ¿Qué estás haciendo, Paulina? Nunca me esperé una conducta así de ti. Yo dando la clase y tú distraída, leyendo papelitos. Creí que eras una alumna distinguida, aplicada y ejemplar.
—Discúlpeme, maestra… no volverá a suceder— respondió la chica, turbada y triste por la llamada de atención. Ningún maestro había tenido que regañarla nunca.
—¡Dame eso, no lo guardes!— replicó la maestra— ¡Dame ese papel! ¿Qué es?
—Nada, nada, no es nada…
Pero la mujer, gorda y gritona, ya le había arrebatado la hoja de sus delicadas manos. Luego, poniéndolo frente a ella, muy cerca de ella debido a su miopía, exclamó con burla.
—¡Un poema! ¡Vaya, miren nada más, un poema! ¡En esto se entretiene la señorita en vez de prestar atención a mi clase! Con que éstas tenemos.
Los comentarios y murmullos entre los alumnos no se hicieron esperar. Todos estaban sorprendidos por la reprensión que le hacían a la chica más aplicada del grupo, y más, porque se trataba de un poema.
—¿Y quién es su admirador?— gritó desde el fondo Jessica, de forma grosera.
—Sí, ¿quién es? No sabíamos que anduviera con enamorados— dijo alguien más.
La odiosa maestra de matemáticas agitaba con vehemencia el papel en su mano.
—Paulina, dime quién te escribió esto. Dime quién es el que pretende distraerte en tus estudios con estos papeles sin importancia.
—No… no… no lo sé, maestra…
—¿Cómo que no lo sabes?
—¡No sé!— exclamó Paulina, nerviosa— No tiene firma.
—Ahhh— suspiró la mujer— Así que admiradores anónimos. Bueno, esto se pone interesante. ¿Alguien de aquí escribió este poema? Díganlo ahora.
Todos callaban. Nadie sabía de qué estaba hablando, y Adrián no se iba a delatar.
—¡Hable el que lo hizo! No ganará nada escribiendo estas cosas si sigue oculto.
Silencio sepulcral.
—¿Nadie es lo suficientemente hombre como para aceptarlo?
—Yo fui— se escuchó una voz grave.
Todos voltearon a ver a la persona que hablaba. No, no era Adrián.
Se trataba de Roberto. Sonreía con prepotencia y maldad. Él no sabía quién había sido el escritor de ese poema, pero no iba a perder la oportunidad. Como se dio cuenta que nadie aceptaba haber sido, él había tomado el lugar de Adrián, quien lo miró sorprendido, boquiabierto, estupefacto.
“¿Qué?”, pensó el joven poeta.
—Así que usted fue, ¿eh?— dijo la maestra.
—Así es. Lo acepto. Yo fui el que escribí este poema— dijo el grandulón.
—¿Por qué intenta distraer en horas de clase a sus compañeros?
Silencio.
—Yo haría lo que fuera por demostrarle mi amor a Paulina— dijo al fin.
Esas palabras fueron como si una espada hubiera herido con su filo agudo al grupo entero, causándole a cada quién una reacción diferente.
La maestra alzó las cejas ante la rebeldía de su autoridad. Los compañeros también se sorprendieron, porque no esperaban un romance de esa clase. Adrián estaba con el corazón queriéndosele salir de la garganta, incapaz de comprender esa mentira. Y Paulina estaba sonriendo de felicidad, sin poder ocultar su impresión. ¡Ese era su hombre!

Ante el timbre de salida de clases, todos se retiraron con presteza, recogiendo de inmediato sus útiles escolares en sus mochilas, listos para irse corriendo. Muchos no tolerarían ni un minuto más dentro del aula. Paulina se retiró muy turbada, aún sin dar la cara ante el grupo, ni siquiera ante Roberto. Todos salieron, y el pobre Adrián se quedó solo en el salón, en su asiento sin poder levantarse por tantas impresiones sufridas.
—¡Así es, ignórame!— gritó con todas sus fuerzas al salón vacío, y sus paredes le regresaron las palabras en una onda invisible—. ¡Ignórame, y ámalo a él! ¡Yo no existo para ti! ¡Pero tú eres la única en mi vida! ¡Tú eres todo para mí! ¡No me rendiré, hasta que algún día veas por ti misma la verdad!


La próxima vez que se encontraron todos en la escuela fue hasta el lunes. Para ese momento, el resto del grupo ya se había olvidado de la clase de matemáticas el viernes y el irrisorio incidente. Todos reían y bromeaban entre sí, de nuevo cada quién en su tema. El timbre de entrada no había sonado, así que uno a uno, los alumnos iban llegando. Esta vez, Adrián fue de los últimos en arribar y se fue directo a su lugar habitual, al fondo del salón.

—Hola— le dijo Paulina al pasar. Habían adquirido cierta confianza, pero era difícil que ella pensara que fue él quien le escribió el poema.
—Hola, Paulina— contestó Adrián—. ¿Cómo la pasaste el fin de semana?
—Muy bien, ¿y tú?
—También, muy bien.
Y eso fue todo. La conversación fue tan corta que hasta le incomodó a Adrián. ¡Él quería hablar más con ella! Quería conversar, quería agradarle, simpatizarle, gustarle. Pero no encontraba un tema apropiado, y siempre supuso que con sus tonterías pronto la aburría. Como en esta ocasión, después de la última pregunta, ella simplemente se fue a su lugar, dando por concluida la charla.

—Te noto triste. ¿Te pasa algo?— le preguntó Rosy apartándose los mechones de pelo de sus ojos.
—No, todo está bien, gracias— contestó Adrián. Comenzaba a hacer amistades más profundas con las personas agradables del salón.
—O será que andas melancólico por algún amor ingrato— bromeó.
—No, ojalá alguien se fijara en mí, pero no. No hay nada nuevo. Es sólo que estoy cansado.
—¿Viste la reacción de Paulina el viernes pasado? Se quedó sin habla al saber que Roberto era tan romántico con ella.
—¿Supiste lo que dijo?— se interesó Adrián.
—No dijo nada, por lo que yo sé. Salió corriendo cuando sonó la campana. No volteó a ver a nadie, ni a Roberto. Como que le dio pena toda esa escena.
—Fue incorrecto de parte de la profesora Reygadas haberle hecho eso, ¿no crees?
—¡Bastante! Odio a esa mujer tan chismosa. Pero… oye, Paulina y Roberto hacen buena pareja, ¿no es así?
Adrián se encogió de hombros.
—No sé si hagan buena pareja o no. Sólo espero que no haya engaños dentro de esa relación. Pero bueno, tenemos una pareja nueva en el grupo, ¿no?
—Sí— respondió la chica estrafalaria—. Pero hay otra más nueva. ¿Ya viste a Jessica? La semana pasada tenía otro novio.
En efecto, en el otro extremo del salón, la voluptuosa chica de mirada sensual estaba besándose con otro hombre distinto al del viernes.
—Qué muchacha tan rara— opinó Adrián.
—Esa chica… siempre cambia de novio. Ha tenido como cincuenta. Se deshace de uno casi cada dos días.
Adrián rió por el comentario.
—La verdad es que a todas las mujeres del grupo nos cae mal.


De nuevo, al irse todos los alumnos a comer, Adrián se quedó en el salón solo. Fue entonces cuando aprovechó para volver a meter otro sobre romántico en el cuaderno de su enamorada. Esta vez cuidó de rociarlo con su perfume habitual. Acto seguido, se devolvió a su lugar y esperó a que todos llegaran.

Como intencionalmente, Paulina buscó en su cuaderno, con la esperanza de encontrarse otra agradable sorpresa, y antes de que llegara algún maestro inoportuno. Naturalmente, encontró el sobre. Adrián seguía sus movimientos, sus expresiones, todo, desde atrás, indetectable, invisible.
Con expresión ternísima, Paulina leyó emocionada el poema a su amiga que se sentaba junto a ella.

“Busco asirte y cual ola te escapas
Y luego me empapas
De un fresco añorar
Si supieras que paso la noche
Con sólo el recuerdo
De tu caminar…
Y en mis sueños los dos caminamos
Arriba la Luna
Conmigo la mar…”

—¡Qué hermoso!— exclamó la amiga— Dime, es de Roberto también, ¿no es así?
Eso lo escuchó perfectamente desde atrás Adrián, y sintió cómo su corazón volvía a resquebrajarse y fundirse, derretirse, pulverizarse ante la escena.
—Creo que sí. ¡Ese hombre es tan romántico! Debe amarme de verdad.
—¡Sal a buscarlo! ¡El maestro no ha llegado! ¡Tienes que hablar con él!
—Pero… pero… —titubeó la chica rubia.
—¡Anda! ¡No pierdas más tiempo y enfréntalo! ¡Sabes quién es esa persona especial, ahora debes corresponderle! ¿No ves lo que le inspira tu amor? Son el uno para el otro— la animaba su amiga.
—¡Tienes razón! ¡Ahora voy!
Y levantándose como un ágil relámpago de su asiento, salió a paso rápido en busca de su supuesto amor, de ese al que su corazón le había robado. Andaba aprisa, con gusto, con convicción, mientras preparaba mentalmente un discurso de lo que le diría al encontrarle. Corrió por los pasillos, por los patios, por las canchas, por todos lados en la escuela, pero no lo encontraba. ¿En dónde se escondería? Así que sólo ponía un poema en su cuaderno y después se desaparecía… eso no era correcto. Algo debía andar mal. Decidió regresar al salón para ver si de casualidad ya había llegado.
Lo hizo, y junto a ella llegó el coordinador, que también hacía las veces de prefecto escolar, anunciando al grupo que gracias a una junta extraordinaria, los profesores no podrían dar clase, lo que significaba que la hora era libre. Todos festejaron, alegres de no tener la próxima clase, y salieron en desbandada del salón, que vomitaba jóvenes de su entrada.

Paulina también salió; Adrián se quedó dentro.
La joven seguía buscando a su adorado, para poder hablar con él sobre los poemas. Y por supuesto, le diría que sí, que sí lo quería, que sí lo amaba. Estaba alegre, contenta por tantos detalles que le habían iluminado nuevamente el día, y todo gracias a ese muchacho.
Al torcer por una esquina, su sonrisa se desdibujó progresivamente por lo que vio, hasta que trocó en un grito de espanto, de furia, de tristeza, de desengaño. No podía creer lo que estaba mirando: a unos cinco metros de donde ella se ubicaba, con total cinismo y claridad, estaba Roberto, abrazando y besando con pasión a Jessica, la chica fácil del grupo. Los vio asqueada, sorprendida, desengañada, a punto de reventar llorando. ¡Esa era una traición, ni más ni menos!
—¡Roberto!— gritó.
—¡Paulina!— exclamó él, también sorprendido.
—¡¿Qué significa esto?!
—Te… te lo explicaré…
—¿Qué pasa?— preguntó Jessica con voz incitante— ¿Qué quieres con esa tipeja?
—Pues…
—¿No tienes suficiente conmigo? Ven, vamos, bésame otra vez, como tú sabes…
Paulina no podía creer lo que estaba pasando.
—¿Qué hay de los poemas?— preguntó con un hilo de voz.
—Está bien, está bien, lo admito. ¡Te mentí!
—¿Qué?
—¡Te mentí sobre los poemas, no los escribo yo!
—¿Entonces… entonces quién ha sido?
—¡Qué sé yo! Puede ser que te los haya dedicado ese chico nuevo, Adrián. Solía escribir versos de vez en cuando. ¡Ahora déjame en paz, Paulina!
—Sí, ¡lárgate ya, chismosa!— complementó Jessica, y volvió a entregarse con pasiones a Roberto.
Paulina caminó despacio hasta el salón.


Entró al aula, estaba casi vacía, sólo unos cuatro o cinco alumnos continuaban ahí, entre ellos Adrián, que fue sorprendido por ella misma cerca de su mesabanco.
—¡Adrián!— gritó ella, entre sollozos.
—¡Lo siento, lo siento!— se excusó, pensando que le reprochaba el que estuviera husmeando en su cuaderno—. Creo que he dejado caer una moneda por aquí.
—Adrián…
—¿Qué, qué pasa…?
La joven rubia se dirigió a él y se dejó caer en sus brazos.
—¡Paulina!— exclamó el chico, asombrado—. ¿Qué te pasa?
—Oh, Adrián…— dijo ella—. ¿Qué hay de los poemas?
—¿Cuáles poemas?
—Los que me dedicabas anónimamente.
—¿Yo? No, ¡no!, yo no…—comenzó a decir instintivamente, aunque poco a poco reflexionó, y luego cambió su respuesta—. Tienes razón, miento… yo soy el que te dedica esos pensamientos en los sobres. Yo he sido. Yo… yo siento eso por ti.
—Adrián…
—¿Sí?
—Te amo. Es a ti a quien amo. Al que de verdad me quiere sin importar nada. Al que no se deja llevar por lo físico, sino por lo espiritual. ¡A ese al que su amor no tiene límites! ¡A ese que podría hacer todo por amor! ¡Ese eres tú, Adrián, ahora lo sé! ¡Y discúlpame por todo!
—Yo… yo también te amo, Paulina.
Y esas profundas palabras se fundieron en un solo beso que estalló sentimientos internos.


Muchas gracias.

Saludos.


Spoiler


#11

Re: Cortos de San Valentín [C]


Bueno aqui esta el mio espero que les guste

Amor en primavera


Spoiler
Era una tranquila noche de primavera. Él le besaba suavemente el hombro a ella.
La Luna brillaba con fuerza, las estrellas cubrían el cielo, se podía apreciar alguna nube pero no muchas, se podían ver las flores cubriendo los campos, los cerezos soltando sus hojas.
Estaban en todo lo alto de la montaña más bella de esa zona.
-Oye como es que siempre acabamos aquí- dijo ella preguntando.
-Porque siempre me gusta admirar toda esta armonía, tranquilidad, belleza pero sobretodo siempre me gusta admirarte a ti- le respondió él.
Ella se quedó callada, lo cierto es que a ella también le gustaba todo lo que había dicho y sobretodo, como a él le gustaba ella, a ella le gustaba él.
Disfrutaron en silencio de gran parte de la noche, no se oían muchas cosas, solo el remor del nacimiento del río que allí nacía.
Pasó una hora, tal vez más, hasta que él se decidió a articular palabra.
-Esta vez es la más especial de las que te he traído aquí, en esta vez voy a pedirte… el matrimonio, porque eres quien más me importa en el mundo.-dijo él-
-Yo… digo que… sí-le contestó ella.
Justo en ese momento fue cuando comenzaban los fuegos artificiales del día del amor y también cuando más se intensificaba la lluvia de hojas de cerezo…


Espero que os guste.


#12

Re: Cortos de San Valentín [C]


Ya puedo dejar mi corto, tarde debido a problemas con una laptop que no tiene Microsoft Office u.u, espero que la lean D: por favor haganlo, creo que fue un gran trabajo : S

[ot]Si lo consigo dejaré de estorbarles y les daré paso libre a que otros ganen xDDD.[/ot]
Júramelo p__p (?) . Y Demian, :awesome:

Spoiler
A veces me pregunto cuanto tiempo habrá pasado desde que dejé de ver sus brillantes ojos azules, su perfecta cabellera rubia y el hermoso rostro blanco que poseía, detalles estilísticos que llegaron instantáneamente hasta mi corazón, enamorándome profundamente de ella. Se había convertido en mi pensamiento, en todo lo que soy, ya no podía ser algo sin su presencia. Pero un hombre descorazonado como yo, ha perdido mucho más de lo que piensa...

Ahora solo tengo más que a un compañero, el tiempo, quién prometió llevarme a una simple muerte, y yo sabría que cumpliría con su promesa cuando cerrara los ojos... y nunca más los volviera a abrir. Creo que ya conocen suficiente acerca de mi presente, así que vayamos atrás en el tiempo, no fue hace mucho ni hace poco, pero lo que importa es que pasó.

Todo esto ocurrió solo en cinco días…


Amor Artificial

La mañana del 12 de Febrero. 2016. Nota: “Amnesia”


Permítanme llevarlos un par de meses atrás, no importa cuanto tiempo atrás estemos, sigue siendo el 2016. Recuerdo haber estado echado en una de esas camas blancas e incomodas de los hospitales, de esas que usan los pacientes para descansar, además de la parpadeante luz que destellaba el foco, pero que incomodo estuve. Mierda, como hubiera deseado tener algún detalle lujoso como un florero o un televisor mejor que esa vieja caja con antenas que tengo delante de mí. Me era imposible mover los brazos, llegue a pensar que me los habían amputado, el mismo caso con las piernas, estaba inmóvil, se me hacia complicado respirar y sentía un punzón en el pecho, no toleraba eso. Solo recordaba el aturdidor sonido que traspasó mis oídos, y una pesadez en mis parpados, luego de eso, todo se hizo repentinamente negro. La puerta que estaba a mi izquierda fue abierta e ingreso una vieja persona de tez clara al igual de su pelo, (el cual parecía pintado de blanco, pero en realidad eran canas) llevaba puesto un traje que los médicos suelen usar, aquellas prendas blancas y unos lentes. Intente hablarle, fue difícil en este estado.

- Señor… que pa… -Dije tartamudeando al viejo-
- No se moleste en hablar, no debe gastar energías después de aquel balazo que recibió. –Menciono el señor con un desbalanceado tono-
- ¿Balazo? *Intenta mover su brazo* A… que se refiere. –Dije levemente atónito-
- Creo que tiene un leve caso de amnesia, le diré que fue lo que paso.
- … -No tuve comentarios y deje que hablara-
- Aproximadamente ayer a las nueve de la noche fue atacado por un ladrón y en el intento de escapar recibió un impacto de bala en el pecho, lastimando gravemente su corazón. Logramos mantenerlo vivo hasta el punto en el que su vitalidad decaía rápidamente, llegamos a darnos cuenta que su corazón ya no funcionaba correctamente… usted necesitaba un milagro, y eso tuvo.
- ¿Milagro… dijo... a que se refiere? -Dije confundido y preguntándome que había pasado con mi corazón-
- …Pues…
- ¿Sucedió algo grave? –Le pregunte-
- Lo explicare cuando se recupere. Por ahora debe reposar por tres días para recuperar la sensibilidad en sus brazos y piernas. –Me dijo como si estuviese ocultando algo-
- ¿Tres días? –Intente gritar en vano-
- Tres días son necesarios. –Inquirió-
- Co**…
- Lo lamento, se que se preocupa por la fiesta que habrá en dos días, pero ese no será el ultimo San Valentin.
- No solo es eso… me volvería loco si pasara tras estas cuatro paredes… por tres días…
- Créame que no es el único que esta encerrado en una habitación así. Existen personas que deben quedarse en un lugar igual por meses. Ahora me retiro. –Dijo el viejo mientras se dirigía a la puerta para salir-
- … *Respiro*

Pude ver (por suerte) la insignia que llevaba el señor colgada a la altura del pecho, la cual decía “Dr. Randfort T. Scover”.
- Será su nombre…
Me dije, aunque eso era obvio. El verdadero problema era tener que soportar ver las mismas cosas por tres días, pero yo era un adulto, debía mantener la compostura tanto como la cordura. ¿Vosotros se imaginan en una situación como esta? Técnicamente me encontraba en estado vegetal, de haber tenido un espejo y mirarme en el no habría soportado las ganas de llorar, era patético, pero humano.

Dos horas, solo habían transcurrido dos horas desde que desperté, nada interesante, aprovechare esta oportunidad para hablarles de mi valentin, era una hermosa chica llamada Amelia, yo estaba completamente enamorado de ella y en vice-versa, una de las razones que hacían de estos tres días los mas largos de mi vida. Quien sabe como hubiera reaccionado. ¿Hubiera llorado, o tal vez sufrido? ¿Estará nerviosa? No podía dejar de preguntármelo, pase todo el día pensando en ello.

Segundo día. Nota: “Descorazonado”


Desperté a pocas horas del amanecer, y pude apreciarlo,(es una ventaja de no tener cortinas) era hermoso, como se veía llegar al cielo una bola amarilla que le da brillo a toda la ciudad de Nueva York, fue triste que no durara para siempre, apenas pasaron cuatro minutos y ya había terminado. ¿Qué era eso? Voltee la cabeza y vi una caja azul junto a una nota en la mesa que estaba detrás de la cama donde reposaba. Intente mover los brazos, milagrosamente ya podía hacerlo, pero con algo de esfuerzo. Tarde un poco en coger la nota, y en cuanto lo hice, no dude en leerla.

“Querido hermano William.

En cuanto escuche tu penoso drama, decidí ir a verte, no me dejaron entrar a tu habitación, dijeron que debías descansar en privado. Pedí que te dieran esta nota para regresar el anillo que supuestamente encontraron los médicos en tu mano, no lo pierdas, es muy importante para ti. Descansa, es lo único que debes hacer por ahora.

Atentamente, Tiana O. Rylom”


No era raro recibir esta clase de cartas por parte de ella, recuerdo que una vez fui internado en un hospital hace mucho a causa de un leve envenenamiento, (cosas de mi pasado) y ella me daba una todo los días. Al leer esa carta, recupere algo de mi memoria, este era el anillo de compromiso que le daría a mi querida Amelia, pero no pude a causa de este accidente, es una lastima. Esperaba con ansias que saliera de este hospital.
Tome la caja y aprecie el anillo, me hizo recordar los momentos que pase con Amelia, pero… sentía algo raro, no, en realidad no sentía nada, habitualmente cuando pensaba en ella mi corazón latía rápido y mi interior se calentaba, pero esta fue la excepción. Supuse que fue a causa del cansancio, y eso me relajo un poco. Los blancos algodones que cubrían el cielo desaparecieron al empezar al tarde, un calido Sol calentó la ciudad después de una invernal noche, el viejo doctor volvió a entrar a la habitación, esta vez me comento los hechos que pasaron aquella noche.

- ¿Cómo se encuentra ahora señor William? –Dijo demostrando que conocía mi nombre-
- Mejor que ayer… un poco… *Respiro* Ayer me dejo con una duda. ¿Qué cosa sucedió con mi corazón?
- …Ah… lo extraemos y le implantamos un dispositivo artificial.
- ¡! ¿Qué quiere decir? ¡Eso es… imposible!
- Casi nada es imposible ahora. Su corazón estaba prácticamente muerto, teníamos que elegir entre practicar la eutanasia con usted, o someterlo a esta operación.
- *Jadeo* No puedo decir que hubiera preferido morir, pero ahora que lo comenta, siento algo raro… -Dije mientras me frotaba el pecho-
- Sigue siendo el mismo, el hecho de no contar con un corazón real no lo hace diferente, después de todo, aun esta vivo y eso es lo que importa.
- …
- Eso era todo lo que debía mencionarle, siga descansando, en dos días podrá marcharse.


Me era difícil creer que la razón por la que seguía vivo no era gracias a mi corazón, si no a la ayuda de otra estupidez artificial que lo reemplazaba, era inhumano, pero real. Por otro lado, faltaba menos de cuarenta horas para poder salir de ese lugar. Me distraje y sin darme cuenta, el día había acabado.

Tercer día. Nota: “De alta”


Esta vez desperté a las diez de la tarde, habitualmente me levanto de la cama a las ocho de la mañana, no consigo entender por que ya no me despierto a esa hora. Ya podía mover todo mi cuerpo, pero aun no estaba cien por ciento seguro de ello, por algo Randfort menciono tres días de reposo. Junto a mí, yacía una bola de cristal, de las que agitas para ver la nieve caer dentro de ella. Era muy bella, no dude en agitarla unas cuantas veces, hasta que perdió el sentido hacerlo. Encontré otra nota junto a ella, decía lo siguiente.

“Querido William.

Al parecer no te hemos podido pillar despierto, eso es bueno, debes descansar más de la cuenta… aun así, no faltara el momento en el que sientas soledad, cuando la sientas, presiona el botón que se encuentra en la parte baja de la bola de cristal. Lo que escucharas te relajara. Confía en mí, recuerda que no dejare de amarte.

Con amor. Amelia Ashton.


Era de ella, lo supe al ver la elegante letra con la que estaba escrita, solo podía ser su letra, me sentía alegre de haber recibido una carta de ella, aunque ya me parecía raro recibirlas, las cartas ya se inutilizaron en esta era. Busque el botón que menciono el la carta, fue difícil pero lo encontré, y no dude en presionarla, una hermosa melodía empezó a brotar de la bola, puedo recordarla perfectamente, no todos los días se oía algo como eso. Cada nota era como un delicioso manjar para mis oídos, lamentablemente algo corta, era muy bueno para ser largo… me dije.
Randfort ingreso a la habitación nuevamente. ¿Lo hacia apropósito? Ya no tenia sentido que viniera a ver mi estado. ¿O acaso sí? Serán cosas de doctores.

- Buenos días señor William. Ya casi pasan 3 días, hoy por la noche le daremos de alta.
- Creí que seria en tres días… -Dije-
- Usted llego a este hospital hace 2 días y 10 horas. En estos casos mas vale ser exacto.
- Si usted lo dice… -Dije sin hacer notar mi ignorancia-
- ¿Cómo se siente ahora?
- Supongo que… mejor que nunca…
- Es notable las mejoras desde que llego hasta ahora. Podría decir que se marchara ahora mismo pero me temo que no puedo. Bueno… sobre el tema de su corazón. ¿Cuál es su opinión respecto a esto? –Dijo ignorando lo raro que fue dicha pregunta-
- ¿Opinión? Pues… diría que no fue pecado que me hayan hecho esto. Pero esa sensación de inferioridad dentro de mí… es imposible de ignorar. –Baje la mirada al terminar la oración-
- ¿Inferioridad dice? Comprendo… bueno, me retiro.

No me fío mucho de ese hombre, siento que el quiere algo, pero no se lo que es. Ignore a todo lo que me rodeaba y espere a que me dieran de alta.

Cuarto día. Nota.“Cita”


Ya estaba en casa. No les mencione lo que ocurrió al salir del hospital por que no fue nada de otro mundo, mi familia, mi mujer, abrazos, llantos.
Creí que todo terminaría ahí, como otra trágica historia que termina con un final feliz, pero no lo fue. ¿Qué pasaba? No lo tengo claro hasta ahora, pero he logrado resumirlo, podía sonreír, llorar, molestarme, pero extrañamente faltaba algo… prácticamente el sentimiento llamado “amor” no figuraba en mi mente. Era algo raro, muy raro, no lograba entenderlo, esa era la razón de sentirme inferior a los demás. Trate de comprender la razón de esto, puede sonar algo increíblemente desesperado, pero en realidad paso. Bueno, al menos eso hice hasta recibir una carta de Randfort. ¡Pero que es lo que quería ese hombre! En la carta mencionaba que debía decirme algo interesante, y que fuera a ese hospital el próximo día a las seis de la tarde (obviamente fue algo mas especifico). Mencionaba también que mientras mas puntual fuera, más entendería la situación en la que estaba. ¿Situación? Esto se hecho muy raro… pero creíble.

Ultimo día. Cita.“Romanticismo”


*15 horas después*

Ver de nuevo ese hospital después de tan poco tiempo me trajo incalculables recuerdos de mis experiencias en estos lugares, tristes y alegres. Ingrese a el, como eran las seis de la tarde el lugar estaba lleno de dramas, intente ignorarlos, pero fue algo imposible. Específicamente este me dijo que fuera al pequeño rascacielos encontrado en el techo del edifico, así que me dirigí a ese lugar.

El rascacielos estaba vacío, completamente vacío, lo único que había en el era yo y un papel tirado en el suelo, no toleraría que esto fuera una broma, así que supuse que la hoja tendría algo escrito, y lo tenia.

“Romanticismo:

Iniciado en Inglaterra hace mucho tiempo, fue una gran revolución en donde se exageraron los términos del amor, iniciando aparentemente la teoría de “El amor nace del corazón más no de la mente”, pensamiento que existe hasta el día de hoy. Pero… la verdad. ¿Cuándo llegaría el momento en el que algo confirmara que eso es real?”


Lo leí tres veces sin agotarme, hasta que el viejo dio la cara.

- ¿Lo ves? Te dije que mientras más puntual fueras, mejor entenderías tu situación. –Menciono-
- ¡Pero a que te refieres! ¡Todo el tiempo que estuve en este asqueroso hospital te interesabas de saber acerca de mi estado interior y no exterior!
- Jo… no malinterpretes todo. La verdad, usted es un hallazgo.
- ¿Un hallazgo? –Dije con una fuerte curiosidad-
- Un hallazgo. Se que eres incapaz de reconocer al sentimiento “amor”, y no es una coincidencia que eso pase después de haberle extraído el corazón.
- ¿Qué? ¿Pero a usted que le importa eso?
- Me importa mucho, la verdad, yo he querido demostrar que la teoría del romanticismo es real… por lo que…
- …

*Una fuerte lluvia inicia*

- Usted es la prueba viva… usted demuestra que el amor no nace del cerebro si no del corazón...
- … ¿Qué dice? ¡Eso no tiene sentido alguno! ¡Que esto pase es solo por haber sido sometido a una operación tan complicada!
- Ojala lo fuera. No trates de ocultar la realidad. ¡Por que todas las personas hacen eso! ¡Intentan ocultar la realidad! ¡El secreto esta oculto bajo la roca! ¡Y la roca es el pensamiento de las personas que creen que existe lo imposible!
- No es que no lo crea… simplemente no es posible…
- Usted créalo, puede entenderlo, pero debe ser independiente, buscar un camino hacia la realidad. –Dijo con un leve tono-
- ¿?
- Debe dejar de pensar como todas las personas, debe dejar la palabra “imposible”. La palabra imposible es solo un pseudónimo.
- …Creo que empiezo a entender algo.
- …Si usted lo dice. Yo ya dije todo lo que debía. Ya puede retirarse…
- ¡Oiga! ¡Me va a dejar aquí varado sin darme una explicación más convincente!
- No es necesario, estoy seguro que usted puede hacerlo por si mismo. –Dijo el doctor antes de retirarse-

El entender esta “situación” me costo una gran empapada, pero valió la pena. Lo imposible no existe, que triste. Eso significa que realmente perdí la capacidad de amar, y detesto que eso haya pasado… no me queje, eso no hubiera servio, solo me preguntaba como seria mi vida desde hoy, eso no lo sabría hasta vivirla. Tenia dos opciones, iniciar desde cero, o seguir con esta vida. ¿Por que iniciar desde cero? Quien a perdido el corazón a perdido mas de lo que cree, es decir, no puede seguir su vida ya que nadie lo vera igual. Decidí seguir el camino mas difícil, iniciar desde cero, no quería hacer sufrir a nadie, sobre todo a Amelia, no podía amarla, me era imposible ahora, y esa era una de las muchas razones.

Así llegamos al presente, soy yo, viviendo en un edificio de los muchos que hay en California, han pasado solo dos meses pero he avanzado mucho en esta nueva vida, aunque jamas olvidare la anterior. A veces llego a querer morir, ustedes no pueden criticarme, tienen un corazón real y no una porquería artificial, razón por la que no creo que lleguen a comprender mi dolor.

Ya les he contado prácticamente toda la historia, solo me haría falta decirles que me encuentro actualmente desviando mi mente. Me aleje de todos mis conocidos para no hacerlos sufrir, alguien que no tiene corazón no puede encariñarse con nadie… alguien que no tiene corazón ha perdido mas de lo que cree. Y así concluye esta historia… no es divertido hacerles perder el tiempo… pero sentí que era necesario contarles esto. Y concluyendo les dire una ultima cosa, todo esto ocurrió el día en que le propondría matrimonio a mi querida Amelia... que ironía.

FIN


Editado con un final aceptable p__p

Espero que os guste, no es mi mejor trabajo pero si uno bueno.
Si no dan click, hay Carlos p__p (?)
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Hall de las firmas... osea..Dank Yu D;

- ¡Ayer me pas...!
- No te creo
- Maldito ¬¬
#13

Re: Cortos de San Valentín [C]


Ya pueden empezar a votar
Recuerden que deben argumentar su voto, tienen hasta el 25 para hacerlo.
Suertex!
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Spoiler

#14

Re: Cortos de San Valentín [C]


Bueno, como en cada concurso de cortos, aquí está mi voto, muajaja, veremos quien es digno de él (?). Veo muchos clanes, quiero ver si de verdad Hoenn me da el orgullo de pensar que hice bien en retirarme.

Charlie:

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Debo decir que me gustó. Fue corto pero certero, realmente deja un mensaje y me puso los sentimientos a flor de piel; además de que la ortografía y gramática es limpia. Las palabras y las analogías que usaste fueron realmente poéticas, creo que es un corto digno de un día de San Valentín. Pero no todo lo que brilla es oro, Charlie, y pasaste por alto cosas que para mi son muy importantes. ¡Las descripciones! ¡Por favor no se olviden nunca de describir a los personajes! Edgar y Blanca pueden ser dos bacterias si no me especificas sus rasgos. También debo decir que fue muy corto, y si bien eso no debería ser algo malo a veces uno se queda con ganas de leer un poquito más. Casi no describiste el beso, eso baja puntos... Igualmente, es muy bueno, lo tendré en consideración.



Tigre:

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Me pareció profundo el comienzo, me pareció llamativo e impactante... Pero sin dudas tenes un problema muy serio con la ortografía, problema que no se corrige con Word. También tenes dramas con las repeticiones... creo que leí la palabra "chica" unas cinco veces en un párrafo. El problema de cuando haces un "corto-largo" hay mucho lugar a repeticiones, por lo tanto debes buscar sinónimos de chica, como joven, muchacha...
La historia es buena, hay imaginación, pero le pones mucho de tu dialecto a la historia... La historia de San Valentín no debe ser "cool", debe ser romántica.

Cita de Tigre15
Tu mundo en ese momento se hizo migajas entre las risas de los jóvenes del patio del patio


Debes releer al menos una historia que vas a presentar en concurso para que cosas como esas no pasen...

Cita de Tigre15
te morías de vergüenza como si te hubieras meado encima te preguntabas el porque.


Como te digo, me gusta la historia, pero... ¿no crees que eso fue mucho? Es gracioso, pero no es un momento como para decir algo tan fuerte como la palabra "meado"
Me gusta el narrador que creaste, es de segunda persona, y al ser de segunda persona no puedo bajarte puntos por no describir a los personajes, je, la hiciste bien ahí.

Cita de Tigre15
-dijo la muy zorra-.


Eso fue bien fuerte... En un momento como ese no creo indicado ese diálogo.
De ahí en más todo pasó muy confuso... Creo que deberías ponerte a escribir un fic paralelo a esto, para ver tus errores y tratar de no cometerlos en un concurso como éste, porque si bien la historia es buena y creo que deja una enseñanza muy notable, la calidad de redacción es muy baja y no puedo darle a tu corto el voto. Si tuvieras un fic estos errores ya los habrías corregido.
Uff, mira lo que tengo que comentar xDD Esto es difícil. Estuvo emotiva la parte del beso pero fue corta, el beso es lo más importante de un corto de San Valentín, debe durar mucho.
Algo realmente malo en un corto es usar emoticones (¬¬, ^^, u.u, xD) para chat está bien, para algo informal también, pero para un concurso queda mal.

Cita de Tigre15
tu padre te regalo una caja de profilácticos en secreto


O.O? ¿Con un mes de relación el padre del personaje le da una caja de forros? Je, la historia ya no es de San Valentín... Dejó de ser romántica para ser erótica. Hay una tabú cuando uno escribe y es que esas cosas no se comentan, porque aquí hay niños y podrían preguntar... Cuando los niños preguntan hay líos. No hace falta poner esas cosas, es un fic y al lector no le interesa si te cuidas o no xDDD (aunque todos deberíamos hacerlo)
Me gustó la definición que diste de "amor", estuvo pintoresca. Podría decirse que fue la parte que más me gustó del corto y lo que más rescato.
Hiciste bien el cambio de narrador también.
Es buena también la conclusión.
En fin te puedo decir que la historia es buena y deja una vital enseñanza. Claro, ya te he remarcado y hay muchos errores, pero bueno, yo creo que fue demasiado para ser tu primer corto. Veremos que pasa con los demás fics, pero valoro el esfuerzo que le pusiste al corto (espero que valores mi esfuerzo en hacer este comentario xDDD)



Darx:

Spoiler
La palabra no es "polvoso" sino "polvoroso" no se si fue un error de tipeo o si no sabías. No te olvidaste de describir los personajes, eso estuvo bien.
Fue raro el corto... Porque no fue romántico. Habla más sobre la envidia que del amor... ¿No hubo beso? No es un corto de San Valentín si no hay beso... Empezó bien pero al final se diluyó hacia otro lado. Creo que si lo hubieras hecho un poco más largo hubiera quedado mejor y habría podido ser más romántico



Cvr:

Spoiler
Me gustó tu descripción de los personajes, aunque fue un poco rala, me satisfizo. Esa aclaración de "[era rarito]" me parece que estuvo de más, que le saca seriedad al corto. "todos la reconocían como una [censurado]" también está de más, el [censurado] es para cortos de comedia, no para los románticos, en cortos románticos es bueno poner la palabra expresa, lógicamente de manera que quede bien y no malsonante, si le decis puta también queda mal, en cambio "mujerzuela" se ve bien porque es un término telenovelesco y queda bien en ésta clase de relatos.
Creo que empezaste bastante bien pero te apuraste mucho para llegar al final. Nadie te corre, que el título diga "cortos" no quiere decir que tengas que escribir tres palabras... El tema es el siguiente

Cita de Cvr
Pero yo solo te quiero ayudar, además Cynthia no te ama, entiéndelo muy bien, ella no te merece tu eres una persona super agradable, social y atractivo.


¿Con esa única frase el chico se dió cuenta de que estaba equivocado? ¡Vamos! Si uno está enamorado de alguien no se olvida tan facilmente... Además, luego se acercó a la otra chica como si nada hubiera pasado... Cuando alguien pierde un amor se supone que está confuso, que no sabe qué hacer con su vida, no se va a lanzar a los brazos de otra más que por despecho. Y sí lo hizo por despecho no es un corto de San Valentín. Tampoco hubo beso, y eso es vital en una historia de amor. Lo siento, pero tendrás que seguir trabajando.



The Shadow:

Spoiler
¿2012? Je, siempre con el pobre 2012 u.u ¿Qué le habrá hecho al mundo ese pobre año?

Cita de The Shadow
quería verme bien, así que me puse mi desodorante preferido


Jeje, lo siento, pero me reí con ésta frase, es como el típico chiste de "¿Tiene duraznos? - Sí - Entonces demé sandía" Sí dices que quería verse bien se supone que se tiene que poner ropa elegante o hacerse un peinado a la moda. Si se pone su desodorante favorito es porque quiere "olor bien" no "verse bien"
¿Faltaban 45 minutos? ¿Quien va al cine 45 minutos antes? No describiste a los personajes, esperaría que lo hicieras más adelante.
¿Terminator 5? Ahhhh, la quiero ver xDDD ¿No había una más romántica para el día de los enamorados?
Los diálogos son un poco confusos, no aclaras quién es el que habla.
¿Sabes cual es el problema de tu corto? QUe la historia es demasiado compleja para explotarla en un sólo capítulo. Un relato de un viaje en el tiempo, de una chica secuestrada y demás añadiduras no puede escribirse en ésta extensión, necesita tener varios capítulos para comentar todo lo que se necesita. De esta manera como vos lo expusiste queda incompleto, le faltan muchas cosas.

Cita de The Shadow
-Ya sé, la puedo llevar a un futuro cercano y entonces no morirá.


¿Que significa eso, por ejemplo? En un fic podrías explicarlo, es sumamente complejo y los lectores no pueden imaginarse como es "llevar a una persona a un futuro cercano". ¿Entiendes lo que te quiero decir?
Sin duda, un fic escrito con ésta idea quedaría espectacular, pero aquí todo pasó tan rápido que me abrumó un poco... Además, no me pareció muy romántica... No hubo ni siquiera un beso. Yo busco algo romántico en ésta fecha, el género de tu historia tiene un poco de drama o suspenso, no romance. Lo siento, igualmente creo que deberías volcar tu gran imaginación en un fic.



Art:

Spoiler
Empezó bien, pero los diálogos del principio fueron confusos. Me gustó que describieras a la chica de manera indirecta como lo hiciste.
¿Al lado de la estatua de Sarmiento? ¿Y si no soy de Argentina que sé yo quien es Sarmiento? Mejor es decir "al lado de la estatua que hay en X lugar" o algo por el estilo... Si lo nombras tienes que explicar quién es...
Tu fic me hace acordar a una novela para adolescentes yankees con problemas hormonales xD No se si es un halago o algo malo, tómalo según te parezca, je.

Cita de Pokémon_Art
Siempre tan gracioso, je, je. Ya extrañaba eso de ti- terminó diciendo casi en voz baja.


Ahhhh, está regaladaza!! "Es tuya Santi, reclámala Santi, es tuya" ¡Se entregó la chica!" ¿Que será eso tan importante que "pasó" que los separó?
¡AY! ¡El beso! ¡Te faltó el beso! Con eso hubiera quedado simplemente perfecto... Bueno, la enseñanza que deja tu corto es más o menos similar a la del mio (recibirás la carta documento de mi abogado ^^), narraste muy bien las acciones aunque te apresuraste en algunos lugares. Sin duda es un corto de alto nivel, pero sigo pensando que faltó el beso y que faltó que describieras un poco más a Santi. Veremos más adelante qué hago contigo.



Alucard:

Spoiler
¿Mitología Japonesa? Ya empezamos mal u.u No hay ningún San Valentín en Japón. xDD veamos de qué trata.
No, empezó bien, con bastante orden. Claro, al principio no parece que sea de "amor" pero vamos a ver a que llegamos.
Genial, emocionante, me gusta mucho, y la ortografía es muy buena.
Es fascinante el corto... ¡Pero no se puede llamar Nobutada! xDDD Mirá que hay nombres fieros pero como ese...
¡Este corto es increíble! Demasiada emoción y demasiado amor... Me estás sorprendiendo, ¿que haces que no apareces por el foro y cuando apareces publicas esta maravilla que hace peligrar mi éxito? Je, he visto algunos errorcitos ortográficos y de redacción, pero todos los tenemos, además la historia lo vale.
Es una lastima que no tenga ni la menor idea de esa mitología japonesa... Parece interesante, pero no tengo ni las ganas ni la necesidad imperiosa de ponerme a indagar.
¡Muy bien! Recuerdo tu fic, y en ese fic tu personaje era casi "intocable" por así decirlo. Es muy notable que lo hayas hecho vulnerable a algo aquí al personaje principal.
Igualmente pienso que a éste corto podrías haberlo convertido en un fic, tienes mucho para explotarle, es una lástima que lo dejes aquí nomás.
Fue una historia sin precedentes, increíble, uno de los mejores cortos que he leído... hasta que el personaje habló:

Cita de Spirit of Arceus
¡Ey estúpido Monstruo de piel azul ¿Qué pasó tragaste pintura?-Vaya si que eres feo-Pero claro que lo eres, eses un asqueroso Oni-A que no me alcanzas-


Ese pequeño dialogo arruinó el corto para mi gusto. Es que la historia venía tan sería, tan fría, tan adulta... Que con eso se volvió de repente muy infantil... "¿A que no me alcanzas?" ¡Vamos, Alucard! ¡Eso lo dicen en los dibujitos animados! Venías tan bien, tan perfecto... Seguiré leyendo para ver si enmiendas tu error.
Bueno... hubo beso, pero no lo detallaste, eso también te descuenta puntos. Además de esa última parte de "les contaré el resto de la historia en otro momento" Creo que debiste haber terminado en que murió la joven y que el amor de ambos brillará por siempre.
Sin embargo, con todos tus errores, con el pequeño beso, y con las partes que no entendí lo más mínimo, sigue siendo éste el corto que más me gustó hasta el momento. Y creo que deberías seguirlo en fic si es que te gusta la historia, aunque quede o no entre los tres primeros... A veces es difícil porque hay escritores con mucho talento, por eso te digo que si tienes tiempo lo continúes... Con un poco menos de nombres raros y más descripciones se puede convertir en un fic genial.



Psycho:

Spoiler
Psycho, no se llama "poca modestia", se llama amor propio, y me siento ganador, ¿que quieres que te diga? Gané los últimos dos, si no me tengo confianza yo mismo ¿quien me la va a tener?
Sabes que no me intimida nada que sea para leer, yo lo leo y te comento. Veremos si me simpatiza.
Bueno, como siempre, es el primer corto que utiliza un léxico tan rico y apropiado. No puedo corregir tu ortografía, aunque la palabra "inscrito" me haya generado rechazo... Yo la uso con P, no se si estará mal, pero no me gusta como suena "inscrito"
*aplaude* ¡Así se describen los personajes! Dé cátedra, profesor de Descriptiva. Sin lugar a dudas, uno se da cuenta con sólo leer las primeras líneas que éste corto es diferente, que está en otro nivel.
Me pareció fuera de lugar ese beso... Como que no cuadró en la situación, Psycho... Por más de que sean novios, o que la chica sea fácil, que un loquito la agarre y se ponga a besarla de la nada sólo por decir que iban a ver economía me parece que no encaja.
¿Que? ¿Pero que clase de profesor da la cátedra? ¡Mi clase de economía es genial! Nunca me aburro... Pero bueno, supongo que cada profesor le da "su toque" y tal vez este señor la convierta en aburrida.
¡Buena esa! Así se habla, con todas las letras, Psycho. Me gusta el corto, es excitante. Como debe ser en San Valentín. Es una lastima la desilusión que sufre el pobre Adrián.
La palabra "competidora" tampoco me gustó... Quizá hubiera preferido "competencia"
Que poca fe que se tiene Adrián, todos los hombres tienen las mismas oportunidades, siempre y cuando sepan utilizar sus talentos.
¿No andaba la conexión eléctrica? ¿Que clase de colegio es ese?
¿Muy romántico? ¡Vamos! ¡Esas frases se aprenden en jardín de infantes! Son tan clásicas...
:awesome: A mi me gusta el fútbol y la poesía. Supongo que Paulina "ricitos de oro" puede ser mía.
¿Una carta de amor? Ohhh... no avalo eso, me parece mejor ir de frente. Pero bueno, supongo que la gente tímida siente la necesidad de hacer eso.
El poema está bien, pero si algo sé cómo hombre que soy es que la mayoría de las mujeres ODIAN rotundamente la palabra "muñeca". Ellas no quieren ser nuestras "muñecas", porque es cómo si jugáramos con ellas... No sé qué gilada se les mete en la cabeza, pero a la gran mayoría no les gusta.
¡Ay! Que feo... ¡Le sacó el papel la profesora! Que no lo lea... que no lo lea...
Uhhh, se prendieron fuego de vergüenza seguramente, tanto Paulina como Adrián...
¡Esa profesora es de lo peor! ¿Que se tiene que meter? Después no quieren que les digan viejas de mierda...
Roberto es un maestro, es un genio. Futbolista, con buen cuerpo, aprovechador, chamuyero... ¡El sueño de cualquier chica! Jeje, si hasta de parece a mi...
Ahhh, Jessica me encanta... Yo podría tenerla conmigo el tiempo que quisiera... ¡Si cambia de novio cada dos días ni siquiera sexo llega a tener! Yo le enseñaría cuantos pares son tres botas.
¡Para qué le sigue escribiendo poemas! ¿No se da cuenta que con cada poema la chica se enamora más de Roberto? Uff, que cabeza dura.
Ahhhh, ¡pero Roberto es un idiota! ¡Y yo que lo pensaba inteligente! Ya tenía ganada a "rulitos", ¿hacía falta andar besándose con Jessica en el mismo colegio? ¡Al menos cítense afuera! Que estúpido importante, ni siquiera sabe jugar a dos puntas.
¡Ay, es tan perfecto el relato que me hace temblar de miedo! ¡Puedes ganarme! Pero hubo un error, que no es un error en sí, pero para mi sí. ¡El beso! ¡Hermano, descríbelo un poco más! ¿Que es eso de "estalló sentimientos internos"? ¿Un héroe descriptivo como vos sólo tiene esas tres palabras para el beso, el momento más mágico del corto? Hubiera sido perfecto, tan sólo con haber detallado esos sentimientos... Pero bueno, igual te felicito, es digno de leerse el corto.



Saur Kirby:

Spoiler
Bueno, en realidad tu corto es tan pequeño que no puedo evaluarlo. Le faltó muchas cosas, quizá con un poco más de tiempo hubieras logrado hacer algo mejor, amigo. Podrías haberle puesto más supenso, más historia, un beso más romántico y haber descripto un poco más a los personajes. Lo siento pero te quedaste atrás con respecto a los otros.



Sebas:

Spoiler
Lo juro.
Ohhh, tu corto sobrevive al 2012, felicitaciones :awesome:
Bueno, es interesante, muy interesante, y parece que está bastante bien escrito, con mucha poesía. Realmente te luciste, Sebas. No me gustó la redacción, en un fiction o corto no se usan los asteriscos.
El médico debió explicar que era una amnesia a corto plazo, yo pensé que se había olvidado todo y resulta que recuerda que iba a tener una fiesta y que tenía novia... Sólo olvidó el asalto...
Va muy rápido, te apuraste mucho. Es una historia complicada, tienes que comentarla más para que no nos perdamos. Eso fue porque publicaste a último momento, te apresuraste.
¿En ésta era? ¡Sólo es dentro de seis años! ¿Piensas que en seis años las cartas dejarán de existir? Yo digo que las cartas son escenciales, nunca van a dejar de existir, como mucho serán reemplazadas por hologramas.
Veo unos cuantos errores de acentos que el corrector de Word pasa de largo.
Se pone interesante la parte que donde el doctor intenta demostrar que el amor surge del corazón y no de la mente.
Mmm, siento que algo en la historia no cuadra. Pienso que debiste haberlo hecho con más diferencia de tiempo, sólo seis años de la realidad es muy poco, eso lo hace increible. No hubo beso, eso me descepciona. Además, me parece que le faltó romanticismo, si bien el corto habló de amor, creo que le faltó la chispa de San Valentín que es la cursilería. Está bien escrito, y te felicito por el esfuerzo, pero me parece un poco frío para San Valentín. Mejor suerte para la próxima, Sebas.


Vayamos a la conclusión. Haciendo una limpieza rápida me quedo con el Charlie, Tigre, Pokémon_Art, Alucard y Psycho.
El de Charlie queda instantáneamente descartado porque es muy corto. Pero igualmente me gustó y está muy completo por ser cortito. Esfuérzate un poco más para la próxima.
La historia de Tigre es buena, y fue el mejor beso, por así decirlo. Sin embargo tiene demasiadas faltas ortográficas y de redacción.
El de Art está muy bien escrito, y es extenso. Pero no tiene beso y es muy simple para mi, como que no tiene magia... Son sólo dos jóvenes tímidos que se ponen de acuerdo para verse...
Y reduzco mi voto entre Alucard y Psycho. Debo decir que la historia de Alucard me entusiasmó muchísimo, aun más que la de Psycho, por su acción-romántica. Pero el corto de Psycho fue una maravilla cursi, y no tiene comparación. Ambos me decepcionaron con el beso. Pero bueno, creo que el mejor, el que debe ser considerado como "Mejor corto de San Valentín" es el de Psycho. Sólo tuvo un error y fue el corto beso. Lo demás todo fue genial, perfecto, muy romántico. Se merece mucho más mi voto que el que le di en navidad, porque éste sí que fue supremo.

Entonces, como ya remarqué, mi voto es para Psycho. Se lo merece, pero ánimo también a los demás escritores, que hicieron un excelente trabajo. Suerte a todos!!


Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#15

Re: Cortos de San Valentín [C]


No sé si tengo que comentar todos o sólo el que me gustaría que ganase.
Pues para mí, no el mejor descrito o con más emoción pero es el que más me ha llegado al corazón. No sé porque concretamente pero este fic ha sido genial, me ha emocionado, me ha hecho... llorar.
Una enfermedad es de lo que peor que puede ocurrir aunque hay que ser fuerte y afrontar el problema lo mejor que se pueda, es algo difícil pero que se debe de hacer con esfuerzo o como más sea posible.
¿Blanca volvería a enamorarse? Posiblemente sí pero jamás tendría un amor cómo aquel, un amor así nunca se olvida.

El corto en sí, como ya he dicho es fantástico. Creo además que para alguien que nunca ha escrito un fiction (creo que no lo ha hecho, perdonen si me equivoco) es algo genial y le animo a intentar a hacer uno pues si lo hace tan bello como este escrito aparte de leerlo se llevaría mi eterno respeto.
Mi voto creo que ha quedado claro, es para Charlie.

#16

Re: Cortos de San Valentín [C]


Bueno, creo que hubieron muy buenos cortos y otros que... no fueron buenos, y uno que otro que exagero la palabra corto xD.

Bueno, primero respondo a Demian. No estuve apresurado, tuve que escribir el corto a contratiempo debido varios tropezones p__p

Ahora, criticare uno por uno p__p:

[ot]Charlie~ (Cortos cortos y tu nick mola xD)
Spoiler
Un corto algo corto ?, bueno, pero fue muy descriptivo y eso me gusta. Al principio dejaste a los lectores en medio de la nada, fue un error notable, no vi una historia clara, pero si detallada, comprensible, y romántica. Me dio pena el final, el amor es inmortal, como puede ser vencido D : . Es tu corto y tu eliges u.u. ¿ Decepciones? El beso, suponiendo que es un corto de San Valentin, debería ser un beso apasionante, no uno corto y poco sentimental, eso no me gusto u_ú. En conclusión, me gusto tu historia pero como mencione antes, fue algo corta, aun así me gusta :awesome:


Demian (tu siempre me sorprendes xD):
Spoiler
¡HOMBRE, MENUDA DESCRIPCIÓN DE LA CHICA! Ese principio me gusto demasiado, creo que fue lo que mas sobresalió en el corto, y, también la trama, muy extravagante, pero genial. ¿Que fue lo que no me gusto? Que usaras el nombre "Emanuel" para un ladrón, no se si lo sabes pero ese nombre tiene un gran significado. Tu corto de San Valentin es muy san valentin, encaja completamente con la fecha, a que si, y un final estilo Romeo & Julieta, solo que con gas somnífero en vez de veneno puro, en conclusión, excelente trabajo, valió mas que la pena leerlo


Tigre (Exelente)
Spoiler
Un comienzo muy triste y bello a la vez, pero luego caíste en las manos de las faltas ortográficas, unas cuantas, y el lenguaje agresivo usado. ¿Es San Valentin o a alguien lo despidieron? Lo cursi no lo vi bien hasta que llegue al descenlase, que fue muy bueno si puedo presumir, ademas de aquella poesía, eso si es San Valentin, y, gracias a ti por un corto tan bueno, es el que mas se asemejo a una telenovela. ¿Ah? Las demás tenían solo algo básico, mucho amor y finales tristes o alegres, la tuya tuvo algo que lo diferencio, no puedo saber que es, pero simplemente me gusto. En conclusión, 100/10, buenos diálogos, buen trabajo


Darx (¿No hay esencia de San Valentin el dia de San Valentin?)
Spoiler
Como te lo digo colega... tu corto es bueno, muy bueno, pero no tiene que ver mucho con San Valentin, al menos al principio, en la parte "Amor" si lo hubo, pero no comprendí ese extraño cambio del todo bien. No... en realidad, no hay San Valentin en tu corto de San Valentin, en conclusión, muy buen corto, pero algo diferente a la fecha


Cvr (Faltas básicas. ¿Odias las mayúsculas?)
Spoiler
El trama era comprensible, algo redactado, pero... mal escrito, ademas, es un corto, no era necesario censurar. Esto es una escalera, y lamentablemente estas en el primer escalón, debes mejorar bastante, el uso de caras, la falta de signos de exclamación e interrogación, una que otra tilde, mayúsculas ausentes, un tema apresurado, no te deprimas, como si los demás no hubieran tenido un buen comienzo en este arte, pero, yo me fijo mas en la historia, y la tuya es "un amor incomprendido", por lo que no entiendo el titulo. Pasemos a la descripción de los personajes, extravagante razón por la que me gusta. Al igual que Charlie, tu corto quedo algo corto.

Cita de Cvr12345
nunca habia escrito tanto en mi vida xD


Si intentas meterte mas en este arte, escribirás mas de lo que puedes imaginar. En conclusión, un pro y varios contras, en lo que es redacción e historia estuvo bien. ¿Que hay de la ortografía?


The Shadow (Y a mi que me gusta los viajes en el tiempo...)
Spoiler
Apresurado pero bueno, algo sobrenatural, tuviste que describir mas sus viajes en el tiempo. ¿Como que no se sorprendió, o si lo hizo pero no esta escrito? Eso falto, descripciones, pero dejando de lado eso, es un genial corto, bueno, amo los viajes en el tiempo, son geniales, un buen punto lo lo xD, pero, ortografía, venga, a nadie le gusta pero es fundamental. Eso es todo, no sabría que decir de tu corto, estuvo neutral, digo, estuvo bien. En conclusión, un tema agradable y apetecible, cuidado con el teclado


Art ("Decir te amo" es muy difícil)
Spoiler
Una bella historia de timidez, amor, y final feliz, suspiro suspiro, tu historia me conmueve mucho Art p__p, muy descriptiva y absolutamente poética en sus debidos momentos. La trama, lo que mas me gusta, me encanto, en serio, quien diría que un simple tema acerca de "Decir te amo", seria tan genial, te luciste Art, pero ea, los diálogos fueron algo... difíciles de leer. En conclusión, las apariencias engañan, esta no es la excepción


Alu (No hay química entre esto y Japon...)
Spoiler
Hubo San Valentin, pero una historia que no comprendí, y solo eso digo, cuando no comprendo una historia no puedo decir nada de ella, obviamente no es la peor, pero no la mejor. En conclusión, bueno pero no super guay...


Psycho (me gusta el futbol : D)
Spoiler
Fue un reto leer tu corto, largo, descriptivo y poético, pero, aun así, creo que termine ahogándome en mi propia saliva, si entiendes, termine confundido y mareado, pero, dejando de lado eso, buena historia, buena ortografía, y destaca el elemento San Valentin. No digo mucho ya que se me hizo difícil recordar los hechos de tu corto, fue bueno, demasiado bueno, pero no se que decir... una historia de amor platónico o algo así, en conclusión. ¡Ojos! ¡Preparaos, listos, ya! Un corto bueno necesita leerse, así exprimes y vez lo genial que es la historia.


Saul Kirby (Un corto... literalmente...)
Spoiler
-No hay palabras- Tu fic necesito mucho relleno, solo eso digo. En conclusión, una historia para leer y releer, ya que es muy corta y sobra el tiempo
[/ot]

Que duro... bueno. Para empezar, sacamos al elemento F (Falto). Estos son: Saul Kirby, Darx, Cvr y Alu.

¿Quienes nos quedan? Una gran cantidad, pero, un corto necesitaba extensión, cosa que uno no tuvo (Charlie~), lo lamento, pero si hubieras puesto al menos unas cuantas lineas más, seria aceptablemente largo.

Nos quedan: "The Shadow, Tigre, Demian, Psycho y Art". Rápidamente saco a The Shadow, las descripciones hacen que un corto sea bello, al tuyo le falto eso.

Faltan pocos, el siguiente, me temo que sera Psycho. ¿PSYCHO? Exacto, a mi me gusta entender bien las historias, la tuya me dio guerra, lamentablemente esa es la causa. Lo siento.

¡Nos quedan ya solo 3! ¿El siguiente? Demian u.u, desde ahora me fijare mas en los demás cortos antes de votar, lo lamento pero en esta ocasión hubieron cortos que me gustaron mas... un poco mas...

¿Art y Tigre? Esos 2 cortos me gustaron demasiado, no se por cual votar, pero sere directo. Tigre15 se lleva mi voto por un gran comienzo, diálogos increíbles y una poesía agradable, enserio, nunca crei que votaria por ti, pero lo hago. *Aplausos* El único que opto por usar el elemento T (Telenovelico xD), ademas, como mencione, el suyo tuvo algo que me gusto bastante, pero que desconozco.

Mi voto va para Tigre15.
Si no dan click, hay Carlos p__p (?)
Spoiler
Hall de las firmas... osea..Dank Yu D;

- ¡Ayer me pas...!
- No te creo
- Maldito ¬¬
#17

Re: Cortos de San Valentín [C]



Cita:
¿ Decepciones? El beso, suponiendo que es un corto de San Valentin, debería ser un beso apasionante, no uno corto y poco sentimental, eso no me gusto u_ú

Creo que primero debo de explicarle a Sebas un poco mi corto corto... se supone que esos enamorados no van a volver a verse y... cuanto más dure el beso, más le dolerá después la despedida. Edgar opta por tomar un camino que, aunque parezca insensible y duro, lo hace pensando en Blanca, para que, con el tiempo, la herida se cierre y, aunque duela más al principio, dure menos tiempo.

Ahora, mi voto es para...
Spoiler
¡Darx!

Porque, aunque tu corto no es muy "San Valentínero" [nótese que es esdrújula la palabra] (?) me gusto el modo desde el que lo enfocaste, además de que es bastante original y, a su modo, hermoso también. =D

Edit: Gracias Demian, me alegor de que te guste mi corto... eso sí, es demasiado corto, pero es que no tuve mucho tiempo por los estudios y eso.
Gracias a quienes me votaron (por cierto, no, no escribí ningún Fic... aún =3).

El sentirte colaborador con el Clan Johto no tiene precio.
Para todo lo demás, haz click ya.


Spoiler

#18

Re: Cortos de San Valentín [C]


Ahhh!!! mis ojos T__T... con la poca vista que me queda intentare hacer un buen comentario:

Bueno veamos... mi voto es para... mmm... como me gusta hacer suspenso >.<.... pero odio tener que pasar un momento de suspenso >.<... ya sin mas que decir para hacer suspenso: muchos seguro ya me estan odiando xD ¡Psycho!Listo ahi lo tienen^^...

Spoiler
Veamos: me gusto mucho, pero mucho este fic :3... con cartas, poemas, y momentos en que todo se arruinaria... ademas esa timides de Adrian xD me recuerda ami >.<... me gusto la carta la tendre en cuenta cuando necesite escribir una xD *comienza a copiar la carta en word*... la timides, las cartas y poemas hacen al corto mas tierno, nose, mas romantico (segun yo) por eso creo que es el mejor, y por ultimo tantos personajes,, la loca del cole, los profes... me gusto mucho, involucraste a tanta gente y juegos a dos puntas, con eso quedo totalmente satisfecho. Lo unico que no me gusto, y lo mismo con el de Demian, es: Son muy largos!!! y para alguien como yo que odio leer (es aburrido >.<) admito que los pu*ie mas de una ve cuando creia que ya terminaba y todavia faltaba mas T_T... podrian hacerle HONOR AL NOMBRE DEL EVENTO NO? "CORTOS" de San Valentin... xD solo escriban un poco menos, se hace cansador leerlo y a veces hasta termino odiando el corto...


Bueno eso no es todo:
Primero que nhada sepan que tomare en cuenta los consejos y su opiniones sobre mi fic para el año que viene^^... este fue mi primer concurso de cortos y mi primera ves que escribia algo romantico xD y por eso me alegra mucho que les haya gustado =D... No esta tan mal esto de escribir y con comentarios asi te dan ganas de que ya sea de nuevo san valentin para concursar otra ves y mostrarles lo que aprendi con este evento... Solo eso... muchas gracias^^... Salu-2 8)

GRACIAS YORMII ^^


#19

Re: Cortos de San Valentín [C]


Se acabo el tiempo de las votaciones, ahora los resultados:
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Charlie: 1
Demian: 0
Tigre15: 1
Darx: 1
Cvr12345: 0
The Shadow: 0
Pokemon Art: 0
Spirit of Arceus: 0
Psycho: 2
Saur Kirby: 0
XebastianX: 0


Como habrán visto hubo un triple empate en el segundo lugar, así que votare esos tres y decidiré quien quedara en segundo lugar (El voto del AM valdrá 0,5 puntos xD), los otros dos compartirán el tercer lugar.

Charlie: La verdad me dejaste sin palabras, nunca pensé que tuvieras madera de escritor, tu corto fue corto y se noto el empeño que le pusiste.

Tigre15: Tienes faltas de ortografía (He leído un ¨halla¨ y otras mas), a medida que se va leyendo se hace largo y tedioso (Cortos de SV...Corto... ¿Opuesto de largo?), la trama no esta mal, simplemente debes pulir tu redacción.

Darx: Cuando a Tigre le dije el detalle de los cortos, contigo me quedo aun mas corto ._____.
La verdad es que no me gusto que hubiera tanto odio cuando debía ser amor el trama principal, no me queda mas que decir.

Mi voto es para…
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Primer lugar:
Psycho , 2 votos
Premio:
-Un cambio de Nick que debe ser pedido a Reanzuro.
-+10 en tu próxima evaluación de fiction (No se puede regalar)
-Userbar donde dirá que ganaste el primer lugar en el concurso.


Segundo lugar:
Charlie~ , 1,5 votos
Premio:
-Un cambio de Nick que debe ser pedido a Reanzuro.
-Userbar donde dirá que ganaste el segundo lugar en el concurso.


Tercer lugar:
Tigre15&Darx, 1 voto c/u
Premio:
-Userbar donde dirá que ganaste el segundo lugar en el concurso (Se modificara el nombre debido a cada usuario).
Se les enviara por MP las userbar cuando estén terminadas.[/spoiler]


Y terminan los cortos de San Valentín, no dejen de escribir que los baneo! ^^
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