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#1

Pokemon Legend, capitulo 6: La tumba de arcoíris.

Hola Pokefanaticos. Aqui les dejo la reedición de mi historia; Pokemon Legend. Algunos de ustedes ya la conoceran. Y a todos ellos les pido diculpas, por que abandone el fic hace mas de un año, asi que pido disculpas de nuevo. Para los que no, bueno, Espero que les agrade esta historia que se presenta nueva a sus ojos y les traiga el placer de leer una buena historia. Tambien a los que ya leyeron la historia, les recomiendo que relean esa parte pues biene con algunas cosas extra y nueva redaccion.
Gracias Novelista, si no fuera por ti no hubiera continuado con la hitoria.
El cuento constara de 4 partes y media: [1/2] Prólogo. [1] Jotho. [2] Hoenn. [3] Shinno. [4] ??? (es desconocido, lo dire cuando llege ahí. No, no es Kanto)
Bueno Aqui el 1/2... digo el Prólogo:

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Pokemon Legend


Prólogo





Era luna nueva, en medio de una noche espectral, sin estrellas, como si estuviera muerta desde que el ocaso anuncio su llegada a la tierra. El cielo estaba completamente negro y tanto personas como Pokemon descansaban tranquilamente sin alterarse en lo más minino por la lúgubre noche, pero inclusive así, se habían dado cuenta del mal presagio que venía, pues ni siquiera la estrella de la tarde había aparecido en lo alto del cielo para indicar la caída del día y el surgimiento de la noche. Algo andaba mal.
Casi eran las doce de la noche, hora en que Darkrai aparecería en el plano vital. Para subir a la punta más alta del mundo, donde nada se escapaba a la vista, dejando desnuda a la creacion a cualquier vista aguda que se parase en la cima de aquella sagrada estancia, donde lo único que no se podía ver era bajo la tierra; La sala del origen.
Arceus, el único, se hallaba apacible en su soledad eterna, mirando al vació, perdido dentro de sus increíbles pensamientos. Cuando notó la presencia de su sombra aproximándose a la sala del origen. Exasperado volvió al mundo dejando la realidad de su mente para recibir aquel invitado indeseado.
Darkrai apareció enfrente de la luna, escruto con su fugaz y oscura mirada a su alrededor, para encontrar su destino: El monte corona, donde el único yacía esperando el momento de su llegada a la sala. Darkrai bajo lentamente, como si la gravedad no le importara en lo absoluto, lento y solemne Darkrai descendió a la sala del origen, a encontrarse con quien él llamaba padre y a la vez hermano.
Arceus miro hacia la luna y notó como su sombra regresaba a él, porque algo andaba mal, algo que no debía ser, algo que el presentía que pasaría, Por eso su sombra volvía a él después de tantos años, para contarle de un mal, que incluso él no podía predecir.
Darkrai toco piso en la sala del origen, era tan solo un piso hecho de diamante, en el cual se hallaba Arceus observándolo de manera terrible, casi se podía decir que lo odiaba.
Arceus miro a la sombra, que se aproximaba lentamente desde el cielo hacia a él.
-Ha pasado mucho tiempo Padre- Dijo Darkrai, como si fuera un títere ya que no poseía boca con la cual hablar, sino que solo hablaba otra vez de su mente y esto era lo que Arceus entendía.
-Tu sabes que no eres bienvenido aquí- Respondió Arceus con solo mirarlo, desde sus ojos verdes que inspiraban un gran odio hacia aquel pokemon llamado Darkrai.
-Tu sabes que hago aquí-
-No, no lo sé, ilumíname- (Darkrai no se rió, ante aquella infame broma que le presentaba aquel ser enfrente de él con evidente desprecio)
- Tu sabes muy bien que si Giratina encuentra su corazón, los espíritus de los Pokemon no podrán descansar en paz y el universo correría peligro por solo ese simple hecho –Darkrai se dirigió directo al grano, con ese comentario.
Arceus se quedó viendo a Darkrai sin decir nada, solemne de su ser.
-No puedo impedir que uno de mis hijos recupere algo que le fue arrebatado hace mucho, y menos si fue algo tan preciado para él –Finalmente dijo.
-¿Y lo harás a consta de todo el universo? –Replicó Darkrai
-Si así es, así será, y yo no dejare que el universo corra peligro, tanto como tu hermano menor siga existiendo –Señalo Arceus con seriedad y mucho orgullo. –Él es la expresión carnal de mi deseo de preservar la vida y el universo entero, para dejarlo seguir el camino que toma por sí solo.
-¡Mi hermano no podrá con esto!, ¿no recuerdas cuando el equilibrio se rompió hace millones de años?- Gritó Darkrai enfurecido por lo ignorante de Arceus, parecía negarse a la verdad.
-Déjame recordarte que la gran extinción fue tu culpa, por eso estas donde estas, fuera de tu único hogar, en el lugar más desolado y solitario del universo- Arceus le devolvió a la mente ese crudo episodio de su vida en el que había cometido el peor error de su existencia.
-¡A ti solo te importa que el mudo sobreviva después de una gran catástrofe, para reconstruirlo de nuevo!-
-¡Tú no tienes derecho a decir si mi criterio está mal o no!-
-Me largo, se ve que tu no quieres hacer nada. Pero escucha estas palabras que me dijo Latios padre, mientras visitaba uno de sus sueños.
>>El asesino, cederá su tesoro a la víctima, anhelando el perdón. Pero la venganza será lo que hallara en su regalo de buena fe. Con la primera caída vendrá el caos. Pues el sentir de los seres olvidados comerá las almas del mundo. Dejando al vacío como la última estancia de los dolientes. Las disputas entre hermanos y padres caerán sobre los hombros de quienes solo ven corderos, pero no leones. Perdición será para los corderos y desesperación será para los leones. Pues la primera caída alzara vuelo y se elevara en el cielo como un nuevo ser destinado a…
-¡Cállate! –Vociferó Arceus, logrando que Darkrai tuviera miedo, porque la ira del dios pokemon era más que evidente y esa misma furia lo había aprisionado en un limbo de tinieblas, con la única chance ver al mundo de nuevo cada treinta días.
Decidió marcharse hacia el mundo, sin desperdiciar las pocas horas que le quedaban en ese mundo, aterrado de perderlas para siempre.
Arceus se quedó en silencio, sin decir nada, lo único que quería era que Darkrai se alejara lo más posible para que no pudiera escuchar su ultimo pensamiento en la noche.
"Porque eres tanto mi hermano como mi hijo no puedo dejarte saber que..." miro hacia el mundo que había creado, con mucha melancolía y tristeza.
"Que pronto moriré y dejare este mundo en tus manos" Con este último pensamiento miro a la luna nueva y se dedicó a esperar el fin de su vida.


Espero que les alla gustado :mrgreen:. Los que quieren algo mas. Muy, muy buenas noticias, gracias a mi Amiga novelista, publicare, no 1, ni 2 sino 3 capitulos de Pokemon legend!!! Lo mas seguro es que el jueves esten en la bandeja de entrada de Demian!!! :D:
Aqui mi evaluacion:
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Cita de Demian

Pokemon Legend (drengist)

1. El tema del fic y su trama - 13/15 puntos

Es un buen tema que desde mi punto de vista deja mucho de que hablar, es además lo que a la gente más le interesa y le gusta. No tengo nada que aclarar en éste punto, el puntaje no es perfecto porque quiero verte avanzar.

2. La gramática, ortografía y estructura de la escritura - 12/25 puntos

La redacción no es tan mala, pero sí, tienes errores, sobre todo repeticiones. Creo que vi tres o cuatro veces la palabra mundo seguida en el segundo párrafo. Ten cuidado con las comas, pones demasiadas. Ten cuidado también con los acentos que el word no corrige y con los errores de tipeo.

3. La madurez del fic - 5/10 puntos

4. El desarrollo del fic, es decir, la forma de expresar del autor - 16/20 puntos

Expresas bien y todo se entiende, sin embargo la gran cantidad de errores que tienes hace que sea bastante confuso. Sin embargo, tienes el don de poder escribir con metáforas y eso a la gente le gusta y la atrae a leer. Te sugiero que sigas por ese camino.

5. Apoyo visual (Si es que lo tiene, es decir, opcional) - /5 puntos.


Puntaje total: 46/70 (Siendo 40 el mínimo)
Conclusión: Fan Fic apto para su publicación, ¡felicidades!
Comentarios: Te sugiero que releas antes de postear y corrijas los errores de ortografía. Son muchos los errores para tan corto prólogo. No te digo que lo extiendas, sino que corrijas bien todas las faltas, porque de verdad dificulta la lectura. Fuera de eso, está muy bien, veamos a que te refieres con ésta leyenda pokémon.


Bye
P.D: Por cierto correji algunas de las faltas que señalo Demian, pero no pude ver todas, pues no soy mu diestro en estas cosas (es mi punto debil :D: :gota:).
P.D.D: Con lo que me refiero a los que solo ven corderos pero no leones; es a los inocentes.
P.D.D.D: Como soy muy disculpon, me despido con una disculpa a todos lo que se quedaron con las ganas de leer mi fic. !Perdoooon! [-o< [-o< [-o< [-o< [-o< [-o<









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Grax Rene, quedo Rlz xD

Grax cell esta buena :D


#2

Re: Pokemon Legend (Reedición)


Hola drengist! Tanto tiempo sin verte!! Bueno por si no te acuerdas de mí soy ayi.
Me he leído tu fic, y me pareció una historia más q interesante. Pokémon legendarios los protagonistas eh!? Una idea muy original, felicidades! ^^
Tienes 2 pequeños errores, uno de acentuación en la palabra vacío, q pusiste "vació" y el otro con un pronombre q pusiste "la clima" cuando debería ser "el clima".
Espero con ansias el capítulo q sigue!!!
Byess~~
ayi ~ Final Fantasy ~ Porta ~


#3

Re: Pokemon Legend (Reedición)


Ta muy bueno, la historia es original y el estilo de escritura es muy bueno. Se nota que tu historia es, tanto el argumento como los dibujos, muy al estilo griego. Espero el próximo Cap

PD:Los protagonistas van a ser humanos o Pokemon???
Firma editada.
#4

Re: Pokemon Legend (Reedición)


Hola pokefanaticos, aqui les traigo los dos primeros capitulos de la primera parte. Es que ya no me pude esperar y decidi postearlos, pero no se preocupen, posteo el capitulo 3 en la tarde.
Por cierto, disculpas Demian, es que como ya te dije soy algo impulsivo, no leo reglas y ago cosas sin pensarlo mucho :D: :gota: . Por lo que disculpa el MP
Hey Spirit of Arceus, los protagonistaz son humanos, pero ahi varios pokemon que tambien lo son. Bueo con esto les dejo los del Fic.

Primera parte:


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Primera Parte
Jotho


“Desgraciado será el momento en que el cielo y la tierra, cumpliendo sus roles, provoquen la caída del trono de arcoíris. Dando señal de partida al Caos. Pues el sufrimiento causara el odio y en consecuencia el embate. El infernal encuentro vera su climax sobre las cabezas de los inocentes.
El fuego de la tierra desafiara al infierno del cielo, mientras que los crueles frios septentrionales caerán al asecho de los australes. El trueno no se oirá y el rayo no caera, pues las dos poderosas navajas que cortan sin tocar se odiaran. Por último la tormenta intercedaran y tanto los coderos como los leones se darán cuenta de su realidad. Porque el húrancan solo avivará los fuegos del mundo y una cuarta parte del mundo conocido quedara en cenizas.”

-Latios padre.


Primer Cap:


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Capítulo 1
El mensaje en la PC




Matt suspiro, tenía un presentimiento, ese presentimiento extraño que todas las personas en las historias fantásticas sentían antes de que su aventura comenzara, no le gustaba en lo absoluto, podría que pasara algo grave, pero podría pasar algo muy bueno, no quería saberlo, es que simplemente ese no era el estilo de vida que quería tener. Preferia solo la vida tranquila de un entrenador Pokemon, no una epica travesia para salvar al mundo o alguna cosa así.
Miro al cielo, con mirada distraída y apacible disfrutando del momento al lado del río azul oscuro, un hermoso cielo brillante que se sernia amablemente sobre él y el sol en el centro del cielo, majestuoso, sin procuraciones. Le encantaba, aunque ese presentimiento lo estuviera molestando. En cierta forma le recordaba esos días en los que jugaba con Riley al lado de ese río, sin tener nada en que pensar, más que divertirse...
¡Splash!
Oyó algo que se movía en el agua. Aparto rápidamente los pies del agua y observó atentó a cualquier cosa que estuviera hacechando debajo del agua. Pasaron unos segundos. No parecía haber nada, pero miro más detenidamente el agua, pero era demasiado densa, como para ver dentro de ella, eso podría ser un problema, podría haber un Carvhanna y sin que él se diera cuenta le podría comer un pie.
Suspiro de nuevo, no era posible que un Carvhanna estuviera ahí, eran habitantes de la región Hoenn, imaginaciones suyas, de hecho sentía tonto por pensar en eso, solo imaginación…
Decidió meter los pies después de un rato de pensarlo bien, no podía haber nada, excepto podría estar hay un tonto magikarp, o un remoraid, podría ser también un craby, o también un gyarados.
Pensándolo mejor, era una buena idea retirar los pies del agua.
Suspiro por tercera vez y volvió a poner los pies en el agua, creo que era demasiado pensar en Pokemon, mañana iniciaría su viaje hacia la región Hoenn, no tenía nada de qué preocuparse, pronto tendría a su primer Pokemon y nada se atrevería a atacarlo, se volvería el campeón de la liga Hoenn, después de la Meseta Añil, poco después vencería a Lance el miembro líder de los Cuatro. Dejándolo así como el mejor entrenador del mundo entero.
Se distrajo nuevamente con esos pensamientos de gloria, fama y fortuna, y volvió mirar hacia el cielo.
Escucho de nuevo el sonido, pero decidió no prestarle atención y siguió mirando distraído en dirección a las nubes, aunque ese sonido se estuviera aumentando más y más, pero siguió sin llamar su atención.
El ruido aumento y se dio cuenta de que tenía un dolor punzante en el pie, le empezó a dolor más y más a l punto que alzo el pie alarmado por el fuerte dolor para ver que era y vio ¡que era un totodile!, empezó a sacudir su pierna de un lado a otro.
-¡déjame!, ¡déjame!- grito para que el totodile lo soltara, pero no lo dejo en paz. Solo sostenia su pie entre sus dos maliciosas mandivulas.
-¡To!- Le respondió el totodile, pero a Matt le pareció (por más extraño que parezca); un “no”.
Lo siguió moviendo de un lado a otro histericamente con la pierna, sin poder evitar gritarle que lo soltara, pero se dio por vencido, y decidió bajarlo tranquila mente por más que le doliera.
-¿Me sueltas por favor?- le dijo al totodile, con un sonrisa forzada, intentando tranquilizarse y tranquilizar al totodile.
El totodile sorprendentemente lo obedeció y le soltó la pierna.
Matt tomó una decisión, ya sabía que Pokemon sería su primer Pokemon.
-Oye, ¿No quisieras, que yo fuera tu entrenador?- le dijo al totodile sin esperar respuesta alguna, sin embargo sabía que le respondería por alguna extraña razón.
-Toto- le respondió el totodile con una sonrisa en la cara.
-Mmm.... lo tomare como un si- le dijo al totodile, y estiro su mano para acariciar al totodile. Pero inesperadamente el totodile le mordió de nuevo la mano.
-¡Suéltame!, ¡suéltame!- volvió a gritar y sacudió su mano para librarde del agarre del pokemon.
Matt sacó la pokebola que había estado guardando desde que era niño, porque se la había regalado su padre, antes de que se fuera en su viaje, hacia la región Shinno y le había dicho que la utilizara en su primer Pokemon.
Se la lanzó a totodile e inmediatamente quedo atrapado por ella, nisiquiera parpadeo, tampoco se movio hacia los lados. Sonrio por que era señal de que el pokemon lo había aceptado completamente como entrandor.
Se acercó y dejo salir a totodile un rato, para que se empezara a acostumbrar a que lo sacara y lo metería dentro de la pokebola varias veces, a lo largo de su viaje.
Matt se volvió a acostar cerca del río, ya estaba atardeciendo, “que decepción” pensó, ya que quería quedarse más tiempo en ese lugar, pero ya tenía que irse, o sino se resfriaría.
-¡Oye, Matt!- Oyó gritar a alguien a la distancia.
Se volteó a ver quién le había gritado. Pero no logro distinguir a nadie. Sin embargo en una colina algo distante apareció una silueta humana a la distancia, le parecía algo familiar, Aunque la luz del sol estaba en su contra.
Era Riley, parecía preocupado.
-¿¡Que pasa!?-le grito Matt, a lo lejos en el rio, mu despreocupado, volteando a ver a Riley.
Riley, se acercó, para hablar más claro con Matt.
-Tienes que venir conmigo, hay algo que tienes que ver- le dijo y Matt no pudo evitar notar que Riley parecía mas preocupado de lo que sonaba.
-¿Qué… que paso?- le pregunto preocupado de nuevo.
-Solo ven y veras- le dijo Riley
-Bueno, vamos- Dijo.

Ya más tarde, en casa de su amigo, los dos estaban en la habitación de Riley. Este le mostró una PC, en donde aparecía un pidgey que decía “correo urgente, correo urgente” sin cesar.
-¿Por qué me querías mostrar un correo urgente?- Pregunto Matt extrañado.
-Bueno, porque viene al nombre de tu padre y del mío-
-Entonces ábrelo- Dijo con poco interés. Porque la relación con su padre no era de las mejores del mundo y tampoco de las mas estrechas. Le había dado muchos regalos y metáforas a lo largo de su vida, pero nada que hubiera ganado su afecto. Pues era su culpa el que su madre los alla abandonado.
Riley acercó la flecha hacia el icono del pidgey y dio click al icono. Poco después la pantalla quedo negra. Tan rápido como la pantalla había quedado en negro se puso blanca y luego empezó a correr un video.

El video inicio y vieron que están enfrente de un lago, no parecía el lago que había en jotho, mas se parecía más a los que se encontraban en Shinno, Matt si mas no recordaba eran los lagos; Veriaty, Valor y Acuaty. Pero en ninguno de ellos estaban bajo un barranco, según veía en el video como todo el lago estaba rodeado por paredes de piedra escabrosa.
Voltearon la cámara y vieron la entrada de una cueva. Era grande, incluso colgaban raíces de los árboles que se encontraban en lo alto de las paredes.
La cámara volvió a voltear y vieron el rostro de un hombre, pero estaba desenfocado, así que el hombre la empezó a enfocar y se empezó a ver con mayor nitidez.

-Es mi padre- Le dijo Riley a Matt ya que él nunca llego a conocer al padre de Riley. Porque él lo había mandado al pueblo de New bark desde hace casi 10 años, debido a que después de la muerte de su madre, el padre de Riley le había dicho que la encontraría y la traería de vuelta, dejándolo en el pueblo de New bark a cargo del profesor Elm, que era conocido del padre de Riley y se fue en una expedición que el parecer le había llevado 10 años hasta ahora.

-Hola Riley, sé que no nos hemos visto en 2 años, pero hemos descubierto la entrada a lo que parece que es el mundo de los espíritus. Me he juntado con un grupo de científicos y expedicioncitas que han estado buscando lo mismo que yo por años y lo hemos logrado. ¡Es el hallazgo del siglo!

La toma cambio.
Estaba en una cueva, iluminada por lámparas que parecían de un set de película.
En el fondo se lograba ver que había una gigantesca tabla con forma de una puerta, y en esta había varias imágenes talladas en la roca, algunas eran imágenes de Pokemon, pero no lograron reconocerlos.

-¿Dos años?- Dijo extrañado Riley sabiendo que ni siquiera se habían visto en Diez.

-Esta es la tabla de los tiempos, la tabla que cuenta la historia del universo, no la hemos descifrado del todo, ¡Pero hemos descubierto que el universo fue creado por un Pokemon!...
Vieron con más detenimiento la tabla pero no lograron descifrar nada de lo que aparecía en la tabla, todo era muy confuso estaba llena de imágenes de lo que parecían ser eventos importantes del pasado. Lo único que si entendieron fue la imagen de un huevo de pokemon.
…Si logramos concentrar la cantidad exacta de energía lograremos abrir la puerta al mundo de los espíritus…
…Es el lugar en donde las almas de los Pokemon y los humanos van después de la muerte…

Cambio la toma.

-Hemos encontrado una fuente de energía lo suficientemente poderosa como para abrir el portal- Dijo señalando una gran caja negra que había delante de él. Se notaba el entusiasmo y euforia del padre de Riley en su cara.
-Solo falta conectarla y…

…Podrás ver a tu madre de nuevo…

Ante estas palabras Riley quedo conmocionado. Matt volteo a verlo, pero Riley solo seguía viendo el video.

Se oyó un gran zumbido y la cámara quedo apagada.
La cámara se prendió de nuevo.
Vieron la cara del padre de Riley, parecía asustado y perturbado.
-Riley o quien quiera que vea el video, por favor detengan a esas cosas…
Se cortó la toma.
…Logramos abrir el portal, pero algo salió mal…

…Un hombre se perdió dentro del portal, lo creímos perdido, pero al poco rato consiguió volver, actuaba extraño, cuando menos nos dimos cuenta empezó a brotar algo negro de su boca y comenzó a cubrirlo, intentamos quitárselo, pero fue inútil…

…Comenzó a atacarnos y no supimos que hacer, el mato a todos, yo estoy escondido en estos momentos…

…No hay tiempo, están cerca, Riley por favor si ves esto no vengas a…
Se oían pisadas y el padre de Riley se quedó callado.
Lograron ver como por detrás de él se empezaba a acercar algo, solo veían como si fuera una silueta humana, esta se movió rápidamente y quedo justamente detrás del padre de Riley. Se inclinó y logaron ver cómo era, tenía unos ojos grandes y amarillos, sus dientes tenían forma de calabaza de Halloween y era completamente negro.
La cosa clavo los dientes en el hombro del Padre de Riley. Se oyó el grito, y vieron como después de morder se alejaba de él.
Entonces el padre de Riley tosió y la lente se llenó de sangre
-Riley no te preocupes estaré del otro lado del portal- Oyeron que lo decía mientras jadeaba por el dolor, luego tras las manchas de sangre de la lente como empezaba a resbalarse de las manos del padre de Riley. La cámara cayó y se apagó.
-Papá- Exclamó Riley al ver esa escena. No podía evitarlo, porque ahora se había quedado solo, o eso creía y Matt lo sabía.
Matt echó un vistazo al contador del video y notó que todavía había más video.
La imagen volvió, pero la lente estaba rota y no alcanzaban a ver nada. Las manchas de sangre habían desaparecido.

-Maldita sea está rota…

Esto abrumo a Matt, porque era la voz de su padre.

-Matt, espero que estés hay con Riley, voy a mandar este video a mi nombre y al nombre del padre de Riley, porque esto lo deben saber ustedes dos. Entrare por el portal, algo malo está pasando, logre encerrar a esas cosas en una habitación de la cueva, no se cuánto resista pero supongo que durara lo suficiente como para que pueda grabar este video y poder entrar al portal. Revise los registros y desde hacía ocho años que ocurrió lo que acaban de ver, Riley tu padre no está muerto del todo, se convirtió en una de esas cosas, al parecer el morderlo lo convirtió en uno de ellos.
Pero no tengo mucho tiempo como para estar dando todas las explicaciones, cuando llegue encontré la entrada sellada, la volví a sellar, pero lo que necesito que hagan es que busquen a un Pokemon al que he conocido a lo largo de mis viajes, se llama Mewtwo, es el clon de mew, ¿Recuerdas aquella noticia que salió hace ya varios años?, era en la que en un laboratorio murieron muchos científicos por culpa de una supuesta explosión, ese fue Mewtwo. El último lugar en donde lo vi fue en el monte Celeste, esta hay mismo en Jotho.
>>Bueno no tengo más tiempo, lo tienen que buscar el ha de saber algo, no sé si nos veremos de nuevo, así que…

…Adiós…

El video había concluido.


Segundo cap:


Spoiler
Capítulo 2
Los Hermanos Ralts

Ya habían pasado la noche después de que recibieran el Correo del Padre de Matt. Riley solo se había encerrado en su casa y no había salido desde la aquel entonces, Matt estaba preocupado por él. Pues Ahora su mejor amigo creía que estaba solo en el mundo
Pero no era así, él todavía estaba ahí, también el Prof. Elm. Aunque ahora que lo pensaba tenía que hablar con el respecto a lo que ambos habían visto en el video
No podía embarcarse en un viaje así sin más, Debían tener un plan o por lo menos una idea de lo que había que hacer.
Miro la puebla, en la que descansaba totodile, su primer pokemon. Seguramente se encontraba dormitando plácidamente dentro de ella, aunque tal vez estuviera inquieto
El teléfono sonó al otro lado de su habitación. Lo descolgó y preguntó "Quien habla"
-Hola Matt, soy Riley.
-¿Ya estás bien? -Matt dijo en tono preocupado.
-Claro que estoy bien. –La voz de Riley sonó de forma insolente atreves del alta voz
-Tenemos que irnos. –Dijo de Repente Riley.
-Espera, ¿qué? -Dijo Matt confuso, porque se lo había dicho de golpe y ningún rodeo.
-Sí, nos vamos, hoy en la noche. –Repuso Riley de forma muy segura, aunque Matt no podía evitar sentirse incomodado por él; “nos vamos”.
-¿Por qué?, ¿tan rápido? –Preguntó esperando que su amigo le aclarara las dudas.
-No sé cómo explicártelo. Me lo dijeron en sueños -Respondió Riley, esa no era la respuesta que esperaba le aclarara las dudas.
-¿Quién? -Pregunto Matt más confundido aún. Se preguntaba de lo que estaría hablando Riley. ¿Un sueño?, eso era extraño.
-No lo sé, Estaba corriendo, como si me estuvieran persiguiendo y solo miraba para adelante, no alcance a ver al que me estaba hablando. Solo pude oír su voz y no era de nadie quien conociera, era demasiado áspera y grave como para que fuera humana.
La voz de Riley comenzaba a Alterarse
<<-Mañana, tienes que salir del pueblo, pues los leones no pueden esperar a los corderos. No puedes perder el tiempo, la calamidad se acerca y la cuna ya está prepara. La lucha solo los está esperando para comenzar… ->> Eso fue lo que me dijo.
-¿Acaso crees en lo que oíste da alguien, en un sueño? –Dijo Matt sorprendido, era incoherente el modo en que pensaba Riley.
-De todas maneras vamos a ir, ¿No? –Comentó Riley, quien ahora era él el que estaba exasperado.
-Bien, pero no lo hare por el sueño, lo hare, porque eso lo que vamos a hacer. Aunque primero le voy a avisar al profesor Elm.
-¡¡¡NO!!!
-¡¿Qué?! ¿Por qué no quieres que se entere? -Preguntó Matt algo molesto, por la irritabilidad de su amigo
-Va a querer evitar que vayamos. –Aclaró Riley.
Aunque no le agradara en nada el tono paranoico de Riley, se daba cuenta de lo que decía era cierto. El profesor Elm no los dejaría ir a una expedición tan peligrosa, la credibilidad no era un problema, ya tenían el video. Pero tampoco se le hacía correcto irse sin decir nada.
-Está bien -Cedió al fin
-Pero, primero cálmate y enfría tu cabeza- Le dijo a Riley, meneando el dedo desde su habitación como si Riley estuviera frente a él.
-Muy bien, nos vemos en la salida del pueblo, apenas caiga la noche. –Le dijo Riley y se dispuso a colgar el teléfono.
-Pero espera. ¡No sabemos dónde está el monte celeste! –Era inútil, Riley ya había colgado.
Suspiro, colgó el teléfono, seguro de que su amigo no había oído lo que dijo y se lanzó al ordenador que reposaba al lado del teléfono.
-Bueno, si él se porta impulsivo, por lo menos tratare de estar preparado. -Se dijo en silencio, encendió la computadora y también se dio cuenta de que tampoco había dicho nada de la comida. Por lo que en lo que se encendía el ordenador fue directo al pequeño refrigerador, apostado debajo del armario, donde se guardan las cobijas y otros menesteres. Lo abrió sin muchas esperanzas de encontrar algo útil para los viajes. Sin embargo, encontró, varios refrescos, junto con comida empacada y algunos alimentos que sobrevivirían varios días fuera del refrigerador. Y los apilo todos sobre su cama, para luego guardarlos en su mochila de viaje, que casualmente había comprado hace dos días, Entusiasmado por salir de la aldea a convertirse en un entrador pokemon hecho y derecho.
-Pero creo que no será así. -Dijo con una sonrisa tímida, soltando los alimentos sobre la cama. A pesar de tener a totodile ahora, dudaba que su nuevo viaje fuera para convertirse en un entrenador, pero ¡oye!, conocería al legendario Mewtwo hermano de Mew (por no decir clon), el más misterioso de todos los pokemon existentes y conocidos.
-¡Ah!, casi me olvido de la computadora. –Exclamó volviendo en sí.
Se aproximó a la pantalla encima de su escritorio, para revisar si había terminado de cargar. Y en efecto lo estaba por lo que se dispuso a buscar sobre el monte celeste. Entro al internet y entró en “Poogle” para buscar más fácilmente el mapa.
Pero justo cuando iba a entrar en la página del mapa. Se fue la luz
-¡Demonios! -Grito en su extraña soledad, revolviéndose el cabello desesperado y lanzándose hacia atrás en la silla del escritorio. -¡¿Acaso no puedo tener mejor suerte?!
No tuvo más remedio que levantarse de la silla y dirigirse a preparar la comida y las demás cosas que podrían necesitar en el viaje. Por lo menos hasta que volviera la luz.
Así, paso la tarde, arreglando cosas en su mochila, esperando con ansias la vuelta de la luz. Varias veces lanzó a la computadora, feliz de que volviera la electricidad, pero solo volvía en lapsos cortos, que ni siquiera bastaban para reencender el ordenador. Y debido a eso regresaba siempre decepcionado a arreglar sus cosas.
Por lo que cayó la noche y se dirigió a la salida del pueblo para encontrase con Riley, deseando que este tuviera alguna idea de donde estaba el monte celeste. O por lo menos, más comida que él.
La noche estaba estrellada, hermosa, con una luna nueva brillante y firme en la bóveda celeste, a pesar de que solo era una pequeña franja al lado de una inmensa y oscura esfera lunar. Una brisa Soplaba, dulce y fresca en su cara, dando cierta solemnidad a la escena.
Sonrió sentía como la brisa le devolvía los ánimos perdidos en su molesto episodio con la computadora.
A lo lejos vio a la silueta de Riley, que esperaba impaciente, acomodándose el cabello por la brisa. También traía una mochila de viaje como él, solo que más pequeña. En la que seguramente solo había guardado lo indispensable. Que vendría siendo (conociendo a Riley); Varios cambios de ropa, un poco de comida pokebolas, comida de pokemon, una linterna, una pala, papel de baño y su fiel cuaderno de dibujos. Era obvio para él que traía eso en la mochila, pues la linterna y la pala eran de las veces que ellos fueron de campamento a las afueras de New Bark. Bueno y el que tuviera más ropa que comida, era porque él siempre se estaba cambiando de ropa aunque casi todos sus atuendos consistía en lo mismo (azul y negro). Las pokebolas, el cuaderno de dibujos y la comida pokemon, la traía porque era un aficionado tanto al dibujo como los a pokemones lupinos, siempre salía al bosque con esperanzas de capturar un pokemon de ese estilo.
-¿Y bien? -le preguntó Matt al acercársele lo suficiente como para que lo oyera.
-¿Y bien qué? -Riley lo miro desconcertado. Como si no supiera a lo que se refería.
-¿Tienes alguna idea de donde está el monte Celeste? -Dijo Matt enojado
-No. –Le respondió Riley tranquilo, dirigiendo su distraída mirada a la luna.
-¡¿¡¿QUE?!?! -Matt no lo podía creer, si él no lo sabía, entonces. ¿Cómo planeaba que llegarían allá?
-¿Cómo se supone que llegaremos allá? -Repitió la misma pregunta que se había hecho en su mente
-Mira, no sé dónde este "exactamente" -Dijo enfatizando demasiado la última palabra. -Lo único que se es que se encuentra al noroeste de New Bark. –Afirmó, dirigiendo la mirada hacia la espesa arboleda que indicaba el inicio del bosque.
-Pero si, no hay caminos que lleven al Noroeste -Replicó Matt.
-Sí, lo sé, nos internaremos en el bosque. –Dijo Riley todavía sin preocupación alguna.
-¡¿Qué?! -dijo de nuevo. -¡Ya te lo dije!, en el bosque no hay caminos que nos orienten para que podamos ir al Noroeste.
-¿Te digo un secreto? -Le dijo Riley a Matt, con una media sonrisa en el rostro.
-¿Cuál? -Pregunto Matt algo enfadado, cruzando se de brazos con el ceño fruncido.
-Traigo la brújula de tu padre. –Le dijo en un susurro malévolo.
-¡¿¡¿¡¿Cómo?!?!?! –Matt se sorprendió tanto que casi se cae al suelo. -¡¿¡¿¡¿Cómo es que la conseguiste?!?!?! Él se la llevó, cuando salió de la casa. Lo recuerdo, él me dijo que cuando creciera me la daría. Para que pudiera viajar como entrenador pokemon a donde quisiera.
-Exacto -Respondió Riley, con aun la media sonrisa en el rostro. –Él se fue y me la encargo a mí, para que te la diera cuando obtuvieras tu primer pokemon. Y aquí esta. –Dijo, sacándose la mochila de la espalda. Y metió la mano dentro de ella para sacar la vieja brújula de su padre.
Miró asombrado la brújula. Se veía como resplandecía la luna nueva sobre el cristal. Esa pequeña brújula le traía, buenos y malos recuerdos de su padre.
La tomó de manos de Riley. Sorprendido aun.
-Vámonos, Pues. -Le dijo Riley, volviéndose a poner la mochila sobre su hombro, con expresión de compañerismo y un profundo deseo de aventura.
Así los dos se encaminaron hasta el letrero que indicaba buena suerte a los viajeros que se iban y daba la bienvenida a las personas que llegaban, bajo la vigilancia de la extraña luna y el manto celeste.
Pero no avanzaron mucho, porque había una sombra que les tapaba el paso
La sombra de algo…
Se detuvieron anonadados. Mirando con cautela a la sombra, debido a que parecía a la de un pokemon, pero ninguno al que hubieran visto antes. Muy espectral y flamante. Tenía dos piernas largas y finas que sostenían un cuerpo de cintura extremadamente estrecha y un pecho tan prominente que hacia parecer a la cintura una exageración. La cabeza era lo que más les llamaba la atención, parecía como si un hilillo de llama saliera de esta en color blanco. Más de eso no podían saber quién era. Pero para ojos a los que les eran conocida esa vista, sería el mismísimo Darkrai quien los estuviera mirando.
Lo miraron recelosos, del pokemon que los detenía intencionalmente. Pues sostenía su mano frente a ellos haciendo señal de alto, tenía una pose sumamente amenazadora.
Y los dos se quedaron petrificados, con su imponente presencia. Lo miraron durante unos segundos y él los miro a ellos sin decir nada. Sentían como sus ojos los examinaban cuidadosamente mientras ellos solo estaban ahí parados como estatuas muertas debido al miedo.
El misterioso pokemon, bajo la mano lenta y solemnemente. Demostrando una serenidad sin igual. Como si estuviera seguro que ellos habían entendido el mensaje de alto que había transmitido de forma silenciosa.
Sus delgadas piernas desaparecieron y comenzó a moverse en dirección a los dos aterrados viajeros. Pronto estuvo frente a Matt y él no pudo retroceder, pues estaba demasiado impresionado como para hacerlo.
El pokemon puso su mano, como si estuviera agarrando algo y de pronto, de la nada empezó a salir un vapor oscuro de la mano del oscuro ser, una tabla se materializó. Era más negra que la noche, e incluso que el pokemon envuelto en las sombras. Se podría decir que era una ventana al vacío o la oscuridad eterna.
Cuando la extraña tabla estuvo materializada en al brazo de la sombra, extendió la mano, como si se la ofreciera a Matt.
Matt lo miro con nerviosismo, pero lentamente y con mucho miedo agarro la tabla de manos del pokemon. Se sorprendió al tocarla, era más ligera de lo que hubiera creído. No se sentía su peso sobre sus manos, tampoco sentía nada cuando la tocaba, era extraño casi como si no existiera.
Miro al pokemon aun con el terror haciéndose evidente en su rostro, pero también con extrañeza pintada en este.
Este pokemon, sin decir una palabra, se volteó y se marchó, desvaneciéndose en la bruma de los árboles.

-¿Que Fue eso? -Preguntó Matt después de un rato, dejando que el terror se perdiera de sus cuerpos.
-No lo sé. -Respondió Riley. Y Matt que no lo había volteado a ver desde que se encontraron a la sombra, se dio cuenta de que estaba sudando. Realmente el miedo se había apoderado de Riley en aquellos momentos.
Sin decir nada más, metieron la tabla en la mochila de Riley, que a pesar de ser más pequeña que la de Matt, tenía espacio suficiente para la tabla. Así, avanzaron apesadumbrados a los lindes del bosque y acamparon ahí, esperando el alba, para adentrarse en la arboleda seguros de que no se encontrarían con una sombra indeseada.

La noche paso sobre ellos, como una amenaza que no existía, pues no podían evitar el pensar en aquel pokemon que los había encontrado. Demás está decir que durmieron muy poco.
Al día siguiente. Se levantaron adormilados y recogieron las cosas de su campamento apostado en los lindes del bosque al que debían internarse.
Matt miró a Riley y le dijo: -¿Estás listo?
Riley lo miro a su vez y respondió: -Claro, ¡avancemos!
Así entraron en la espesa arboleda, a la que muchas veces les habían advertido de pequeños que no se acercaran. Pero ahora tenían cosas más importantes que el pensar en una advertencia que les habían hecho hace más de cinco años.
Una vez dentro del bosque, se orientaron y se dirigieron hacia el Noroeste según la brújula del padre de Matt. Por mucho tiempo caminaron en silencio sin dirigirse la palabra el uno al otro.
Así que Matt decidió romper el hielo.
-¿Qué crees que sea esa tabla? -Preguntó a Riley que tenía una mirada demasiado seria y solo camina a paso firme sobre el pseudo-camino del bosque.
Riley suspiro y luego contesto, pasándose los brazos detrás de la nuca en un gesto despreocupado. -No, No lo sé. –Proclamó con el mismo desinterés que su pose. -Tampoco sé, porque soy yo el que la tiene que cargar.
-¿Pero que dices?, si ni siquiera pesa nada. –Replico Matt extrañado, con más curiosidad que nada.
-No es el peso lo que me molesta, tampoco el espacio. -Declaró Riley, dejando de lado su aire tranquilo, para cambiarlo otra vez por algo más serio.
-¿Entonces?, ¿qué es lo que te molesta de la tabla?
-¿Y te lo preguntas? -Riley parecía molesto.
-¿Qué?, no entiendo a lo que te refieres.
-A lo que me refiero es; ¿Por qué la aceptaste?, ni siquiera sabes lo que es o de donde salió. –Exclamó Riley incomodo alzando los brazos, evidenciando su desagrado hacia la tabla, más que con palabras. -Además provino de esa "cosa".
-Sí, pero acaso, tú le ibas a decir: "No gracias, no quiero esa extraña tabla que me está ofreciendo de manera tan amenazadora". -Dijo Matt tratando de que Riley entendiera lo que había sentido con el pokemon tan cerca de él.
-Bueno está bien, la hubiera aceptado. Pero creo que la hubiera dejado donde estaba antes de ponerla en la mochila de mi mejor amigo. –Dijo esto último como un reproche.
-Sí, te creo, entonces si no te gusta tirémosla. -Dijo Matt finalmente, algo molesto por la actitud de su amigo.
-Perfecto, eso haremos. -Riley se inclinó bruscamente, se quitó la mochila del hombro y sacó la tabla de ella.
Y antes de que Matt pudiera decir algo, la tabla ya estaba volando por los aires, en dirección a los espesos matorrales, que estaban al lado de la arboleda por la que caminaban.
-¡¡¡RA!!! -Se oyó atreves de los arbustos, justo donde calló la tabla.
-¡Diablos! le di a algo. -Dijo Riley, corriendo a los arbustos.
-Oh, ¿enserio? -Le dijo Matt con un sarcasmo más que evidente, mientras lo seguía. Movieron los arbustos para ver qué era lo que había recibido el golpe del objeto que habían tirado.
Lo que se hallaba tirado y desmayado entre los arbustos, era un pequeño Ralts
Y justo al lado de él estaba la Negra tabla.
-Sácalo de ahí, hay que ayudarlo -Ordenó Matt.
Riley lo levantó con sus brazos y lo depositó cerca de su mochila.
Mientras que Matt se quedó ahí parado, como hipnotizado. Matt volteó a ver a Riley receloso con el rabillo del ojo y agarró la tabla del suelo, sin que él se diera cuenta. La oculto entre su ropa, luego la ocultaría en su mochila, cuando estuvieran dormidos. No deseaba tirarla como lo deseaba Riley, a él le parecía algo importante, pues no iba a dejar ese regalo que le habían hecho solo por miedo.
Cuando la tabla estuvo bien oculta, se acercó a Riley, para ver cómo se encontraba el Ralts que habían golpeado.
-No te preocupes, solo se desmayó, nada peor. -Le dijo Riley cuando se acercó.
-Qué alivio. –Dijo suspirando. –¿Pero que hacia ese Ralts, en los arbustos?
Preguntó Matt volteando a ver los matorrales y luego dirigiendo su atención al Ralts Desmayado.
-¿Qué es eso? -Dijo Matt, fijándose en el pequeño punto rojo que se notaba de un lado del Ralts.
Riley volteó a ver lo que señalaba Matt y se dio cuenta de que el Pokemon tenía una cortada en uno de sus brazos. Aunque esta ya había cicatrizado.
-Se ha de haber accidentado, o algo así -Respondió Riley. -Al parecer es muy propenso a los accidentes. -Comento Riley con una sonrisa burlona en la boca. Y obviamente se refería al golpe que le habían dado con la tabla.
Matt y Riley, se sentaron junto al Ralts a esperar que se despertara
Pero cayó la tarde, casi la noche y el pequeño pokemon todavía no despertaba
Se comenzaron a preocupar y Matt Dijo: -Tenemos que hacer un campamento, antes de que el sol desaparezca.
-Está bien, ¿Nos llevaremos al Ralts? -Preguntó Riley
-Claro, No lo vamos a dejar aquí solo. –Respondió Matt firme.
-Bueno, entonces vayamos. -Aceptó Riley y tomó de nuevo al pequeño Ralts en sus brazos y se lo llevaron a buscar un claro. Para poner de nuevo el campamento.
Mientras tanto, sin que ellos se dieran cuenta, un Ralts avanzaba en dirección opuesta a la que habían lanzado la tabla, hacia los arbustos con un puño de bellotas en los brazos.
Cuando llego al hueco que había echo la noche pasada en los matorrales, se le cayeron las bellotas de los brazos, pues estaba desconcertado. Desconsolado miro a todas partes. ¿Dónde estaba su Hermana?

Espero que les aya gustado.
P.D: Lo de "Poogle" fue intencional.
Hola pokefanaticos, lo prometido es deuda, y aqui esta el capitulo 3 de mi fic.

Tercer Cap:


Spoiler
Capítulo 3
El Schyther Negro


Buscó entre los matorrales desesperado ¡No estaba su Hermana!, la había dejado ahí para conseguir algo de alimento, mientras ella se ocultaba del monstruo. ¡Que tonto había sido!
Sus padres, ya no estaban, y el cuidaba de ella, desde hace más de dos semanas, era triste sí, pero mientras estuvieran vivos y bien, el sería feliz. Por qué lo único que quería ver, desde que sus padres murieron, era a su hermana a salvo.
Aunque no estaba tan seguro de que ella fuera feliz. Siempre se preguntaba si ella era feliz con él escondiéndola siempre de los peligros, sin dejarla salir mucho, pues temía que algo le pasara. Aunque de hecho más que preguntárselo, estaba seguro de que ella no era feliz.
¡¿Que estaba haciendo?! ¡¿Se sentaba a reflexionar sobre la felicidad de su hermana, cuando ella estaba perdida?!
Seguramente ella había ido tras él, queriendo que no la dejara sola, a pesar de que le dijo que lo esperara en los arbustos.
Le daba miedo que alguien o algo se la hubieran llevado. Era mejor que saliera a buscarla de inmediato en vez de perder tiempo ahí.
Así que el pequeño y valiente Ralts salió de su pequeña casa entre los matorrales. Decidido a encontrar a su hermana. Si alguien se la había llevado lo pagaría, y caro.
Mientras tanto, Matt y Riley cuidaban a la Ralts, que era evidentemente la hermana del decidido y vengativo Ralts que los buscaba desesperadamente por el bosque.
-¿Crees que ya esté mejor? -Pregunto Matt a Riley, una vez encendido el fuego del campamento.
-No creo, no se despertado desde la mañana -Respondió Riley con una expresión preocupada, tapándose la boca con la mano.
-No creo que esa tabla le allá hecho tal daño con solo por la fuerza del golpe.
-Puede ser que tenga algo más -Inquirió Matt a la deducción de su amigo.
-Algo malo -Aclaró a su modo Riley.
-Bueno, si debe de ser malo para hacerle eso a un pequeño Ralts.-Comentó Matt. -Pero sigo teniendo la duda de lo que era esa tabla. -Dijo tratando de simular que la tabla seguía ahí en el bosque, hundida entre los espesos matorrales.
-Comamos -Dijo Riley al fin que se había cansado de la plática sobre la tabla negra.
-Está bien, pero no mucho –Advirtió Matt. -, porque solo queda suficiente para cuatro días más, puede que mi mochila sea grande, ¡pero no es un oyó sin fondo!, hay que racionar lo que tenemos.
Con esto los dos amigos se levantaron y se dirigieron hacia la fogata, dejando al Ralts descansar en cobertor de Riley, dentro de la tienda Roja de Matt. Por alguna razón habían armado las dos y desempacado en la suya. Suponía que Riley se iría a su tienda, antes de dormirse. Debido a que él era un mal compañero de cama, pues se movía demasiado y además roncaba.
Un Rato pasó y Matt dejó salir a totodile, de su pokebola para que comiera también. Con la emoción de los días anteriores, no lo había dejado salir ni un momento, seguramente estaría enfadado, por su injusto aprisionamiento dentro de la esfera.
Lanzó la pokebola al aire y de ella salió un destello rojo brillante, pero transparente, que pronto se tornó en la silueta de su totodile, que cobro color convirtiéndose en su pokemon.
-¡¡¡¡TO!!!! -Gritó el pokemon y se lanzó hacia Matt con las fauces abiertas.
-¡¿Qué te pasa?! -Gritó Matt a su vez, cuando era jalado hacia abajo por el peso del pokemon pequeño y descontrolado pokemon que caía sobre él. Pero fue tan rápido que no se dio cuenta de que ese ataque fue por alegría, en vez de ser por ira.
-O-Oye, ¡NO!, esa es mi comida -Volvió a gritar con el totodile comiendo de su plato, que se había desparramado sobre el y también había dejado moronas por todas partes. Unas estaban encima de él. <<-¡¡¡Tengo que limpiarme Rápido!!! –Pensó desesperado, seguro que le iba a morder todo el cuerpo si no se quitaba la comida de encima>>
-Espera -Le dijo al pokemon, que simplemente no le hacía caso. -Hey... ¡¡¡¡AH!!!! ¡¡¡ESA ES MI MANO!!!
Pasaron varios segundos, entre mordidas de totodile, las risas de Riley y sus gritos, para que su comida dejara de existir y el caos se detuviera.
-¡¡¡¿¿¿Por qué te comiste toda mi comida???!!! -Dijo Matt a totodile, sobándose la mano, mirándolo austeramente.
-¡Toto! -Respondió el pokemon dando un saltó de alegría, No tenía ni la menor idea de que decía, por lo que se volvió a Riley.
-¡¡¡¿Por qué no me ayudaste?!!!
-Bueno, el totodile tenía derecho a comer -Respondió creídamente Riley, levantando los hombros y brazos en un gesto que lo excusaba de sí mismo.
-¡¡¡¿¿¿Tú de qué lado estas???!!! -Contestó Matt, aunque no hizo más, porque el Totodile Le volvió a morder la mano.
-AAAHHH!!!! SUELTAME!!! ¡¡¡¡ESO NO ES COMIDA!!!! -Gritó
***
El Ralts se acercó a los arbustos que le dejaban una perfecta visibilidad a la fogata de los humanos. No podía sentir sus emociones, debido a que él no era muy bueno para esas cosas. Su hermana había logrado levantar una roca hacía ya bastante tiempo, mientras que él no lograba levantar una hoja, ni siquiera seca. Simplemente no tenía aptitudes psíquicas.
Concentró su mirada en los humanos. ¿Serian ellos los que tenían a su hermana?
Su padre le había enseñado que los humanos eran malos y muchas veces entraban en los bosques a secuestrar pokemon. Sin embargo, por otro lado su madre le había dicho que Los humanos podían ser también buenos a veces, porque había quienes tomaban a los pokemon como compañeros y los cuidaban. Realmente le gustaría encontrarse a alguien así algún día para que lo ayudara a cuidar a su hermana.
Pero, si ellos tenían a su Hermana, seguro que eran malos.
Miro Mas detenidamente y vio como un totodile Mordía a uno de los chicos, mientras este lo sacudía de lado a lado, muy peligrosamente. Retrocedió asustado. Sin duda alguna, eran cazadores.
-No sé ni por qué te elegí como primer pokemon. - Oyó el Ralts, Pero no entendió nada de lo que decía el humano, cuando volvió a recuperar el valor y se acercó a al arbusto.
Aunque parecían malos, allí no estaba su hermana. Por lo que los podría dejar en paz de momento. Sin embargo traían unas extrañas casas con ellos. Sería bueno revisar antes de retirarse. Tal vez su hermana estuviera dentro.
Se acercó si hacer ruido, saliendo de los matorrales, en dirección a una de esas casas.
***
Matt Miró a totodile y le dijo: -La próxima vez te comes tú comida, no la mía -Lo regaño, pero no meno el dedo, le dolía demasiado la mano como para hacerlo, además no quería arriesgase. -Y la próxima vez que me muerdas, te muerdo yo.
-¡¡¡TO!!! -Dijo el totodile con la boca abierta y ojos de asombro. Al parecer se tomó muy enserio lo que le dijo Matt.
Pero Matt confundió esto con una amenaza y retiro la mano de las fauces amenazadoras.
-To-Toto –Dijo de repente el pokemon mientras alzaba la boca como si husmeara el aire con su nariz, buscando algún olor en particular.
-¿Hueles algo? -Pregunto Matt intrigado.
-¡To! -Le respondió el pokemon, poniendo la vista seria, como si percibiera a un intruso.
Aunque no sabía de donde podía provenir el olor, pues el Totodile miraba a todas partes y no sabía que era lo que olía.
-¿Otro pokemon? -Preguntó Matt.
-To -Respondió Totodile en señal afirmativa.
Rápidamente Tanto Riley como Matt miraron al rededor en busca de algún indicio del intruso.
-Yo busco en las tiendas, tú en los alrededores. -Le ordenó Riley, poniéndose de pie de manera cautelosa, dejando su plato a un lado.
Matt movió la cabeza, para decir que "si".
-Primero, voy detrás de las tiendas que ah... –Matt no pudo terminar de decirlo. Pues fue pateado en la cara por un pokemon de gran tamaño y cayó al suelo casi desmayado.
-¡¡¡Matt!!! -Gritó Riley
***
Ralts estaba justo detrás de la casa roja, pero había detenido su búsqueda, porque había alguna clase de jaleo en donde estaban los humanos. ¿Sería que el Totodile estaba pelando con ellos nuevamente?
No podía sentir sus emociones, ni siquiera a esa corta distancia. Pero cualquier cosa que estuviese pasando, lo podría ayudar a revisar los hogares humanos. Tomó una ramita del suelo y la quebró para darle algo de filo. La encajó en la extraña pared y miro por el agujero que hizo.
Le sorprendió bastante esa vista bizarra, la casa estaba llena de toda clase de cosas extrañas. Había unas redondas y alargadas que le llamaban la atención
También algo que parecía el mullido pelo del pokemon azul con blanco que había visto la otra vez pero que ahora no se acordaba de su nombre. Y encima de este estaba... ¡¡¡Su Hermana!!!
-¡¡¡Ra!!! -Gritó a su hermana, para llamar su atención, pero esta no respondió.
Aunque desde ahí también se podía ver la revuelta del campamento, desde un agujero parecido a una puerta que había en la casa roja. Lo que le llamo la atención por un segundo. Dejándolo ver un gran pie negro y los pies de los humanos que avanzaban frenéticamente.
Gritó y cayó al suelo de la impresión.
¡¡¡E-era el monstruo!!!
***
Riley se apartó lo más que pudo del Scyther sin perder de vista a Matt, que había caído casi noqueado por este, hace unos momentos.
Este Scyther era algo peculiar. Era completamente negro, sus ojos eran amarillos y se veían casi muertos, al contrario de la vivacidad que mostraban en las fotos de su padre. Lo que le hacía preguntarse con qué clase de Scyther estaba tratando.
¡¿Que le sucedía a Scyther?! ¡¿Por qué los atacaba así sin más?!
Puso sus brazos en posición defensiva y retrocedió un poco más, para preparar el contraataque, no se iba a dejar vencer por ese pokemon.
-¡Totodile! -Le gritó al pokemon que solo estaba en un rincón mirando alarmado a su amo.
-¡¡To!! -Le respondió el pokemon listo para la orden.
-¡¡¡Utiliza Chorro de Agua!!! -Le ordenó Riley, pero el totodile, hizo una seña negativa de no saber lo que le decía con los brazos y la cabeza.
-¡¡¡Burbujas!!! -Volvió a ordenar, lo mismo, no sabía.
-Eh… ¡U-Usa terremoto! –Ya estaba desesperado…
Totodile lo volteo a ver e inclino la cabeza, ni siquiera entendía lo que le había ordenado.
<<-¡¿En que estoy pensando?! –se dijo en su mente. –Ah… ¡Ya sé!>>
-¡¡¡Mordiscó!!!
Esta vez el pokemon se lanzó al ataque, obediente de la orden. Mordió al Scyther peligrosamente cerca de una de sus navajas. Y el Scyther comenzó a revolver su brazo tratando de zafarse del agarre del Totodile, poco pasó y el Scyther comenzaba a volver más fuertes y frenéticos sus movimientos. A tal punto que logró que el pokemon que se aferraba a su brazo se zafara, dejándole unos leves rasguños en su navaja izquierda.
El totodile voló por los aires y aterrizo dentro de la tienda de campaña roja. Riley miro decepcionado la escena. Al parecer el único pokemon que tenía para ayudarlo había sido derrotado.
-Muy bien, entonces, será humano vs Pokemon. –Dijo decidido y avanzó hacia el Scyther.
***
Totodile se dio un golpe muy fuerte contra el suelo de la carpa roja en la que había aterrizado. En cuanto estuvo consiente de donde se encontraba, se levantó. Husmeo el aire nuevamente, pues sentía uno de los dos olores que se le habían aproximado justo antes de que el Scyther apareciera en escena. Era algo dulce aunque también extraño.
Miró al Ralts, que estaba apacible en la cama
Pero de este no provenía el olor que le llamaba la atención, se parecía, pero no era el mismo.
Escruto más profundamente la carpa y se dio cuenta de un pequeño orificio.
Se acercó y gritó: ¡¡¡Toto!!! -Lo que vendría siendo un "¡¡qué haces ahí!!" en humano.
Pero no había respuesta.
Se acercó más al orificio para ver de cerca. Pero lo que sea lo que allá estado del otro lado, no supo que era, por que le picaron el ojo con una varita, antes de saber la identidad del otro intruso.
¡¡¡¡TOTOTO!!!!! -Gritó de dolor, mientras corría de un lado al otro de la tienda, tapándose los ojo y cayó en su loca carrera, enredado en no sé qué cosa.
Miro hacia el maléfico hoyito muy enfadado.
Y grito: ¡¡¡¡TOTO!!!! -¡¿¡¿¡¿Por qué lo hiciste?!?!?!; sería la traducción. Pero otra vez sin respuesta.
De pronto la tienda se cayó a pedazos y totodile escapo corriendo, con lo que sea que se allá enredado en la pierna.
***
El Scyther era muy fuerte. Riley no podía con él, ya tenía dos cortadas en ambos brazos y uno por el costado del cuerpo. No sabía cómo los pokemon aguantaban aquellas peleas.
El pokemon ya había deshecho la tienda de Matt de un tajo. Y ahora solo quedaba la de él, así que tendría que dormir con Matt pateándole la cara las próximas noches. Suspiró, y el que pensaba en dormir bien en su cabaña esa noche. Aunque lo que le preocupaba era que el Ralts todavía estaba ahí, era muy peligroso con el Scyther tan cerca.
Por lo que trato de jalar al Scyther en otra dirección para alejarlo de la tienda caída.
Pero este lo rechazo de un potente codazo
***
Matt se despertó
Miro a su alrededor, todavía no podía oír bien, todo estaba muy confuso en su cabeza. Hecho una ojeada a su alrededor para ver qué era lo que estaba pasando.
Había una cosa negra estaba junto a Riley y parecían estar forcejeando con él justo al lado de lo que parecía ser su casa de campaña aplastada. Bueno, ahora patearía Riley por la noche.
Vio a totodile pasar corriendo cerrando los ojos, con su mochila enredada en la pierna justo en frente de él.
-¡¡¡Totodile!!! -Lo llamó cuando este estuvo cerca. Estaba comenzando a recordar lo que había pasado.
-¿To? -Oyó que el pokemon se preguntaba, quien era el que lo llamaba. -¡To! -Dijo cuando vio que era él el que le hablaba. Este se acercó a toda prisa, pero se zafó de la mochila antes.
Matt movió la cabeza de lado a lado -¡No!, trae la mochila. -Le ordenó alzando el brazo, esperaba que lo entendiera.
Totodile, movió la cabeza a un lado con extrañeza. No, no lo había entendido.
-¡¡¡La mochila!!! -Gritó, mientras los pocos recuerdos de lo había pasado regresaron completamente a su mente.
Señaló la mochila para que el totodile supiera que era lo que quería. Sonrió al ver que este la recogía para llevársela. Pero justo en ese momento el Scyther, fue lanzado hacia atrás con fuerza, gracias a Riley y una de
Sus navajas Desgarró la mochila, dejando salir todo lo que contenía. Entre ello, la tabla negra.
Matt se alzó y corrió hacia el totodile y sus cosas, ambos los aparto del camino que había cruzado Scyther, mientras el pokemon aún estaba atrás.
Apenas el Scyther se recuperó, dirigió su mirada asesina a Matt y se lanzó al ataque.
Matt comenzó a Revolver sus cosas en busca de cualquier cosa que pudiera ayudarlos. Lo que encontró fue una pokebola, de momento era a lo que le podía dar mejor uso en ese momento. Por qué no sabía que ataque conocía Totodile.
El Scyther estaba a punto de alcanzarlo, cuando se detuvo en secó y cayó al suelo desmayado. Matt quedo anonadado por esto, fue tan rápido que ni siquiera reaccionar cubriéndose con sus brazos el pecho y la cara, sino hasta que él Scyther estaba tirado en el piso.
Matt observó a Riley que estaba a lo lejos mirándolo a él y al Scyther con la misma sorpresa. De pronto la negrura que cubría al Scyther comenzó a ser succionada (por así decirlo) hacia su pie. Justo donde estaba la tabla.
La oscuridad se retiró y dejo ver el color verde esmeralda, que poseía ese Scyther. Matt lanzó instintivamente la pokebola para evitar que este los atacase si se despertaba y dejo atrapado al Scyther dentro de ella.
Riley miro a Matt por segunda vez con extrañeza, mientras un hilillo de sangre corría por su brazo, manchando su camisa.
-¿Que fue eso? -Pregunto cansado, pero aun de pie.
-Fue la tabla -Respondió Matt Señalando el rectángulo oscuro que había quedado a un lado de la pokebola. Algo desanimado, porque se había delatado a sí mismo y no quería enfrentar la ira de su amigo.
-¡¡¡La tragis...!!! -Le quiso gritar Riley, pero no pudo porque un sonido le llamo la atención.
En algo se movía debajo de la tienda.
Matt y Riley voltearon a ver quién era. Y vieron salir al pequeño Ralts, al parecer la pelea la había despertado.

Bueno aqui un fragmento de lo que sera la profecia de la segunda parte como un pequeño incentivo, aunque se los advierto; dara mas preguntas que respuestas.

Spoiler
La calamidad nacerá del cielo y su cuna será la tumba maldita, corrompida por el mal y la oscuridad. Cuando se levante cuatro sombras tendrá y seis los horrores será los que despertará.


Espero que les alla gustado.
P.D: Disculpen todos los errores que seguramente encontraran (llevo todo el dia frente a la compu XD), Cuando terminaba de revisar el capitulo, mis ojos ya estaban demasiado cansados.
P.D.D: EL proximo Capitulo, lo mas seguro es que lo tenga para el fin de semana.

Edit de fabri: El doble post esta TOTALMENTE prohibido, seas autor dle fic o no.
La proxima ves tendre que advertirte y cerrarte el fic.









Spoiler

Grax Rene, quedo Rlz xD

Grax cell esta buena :D


#5

Re: Pokemon Legend, capitulos 1, 2 y 3!!! Lo prometido es deuda.


Bueno, la profecía de Latios es buena, lastima que es muy repetitiva y que tiene un par de puntos mal puestos, je xD
Hay muchos errores en el primer capi. Ten mucho cuidado con eso, sé que es tu punto débil, pero intenta mejorar.
D: ¿Meterá los pies en el lago aun sabiendo que podría haber un Gyarados?
¡Peor! ¡Se encontró un cocodrilo!
El fic tiene muchas repeticiones, debes releer aunque te duelan los ojos, porque hay muchas cosas redundantes.
La región se escribe Sinnoh, y recuerda poner los nombres de pokémon con mayúsculas.
D: ¿El universo lo creó un pokémon? ¿Y si es así por qué no controlan ellos a los humanos?
Bueno... Fue algo extraño todo el suceso de la entrada al mundo de los muertos y demás. Habrá que ver que pasa en el siguiente capi. Si pudieras corregir todos esos errores y repeticiones tu fic sería muy pero muy bueno, por que de verdad tiene suspenso.

El segundo capí también es interesante, pero tiene más errores aun que el primero.
O: Algo no quiere que Matt revise en Poogle los mapas de la región. Algo extraño sucederá, lo presiento.
Bueno, parece que el fiction tendrá mucha aventura, eso es bueno, y también es original, pues parece que el viaje no es para convertirse en maestros pokémon, sino para rescatar a alguien.
Una sugerencia, no postees tanto en un mismo post, ni tampoco hagas post tan seguidos, sino los usuarios que se atrasan como yo tendremos mucho para leer junto y a veces eso cansa.
Mmm, es interesante que se hayan topado con Darkrai y que no sepan quien era. Parece que este viaje será de los más complejos.
Jeje, fue cómica la parte en que los chicos charlan sobre la tabla.
Ja, pobre Ralts... ¡Le secuestraron a la hermanita! Je, a ver el siguiente capítulo.

Pobre Matt, no tiene más que mala suerte con ese Totodile.
¡Un Scyther Negro! Más que un monstruo yo lo llamaría un diamante en bruto.
Jeje, sí, es lógico que ese Totodile sabe Mordisco xD
Ten cuidado, las acciones a lo último son un poco confusas...
Ahhh, ya veo, esa tablita negra es sumamente importante para quitarle la maldad a los pokémon. Mmm... ¿Que sucederá luego con eso?
Parece que hasta aquí llego. Bueno, trataré de seguir tu fic, pero dame tiempo, no postees tan rápido porque tengo muchas cosas que hacer y no llego xD Suerte!!!




Gracias a todos por recordarme :) Sólo tengo buenos recuerdos de ustedes y de este agradable lugar también.
#6

Re: Pokemon Legend, capitulos 1, 2 y 3!!! Lo prometido es deuda.


Uff, pense que jamas acabaria :gota: . Pero bueno, aqui esta el Capitulo 4 de Pokemon Legend!!! Disculpen el Retraso, que les prometi que lo publicaria el fin de semana pasado, pero no pude, debido a que este capitulo es extremaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaadamente largo. Ademas de que tengo trabajos de fin de curso y varios examenes. Por lo que tampoco tuve tiempo de revisarlo muy bien que digamos. Así que me disculpo de nuevo por los errores que seguro encontraran en este Cap. Sin embargo es la ultima ves que me diculpo!!! Por que desde hoy, mis publicaciones seran semanales. Por lo que tendre tiempo de esrcribir el Cap. y revisarlo varias veces antes de publicarlo, asi espero no tener tantos y frustantes errore, redundancias, confuciones, etc.
Pero sin mas preambulos....

Cuarto Cap:


Spoiler
Capítulo 4


El monte Celeste


Capítulo 4

El monte Celeste

Darkrai miraba la luna con un profundo odio, desde de su soledad anónima en la cima de aquella montaña que lo había albergado en su seno. Mientras él se guarecía de los peligros por venir y divagaba perdidamente en sus pensamientos, incrédulo de su ser. ¿Es que acaso aquello era una broma? ¿O tal vez un cruel castigo?
No lo sabía y deseaba hacerlo, por lo que se perdía en mil y un teorías que engendraba su mente confundida. ¿Sería que el fin era la única salida que tenía? ¿O su padre ya no deseaba su existencia?
<<-“Liberado en la jaula de los leones” –Pensó con tristeza.>>
Su encierro en la dimensión oscura había terminado. Ya era libre, pero nada más para ser testigo del fin del todo. Aunque quizá él perecería antes de que el fin se diera en la tierra. Creía que su hermano solo quería que viera la extinción para experimentar todo el terror que él le causo al mundo en épocas inmemoriales. Solo los Relicanth eran los únicos testigos que quedaban de esa catástrofe. Pero nada podían decir pues ellos no pueden hablar, existieron antes de la trinidad del ser. Por lo que los dones humanos no les fueron entregados. Nadie conocía su crimen, excepto los creadores del mundo. Había sido egoísta y rencoroso en ese entonces, también envidioso. Por eso hizo lo que hizo y ahora se encontraba encerrado detrás de la luz de la luna. Pero ya no más.
<<-¡Ya no más! –Gritó en su mente entusiasmado, levantando el puño al aire en señal de triunfo. -¡Puede que presenciar la destrucción sea un castigo, sin embargo puedo tomar lo que me dijo Latios y usarlo para que este mundo ya no sea exterminado! ¡Así seré libre! ¡Libre de hacer lo que me plazca en este mundo que tanto añore en sueños!>>
Eso era lo que iba a hacer. Iba a evitarlo todo. Iba a evitar el fin.
Miro la luna que tanto odiaba y amaba. Con la luna iluminándole el rostro se prometió a si mismo que la luna jamás dejaría de ser el guardián de la noche, el sol jamás dejaría a la tierra sola, que los mares jamás se separarían de los continentes y que la vida jamás se separaría del mundo.
Entusiasta sonaba todo esto quizás, pero eran las palabras que prometerían la esperanza en tiempos de desesperación. Al fin y acabo él era el segundo ser que había visto el todo.
Aunque se distrajo un momento.
Miro al cielo desconsolado. La calamidad estaba llegando desde los cielos, inmaculada. El terror se desataría pronto sobre la tierra y la profecía se convertiría en un hecho tangible en poco tiempo. Daba miedo y por eso dudo un segundo, sin embargo se decidió y abandonó su escondite. Todo estaba en su lugar y el fuego de la destrucción estaba a punto de encenderse.

***


Arceus lo olvido todo, absolutamente todo lo que estaba pensando y manejando, desviando su mirada al cielo. Las nubes cubrían la noche que como un espeso manto de algodón apenas tangible. Pero no eran las nubes lo que llamaban a su mirada. Sino que más bien era lo que se aproximaba por detrás de todo lo se podía ver. El mal que Latios había presagiado se estaba acercando rápidamente desde la bóveda celeste. Sin embargo no sentía que fuera algo tan grande, como lo había sentido hace tanto tiempo. Como lo era ahora.
¿Qué tendría que ver eso que se acercaba con todo lo que alguna vez vio atravesó de los ojos de su hijo?
Las nubes se rompieron, abriéndose hacia los lados, testigos de una gran fuerza que las apartara de su camino.
De pronto una esfera de fuego cruzó el firmamento y se adentró en la tierra, causando un terrible terremoto sobre Hoenn iluminando el horizonte visible sobre el monte corona, aunque nada grave sucedió. Arceus no podía dejar de estar preocupado, debido a que la calamidad había caído del cielo.

***


Matt y Riley centraron sus miradas en la pequeña Ralts que se había despertado justo después de la pelea en el campamento. Ella los miraba también extrañada de encontrarse ahí y no entre los matorrales donde se suponía que su hermano la había dejado protegida para ir a conseguir la comida que les quitaría el hambre que sentían desde hacía dos días.
El Ralts se tapaba la boca con la mano como una preocupación inocente y los examinaba con los ojos escondidos dentro de su casco. No parecía temerles, pero tampoco confiaba en ellos del todo. Porque, ¿Quién lo haría si de pronto despertaran entre las ruinas de lo que alguna vez fue una tienda de campaña, en algún lugar desconocido frente a dos extraños? Por lo que Matt trató de acercarse sin hacer movimientos, tratando de no asustar a la Ralts.
Ralts Retrocedió un poco nerviosa, porque las emociones de ese humano la confundían. Estaba agitado, pero también parecía portar buenas intenciones hacia ella. Pero aun así dudo por un instante y dio un paso atrás.
Matt notó ese comportamiento y se detuvo.
-¡¡¡RA!!! –Se oyó el grito de un Ralts a la distancia, más específicamente detrás de la tienda caída.
-¿Ra? –Dijo la Ralts aun con la mano en la boca, volteando a ver quién era la llamaba. Pero un objeto de su mismo tamaño o mejor dicho un pokemon. La tiro al piso tomándola completamente desprevenida. Por lo que grito a su vez: -¡Ra! –Y fue tirada al piso, haciéndole recordar la familiar sensación de caer al piso gracias a algo que era totalmente desconocido a ella. -¡¡¡RAAAAAA!!! –Siguió gritando mientras trataba de quitarse lo que tenía encima, empujándolo, porque la habían aprisionado.
-¡¡¡Ra!!! –Le dijo su hermano.
-¿Ra? –Preguntó de nuevo. Luego reconocía a su hermano y lo abrazó, porque sentía su angustia. Entonces se empezaron a contar lo que le paso el uno al otro. Mientras Matt aun veía a la pareja de Ralts, que se abrazaban.
<<-¿Otro Ralts? –Se preguntó en el pensamiento. –¿Acaso será su novio o algo así?>>
Riley también miraba la escena de reencuentro de los hermanos Ralts. Pero pronto se acordó de lo que tenía que decir y era más importante que los dos pokemones abrazados.
-¡Tú! –Dijo Señalando a Matt con el dedo.
-¡¿Qué?! –Dijo Matt nervioso.
-¡Tú trajiste la tabla! –Señalo Riley furioso.
-Este… veras… -Trató de calmar a su amigo, mientras retrocedía asustado. –Yo, la traje, porque… -En realidad no tenía ninguna razón en particular por la cual tomó la tabla, era solo que le parecía algo importante o interesante, pero eso no era excusa para Riley. –Eh… uhm… -Quiso pensar en algo coherente. -¿No viste como no ayudó?... –Y no pudo pensar en nada.
Mientras tanto los Ralts se retiraron por culpa del irascible Riley y se dirigieron en el bosque temiendo al humano furioso.
-¡Ack! –Exclamó Riley sujetándose el brazo. –Creo que estoy demasiado lastimado como para golpearte. –Dijo retirándose hacia la roque que había usado de silla cuando estaban comiendo y se sentó.
Matt sonrío. <<-Me salve. -Pensó algo feliz, pero preocupado a la vez. –Ahora… ¿dónde está el botiquín? –Y miró a su alrededor buscando un pequeño estuche de gasas y varias medicinas, con una cruz roja en el frente. Entre los restos desparramados de su mochila.>>

***


La pequeña Ralts percibió desde lejos como uno de los humanos sentía dolor. Por lo que volteó preocupada a ver qué era lo que le pasaba.
Estaba herido, pero no de gravedad, aun así, no le gustaba verlo así y después de todo él la había ayudado. Porque cuando estaba inconsciente, había percibido a esa persona, con sentimientos de preocupación y cuidado cerca. Por lo que ella ahora lo ayudaría a él.
Y soltó a su hermano.
-¿Ra? –Dijo su hermano al verla apartada de él, preguntándole a donde iba.
-¡Ra! –Le respondió como un; “voy a ver”.
-¿Ra? –Le gritó, pues ya se estaba alejando, y eso sería; “¿ver qué?”.
Pero no le respondió y se vio forzado a seguirla.

***


Riley se miró las heridas de los brazos y trató de mover uno con suavidad, sin embargo no pudo, debido a que el dolor se había intensificado demasiado como para que pudiera mover un poco el brazo.
Miro a Matt, que estaba hurgando entra varias de sus cosas que aún estaban dentro de su mochila y no sobre casi todo el piso del campamento.
De pronto sintió un alivio en el brazo derecho, era extraño, cálido y reconfortante. Hasta sonrió. Sin embargo reparo en que eso no era natural y dirigió su atención a lo que le estuviera provocando aquel alivio.
Era la Ralts que le sostenía su brazo con sus redondas manos imbuidas en un aura azul que le indicaba que el pokemon lo estaba curando.
<<-Vaya, sabe usar cura. –Pensó feliz. –Creo que está tratando de devolvernos el favor que le hicimos. –Aunque no podía evitar pensar en el que la tuvieran que ayudar, fue su culpa en primer lugar. Él le había lanzado la tabla que le había golpeado y dejado inconsciente. >> -¡Gracias! –Le al Ralts con una sonrisa en el semblante.
-¡Ra! –Le respondió la Ralts con una sonrisa igualmente, aunque algo sonrosada. Pero Riley no lo notó.
<<-Y pensando en tablas… -Surgió ese pensamiento en su cabeza y volteó a ver a Matt que aun parecía estar recogiendo sus cosas. Uno de los Ralts se le estaba acercando. >>

***


Matt seguía buscando el botiquín cuando oyó unos pasos leves acercarse sigilosamente hacia él. Por lo que volteó un tanto alarmado.
Era un Ralts.
-Ah, hola. –Dijo al darse cuenta de la presencia del Ralts. -¿Eres el Ralts que ayudamos? –Preguntó, pero el Ralts movió la cabeza de lado a lado negativamente. –Oh, ya veo, tú eres el Ralts que abrazaba al otro hace un rato. –Esta vez el Ralts asintió. -¿Eres su novio o algo así? –Le preguntó de forma despreocupada, sin embargo El Ralts Se puso rojo y empezó a negar lo que le habían preguntado con la cabeza y todo el cuerpo.
-Je, je, entonces has de ser su hermano, ¿verdad? –Preguntó por última vez y el Ralts asintió todavía rojo.
Matt prosiguió con la búsqueda del botiquín. Pero pronto se detuvo y dijo: -¿Tienes hambre? –Le dijo al Ralts, porque había oído un ruido muy similar al del rugir de un estómago hambriento.
El Ralts asintió y son esa señal afirmativa saco un caramelo de su bolsillo, los desenvolvió y se lo ofreció al Ralts.
El Ralts lo acepto gustoso, lo olisqueó y se lo llevó a la boca. Sonrió y se llevó las manos a la boca.
Matt también sonrió, se veía que le gustaba mucho.
¡Ahí estaba el botiquín! Lo vio cuando observaba al Ralts regocijarse con el caramelo que le dio. Cuando lo tuvo en la mano, se acercó a Riley y comenzó a vendarle las heridas.
-¿Uh?, ¿qué le pasó a la herida de tu brazo derecho? –Le preguntó a Riley extrañado.
-El Ralts que ayudamos me lo curó. –Dijo en respuesta, volteando a ver a la pequeña Ralts dormida recargada en la roca donde estaba sentado. –Parecía querer saldar la deuda que tenía con nosotros, a pesar de que él no tenía ninguna.
-Querrás decir; “ella”. –Lo corrigió Matt.
-¿Ella?
-Sí, ella. Es la hermana del Ralts que se encuentra por allá. –Dijo señalando al Ralts que estaba dormitando sobre el suelo, entre las cosas regadas de Matt.

***


Así fue como la hermana se unió a los chicos, por gusto a Riley y el hermano, por gusto a los caramelos.

Después de que Riley, estuvo vendado y curado. Matt sacó al Scyther de su pokebola, pero seguía desmayado, solo le vendo su brazo herido y lo devolvió dentro de la esfera.
Luego de eso los dos se fueron a dormir en la tienda de Riley, mientras que este no tenía muchas esperanzas de dormir tranquilo. Sin embargo tuvo un descanso tranquilo y relajado, aunque este Matt le estuviera pateando la cara toda la noche, pues estaba demasiado cansado como para despertarse por eso.
Al día siguiente sacaron al Scyther de la pokebola para descubrir que estaba despierto. Al parecer no sabía nada de lo que había pasado, ni siquiera en donde estaba. Cuando se dio cuenta de su situación como el pokemon de un entrenador, se puso muy molesto y trató de huir en varias ocasiones. Para luego ser encontrado por los muchachos.
Aunque al poco tiempo el Scyther, se acostumbró a la idea de que Matt fuera su entrenador y se unió a él en los entrenamientos con Totodile.

No hay mucho que contar de los días siguientes pues para Matt, fue puro entrenamiento con Totodile, a quien enseño a usar Burbujas (Bubbles) y Chorro de Agua (Water gun). (Ataques que no supo utilizar cuando Scyther atacó, por lo que Matt decidió enseñárselos a consejo de Riley). También Scyther lo incluyó en el entrenamiento, pero no tenía mucho que enseñarle, sino que al revés, el pokemon tenía mucho que enseñarle, pues este pokemon ya era bastante fuerte, ya sabía usar; Golpe Falso (False swipe), Agilidad (Agility), Ataque Ala (Wing attack) y Cuchillada (Slash). En esos días Matt no pudo evitar el notar que Totodile trataba de competir con Scyther, lo cual seguramente sería la razón de que luego aprendiera Cara Miedo (Scary face). Y lo utilizara siempre como primer ataque contra Scyther cuando entrenaban, a pesar de que Matt le decía lo contrario.
Para Riley no fue muy interesante, cada vez que se sentaba a descansar, la Ralts se le acercaba y se apostaba a su lado. De vez en cuando trataba de Dibujar un poco a los hermanos Ralts juntos, Scyther entrenando o inclusive a Totodile mordiendo a Matt, pero ninguno se quedaba quieto. Algunas veces Matt le pedía que tomara el control de Scyther o Totodile para que entrenara.
Enserio ansiaba llegar al Monte Celeste.
En cuanto a la hermana Ralts, se quedaba todo el tiempo que podía al lado de la pierna de Riley, aunque a veces se apartaba de pronto, porque los sentimientos del muchacho llegaban a ser extremos pero complejos, tal vez era por la complejidad de su ser que no alcanzaba a ver sino percibir con la mente que le gustaba.
Para el Hermano Ralts, solo era, una discusión interna e interminable de seguir a su hermana o… pedirle dulces a Matt.
A cinco días del capítulo del ataque en el campamento, ya se encontraban al pie del Monte Celeste.

El ascenso, tampoco fue interesante, solo subieron y subieron, sin descanso, escalando un lado de la montaña, con los dos hermanos utilizando sus mochilas como una bolsa para viajar. Hubo tropiezos claro. Pero nada grave.
Nada emocionante, o relevante paso, sino hasta que estuvieron ya muy cerca de la cima.

***


Spoiler
-¡Vaya! –Exclamó Riley, levantando el brazo señalando con el dedo una saliente que había encima de ellos donde Matt (desde su posición) solo alcanzaba a ver una sombra negra.
-¿Qué? –Dijo Matt, sin dejar de mirar la saliente que señalaba Riley.
-¡Es un Houdoom! –Dijo emocionado a Matt. -¡Esta echando la siesta en la saliente!
Intrigado Matt observó más detenidamente la sombra de la saliente y le pareció ver como la sombra se movía de un lado a otro en un movimiento continuo, señal de respiración.
-¡Lo voy a dibujar! –Avisó Riley todavía muy emocionado con el encuentro del Pokemon.
-¡¿Qué haces?! -Le dijo Matt al ver como peligrosamente Riley se sacaba la mochila con el Ralts balanceándose con la mitad del cuerpo fuera de la bolsa.
-¡Ra, ra, ra-ra! –Se puso a protestar el Ralts que viajaba dentro de su mochila, al ver como Riley ponía a su hermana. Y comenzó a mover el puño señalando a Riley y balanceándose peligrosamente también.
-¡Cuidado! –Le advirtió Matt al Ralts que estaba protestando en su mochila, porque poco le falto para caer por la ladera de la montaña y lo sujeto con su brazo libre para evitar que esto sucediera.
-Muévete un poco. –Le Dijo Riley a la pequeña Ralts, para poder sacar su libreta y un lápiz. Cuando los hubo sacado, sujeto la libreta con su boca y el lápiz se lo puso en el bolsillo para poder poner de nuevo la mochila, junto con la Ralts en la espalda.
-¡RA! –Volvió a protestar el Ralts dentro de la mochila de Matt.
Pero al final, su hermana estuvo a salvo y no tuvo más por lo que protestar, sin embargo todavía estaba muy enfadado.
Tan pronto tuvo a la Ralts de nuevo a salvo en su espalda, Riley comenzó a aproximarse a la saliente desde el lado donde se encontraba, tratando de alcanzar al placido Houdoom.
Matt que estaba bajo la saliente, al igual que Riley, comenzó a desplazarse hacia un lado para así poder subir y acercarse al borde del lugar de reposo del Houdoom.
Los dos chicos se aproximaron lentamente a la roca, cuando el Houdoom se despertó sorprendido por el ruido que provocaban ambos al avanzar por la pared escabrosa.
-Espera –Pidió Riley con un grito, cuando se percató de que el Houdoom estaba retrocediendo hacia una cueva que estaba en la pared de roca, justo detrás del pokemon. –Solo quiero retratarte. –Le suplicó, deseando que el pokemon lupino entendiera.
-Raf. –Le respondió el Houdoom como si estuviera indignado de que le hicieran una petición tan atrevida.
Riley inclino la cabeza decepcionado, aun con la libreta en la boca, porque sabía que el pokemon le había respondido; “que no”.
Matt por otro lado, trataba de abrirse paso o mejor dicho, encontrar paso en la pared pétrea de la ladera de la montaña. Debido a que casi toda la piedra era lisa para el costado y las piedras que se podían sujetar con más facilidad en la parte de arriba, no lo conducían a ningún lado, más que debajo de la saliente, y ahí es donde estaba. Por lo que retrocedió y comenzó a dirigirse hacia su derecha, donde estaba Riley.
El Houdoom salió de la cueva en la que había entrado hacia unos momentos.
-¿Uh? –Exclamó Riley, preguntándose; ¿Por qué el Pokemon había salido con una piedra en la boca. –Espera… -Se dijo a sí mismo, obligando se a pensar cuando el Houdoom se acercó al borde de la saliente. -¡Oh no! –Ya sabía lo que tramaba el pokemon. -¡Matt el Houdoom te va a tirar una roca encima! –Le advirtió a su amigo, que estaba justo debajo de la trayectoria que prometía la roca si era soltada.
-¿Qué? –Pregunto Matt volteando hacia arriba, solo para ver cómo era amenazado con una roca que se veía demasiado pesada, aunque no se veía como si el golpe de la roca lo fuera a matar, sino que solo lo tiraría por la pared de piedra y bueno… ese si sería su fin, Y por si no fuera poco, la piedra arrastraría al pequeño Ralts con él. <<-¿Qué hago? –Se dijo, tratando de desplazarse hacia un lado de la pared, pero se movía demasiado lento como para escapar de ataque del Houdoom.>> Buscó en su bolsa la pokebola y la sacó en cuanto la tuvo en la mano. -¡Scyther, detén esa roca! –Gritó apretando el botón de la esfera y lanzándola en el aire, en dirección al Houdoom.
El as de luz roja salió de la pokebola antes de regresar a la mano de su dueño.
-¿To? –Dijo Totodile cuando estuvo fuera de la pokebola, volando por los aires sin saber dónde estaba o por que le habían dicho “Scyther”.
A Matt se le encogió el corazón al ver la pequeña figura azul volando por los aires, se había equivocado de pokebola.
-¡Tototototo! –Gritó Totodile, moviendo los brazos como gallina intentando volar, pero sin éxito. Y Al igual que una gallina, cayó desde el aire hacia el vacío que tenía debajo. -¡¡¡TO!!! –Gritó el pokemon cuando se dio cuenta de su inevitable descenso.
La roca fue soltada de las fauces del Houdoom y calló inclusive más rápido que el desesperado Totodile.
-¡¡Matt!! –Gritó Riley extendiendo su brazo libre como si su pudiera evitar la caída de la roca, pero nada podía hacer nada.
Matt grito del susto y se cubrió la roca, pues ya no tenía tiempo de impedir que la roca lo golpease.
Espero con miedo a que la roca lo golpeara, pero nada sucedió.
-¡Rr-rra-aaa! – Oyó ese sonido que se pronunciaba detrás de su mochila.
Reunió valor y miro por encima de su codo, para poder vislumbrar así a la roca que parecía estar suspendida en medio del aire y también Totodile.
-¿Que de…?-Dijo bastantemente impresionado. Miro detrás de su bolsa y vio al pequeño Ralts utilizando confusión para detener la inminente caída de la roca y Totodile hacia Matt.
También, al otro lado de la saliente, Riley miraba incrédulo como la Ralts, que estaba en su mochila, usando Confusión, de igual forma para detener a ambos, la roca y Totodile.
-¡Rrrraaaa! –Se quejaba por el esfuerzo que le suponía la proeza que le estaba llevando acabo.
-¡Matt, sube todo lo que puedas y aparta la roca de tu camino y sujeta a Toto…! –Le ordeno a medias pues se vio peligrosamente interrumpido por una llamarada que le paso rosando un costado, prendiéndole en llamas una parte de los cabellos.

***


Se paró en la cima de la torre Campana, casi eufórico, con ganas de reír desquiciadamente hasta caer muerto.
Tenía a toda la ciudad Iris bajo sus pies, con sus inocentes ciudadanos, ignorantes, caminando muy cerca de donde la batalla se llevaría a cabo, pero no los culpaba por su falta de conocimiento. Pues la humanidad era demasiado incrédula como para aceptar el fin de manera tan fácil. Pero también le divertía ese hecho, porque no diría ni haría nada al respecto.
Todo estaba en su lugar, por lo que se permitía divagar libre en sus pensamientos. Se preguntaba si “la paz con alas de gloria y cola de arcoíris” lo vería desde ahí. Je, je, je. Estaría muy molesto cuando se diera cuenta de su presencia.
-Je, je, je. Ja, ja, ja, ja, ja. ¡Ja, ja, ja, ja! ¡¡¡AH, JA, JA, JA, JA, JA…!!! –Después de todo, no podía contener las ganas de reír. –Je, je, je. –Termino.

***


Matt vio como Ralts comenzaba a perder el control de la roca, por lo que se enfocó en subir y apartar la piedra,( siguiendo las órdenes inconclusas de Riley (pero que entendía perfectamente bien) para que ya no fuera un peligro, ni para él, ni para Ralts.
Lentamente encontró espacio para subir la pared y pronto estuvo lo suficientemente cerca como para empujar la roca hacia un lado.
Y ahora lo que en realidad le preocupaba. Totodile.

***


-¡Woa! –Exclamó Riley. –Estuvo muy cerca. –Dijo con el aliento agitado por el Repentino ataque el Houdoom, que obligo a la pequeña Ralts a ocultarse completamente dentro de su mochila.
El Houdoom, solo los estaba mirando enojado, como si en verdad no quisiera que se le acercase nadie.
Sofocó el incendio de su cabellera. Y la Ralts salió de su mochila para ver qué era lo que sucedía. En cuanto vio a su hermano esforzándose tanto y lograr sostener una roca tan pesada se sintió orgullosa y luego preocupada.
Tan pronto como entro en la cuenta de que dentro de poco su hermano ya no podría sostener la roca, ella la sostuvo nuevamente por él, mientras el chico la apartaba del camino, después que se encargaría del Totodile.
***


Matt se acercó lentamente hacia Totodile, pero estaba demasiado apartado de la roca como para poderlo agarrar desde donde se encontraba.
-Aguanta un poco más. –Le pidió al Ralts de su mochila, que ya estaba comenzando a perder control sobre Totodile.
-¡Rrraaa! –Le respondió el pequeño pokemon como una señal afirmativa. No aguantaría mucho más, no era tan bueno como su hermana en esto.

***


-¡Ahora! ¡Elévalo! –Le ordenó Riley a la pequeña Ralts. Esta obedeció inmediatamente.
Entonces dejo caer la roca que ya había sido apartada del camino del chico y se enfocó en levantar al Totodile para que aterrizara en la saliente a salvo. Además, si lo colocaban ahí, lo más seguro es que los ayudaría con el Houdoom atacante.

***


-¿Uh? –Dijo Matt incrédulo al ver como Totodile se elevaba por el aire en dirección a la saliente que él no pudo alcanzar cuando fue tirado de fuera de la pokebola. -¿Estás haciendo eso? –Le pregunto a Ralts, con un tono de felicidad y aprecio, agradeciendo que salvase a su Pokemon.
-Rrra. –le respondió el pokemon en su mochila, concentrado en elevar a Totodile por órdenes de su hermana y haciéndole poco caso a Matt.

***


-¡To ooo! –Dijo Totodile al darse cuenta de que lo estaban elevando hacia la saliente.
Era una sensación increíble el ser elevado con fuerza psíquica, por una parte se sentía volar y por otra, parecía que no tenía cuerpo, porque no podía moverse ni un centímetro a voluntad. Aun así le gustaba la nueva percepción que sentía.
Sin embargo no se daba cuenta del esfuerzo que le causaba los hermanos Ralts el alzarlo, por lo que se puso a protestar cuando lo bajaron a tierra firme sobre la roca polvorienta a un lado del monte.
Pero ahí tenía un problema más urgente que su deseo de levitar.
-¡To! –Gritó tirándose asustado y frenético hacia un lado. Le habían lanzado una llamarada directo a la cara, sin ningún escrúpulo de parte de su adversario.
-¡Riley, toma control de Totodile y úsalo contra Houdoom! –Oyó a su amo ordenar algo que no entendía y se puso listo para el ataque, guardando una distancia prudencial del agresivo pokemon.
-No necesitabas decírmelo. –Le respondió el otro.
-¡Totodile! –Le gritaron, pero no volteo en lo absoluto, estaba demasiado centrado en su oponente como para distraerse. –¡Usa Chorro de Agua!
Obedeció, y pronto una fuente de agua inexplicable subió por su garganta y fue lanzada en contra del Houdoom. Pero este lo esquivo casi al mismo instante que el agua se dirigió hacia él.
Houdoom contraatacó con Llamarada.
-¡Esquívalo y usa otra vez Chorro de Agua! –Le ordenó Riley y eso fue lo que hizo. Saltó a la derecha y volvió a lanzar el agua dese su garganta para no acertar de nuevo. El Houdoom era muy rápido.
-¡Totodile, usa Cara Miedo! –Le ordenaron, pero se distrajo, volteando su mirada hacia la pared de roca. Era su dueño quien le ordenaba esta vez. Ya había llegado a la altura del chico vestido de azul.
Esta distracción le costó a Totodile. Pues fue embatido con un ataque de Cuchillada justo por encima del ojo, dejándole un corte por todo el parado y los bordes de las orbitas del globo ocular.
-¡¿Estas bien?! –Le gritó su entrenador desde la pared.
-¡To! –Le respondió, diciendo que; “si”.

***


Matt se quedó boquiabierto cuando Totodile le respondió a su pregunta, pues su pokemon comenzó a brillar, despidiendo un as de luz blancuzca alrededor de todo su cuerpo. ¡Estaba evolucionando!.
No apartó la vista ni un segundo para poder presenciar el espectáculo de la evolución pokemon. También Riley e incluso ambos hermanos Ralts veían maravillados al Pokemon.
Lentamente la forma de Totodile fue cambiando a una más grande y ancha, se podría decir que era menos adorable que el pequeño Totodile, debido a que era la imagen de un menos sofisticado, pero más poderoso Croconaw.

***


-¡Crooo-conaw! –Gritó el apenas evolucionado Pokemon al ver su cambio completado, muy feliz, pues se sentía más fuerte y con muchas ganas de pelear.
En cuanto tuvo control de su cuerpo nuevamente utilizo Cara miedo sobre Houdoom, afortunadamente este sirvió al instante y la velocidad de su adversario.
-¡Croconaw, usa Chorro de agua una última vez! –Le ordeno de nuevo el chico de la camisa azul, porque su entrenador todavía no le salían palabras de la boca.
Croconaw obedeció y lanzó el chorro que acertó esta vez en el blanco, derribando al Houdoom con la increíble potencia de su ataque.
Pero eso no fue suficiente como para ponerle un alto al ataque del pokemon, debido a que ese no era un ataque que pudiera derrotar a Houdoom de un solo golpe, aunque fuese súper efectivo. Y este se levantó, Algo herido pero todavía listo para combatir con Croconaw de nuevo.
-¡Cro! –Croconaw apretó los puños y se puso en guardia listo para recibir órdenes.
-¡Croconaw, usa Burbujas! –Le ordenó esta vez su amo.
-Conaw. –Abrió la boca y de ella salieron centenares de burbujas, que se movieron lentamente por el aire, sin embargo no golpearon al otro pokemon, sino que hicieron un especie de barrea que atrapaba al Houdoom del lado derecho de la saliente. Y desafortunadamente ese era el lado donde los chicos estaban colgando de la pared de roca, de en la que por cierto, ya no se podían mantener más tiempo agarrados, porque el cansancio ya pesaba en sus brazos y manos, tenían que descender. Y como es obvio, eso sería muy peligroso con el Houdoom tan cerca. Para su fortuna, las burbujas avanzaban lentas pero seguras hacia el pokemon, por lo que pronto seria acorralado y dañado.
-¡¡ROOAR!! –Ladró el Houdoom furioso y tomando por sorpresa a todos, se lanzó hacia la barrera de espuma, recibiendo el ataque directamente. De hecho, sufrió tal daño que al pasar atravesar, cayó abatido en el suelo. Era increíble que algo que pareciera tan inofensivo como una burbuja, fuera tan poderosa.
Croconaw miro con respeto al Houdoom caído, que se levantó en cuanto tuvo fuerzas para hacerlo. Entonces Matt y Riley viéndose a salvo al otro lado de la pared agujerada de burbujas se aventuraron a poner pie dentro de la saliente.
-¡Croconaw, usa de nuevo burbujas y encierra a Houdoom dentro de las dos barreras! –Le ordenó Matt cuando empezaba a avanzar justo detrás de Riley.
Croconaw volvió a abrir la boca, pero esa vez nada salió de ella, algo parecía impedírselo, lo mismo sucedía con Houdoom pues tenía las fauces abiertas, listas para una llamarada, pero solo se quedaron boquiabiertos, pues tampoco podían cerrarlas.
-C-crroo… -Se quejaba de la inmovilidad de su boca. –Grr-rrraa…-Se quejaba el otro Pokemon del mismo mal.
Mientras que cuando Riley piso dentro de la roca que hacia la saliente, sintió una opresión insospechada que le estrujo el corazón al igual que Matt y ambos Ralts, que se ocultaron dentro de las mochilas, con mucho miedo de lo quesea que estuviera causando esa singular sensación sobre ellos.
Los dos chicos miraron a los lados, tratando de ver al autor de tan extraña sensación, pero no había nada…
-¡¡¡USTEDES!!! –Se oyó el clamor de una voz poderosa con un pequeño tono petulante sobre sus cabezas.
De pronto vieron un as de color blanco sombreado con purpura bajar rápidamente desde los cielos.
Era Mewtwo, el Pokemon al que su padre les había encomendado buscar.
Al tocar suelo Mewtwo, desplazo una gran cantidad de lo que cubrió por completo su forma, haciéndolo momentáneamente invisible para los chico, pero no inaudible.
-¡Ustedes dos…! –Se dirigió a Croconaw y Houdoom con desprecio. -¡Que creen que están haciendo ustedes dos! ¡Ilusos! –Preguntó levantándolos con levitación, siguiendo a sus manos como marionetas. Era evidente su furia.
El polvo se disipo y ambos Matt como Riley pudieron ver a Mewtwo.
-¡Mewtwo! –Exclamó Matt al ver al legendario Pokemon que estaban buscando desde hace una semana.
-¿Uh? ¿Ustedes dos quiénes son? ¿Y qué quieren en Monte Celeste? –Parecían palabras que no sonaban tan agresivas como en realidad lo eran, pues Mewtwo se volteó hacia ellos y los apunto con uno de sus redondos dedos blancos, amenazándolos con utilizar su poderosa telequinesia sobre ellos.
Pero antes de que hubiera respuestas, Mewtwo atrajo a Croconaw y a Houdoom con un movimiento brusco del brazo que en consecuencia causo el movimiento brusco de ambos pokemon hacia la posición hacia el lugar donde los deseaba poner para que no escaparan.
-Ese es mi Croconaw. –Replicó Matt en voz baja y rencorosa.
-¿Uh? ¿Entonces, este es tu pokemon? –Dijo acercando a Croconaw con un movimiento de muñeca algo más gentil que el anterior.
-Sí. –Contestó a secas.
-Si es así, dime; ¿Por qué peleaba con Houdoom tú Croconaw? –Lo interrogó Mewtwo.
No quería contestar, por que parecería una excusa, pero aun así lo hizo. –Estaba peleando con el pokemon para evitar que nos tirara hacia abajo en las roca y no muriéramos así.
-Ya veo… -Le dijo, muy comprensivamente, desviando la mirada hacia Houdoom. -¡¡¡TÚ!!! ¡Cuando vas a entender! –Le gritó al Pokemon lupino que todavía se encontraba flotando bajo el poder de Mewtwo.
Luego el pokemon fue lanzado hacia la pared de roca justo al lado de la cuba a la que había entrado en busca de la piedra.
El Houdoom chilló de dolor cuando se estampo contra la roca y cayó al suelo rendido.
-¡Por eso te saque del Monte Celeste!, ya has hecho demasiado daño, solo por protegerlos. Te lo explique y te lo advertí… Pero aun así… ¡¡¡NO ENTIENDES!!! –Le gritó acercándose al Pokemon cada vez más iracundo. -¡¿No te das cuenta?! ¡Casi matas a esos niños, por “ellos”!
-Raf. –Houdoom le contesto con una voz grave y seca, testigo de su dolor.
-¡¿Y eso qué?! Puede que te allá sucedido y que tú no seas el culpable, sin embargo tu eres culpable de tus propios crímenes. ¡Y! ¡Adivina que! ¡Todos los delitos que has concebido, son culpa de aquel crimen que ti no cometiste!
Matt y Riley no podían evitar sentir lastima por el Houdoom, a pesar de que no entendían nada de lo que Mewtwo se refería con lo del crimen del Pokemon y de que el casi había asesinado a Matt. Pero ahí estaba mal herido con un pokemon extremadamente fuerte echándole en cara sus errores pasados.
-Así que pregúntate esto. –Continuo Mewtwo. -¿Acaso eso te sirve de excusa? –Con esto el Houdoom se dio por vencido e inclino la cabeza hacia un lado en el lugar donde reposaba, forzado por el Pokemon psíquico.
Mewtwo se volteó y se dirigió a los chicos, pero antes dijo: -Te quiero fuer a de mi montaña para cuando caiga la noche. –El Houdoom fue sentenciado y aulló por su pena. –Y si se te ocurre algo parecido a lo que hiciste ahorita… Te los quito. –Amenazó Mewtwo y por fin se dirigió a los chicos. -Les preguntare de nuevo; ¿Quiénes son y que hacen en el Monte Celeste?
Matt dio un paso al frente con expresión ceñuda y respondió. –Soy Matt Darius. –Dijo muy serio, más que lo de costumbre.
-¿Darius? –Se preguntó Mewtwo intrigado. -¿Eres acaso el hijo de Scott Darius?
-Sí, soy yo.
Justo en ese momento en el horizonte se alcanzaron a vislumbrar nubes negras, que anunciaban una tormenta.


Espero que les alla gustado.
Si les gusto, comenten, Si no, tambien!!! XD
Señalen todos los errores que quieran o puedan, por que recuerden, que asi me ayudan a corregirlos y hacer mejor la historia.
Bueno, bye.
Posteo proximo Miercoles
No olviden comentar! :mrgreen: :mrgreen: :mrgreen: :mrgreen: :mrgreen: :mrgreen: :mrgreen:
P.D: El capitulo es terriblemente largo, por lo que lo dividi en dos partes, para que si se cansan de leer, puedan parar y continuar luego.









Spoiler

Grax Rene, quedo Rlz xD

Grax cell esta buena :D


#7

Re: Pokemon Legend, capitulo 4: El Monte Celeste


Holaaa drengist!!!!!!!! Espero que estes muy pero muy bien!!
Bueno vengo a comentarte el fic como lo prometí ^^, perdon si no lo hice antes, con tantos examenes y otras cosas no alcanzó el tiempo T__T D:
Empecemos:
Cap 1:
Muy interesante, la trama cada vez me está gustando más y más. Sabes drengist? Eres muy buen escritor y creo q tienes muchos items a favor en la escritura pero aprende a aprovecharlos jejeje. Por ejemplo, no te apresures a la hora de escribir los capítulos, porque si te apuras además de los errores gramaticales y ortográficos, los lectores no pueden apreciar con calidad el capítulo y tampoco van a entender las descripciones ya q les parecerá como algo tedioso y aburrido.
Pero, si puedes sacarle todo el jugo a lo q te aconsejo (como también puedes no hacerlo xD) serás un autor de primera clase dado q posees todo el potencial. n__n
Nos vemos.


Cap 2:
Buenooo... q manera rara de empezar la aventura xD. Este capítulo no logré entenderlo mucho dado q me mareé con las descripciones y las repeticiones.
Pobre Ralts D: La actitud de Riley no me agrada mucho u___u parece muy rebelde xD
Creo q de más está decir lo de las repeticiones, porque se me hace muy tedioso leerlo y me mareo pero lo demás está excelente!! =D

Cap 3:
Un buen cap. Pobre Matt siempre tiene algún problema xD. Su pokémon lo muerde, el amigo no lo ayuda mucho xDDD el schyter lo noqueó (prácticamente) q más puede pasarle? xD
:O La tabla, q función cumplirá, tengo esa intriga de saber D:!!!
A ver q pasa con los hermanos Ralts!!
Me pareció muy gracioso la lucha Humano vs Pokémon (?) xD

PD: Tengo pendiente el cap 4, pero prometo comentar!!!

Nos vemos!!!

Byeee :3
ayi ~ Final Fantasy ~ Porta ~


#8

Pokemon Legend, capitulo 5: Las dos caídas.

Pokemon Legend, capitulo 5: Las dos caídas.

Hola pokefanaticos, como les dije, hoy es miercoles y aqui les tengo el cap. 5 de esta interesante saga de pokemons legendarios.
Agus, grax por tu comen, desde hace tiempo que no recivia uno n.n Si es muy repetitivo el asunto, mas que nada por que creo que no escribo suficiento sobre cada cosa, pero desde el capitulo 4 que estoy tratando de eliminar las redundancias. Espero que cuando los leas, veas mejor ese punto y que no quiero marear a nadie XD.
Bueno sin mas preambulos.
Cap 5:


Spoiler
Capítulo 5


Las dos caídas


-Que interesante. –Comenzó Mewtwo. –Jamás pensé que volver a ver a alguien con el apellido Darius otra vez. Y menos aún al hijo de Scott. –Se puso pensativo, con su mano derecha sobre su barbilla. -¿Quién es tu amigo? –Mewtwo Señalo a Riley.
-Riley Pruniant. –Contestó firme, pero nervioso.
-¿Pruniant? –Dijo más intrigado por Riley que por su amigo Matt. <<-Vaya, vaya, que cosas tan interesantes me has enviado Scott. –Este fue un pensamiento profundo de Mewtwo que no llego a los chicos, porque este no lo deseo. >> -¿Entonces, no eres tú uno de los descendientes vivos de Sir Aarón Pruniant?
-¿Sir Aarón? –Pregunto el chico de azul.
-Ah, veo que no lo conoces. –Le dijo haciendo un gesto extraño con los dedos que les llamo mucho la atención. –Solo te puedo decir que mi padre le debe muchos favores a ese hombre, ha sido de gran ayuda para él, por lo que te doy mis más sinceros agradecimientos. –Dijo con reverencia, que solo logro incomodar aún más a Riley. –Pide lo que quieras, yo debo saldar mi deuda con tu ancestro, atraves de ti, por lo que no temas en preguntar.
Matt los miro algo receloso. ¿Era él o desde cuando había pasado a segundo plano?
-¡No!, no ne-necesito nada. –Respondió Riley a la gratitud de Mewtwo, moviendo los brazos hacia los lados de tal manera de que quedara claro que no necesitaba nada del extraño pokemon.
Matt le dio un codazo en las costillas a Riley.
-¡¿Qué?! –Le grito enfadado Riley a Matt.
-¡¿Cómo que no quieres nada?! –Le dijo Matt en un susurro, que no pasó desapercibido para el pokemon legendario. -¡¿Qué acaso, no partimos desde New Bark, al Monte Celeste a petición de mi padre, para salvar al tuyo, solo para no pedir nada?!
-Lo-lo siento, es solo que los pokemon como ese me ponen nervioso. –Se disculpó con Matt. –Mewtwo. Si tenemos un favor que nos puedes hacer. –Se volteó a ver al ser frente a él.
Entonces le contaron todo lo que habían visto en el video que les había mandado su padre e incluso le dijeron de la aparición del pokemon misterioso a las afueras de la ciudad, la tabla, los hermanos Ralts y del encuentro con Scyther.
-Muéstrame la tabla. –Le dijo imperiosamente a Matt, quien era el que estaba relatando la historia. Este accedió al instante y sacó la tabla de su mochila previamente cosida a mano. En cuanto el elemento negro estuvo a la vista de Mewtwo, lo alejo levitando de Matt y lo acercó a una distancia prudencial de sí mismo. –Esta tabla… -Comenzó de manera siniestra. –Esta echa de la oscuridad más pura, jamás la había visto en persona, y debo de decir que me da asco de solo estar en la presencia de esta cosa.
-Pe-pero nos salvó de Scyther. –La excusó Matt al oír las crueles palabras de Mewtwo.
-Además, también fue la razón por la que esa pequeña Ralts quedo inconsciente. –Le repuso severamente, pero sin ira. –Esta tabla es llamada; “La tabla terror”, es una de las diecisiete tablas de Arceus. De las cuales solo ocho tienen escritas algunas de las historias sobre lo que aconteció después del comienzo de las eras. Esta, no es una de esas.
>> En cuanto a su maldad, no es que sea inherentemente mala, sino que su propósito es neutro, dependiendo de cuál sea el deseo de Arceus para esa tabla. Pues su uso común la puede convertir en tanto un objeto de maldad como en uno del bien, y al parecer tú le has dado ambos usos. –Dijo eso mirando a Matt. Riley quiso hablar, pero no tuvo suficiente valor como para contestarle a Mewtwo. –Porque si utilizas esta tabla en un pokemon débil contra los tipo siniestro, sería como si le dieras el golpe más fuerte que pudiera recibir por parte de esa clase de pokemon, y si el pokemon no es lo suficientemente fuerte, lo podrías matar al menor rose. Y eso me dice que esta tabla pasó demasiado cerca de esa Ralts, por eso estuvo desmayada todo el día. Tienen suerte de que no la tocó.
Riley se quedó paralizado de miedo y comenzó a torturarse involuntariamente con pensamientos de lo que pudo haber pasado por culpa de su arrogancia.
-¿Y qué hay de Scyther? –Preguntó Matt, harto de esa platica sobre maldad.
-Eso, es uno de los bueno usos que se le pueden dar a esta tabla. –Continuo Mewtwo. –Esta tabla al ser la encarnación de la oscuridad en un elemento terrenal, tiene la capacidad de absorber energía de su propio elemento, al igual que todas las demás. Por eso es que el Scyther, envuelto en oscuridad, sucumbió a la fuerza de la tabla y su oscuridad luego fue retirada. Pero claro, no mal entiendan, este objeto, no puede absorber el elemento en si, por que si pudiera, la noche se convertiría en día y el vacío del universo se llenaría de luz. Parece una buena visión para aquellos que les encantan las historias fantásticas, pero eso sería tan terrible como si la oscuridad inundara al universo, pues la luz y la oscuridad simbolizan dos fuerzas opuestas, sin embargo neutras como les acabo de explicar, por lo que la idea humana sobre el bien y el mal encarnados en una lucha eterna de la luz contra la oscuridad es totalmente incorrecta.
>>Esta tabla, también tiene otros buenos usos, además de absorber la corrupción, también tiene el poder de potencializar a los pokemon del mismo tipo de la tabla, sin embargo para los pokemon de los entrenadores, no es de mucha ayuda pues solo les da un aumento del cinco por ciento de su capacidad total. Aunque para los pokemon salvajes es otra la historia, debido a que ellos están más a pegados a la naturaleza de sus poderes, por lo que pueden ponerse en sincronía con la energía de su propio elemento, lo que causa que las tablas les den un aterrador incremento del quinientos por ciento de sus habilidades totales…
-Espera un segundo. –Lo interrumpió Matt confundido por toda la información que acababa de recibir. –Son demasiadas cosas por saber y solo haces que me confunda más. Solo quiero saber qué es lo que está pasando con esas criaturas que salieron del mundo de los espíritus, para poder ir con mi padre y así decirle lo que tenga que saber para rescatar el padre de Riley.
Riley se le quedó viendo atónito.
Mewtwo por otra parte suspiro. Y de pronto un aura azul comenzó a rodearlo, levantando el polvo y rocas del suelo, impulsando el viento, agitando las hojas de árboles y haciendo temblar el suelo de roca sólida. Una asombrosa muestra de poder psíquico en su estado más puro.
Riley estaba aún más asustado, temía que Matt lo hubiera hecho enfadar.
-Voy a contactar a mi padre… -Les advirtió. –Él les podrá explicar mejor las cosas que yo. Pero les advierto, él está demasiado lejos de mi como para poder comunicarme con facilidad a su plano mental. Por lo que tendré que usar mucho de mi poder, así que será como si me ausentara un rato…
-Raf. –Dijo amablemente el Houdoom, que hasta ahorita ni Matt, ni Riley, ni siquiera Mewtwo se dio cuenta de que se había acercado. Eso era prueba de la cantidad de poder que utilizaba para hacer un contacto con el ser que llamaba padre.
La tabla calló al suelo. –Bien se los diré cuando vuelva. –Le señalo al Houdoom, que al parecer era Mewtwo a quien le hablaba. Entonces, con su respuesta se retiró de nuevo al rincón en el que estaba echado, cojeando. –Pero sigo pensando que no me entiendes, además de que estas exagerando.
El Houdoom gruño en respuesta y apoyo su cabeza sobre sus patas, enserio que se le veía cansado.
Matt y Riley se preguntaron, que podría ser lo que le había dicho Houdoom a Mewtwo, y más importante, si era a ellos a los que se refería.
Sin embargo poco les duro cualquier pensamiento, porque sin previo aviso, este Mewtwo se desvaneció dentro de un fuego azul, donde se convirtió en una sombra y desapareció completamente sin que siquiera se pudiera ver su forma. Justo un segundo después. Mew apareció frente a ellos.
Riley quien se sentía muy nervioso y atemorizado, de repente sintió una paz inexplicable, como si le hubieran quitado todo el peso de sus preocupaciones. Era maravilloso ver a aquel ser rosa que había visto entre todas aquellas imágenes de ruinas e inscripciones, inclusive se había percatado de su presencia en las pictografías de la entrada al mundo de los muertos.
-¡¿Sir Aarón?!, mew. –Refirió a Riley con su dulce voz, casi antinatural.
-¿Qué?, yo…- Dijo de nuevo nervioso. Pero nada lo dejo reaccionar cuando la imagen de Mew proyectada sobre Mewtwo se abalanzó sobre él y lo comenzó a abrazar.
-¡Pensaba que jamás te volvería a ver!, mew. –Dijo el ente de pelaje rosado, tan resplandeciente en la hora oscura de la tormenta que parecía que el amanecer rodeaba a la pequeña figura flotante. -¡Qué bueno, por fin podre agradecerte por salvar mi árbol!, mew. Y hace un tiempo tú Lucario lo protegió de nuevo junto con mi otro yo.
-E-espera. –Tartamudeó, empujando a Mew. –Yo-yo, no soy S-Sir Aarón, y-y tampoco tengo un Lucario (, aunque si me gustaría).
-¿No eres Sir Aarón?, mew. –Dijo el pokemon alejándose de Riley. –Ah, ya veo, mew. Tu aura no es tan fuerte como la de él, mew, y de hecho eres más joven, mew. Entonces. ¿Quién eres?, mew.
-Soy Riley Pruniant. –Contestó levantándose del suelo y sacudiéndose un poco la ropa.
-Riley… mew… También conozco a alguien llamado así, pero sigue siendo más grande que tú, se supone que es la duodécima generación después de Sir Aarón, mew. –Dijo el pokemon, flotando hacia los lados de manera pensativa.
-Ese debe de ser mi abuelo, mi madre quiso que me nombraran como él. –Dijo orgulloso con una sonrisa. –Este, espero que no le moleste, pero tengo una duda sobre usted.
-¿Usted?, mew… -Mew inclino la cabeza hacia un lado, como extrañado. –Je, je, je. Ja, ja, ja, ja, mew, ja, ja, ja, mew.
>>No necesitas utilizar formalidades conmigo, mew, no soy humano como para sentirme orgulloso de los títulos que me den o que me hablen con respeto y humildad, mew.
>>Dime. ¿Cuál es tu duda?
-¿A qué se refería con lo de su otro yo? –Esa pregunta volaba en círculos alrededor de la cabeza de Riley desde que lo había dicho hacia unos segundos.
-Oh, con qué quieres saber eso, mew. –Dijo Mew con un asombro inocente. –Bueno, no veo por qué no puedo decírtelo, mew. Hay muchos “yos” a todo largo y ancho de este mundo, mew. Son millones, mew.
-¡¿Millones?! –Dijeron los dos chicos al unísono.
-¿Có-cómo es posible que existan tantos tú? –Preguntó Riley.
-Ah eso, mew. –Dijo con poco interés. –Es que antes yo era muy grande, mew, incluso más grande que un Wailord, mew. Mi cola podía darle la vuelta al mundo tres veces.
-¡¿Cómo?! –Gritaron de nuevo al unísono.
-Sí, así era antes, mew, pero se me hacia una mera pérdida de tiempo el tener un tamaño tan gigantes, mew, además de que era poco práctico, mew. Así que decidí dividirme a mí mismo en todos los fragmentos que pudiera, mew, como resultado, mew, ¡Obtuve una omnipresencia casi absoluta sobre cada región de este planeta!, mew. –De pronto Mew se detuvo en el aire y se les quedó viendo un instante en silencio y luego se lanzó hacia los chicos. -¿No tenían algo que preguntarme?, mew.
-Ah, cierto, cierto. –Exclamó Matt, que había olvidado por completo la razón de la presencia de Mew con las increíbles palabras de este.
-Bueno, entonces dilo, mew.
-Necesitamos que nos digas, que es lo que está pasando con el mundo… -Dijo Matt triste de recordaba la cara Riley, al ver a su padre casi morir.
-Uhmmm, mew. –Comenzó Mew de brazos cruzados. –Esa es una pregunta demasiado general, por lo que no se si mi respuesta satisfaga lo que quieres saber, mew.
-Ah, no, lo siento. Lo que quiero saber es…
Entonces este Matt le explico nuevamente a mew, lo que habían visto, tanto en el mensaje como en su aventura.
-Uhmmm… ya veo, mew. –Se puso pensativo y se colocó su mano en la boca. –Lo que les puedo decir, es…
Matt y Riley se quedaron expectantes.
-Que esto, a ustedes no les debe importar, mew. Lo mejor es que se retiren y regresen a sus casas, mew. –Les dijo, estrujando sus corazones, e insultándoles en lo más profundo.
-¡¡¡¿¿¿Qué acaso no te importa las vidas de nuestros padres???!!! –Estalló Riley. -¡¡¡¿¿¿Crees que los vamos a abandonar así nada más???!!!
-¡¿Cómo puedes decirnos esto después de que hubimos pasado por tantos problemas, para encontrar a tu hijo y en consecuencia a ti?! –Le siguió Matt.
-Mmmm… -Gruño Mew en un tono pesado y áspero, casi impropio de él. –Acepto su ira, mew. Pero entiendan que no tienen ninguna palabra en esto, mucho menos ustedes dos, después de todo fue el padre del descendiente de Sir Aarón quien causó todo este problema, mew. –Luego volteó su mirada hacia Matt. –Y tu padre solo lo empeoro, mew.
Matt estaba iracundo. ¿Cómo era posible que le echaran la culpa de lo que hizo su padre?, él y su padre, no eran tan cercanos como para aceptar la culpa de él.
-Disculpa, mew. No me di cuenta de tus sentimientos hacia unos momentos, perdona si te insulte, mew. –Le dijo a Matt, al parecer le había leído el pensamiento. –A veces no controlo lo que digo, mew.
-Descuida. –Le respondió Matt amargamente. –Lo más seguro es que sea verdad.
-Bueno, mew, discúlpenme, que me tengo que retirar, mew. –Les dijo a los dos amigos. –El tiempo de mi hijo es limitado y no quisiera consumir todas sus energías, mew. Además, tengo muchas cosas por hacer, mew, incluso con tantos cuerpos, el tiempo es muy apretado, mew. En cuanto a sus padres, no se preocupen, mew, los traeremos de vuelta. –Les dijo de último, apretando las mejillas como si hiciera una sonrisa y se deshizo en un abrir y cerrar de ojos, detrás de un haz de luz muy extraño, porque parecía agua que se dispersaba en el aire, una visión muy difícil de describir. Pero poco les importó a ellos, pues ahora estaban vacíos. Nada de lo que habían hecho era de alguna valía ahora.
<<-No puede ser, que todo allá sido en vano. –Pensó Matt arrodillado en la roca, al borde de un colapso mental en el que se rompería su corazón y caería en el llanto. –¡No!, no todo ha sido en vano… -En ese momento sus recuerdos, le permitieron una esperanza. –¡La tabla! ¿Por qué nos la dio ese pokemon de manera tan fácil?, debe de ser por algo. Tenemos un deber con ella. Debemos saber cuál es. ¡Aún nos queda algo..!.>>
Entonces el aullido de unos pokemon interrumpió su entusiasmo.
Rápidamente dirigió su mirada al borde del risco, que se encontraba a unos metros por encima de ellos. Sin embargo, su atención, no estuvo mucho tiempo en ese punto, sino que se desvió de nuevo a la posición de Mewtwo, pues el fuego azul había regresado y en consecuencia el hijo de mew.
En ese momento el viento comenzó a arriazar y la tormenta eléctrica estalló.
-Pruniant, considera mi deuda saldada contigo. –Dijo Mewtwo jadeante al volver, arrodillado en el suelo. Estaba completamente exhausto.
-Si –Le respondió Riley, con el rostro ensombrecido.
-Noto que mi padre no les ha sido de mucha ayuda. –Les dijo al ver sus expresiones y sentir sus emociones. –Sino que al contrario.
-No, no importa, él tuvo que decir lo que tenía que decir. –Le perdonó Riley aun sombrío.

-¡¡¡OH NO!!! –Exclamó Mewtwo volteando a ver la sima del risco, muy preocupado.
Pero nada, ni nadie pudo hacer nada en ese momento, aunque lo hubieran querido. A pesar de que cada uno se lamentaría futuramente de estos hechos.
Ese fue el momento en que la vida de Houdoom terminó.
Ambos chicos se les detuvieron los corazones por un instante, mientras el tiempo se volvía cada vez más lento, con forme el Houdoom bajaba de un salto hacia el otro que estaba echado en la orilla, también repararon, como Mewtwo, a quien había sido privado de sus poderes psíquicos gracias a su comunicación con Mew, corría en dirección a Houdoom, para ayudarlo del otro que se le lanzaba encima con la intención de matarlo. Pero Mewtwo no lo logro, tampoco Matt que había lanzado la pokebola de Scyther para que ayudara a salvar al pokemon que casi los había matado hace unos instantes. Incluso los hermanos Ralts se sumaron a la ayuda. Sin embargo, como dije; todo fue en vano, pues nadie logro hacerlo a tiempo.
Así pues, el otro Houdoom cayó sobre el primero y con una precisión inmisericordiosa, le proporciono un mordisco mortal, que término el sufrimiento de aquel pokemon, atraves del máximo crimen.
Entonces el tiempo volvió para Matt, al que le salían lágrimas de los ojos, después de ver la sangre derramada. -¡¡¡CROCONAW!!! –Vociferó con todas sus fuerzas a tal punto que su voz se distorsionó y Croconaw dudo un instante. -¡¡¡USA CHORRO DE AGUA!!! ¡¡¡NO DEJES ESCAPAR A ESE POKEMON!!! ¡¡¡SCYTHER!!! ¡¡¡BLOQUEA SU VIA DE ESCAPE!!!
Mewtwo por su parte, seguía avanzando de forma decidida al Houdoom que había dado muerte al otro. Cuando el Chorro de Agua pasó por encima de su cabeza y este lo utilizó como una pantalla distractora para atrapar al pokemon asesino, cuando este lo esquivara.
Sin embargo, todos se detuvieron en el acto, incluso Mewtwo, quien era el más decidido. Porque un gran canto de ave resonó sobre toda la montaña y sus inmediaciones. Pero no era un canto bello, era un canto de ira, era lo más estridente que cualquier cosa ellos hubieran oído en sus vidas, como un graznido metálico.
De pronto el gran pokemon Ho-oh pasó volando justo enfrente de ellos, dejando ver todo su magnífico y dorado ser. Pero su objetivo no eran ellos. Era otra cosa…

***


-¡¡¡AH, JA, JA, JA!!! –Se rio con toda la fuerza de sus pulmones, destrozándose la garganta, encima de la torre. ¡Había sido divisado!, ahora se apresuraban a eliminarlo. Estaba eufórico, al borde del éxtasis. ¡Era increíble! El gran grito que había oído a la distancia le había afirmado todas sus sospechas, ahora estaba ahí parado y expectante. –¡¡¡VEN A MI ARCOIRIS!!! ¡¡¡VEN Y DEFIENDE TU HOGAR Y TU TRONO!!! ¡¡¡AQUÍ ESTOY PARA QUE ME DESPEDACES SI ASI LO DESEAS!!! –Gritó con todo lo que podía, agitando sus brazos locamente al ver la presencia del “Fénix dorado.”
El Ave legendario chilló de nuevo, respondiendo a su desafío. Y lo único que pudo hacer, fue soltarse a risotadas nuevamente.
Pronto estaría en posición y… -¡Ja, ja, ja, ja, ja! –No podía ni pensar, por toda la euforia que tenía.
-5… –Estaba tan ansioso que se permitió contar los segundos restantes.
…4…

Ho-oh, apresuro la marcha, lo más ferozmente que pudo.

…3…

Matt vio asombrado como la magnífica ave avanzaba entre la tormenta, sin que ningún rayo se atreviera a tocarla.

…2…

Mewtwo se percató del significado de las palabras de su padre y tuvo miedo.

…1…

Raikou corrió por la tierra y Zapdos voló por los cielos.

…0…

Entonces…

…la desgracia ocurrió…


Espero que les allá gustado, corregi tantos errores como pude. Claro encontrarán errores, en este todavia, pero no se preocupen, me consegui un libro de ortografia y gramatica n.n
Proximo Miercoles!!! Cap. 6: La tumba de arcoíris. (la profecia empieza a cobrar sentido. Y las horas empiezan a ser mas criticas.)
Posteare o editare segun se al caso, si ahi un retraso en la obra.
No olviden comentar.
Bye!!!
P.D: mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew mew XD









Spoiler

Grax Rene, quedo Rlz xD

Grax cell esta buena :D


#9

Re: Pokemon Legend, capitulo 5: Las dos caídas.


Hi drengist!! Bueno, me hice un poquito de tiempo y terminé de leer los capis pendientes ^^
Al fin, estoy al día xDDD.
Esta historia se pone muy interesante cada vez con el correr de los capítulos, pero al mismo tiempo, empiezo a marearme con eso de todo el caos y lo demás :S
Me han gustado los capis.
Espero lo q sigue drengist.
Sigue mejorando.
Bye~~
ayi ~ Final Fantasy ~ Porta ~


#10

Re: Pokemon Legend, capitulo 6: La tumba de arcoíris.


Por fin!!!, Capitulo seis. Crei que jamas terminaria. Diculpen el largo retraso :D: :gota: , es que he tenido demaciados exmamenes como para estar trabajando de tiemplo completo en el fic (ademas de que este capitulo tambien es muy largo, como el cuatro. :D: :gota:)
Ayi, grax por tu comen. !Felicidades! tu Fic es el elijido del mes. Ya lo he estado leyendo, pero no tenido muchas chanses de comentar en el. Pero pronto veras un comentario mio en el n.n Aunque creo que con este capitulo, tambien te vas a marear, que susceden muchas cosas xD
Bueno sin mas preambulos:

Cap 6 Primera parte:


Spoiler
Capítulo 6


La tumba de arcoíris


Era ya la mañana siguiente, y el sol brillaba sobre el rocío del bosque, últimos testigos de la tormenta de la noche pasada. El sol se proyectaba sobre un claro el cual estaba rodeado por matorrales y árboles, de cuyas hojas, goteaba el agua, que quedo, como si fueran lágrimas de tristeza, sobre todo en perímetro del Túmulo que ahora se erguía en el centro del haz de luz.
Ahí fue donde tres de los cuatro regentes de Jotho y tres de los cinco regentes de los cielos se reunieron a discutir su próximo movimiento.
Pero nada fue como ellos esperaron…

-Todo es tu culpa. –El dorado lo acuso al tomar la palabra.
-¡¿Qué?! ¡¿“Mi” culpa?! –Dijo irritado y obstinado el amarillo. –Si tú fuiste quien los atrajo.
-Sí, pero tú los lanzaste. –Le replico el dorado. –Si no fuera por tu culpa, esto jamás hubiera sucedido.
-¡¿Cómo te atreves a culpar a mi hermano, sin ninguna prueba?! –Estalló el rojo.
-“Sin ninguna prueba” –Imitó el escarlata. –Eso dices, pero tu prueba, se allá aquí bajo tus pies.
-¡Y esta prueba no existiría si no fuera por la culpa de tu hermano!
-¡Yo no tengo ninguna culpa! –Rugió el dorado.
-¡Ya basta! ¡Ustedes dos tienen la culpa! –Repuso fríamente el azul. –Además, lo hecho, hecho esta. Ahora lo que debe preocuparnos, es; ¿Qué es lo que vamos a hacer ahora?
-¿Tú quién te crees para dar las ordenes? –Le contestó el escarlata. –Seguro que esto es, cosa de tú maestro, para poder tomar el control.
-¡¡¡MALDITO!!! ¡¡¡¿¿¿CÓMO TE ATREVES???!!! –Gritaron rojo, azul y amarillo.
Estos tres, se mostraron amenazantes, dispuestos a atacar, pero el cristalino intercedió.
-¡Este no es momento de disputas! ¡Como acaba de decir hace un momento! –Dijo el cristalino, volteando a ver a azul. -¡Lo que tenemos que hacer, es decidir qué será de nuestro porvenir, en esta hora negra!
Las palabras del cristalino les llegaron a dorado y escarlata, pero a los otros tres no.
-Sí, cómo si te fuéramos a escucharlo que ustedes piensan. –Les contestó arrogantemente amarillo. –No voy a escuchar basura de pokemon, al que les tuvo lastima su maestro.
Los otros tres se dispusieron a atacar, pues habían sido insultados de la peor manera.
-¡Retráctate! –Ordenó dorado.
-No. –Le respondió amarillo de forma irrespetuosa y obstinada.
-¡Es suficiente!, ¡te voy a asesinar! –Estalló escarlata y se lanzó al ataque, después fue seguido por dorado y cristalino, aunque este último dudó un poco.
Y así fue como la batalla inicio.

Pero antes de la batalla…

…Estuvo la tragedia…

***


Matt miro incrédulo, sin dar crédito a sus ojos, nuevamente tirado en el suelo de roca, arrodillado. ¿Cómo era posible? Jamás creyó ver algo semejante en toda su vida. Simplemente incomprensible.
Sin embargo, era todo verdad, por más que pesara en el corazón de todos ellos y más aún en el de Matt. El humo que salía despiadadamente desde el bosque lejano, muy al sureste de donde estaban, lo confirmaba todo.
-¿Qu-qué… sucedió? –Preguntó con la voz muy queda, sin embargo, el mundo se había sumido en un silencio espectral, inclusive la tormenta había cesado para velar por la tragedia. Así que su pregunta fue oída por todos.
-Ho-oh, cayó… -Le contestó Mewtwo, con el Houdoom asesino sujeto a uno de sus brazos.

***


-¡¡¡JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA…!!! –Se reía sin control, sobre la torre. Admirando el maravilloso espectáculo que tenía en frente. -¡¡¡JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA!!! –No podía parar de reír al ver como un rayo tras otro golpeaban a Ho-oh en el pecho, destruyendo su cuerpo con cada descarga. -¡¡¡OCHO AÑOS HE ESPERADO, PARA QUE LA LUZ DESTRUYA A LA LUZ!!! ¡¡¡JA, JA, JA, JA!!! ¡¡¡Y POR FIN TE VERE SUCUMBIR ARCOÍRIS!!! ¡¡¡ AH, JA, JA, JA, JA, JA!!! –Gritaba aún más fuerte que nunca, cuando se percató que el espectáculo estaba a punto de bajar el telón.
Los rayos no cesaban y los truenos se habían detenido. Al parecer la “mascara de acero” se había dado cuenta del grave error que había cometido. Por lo que 4 rayos más cayeron desde el cielo, antes de que un gran trueno hiciera Retumbar la tierra y los cielos, justo antes de que los rayos cesaran.
Entonces el abatido cuerpo de la paz cayó al suelo.
-¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHH, JAAAAAAAAA, JAAAA, JA, JA, JA!!! –Gritó de la excitación que sentía al ver al cuerpo del ave legendaria caer al suelo, sin fuerzas.
Ahora, solo tenía que esperar un poco más…

***


Riley se quedó viendo desde la orilla de la saliente, igual de atónito que Matt, al ver como Ho-oh caía al suelo, después de oír aquel trueno gigantesco.
Sin embargo, hubo otra cosa que le llamó la atención, mientras miraba hacia el gran bosque, que se extendía hacia el sureste. Entre la arboleda, logro divisar un destello amarillo que cruzo los bosques como un rayo y se perdió con dirección al sur. Pero un instante, dejo ver a Riley, la verdadera forma del pokemon que corría tan extrema velocidad.
Era Raikou, uno de los perros legendarios. Se sentiría admirado en esos momentos, pero estaba tan impactado, que apenas le sorprendió verlo, de hecho, este hecho pasaría desapercibido para él, hasta se diera el momento de revivirlo.

***


Se quedó un instante sobre la torre, expectante de la sombra amarilla que corría hacia el sur. También sentía, como el “iracundo rayo” viajaba en la misma dirección, con aun más velocidad que el “trueno”.
Cuando estuvieron lo suficientemente lejos, se relajó y se preparó para lo próximo.

Y a una velocidad espantosa, cruzó el cielo y la tierra hacia el lugar de caída del arcoíris. -¡Y en el final de arcoíris, encontraremos la olla de oro! –Cantó de forma risueña, que solo le daba un aire de psicopatía más intenso.
Se acercó viciosamente al cuerpo de la magullada ave. Eufórico de ver a su único obstáculo en ese mundo, agonizando a sus pies. Claro todavía no moría, su vida aun podía ser salvada por unas manos piadosas que lo tomaran en su seno y lo curaran. Sin embargo sus manos, solo eran oscuridad encarnada, carecía de toda piedad, y además él no sabía medicina… -Je, je, je. Ja, ja… -Su risa diabólica se detuvo en seco, debido a una tremenda picazón que le inundó la garganta, y que luego se convirtió en un tosido frenético, que lo hizo balancearse de un lado a otro descontroladamente, por último, se oyó un sonido parecido a un escupitajo muy desagradable. Entonces, cuando paró, decidió abrir la palma de su mano que había estado cubriendo su boca y vio en ella una inconfundible mancha de sangre espesa, que indudablemente provenía de su garganta. –Je, tengo que dejar de reír tanto. –Se decidió, apretando la sangre en su mano. La voz le había cambiado, ahora se oía un poco más áspera que antes y muchísimo más ronca. <<-¿Pero que se le puede hacer? –Pensó desinteresadamente mientras encogía los hombros. –¿Quién no reiría así cuando viera su sueño cumplido? Aunque…
>><<…todavía no se había cumplido del todo. Creo que cuidare mi voz, para cuando llegue el momento. –Pensó cómicamente.>>
-Ahora, mi querido. –Pícaramente dirigió su mirada a Ho-oh. –es hora de que la paz de origen al caos. –Se dibujó una diabólica sonrisa en su semblante. De pronto levanto una de sus alargadas y negras garras, que se confundían con sus dedos.
-Puede ser que esto no termine bien… -Una voz ronca le replicó en el silencio.
¿Qu-qué? Había sido eso…
Miro a los lados asustado de ser descubierto prematuramente. Pero no había nada alrededor. Por lo que extendió la mano y la garra cayó sin piedad sobre el cuerpo del ave –Jamás llegó a entenderlo pero lo que lo había detenido durante un instante había sido su propia voz–.
Entonces, la sangre del arcoíris corrió por el suelo. Y Ho-oh, el legendario, la paz encarnada en este mundo, el sueño de los corazones puros, el arcoíris. Murió.
Estuvo a punto de reírse sin control, pero por única vez en su vida, se abstuvo. En cambio siguió sonriendo, con un tic en los labios y se relamió estos con su lengua viperina.
Increíblemente, lo único que quedaba por hacer, era, cubrir las heridas del Ave y visitar a la “tumba espiral” y todos tendrían un boleto seguro, para…
Todos sus pensamientos se detuvieron un instante. Sentía la presencia de algo. <<-Se está acercando –Pensó mirando hacia el sur. –Fue as rápido que creí. >>
Entonces se apresuró a mover la tierra, para que pareciera que Ho-oh había caído de frente y enterrar la sangre para que no fuera notada, ni siquiera por el olfato. Justo después de eso, se mordió el dedo meñique con sus puntiagudos y planos dientes, para arráncaselo. Tan pronto como el meñique se separó de su cuerpo, lo colocó en la boca de Ho-oh y lo oculto de todas las miras.
Ya casi todas las piezas estaban en juego, pronto el caos nacería y… ¡todo seria suyo! -¡¡¡AH, JA, JA, JA, JAAAAAAAAAA, JAAAAAA, JA, JA, JA!!! -No se pudo contener y comenzó a reír locamente de nuevo, mientras se alejaba. Sin embargo, esta risa era diferente, mas aterradora, pues la sangre había invadido su garganta y su boca, haciéndola de sus carcajadas un gorgojeo infernal.

***

-¡¿Cómo es posible?! –Exclamó Matt al oír las palabras de Mewtwo.-¡Es la personificación del arcoíris! ¡La bandera que anuncia la salida de una nueva era de paz! ¡Uno de los más poderosos pokemon que existen! Dime, ¿cómo es posible que lo hayan derrotado? –Le suplicó a Mewtwo.
-Puede que sea un pokemon legendario. –Dijo Mewtwo. –Pero sigue siendo tan mortal como tú o yo.
-Sin embargo, ¿Cómo es que todos esos rayos atravesaron el cuerpo de Ho-oh, todos al mismo tiempo?, parecían tener toda la intención de matarlo… -Le replicó Matt a Mewtwo.
-Solo tengo una explicación para eso… -Aseguró el pokemon psíquico. –Puede que esta allá sido una tormenta del “cielo y la tierra”. Es muy raro que esto suceda claro, pero no imposible. Sucede cada vez que Raikou y Zapdos se unen en una sola tormenta eléctrica.
-¡¿Raikou y Zapdos?! Yo no he visto a ninguno de los dos. –Comentó Matt con esperanzas de que no fuera verdad lo que había dicho Mewtwo. No cabía la idea en su mente, de que dos grandes pokemon mataran a otro de los suyos.
-Claro que no los viste. –Le contesto Mewtwo amargamente, hasta se podría decir que era un reproche. –Raikou corre a velocidades extremas por el suelo mientras que Zapdos vuela velozmente por encima de las nubes, lanzando rayos ciegamente hacia la tierra, mientras son atraído por la máscara de Raikou. ¿Acaso, no te diste cuenta de que solo caía un rayo a la vez...?
Era cierto, Matt, por más que tratara de recordad, jamás vio dos rayos caer al mismo tiempo, ni siquiera dos truenos sonar al mismo tiempo. Era cierto.
-¿P-porque lo hicieron? –Preguntó Matt desconsolado.
-No lo sé. –Dijo Mewtwo, pero se reservó sus pensamientos para sí mismo. <<-Sé que no lo hicieron a propósito, pues Raikou detuvo el ataque en cuanto se percató de lo que estaba sucediendo por encima de su cabeza. Hubo algo más, o alguien más. >>
>><<Tengo que avisar a mi padre de esto. –Se dijo así mismo dentro de su mente. –Pero primero. –Volteo a ver al Houdoom que tenía sujeto por los cuernos.>>
Mewtwo lanzó a Houdoom con brutalidad, haciendo que se arrastrara por el piso levantando polvo bajo el cuerpo del Pokemon. Esta escena captó la atención de los chicos y centraron su atención en esto, dejando de lado su estupefacción por lo sucedido con Ho-oh.


Lo dividi igual que el otro para su comodidad n.n
Segunda parte:


Spoiler
El pokemon fue arrastrado por la fuerza únicamente bruta de Mewtwo, hasta quedar peligrosamente cerca de la orilla de la saliente. Luego, antes de que cayera por la pared de roca, fue levantado con la fuerza psíquica del pokemon semi-legendario. Al parecer había regresado su poder.
-¡¡¡Crees que así se solución las cosas!!! –Vociferó Mewtwo que al tenerlo bajo su poder, lo estampo contra la pared como lo había hecho con el difunto Houdoom.
El pokemon chilló de la misma manera que el otro y cayó al suelo.
-Espero que ahora, no te puedas mover. –Le dijo amargamente Mewtwo.
Entonces los jóvenes pudieron distinguir la verdadera apariencia del pokemon. Pues no solo se veía como un Houdoom, sino que también estaba cubierto de cicatrices, por todas partes, en espacial en su cara. Había una que le cubría la mitad del rostro casi por completo y el ojo no se le veía por debajo, tal vez, le había sido arrancado cuando esa herida se formó. Era un tanto perturbador a los ojos de todos. Se notaba que había sufrido mucho.
-Yo lo saque del Monte celeste, para que ya no pudiera hacer nada más. –Le explicó Mewtwo. –Pero apenas se presenta la mínima oportunidad y la tomas, aun sabiendo que él –Señaló al Houdoom muerto. – ya no podía hacerte nada, ni a ti ni a nadie.
El Houdoom ladro en respuesta.
-Eso no me importa.
-¡¡¡ROAR!!! –Rugió Houdoom furioso.
-Si puede que él te allá hecho eso, pero eso no significa que tengas que tomar la justicia en tus manos, y menos aun cuando tú fuiste el primero en hacerle daño. –Le señalo Mewtwo.
El Houdoom gruño, despreciando las razones del pokemon psíquico.
-¿De qué hablan? –Pregunto Riley al fin después de un largo rato de silencio.
Mewtwo suspiro. –Supongo que tendré que decirles. Después de todo el me pidió que se los diera.
Entonces si eran ellos, a los que se refirió el Houdoom antes de morir.
-¿Qué cosa? –Preguntó Matt, que también estaba atento.
-Lo encontraran en la cueva. –Seguido se eso ambos voltearon a ver la pequeña entrada de una cueva que se encontraba en el centro de la saliente. –Él solo quería darles el azul, pero supongo que ahora tendrán que llevarse los dos.
Riley, sin preguntar nada o recibir ninguna orden, se dirigió a la cueva a buscar aquello a lo que se había referido este Mewtwo.
La cueva estaba oscura, pero de ella emanaba una gran cantidad de calor, lo más seguro era que provenía de la larga estadía de Houdoom dentro de la cueva. Sin embargo también se sentía un tanto de humedad dentro de esta. El piso era puro polvo, algo compacto por el aire sofocante que habitaba la caverna.
Avanzó sin dudar. Y se internó en la pequeña cueva que no tenía más de cinco metros de profundidad.
Sacó una lámpara que tenía en el bolsillo que tría por si acaso y la encendió para poder ver mejor el contenido de la cueva. Se quedó atónito al ver lo que guardaba la cueva en su seno.
¡Eran dos huevos de pokemon!
Riley dio un paso hacia atrás sorprendido. <<-Entonces era por eso que no nos quería cerca de la saliente. –Pensó al ver el preciado tesoro del difunto. >>
No pudo evitar conmoverse al ver que ahora los dos huevos estaban solos, sin su padre. Sin embargo, también se percató de que los huevos eran de distintos colores. Uno era casi por completo negro, con una especie de calavera gris dibujada en la punta de este, mientras que el otro, era una combinación de azul (principalmente), amarillo y negro, con un poco de gris también. Esto le podría decir que eran de distintos padres cada uno. ¿Por qué sería que el Houdoom tenía dos huevos de diferentes especies?
Se descolgó la mochila de la espalda y la abrió para hacer un hueco entre sus motones de ropa, que por suerte había cargado. Y sin el padre ahí para cuidar de ambos huevos de pokemon, no había nada más que hacer, que llevárselos.
-Ralts. –Le dijo dulcemente al pokemon que había bajado de su mochila. –Lo siento, ahora tendrás que bajar en la mochila de Matt junto a tu hermano. Espero que no te moleste.
La pequeña Ralts se sonroso y comenzó a sacudir la cabeza negando que le molestara estar con su hermano. –Ra –También respondió.
Riley sonrió y se centró en recoger los huevos.
Cuidadosamente tomó uno y cuando lo tuvo en manos, su primer pensamiento fue; “está caliente”. Pues el que estaba agarrando era el negro. Y literalmente se sentía el calor fluir de este. Ahora creía que la verdadera razón del sofocante calor dentro de la cueva era ese pequeño huevo de pokemon.
<<-Probablemente será un Houndour. –Se dijo en silencio. –Creo que ahora me are cargo de ambos.>>
Tomó el huevo y lo metió dentro de su mochila. Seguido de eso colocó el otro también en su mochila y salió de la cueva, con muchas emociones encontradas. Por una parte estaba emocionado por tenerlos dentro de su mochila, y del otro lado estaba triste e impactado por lo que sucedió en apenas hacia unos minutos. No creía lo que había visto. La muerte de dos pokemon. Agarró fuertemente la mochila que llevaba en uno de sus brazos.
-¿Ra? –Le pregunto el pokemon en su otro brazo.
-¿Uh? –Se extrañó, porque no sabía que la hermana Ralts, se había percatado de sus emociones. –No, no es nada. –Le dijo con otra sonrisa.
Salió de la cueva y se plantó frente a Matt para mostrarle, lo que había forzado a Houdoom a tratar de “ahuyentarlos”.
-So-son huevos de pokemon. –Dijo Matt atónito y de manera cortada y seca. Era el más afectado, por los eventos recientes que habían presenciado.
-Sí –Le contesto su amigo con una sonrisa todavía en el semblante. –Era lo que cuidaba Houdoom, la razón de que no nos quisiera cerca de este lugar.
-Solo uno era de Houdoom. –Señalo Mewtwo a la distancia, reteniendo al Houdoom con cicatrices a la fuerza, que al parecer se había puesto furioso por la aparición de los huevos en escena. Ladraba y trataba de escapar de los brazos de Mewtwo, mientras salía espuma por su boca. Estaba colérico.
Los chicos se quedaron callados y no preguntaron nada, sentían la profundidad de las palabras de Mewtwo que callaban el aire tormentoso e incluso apagaba la el sonido de los histéricos ladridos del pokemon asesino.
-Pero, no esperen que les cuente nada acerca del pasado del padre. –Dijo con mucho sentimiento. –Solo les puedo decir que esos huevos están malditos. Solo han traído muerte y sufrimiento en el monte celeste. Ya dos vidas cayeron detrás de sus sombras.
-¡No es cierto! –Gritó Matt alzándose de donde estaba, apretando los puños y dirigiéndose a Mewtwo. -¡Sé que tú no crees en ese tipo de cosas! ¡Ahí otra razón para que no los quieras aquí!
Mewtwo suspiro. –Las maldiciones vienes de diferentes formas en este mundo, pero las más poderosas, no son las esotéricas o místicas, son las mentales. Son una zanja en el pensamiento, en la que caes y vuelves a subir por el lado por el que viniste, para tratar de seguir tu camino atravez de ese obstáculo. Pero vuelves a caer y caer, hasta que te cansas y abandonas el camino, para que otra persona lo tome.
>>Eso es lo que lo convierte en maldición.
>>Sin embargo, para que se cree, tiene que existir esa zanja que impida el paso y esta solo se crea atravez de un medio influyente para la víctima, que por lo general pueden ser muchas cosas que a otros no les afecta tanto como a esa persona en especial. Lo importante aquí es que lo que te hace volver por donde viniste, para que te tires de nuevo dentro de tu obstáculo. Es ese medio que influye en ti. Puede ser subliminal (, directo o indirecto, no importa), gusto o instinto. –Señalo de último y por alguna razón el Houdoom neurótico, se calmó y se dejó llevar por el brazo de Mewtwo. Tal vez ya se había rendido. Sin embargo parecía estar mirando algo.
A Riley eso lo pudo haber callado y de sobre manera. Pero Matt no era esa clase de persona, era un tanto más testarudo en cuando asuntos sentimentales.
-¡No importa! –Le gritó de nuevo al pokemon legendario.
-Ja, ja, ja, ja. –Mewtwo se rio sin razón aparente. –Eres testarudo, no sabes mucho y sin embargo dices las cosas correctas. –Le halagó extrañamente. –Sí, no importa. Pues lo único que deseaba Houdoom, eran dos cosas. Uno; que ustedes se llevaran el huevo azul, en forma de disculpa, y de esa forma, librarse de un gran peso de su espalda. Y dos; que no supieran, quien era él y lo que había hecho.
-¿Por qué? –Preguntó Riley, apretando aún más la mochila dentro de su brazo.
Mewtwo lo miro sombríamente. –Por que no deseaba que le tomaran repugnancia a su hijo adoptivo.
-¡¿Qué?!, ninguno de nosotros haría algo así. –Exclamó Matt aun con notable agresividad hacia Mewtwo.
-De todas maneras, yo no incumpliré la última voluntad de ese pokemon (a pesar de que era un exagerado). –Les señaló. -¿Y ustedes? –Levantó uno de sus brazos hacia los amigos. Pero los chicos no contestaron. Por que en ese momento Houdoom vio su oportunidad y salto fuera de los brazos del Pokemon psíquico.
Trató de huir hacia el risco, para regresar de un salto hacia el Monte celeste. Y debido a que no era una opción muy racional, pues la orilla estaba a como unos seis metros por encima del pokemon y era demasiado empinada para escalarla con su forma lupina. Decidió, saltar hacia el vacío bajo la saliente, por pura desesperación y miedo a Mewtwo.
Otra vez fue perseguido por ataques de pokemon y los humanos, pero cayó desplomado con un chasquido eléctrico antes de que nada lo tocara.
-¿Pero qué le pasó. –Preguntó Riley acercándose al pokemon desplomado sobre la roca.
Mewtwo también estaba sorprendido de que aquello pasara. Sin embargo sus dudas fueron aclaradas y su temor se incrementó considerablemente. ¡La tabla!
-¡Aléjense de él! –Les gritó a los chicos, cuando se dio cuenta de lo que pasaba en realidad. El pokemon había tocado la tabla y el incremento de energía había sido tal que había hecho que Houdoom se desmayara al rose con la tabla, pronto esa energía buscaría una forma de salir de su pequeño contenedor y le forma más efectiva para eso era…
…Una batalla… ese pokemon ahora se había convertido en una bomba de tiempo.
-¿Qué? –Dijo Riley, tomando la tabla en su mano justo al lado de la pequeña Ralts que había depositado en el suelo, para hacer esto y de Matt que se encontraba ahí por mera casualidad, al ir tras el pokemon fugitivo.
Entonces el Houdoom se levantó forzosamente, desprendiendo un aura negra, mientras varios chispazos, parecidos a descargas eléctricas de color negro salían de su cuerpo. De pronto una risa histérica salió de boca del pokemon siniestro, parecido a una risa boba y demente. El cuerpo del pokemon se volvió negro y sus ojos se pusieron blancos, con un toque de amarillo, y no solo eso, su tamaño se triplico bajo un denso pelaje que parecían espinas en vez de pelo. Esa imagen, ni siquiera se le acercaba a Scyther cuando estuvo poseído por la oscuridad, era mil veces más impresionante. Ya ni siquiera parecía un Houdoom, sino una suerte de can peludo de proporciones épicamente macabras.
Ambos chicos miraron asombrados la tremenda imagen que tenían enfrente. También notaron como el suelo de piedra se quebraba bajo sus pies. Era increíblemente fuerte.
<<-Lo que dijo Mewtwo era cierto. –Pensó Matt nervioso. –Es aterrador el incremento de la fuerza que logra esa tabla. >>
Entonces la bestia, los miro y su boca en forma de calabaza de Halloween comenzó a babear. A ambos se les paralizo el corazón, la hermana de Ralts se ocultó detrás de las piernas de Riley y el hermano de Ralts se ocultó en la mochila de Matt, ambos con miedo a morir. Croconaw se quedó en la boca abierta y Scyther retrocedió lo más que pudo. Y de pronto todo desapareció frente a sus ojos.
<<-Estoy muerto –Se preguntó Riley tocándose el pecho para verificar si su corazón seguía latiendo después de un rato de silencio en la oscuridad, y en efecto, estaba vivo.>>
-¡¡¡RILEY!!! –Le gritaron en el oído.
-¡Ack! –Exclamó tapándose la oreja. –¡No grites, estoy a tu lado! –Al parecer era Matt quien lo había dejado medio sordo.
-Ah, lo siento, pensé que habías desaparecido. –Se disculpó Matt, con una sonrisa tímida tapada por la impenetrable oscuridad. –Solo quería asegurarme de que siguieras aquí.
-¿Están aquí los Ralts? –Le preguntó a Matt.
-Ra.
-Ra-aaa. –Le contestaron ambos hermanos, denotando su presencia.
-¿Qué sucede? –Le preguntó Matt a Ralts ciegamente.
-Al parecer esta mareado. –Riley contestó por el Ralts de la mochila.
-¿Croconaw? –Llamó Matt, pero esta vez con la voz más baja.
-Cro. –Se oyó en la oscuridad. Ahí estaba.
-¿Scyther? –Siguió.
-Sa. –Le respondió su pokemon.
-¿Mewtwo? –Preguntó Matt tímidamente. Pero esta vez no hubo respuesta.
-No está aquí. –Riley afirmó lo obvio.
-¿Qué habrá pasado? –Se preguntó Matt en voz alta y esto fue oído por Riley, que lo tomó como una pregunta para sí.
-No lo sé, lo más seguro es que nos hallan teletransportado. –Sugirió Riley.
-¿Cómo sabes eso? –Le dijo Matt confundido.
-Por que Ralts es más débil que su hermana utilizando poderes psíquicos…
-¡Ra! –Le gritó el pequeño Ralts.
-Sin ofender. –Se disculpó, pero demasiado tarde, luego continuó. –Por lo que sé, se pudo ver más afectado al ser utilizado un poder de ese tipo sobre él, y al ser un pokemon sensible a los contactos telequineticos, seguramente se mareó.
-Ah, ya veo. Entonces… ¡¿Dónde estamos sabelotodo?!
-Eh… eso no lo sé. –Riley se inclinó a examinar el piso. –Parece que estamos dentro de una cueva.
-Solo avancemos. –Dijo Matt enojado. Ya le habían explicado demasiadas cosas por ese día.
Metió el brazo dentro de su bolsillo y saco las pokebolas de Croconaw y Scyther para devolverlos dentro de sus respectivas esferas. Ambos entraron sin chistar y los metió dentro de su bolsillo de nuevo. Después Riley le ayudó a poner a la Ralts (que todavía estaba pegada al pie de este,) dentro de su mochila, junto a su hermano, lo que causo bastantes jaleos y quejidos por parte de los pokemon, pero al final quedaron en su lugar, aunque algo apretados.
-Los metemos aquí, para que no se pierdan en la oscuridad. –Les aclaró Matt amablemente y estos se calmaron, aunque el chico estuviera hablando al lado contrario de ellos.
Riley se puso la mochila con los preciados huevos en su espalda. Y ambos avanzaron por la oscuridad.
No tardaron mucho en oír el vago sonido de la lluvia venir desde fuera de la caverna y también divisaron la salida a lo lejos.
Fuera estaba lloviendo a cantaros. Se podía oler el buen olor a tierra mojada, que tanto le gustaba a Matt. También había varios árboles fuera de la salida. Probablemente estaban en un bosque. Pero hubo algo que les llamo bastante la atención. Una extraña sombra, sin forma que caminaba atraves de los árboles.
Matt y Riley dejaron sus mochilas cerca de la entrada, junto con los Ralts y se acercaron a investigar.
En efecto, era algo caminando atravez del follaje del bosque. Trataron de verlo mas claramente, pero fue inútil, la lluvia era demasiado densa.
De pronto la figura solitaria se detuvo durante un segundo. Los chicos se preguntaron por que. Sin embargo la respuesta les vino pronto. Habían sido divisados.
Tan pronto como la figura volteó lo que parecía ser su cabeza, esta apareció frente a ellos, dejándolos pasmados. Primero pensaron que se había teletransportado, pero no era así, se había movido con su propia fuerza, por que los arbustos que se encontraban entre los arboles habían sido completamente cortados formando un camino por la tremenda fuerza del avance de esa cosa.
-¿Ustedes son humanos? –Les preguntó con su áspera y ronca voz.
Matt y Riley no le contestaron. ¡Era una de esas cosas que habían aparecido en el video de sus padres! Pero era diferente, era más grande, media casi dos metros y medio. De su espalda salían unos gruesos tentáculos que tenían pequeñas y extrañas agujas que cubrían las extremidades del ser de forma aleatoria. Su expresión era sonriente a diferencia de los otros que parecían estar furiosos. Además, alrededor de su cabeza había una especie de corona que parecía ser la silueta inerte de su cabello.
-Sí. –Se aventuró a decir Matt.
-¡OH! –Exclamó el ser complacido. –Entonces les debo agradecer en lo más profundo de mi existencia… -Les dijo haciendo una reverencia.
-¿Qui-quién eres? –Tartamudeó Matt, que aprovecho la capacidad de habla de la criatura para tratar de averiguar algo sobre ella, todavía tenían que ayudar al padre de Riley. -¿Y por que nos agradeces?
-Uhmm… no creo que pueda contestar tu segunda pregunta, sería demasiado pronto para hacerlo. –Le respondió el ser con su voz ronca, que luego empezó a toser sin control. –Pero tu primera pregunta si puedo responderla. –Les aseguró una vez que su ataque de tos se detuvo. –Me llamó Cronista…
-¿Cronista? –Riley habló. -¿Por qué tienes ese nombre?
-¿Cómo te llamas tú? –Le dijo Cronista sin dudar en lo absoluto, como si no hubiera oído al chico.
-Ri-Riley. –Respondió intimidado, su súbito ataque de valentía se esfumaba.
-Entonces dime; ¿Por qué te llamas Riley? – Le dijo inquisitivamente.
-No lo sé, así me nombraron. –Dijo en voz queda y tímida.
-¿Y por qué crees que te nombraron? –Le lanzó una pregunta de nuevo Cronista.
-Pa-para distinguirme de los demás. –Le respondió después de un rato de silencio.
-¡Exacto!, por eso me llamo Cronista, por la misma razón por la que tú te llamas Riley, para tener una identida… -Su voz se cortó y comenzó a toser de nuevo. –Identidad. Pero bueno… Síganme. –Les ordeno, moviendo el dedo llamándolos. En ese momento notaron que le faltaba el dedo meñique.
Ellos no querían, sin embargo Riley sabía que era conveniente hacerle caso, por lo que tomó a Matt por el brazo y lo obligó a seguirlo.
-¡¿Qué haces?! –Le dijo Matt a Riley cuando lo sujeto del brazo.
-Tenemos que seguirlo.
-¿Qué? ¿Por qué? ¡No voy a seguir a esa cosa! –Exclamó y por suerte Cronista se había alejado algo de ellos.
Lo voltearon a ver extrañados, por que comenzó a reír sin razón aparente y luego su risa cambio por roncos tosidos.
-¿No lo viste cruzar la arboleda a esa temible velocidad? –Le regaño Riley temeroso del poder del sujeto negro.
-Está bien. –Se resignó Matt. –Pero si algo pasa, será tu culpa. Dejemos a Los Ralts fuera de esto.
-Sí. –Le contestó Riley.
-Rápido. –Los apresuro Cronista, que había dejado de toser.
Ellos obedecieron y lo siguieron atraves del bosque. La marcha fue lenta y pesada, mientras avanzaban por el bosque. Cronista no habló en absoluto, mientras caminaban, tampoco ellos, estaban demasiado alterados. Ese día se había ido al demonio.
No tardaron mucho cuando llegaron a un claro bajo la lluvia. En medio de este había un gran túmulo de tierra, de cómo tres metros de alto y unos diez de largo. Bastante grande para los jovenes. Por un lado de este había una especie de entrada circular de la que salía una luz naranja. Su primera impresión, fue que era una casa hecha de tierra, pero ya estaría desplomada por la lluvia, lo que les dejo la pregunta, de que era aquel lugar.
-Sobre esta tumba. –Comenzó Cronista. –Mañana en la mañana habrá un arcoíris… -Dijo sonriente. –Y bajo ese arcoíris habrá un tesoro. Sin embargo, el tesoro ya está aquí. Je, je, je, je. Por lo que les encomiendo. Que tomen ese tesoro mientras puedan.
Los chicos no entendieron estas palabras, pero cuando estuvieron a punto de preguntar. Vieron como Cronista se deshacía como arena en el viento. Lentamente el ser desapareció frente a los chicos, impulsado por el viento de la tormenta y golpeado por las incontables gotas de agua.
Matt se dirigió al túmulo sin que Riley pudiera detenerlo.
-¿Por qué te gusta aceptar regalos de “cosas” amenazantes? –Le gritó Riley desde la distancia.
-¡No es eso! –Le respondió desde lejos, ya cerca de la entrada al túmulo.
Riley movió los brazos en señal de desaprobación, como desesperado.
-Solo quiero saber que era a lo que se refería por lo de “tesoro”, y si es lo que resplandece dentro del agujero. –Le avisó, pero Riley siguió renuente a acercarse, es más, se quedó con los brazos cruzados en el borde del bosque.
Matt se inclinó a ver qué era lo que hacía que la luz anaranjada brillase, y se asombró mucho al verlo.
-¡Es una tabla! –Le gritó.
Y Riley se acercó corriendo.
Matt entró dentro del túnel y se estiro para alcanzar la tabla anaranjada. Después de eso la sacó feliz de tener una segunda tabla en las manos. Pero la soltó de inmediato, gritando: -¡Quema!
Cuando cayó, el reverso de la tabla fue visible y en este se leia:

“El legítimo portador de la tabla, recibe el poder de dicha tabla”

Matt solo se pudo preguntar; ¿Qué era lo que quería decir eso?

Espero que les alla gustado, y muchisimas gracias a todos por leer mi fic n.n Espero tener el proximo cap listo para el miercoles. No olviden comentar :D: .

EDITADO:Debido a varios problemas que he tenido no he sido capaz de seguir con el fic (entre ellos el bloqueo de escritor xD). Y debido a más problemas que se me vienen encima, tendre que suspender mi fic hasta dentro de 6 meses, pues me vere sin compu con que escribirlo y subirlo a CP. Así que espero continuar con él sino hasta la fecha que ya he descrito.
Hasta entonces Byes!!!









Spoiler

Grax Rene, quedo Rlz xD

Grax cell esta buena :D


#11

Re: Pokemon Legend, capitulo 6: La tumba de arcoíris.


Hola, bueno comentaré tu fic, más que nada los errores, como te dije no me gustan los de pokémon.
Del prólogo:
Spoiler
"
Cita:
Era luna nueva, en medio de una noche espectral, sin estrellas, como si estuviera muerta desde que el ocaso anuncio su llegada a la tierra. El cielo estaba completamente negro y tanto personas como Pokemon descansaban tranquilamente sin alterarse en lo más minino por la lúgubre noche, pero inclusive así, se habían dado cuenta del mal presagio que venía, pues ni siquiera la estrella de la tarde había aparecido en lo alto del cielo para indicar la caída del día y el surgimiento de la noche. Algo andaba mal.
Casi eran las doce de la noche, hora en que Darkrai aparecería en el plano vital. Para subir a la punta más alta del mundo, donde nada se escapaba a la vista, dejando desnuda a la creacion a cualquier vista aguda que se parase en la cima de aquella sagrada estancia, donde lo único que no se podía ver era bajo la tierra;
Arceus, el único, se hallaba apacible en su soledad eterna, mirando al vació, perdido dentro de sus increíbles pensamientos. Cuando notó la presencia de su sombra aproximándose a la sala del origen. Exasperado volvió al mundo dejando la realidad de su mente para recibir aquel invitado indeseado.
Darkrai apareció enfrente de la luna, escruto con su fugaz y oscura mirada a su alrededor, para encontrar su destino: El monte corona, donde el único yacía esperando el momento de su llegada a la sala. Darkrai bajo lentamente, como si la gravedad no le importara en lo absoluto, lento y solemne Darkrai descendió a la sala del origen, a encontrarse con quien él llamaba padre y a la vez hermano.
Arceus miro hacia la luna y notó como su sombra regresaba a él, porque algo andaba mal, algo que no debía ser, algo que el presentía que pasaría, Por eso su sombra volvía a él después de tantos años, para contarle de un mal, que incluso él no podía predecir.
Darkrai toco piso en la sala del origen, era tan solo un piso hecho de diamante, en el cual se hallaba Arceus observándolo de manera terrible, casi se podía decir que lo odiaba.
Arceus miro a la sombra, que se aproximaba lentamente desde el cielo hacia a él.
-Ha pasado mucho tiempo Padre- Dijo Darkrai, como si fuera un títere ya que no poseía boca con la cual hablar, sino que solo hablaba otra vez de su mente y esto era lo que Arceus entendía.
-Tu sabes que no eres bienvenido aquí- Respondió Arceus con solo mirarlo, desde sus ojos verdes que inspiraban un gran odio hacia aquel pokemon llamado Darkrai.
-Tu sabes que hago aquí-
-No, no lo sé, ilumíname- (Darkrai no se rió, ante aquella infame broma que le presentaba aquel ser enfrente de él con evidente desprecio)
- Tu sabes muy bien que si Giratina encuentra su corazón, los espíritus de los Pokemon no podrán descansar en paz y el universo correría peligro por solo ese simple hecho –Darkrai se dirigió directo al grano, con ese comentario.
Arceus se quedó viendo a Darkrai sin decir nada, solemne de su ser.
-No puedo impedir que uno de mis hijos recupere algo que le fue arrebatado hace mucho, y menos si fue algo tan preciado para él –Finalmente dijo.
-¿Y lo harás a consta de todo el universo? –Replicó Darkrai
-Si así es, así será, y yo no dejare que el universo corra peligro, tanto como tu hermano menor siga existiendo –Señalo Arceus con seriedad y mucho orgullo. –Él es la expresión carnal de mi deseo de preservar la vida y el universo entero, para dejarlo seguir el camino que toma por sí solo.
-¡Mi hermano no podrá con esto!, ¿no recuerdas cuando el equilibrio se rompió hace millones de años?- Gritó Darkrai enfurecido por lo ignorante de Arceus, parecía negarse a la verdad.
-Déjame recordarte que la gran extinción fue tu culpa, por eso estas donde estas, fuera de tu único hogar, en el lugar más desolado y solitario del universo- Arceus le devolvió a la mente ese crudo episodio de su vida en el que había cometido el peor error de su existencia.
-¡A ti solo te importa que el mudo sobreviva después de una gran catástrofe, para reconstruirlo de nuevo!-
-¡Tú no tienes derecho a decir si mi criterio está mal o no!-
-Me largo, se ve que tu no quieres hacer nada. Pero escucha estas palabras que me dijo Latios padre, mientras visitaba uno de sus sueños.
>>El asesino, cederá su tesoro a la víctima, anhelando el perdón. Pero la venganza será lo que hallara en su regalo de buena fe. Con la primera caída vendrá el caos. Pues el sentir de los seres olvidados comerá las almas del mundo. Dejando al vacío como la última estancia de los dolientes. Las disputas entre hermanos y padres caerán sobre los hombros de quienes solo ven corderos, pero no leones. Perdición será para los corderos y desesperación será para los leones. Pues la primera caída alzara vuelo y se elevara en el cielo como un nuevo ser destinado a…
-¡Cállate! –Vociferó Arceus, logrando que Darkrai tuviera miedo, porque la ira del dios pokemon era más que evidente y esa misma furia lo había aprisionado en un limbo de tinieblas, con la única chance ver al mundo de nuevo cada treinta días.
Decidió marcharse hacia el mundo, sin desperdiciar las pocas horas que le quedaban en ese mundo, aterrado de perderlas para siempre.
Arceus se quedó en silencio, sin decir nada, lo único que quería era que Darkrai se alejara lo más posible para que no pudiera escuchar su ultimo pensamiento en la noche.
"Porque eres tanto mi hermano como mi hijo no puedo dejarte saber que..." miro hacia el mundo que había creado, con mucha melancolía y tristeza.
"Que pronto moriré y dejare este mundo en tus manos" Con este último pensamiento miro a la luna nueva y se dedicó a esperar el fin de su vida."


Bien, en el prólogo tuviste varios errores principalmente de tiempos verbales, ejemplo 'anuncio' en la primera linea, para que tenga más sentido debería ser anunció. Y otros que olvidaste poner, aunque tuvieras conocimiento, ah y un 'solo', que según yo debería ser 'sólo', es 'solo' si se habla de que no estás con nadie más, y es 'sólo' como decir 'solamente'. Y respecto al contenido, no me gusta que alarguen tanto las cosas... fueron como dos párrafos semi-repetitivos sobre la mirada de Arceus.

Del capítulo 1:
Spoiler
Capítulo 1
El mensaje en la PC




Cita:
Matt suspiro, tenía un presentimiento, ese presentimiento extraño que todas las personas en las historias fantásticas sentían antes de que su aventura comenzara, no le gustaba en lo absoluto, podría que pasara algo grave, pero podría pasar algo muy bueno, no quería saberlo, es que simplemente ese no era el estilo de vida que quería tener. Preferia solo la vida tranquila de un entrenador Pokemon, no una epica travesia para salvar al mundo o alguna cosa así.
Miro al cielo, con mirada distraída y apacible disfrutando del momento al lado del río azul oscuro, un hermoso cielo brillante que se sernia amablemente sobre él y el sol en el centro del cielo, majestuoso, sin procuraciones. Le encantaba, aunque ese presentimiento lo estuviera molestando. En cierta forma le recordaba esos días en los que jugaba con Riley al lado de ese río, sin tener nada en que pensar, más que divertirse...
¡Splash!
Oyó algo que se movía en el agua. Aparto rápidamente los pies del agua y observó atentó a cualquier cosa que estuviera hacechando debajo del agua. Pasaron unos segundos. No parecía haber nada, pero miro más detenidamente el agua, pero era demasiado densa, como para ver dentro de ella, eso podría ser un problema, podría haber un Carvhanna y sin que él se diera cuenta le podría comer un pie.
Suspiro de nuevo, no era posible que un Carvhanna estuviera ahí, eran habitantes de la región Hoenn, imaginaciones suyas, de hecho sentía tonto por pensar en eso, solo imaginación…
Decidió meter los pies después de un rato de pensarlo bien, no podía haber nada, excepto podría estar hay un tonto magikarp, o un remoraid, podría ser también un craby, o también un gyarados.
Pensándolo mejor, era una buena idea retirar los pies del agua.
Suspiro por tercera vez y volvió a poner los pies en el agua, creo que era demasiado pensar en Pokemon, mañana iniciaría su viaje hacia la región Hoenn, no tenía nada de qué preocuparse, pronto tendría a su primer Pokemon y nada se atrevería a atacarlo, se volvería el campeón de la liga Hoenn, después de la Meseta Añil, poco después vencería a Lance el miembro líder de los Cuatro. Dejándolo así como el mejor entrenador del mundo entero.
Se distrajo nuevamente con esos pensamientos de gloria, fama y fortuna, y volvió mirar hacia el cielo.
Escucho de nuevo el sonido, pero decidió no prestarle atención y siguió mirando distraído en dirección a las nubes, aunque ese sonido se estuviera aumentando más y más, pero siguió sin llamar su atención.
El ruido aumento y se dio cuenta de que tenía un dolor punzante en el pie, le empezó a dolor más y más a l punto que alzo el pie alarmado por el fuerte dolor para ver que era y vio ¡que era un totodile!, empezó a sacudir su pierna de un lado a otro.
-¡déjame!, ¡déjame!- grito para que el totodile lo soltara, pero no lo dejo en paz. Solo sostenia su pie entre sus dos maliciosas mandivulas.
-¡To!- Le respondió el totodile, pero a Matt le pareció (por más extraño que parezca); un “no”.
Lo siguió moviendo de un lado a otro histericamente con la pierna, sin poder evitar gritarle que lo soltara, pero se dio por vencido, y decidió bajarlo tranquila mente por más que le doliera.
-¿Me sueltas por favor?- le dijo al totodile, con un sonrisa forzada, intentando tranquilizarse y tranquilizar al totodile.
El totodile sorprendentemente lo obedeció y le soltó la pierna.
Matt tomó una decisión, ya sabía que Pokemon sería su primer Pokemon.
-Oye, ¿No quisieras, que yo fuera tu entrenador?- le dijo al totodile sin esperar respuesta alguna, sin embargo sabía que le respondería por alguna extraña razón.
-Toto- le respondió el totodile con una sonrisa en la cara.
-Mmm.... lo tomare como un si- le dijo al totodile, y estiro su mano para acariciar al totodile. Pero inesperadamente el totodile le mordió de nuevo la mano.
-¡Suéltame!, ¡suéltame!- volvió a gritar y sacudió su mano para librarde del agarre del pokemon.
Matt sacó la pokebola que había estado guardando desde que era niño, porque se la había regalado su padre, antes de que se fuera en su viaje, hacia la región Shinno y le había dicho que la utilizara en su primer Pokemon.
Se la lanzó a totodile e inmediatamente quedo atrapado por ella, nisiquiera parpadeo, tampoco se movio hacia los lados. Sonrio por que era señal de que el pokemon lo había aceptado completamente como entrandor.

Se volteó a ver quién le había gritado. Pero no logro distinguir a nadie. Sin embargo en una colina algo distante apareció una silueta humana a la distancia, le parecía algo familiar, Aunque la luz del sol estaba en su contra.
Era Riley, parecía preocupado.
-¿¡Que pasa!?-le grito Matt, a lo lejos en el rio, mu despreocupado, volteando a ver a Riley.
Riley, se acercó, para hablar más claro con Matt.
-Tienes que venir conmigo, hay algo que tienes que ver- le dijo y Matt no pudo evitar notar que Riley parecía mas preocupado de lo que sonaba.
-¿Qué… que paso?- le pregunto preocupado de nuevo.
-Solo ven y veras- le dijo Riley
-Bueno, vamos- Dijo.

Ya más tarde, en casa de su amigo, los dos estaban en la habitación de Riley. Este le mostró una PC, en donde aparecía un pidgey que decía “correo urgente, correo urgente” sin cesar.
-¿Por qué me querías mostrar un correo urgente?- Pregunto Matt extrañado.
-Bueno, porque viene al nombre de tu padre y del mío-
-Entonces ábrelo- Dijo con poco interés. Porque la relación con su padre no era de las mejores del mundo y tampoco de las mas estrechas. Le había dado muchos regalos y metáforas a lo largo de su vida, pero nada que hubiera ganado su afecto. Pues era su culpa el que su madre los alla abandonado.
Riley acercó la flecha hacia el icono del pidgey y dio click al icono. Poco después la pantalla quedo negra. Tan rápido como la pantalla había quedado en negro se puso blanca y luego empezó a correr un video.

El video inicio y vieron que están enfrente de un lago, no parecía el lago que había en jotho, mas se parecía más a los que se encontraban en Shinno, Matt si mas no recordaba eran los lagos; Veriaty, Valor y Acuaty. Pero en ninguno de ellos estaban bajo un barranco, según veía en el video como todo el lago estaba rodeado por paredes de piedra escabrosa.
Voltearon la cámara y vieron la entrada de una cueva. Era grande, incluso colgaban raíces de los árboles que se encontraban en lo alto de las paredes.
La cámara volvió a voltear y vieron el rostro de un hombre, pero estaba desenfocado, así que el hombre la empezó a enfocar y se empezó a ver con mayor nitidez.

-Es mi padre- Le dijo Riley a Matt ya que él nunca llego a conocer al padre de Riley. Porque él lo había mandado al pueblo de New bark desde hace casi 10 años, debido a que después de la muerte de su madre, el padre de Riley le había dicho que la encontraría y la traería de vuelta, dejándolo en el pueblo de New bark a cargo del profesor Elm, que era conocido del padre de Riley y se fue en una expedición que el parecer le había llevado 10 años hasta ahora.

-Hola Riley, sé que no nos hemos visto en 2 años, pero hemos descubierto la entrada a lo que parece que es el mundo de los espíritus. Me he juntado con un grupo de científicos y expedicioncitas que han estado buscando lo mismo que yo por años y lo hemos logrado. ¡Es el hallazgo del siglo!

La toma cambio.
Estaba en una cueva, iluminada por lámparas que parecían de un set de película.
En el fondo se lograba ver que había una gigantesca tabla con forma de una puerta, y en esta había varias imágenes talladas en la roca, algunas eran imágenes de Pokemon, pero no lograron reconocerlos.

-¿Dos años?- Dijo extrañado Riley sabiendo que ni siquiera se habían visto en Diez.

-Esta es la tabla de los tiempos, la tabla que cuenta la historia del universo, no la hemos descifrado del todo, ¡Pero hemos descubierto que el universo fue creado por un Pokemon!...
Vieron con más detenimiento la tabla pero no lograron descifrar nada de lo que aparecía en la tabla, todo era muy confuso estaba llena de imágenes de lo que parecían ser eventos importantes del pasado. Lo único que si entendieron fue la imagen de un huevo de pokemon.
…Si logramos concentrar la cantidad exacta de energía lograremos abrir la puerta al mundo de los espíritus…
…Es el lugar en donde las almas de los Pokemon y los humanos van después de la muerte…

Cambio la toma.

-Hemos encontrado una fuente de energía lo suficientemente poderosa como para abrir el portal- Dijo señalando una gran caja negra que había delante de él. Se notaba el entusiasmo y euforia del padre de Riley en su cara.
-Solo falta conectarla y…

…Podrás ver a tu madre de nuevo…

Ante estas palabras Riley quedo conmocionado. Matt volteo a verlo, pero Riley solo seguía viendo el video.

Se oyó un gran zumbido y la cámara quedo apagada.
La cámara se prendió de nuevo.
Vieron la cara del padre de Riley, parecía asustado y perturbado.
-Riley o quien quiera que vea el video, por favor detengan a esas cosas…
Se cortó la toma.
…Logramos abrir el portal, pero algo salió mal…

…Un hombre se perdió dentro del portal, lo creímos perdido, pero al poco rato consiguió volver, actuaba extraño, cuando menos nos dimos cuenta empezó a brotar algo negro de su boca y comenzó a cubrirlo, intentamos quitárselo, pero fue inútil…

…Comenzó a atacarnos y no supimos que hacer, el mato a todos, yo estoy escondido en estos momentos…

…No hay tiempo, están cerca, Riley por favor si ves esto no vengas a…
Se oían pisadas y el padre de Riley se quedó callado.
Lograron ver como por detrás de él se empezaba a acercar algo, solo veían como si fuera una silueta humana, esta se movió rápidamente y quedo justamente detrás del padre de Riley. Se inclinó y logaron ver cómo era, tenía unos ojos grandes y amarillos, sus dientes tenían forma de calabaza de Halloween y era completamente negro.
La cosa clavo los dientes en el hombro del Padre de Riley. Se oyó el grito, y vieron como después de morder se alejaba de él.
Entonces el padre de Riley tosió y la lente se llenó de sangre
-Riley no te preocupes estaré del otro lado del portal- Oyeron que lo decía mientras jadeaba por el dolor, luego tras las manchas de sangre de la lente como empezaba a resbalarse de las manos del padre de Riley. La cámara cayó y se apagó.
-Papá- Exclamó Riley al ver esa escena. No podía evitarlo, porque ahora se había quedado solo, o eso creía y Matt lo sabía.
Matt echó un vistazo al contador del video y notó que todavía había más video.
La imagen volvió, pero la lente estaba rota y no alcanzaban a ver nada. Las manchas de sangre habían desaparecido.

-Maldita sea está rota…

Esto abrumo a Matt, porque era la voz de su padre.

-Matt, espero que estés hay con Riley, voy a mandar este video a mi nombre y al nombre del padre de Riley, porque esto lo deben saber ustedes dos. Entrare por el portal, algo malo está pasando, logre encerrar a esas cosas en una habitación de la cueva, no se cuánto resista pero supongo que durara lo suficiente como para que pueda grabar este video y poder entrar al portal. Revise los registros y desde hacía ocho años que ocurrió lo que acaban de ver, Riley tu padre no está muerto del todo, se convirtió en una de esas cosas, al parecer el morderlo lo convirtió en uno de ellos.
Pero no tengo mucho tiempo como para estar dando todas las explicaciones, cuando llegue encontré la entrada sellada, la volví a sellar, pero lo que necesito que hagan es que busquen a un Pokemon al que he conocido a lo largo de mis viajes, se llama Mewtwo, es el clon de mew, ¿Recuerdas aquella noticia que salió hace ya varios años?, era en la que en un laboratorio murieron muchos científicos por culpa de una supuesta explosión, ese fue Mewtwo. El último lugar en donde lo vi fue en el monte Celeste, esta hay mismo en Jotho.
>>Bueno no tengo más tiempo, lo tienen que buscar el ha de saber algo, no sé si nos veremos de nuevo, así que…

…Adiós…


Bueno, aquí tienes aún más, del mismo tipo, y unos cuantos de tipeo, creo que no vale la pena seguir subrayando, luego leo los demás capítulos, ah y equivocaciones en los nombres de los pokémon. Lo que pasa es que sin tilde o con tilde, puede cambiar totalmente el sentido del texto, o quizás el lector se daría cuenta rápidamente de cuál es la que va en ese caso, pero, puede interrumpir la lectura, y detenerse a leerlo diferente a como esta acostumbrado le incomodaría al lector. Una cosa más en una parte usaste un 'alla' cuando debería ser 'haya'. PD: ¿Qué es 'expedicioncitas'?


Del capítulo 2:
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Cita:
Capítulo 2
Los Hermanos Ralts

Ya habían pasado la noche después de que recibieran el Correo del Padre de Matt. Riley solo se había encerrado en su casa y no había salido desde la aquel entonces, Matt estaba preocupado por él. Pues Ahora su mejor amigo creía que estaba solo en el mundo
Pero no era así, él todavía estaba ahí, también el Prof. Elm. Aunque ahora que lo pensaba tenía que hablar con el respecto a lo que ambos habían visto en el video
No podía embarcarse en un viaje así sin más, Debían tener un plan o por lo menos una idea de lo que había que hacer.
Miro la puebla, en la que descansaba totodile, su primer pokemon. Seguramente se encontraba dormitando plácidamente dentro de ella, aunque tal vez estuviera inquieto
El teléfono sonó al otro lado de su habitación. Lo descolgó y preguntó "Quien habla"
-Hola Matt, soy Riley.
-¿Ya estás bien? -Matt dijo en tono preocupado.
-Claro que estoy bien. –La voz de Riley sonó de forma insolente atreves del alta voz
-Tenemos que irnos. –Dijo de Repente Riley.
-Espera, ¿qué? -Dijo Matt confuso, porque se lo había dicho de golpe y ningún rodeo.
-Sí, nos vamos, hoy en la noche. –Repuso Riley de forma muy segura, aunque Matt no podía evitar sentirse incomodado por él; “nos vamos”.
-¿Por qué?, ¿tan rápido? –Preguntó esperando que su amigo le aclarara las dudas.
-No sé cómo explicártelo. Me lo dijeron en sueños -Respondió Riley, esa no era la respuesta que esperaba le aclarara las dudas.
-¿Quién? -Pregunto Matt más confundido aún. Se preguntaba de lo que estaría hablando Riley. ¿Un sueño?, eso era extraño.
-No lo sé, Estaba corriendo, como si me estuvieran persiguiendo y solo miraba para adelante, no alcance a ver al que me estaba hablando. Solopude oír su voz y no era de nadie quien conociera, era demasiado áspera y grave como para que fuera humana.
La voz de Riley comenzaba a Alterarse
<<-Mañana, tienes que salir del pueblo, pues los leones no pueden esperar a los corderos. No puedes perder el tiempo, la calamidad se acerca y la cuna ya está prepara. La lucha solo los está esperando para comenzar… ->> Eso fue lo que me dijo.
-¿Acaso crees en lo que oíste da alguien, en un sueño? –Dijo Matt sorprendido, era incoherente el modo en que pensaba Riley.
-De todas maneras vamos a ir, ¿No? –Comentó Riley, quien ahora era él el que estaba exasperado.
-Bien, pero no lo hare por el sueño, lo hare, porque eso lo que vamos a hacer. Aunque primero le voy a avisar al profesor Elm.
-¡¡¡NO!!!
-¡¿Qué?! ¿Por qué no quieres que se entere? -Preguntó Matt algo molesto, por la irritabilidad de su amigo
-Va a querer evitar que vayamos. –Aclaró Riley.
Aunque no le agradara en nada el tono paranoico de Riley, se daba cuenta de lo que decía era cierto. El profesor Elm no los dejaría ir a una expedición tan peligrosa, la credibilidad no era un problema, ya tenían el video. Pero tampoco se le hacía correcto irse sin decir nada.
-Está bien -Cedió al fin
-Pero, primero cálmate y enfría tu cabeza- Le dijo a Riley, meneando el dedo desde su habitación como si Riley estuviera frente a él.
-Muy bien, nos vemos en la salida del pueblo, apenas caiga la noche. –Le dijo Riley y se dispuso a colgar el teléfono.
-Pero espera. ¡No sabemos dónde está el monte celeste! –Era inútil, Riley ya había colgado.
Suspiro, colgó el teléfono, seguro de que su amigo no había oído lo que dijo y se lanzó al ordenador que reposaba al lado del teléfono.
-Bueno, si él se porta impulsivo, por lo menos tratare de estar preparado. -Se dijo en silencio, encendió la computadora y también se dio cuenta de que tampoco había dicho nada de la comida. Por lo que en lo que se encendía el ordenador fue directo al pequeño refrigerador, apostado debajo del armario, donde se guardan las cobijas y otros menesteres. Lo abrió sin muchas esperanzas de encontrar algo útil para los viajes. Sin embargo, encontró, varios refrescos, junto con comida empacada y algunos alimentos que sobrevivirían varios días fuera del refrigerador. Y los apilo todos sobre su cama, para luego guardarlos en su mochila de viaje, que casualmente había comprado hace dos días, Entusiasmado por salir de la aldea a convertirse en un entrador pokemon hecho y derecho.
-Pero creo que no será así. -Dijo con una sonrisa tímida, soltando los alimentos sobre la cama. A pesar de tener a totodile ahora, dudaba que su nuevo viaje fuera para convertirse en un entrenador, pero ¡oye!, conocería al legendario Mewtwo hermano de Mew (por no decir clon), el más misterioso de todos los pokemon existentes y conocidos.
-¡Ah!, casi me olvido de la computadora. –Exclamó volviendo en sí.
Se aproximó a la pantalla encima de su escritorio, para revisar si había terminado de cargar. Y en efecto lo estaba por lo que se dispuso a buscar sobre el monte celeste. Entro al internet y entró en “Poogle” para buscar más fácilmente el mapa.
Pero justo cuando iba a entrar en la página del mapa. Se fue la luz
-¡Demonios! -Grito en su extraña soledad, revolviéndose el cabello desesperado y lanzándose hacia atrás en la silla del escritorio. -¡¿Acaso no puedo tener mejor suerte?!
No tuvo más remedio que levantarse de la silla y dirigirse a preparar la comida y las demás cosas que podrían necesitar en el viaje. Por lo menos hasta que volviera la luz.
Así, paso la tarde, arreglando cosas en su mochila, esperando con ansias la vuelta de la luz. Varias veces lanzó a la computadora, feliz de que volviera la electricidad, pero solo volvía en lapsos cortos, que ni siquiera bastaban para reencender el ordenador. Y debido a eso regresaba siempre decepcionado a arreglar sus cosas.
Por lo que cayó la noche y se dirigió a la salida del pueblo para encontrase con Riley, deseando que este tuviera alguna idea de donde estaba el monte celeste. O por lo menos, más comida que él.
La noche estaba estrellada, hermosa, con una luna nueva brillante y firme en la bóveda celeste, a pesar de que solo era una pequeña franja al lado de una inmensa y oscura esfera lunar. Una brisa Soplaba, dulce y fresca en su cara, dando cierta solemnidad a la escena.
Sonrió sentía como la brisa le devolvía los ánimos perdidos en su molesto episodio con la computadora.
A lo lejos vio a la silueta de Riley, que esperaba impaciente, acomodándose el cabello por la brisa. También traía una mochila de viaje como él, solo que más pequeña. En la que seguramente solo había guardado lo indispensable. Que vendría siendo (conociendo a Riley); Varios cambios de ropa, un poco de comida pokebolas, comida de pokemon, una linterna, una pala, papel de baño y su fiel cuaderno de dibujos. Era obvio para él que traía eso en la mochila, pues la linterna y la pala eran de las veces que ellos fueron de campamento a las afueras de New Bark. Bueno y el que tuviera más ropa que comida, era porque él siempre se estaba cambiando de ropa aunque casi todos sus atuendos consistía en lo mismo (azul y negro). Las pokebolas, el cuaderno de dibujos y la comida pokemon, la traía porque era un aficionado tanto al dibujo como los a pokemones lupinos, siempre salía al bosque con esperanzas de capturar un pokemon de ese estilo.
-¿Y bien? -le preguntó Matt al acercársele lo suficiente como para que lo oyera.
-¿Y bien qué? -Riley lo miro desconcertado. Como si no supiera a lo que se refería.
-¿Tienes alguna idea de donde está el monte Celeste? -Dijo Matt enojado
-No. –Le respondió Riley tranquilo, dirigiendo su distraída mirada a la luna.
-¡¿¡¿QUE?!?! -Matt no lo podía creer, si él no lo sabía, entonces. ¿Cómo planeaba que llegarían allá?
-¿Cómo se supone que llegaremos allá? -Repitió la misma pregunta que se había hecho en su mente
-Mira, no sé dónde este "exactamente" -Dijo enfatizando demasiado la última palabra. -Lo único que se es que se encuentra al noroeste de New Bark. –Afirmó, dirigiendo la mirada hacia la espesa arboleda que indicaba el inicio del bosque.
-Pero si, no hay caminos que lleven al Noroeste -Replicó Matt.
-Sí, lo sé, nos internaremos en el bosque. –Dijo Riley todavía sin preocupación alguna.
-¡¿Qué?! -dijo de nuevo. -¡Ya te lo dije!, en el bosque no hay caminos que nos orienten para que podamos ir al Noroeste.
-¿Te digo un secreto? -Le dijo Riley a Matt, con una media sonrisa en el rostro.
-¿Cuál? -Pregunto Matt algo enfadado, cruzando se de brazos con el ceño fruncido.
-Traigo la brújula de tu padre. –Le dijo en un susurro malévolo.
-¡¿¡¿¡¿Cómo?!?!?! –Matt se sorprendió tanto que casi se cae al suelo. -¡¿¡¿¡¿Cómo es que la conseguiste?!?!?! Él se la llevó, cuando salió de la casa. Lo recuerdo, él me dijo que cuando creciera me la daría. Para que pudiera viajar como entrenador pokemon a donde quisiera.
-Exacto -Respondió Riley, con aun la media sonrisa en el rostro. –Él se fue y me la encargo a mí, para que te la diera cuando obtuvieras tu primer pokemon. Y aquí esta. –Dijo, sacándose la mochila de la espalda. Y metió la mano dentro de ella para sacar la vieja brújula de su padre.
Miró asombrado la brújula. Se veía como resplandecía la luna nueva sobre el cristal. Esa pequeña brújula le traía, buenos y malos recuerdos de su padre.
La tomó de manos de Riley. Sorprendido aun.
-Vámonos, Pues. -Le dijo Riley, volviéndose a poner la mochila sobre su hombro, con expresión de compañerismo y un profundo deseo de aventura.
Así los dos se encaminaron hasta el letrero que indicaba buena suerte a los viajeros que se iban y daba la bienvenida a las personas que llegaban, bajo la vigilancia de la extraña luna y el manto celeste.
Pero no avanzaron mucho, porque había una sombra que les tapaba el paso
La sombra de algo…
Se detuvieron anonadados. Mirando con cautela a la sombra, debido a que parecía a la de un pokemon, pero ninguno al que hubieran visto antes. Muy espectral y flamante. Tenía dos piernas largas y finas que sostenían un cuerpo de cintura extremadamente estrecha y un pecho tan prominente que hacia parecer a la cintura una exageración. La cabeza era lo que más les llamaba la atención, parecía como si un hilillo de llama saliera de esta en color blanco. Más de eso no podían saber quién era. Pero para ojos a los que les eran conocida esa vista, sería el mismísimo Darkrai quien los estuviera mirando.
Lo miraron recelosos, del pokemon que los detenía intencionalmente. Pues sostenía su mano frente a ellos haciendo señal de alto, tenía una pose sumamente amenazadora.
Y los dos se quedaron petrificados, con su imponente presencia. Lo miraron durante unos segundos y él los miro a ellos sin decir nada. Sentían como sus ojos los examinaban cuidadosamente mientras ellos solo estaban ahí parados como estatuas muertas debido al miedo.
El misterioso pokemon, bajo la mano lenta y solemnemente. Demostrando una serenidad sin igual. Como si estuviera seguro que ellos habían entendido el mensaje de alto que había transmitido de forma silenciosa.
Sus delgadas piernas desaparecieron y comenzó a moverse en dirección a los dos aterrados viajeros. Pronto estuvo frente a Matt y él no pudo retroceder, pues estaba demasiado impresionado como para hacerlo.
El pokemon puso su mano, como si estuviera agarrando algo y de pronto, de la nada empezó a salir un vapor oscuro de la mano del oscuro ser, una tabla se materializó. Era más negra que la noche, e incluso que el pokemon envuelto en las sombras. Se podría decir que era una ventana al vacío o la oscuridad eterna.
Cuando la extraña tabla estuvo materializada en al brazo de la sombra, extendió la mano, como si se la ofreciera a Matt.
Matt lo miro con nerviosismo, pero lentamente y con mucho miedo agarro la tabla de manos del pokemon. Se sorprendió al tocarla, era más ligera de lo que hubiera creído. No se sentía su peso sobre sus manos, tampoco sentía nada cuando la tocaba, era extraño casi como si no existiera.
Miro al pokemon aun con el terror haciéndose evidente en su rostro, pero también con extrañeza pintada en este.
Este pokemon, sin decir una palabra, se volteó y se marchó, desvaneciéndose en la bruma de los árboles.

-¿Que Fue eso? -Preguntó Matt después de un rato, dejando que el terror se perdiera de sus cuerpos.
-No lo sé. -Respondió Riley. Y Matt que no lo había volteado a ver desde que se encontraron a la sombra, se dio cuenta de que estaba sudando. Realmente el miedo se había apoderado de Riley en aquellos momentos.
Sin decir nada más, metieron la tabla en la mochila de Riley, que a pesar de ser más pequeña que la de Matt, tenía espacio suficiente para la tabla. Así, avanzaron apesadumbrados a los lindes del bosque y acamparon ahí, esperando el alba, para adentrarse en la arboleda seguros de que no se encontrarían con una sombra indeseada.

La noche paso sobre ellos, como una amenaza que no existía, pues no podían evitar el pensar en aquel pokemon que los había encontrado. Demás está decir que durmieron muy poco.
Al día siguiente. Se levantaron adormilados y recogieron las cosas de su campamento apostado en los lindes del bosque al que debían internarse.
Matt miró a Riley y le dijo: -¿Estás listo?
Riley lo miro a su vez y respondió: -Claro, ¡avancemos!
Así entraron en la espesa arboleda, a la que muchas veces les habían advertido de pequeños que no se acercaran. Pero ahora tenían cosas más importantes que el pensar en una advertencia que les habían hecho hace más de cinco años.
Una vez dentro del bosque, se orientaron y se dirigieron hacia el Noroeste según la brújula del padre de Matt. Por mucho tiempo caminaron en silencio sin dirigirse la palabra el uno al otro.
Así que Matt decidió romper el hielo.
-¿Qué crees que sea esa tabla? -Preguntó a Riley que tenía una mirada demasiado seria y solo camina a paso firme sobre el pseudo-camino del bosque.
Riley suspiro y luego contesto, pasándose los brazos detrás de la nuca en un gesto despreocupado. -No, No lo sé. –Proclamó con el mismo desinterés que su pose. -Tampoco sé, porque soy yo el que la tiene que cargar.
-¿Pero que dices?, si ni siquiera pesa nada. –Replico Matt extrañado, con más curiosidad que nada.
-No es el peso lo que me molesta, tampoco el espacio. -Declaró Riley, dejando de lado su aire tranquilo, para cambiarlo otra vez por algo más serio.
-¿Entonces?, ¿qué es lo que te molesta de la tabla?
-¿Y te lo preguntas? -Riley parecía molesto.
-¿Qué?, no entiendo a lo que te refieres.
-A lo que me refiero es; ¿Por qué la aceptaste?, ni siquiera sabes lo que es o de donde salió. –Exclamó Riley incomodo alzando los brazos, evidenciando su desagrado hacia la tabla, más que con palabras. -Además provino de esa "cosa".
-Sí, pero acaso, tú le ibas a decir: "No gracias, no quiero esa extraña tabla que me está ofreciendo de manera tan amenazadora". -Dijo Matt tratando de que Riley entendiera lo que había sentido con el pokemon tan cerca de él.
-Bueno está bien, la hubiera aceptado. Pero creo que la hubiera dejado donde estaba antes de ponerla en la mochila de mi mejor amigo. –Dijo esto último como un reproche.
-Sí, te creo, entonces si no te gusta tirémosla. -Dijo Matt finalmente, algo molesto por la actitud de su amigo.
-Perfecto, eso haremos. -Riley se inclinó bruscamente, se quitó la mochila del hombro y sacó la tabla de ella.
Y antes de que Matt pudiera decir algo, la tabla ya estaba volando por los aires, en dirección a los espesos matorrales, que estaban al lado de la arboleda por la que caminaban.
-¡¡¡RA!!! -Se oyó atreves de los arbustos, justo donde calló la tabla.
-¡Diablos! le di a algo. -Dijo Riley, corriendo a los arbustos.
-Oh, ¿enserio? -Le dijo Matt con un sarcasmo más que evidente, mientras lo seguía. Movieron los arbustos para ver qué era lo que había recibido el golpe del objeto que habían tirado.
Lo que se hallaba tirado y desmayado entre los arbustos, era un pequeño Ralts
Y justo al lado de él estaba la Negra tabla.
-Sácalo de ahí, hay que ayudarlo -Ordenó Matt.
Riley lo levantó con sus brazos y lo depositó cerca de su mochila.
Mientras que Matt se quedó ahí parado, como hipnotizado. Matt volteó a ver a Riley receloso con el rabillo del ojo y agarró la tabla del suelo, sin que él se diera cuenta. La oculto entre su ropa, luego la ocultaría en su mochila, cuando estuvieran dormidos. No deseaba tirarla como lo deseaba Riley, a él le parecía algo importante, pues no iba a dejar ese regalo que le habían hecho solo por miedo.
Cuando la tabla estuvo bien oculta, se acercó a Riley, para ver cómo se encontraba el Ralts que habían golpeado.
-No te preocupes, solo se desmayó, nada peor. -Le dijo Riley cuando se acercó.
-Qué alivio. –Dijo suspirando. –¿Pero que hacia ese Ralts, en los arbustos?
Preguntó Matt volteando a ver los matorrales y luego dirigiendo su atención al Ralts Desmayado.
-¿Qué es eso? -Dijo Matt, fijándose en el pequeño punto rojo que se notaba de un lado del Ralts.
Riley volteó a ver lo que señalaba Matt y se dio cuenta de que el Pokemon tenía una cortada en uno de sus brazos. Aunque esta ya había cicatrizado.
-Se ha de haber accidentado, o algo así -Respondió Riley. -Al parecer es muy propenso a los accidentes. -Comento Riley con una sonrisa burlona en la boca. Y obviamente se refería al golpe que le habían dado con la tabla.
Matt y Riley, se sentaron junto al Ralts a esperar que se despertara
Pero cayó la tarde, casi la noche y el pequeño pokemon todavía no despertaba
Se comenzaron a preocupar y Matt Dijo: -Tenemos que hacer un campamento, antes de que el sol desaparezca.
-Está bien, ¿Nos llevaremos al Ralts? -Preguntó Riley
-Claro, No lo vamos a dejar aquí solo. –Respondió Matt firme.
-Bueno, entonces vayamos. -Aceptó Riley y tomó de nuevo al pequeño Ralts en sus brazos y se lo llevaron a buscar un claro. Para poner de nuevo el campamento.
Mientras tanto, sin que ellos se dieran cuenta, un Ralts avanzaba en dirección opuesta a la que habían lanzado la tabla, hacia los arbustos con un puño de bellotas en los brazos.
Cuando llego al hueco que había echo la noche pasada en los matorrales, se le cayeron las bellotas de los brazos, pues estaba desconcertado. Desconsolado miro a todas partes. ¿Dónde estaba su Hermana?


Errores del mismo tipo, y ¿Qué es la puebla en donde totodile duerme? XD. ¿Una expresión de tu país?


Del capítulo 3:
Spoiler
Cita:
Capítulo 3
El Schyther Negro


Buscó entre los matorrales desesperado ¡No estaba su Hermana!, la había dejado ahí para conseguir algo de alimento, mientras ella se ocultaba del monstruo. ¡Que tonto había sido!
Sus padres, ya no estaban, y el cuidaba de ella, desde hace más de dos semanas, era triste sí, pero mientras estuvieran vivos y bien, el sería feliz. Por qué lo único que quería ver, desde que sus padres murieron, era a su hermana a salvo.
Aunque no estaba tan seguro de que ella fuera feliz. Siempre se preguntaba si ella era feliz con él escondiéndola siempre de los peligros, sin dejarla salir mucho, pues temía que algo le pasara. Aunque de hecho más que preguntárselo, estaba seguro de que ella no era feliz.
¡¿Que estaba haciendo?! ¡¿Se sentaba a reflexionar sobre la felicidad de su hermana, cuando ella estaba perdida?!
Seguramente ella había ido tras él, queriendo que no la dejara sola, a pesar de que le dijo que lo esperara en los arbustos.
Le daba miedo que alguien o algo se la hubieran llevado. Era mejor que saliera a buscarla de inmediato en vez de perder tiempo ahí.
Así que el pequeño y valiente Ralts salió de su pequeña casa entre los matorrales. Decidido a encontrar a su hermana. Si alguien se la había llevado lo pagaría, y caro.
Mientras tanto, Matt y Riley cuidaban a la Ralts, que era evidentemente la hermana del decidido y vengativo Ralts que los buscaba desesperadamente por el bosque.
-¿Crees que ya esté mejor? -Pregunto Matt a Riley, una vez encendido el fuego del campamento.
-No creo, no se despertado desde la mañana -Respondió Riley con una expresión preocupada, tapándose la boca con la mano.
-No creo que esa tabla le allá hecho tal daño con solo por la fuerza del golpe.
-Puede ser que tenga algo más -Inquirió Matt a la deducción de su amigo.
-Algo malo -Aclaró a su modo Riley.
-Bueno, si debe de ser malo para hacerle eso a un pequeño Ralts.-Comentó Matt. -Pero sigo teniendo la duda de lo que era esa tabla. -Dijo tratando de simular que la tabla seguía ahí en el bosque, hundida entre los espesos matorrales.
-Comamos -Dijo Riley al fin que se había cansado de la plática sobre la tabla negra.
-Está bien, pero no mucho –Advirtió Matt. -, porque solo queda suficiente para cuatro días más, puede que mi mochila sea grande, ¡pero no es un oyó sin fondo!, hay que racionar lo que tenemos.
Con esto los dos amigos se levantaron y se dirigieron hacia la fogata, dejando al Ralts descansar en cobertor de Riley, dentro de la tienda Roja de Matt. Por alguna razón habían armado las dos y desempacado en la suya. Suponía que Riley se iría a su tienda, antes de dormirse. Debido a que él era un mal compañero de cama, pues se movía demasiado y además roncaba.
Un Rato pasó y Matt dejó salir a totodile, de su pokebola para que comiera también. Con la emoción de los días anteriores, no lo había dejado salir ni un momento, seguramente estaría enfadado, por su injusto aprisionamiento dentro de la esfera.
Lanzó la pokebola al aire y de ella salió un destello rojo brillante, pero transparente, que pronto se tornó en la silueta de su totodile, que cobro color convirtiéndose en su pokemon.
-¡¡¡¡TO!!!! -Gritó el pokemon y se lanzó hacia Matt con las fauces abiertas.
-¡¿Qué te pasa?! -Gritó Matt a su vez, cuando era jalado hacia abajo por el peso del pokemon pequeño y descontrolado pokemon que caía sobre él. Pero fue tan rápido que no se dio cuenta de que ese ataque fue por alegría, en vez de ser por ira.
-O-Oye, ¡NO!, esa es mi comida -Volvió a gritar con el totodile comiendo de su plato, que se había desparramado sobre el y también había dejado moronas por todas partes. Unas estaban encima de él. <<-¡¡¡Tengo que limpiarme Rápido!!! –Pensó desesperado, seguro que le iba a morder todo el cuerpo si no se quitaba la comida de encima>>
-Espera -Le dijo al pokemon, que simplemente no le hacía caso. -Hey... ¡¡¡¡AH!!!! ¡¡¡ESA ES MI MANO!!!
Pasaron varios segundos, entre mordidas de totodile, las risas de Riley y sus gritos, para que su comida dejara de existir y el caos se detuviera.
-¡¡¡¿¿¿Por qué te comiste toda mi comida???!!! -Dijo Matt a totodile, sobándose la mano, mirándolo austeramente.
-¡Toto! -Respondió el pokemon dando un saltó de alegría, No tenía ni la menor idea de que decía, por lo que se volvió a Riley.
-¡¡¡¿Por qué no me ayudaste?!!!
-Bueno, el totodile tenía derecho a comer -Respondió creídamente Riley, levantando los hombros y brazos en un gesto que lo excusaba de sí mismo.
-¡¡¡¿¿¿Tú de qué lado estas???!!! -Contestó Matt, aunque no hizo más, porque el Totodile Le volvió a morder la mano.
-AAAHHH!!!! SUELTAME!!! ¡¡¡¡ESO NO ES COMIDA!!!! -Gritó
***
El Ralts se acercó a los arbustos que le dejaban una perfecta visibilidad a la fogata de los humanos. No podía sentir sus emociones, debido a que él no era muy bueno para esas cosas. Su hermana había logrado levantar una roca hacía ya bastante tiempo, mientras que él no lograba levantar una hoja, ni siquiera seca. Simplemente no tenía aptitudes psíquicas.
Concentró su mirada en los humanos. ¿Serian ellos los que tenían a su hermana?
Su padre le había enseñado que los humanos eran malos y muchas veces entraban en los bosques a secuestrar pokemon. Sin embargo, por otro lado su madre le había dicho que Los humanos podían ser también buenos a veces, porque había quienes tomaban a los pokemon como compañeros y los cuidaban. Realmente le gustaría encontrarse a alguien así algún día para que lo ayudara a cuidar a su hermana.
Pero, si ellos tenían a su Hermana, seguro que eran malos.
Miro Mas detenidamente y vio como un totodile Mordía a uno de los chicos, mientras este lo sacudía de lado a lado, muy peligrosamente. Retrocedió asustado. Sin duda alguna, eran cazadores.
-No sé ni por qué te elegí como primer pokemon. - Oyó el Ralts, Pero no entendió nada de lo que decía el humano, cuando volvió a recuperar el valor y se acercó a al arbusto.
Aunque parecían malos, allí no estaba su hermana. Por lo que los podría dejar en paz de momento. Sin embargo traían unas extrañas casas con ellos. Sería bueno revisar antes de retirarse. Tal vez su hermana estuviera dentro.
Se acercó si hacer ruido, saliendo de los matorrales, en dirección a una de esas casas.
***
Matt Miró a totodile y le dijo: -La próxima vez te comes tú comida, no la mía -Lo regaño, pero no meno el dedo, le dolía demasiado la mano como para hacerlo, además no quería arriesgase. -Y la próxima vez que me muerdas, te muerdo yo.
-¡¡¡TO!!! -Dijo el totodile con la boca abierta y ojos de asombro. Al parecer se tomó muy enserio lo que le dijo Matt.
Pero Matt confundió esto con una amenaza y retiro la mano de las fauces amenazadoras.
-To-Toto –Dijo de repente el pokemon mientras alzaba la boca como si husmeara el aire con su nariz, buscando algún olor en particular.
-¿Hueles algo? -Pregunto Matt intrigado.
-¡To! -Le respondió el pokemon, poniendo la vista seria, como si percibiera a un intruso.
Aunque no sabía de donde podía provenir el olor, pues el Totodile miraba a todas partes y no sabía que era lo que olía.
-¿Otro pokemon? -Preguntó Matt.
-To -Respondió Totodile en señal afirmativa.
Rápidamente Tanto Riley como Matt miraron al rededor en busca de algún indicio del intruso.
-Yo busco en las tiendas, tú en los alrededores. -Le ordenó Riley, poniéndose de pie de manera cautelosa, dejando su plato a un lado.
Matt movió la cabeza, para decir que "si".
-Primero, voy detrás de las tiendas que ah... –Matt no pudo terminar de decirlo. Pues fue pateado en la cara por un pokemon de gran tamaño y cayó al suelo casi desmayado.
-¡¡¡Matt!!! -Gritó Riley
***
Ralts estaba justo detrás de la casa roja, pero había detenido su búsqueda, porque había alguna clase de jaleo en donde estaban los humanos. ¿Sería que el Totodile estaba pelando con ellos nuevamente?
No podía sentir sus emociones, ni siquiera a esa corta distancia. Pero cualquier cosa que estuviese pasando, lo podría ayudar a revisar los hogares humanos. Tomó una ramita del suelo y la quebró para darle algo de filo. La encajó en la extraña pared y miro por el agujero que hizo.
Le sorprendió bastante esa vista bizarra, la casa estaba llena de toda clase de cosas extrañas. Había unas redondas y alargadas que le llamaban la atención
También algo que parecía el mullido pelo del pokemon azul con blanco que había visto la otra vez pero que ahora no se acordaba de su nombre. Y encima de este estaba... ¡¡¡Su Hermana!!!
-¡¡¡Ra!!! -Gritó a su hermana, para llamar su atención, pero esta no respondió.
Aunque desde ahí también se podía ver la revuelta del campamento, desde un agujero parecido a una puerta que había en la casa roja. Lo que le llamo la atención por un segundo. Dejándolo ver un gran pie negro y los pies de los humanos que avanzaban frenéticamente.
Gritó y cayó al suelo de la impresión.
¡¡¡E-era el monstruo!!!
***
Riley se apartó lo más que pudo del Scyther sin perder de vista a Matt, que había caído casi noqueado por este, hace unos momentos.
Este Scyther era algo peculiar. Era completamente negro, sus ojos eran amarillos y se veían casi muertos, al contrario de la vivacidad que mostraban en las fotos de su padre. Lo que le hacía preguntarse con qué clase de Scyther estaba tratando.
¡¿Que le sucedía a Scyther?! ¡¿Por qué los atacaba así sin más?!
Puso sus brazos en posición defensiva y retrocedió un poco más, para preparar el contraataque, no se iba a dejar vencer por ese pokemon.
-¡Totodile! -Le gritó al pokemon que solo estaba en un rincón mirando alarmado a su amo.
-¡¡To!! -Le respondió el pokemon listo para la orden.
-¡¡¡Utiliza Chorro de Agua!!! -Le ordenó Riley, pero el totodile, hizo una seña negativa de no saber lo que le decía con los brazos y la cabeza.
-¡¡¡Burbujas!!! -Volvió a ordenar, lo mismo, no sabía.
-Eh… ¡U-Usa terremoto! –Ya estaba desesperado…
Totodile lo volteo a ver e inclino la cabeza, ni siquiera entendía lo que le había ordenado.
<<-¡¿En que estoy pensando?! –se dijo en su mente. –Ah… ¡Ya sé!>>
-¡¡¡Mordiscó!!!
Esta vez el pokemon se lanzó al ataque, obediente de la orden. Mordió al Scyther peligrosamente cerca de una de sus navajas. Y el Scyther comenzó a revolver su brazo tratando de zafarse del agarre del Totodile, poco pasó y el Scyther comenzaba a volver más fuertes y frenéticos sus movimientos. A tal punto que logró que el pokemon que se aferraba a su brazo se zafara, dejándole unos leves rasguños en su navaja izquierda.
El totodile voló por los aires y aterrizo dentro de la tienda de campaña roja. Riley miro decepcionado la escena. Al parecer el único pokemon que tenía para ayudarlo había sido derrotado.
-Muy bien, entonces, será humano vs Pokemon. –Dijo decidido y avanzó hacia el Scyther.
***
Totodile se dio un golpe muy fuerte contra el suelo de la carpa roja en la que había aterrizado. En cuanto estuvo consiente de donde se encontraba, se levantó. Husmeo el aire nuevamente, pues sentía uno de los dos olores que se le habían aproximado justo antes de que el Scyther apareciera en escena. Era algo dulce aunque también extraño.
Miró al Ralts, que estaba apacible en la cama
Pero de este no provenía el olor que le llamaba la atención, se parecía, pero no era el mismo.
Escruto más profundamente la carpa y se dio cuenta de un pequeño orificio.
Se acercó y gritó: ¡¡¡Toto!!! -Lo que vendría siendo un "¡¡qué haces ahí!!" en humano.
Pero no había respuesta.
Se acercó más al orificio para ver de cerca. Pero lo que sea lo que allá estado del otro lado, no supo que era, por que le picaron el ojo con una varita, antes de saber la identidad del otro intruso.
¡¡¡¡TOTOTO!!!!! -Gritó de dolor, mientras corría de un lado al otro de la tienda, tapándose los ojo y cayó en su loca carrera, enredado en no sé qué cosa.
Miro hacia el maléfico hoyito muy enfadado.
Y grito: ¡¡¡¡TOTO!!!! -¡¿¡¿¡¿Por qué lo hiciste?!?!?!; sería la traducción. Pero otra vez sin respuesta.
De pronto la tienda se cayó a pedazos y totodile escapo corriendo, con lo que sea que se allá enredado en la pierna.
***
El Scyther era muy fuerte. Riley no podía con él, ya tenía dos cortadas en ambos brazos y uno por el costado del cuerpo. No sabía cómo los pokemon aguantaban aquellas peleas.
El pokemon ya había deshecho la tienda de Matt de un tajo. Y ahora solo quedaba la de él, así que tendría que dormir con Matt pateándole la cara las próximas noches. Suspiró, y el que pensaba en dormir bien en su cabaña esa noche. Aunque lo que le preocupaba era que el Ralts todavía estaba ahí, era muy peligroso con el Scyther tan cerca.
Por lo que trato de jalar al Scyther en otra dirección para alejarlo de la tienda caída.
Pero este lo rechazo de un potente codazo
***
Matt se despertó
Miro a su alrededor, todavía no podía oír bien, todo estaba muy confuso en su cabeza. Hecho una ojeada a su alrededor para ver qué era lo que estaba pasando.
Había una cosa negra estaba junto a Riley y parecían estar forcejeando con él justo al lado de lo que parecía ser su casa de campaña aplastada. Bueno, ahora patearía Riley por la noche.
Vio a totodile pasar corriendo cerrando los ojos, con su mochila enredada en la pierna justo en frente de él.
-¡¡¡Totodile!!! -Lo llamó cuando este estuvo cerca. Estaba comenzando a recordar lo que había pasado.
-¿To? -Oyó que el pokemon se preguntaba, quien era el que lo llamaba. -¡To! -Dijo cuando vio que era él el que le hablaba. Este se acercó a toda prisa, pero se zafó de la mochila antes.
Matt movió la cabeza de lado a lado -¡No!, trae la mochila. -Le ordenó alzando el brazo, esperaba que lo entendiera.
Totodile, movió la cabeza a un lado con extrañeza. No, no lo había entendido.
-¡¡¡La mochila!!! -Gritó, mientras los pocos recuerdos de lo había pasado regresaron completamente a su mente.
Señaló la mochila para que el totodile supiera que era lo que quería. Sonrió al ver que este la recogía para llevársela. Pero justo en ese momento el Scyther, fue lanzado hacia atrás con fuerza, gracias a Riley y una de
Sus navajas Desgarró la mochila, dejando salir todo lo que contenía. Entre ello, la tabla negra.
Matt se alzó y corrió hacia el totodile y sus cosas, ambos los aparto del camino que había cruzado Scyther, mientras el pokemon aún estaba atrás.
Apenas el Scyther se recuperó, dirigió su mirada asesina a Matt y se lanzó al ataque.
Matt comenzó a Revolver sus cosas en busca de cualquier cosa que pudiera ayudarlos. Lo que encontró fue una pokebola, de momento era a lo que le podía dar mejor uso en ese momento. Por qué no sabía que ataque conocía Totodile.
El Scyther estaba a punto de alcanzarlo, cuando se detuvo en secó y cayó al suelo desmayado. Matt quedo anonadado por esto, fue tan rápido que ni siquiera reaccionar cubriéndose con sus brazos el pecho y la cara, sino hasta que él Scyther estaba tirado en el piso.
Matt observó a Riley que estaba a lo lejos mirándolo a él y al Scyther con la misma sorpresa. De pronto la negrura que cubría al Scyther comenzó a ser succionada (por así decirlo) hacia su pie. Justo donde estaba la tabla.
La oscuridad se retiró y dejo ver el color verde esmeralda, que poseía ese Scyther. Matt lanzó instintivamente la pokebola para evitar que este los atacase si se despertaba y dejo atrapado al Scyther dentro de ella.
Riley miro a Matt por segunda vez con extrañeza, mientras un hilillo de sangre corría por su brazo, manchando su camisa.
-¿Que fue eso? -Pregunto cansado, pero aun de pie.
-Fue la tabla -Respondió Matt Señalando el rectángulo oscuro que había quedado a un lado de la pokebola. Algo desanimado, porque se había delatado a sí mismo y no quería enfrentar la ira de su amigo.
-¡¡¡La tragis...!!! -Le quiso gritar Riley, pero no pudo porque un sonido le llamo la atención.
En algo se movía debajo de la tienda.
Matt y Riley voltearon a ver quién era. Y vieron salir al pequeño Ralts, al parecer la pelea la había despertado.


Empecemos, un error fatal en el título escribiste 'Schyter', y ahora que lo veo, en lo demás no cometiste ese error, por qué hacerlo en el título que es lo que más resalta. El mismo tipo de errores y... una mayúscula innecesaria, ah y escribiste 'oyó' cuando debería ser hoyo. Corrige los errores, así ya no te sigo subrayando los mismos siempre...
Corrige y luego termino de comentar los demás capítulos >:(.


Del capítulo 4:

Spoiler
Ehm, veo que sigues teniendo problemas con los tiempos verbales, y vi muchas repeticiones de "jamás". Tal vez, en ese párrafo queda mejor algo como: "que el Sol jamás dejaría a la tierra sola, que los mares nunca se separarían de los continentes, y que la vida en ningún momento se separaría del mundo."

Y otra cosa, no creo que se les deba cambiar tanto la actitud a los pokémon, se supone que Latios es un pokémon benevolente, y ahora se supone que que planea hacer cosas en contra de su dios Arceus.

Cita:
Estaba herido, pero no de gravedad, aun así, no le gustaba verlo así y después de todo él la había ayudado. Porque cuando estaba inconsciente, había percibido a esa persona, con sentimientos de preocupación y cuidado cerca. Por lo que ella ahora lo ayudaría a él.


Queda mejor: "aun así, no le gustaba verlo de esa manera"

Ehm, ¿Cura? No queda mejor que pongas el nombre de un "ataque" curativo.

Cita:
El Ralts asintió y son esa señal afirmativa saco un caramelo de su bolsillo, los desenvolvió y se lo ofreció al Ralts.


Supongo quisiste decir "con", y el error en "saco" cuando debe ser "sacó", pero esos decidí ya no decirlos.


De la segunda parte del capítulo 4:
Spoiler
Cita:
-¡Es un Houdoom! –Dijo emocionado a Matt. -¡Esta echando la siesta en la saliente!


Es "está" cuando se habla de un estado de un objeto, animal, persona, etc. Es "Esta" o "Ésta" ejemplo: Éstas faltas ya no me sorprenden. Con eso basta para entenderlo.
¿Una roca? Por qué no simplemente hace un "lanzallamas". ¡No, Totodile, Nooo!

Cita:
, prendiéndole en llamas una parte de los cabellos.

Creo que queda mejor "prendiéndole en llamas parte de su cabello", que, además de sonar mejor, creo que es lo correcto.

Cita:
-¡Totodile, usa Cara Miedo! –Le ordenaron, pero se distrajo, volteando su mirada hacia la pared de roca. Era su dueño quien le ordenaba esta vez. Ya había llegado a la altura del chico vestido de azul.


¿No es "Cara Susto" o algo directe a "Cara Miedo"?

De nuevo: ¡Noooo, Totodile, nooo! ¡Los Croconaw son feos!

Cita:
¡Por eso te saque del Monte Celeste!, ya has hecho demasiado daño, solo por protegerlos. Te lo explique y te lo advertí… Pero aun así… ¡¡¡NO ENTIENDES!!! –Le gritó acercándose al Pokemon cada vez más iracundo. -¡¿No te das cuenta?! ¡Casi matas a esos niños, por “ellos”!


¿No era "Cueva Celeste"?

Está bien, narras bien, pero la ortografía lo cag*a todo, uno no puede evitar desconcentrarse cada 2 segundos, leyendo alguna falta. Corrige eso, y, si nadie postea, ya puedes decir que eres un "Escritor incomprendido" o "todos en el foro me odian".


Del capítulo 5:

Spoiler
¿No estaban en Monte Corona, o en Cueva Celeste? Bueno, un detalle sin importancia, supongo.
Cita:
-Muéstrame la tabla. –Le dijo imperiosamente a Matt, quien era el que estaba relatando la historia. Este accedió al instante y sacó la tabla de su mochila previamente cosida a mano.


Creo que no es el momento adecuado para mencionar esos detalles de "cosida a mano". Además, ¿que no ya antes se había mencionado mucho a esa mochila como para dar ese detalle mucho antes?, ¿o se mencionaba la mochila de su acompañante?

Cita:
–Esta echa de la oscuridad más pura, jamás la había visto en persona, y debo de decir que me da asco de solo estar en la presencia de esta cosa.


Rara vez que veo un error así, normalmente hacen lo contrario ponerle "h" a cosas que no como "hechar". Recuerda que "echa" se refiere a ... uhm tirar, lanzar, ejemplo: "Él, echó una piedra al lago". Y "hecho", de suceso, noticia, acontecimiento, ejemplo: "El hecho es que en mi ejemplo anterior no sabía que poner".

¿500% para pokémon salvajes? Vaya injusticia.
Cita:
La tabla calló al suelo. –Bien se los diré cuando vuelva. –Le señalo al Houdoom, que al parecer era Mewtwo a quien le hablaba. Entonces, con su respuesta se retiró de nuevo al rincón en el que estaba echado, cojeando. –Pero sigo pensando que no me entiendes, además de que estas exagerando.


¿La tabla alguna vez habló? Mira, es "calló" si hablas de que se ha silenciado del verbo "callar", ejemplo: "Me calló este error". Y es "cayó" cuando hablas de caer, ejemplo "Este error me cayó en la punta del...".

Ya me desesperó leer tantos "mew", tal vez pudiste poner al final de cada dialogo "-dijo alternando mew's entre el diálogo"

Uhm, el hecho de aparecer tantos "legendarios" me hace recordar que pokémon está plagado de pokémons "legendarios" que son una...

Bien, no está mal, siento que tal vez se apresuran a aparecer muchos legendarios al principio de la historia... que según tú... tendra muchas partes, te recomendaría que no comiences a agotar tus... uhm no sé como llamarle, pero no te apures en que aparezcan tantos legendarios tan rápido.


Del capítulo 6:

Spoiler
Cita:
Era ya la mañana siguiente, y el sol brillaba sobre el rocío del bosque, últimos testigos de la tormenta de la noche pasada. El sol se proyectaba sobre un claro el cual estaba rodeado por matorrales y árboles, de cuyas hojas, goteaba el agua, que quedo, como si fueran lágrimas de tristeza, sobre todo en perímetro del Túmulo que ahora se erguía en el centro del haz de luz.


Ehm, creo que ahí es "as", ya que "Haz" es imperativo(creo) del verbo hacer, ejemplo: "Haz lo que te digo, corrige tus errores". Y "has" es ehm, mejor... ejemplo: "¿has corregido tus errores?". Creo que con eso queda claro.
Cita:
-“Sin ninguna prueba” –Imitó el escarlata. –Eso dices, pero tu prueba, se allá aquí bajo tus pies.


Halla, j*der ¡Halla! Bien, 3 palabras que tienden a confundirse en la escritura y 2 en pronunciación. Primero, "Haya" de haber, es decir ehm... ejemplo: "El que ya haya hecho esta corrección, no me impide hacerla de nuevo". "Halla" de hallar, de encontrar, ejemplo: "Un sujeto halla una piedra y la recoje"
Y, "allá" que en pronunciación no tiene nada que ver con los primeros, y eso es de ejemplo: "Allá hay una hermosa fuente".
#12

Re: Pokemon Legend, capitulo 6: La tumba de arcoíris.


Este fic no fue salvado en la limpieza a la que se les convocó durante las últimas semanas.
Por lo tanto, el fic queda cerrado permanentemente.
Cualquier aclaración, por MP.

Saludos.


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