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#21

Re: [FDM Nov 10] Hunter Heart - Capitulo 4


Siento la demora, Ana, no tengo excusas, soy perezoso D:

Capitulo 1: La Gargantilla de la Discordia
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Ana, escribes MUY bien. Ese puntaje, no me sorprende para nada, en verdad te lo mereces. Tu ortografía tiene errores en casos puntuales, con la palabra "solo" y otras más, pero fuera de eso, todo bien n___n
En cuanto al Fic, muy bien relatada la historia y descrita. Se me hizo algo confuso el hecho de que los párrafos estuvieran juntos, intenta separarlos, pero es personal xD.
Comentaría más, pero sólo es el primer capítulo, veré el desarrollo de este espectacular fic D:

Mucha suerte con tu fic, Ana.


Capitulo 2: ¡Una Chica!
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Parece que hiciste caso a lo que te dijo Rene, mejoraste tu ortografía xD y separaste los párrafos, se lee mucho mejor n__n
O: Usas mucha variedad de palabras, tuve que sacar el diccionario (?). Tus descripciones con estas palabras, me matan, son lo más rlz D:
Ese chico es bastante extraño D:, quiero saber más de lo que le pasa D:
Y esa Elena D:, qué simpática D:!
Me confundí algo con los "Él" pero supongo que te referías a Jake .__.

Mantengo mi postura frente a este fic, Ana, escribes muy bien D:! y prometes mucho, como te dije n___n


Capitulo 3: La mitad de una mentira ¡No es la verdad!
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Como dije en el comentario del otro capítulo, tus descripciones me matan D:, escribes muy bien Ana, tu talento es muy grande D:, la trama de tu fic es muy rlz D:
LOL, qué fail el de Elena xDD
Así que "Él" no era él >_>, "él" era otro él D:, qué confuso me pareció xD
Tu ortografía cada vez mejora más, parece que lees los coments de Rene xD.

No sé que más decirte, sólo, mucha suerte, Ana n__n


Capitulo 4 ¡Cazando verdades! ‘¡¡¡¡¡¡Hermano!!!!!!’
Spoiler
De partida, felicidades por ganar el FDM, Ana, merecido lo tienes O:
Excelente capítulo, que sorpresas xD!, de partida, acompañado por el título O:
La cara de Elena debió haber sido muy LOL xD
WTF, Dragones D:? Cada vez se pone mejor esto D:, epsero el 5° cap n___n

Suerte O:


Bueno, quiero decirte, que tu fic es de una excelente calidad, la trama, tu manera de describir y relatar son excepcionales. Sigue así n___n
#22

Re: [FDM Nov 10] Hunter Heart - Capitulo 5


Al fin!!!!!!!!!!! Perdónenme, perdónenme, perdóneme esta tardanza. Realmente me siento terrible por no haber podido escribirlo antes, pero me parece que ya había comentado que es mi último año escolar y estaría demasiado preocupada por mis exámenes. En fin, yo me culpo por todo así que no se preocupen. Ruego que los que leen pero no han comentado, por favor me dejen aunque sea una linea de comentario. Que sus palabras me dan más ánimo para copiar :D:

Bien, los comentarios más largos XD (La respuesta larga fue a petición de Cygnus, si alguno quiere una respuesta larga sólo dígame)
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Cygnus: Déjame ver si respondo en orden:
1. Si son gemelos, y se quieren como hermanos.
2. Ambos tienen la misma altura, pues las extremidades de dragon de Drake son a la escala de su cuerpo ( o sea no es gigante ni nada, tiene un poquito más de la altura de un niño de 10)
3. Sinceramente Jake no tiene buenas ideas cuando está nervioso XD y respecto al tamaño dije: un poco más alto de la edad que aparentaba (siendo explicado que son gemelos, tienen la misma altura)
4. Drake no puede leer la mente XD Es telepatía con su hermano, y sólo se da si uno de los se altera y preocupa por el otro, como Drake se preocupa de ver a Jake a punto de colapsar no puede evitar que se "conecten".
5. El sendero es la "vida", eterna y pasajera a la vez. Ahí, en el camino, pasan muchas cosas importantes y pasaron, entre esas: se conocieron la cacería humana y la cacería animal, los de "ánima" se odiaron por primera vez, el legionario aprendió a dejar de mover la tierra, nació una amistad tan unida como la de sus padres, y luego diré más XD ya he dicho bastante.
6. Respecto a su padre, esa es la historia que da siempre. Omite muchas cosas que aclararé después.
7. La maldición de la madre la explico a medias por ahora, recuerda que el padre tiene la mente iluminada (o sea toma muchas cosas por sentado).
8. Luego explico bien las dimensiones del pueblo, por ahora son confidenciales.
9. Perdon por la última parte, prometo no volver a escribir con sueño eso me pasa cuando no duermo mucho, tengo muchas ideas y las escribo sin "editar".
10. El hotel fue reconstruido por la mamá de Susy, pero ella ya murió acuérdate del primer episodio. La gargantilla es la herencia personal de Susy.
11. La dama... bueno en serio tendrán que esperar (aunque no mucho), de ella no puedo hablar nada por ahora.
12. Drake es una buena persona, amigable y leal, su hermano Jake también sólo que siempre se ahoga en un vaso de agua... uno medio vacío.

Raul44: Haha, gracias Raul. Si, en ese capítulo quise más que nada atar cabos, antes de mostrar los demás. Me parece que en el 6 explicaré el porqué de las dimensiones del pueblo XD. Respecto a su madre tendrán que esperar, no puedo poner la historia completa en un capítulo. Bueno si te gusta la palabra Arcano, créeme que te encantará mi fic XD yo también adoro esa palabra y creo que abusaré de ella.

Squirtle: Me alegra tanto que te guste como escribo, y que te haga divagar XD. Bueno parece que no me podrás regañar ya por andar en el shout, pero prometo reponerme y continuar mi fic lo mejor posible. Te quiero, sabes que eres la especie amenazada que yo más quiero (?)

Renelzio: Sii ¡Te sorprendí! Quisiera decir “Te lo dije” pero no dije nada antes T.T Bueno gracias, como siempre, por darme los errores que tengo. Creo que he ido mejorando, pero debo seguir esforzándome. Sabes Rene me diste una idea XD

Matías: Muchas gracias por leer y comentarme. ¡Qué bueno que te gustara! Cualquier pregunta la haces en el siguiente comentario y yo las respondo XD.

Fer No Sabaku: Si, sois tan perezoso como Elena buena XD. Y tienes razón, esto se pondrá mejor, mucho mejor. Sólo espero que continúes leyendo y te enteres de todo. Cualquier pregunta la responderé si la hacen en el comentario ;).


Aquí les traigo el capitulo #5 de Hunter Heart, y les reitero que tengo mucho para contar por lo que no teman si con mi demora pareciera que dejaré el fic XD
OMG, creo que es el capitulo más largo que he escrito... bueno se lo merecen luego de la larga espera. Disfrútenlo:
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Capitulo #5
Preludio del Desaste

‘¡Hermano! ¡Reacciona! ¡Mantente alerta!’
Confundido se masajeó las sienes, tratando de hallar sentido a la pregonera y familiar voz que resonaba en su cabeza. Pretendía volver a unir sus mentes un instante, a ver si consideraba decirle algo más que esa veloz frase. Su telepatía era un don extraño, que a conciencia era muy difícil de manejar y requería toda su concentración. Sin embargo la armonía del ambiente, el deleite de una esperada noche y el encantador, sublime aroma de un asado le desviaron del objetivo.

–¿Te pasa algo? –escuchó desde abajo, donde una adorable infante le miraba con sus ingenuos ojos.
–Na… nada… realmente yo… –tartamudeó antes de ser interrumpido.
–Vamos Susy, creo que tu casa lo dejó sin habla –le salvó una niña elegante, casi comprendiendo su predicamento.
–¡Genial! –rió la pequeña antes de alejarse animada, dando saltitos.
–Gracias Elena… –declaró el niño justo antes de que ella le despojara de su boina blanca, replicando en lo mal educado que era al llegar y no quitarse el sombrero. Una melena de cabellos azulados apareció tras la blancura, briosos y salvajes, al margen de lo sensual, así quedó luego de que lo atacara la etiqueta.
–De… de veras me gusta tu cabello –murmuró la damita, volteándose un poco, evitando a toda costa mostrar su sonrojo. El pobre muchacho volvió a quedarse en shock por sus comentarios. Inconsciente, vivía lo mismo que su padre y su hermano cada que no podían entender sus motivos. Él también empezaba a sonrojarse.
–¡Ya esta la cena! –dijeron padre e hija al unísono, casi devolviendo el aire a la disímil pareja.
Allí estaba la pequeña, al lado de un joven caballero de largas piernas, vestido de algodón, chaleco y corbatín, absolutamente distinto al extrovertido cocinero que los había recibido. Amable les invitó a pasar a la cocina, lugar en que su banquete reposaba.
Una larga mesa de madera bajo el blanco mantel, saturada con la cena, estaba en medio de la habitación. En los bordes, muebles de cocina con sobres de granito, fregaderos y utensilios para trabajarlo todo, elevadas gavetas, anaqueles con especias y una despensa grande guardaban la comida. A fondo estaban los fogones, aun calidos y aromados por el abrasado carbón, mientras la puerta del cuarto congelador, encargado de toda carne, estaba apartada en una esquina.
Los niños pararon en seco, mirando todo. En tanto la infante tomó a cada uno de la mano y los llevó hasta la mesa, acomodándolos como ella quería. El banquete que les esperaba sólo era comparable a los traumas que pasaron para llegar allí esa noche. Divinos manjares de temporada estaban finamente desplegados en la mesa, prueba del esmero y dedicación de su cocinero. Sin escatimar en nada se podría decir que tenía un poco de todo, desde codornices recientes y calabazas hasta frutas congeladas y conservas del verano pasado.
Una vajilla exquisita lo guardaba todo, desde la suave crema de pollo y champiñones hasta el apetitoso solomillo de cerdo con mostaza. En el centro del curioso escenario, un delicado y perfeccionado budín con frambuesas relleno de almendra, orgullo del hotelero, permanecía elevado por un soporte para dulces. Su bandeja argenta, rodeada con flores de artificio y confites de fresa, era la pieza más preciosa de toda la vajilla.
–¿Podremos con todo? –preguntó el niño, al ver tantos platos sobre la mesa y sólo cuatro asientos.
–No pensé en eso antes de cocinar… sólo tomé las recetas que Susy quería. Bueno es cuestión de guardar bien lo que quede –aceptó el hotelero, al notar lo mismo que Jake.
Al parecer la pequeña era quien manejaba las riendas de esa noche. Mantenía a Elena al frente de Jake, a ella misma al lado del niño y a su padre al lado de la invitada. Antes de comenzar, el hotelero sacó de su chaleco un rosario de mano y dio una oración corta, no más de dos frases, antes de empezar el festín. Los invitados respetaron el gesto, aun cuando eran demasiado jóvenes para haber conocido a la extremadamente religiosa madre de Susy. Él la recordaba a su manera, repitiendo sus consagraciones y buenas maneras como podía.
A penas terminaron de dar gracias, tomaron cada uno su plato y empezando a degustar los suaves aromas de la comida, se sirvieron. Jake se salvó por la comida. Era tan deliciosa que mantuvo a Elena ocupada en poder comer un poco de todo que en regañar cada falta de etiqueta. Claro que el niño hubiera muerto de risa al ver como se quejaba entre gestos, silenciosa, porque sería una falta de todo decir que faltaban candelabros, que debía servirse agua primero que el zumo que les había ofrecido, que las flores traídas para Susy deberían estar en la mesa, que las servilletas parecían dispuestas al apuro y que no encontraba más que dos cubiertos al lado de su plato.
Al final de cuentas, la damita no dijo nada y su acompañante dejó esos pensamientos de inmediato, ambos embelesados por la comida. Poco a poco se fueron vaciando los platos mas no las bandejas. Entusiasmados por el postre se resignaron a dejar de comer, pidiendo al hotelero que fuera guardando la comida. Susy estaba encantada, sus invitados estaban pasándola como nunca y ahora, a punto de cortar el esperado pastel, nada podría arruinar su fantasía.

Knock… Knock… sonó el inoportuno… Knock… Knock… repitió su canción.

Todos pararon en seco, volteando lentamente la cabeza en dirección a la puerta. El joven hotelero, pensativo, dejó los cubiertos y se levantó tras disculparse. No podía ignorar ese llamado, si bien podría ser un huésped.
Abrió la puerta de la cocina, pero no había nadie. Se adelantó hasta el mostrador y dio un ligero vistazo al lobby para ver que pasaba, tenía el presentimiento de que faltaba algo. Creyó estarlo soñando pues aquella sensual dama, única huésped, había abandonado la ventana. Los niños lo siguieron, curiosos por el que llamaba a esas horas. Volvieron a tocar. Caminó rápidamente hasta la puerta principal, confundido porque estaba sin seguro y quien tocaba podía entrar sin problema.
Extrañado abrió con lentitud, receloso de lo que pudiera esperarle afuera. Sólo hizo de mirar para sonreír tranquilo y dejarlo pasar, sin siquiera notar la estupefacción que tenía a sus invitados a punto de caer. Una figura alta, de rasgos finos, y entrañablemente ataviada de una gabardina vieja apareció caminando con calma desde la puerta. Cordial dio las buenas noches, con su voz familiar terminó de ganar la confianza del hotelero.
–¿Qué podemos ofrecerle esta noche joven? –preguntó radiante, contento de tener otro huésped.
–No es demasiado, realmente quisiera una habitación para tres y, de ser posible, hablar con el chico que los acompaña en la cena –sentenció el visitante perdiendo su mirada en la pareja invitada.
Ya sudaban frío, tratando de comprender que rayos estaba pasando frente a ellos. Un disfraz espectacular. Tan bueno era que si Jake no lo hubiera conocido desde que nació no lo habría reconocido. Elena, sin embargo, pudo reconocerlo en cuanto perdió su mirada frente a ella, ese gesto inusual era algo que ella jamás podría olvidar. Realmente no parecía el inaudito ser que la niña había tenido el placer de conocer esa tarde. Chocante. ‘¿Dónde habrían quedado sus alas y su cola?’ meditó en cuanto pudo quitarle la mirada de los ojos. No las veía por ningún lado, era sólo él con su cuerpo “humano” y sin rastro alguno de su realidad.
–Por favor… debo hablar algo personal con él… –reiteró dirigiéndose al hotelero con suma educación.
Curioso el hombre terminó por reparar en el parentesco de los niños. Condescendiente aceptó la petición, fue hasta el mostrador y entregándole una de las llaves les dijo el número de habitación. Susy miraba la escena embobada, estaban quitándoles sus invitados y ella no lo permitiría. Casi de inmediato se acercó a su padre, para “reprenderlo” por dejar que eso pasara. En tanto, Jake y Elena no salían de su asombro. Él estaba allí, tranquilo sin siquiera pensar lo trágico que sería que le descubrieran. Con toda la calma posible se acercó al fondo del lobby y elevando un pie sobre los escalones gimió adolorido.
–Jake… –musitó nervioso, indicándole que le siguiera escaleras arriba.
Lento, metódico subió las escaleras. ‘¿… te… te duele?’ preguntó Jake, intuyendo que él le escucharía. “Un poco al caminar… pero se me pasará” respondió en su mente. Aquel malestar, aunque fuerte, lo tenía sin cuidado.
Para Drake era algo sencillo. Llegar al pueblo, rastrear el olor de Jake y darle el mensaje. Sin necesidad de cautela, ni disfraz. Pero su hermano no lo vería así. Por eso tenía sus alas extremadamente juntas, plegadas contra su espalda, contenidas con una liga gruesa y su cola, casi completamente erecta, entre ellas y su piel. Ese era su dolor, aquel pasional martirio que lo atormentaba por momentos. Cada que tensaba la espalda, que ordenaba a sus piernas elevarse y continuar, incluso si respiraba fuera de ritmo.
En el salón, el pobre hotelero no encontraba manera de calmar a Susy. Era un padre demasiado joven, si acaso de 20 años, y por cariñoso que fuera no podía con los caprichos de su pequeña. Aprovechando el escándalo, Elena se escurrió silenciosa hasta las escaleras y rápidamente alcanzó a los chicos en el segundo piso. Allí pudo notar que Drake tenía una especie de corcova debajo de la gabardina. ‘¡Entonces siguen allí!’ rió para si al comprender que era el espacio de sus alas y cola bajo la tela.
Ellos la percibieron, pero no voltearon a verla. En cambio continuaron caminando, a pasos lentos, mientras buscaban la habitación. Cuadros olvidados entre cuartos y una que otra planta de mentiras. Todas las puertas iguales, de madera oscura pintadas con barniz rojo vino y los números en placas de oxidado cobre.

‘16’ ‘18’ ‘19’

La desgastada llave tenía grabado aquel número, un diecinueve perfecto ante el metal. Elena y Jake habían llegado frente a la puerta exacta, pero Drake se quedaba atrás. No era por su indisposición sino su desconcierto al notar que no había cuarto 17. Se quedó callado y de inmediato fue a parar frente a la puerta del 19 dispuesto a entrar.
Era una habitación de época, sencilla pero acogedora. Muebles de madera rústica, dos cómodas y un pequeño ropero, acompañados de un piso a medio alfombrar. Al fondo una ventana con persianas de bambú que terminaban por darle ese toque de bosque improvisado que tenía la habitación entre tantas maderas.
Sus paredes pintadas de un agradable color salmón y enternecido con cuadros comunes, sólo para amenizar, eran algo digno de disfrutar ante todo el cuarto. Una lámpara de noche para cada cómoda y una de techo a modo de candelabro, tan abandonada que no se usaba nunca por miedo a provocar un corto. Tenía, como era de esperarse, tres camas arregladas con un estereotipado juego de sábanas blancas y un edredón con encajes de hilo dorado.
No hicieron de entrar y cerrar la puerta para que el pobre Drake se desatara. En medio de la frustración y el desespero se quitó la gabardina, alcanzando lo más pronto la liga que le ataba las alas. Su hermano le miraba sin mucho asombro, la presión que sentía para no hacerle pasar páramos lo conmovía. Incluso Elena estaba más tranquila al verle liberado. Sin embargo la efímera paz que le dio soltarse no fue suficiente para tranquilizarlo. Dio dos respiros antes de tomar a su hermano por los hombros y casi tumbarlo.

–¿Pero qué te pasa? –preguntó Jake asustado, al sentir esas parecidas manos temblar sobre sus hombros.
–No… no los viste… no lo sabes… ¬-respondió nervioso, la voz le temblaba.

Por mucho que hubiera conservado su impertérrita figura, en ese instante estaba por descontrolarse. El recuerdo de lo que vio, no, el ver a su padre preocupado por algo lo había alterado. Jake lo conocía, de pies a cabeza, por lo que fuera que lo dejara así debía ser sumamente terrible.

–Si no me lo cuentas jamás lo sabré… -trató de calmarle entrelazando sus brazos en los suyos y moviéndolos lentamente para relajarlos, dejando que viera el punto al habían llegado sus nervios. Finalmente su hermano se tranquilizó.
–Mejor ¿no te parece?
–Gracias… ¬ –susurró pensativo.
–Y… ¿no nos ibas a contar algo? –reiteró Jake estirando los brazos sobre su cabeza y mirando de reojo a la niña.
Elena sólo los observaba atónita. Estaba sentada en una de las camas y con sus manos apretaba el edredón, tan inquieta como la situación. Era incapaz de comprender lo que pasaba pero no sabía que su amigo pudiera tan bien con la situación.
–Si… es que… primero hay algo que debes ver hermano… –declaró tras volver a respirar hondo. Esto dejó a Elena incómoda, ya no sabía dónde voltear su mirada.
–Elena… tu eres nuestro testigo… ¬ –confesó Drake cuando sacaba de su bolsillo una esfera blanquecina de cristal.
–E-espera… ¡vienes a decir algo que amerita un daguerréotype del mismo! –clamó Jake, comprendiendo parte de la seriedad del asunto.
–Me temo…
–Pero… ¿Qué es que dices? –quiso comprender Elena al ver que realmente estaba fuera de su alcance verlo por sí misma.
–Un daguerréotype… es más como… un sortilegio para guardar una imagen con luz y luego mostrarlas. Sale mejor que una costosa cámara y no es necesario todo el equipo, manejo y tiempo para revelar las imágenes –explicó Jake, tergiversando un par de palabras con tal de que ella le creyera como debía. Contra una dama tan realista sería inútil decir hechizo, explicarle las teorías de la luz y esperar que no se atemorizara pensando que ellos podían hacer ese tipo de cosas.
Mientras su hermano sostenía la esfera, pensativo. En cuanto su hermano terminó de explicar llamó la atención de ellos, esperando tener las fuerzas para verlo de nuevo. Sostuvo el curioso objeto sobre su rostro, a la altura de los ojos, y mirando en dirección de la pared suspiró: rends-moi cette lumière.
Una cerúlea luz surgió del blanco y se proyecto sobre la pared cuando su tenue voz resonó dentro del objeto. Era un espectáculo divino, con los destellos y reminiscencias de lo una vez visto. Sobre el apacible color de la pared se reflejaba un paisaje extraño, curioso, que tras minutos de absorta observación notarías su punto de vista. Era una vista aérea, específicamente sobre la copa de un árbol alto.
Se notaban el resto de los árboles bajos y a la lejanía el paso entre las montañas del valle, incluso los minúsculos riachuelos que van y vienen por las estaciones. En aquel mar de resplandores anaranjados y rojizos, una sombra perturbadora manchaba el fin del bosque y el inicio de la montaña. Estaba dispuesta con una precisión militar, planeada por quien sabe que maléfico estratega. Tonos castaños y cárdenos parecían estáticos, ordenados, esperando un mandato.
Sin duda alguna eran fuerzas armadas. No de fusil, ni de espada, eran de emboscada. Suficientes para doblar la población del valle. Parecían guarecerse en la distancia, para luego tomar al pueblo de sorpresa y sin motivos aparentes. A simple vista no había nada que tomar de un lugar semi-desierto, pero si estaban preparados para enfrentar a los aldeanos algo importante debían buscar.
Drake no lo sabía con certeza, pero si su padre estaba lo suficientemente preocupado para enviarlo en busca de su hermano no había duda del peligro. Esas tropas estaban allá, listas, preparadas, y ellos con el pueblo estaban allí, incapaces de verlo con exactitud. Su rostro, pálido e irreconocible, se turbó aun más cuando vio el espejismo. Jake lo notó de inmediato y en cuanto pudo quitó de sus manos el encantamiento, guardándolo en sus bolsillos. Poquísimas veces le había visto preocuparse, pero lo sentía, sentía su miedo, claro y conciso.
–Vamos… nuestros padres pueden con ellos –le consoló, abrazándole como si tuvieran años de diferencia y no sólo minutos.
–Eso es lo que choca… que yo no vine… no vine sólo a mostrártelo –confesó aun alterado –Nos asignaron una misión… el valle entero estará en posición defensiva y bueno… nosotros…
–No… no me digas –tartamudeó Jake de inmediato.
–El líder fue claro… nos corresponde la protección del pueblo… cueste lo que cueste…¬ –dijo con seriedad, aun cuando no tenía ni la mínima idea de cómo lograrlo.
–Nadie querrá escucharme… y a mi menos –se lamentó el niño pensando en una misión imposible.
–Quieran escucharnos o no, ordenes son ordenes… –insistió Drake, un poco mejor.
Elena sólo los observaba, impotente y sin entender la mayoría de las cosas que decían. Por más que lo pensaba de su mente escapaban varios conceptos, que entre reflexiones y bosquejos no había logrado descifrar. Ninguno notó la isomería entre sus ideas y las de la chica, que la dejaban confinada a una maraña de concepciones sin resolver. Hastiada por las dudas se decidió a preguntarles y exigir de nuevo la verdad, aun cuando en su educada mente resonaba la noción de estarse convirtiendo en metiche más que en confidente.
Tomó un fuerte respiro y abriendo la boca de par en par fue interrumpida por el chirrido de la puerta. Siquiera parpadeó cuando Jake ya tenía la gabardina de su hermano estirada en el aire y Drake se encogía tan rápido que sus alas no parecían ser hueso y piel sino sólo tela camuflada sobre su espalda. En cambio Elena ni se podía mover. Estaba paralizada en la cama cuando la tremebunda, infantil figura se asomó por la puerta de la habitación #19.



Volteó la segunda esquina, último vestigio de su calma. Hacía minutos recordó al amor. Jugueteaba en su mente, imaginando si su amado habría sido así de joven. Remembró el ambiente del hotel, plácidamente aburrido. Y allí, minutos antes de su hora, le llega la nostalgia.
Una figura asombrosa y familiar se apareció en su espera. Alto, inexpresablemente distinguido y con un porte que ella amaba. Vestía elegante y traía una boina de fina piel de armiño, cosida con la más alta couture. Sin lugar a dudas era un Hunter.
Emocionada dio brincos en el camino sin notar como su gracioso reflejo se proyectaba en los ventanales húmedos. Dejó de lloviznar en el instante en que el rápido encuentro de recuerdos le había hecho saltar con tacones. Pensar en volver a verle pronto y contarle su fortuito encuentro la llenaba de ilusiones, arrancándole sonrisas perladas.
¬-Pero antes debo ver a ese desgraciado… -masculló con ira y desgano, al recordar su fatídica misión. Tener que reencontrarse con la prueba viviente de su fracaso era algo muy duro. Insoportable, sencillamente insoportable. No toleraba ni recordarlo, tampoco imaginaba tener que buscarlo. Estaba impaciente, quería lanzarle a la cara el mensaje y volver a Niflheim lo más rápido posible. Si, volver a Niflheim, para ver al consejo enjuiciar al próximo pecador.
Tornando su mente de nuevo, ante otra divertida idea, pensó en el pecador que estaba por incumplir todo lo que le habían enseñado. Pero nadie debía enterarse de que ella estuvo cerca y no le advirtió nada, por más obvia que fuera su falta parte del castigo caería sobre sus hombros. Nadie debía saberlo, nadie podía culparla.
-No… si yo estaba de camino… tengo a mi nene de coartada, él sabe que llegaría justo hoy –meditó en voz alta mientras caminaba por las frescas calles. Vacías, sonoras, así permanecían en cuanto el sol se acostaba y la luna salía por entre las montañas. Sus ansiosos pensamientos provocaban eco entre los callejones y en momentos hacían titilar la luz de las farolas.
Volvía a calmarse, ya no saltaba, caminaba tranquila marcando el ritmo de la vida con sus tacones. Recordó al regente Kamali y de cuanto le encantaba escuchar esa melodía al verla caminar. Devolvió su mente al consejo, imaginando con detalle lo que le esperaba.
-Ha ha… Es sólo cuestión de llegar a la milenaria Niflheim y esperar al juicio público. Si… volver a respirar esos ancestrales aires, disfrutando de una desgracia bien merecida… ¡mi vida es dulce! –aceptó maravillada, antes de que su insólito pensar le acosara para recitar el esperado destino.
-En la misma, pétrea, habitación dónde en el pasado cuantas almas encontraron sus fortunas y desgracias. Inmersos en la complicada sabiduría de un consejo con menos de una década de haberse armado. No importa que el conjunto y su ciudad sean milenarios, mientras sus miembros representen a cada casa, todos le obedecen. Existían dispuestos en media luna, los jefes, adalides de la magia del continente y gobernantes de las casas. Todos vagos, enfermos de ocio. Sin guerras ni grandes problemas no tenían por hacer más que ver caer las arenas de un viejo reloj –comenzó a dictar con donaire, pero sin público ni testigos, tal cual lo prefería ella misma.
-Justo allí, en sus horas de juicio se dejaban vencer del aburrimiento y la rutina. El consejero de la inexorable casa Nicte, armando planes en el aire, junto a mi regente Kamali, sólo ocupado del reloj. Los líderes de Arcana y Lumina, leyendo tranquilos con una paz inextinguible. Era aquel par del que sólo se conocía vida cuando les escuchaban pasar las páginas. El más talentoso de los Kiena degustaba, como siempre, su café al lado del elegido por Elementa, que dormía apacible, cansado de tanto trabajar. Finalmente la soberana de la casa Morfa y última descendiente de los D´Arkx, relajada, divertida con su largo cabello ¬–se detuvo para respirar, ausente de sus cabales. Pero el exalto de imaginar el desastre volvió a poseerla.
–Sí… que sí. Imagina a la D´Arkx gritando de alegría tan sólo escuchar el murmullo entre los pasillos, proclamando la llegada de otra víctima. El adormecido de Elementa se levanta improviso, asustado con los gritos y el repentino cerrar de libros, derramando sobre algunos la bebida del Kiena. El cálido café sobre los apuntes y papeles, sin mencionar a mi querido Kamali, regente de Ánima, quejándose por todo. Inconscientes salen los hechizos de los más volubles, las artimañas de los defensores e incluso la ira de los tranquilos. El aquel coro de voces asonantes, esa opera de magnificas dimensiones, una mano cae… y la esplendorosa, roja sangre brotará para el perjuicio de uno solo… Sir Daron de Nicte ¡No hay manera! ¡No puedo perdérmelo! –clamó finalmente, seductora ante la idea de ver al inequívoco rival de sus ideas en aprietos –Y allí, todos volverán a ser uno, en el intento de alejar al oscuro caballero de sus vicios olvidados.
Rió enloquecida, dejando su alma en cada ordinario pensamiento y burla que maquinaba. Maniática continuó riendo, gozosa, alborotada, perdiendo cada rastro de una cordura complicada. Se quedó sin aire de nuevo. Pero no le impidió disfrutar hasta el mínimo de su estrambótico sueño.
Volvía a tambalearse risueña en sus tacones. Salvajemente alegre, en un festejo prematuro. Ella era igual que todos en Ánima, casa de espiritistas, cuna de adivinos, de desgracias y fortunas. Pero la locura desatada sólo le pertenecía a ella, pobre alma golpeada por los más inhumanos traumas y paranoias. Sin miramientos recuperó su rumbo, alboroza como nunca, sofocando cada pequeño murmullo de la noche.



Respiro, impulso, piso, exhalo. Rítmico seguía esos mandatos una y otra vez, como si mantenerlos en la mente aminorara el sopor de esa carrera. Sus piernas, entre relajos y tensiones, sólo obedecían, sin queja, ante el precepto iluminado en sus tribulaciones. Miles de imágenes distintas, pasajeras, quedaban en el brillo de sus ojos en lo que, de su rostro, caían diminutas gotas de sudor.
Excitado, con la adrenalina al tope, trataba de mantenerse enfocado. Diestro en cualquier terreno, al igual que toda su familia, buscaba como hacerse con el tiempo y confundirlo para llegar en el momento exacto. A su espalda un fuerte corazón que latía al ritmo de las hojas al caer y un entrañable cariño que la arrastraba a seguirle sin importar el destino.
Un complejo dúo, de indescriptible sincronía y temible afinidad. Sigilosos atravesaban el bosque mientras trataban de adelantarse con una apresurada, cauta marcha. El cazador jadeaba, recuperaba el aire que sintió escapar.
Primera vez en mucho tiempo que se sentía cansado. Tener demasiados quehaceres sencillos le hacía perder su forma. Desencajado se recostó de un árbol, solo con pensar en lo que había visto. Su mente podía ser ágil, su cuerpo fuerte y su alma aun más, pero lo que se acercaba era suficientemente grande para preocuparlo.
Suspiro al ver una inusual llovizna pasajera. Recobrando ánimos recibió una cálida brisa a su espalda. Casi de inmediato se sintió tranquilo, despreocupado, sereno e imperturbable como siempre.
-Esto hace que el anillo valga la pena -bromeo para disgusto de su amada, que con rápido batir y una ráfaga traicionera lo dejo atrás.
-¡Hey! -gritó emocionado al notar que no debió decir lo ultimo



Así permanecía, prisionero de unas infantiles manos. Arrestado por la inocente bandolera que había incurrido donde menos se la esperaba. El silencio les perseguía la respiración en lo que ambos ojos se cruzaban, casi compitiendo por ver cuál era más ingenuo.
-¡¿Su… Susy?! –clamó el pequeño Hunter asustado en cuanto la chiquita tomaba al invitado de la gabardina.
Drake permaneció quedo, pensativo y por primera vez anonadado. Sabía que en cualquier instante su estupefacción se cambiaría por curiosidad, enojando a su hermano de seguro.
-Susy ¿Qué te pasa? Interrumpir así una conversación es de muy mala educación –le susurró Elena mientras la separaba de la correosa gabardina. Ambos hermanos volvieron a respirar en cuanto la niña fue sacada de la habitación.
“Eso estuvo cerca Drake”
‘Por lo menos jaló la gabardina y no mi ala derecha’
Se miraban aun pasmados, reconociendo al poco ortodoxo don que tenían para comunicarse. Sus ojos volvieron a cruzarse, pero esta vez el joven dragón terminó dándose la vuelta y, entregándole la liga a su hermano, pidió que no se demorara. En efecto, Drake no podía disfrazarse sólo. Al encoger cola y alas, el punto que debía atarse quedaba muy lejos de su cuerpo para que pudiera hacerlo solo.
Jake, confundido, terminó de ayudarlo para poder estarse tranquilo. Una vez atado, dio unos suaves toques sobre la gabardina para que no se notara tanto. Continuaban pensando en su misión. -Ya veremos que hac… -¬clamó Drake cuando de repente un estruendo sacudió la habitación. El edificio entero se estremeció. El pobre Jake cayó de bruces en la alfombra mientras su hermano fue a parar a la cama.
“¡¿Qué fue eso?!” pensaron al tiempo en que precipitados salieron de la habitación. El largo, desierto pasillo del segundo piso tenía rastros del temblor que arrasó con la mayoría de los cuadros. Las escaleras igual de abandonadas. Presurosos bajaron al lobby, sin nadie. En la cocina aun resonaban los chécheres y cacerolas pero también estaba vacía. Asustados atravesaron el lobby corriendo hasta la esculpida puerta.
Otro temblor resonó en la tierra y los gritos femeninos de susto no se hicieron esperar. Volvieron a mirarse, respiraron hondo y empujaron la puerta al mismo tiempo; siendo tal vez el último respiro calmado de aquella noche.



P.S. Datos y aclaraciones
Spoiler
• Respecto al número 17, lean el artículo de Wikipedia y maravíllense tanto como yo, que lo excluí en mi fic XD.
• Las casas de magia, para los que no les quedó muy claro, son: Nicte, Ánima, Arcana, Lumina, Elementa, Kiena y Morfa.
• Kamali es el líder de la casa Ánima, a la que nuestra dama psicópata pertenece.
• A que no saben que YO soy esa dama psicópata.
• Sir Daron… si es nuestro Daron.
• Y D´Arkx… no les diré todo, piénselo un poquito XD.

Si hay algún problema con la presentación del fic, me dicen si. Me parece que quedó muy pegado, si me dicen lo corrijo de inmediato.

Fanfictions
#23

Re: [FDM Nov 10] Hunter Heart - Capitulo 5


Yahoooo!!!! Primero en comentar!!!!! :awesome:

Hola, señorita novelista :awesome: vengo a dejar mi comentario como siempre, antes de eso mi calificación: OK OK OK. Sólo 3 Ok's y abajo explico porqué...

Muy bien, un capitulo impactante y lleno de giros inesperados, comenzaste con el ultimo evento que ocurrió en el capitulo anterior, después te trasladas a una pequeña y efímera celebración donde reina la felicidad entre todos, pero de eso pasa a un encuentro entre los gemelos en que expones una situación difícil para ambos, una nueva misión, pero aquí me surge una pregunta ¿Quién les encomendó la misión? Fuera de eso la mayoría del capítulo explicaste bien la historia, aunque hubo una o dos partes en que me perdí un poco (@_@) pero con releer el capitulo me quedó claro :lol:

Estas aumentado el misterio y fantasía en cada capítulo, eso es muy bueno pues hace más llamativa tu historia, sólo cuida de no mezclar demasiados detalles juntos en un solo capitulo, ahora no lo hiciste, pues supiste repartir los datos de manera en que no fueran muchos en una sola sección, sólo te prevengo de que pueda pasarte eso.

Otro comentario… en este capítulo Elena me pareció algo metiche :/ no tenia que entrometerse en la cuestión personal de los Hunter, en lugar de eso debió quedarse para evitar que cierta personita (Susy :lol: ) los descubriera. Lo demás me gustó, aunque no mucho el que Elena se olvidara de corregir a Jake en sus modales (ú_ù) pero no era una cena taaaan formal así que supongo que no estuvo mal.

Hablando ortográficamente comienzo por decirte que te equivocaste al escribir el título del capítulo (u__u) te hizo una “r”, además tambien te falto una tilde en “está” escribiste “–¡Ya esta la cena!” debía ser “está”. Y no sé si sea error de mi explorador o de Word pero vi que en una parte dice “vokmç+¨” :shock:.

Eso es lo único malo, tu estilo de escritura me encanta muchísimo, eso ya lo sabes, pero siento que se vuelve un poco menos… no sé cómo decirlo… al tener títulos tan trillados como “Preludio del Desatre”, ese ya lo he visto en innumerables ocasiones y ya se volvió algo demasiado usado… demasiado visto, si lo cambiaras por uno mejor o menos usado tal vez atraería más la atención, es sólo un consejo, si te gusta ese título no me hagas caso por favor, es simplemente mi muy subjetiva opinión.

Dejo un comentario corto porque últimamente ando sin inspiración y no quiero dejar comentarios que sean simple relleno, así que sin más te felicito por otro capitulo fabulos y me despido, hasta la próxima.
:awesome:


PD: :shock: No me imaginaba que el 17 podria significa "Estoy muerto" :shock: Pero... entonces la historia transcurre en Italia????????? :shock: Estoy confundido. :shock:

PD2: Arcano es taaaaan awesome, y hasta hiciste que una Casa de Magia se llamara Arcana :D: Magia Arcana :D: como Artema en Final Fantasy VI el mejor Final Fantasy de todos los tiempo :awesome:

PD3: No tienes que forzarte a darnos una respuesta extensa, sé que tienes otras cosas más importantes que hacer que darnos una respuesta detalla a cualquier comentario spam que hagamos :lol:


Arigatou, Dren-senpai =3

#24

Re: [FDM Nov 10] Hunter Heart - Capitulo 5


bueh no es ke sea un super critico pero he de decir ke no esta mal la historia esta bastante buena espero que sigas escribiendola espero impacientemente un nuevo capitulo :D:



gracias hika ^^


#25

Re: [FDM Nov 10] Hunter Heart - Capitulo 5


*Se oye el galopar de un corsel, de él baja un apuesto caballero*

Ok... ¡Ya vino por quien llorabas! (?)


XDD Ya, ahora a comentarte.

La melena sensual del niñito o__o !?

Cita:
–¡Ya esta la cena! –dijeron padre e hija al unísono, casi devolviendo el aire a la disímil pareja.


Se te pasó un "esta", supongo fue problema de atención/tipeo.

Cita:
Sin escatimar en nada se podría decir que tenía un poco de todo, desde codornices recientes y calabazas hasta frutas congeladas y conservas del verano pasado.
Una vajilla exquisita lo guardaba todo, desde la suave crema de pollo y champiñones hasta el apetitoso solomillo de cerdo con mostaza. En el centro del curioso escenario, un delicado y perfeccionado budín con frambuesas relleno de almendra, orgullo del hotelero, permanecía elevado por un soporte para dulces. Su bandeja argenta, rodeada con flores de artificio y confites de fresa, era la pieza más preciosa de toda la vajilla.
–¿Podremos con todo? –preguntó el niño, al ver tantos platos sobre la mesa y sólo cuatro asientos.


Ana... leer tu fic con hambre no es buena idea D: XDD


Cita:
A penas terminaron de dar gracias,


Apenas XD.


–¿Qué podemos ofrecerle esta noche joven? –preguntó radiante, contento de tener otro huésped.

Una coma ahí me parece bastante acertada, es decir "¿Qué podemos ofrecerle esta noche, joven?" Si no "joven" se tomaría como adjetivo a la noche.


Cita:
Ya sudaban frío, tratando de comprender que rayos estaba pasando frente a ellos.


No estoy tan seguro, pero creo que ese es un "qué".

Cita:
...para si al comprender que era el espacio de sus alas y cola bajo la tela.



Para "sí", además de para afirmación se usa también para indicar que una acción la hizo para él mismo.

Cita:
–Si… es que… primero hay algo que debes ver hermano… –declaró tras volver a respirar hondo. Esto dejó a Elena incómoda, ya no sabía dónde voltear su mirada.


Sí de afirmación.


Cita:
–E-espera… ¡vienes a decir algo que amerita un daguerréotype del mismo!



Un WTH? XD

Cita:
Una cerúlea luz surgió del blanco y se proyecto



proyectó.

Cita:
A simple vista no había nada que tomar de un lugar semi-desierto, pero si estaban preparados para enfrentar a los aldeanos algo importante debían buscar.



Creo que sonaba mejor "un lugar semi-desértico"

Cita:
–Nadie querrá escucharme… y a mi menos –se lamentó el niño pensando en una misión imposible.


Mí. Además de que siento que querías decir "Nadie querrá escucharte..." es que si lo que querías decir, es lo escrito, lo noto algo redundante XD.


Una cosa... ¿Por qué usas "¬"? XD Nunca lo había visto usado así antes.

Cita:
Si, volver a Niflheim, para ver al consejo enjuiciar al próximo pecador.


Cita:
Si… volver a respirar esos ancestrales aires



Otros sí XD. Recuerda que el principal uso del "Sí" (con tilde) es afirmación.

Cita:
del elegido por Elementa, que dormía apacible, cansado de tanto trabajar. Finalmente la soberana de la casa Morfa y última descendiente de los D´Arkx, relajada, divertida con su largo cabello ¬–se detuvo para respirar, ausente de sus cabales. Pero el exalto de imaginar el desastre volvió a poseerla.



Más realismo imposible O: XDDDD

Cita:
El aquel coro de voces asonantes, esa opera d


¿El aquel coro? XD


Cita:
Suspiro al ver una inusual llovizna pasajera. Recobrando ánimos recibió una cálida brisa a su espalda. Casi de inmediato se sintió tranquilo, despreocupado, sereno e imperturbable como siempre.


Creo que era "suspiró" XD.

Cita:
-Esto hace que el anillo valga la pena -bromeo para disgusto de su amada, que con rápido batir y una ráfaga traicionera lo dejo atrás.
-¡Hey! -gritó emocionado al notar que no debió decir lo ultimo




Creo que era bromeó XD.


Y bueno Ana... capítulo largo, pero bastante entretenido a pesar de que sea un flojo no fue tan complicado terminar de leer tan extenso texto XD La única queja, tal vez es... que tantos cambios de escena no son muy buenos, la primera parte, antes de colocar la primera linea de cambio de escena... quería saber qué pasaba después de eso D: Pero lo supe hasta el último párrafo, que me distraijo un poco de la demás lectura al querer llegar rápido a la continuación XD No te digo que la cambies, sólo expreso mi mínimo desagrado XD Dejando eso fuera ¡Perfecto! Excepto en ortografía (?). Bueno, Suerte Ana, que seguro ya pronto se viene otro capítulo, y mis disculpas por siempre ser de los últimos en comentar.
#26

Re: [FDM Nov 10] Hunter Heart - Capitulo 5


Primero que nada perdon por atrasarme con la lectura u.u!... Le ganare a comentar a Raul la proxima :awesome:

Ya... retomando la seriedad me encanto... aunque como Rene... tambien me desespere un poco para saber que pasaba despues... aunque es mi caso es mejor me ayuda a terminar por la ansiedad

Me gusta... como siempre un gusto leer y comentar en tu maravilloso Fic... Sigue haci n.n!! Muy bien Ana =D> =D> =D>

PD: Que te vaya bien en tu graduacion/baile/Fiesta :wink:
Momantai! :3

Grax taka :3
Mis firmas O:
Spoiler
gracias fer :3

Grax Taka
AWESOME D:!


Gerar :3

Spoiler


D: Turtle is Back!
Spoiler
#27

Re: [FDM Nov 10] Hunter Heart - Capitulo 5


Bueno Ana perdon por la tardanza, pero como dice el dicho más vale tarde que nunca.
La narrativa exquisita y la ortografía muy bien, como siempre, no hay mucho que decir en esto, sos simplemente fantastica en la materia.
Muy buen capítulo, me gustó mucho y me dejó con ganas de leer aún más, sencillamente espectacular.
Pobre Drake, con todas esas bandas...
El misterio va en aumento en la trama, también me agrada que cada cap descubramos algo más sobre el mágico mundo que el resto de las personas en el fic ignoran, la historia es cada vez más y más interesante.
No me queda mucho más por decir, simplemente que espero que sigas trayendonos este maravilloso fic.
Saludos!


#28

Re: [FDM Nov 10] Hunter Heart - Capitulo 5


Konnichi-wa "Novelista"-san, primero que nada, Omedet? gozaimasu =D> , muy buen fic, el único de su categoría :D: , diría yo... esto... yo soy kristo, tu nuevo seguidor en ésta, tu magnífica obra maestra, comentaría cada uno de tus episodios, (los cuales empecé a leer hace 2 horas y media 8) ), pero, ya te han dicho anteriormente lo fantástica que eres escribiendo (sí, aquí se escribe "que" y no "qué"), y ya te han expuesto tus errores ortográficos y ortodoxos, (además de que soy muy perezoso :roll: ) jeje, bueno, espero que sigas escribiendo esta misteriosa obra que muchos en este foro, yo incluido, amamos.


"¡¡Viva, Ana, La Novelista!!" :awesome:
[/b]

Spoiler
P.D.: Me sorprendió mucho lo del número "10001" (escrito en sistema binario debido a su significado) :shock:
P.D.2: Espero que sepas algo de Japonés, en caso contrario:
Konnichi-wa significa literalmente, Buenas tardes, pero, en este caso, lo estoy usando como un "Hola" sin tiempo definido.
Omedetou gozaimasu : ¡Felicidades! (uso formal)

#29

Re: [FDM Nov 10] Hunter Heart - Capitulo 6


Hola de nuevo, perdonen mi tardanza T-T :oops: , por lo menos les tengo capítulos largos para compensarlo :D: En fin... parece que según mi encuesta la gente quedó más WTF con Alex xD Bueno, debo admitir que como personaje él me quedó genial :D: Volviendo a la realidad, aquí les traigo un capitulo más de Hunter Heart, que ya vendría siendo el 6, ¿True or False? Ustedes deciden XD

Comentarios =D>
Spoiler
Raul44: Si XD Primero en comentar esta vez. Bueno, con encomendar la misión creí que quedaba obvio era su Padre, pero gracias al cielo no lo notaron porque él no fue XD Si, hay una tercera persona que organiza todo en ese lugar y pienso revelarle a su tiempo. Elena si… pasa por metiche en este capítulo, pero era necesario alguien que ahora pudiera ponerse del lado de los Hunter sin rechistar. Por los modales, no es que Jake sea mal educado sino que Elena esta sobre-educada.
Perdóname lo del título, estaba apurada a subirlo y copie el primero que me vino a la estresada mente. La explicación del 17 italiano viene acompañada del apellido del hotelero XD En este capítulo lo menciono así que no debe haber problema. Por lo de Arcana, realmente será usado considerando que los Fabel pertenecen a esa casa.

Yony: Me alegro de que pudieras leerlo y por supuesto esta historia sigue y sigue, no te la pierdas.

Renelzio: Bueno presa mía… aquí mi respuesta a tu comentario XD Lo del cabello es alusivo a otra particularidad de los Hunter, que poco a poco desentrañaré. Si René, me comí unas tildes y una coma, en el apuro XD
“Una cosa... ¿Por qué usas "¬"? XD Nunca lo había visto usado así antes.”
Yo no sabía eso O.O…
Respecto a los cambios de escena, me pareció que los atraparía así XD Pero tranquilo en este todo va corrido, sólo cambiando la persona que lo mira.

Squirtle: Si, gánale a Raul (?) Vieron, la idea era atraparlos en ese segundo “acto de locura”. Oh en mi baile me fue genial XD.

Matías: Gracias por comentar T-T Y si, tienes razón con lo de pobre Drake… ¿te imaginas estar atado con las manos en la espalda por tu propia cuenta? Me alegro de que notes que la gente de ese pueblo no tiene la mínima idea de que es verdad o mentira, que existe en su mundo XD Parece que te dejé con ganas de más, aun con lo largo del capítulo.

Kristo: Hola!!! Qué felicidad saber que lo has leído, porque acepto que yo me extremo con el largo… haha… realmente es largo ahora que lo pienso. Tu tranquilo que tengo bastante de Hunter Heart por contar XD


Ahora el capítulo XD
Spoiler
Capitulo #6
¿True or False?


Un desvarío inútil para los escépticos, absurdo pensamiento para los letrados y humilde fantasía para los inocentes. ‘Están cayendo rocas del cielo.’ No había más palabras para expresar aquel desastre que ese quinteto desquiciado, burlón y cruel, con el que muchos se hubieran consolado al decirlo tras lo que veían.
En efecto, eso estaba pasando. Frente a un olvidado, veterano hotel y entre las calles empedradas de recuerdos yacía una roca redondeada, casi con el diámetro de un hombre. Allí, en medio de gritos, sorpresas y angustias, casi ignorada en su cráter. A unos cuantos metros estaba otra, partida a la mitad por el impacto que tuvo. Esta última había arrasado con la luminaria más cercana al hotel.
Desde su desabrigada puerta salieron un par de niños que se encontraron de cara al desastre. Descomunales municiones delante del hotel, calles disgregadas y juguetonas fisuras que se colaban entre los demás edificios mientras ellos veían asombrados los restos del farol. A su izquierda, arrinconados y nerviosos estaban sus amigos. El hotelero, con una lámpara en una mano y su pequeña en la otra, al lado de Elena. Todos pegados a la pared, temiendo por sus vidas. Pero sólo pudieron notarlos pues la asombrosa vista de una roca acercándose desde el este captó toda su atención.
Por supuesto que no se quedarían de brazos cruzados. Una vertiginosa mirada bastó para reconocer al indicado. Drake, el más veloz, decidió encargarse. Arrebató su combustible de las manos del hotelero, volando por lo bajo hasta estar en posición. Presto cogió la lámpara de Kerosene y ajeno a todo recitó con seguridad:
-Ara… ara…
El líquido ambarino, obediente, se despojó de su naturaleza, arrasando con el protector de vidrio. Un suave y aromático vapor quedó en su lugar. Aspiró ese aire y, esperando el segundo exacto, exhaló fuego desde su caldera. Una chispa fue suficiente para encenderlo y un soplo para lanzarlo contra la roca.
Ardiente terminó de desintegrarse la inmensa roca, que cayó a tierra en una lluvia de diminutos fragmentos llameantes. Poco a poco la descomunal llamarada de Drake se disolvió en el frío aire y el sereno. Ahí, bajo la tenue luz de los demás faroles, la reptil forma del muchacho se dio a conocer. Drake se vio obligado a romper la liga y sentirse cómodo para alcanzar esa velocidad.
Sus alas se veían claramente fuera de la gabardina mientras su juguetona cola se acurrucaba entre sus piernas por el frío. Inalterable miró a sus espectadores, para luego voltear, apenado, a ver a su hermano. Algo en lo profundo de su ser le hacía temer el rechazo de él. Sin embargo Jake ya estaba resignándose, tenía el presentimiento de que esa noche cambiaria su vida… aunque no sabía cuánto.
Antes de lo imprevisto se había acercado a su hermano y disimuladamente le acomodó la larga gabardina, escondiendo sus alas. ‘Mientras la noche nos resguarde’ pensó al ver como la oscuridad encubría a su hermano. De inmediato lanzó una mirada al hotelero y su hija. Ambos consternados pero a salvo. Cerca estaba Elena sin creer lo que había visto.
Jake trató de calmarse, al hotelero y a Susy podía convencerlos luego de que vieron un espejismo, aunado al terror, de seguro imaginaron todo. Elena estaba cubierta, lo más probable es que aun no halla captado que Drake es parte dragón y el fuego era normal, por eso su sorpresa. Ahora encargarse del resto del lugar.
El pequeño suspiró, vio a su hermano listo y estirando la mano, tímido, hizo señas a los presentes para que se quedaran allí, no sea que otra roca amenazara con caer. Ya pensaban retirarse a ayudar al pueblo, cuando una inusual figura se apareció ante ellos.
Un niño común y corriente, tal vez un año mayor que ellos, había salido corriendo desde las calles contiguas. De seguro había salido de su casa, visto los estragos y tratase de avisar a alguien. Traía un pijama celeste medio mojado y chancletas de hule, como si acabase de salir de una ducha. Sus achocolatados cabellos, también mojados, le daban un aspecto desinteresado aun con la cara de terror que traía.
Era Sergio, de la pandilla del 6to grado. Horrorizado parecía buscar a una persona, entre las pocas que ya corrían por las calles despavoridas. Finalmente había llegado frente al hotel. Con todo el trastorno no reparó en que había quedado justo en medio de un polígono de tiro. En una misma área ya cayeron tres… estaba por llegar la número cuatro.
Por mucho que los muchachos trataron de llamarle, advertirle que se quitara, fue inútil. Cuando Jake pensaba acercarse para decirle, una traicionera sombra se acercaba impune hacia Sergio. Desde el este, otra roca amenazaba la plazoleta que habían dejado las anteriores. De caerle encima era muerte segura. Sólo quedaba correr y por supuesto evitarlo.
Sin pensarlo dos veces, Jake se posicionó al lado del muchacho. Casi maniático se dio la espalda, estiró sus manos hacía atrás a la altura de sus hombros y se preparó para lo peor. Un dolor extraño, esforzado y llevadero se apoderó de sus extremidades. Sudor, pero nada de sangre, fue lo que corrió por su frente al notar que seguía vivo. No era fornido ni intrépido, pero la fuerza que guardaba en el interior de su cuerpecito fue suficiente para detener la roca.
Confundido permanecía quedo, con la inmensidad a su espalda y al frente de su rostro la visión innegable del terror. Ese jovencito que lo miraba… no salía de su asombro. Sus alientos, marcados por el frío de la noche, chocaban en el angosto trecho que tenían para respirar. Sin notarlo, Jake sostenía la roca con sus brazos pero apoyándola en su espalda; entrañando, tal vez, leyendas de otro mundo donde un obstinado cargaba al mundo sobre sus hombros.
Siendo así el tímido, asustado, se resguardaba en el silencio. No comprendía cómos, ni porqués, sólo miraba al Geko frente a frente y sentía, entre sobresalto y angustia, como el polvo caía lentamente de la roca. En la cercanía, Jake podía oír el asombro de las damas e incluso, en medio de todo, el latido de su hermano, llevando la cuenta, listo para ayudar.
3 segundos, de éxtasis, miedo, tardanza. El pobre Sergio no tenía las fuerzas para salir y Jake, aunque fuerte, no soportaría 3 segundos más.

‘¡Hermano!’ pensó, rogando que su velocidad pudiera auxiliarlo.

Ipso facto, Drake llegó cerca de ellos. Antes de lo pensado se deslizó bajo la roca que su hermano sostenía y sobrevolando a medias, sacó a Sergio del peligro. A penas salió, Jake supo que era el momento. Quisiera o no debía salvar su vida.
En un instante eterno dejó fluir sus instintos. Lentamente sintió como el peso se esfumaba y el dolor de sus músculos desaparecía. Antes de lo que imaginaba estaba usando sus manos para elevar la roca más arriba de sus hombros.
Con respiraciones hondas, prolongadas y rítmicas logró alzarla. Entonces no pudo reconocerse. Sabía que su mente razonaba, pero lo que su sobrehumano cuerpo hacía le llenaba de dudas. Era incapaz de recordar cómo, ni en qué momento su sentido había dado tregua para eso, pero realmente lo hizo. Lanzó al aire la roca y sin sospecharlo la pulverizó de un solo sablazo. Sus garras desaparecieron al instante y el recuerdo de un filo inexistente quedó en su memoria, guardado bajo llave.
Alzo la vista, imaginando caras de asombro o terror. En cambio observó facciones de guerra. A lo lejos, en la calle principal que llegaba al hotel, se veía una tropa de al menos dos decimas de hombres. Tan pequeños, roídos por la poca luz y los efectos de la noche que no se diferenciaba a un hombre de otro. Marchaban con sus uniformes purpúreos, en filas, ordenados como si los vigilaran.
Ninguno de los hermanos creía lo que veían. Sergio, el hotelero y las chicas estaban demasiado consternados para notarlo, pero ellos no. Milagrosamente, entre las filas enemigas, una familiar figura se acercó a las tropas. Vestido de otoño remarcaba entre tanto morado, pero al final de cuentas la idea era infiltrarse.
Jake y Drake suspiraron de alivio cuando su impecable vista los convenció de lo correcto. Era su padre el infiltrado. A pesar de eso no pudieron calmarse de momento. Un par de sombras extrañas asolaron las calles adoquinadas de piedras.
Repentinamente un estremecimiento uniforme, casi controlado, se sintió cerca. Jake lo reconoció… sin duda alguna era su peor pesadilla. Respiró fuerte cuando una fantástica visión le robó el aliento y la poca calma que le quedaba. Allí estaba la cuarta de los Hunter, aparecida, inesperada se presentó para salvar lo que podía.




Con la vista desde lo alto, magnifica y solemne, reparaba entre sorpresas lo que había pasado. El antiquísimo prestigio de ese valle… atacado por imberbes guerreros, sin la mínima noción de lo que era una verdadera guerra. Un pueblo inocente, golpeado por ilusos y a punto de ser salvado por veteranos. Aferrada a este epítome se dejaba llegar todas esas vistas, atónita por sentirse impotente ante el desastre.
Por la espalda, podía presentir a su amado haciendo revuelo entre los intrusos. Ninguna de esas desdichas armadas esperaba resistencia y menos un hombre dispuesto a cazarlos. Frente a su izquierda un chico aterrado resguardado por su hijo. El amparador de su sangre trataba de levantar al miedoso, que no le respondían las piernas. Pero cualquiera estaría así si una piedra hubiera estado a punto de aplastarlo.
A la derecha, su pequeño humano. Paralizado, sudoroso, amedrentado por verla en el pueblo. Jake estaba horrorizado, de a milagro podía respirar. Sólo se veían el uno al otro, esperando que alguno reaccionara. El niño era incapaz de no temerle a su madre, había tardado 10 años en aceptarlo pero aun no podía verla o presentirla sin estremecerse de miedo. Temblando como una hoja, su mundo se volcó por completo. En ese instante dejaron de haber rocas cayendo desde el cielo, gente gritando y corriendo entre veredas, el sereno de la noche aplacando las llamas del estrago, su padre conteniendo adversarios y su hermano llamándole para cumplir con la misión. Ahora sólo existía hijo, azorado del origen, y su madre, mirándolo compasivamente.
Rompiendo silencios, su madre rugió por lo bajo aun cuando sabía que él no la entendería. -¡¿Ah…?!- clamó Jake cambiando ligeramente el terror por confusión al sentir que su madre le empujaba con un ala dejándolo cerca de su hermano, justo como si ella estuviera moviendo piezas de ajedrez. Drake lo sostuvo tras el fuerte empujón que lo había traído por 10 metros hasta su hermano. El mensaje era claro para él. ‘Quédate con tu hermano’ recordó escuchar en lo que su madre alzaba el vuelo para cuidar el pueblo de los rocosos proyectiles.
Jake aun se estremecía asustado, sostenido por los brazos y alas de su hermano. No era nuevo para ellos, pero Drake podía sentir ese miedo como si fuera suyo. Al final de cuentas eran hermanos gemelos. Mientras el pobre Sergio terminó de componerse y con voz temblorosa dio las gracias a los Hunter por haberle salvado. Ambos bajaron la cabeza levemente antes de rogarle que buscara un lugar seguro, extrañados porque el pequeño en su sorpresa hubiera ignorado de lleno a su madre.
-Uno menos, hermano… - alentó Drake, señalando que por lo menos podrían convencer al niño de que ellos estaban para protegerlos.



Divina y esperanzada, cruzaba la noche con un suspiro de alivio o, quizás, el ahogo de un grito que llevaba minutos queriendo articular. Era una pequeña damita, conocida, clara, vestida de rosa y charol rojo. Sus tiernos ojos, acongojados y malditos por esa vista, estaban llenándose de lágrimas. Pero ninguna caía, aguantar aquellos llantos ya estaba en su linaje.
A su lado una infante de cabello corto y rizos de ébano, que en lugar de gimotear aterrada estaba al pendiente de todo, lista para recordar cada detalle si se lo preguntaran. Por último un joven padre, confundido e impresionado. No sabía que pensar, que hacer, que explicar si su pequeño retoño deseaba preguntarle. Sólo estaba parado junto a las dos muchachitas, admirando cada gesto que aquella inusual noche les ofrecía. Por sobre todo esos niños, artistas de la fuerza y agilidad, que demostraban su valía en la adversidad. El hotelero se sentía curioso, atónito, entusiasmado. Segundos antes creyó ver morir a un niño, ahora veía otros dos salvándole la vida.
Elena continuaba con la respiración a tope. Con el corazón en la garganta y la mano en el corazón, trataba de controlar sus nervios, de no mostrar a sus amigos lo aterraba que se había sentido. El bombardeo cesó, pero las tropas de seguro estaban allí. Sin embargo no podía retractarse ni un momento, no con las pequeñas, inquietas manitos que le sujetaban del traje y las nerviosas manos que trataban de protegerlas a ambas.
No podía creer lo que habían hecho. Deseaba contemplarles el rostro, saber que no estaban heridos y que volverían a sorprenderla con otro as bajo la manga. Pero al mismo tiempo temía verlos, perderse en sus ojos negros y no saber reaccionar tan rápido como ellos si algo peligroso se presentase. Al final de cuentas, sin saberlo, ella los miraba, asombrada, complicadamente complacida de ver como sus amigos salvaron a Sergio.
Allí, al notar la feliz mirada que le enviaba su amiga… volvieron a ver a su alrededor. Ya no estaban sólo la familia del hotelero y Elena pendientes de la escena. Raudamente se había llenado el frente del hotel con la mitad de las personas del pueblo. El resto estaba preparándose por si necesitaban huir. Y todos, todos le estaban contemplando, siendo auxiliado por alguien quien le llamaba hermano. Alguien no precisamente humano pero con un parentesco terrible con Jake.
-¡¿Ge-Geko?! –escuchó clamar a lo lejos. El pobre niño imaginó a Marcus vislumbrándolo y recordó que todos sus compañeros de escuela deberían estar allí, junto a sus padres, la profesora y el director. De ahí realmente se sintió desfallecer cuando sus piernas dejaron de obedecerle.
Un escalofrío le recorrió el alma, despiadado, deshonroso, quiso aniquilarle esa humanidad con el simple deseo de liberarse, hacer que el anhelo de no ser descubierto se convirtiera en muerte. Pero su instinto, híbrido como su sangre, aquel noble corazón le indicaba calma, que mientras pudiera abrazar el existir de los suyos no había nada que temer. Aquellos disímiles pensamientos se hacían más fuertes con cada mínimo rumor que oía, azorando su mente, todo mientras que un fuerte temblor se apoderó de su cuerpo. Quedó colgando de su hermano, que incluso tuvo que valerse de su cola para que no se desplomara.
-¿Se encuentran bien, hijos? –preguntó de improviso el cazador, dándoles un déjà vu. Traía su convencional uniforme de cacería, castaño rojizo por la estación, cubierto con salpicaduras de sangre y gotas de sudor. Acababa de inutilizar a los 20 hombres que se adelantaron para conquistar el pueblo, distraídos porque sabían que el lugar no tenía ejército ni nada por el estilo. Caminó desde las inmediaciones del bosque hasta en frente del hotel, con una flecha ensangrentada en la siniestra y el arco en la diestra. No era nuevo verlo así, pero esta flecha no era suya. La había tomado de los francotiradores vecinos que le alertaron del desastre.
En cuanto apareció a lo lejos, preguntando al plural, un silencio de muerte se apoderó de los presentes. Sólo se podían escuchar el murmullo de sus respiraciones y los cansados pasos del cazador acercándose. Incluso en el mutismo de la situación, terminaron de llegar los habitantes. Desde los pueblerinos, los vendedores y escolares hasta la familia Paris y sus sirvientes, que asustados por el desastre se aglomeraron con los demás. Algunos con bolsas de viaje, otros con comida, y unos sólo con la vida misma. Ninguno sabía lo que pasaba, nada más esperaban que el cazador pudiera decirlo y sacarles de la duda.
El esperado Alexander llegó finalmente hasta sus hijos que, inmóviles y pensativos, no encontraban fuerzas para responderle. Sorpresivo dejó la flecha balanceada en el hombro de Drake, al ver que no podía sostenerla con las manos. Un tumulto de voces y susurros se dejó escuchar alrededor del hotel, hablaban quedo mientras parecían formar una barrera de personas que rodeaban a los Hunter. Querían saberlo todo, pero cada cual creía inconcebible tener que preguntar ellos.
Alex se resumió a observar a sus hijos hasta cerciorarse de que sólo estaban un poco rasguñados. Justo cuando Drake pensaba dar un informe de lo ocurrido y su hermano a corroborarlo sintieron como algo los sobrevolaba. La sombra quimérica, vista sólo por las efímeras flamas que quedaban y las luces apagadizas de las farolas, quedó resumida a lo mínimo cuando la multitud empezó a clamar. Asustados, y sin la más pequeña invocación de lo que pasaba, retrocedieron.
En ese instante la dragona que les cubrió desde el aire había aterrizado. Allí, entre las angostas calles frente al hotel pero a espaldas de su familia, sin perder la vista del enmarañado pueblo. Curioso, nadie huía. Unos cuantos gritaron, otros no podían hablar, pero se quedaron quietos. Ninguno corrió, ni se precipitó a hacerlo. Su inmensa guardiana, de aéreas escamas tornasol y sutiles movimientos, se dedicó a recostarse de los viejos muros con tanta ligereza que ni siquiera se movieron. En aquel inhumano cuerpo, terrible de manejar, había conseguido tanta destreza como para volverse imperceptible en cada movimiento, exquisita, cual recuerdo de su antigua vida.
Tras minutos de un largo, tortuoso silencio se adelantó uno de los líderes natos del pueblo. Don Roberto Chiari, letrado a cargo de la corregidora y la ínfima, única biblioteca del valle. Era un hombre alto, blanco y velludo, de cabello rubio ceniza y ojos grises con una mirada sería, de más o menos 30 años. Vestía sus pantalones largos y camisa de lino viejo, listo para descansar esa noche. El respetado padre de Marianne dio unos pasos hacia el cazador y habló potente, para que todos le escucharan: -¡Alexander…! ¿Qué ha pasado esta noche…?
Su voz era clara y comprensiva, como si rogara en cada palabra que le explicaran todo.
-Una brigada desconocida se apareció al este del valle –comenzó el cazador, inalterable ante las miradas que se clavaban sobre él y su original familia –En cuanto la vimos envié a mi hijo Drake a alertar a su hermano y que resguardaran al pueblo, pero cuando fui acercándome me enteré de que el enemigo había mandado un grupo de emboscada demasiado entrenado para que mis hijos los vencieran. Entonces me apresuré a alcanzar la emboscada cuando mi esposa y yo notamos las rocas que lanzaban. Era muy tarde para volver y destruir sus armas, de haberlo hecho el pueblo hubiera sido aplastado, así que mejor le dejé a ella las rocas y yo me encargué de la emboscada…
Hablaba con una naturalidad que aterrorizaba al pueblo entero. Los rumores no se hicieron esperar, el caos parecía haber encontrado la manera de dividirlos. Nadie creía la historia del cazador, lo que para él tenía todo el sentido posible para ellos no tenía ninguno. Se podría decir que ignoraron las partes donde hablaba de “su esposa”, creyéndolo un loco que no sabía diferenciar el recuerdo del amor de una bestia asesina. El mismo Roberto estaba anonadado con lo que escuchaba. Sabía que Alex jamás mentía, pero esa trama que contó tan tranquilo e inexpresivo como siempre no le encajaba en lo absoluto.

-Alex… e-esto… esto que dices ¿es cierto? –preguntó una voz femenina, débil y temerosa. Era la señorita Elizabeth, profesora y amiga de la infancia del cazador. Ella tampoco podía creer lo que escuchaba.
-Por supuesto Liz, ¿Acaso gano algo con mentirles? –respondió el cazador mientras ponía sus manos sobre sus hijos y los acariciaba suavemente.
Estaba orgulloso de ellos, de cómo manejaron la situación y tenían al pueblo literalmente protegido. Los hermanos sólo se regocijaron en silencio, a pesar de que Jake volvía a temblar con su madre tan cerca Drake no lo sostenía del todo. Sólo le sujetaba con los brazos, dejando cola y alas libres. El silencio sublime era su refugio perpetuo, sin conocer su destino ni su pasado los protegía tanto de caer en la duda como de aceptar raudo todo lo escuchado y por escuchar de aquel pueblo sin hogar para sus vidas.

-Es… que nos cuesta… tomar lo que dices por cierto –confesó Roberto luego de callar la multitud de voces diminutas que se había formado tras la anhelada explicación.
-Porque probablemente no sea cierto –espetó un hombre de baja estatura, demasiado maduro y añejado para su edad. Vestía finos retazos de tela y piel, armados a manera de camisa y pantalón, con zapatos de cuero importado. Tenía la piel blanca y el cabello castaño claro, canoso, con el porte de un hombre de negocios. Nada más y nada menos que el mayor comerciante del lugar, padre de Elena y sus 5 hermanas, el imponente Frederick Paris.
-Con su permiso Sr. Paris pero… usted llegó aquí cuando Alex estaba de viaje ¿No es así? –salió Raffaello, el joven hotelero armado de valor –Incluso lo creyó un extranjero la primera vez que pasó por el pueblo cuando volvió.
-Tienes razón… era el único que no sabía que había nacido aquí… -reconoció ante la convicción del hotelero –Pero no por eso pueden decir que lo que dice ahora es verdad y pura verdad…
-La mayoría en este pueblo conoce a Alex hace mucho ¿Alguno ha recibido una mentira suya? -lo defendió un señor, entrado en años, ligeramente encorvado y con el cabello blanco, despeinado. Por mucho que tratara de arreglarse para ser reconocido, Domenick Benkjiman era incapaz de mantener el porte de siempre tras la carrera que había pegado desde su casa.
Había llegado al meollo justo cuando acusaban a su amigo de mentiroso. Traía una túnica marrón ceñida al cuerpo, cenicientos pantalones holgados y un manto color arena cruzado en su hombro, que remembraba más a un antiguo sabio que al director de una escuela. Jadeaba un poco, tras correr en la noche por la ciudad y llegar a tiempo para darse a conocer.
El magnate Paris no podía llevarle la contraria a Benkjiman, era el hombre más culto del lugar y el único capaz de influir en todo el pueblo con sólo una mirada. Trató de armar algo para refutarlo pero le fue imposible, incluso él aceptaba la honestidad del cazador. Por mucho que esa duda los mantuviera ocupado un suave bostezo de parte de la dragona estuvo a punto de devolver el temor.

-¡¿Y eso?! –exigió saber el comerciante. Lo que en realidad era un bostezo le pareció un intento de ataque. Nadie lo había notado, de momento sólo creyeron que se refería al majestuoso dragón que se desperezaba tras el cazador y su familia. No es que no le temieran a la bestia, sino que en aquel valle no hubo infante que no creciera escuchando historias de dragones legendarios, dueños del aire y de la tierra, que habían muerto en forma de circulo para crear las montañas que rodeaban al pueblo. Aquel misticismo de sus infancias era su barrera contra el pánico de ver tan imponente figura frente a ellos.
-Sus dudas le aburren, si estamos aquí para defenderlos mínimo deberían creernos sin tanta incertidumbre –respondió Alex notando como el pueblo estaba quitándole la paciencia y con voz indignada, tras tanta incertidumbre, continuó -No comprendo a los humanos… cuando uno les dice la verdad sin titubear no se la creen… pero al recitar indeciso una mentira se la creen sin preguntar…
El silencio de la multitud volvió a cambiarse por murmullos. Roberto trató de devolver el orden pero tardo varios minutos en callarlos por completo.
–Pero padre lo he visto… lo que el cazador dice es cierto, estamos en peligro –explicó Elena en cuanto le permitieron llegar a su padre.
-No seas incrédula, Elena… nada de esto es posible, el pueblo no tiene nada que amerite un ataque así…
-Pero padre…
¬-Elena ¿Tú lo viste? –preguntó el director Benkjiman extrañado.
-Si… Jake y Drake me lo mostraron… -respondió pensando mucho su respuesta.
-Ya veo… -exclamó el viejo sonriéndole a la niña justo antes de continuar, dirigiéndose a todo el pueblo –Amigos, compañeros y viejos alumnos míos… no hay manera de que lo dicho sea falso.
Pronto sus vetustos ojos tomaron un brillo único, su voz se volvió melodiosa y chocante, capaz de penetrarte el alma sólo con un suspiro. Elevó los brazos un poco para llamar la atención, y sus maneras se estilizaron al punto de creerlo más joven. Ávido se dirigió ante todos, orando como sólo él sabía hacerlo.
-Nuestro valle, en la medida en que mis años me permiten comprenderlo, nunca está en peligro. Nosotros como pueblo de viajeros, pacífico y dispuesto, nada podemos hacer para defendernos más que saber que nada querrán de nosotros los ambiciosos de este mundo. Sin embargo, parece que de momento corremos un peligro sin comprensión que sólo algunos de los presentes podrían enfrentar. A mi parecer, si tanto Alexander como este dragón se han ofrecido a resguardarnos debemos aceptarlo… o ¿es que alguno está dispuesto a acompañarlos para cerciorarse?
Cada persona del pueblo miró a los que estaban a su lado. Ninguno se movió, había hablado con el don de hacerlos entender. También Paris se calmó y Roberto por más que quiso ofrecerse a ir algo no se lo permitió.
-Siendo así, mis compatriotas, les sugiero dejen que yo vaya a corroborarlo… les prometo que no permitiré que ninguno salga herido por mi sugerencia. Mientras tanto, os exhorto a pasar esta noche amparados en un mismo lugar, no sea que por dispersarse demasiado algunos indefensos mueran esta noche –clamó con el mismo tono y ademán anteriores, cautivando cada mente de aquel pueblo.
-Yo… ofrezco el hotel… -se escuchó a lo lejos una voz joven de varón.
Raffaello Benedetti, padre de Susy, estaba dispuesto a albergar a todo el pueblo en el hotel. Había suficiente espacio si se mantenían a las madres con sus hijos en las habitaciones y los hombres en la recepción. Nadie se quejaría, si al final de cuentas los hombres estaban dispuestos a todo tras ese discurso.
Misteriosamente obedecieron y sin rechistar se organizaron en el antiguo hotel, de la misma manera en que propuso el sabio. Incluso los más escépticos y desconfiados siguieron la orden. Mientras se sintió un alivio entre los Hunter, acompañado rápidamente de un recuerdo del deber. Una mirada simple de parte del cazador fue suficiente para que sus hijos intuyeran sus pensamientos. ‘Vigílenlos, encárenlos e impóngaseles, con tal de que ninguno muera esta noche…’ reflexionaron al unísono, imaginando el inalterable ritmo de su voz.



-Así quedan las cosas entonces –concluyó Benkjiman al ver como la mayoría de los presentes ya estaban en el hotel, sin ánimos de peleas ni dudas aparentes.
-Adoro cuando usas la sugestión –admitió el cazador que, por mucho que conociera, su inocencia le hacía incapaz de usar esos encantos.
-Lo que digas Alex… si lo que vieron ameritaba ser visto dos veces debe ser algo grande…
-Por supuesto Benkji… pero no comprendo, si la hija de Clair te dio a entender que mis hijos tenían un daguerréotype ¿por qué no lo mostraste ante todo el pueblo?
-Porque sería perder más la luz del hechizo… tratando de hacerles entender nos hubiéramos quedado hasta la madrugada, mejor resguardarle cerca de una vía de escape confiable y encargarnos nosotros del problema…
-Sabias palabras amigo, como siempre… mis hijos me han hecho muy feliz…
-Déjame adivinar, ¿creíste que encontrarías a Jake desmayado y a su hermano perdiendo el control?
-Realmente… sí, ya no son unos niños tan pequeños ¿No lo crees amor? –clamó el cazador, lleno de orgullo, mientras dirigía una pasional mirada hacia su esposa. Para cualquier otro ella era un monstruo, una bestia, simple animal, sin embargo para él seguía siendo la dueña, la única propietaria de su sortija y apellido. Con el mismo apego le devolvieron la mirada, entre el frío de la noche y el calor de su fuego, como si nada los detuviera de amarse como antes.

-Ajem… ¿Alex? ¿Anne? –los despertó el sabio director, reconociendo que si los dejaba así amanecerían mirándose. Ambos le dirigieron la mirada, perdidos como muchas veces antes tras recordar lo que les había arrastrado por toda la vida… su amor. Benkjiman se quedó suspirando, recordó lo que les esperaba y con voz seria recitó mientras señalaba al norte:
–¡Tenemos que enseñarles a esos intrusos que sólo yo hago temblar la tierra aquí!


Creo que bueno, no tengo muchos comentarios personales pero aquí van:
1. Espero no marearos con nuevos nombres con apellido incluido, pero eran necesarios.
2. El apellido del director es Benkjiman, no benjamin ni nada por el estilo XD.
3. Realmente no tengo experiencia con muchas acciones pasando al mismo tiempo, por lo que si alguno se enredo me dice por mp, no quiero ninguno enredado @.@

Casi se me olvida, para quienes no lo tienen:

Es este

Fanfictions
#30

Re: [FDM Nov 10] Hunter Heart - Capitulo 6


Hola Novelista, excelente capítulo, cómo siempre :awesome: , bueno, al menos yo no me trabé, tengo memoria fotográfica capaz de almacenar datos a alta velocidad (me refiero a mi cerebro, no a mi FlashDrive :lol: )

Bueno, estos son los errores que encontré:


Spoiler
Cita:
la asombrosa vista de una roca acercándose desde el este captó toda su atención


am.... aquí no entendí qué es lo que quieres dar a entender, a ver si me dices por MP o luego cuando postees el siguiente cap. :D:

Cita:
Presto cogió la lámpara de Kerosene


Bueno, aquí no hay ningún error, pero considero que sería mejor "¡Presto!, cogió..." aquí ya es a tu criterio

Cita:
que cayó a tierra en una lluvia de diminutos...


Aquí no hay absolutamente ningún error, sólo que me confundí un poco al leerlo, usualmente no hay tanto nivel literario en los FanFic's, Congratulations Anna

Cita:
esa noche cambiaria su vida…


Es cambiaría

Cita:
No comprendía cómos, ni porqués, sólo miraba al Geko frente


Sólo quiero dejar en claro aquí, no para ti Ana, para los demás 'users', que es considerado correcto pluralizar 'Cómo' y 'Porqué'. Véanlo en el diccionario on-line de la RAE :awesome:

Cita:
A penas salió, Jake supo que era el momento.


Aquí es válido usar tanto "A penas" como "Apenas", pero para evitar confusiones con personas menos experimentadas en gramática y ortografía, recomiendo que uses "Apenas", ya que es más común verlo de esta forma.

Cita:
No sabía que pensar, que hacer, que explicar si su pequeño retoño deseaba preguntarle.


No estoy seguro, pero creo que aquí si debe acentuarse "qué"

Cita:
Con el corazón en la garganta y la mano en el corazón,


¡Oh Vaya!, ¿cómo es eso?, es que acaso se estaba ahorcando la pobre niña :?: :lol:

Cita:
Sin embargo no podía retractarse ni un momento, no con las pequeñas, inquietas manitos que le sujetaban del traje y las nerviosas manos que trataban de protegerlas a ambas.


Te lo dejo a tu decisión, pero creo que sería mejor así:
Sin embargo no podía retractarse ni un momento, no con las pequeñas, manos inquietas que le sujetaban del traje, y sus manos nerviosas que trataban de protegerlas a ambas

Cita:
Alguien no precisamente humano pero con un parentesco terrible con Jake.


Cita:
nada querrán de nosotros los ambiciosos de este mundo.


Igual que arriba, tú decides:
Alguien, no precisamente humano, pero con un terrible parentesco con Jake.

de nosotros, los ambiciosos....


Bien, creo que es todo, no revisé tan exhaustivamente como lo harían "ReNeLzIo", Raúl44 o Cygnus, pero bueno, algo es algo, una vez más felicidades Ana =D>

Sigue así y lucha para que este Fic quede en Obras Completas

Sayonara, Ana-san
#31

Re: [FDM Nov 10] Hunter Heart - Capitulo 6


Estuve alejado del foro por un tiempo (como siempre XD) y mira de lo que me estaba perdiendo: ¡¡¡UNA OBRA MAESTRA!!!
De verdad tienes talento, Novelista, los críticos expertos a lo mejor tienen que leer hasta tres veces un capítulo para poder encontrar errores (a diferencia de mis comentarios, que solamente basta con mirarlos de lejos y puedes encontrar como diez errores XD).
Son pocos los errores y amo me encanta tu redacción. Ojalá yo redactara así de bien...
Deberías participar en el Concurso de Literatura Ricardo Miró algún día. Si lo llegas a hacer, seguro que te iría muy bien.
A propósito...¿Puedo usar el Banner de Lectores de Hunter Heart?
¡Mucha suerte y sigue así!

PD: Roberto Chiari...Je, je, je...

¡Gracias al cielo tengo computadora y ya puedo volver a conectarme!
#32

Re: [FDM Nov 10] Hunter Heart - Capitulo 6


Hey Ana! (Me suena a haber oído eso en la televisión o________o) Bueno, me disculpo por tardarme tanto, pero al fin te traigo tu comentario, es que me quedé sin internet y ahora tengo que ir a un ciber y la verdad pude pasar muuuucho tiempo entre ida e ida, pero por fin pude venir y te dejo posteado este comen, pero antes que todo la calificación: OK OK OK OK (Calificación perfecta :awesome: )

Jeje, vaya forma curiosa de comenzar un capítulo, con rocas que caen del cielo ( :lol: ) En serio, es bastante curioso, nunca lo había visto (O_O) pero bueno, prosiguiendo… debo admitir que lo leí 2 veces antes de entender del todo, la primera vez lo tomé a chiste y me sacaban de onda todas las partes en que debían hacer algo contra las rocas que caían del cielo, pero ya después que lo tomé literal (de verdad estaban lloviendo rocas del cielo) todo cobró sentido (vaya, pero que estúpido me sentía ).

Me alegra que tú tambien consideres la teoría de que los dragones no podrían lanzar fuego nada más porque sí, sino que necesitarían un combustible :awesome:

Entonces… esto nos deja con que Jake tambien es parte dragón ¿verdad? Lo supongo por lo de la fuerza y las garras (aunque una persona puede demostrar una fuerza sobrehumana con la cantidad suficiente de adrenalina) aunque en esa situación… se supone que Jake paró la roca en seco con la espalda, recibió el impacto ¿verdad? Pero… ¿Ni siquiera se lo llevó el impulso de la roca? ¿O se hundió el suelo debajo de él por la fuerza del impacto? ¿O me estoy perdiendo de algún detalle importante? (@_@).

Tambien debo decir que no esperaba que Jake tuviera una relación tan… incomoda… con su madre, con la que ni siquiera puede hablar… creo que eso debe ser feo… o mejor dicho, triste (ó_ò).

Siento que la vida de Elena no ha sido nada fácil... no en un sentido especifico, es que… tengo esa sensación por aquella frase que me hizo pensar…

En general me pareció un excelente capítulo, como siempre te luces con la narrativa, pero además nunca se pierde el interés, mucho sucesos juntos sin resultar algo difícil de asimilar, la historia cada vez más original (a mi parecer) y que además deja mucho en qué pensar, el único detalle negativo que encuentro es que hay algunas fallas de escritura, verdaderamente no estoy seguro si el error es tuyo o mío, pero de cualquier manera aquí abajo dejo mis observaciones al respecto:

Spoiler
“Alzo la vista, imaginando caras de asombro o terror.” Creo que allí es “alzó”.

“se veía una tropa de al menos dos decimas de hombres.” Creo que allí va “decenas” porque decima es una parte de 1 y decena son 10. Me oigo bastante estúpido “explicándolo” (o_____o).

“… de no mostrar a sus amigos lo aterraba que se había sentido.” Hay debe ser “aterrada”…. Creo (o_o)

“-No seas incrédula, Elena…” No sé si me equivoque, pero me parece que ahí va la palabra contraria, “No seas crédula” (:/)

Para finalizar quiero preguntar si por allá se usa “manitos” (:/) aquí decimos manitas, pero ya varias veces he visto que algunas personas lo escriben en masculino, acá el caso “inquietas manitos que le sujetaban del traje” es diminutivo de manos, pero siempre me ha llamado la atención el que esté en masculino. :lol:


Bueno, finalmente quiero felicitarte por un capítulo maravilloso que bien valió la pena la espera, y espero que el siguiente no tarde tanto (@_@) pero no te presiones, que aquí estaremos esperando. :D:


Arigatou, Dren-senpai =3

#33

Re: [FDM Nov 10] Hunter Heart - Capitulo 7


Y... antes de los comentarios las razones. Chicos durante este tiempo he pasado por muchas cosas, una decepción amorosa, un nuevo amor, parciales de universidad, un cataclismo personal y un ciclón de nuevos pensamientos, por lo que quedó poco rato para escribir. Espero que me disculpen la tardanza, siempre traigo excusas que remunero con un gran capítulo pero tengo miedo de que no siempre sea así...

Aquí los comentarios

Spoiler
Kristo: Gracias por comentar XD Y si, admito mis faltas pero mira que cuando uno acaba un capítulo esta tan emocionado por subirlo ( bueno yo estoy emocionada por subirlo) que se me pasan los errores XD Si hicieras un examen de esas reglas de ortografía salgo bien, pero a la hora de escribir el apuro y la emoción por no perder ideas hace que se me pasen, que me coma palabras y luego olvide arreglarlo XD

Roy Hans
Cita:
Estuve alejado del foro por un tiempo (como siempre XD) y mira de lo que me estaba perdiendo: ¡¡¡UNA OBRA MAESTRA!!!
Gracias T_T Ver aquí a otro panameño leer mi fic es de lo mejor!!! Además veo que tu si entendiste lo de Roberto Chiari y sí, mi sueño es participar en el Ricardo Miró. Por supuesto que puedes usar el banner XD

Raul44: Oye en serio no creías lo de caen rocas del cielo? XD Yo que pasé días pensando cómo empezar el cap, y dio frutos mi pensamiento *.* y no te sientas estúpido, cuando escuchas una frase así esperas que no sea literal XD. Respecto a Jake sólo pierdes un detalle que saldrá en el siguiente, pero tú lo puedes saber si quieres, mira él ha entrenado desde que tenía 5 años por lo que serían 5 años de escuela y entrenamiento, aunados a los 2 que lleva aprendiendo la cacería ( si, Alex esta algo loco pero su padre está más loco, lo empezó a entrenar desde antes XD) Por lo que Jake llegó al punto límite para un chico de 10 años entrenado para eso, razón por la cual su padre ahora se enfoca en entrenar su trabajo en equipo ( Drake XD) más que su fuerza. Lo de Jake y su madre mejorará, pero sí, fue triste. Por Elena, sí, su vida ha sido vivir en una jaula de oro con su padre sobreprotector XD.


Y el séptimo capítulo de Hunter Heart XD
Spoiler
Capitulo #7
Lazos de Fuego


-Vigílenlos, encárenlos e impóngaseles, con tal de que ninguno muera esta noche… -le dijo su hermano, con voz calmada e inexpresiva, tratando con todo de imitar a su padre.
Parecía no tener motivos para decirlo, pero lo había dicho. ¿Instinto o presentimiento? Ni Drake mismo lo sabría. El hecho es que le había recordado su misión, como si pudiera olvidarla entre tanto revuelo del lugar. Jake hubiera preferido ir con su padre y no tener que enfrentar al pueblo en el hotel, pero no podían dejarlos sin protección alguna. Además el mismísimo líder de defensa del valle les había asignado la misión. Si había confiado en ellos dos no podían defraudarlo.
Pero allí estaban, dispuestos a cumplirla en medio del peor escenario. Sí, el peor escenario. No hicieron de entrar en el hotel para que los excluyeran lentamente. Ellos caminaban y los demás se apartaban, como si fueran parias, enfermos, indeseables. Drake los ignoraba pero su hermano estaba al pendiente de cada mínimo gesto que les tiraban en cara.
A pesar de las pretensiones de medio pueblo, las chicas del 5to grado se acercaron a Jake buscando una explicación más entendible de lo que pasaba. Todas menos Elena, quien rezagada tuvo que permanecer con sus hermanas en el segundo piso. No hicieron de llegar con el niño cuando le atiborraron de preguntas, tan juntas y con voces tan distintas que no podía diferenciarlas. Ellas llegaron corriendo desde las escaleras y al verlo, parado frente a la puerta, no notaron que tras de él entraba Drake.
En el instante en que lo vieron quedaron quietas y calladitas, tan aterradas como sorprendidas de conocerlo así de cerca. La conmoción les hizo olvidar el parentesco por lo que percibir a un clon de su compañero, cuya única diferencia apreciable eran la cola, las alas y el largo cabello, fue sencillamente chocante. Tenían la misma cara, sus rasgos finos junto a esos ojos negros como la noche y brillantes como el lucero.

-Hola, me llamo Drake Alexander Hunter -declaró mientras que su hermano, atónito, no daba tregua de lo que pasaba. No pudo evitarlo, ni verlo venir…

Expresiones de miedo, angustia, asco. Un incómodo sentimiento abordó a los chicos, ese ambiente trillado y nervioso parecía ahorcarlos. Miradas filosas, aunado a gestos desagradables, se posaron sobre su hermano. Y más aun cuando el inocente estiró su mano, amable, para saludarlos educadamente…
Todas dieron un paso atrás, asustadas porque junto a esa mano se movió su poderosa ala derecha. Aunque Drake no pudiera notarlo, su hermano realmente le llegó ese aspaviento. Incrédulo continuó observando cómo cuchicheaban, con el descaro de hacerlo frente suyo… ¿Acaso no creen que por lo menos merece el respeto de no hablar de él frente suyo?
Inevitablemente el barullo reunió a sus padres, quienes de inmediato las enviaron al segundo piso a buscar un lugar para descansar. Sólo quedaron los hijos mayores, aquella banda del 6to grado y Susy, cuyo padre no pensaba perder de vista. Sin embargo no por eso se detuvo aquel festival de terror y discriminación…

-Ge… geko… -tartamudeó Marcus sin poder contener su desprecio y miedo, junto a su pandilla se había acercado con la única intención de vulnerarlos -¡¿P… por qué… diablos no te fuiste con tu padre?!

Ese comentario, esa manera de querer echarlo sin razones lo dejó turbado. Jake sólo lo miró sin emociones, como su padre había aprendido a intimidar sin herir y a calmarse con respirar. Los demás chicos retrocedieron, asustados volvieron a llamar la atención de sus padres. El “Geko” había dejado de ser el afeminado indefenso del 5to grado a ser su mayor temor, escándalo, esperanza.
Ellos habían cambiado su visión del niño y él de ellos. No podía creer cómo aquellos que pretendían ayudar eran tan crueles con ellos, cómo podían odiar lo que él amaba. ¿Realmente eran tan incapaces de aceptarlos? La falta de decoro frente a sus salvadores, no, frente a un humano algo distinto fue lo que terminó de enojarlo. Finalmente entendió que esos prejuicios que siempre lo mantuvieron del lado de sus compañeros eran lo que lo hacían tan infeliz, si sólo se hubiera desatendido de ellos y quedado tranquilo con quienes le apreciaban… su vida hubiera sido infinitamente más llevadera.
Aquella mirada sin sentido tenía mucho más para decir. Lo había decidido ya. Jamás sufriría de nuevo por quienes no lo merecían, y menos dejarse pisotear por quienes jamás le superaran en habilidad, sólo para ser aceptado. Aquella aceptación dejó de ser el premio anhelado, porque ellos mismos la habían devaluado, la convirtieron en un simple juguete que él podía romper con respirarle encima… algo tan frágil no valía la pena ser cuidado y más aun cuando ninguno de ellos compensaría las angustias pasadas.
No se dio cuenta de inmediato, pero estaba volviendo a sus orígenes. Ese pensamiento lógico, razonable, directo, y esa convicción de seguir adelante, de mejorar, no dejarse perturbar del mundo, era lo más característico de su padre y de su hermano. Aun cuando su percepción del mundo físico sea más elevada que la de ellos, era la misma convicción. Terminaría esa misión como era debido.
En tanto la revolución atacaba su mente no pudo notar cómo se caía el mundo a su alrededor. Un revuelo de los grandes se había formado mientras se ausentaba a su mente. Tenían la misma idea de los chicos o por lo menos eso le explicó Drake que sí estaba pendiente de todo. Calmado e inocente le comentó como los varones del pueblo habían desafiado a Roberto y al dueño para echarlos del hotel.
Su hermano se veía muy calmado para lo que estaba diciéndole. Según él, tanto los niños como los adultos querían que Raffaello los sacara a patadas del lugar, que ellos eran un dúo peligroso y representaban una amenaza para los presentes. No obstante, el hotelero se negó rotundamente. Roberto lo apoyaba de lejos, no quería meterse en el embrollo.
Cuando Jake volvió a la realidad ya habían dado una docena de razones, ninguna buena ni lógica, sobre porqué debían excluirlos del cálido hotel. Raffaello seguía inflexible, según los demás varones presentes. A punto de pedirles que subieran a sus habitaciones pudo escuchar una voz quejarse:

-¡¿Cómo puedes defenderlo Raffa?! -.

Todos voltearon buscando quien había hablado. Lo encontraron de inmediato. Era Diego, el hermano mayor de Carlos e hijo del carnicero local. De cabellos castaños, blanca tez y ojos color miel, bastante apuesto, asimismo rencoroso y quejica. Al igual que los demás traía su ropa para dormir, un sobretodo blanco hueso y chapines crema.
A ninguno le sorprendió que el adolescente se enojara de más, su padre siempre quiso que fuera cazador pero Alexander Hunter se había negado a enseñarle, que no había visto el espíritu correcto ni una mente capaz de consagrarse a Azana…
-Mira su cuerpo… no… no es humano… además ¿crees que pagará por lo que pidió? Si no lo ha hecho estas libre de echarlo… -clamó sin importarle la presencia de los chicos, cuestionando las maneras del joven anfitrión.
-Sé y estoy seguro… de que si es hijo de Alex, la paga por la habitación y la noche llegará mañana sin falta junto a la primera presa de la cacería… - acertó el hotelero lo más calmado que pudo -Si alguno de ustedes me pidiera asilo porque su mujer no les deja estar en casa y ella llega aquí exigiéndome que no los reciba aunque llegaran primero… ¿creen que yo los sacaría del hotel sólo por palabras?

Todos los señores casados del pueblo se mantuvieron en silencio, sabían que Raffa los acogería siempre si era necesario y no se atrevían a desmentir su premisa, para no perder aquel beneficio. Los más jóvenes seguían sin entender pero respetaban la sabiduría de los mayores. El único que quedó mal fue el mismo Diego. Con 17 años no toleraba ser tratado como niño y peor cuando sus argumentos fueron por completo refutados.

-¡Pero! ¡¿Cómo pueden callar?! –dijo en voz alta, sin poder contenerse sostuvo con fuerza el brazo de Jake y lo alzó gritando -¡Este tampoco es humano! ¡¡¡No ven que son hermanos!!!

El pequeño estaba shock, no sólo por que Diego era bastante más alto que él y lo tenía sostenido de puntillas, sino por la fuerza que ejercía sobre su hábil muñeca, la sorpresa que le llegó con el estirón y aquel repentino dolor en el tobillo derecho. Su corazón se aceleró y pudo percibir como su cuerpo le pedía desatar esos instintos para ser libres... sentía que lo lastimaban, pero si llegaba a herirlo para zafarse estaría dándole la razón…

-Ajem…- se escuchó en acto de presencia, mientras una suave, divina flama carmesí se deslizaba entre ellos con un espectáculo precioso y atemorizante que terminó en una explosión diminuta de centellas violetas. Aquella hermosa danza de fuego, controlada y espontánea, había pasado frente a todos los presentes en cuestión de segundos.
Cuando terminó de explotar, siguieron el suave rastro de humo blanco y ascuas que los llevaron directo al joven dragón. Tenía una mirada fría, inexpresiva e inocente contrario a lo apasionado que se vio su lazo de fuego, aquel elemento que lo unía con su legado, con su hermano.
Un temblor masivo pero ahogado se apoderó de los presentes. La orden de su instinto tuvo efecto. Los había intimidado, recordándoles su presencia y su poder. Inmediatamente después de notar al autor de la inesperada maniobra, el adolescente soltó de miedo al pequeño que cayó sentado en el suelo. La pobre muñeca de Jake estaba enrojecida y magullada, justo cuando el cobarde de Diego vio las llamas de su hermano se dedicó a apretarle la muñeca, como si eso pudiera detener a Drake.
El resto ya no miraba al joven alado con negación sino con miedo, habían olvidado que él los protegería a costa de su vida. Sin embargo el encantamiento del director les hacía creer en él y en su hermano, aun cuando sus propias mentes exigían lo contrario. El único que permanecía tranquilo, más bien maravillado, era Raffaello. En lugar de sentirse intimidado se sintió hechizado por ese fuego. Pero al salir de su fantasía y notar la reacción de los demás no pudo evitar sentirse triste… Realmente no habían encontrado preciosidad en el fuego sino miedo, tal vez por eso él estaba tan calmado por la presencia de Drake y ellos no…
Extrañamente una mano amigable, temerosa a la vez, buscó como levantar a Jake. No era su hermano, ni el hotelero, sino el mismo hermano del agresor. Carlos y Sergio, incitados por este último, se habían adelantado al joven dragón y ya tenían a Jake de pie. El pequeño no sabía que decir, podría esperarlo de Sergio porque le habían salvado la vida… pero Carlos no tenía motivos aparentes. Capaz y era la culpa que sentía por lo que había hecho su hermano.

-No sé qué les pasa… ellos me salvaron la vida y ayudaron a Elena, a Susy y al Hotelero… -resolvió Sergio entre murmullos, no estaba seguro de lo que hacía, pero defendía con la verdad.
-Sí… él tiene razón… el cazador dijo que nos protegerían… ¿no? –apoyó Carlos, aferrándose a la parte bondadosa del asunto.
-Estos niños parecen más adultos que ustedes–terminó de decir el hotelero, reflexivo por sus comentarios –Ellos si recordaron porque los hermanos Hunter se quedaron aquí con nosotros en lugar de ir con su padre a luchar… Están aquí para defendernos como puedan… y ustedes sólo piensan en correrlos…

El silencio se volvió aun más incómodo con ese último comentario. Aquel recuerdo olvidado les hizo dudar, ya no sabían ni siquiera que pensar. Los más jóvenes habían encontrado la verdad antes que ellos y no podían decir nada, si ese pequeño extraño no rompe sus mentes con aquel fuego jamás habrían recordado que ellos los defenderían…

-No sé ustedes… pero estoy del lado de los Hunter… -terminó de decir Raffaello, acabando la discusión general y disolviendo la reunión.

Todo estaba claro para él y para los chicos, si el resto de los adultos no lo veían era su problema. Poco a poco se fueron dispersando en el lobby, tratando de ocupar su mente en otras cosas pero sin salir del hotel. Justo en el centro de todo permanecían Drake y Jake, agradeciendo a los chicos. Fue algo rápido, conciso, se podría decir que aun les tenían algo de pánico a los hermanos.
Ninguno de los dos hizo caso de su miedo, era suficiente con saber que estaban de su lado. En cuanto se marcharon con sus padres, el pequeño suspiró y agotado se apoyó del hombro de su hermano. Su corazón seguía latiendo fuerte y sus nervios por poco lo traicionan. Aunque su mente aprendiera a controlarse su cuerpo no se contenía.
Drake lo recibió calmado y afectuoso, como siempre, terminó de guiarlo hasta un lugar donde pudieran recostarse a descansar. Lo llevó cerca de los ventanales franceses y taburetes próximos, prácticamente lejos del bullicio que los lastimaba, el recuerdo indeseado, las dudas abrumadoras. Desde ahí podían ver tanto el interior del hotel como el horizonte de la calle.
En ese cielo del silencio a la mitad de un infierno de palabras, le arropó con su ala derecha, abrazándolo como si se tratara de su brazo mientras lentamente se dejaban entregar a Morfeo, sublimes como la naturaleza que en su momento les dejó el existir.





Una dulce carita apareció de improviso ante sus ojos. Tras la oscuridad pudo reconocerla por completo. Cabellos cortos y rizados, aunados a una sonrisa traviesa, le mostraron a la hija del hotelero. El hermano menor se sorprendía, no sólo por verla sino con aquel elevado gesto que le regalaba. Sonreía. No fingía ni esperaba algo a cambio, sólo sonreía.
Tierna e infantil halaba su brazo derecho queriendo levantarlo de donde estaba. Sin decir una palabra, Drake terminó de acomodar a su adormecido hermano a lo largo del asiento, se puso de pie y le cubrió con su gabardina, tan calmado que Jake ni se percato. Al final estaba tranquilo, su hermano descansaba y se encontraba bien ¿Qué más podía pedir de esa complicada mente?
Empecinado en protegerle del frío, dejó su pecho al aire mostrando toda la maquinaria de músculos que le permitía volar. La pequeña rió de asombro y en silencio lo llevó desde el lobby a la cocina. Silenciosos o mejor dicho ignorados, cruzaron el salón sin siquiera despertar una sospecha. Los hombres que se encontraban allí habían armado un plan, solos, dejando de lado que el encantamiento del director no le permitiría salir del hotel.
Rieron un poco al mirarlos desde la cocina, ninguno los había visto. Llegaron hasta la mesa de madera donde ya era imposible que alguno, fuera de la cocina, los viera. De momento no cruzaron palabras, era suficiente con verse a los ojos. Sus corazones se daban a entender sin problema.
La pequeña y su nuevo amigo habían burlado a las exentas opiniones y prejuicios del pueblo. La inmensa cocina era su parque de juegos, de descubrir, Susy era la guía de turismo, Drake el turista. Como si fuera un muñeco de trapo lo paseó por todo el lugar. Ella lo tomaba fuertemente de la mano, pensando que si lo soltaba se iría como cualquier otro adulto. Él sólo se encargaba de llevarle el paso y escuchar lo mínimo que tuviera para decir, en su mente estaba clavada la idea de que al final del recorrido ella querría saber si le prestaron atención.
Desde los anaqueles perfumados de especias hasta los cálidos fogones, las fuentes de agua, la vajilla e incluso la mantelería con los vasos. Poco a poco el detalle fue cubierto por aquella infalible guía, que constreñía relatando anécdotas de su padre y dejando una mano enrojecida. Parecía estar todo mencionado hasta que un suspiro de admiración convenció al niño de algo prohibido para la pequeña.

-¡Sólo falta el congelador! –clamó alegre y sin recordar cómo su padre le prohibió acercarse a ese cuarto…

Apartado, renegado en una esquina solitaria, yacía aquel cuarto helado. Una imponente puerta de hierro refulgente, escarchado, los separaba del glacial refugio de las carnes, el hielo y el helado. Era un hecho de que sólo podía abrirse desde fuera y que para realizar algún retiro se debía atar firmemente la puerta con un anillo en la pared, ni Dios lo quiera alguno quedara encerrado en aquella habitación fría. Y para empeorar las cosas, su recubrimiento interno no sólo mantenía la temperatura sino los ruidos adentro.
Incluso afuera se veían los rastros de aire refrigerado ondulando de la puerta. Una solemnidad les hizo callar a ambos. Tal vez no era solamente la puerta la que intimidaba, quizás sólo era querer saber que había dentro. Pasó un minuto y ninguno se movía. Susy, al ver que no se animaba, empezó a tratar de abrir el cerrojo redondo de la puerta. Este se encontraba repintado con anticongelante y se podía sujetar sin problema.
Al comprenderla, Drake hizo también el intento, logrando abrir la puerta al instante. No cabía en gozo. La pequeña estaba encantada por su fuerza, pero no perdió el tiempo y ató la puerta a la pared con un gran nudo. Completamente segura se decidió a entrar a lo prohibido. Delicadamente sus botitas se mantenían sobre la escarcha cristalina del metal, mientras ella se divertía con ver todo el helado que podía comer. Se había adelantado hasta los escaparates de hierro, encantada de satisfacer sus ansias de aventura.
Pero no todo era tan hermoso como la pequeña lo veía. Una desquiciada sombra, ciega por el miedo, terminó de escabullirse tras ellos. El destino sentenció que el desalmado no pudiera ver a Susy dentro del congelador. Sólo con ver a Drake parado en la puerta le bastó.
Violentamente empujaron al niño dentro de la fría cámara, cayendo de rodillas, al punto de rasparlas, y sosteniéndose a penas con las manos. Estaba tan entretenido que había bajado la guardia. Sobresaltado quiso voltearse rápidamente pero la helada del piso adhirió parte de sus pantalones al mismo. Sus manos y rodillas se quemaban con el hielo pero no era instante para el dolor.
Esforzado trató de mirar de reojo a quien le había empujado sólo para ver aterrado como la ingente puerta de hierro se cerraba entre chirridos y los helados aires le envolvían robando su calor.


P.D.
1. No se rompan la cabeza pensando ¿Qué es Azana? Ya se los podré explicar luego, por ahora sólo la puedo mencionar.
2. No olviden a ningún personaje presente, para evitar confusiones a futuro XD
3. Levante la mano quien imaginó a Drake tomando apuntes de lo que Susy decía XD Como si fuera cierto el tour de la cocina XD
4. No sé si lo notaron, pero ambos Hunter terminaron con una muñeca y una mano enrojecidas, que es sinónimo del fuego que los une XD Más adelante pendientes del brazo y el hombro también enrojecidos ( No es broma XD)
5. Este capítulo es corto, pero emotivo y crucial para la trama general.

Fanfictions
#34

Re: [FDM Nov 10] Hunter Heart - Capitulo 7


¡Sí! ¡Otro capítulo!
Ya ni entraba al foro porque no veía que llegara el siguiente capítulo... Porque bueno... cuando me engancho a una cosa, a veces me olvido de otras... Creo que eso debo cambiarlo... Porque entonces... Bla, bla, bla, bla...
Ejem, ejem... Me gusto como una niñita puede lastimar a alguien al igual que un adolescente je, je, je...
Como siempre, describes todo muy bien y sin que sea aburrido tedioso leerlo XD.
Sólo espero que la gente acepte a los hermanos y que el chico no se congele...
¡Mucha suerte en todas sus metas!

PD: Sí... Hay demasiados puntos suspensivos en este comentario......... Pero me encantan XD.

¡Gracias al cielo tengo computadora y ya puedo volver a conectarme!
#35

Re: [FDM Nov 10] Hunter Heart - Capitulo 7


¡Hola Ana! (este ya fue diferente :lol: ) Como siempre, comentando Hunter Heart, antes la calificación de este capítulo: OK OK OK OK ¡¡¡Hurra!!! ¡Por fin lograste la calificación perfecta pocas veces puesta!!!! :awesome: ¿por qué? ¿qué fue lo que me encantó? ¡No lo sé! Bueno, en realidad no puedo expresarlo bien, creo que fue la combinación de perfecta narrativa, con expresión emocional, aumento en la intriga, una mejor forma de abordar el tema (desde una perspectiva más humana) una Susy que me agradó mucho y un Drake cuya personalidad y carácter comienzan a mostrarse mejor. Aún así geko no me agradó mucho, con su falta de carácter en momentos en que se necesita un líder (en especial tomando en cuenta que la gente no aceptará a un niño-dragón por líder) y… de cierta manera me recuerda a Shinji (o ______ o).
No puedo decir que no me lo esperaba, es la ingratitud humana, pero creía que después de salvarlos (al menos a sus hijos) la gente mostraría algo de agradecimiento, pero al parecer me equivoqué, los únicos sensatos son los niños y el hotelero, eso en verdad me decepciona (u_u), espero que la gente cambie su mentalidad antes de que sea demasiado tarde.

En este capítulo no salió Elena (u _u) yo quería que saliera Elena (u _u) me gusta Elena (no, no soy un lolicon, es que me gusta mucho su personalidad u_ú) la mencionaste, pero no hizo acto de presencia (sí, entiendo el porqué, pero igual yo quería verla) pero sabes cómo regular las apariciones de los personajes, así que eso tambien me gustó.

Finalmente… ¡no!!! ¡No dejes que Susy muera congelada! :cry: Justo ahora que comenzaba a caerme bien (?) Bueno, en serio me cae bien ahora, pero sé que no va a morir congelada, digo, teniendo a un chico mitad dragón con fuerza sobre humana y capaz de lanzar fuego algo podrá él hacer ¿no?.. ¿no? (ó_ò)…

Bueno, no queda más que esperar el siguiente capítulo por algunas respuestas, hasta entonces queda la duda del incierto destino de la pobre e inocente Susy… no entiendo cómo hay alguien capaz de querer acabar con esa pequeña e inocente niña.

PD: Sé que no la vieron al cerrar el congelador, pero igual tenía ganas de decir eso.


Arigatou, Dren-senpai =3

#36

Re: [FDM Nov 10] Hunter Heart - Capitulo 8


Lo Siento!!!!!! Me he demorado demasiado para este capitulo, pero que puedo decir, me pasaron más cosas en estos meses que en mi infancia misma O.O Pero al final de todo les traigo la octava entrega de mi querido fanfic.

Bueno ante todo los comentarios
Spoiler
Roy Hans: Hehe Gracias por leerme y no olvidarte de mi XD Y tranquilo que a mí también me gustan los puntos suspensivos, dan como suspenso a todo XD Espero que te guste este capítulo.

Raúl: Yeah man! I finish it! Al fin puedo traerte este capítulo # 8 XD Y respecto a Elena tenía que dejarla descansar o mejor dicho entre ese y este capítulo no aparece mucho, su ayuda se verá más adelante ;) No pases páramo pensando si Susy muere o no XD Mejor lee el capitulo XD Creo que lo disfrutaras!


Ahora el Capítulo 8!
Spoiler
Capitulo #8
Susurros de hielo


“¡Pum Pum!”
Podía oír para sí mismo la orquesta de sus perturbados nervios.
“¡¡Pum Pum!!”
Sólo para él, culpable indolente de un atentado sin remedios.
“¡¡¡Pum Pum!!!”
Fieros, cáusticos latidos de su corazón, donde un último ápice de culpa carcomía su conciencia…

Pero no duraría mucho. Caminaba lentamente, a pesar de sentir como si una carga fuese dejada atrás, como si hubiera liberado a la humanidad de una apocalíptica imperfección. Se ha topado con la puerta, posa su mano sobre el tallado marco y se recuesta con entereza. Había salvado a todos, era el honorable héroe de su pueblo. Sin embargo ¿Qué era esa desazón, aquel sentimiento inconfundible, la presión en su pecho, la velocidad de sus latidos? No hacía mal a nadie… que lo tenía tan nervioso… Continuó su marcha, inseguro, llegaba cada vez más cerca de los demás.
Insulsos cobardes, temerosos de lo que no se esmeraban en conocer dejaban de lado lo que les aquejaba y permanecían en calma ante la desesperación del mundo. Aquel ambiente del pueblo lo relajaba, poco a poco iba olvidando lo que hizo y se dejó embaucar por la sinfónica ignorancia que toda su vida había atesorado.



Su ético, etéreo rival, le acosaba sin piedad. Ráfagas del frío viento de invierno le hacían caer. Tiritaba, se retorcía de ira al sentirse tan inútil ante la helada mascarada. Aquel clima era lo único que podría martirizar el cuerpo del pobre Jake, azorado de instintos y pensamientos racionales. El suave viento le traía la voz de su hermano en la lejanía, distante, perdida, rogando ser escuchada por una mínima instancia de vida.
Aguzó el oído y tratando de escuchar lo mejor posible siguió su marcha en el blanco paisaje, indómito y sin rastro alguno de existencia. Solo blanco, blancas paredes insensibles a la temperatura que le aquejaba, burlonas ante su debilidad evidente. Casi reían de forma maniática para evitar que escuchara la débil voz de su hermano.
Menos que un susurro, eso percibía en el viento rabioso que asediaba su camino. Las piernas terminaron de fallarle, se derrumbó sin remedio sobre el piso, no estaba frío, era madera cubierta de acolchada felpa. No lo notó. Esperaba que esa voz retomara fuerzas, aunque fuera en su memoria, para no desfallecer pensando que ya no podría escucharlo más.
Su pecho vibraba con la innegable sensación del calor en sus entrañas. Aquel frío despertaba esos instintos, poco a poco aquella estrecha cavidad en torno a sus pulmones se fue expandiendo, imperdonablemente cálida. Para ese tiempo quedaban segundos antes de que todo su interior empezara a arder y calcinarse lentamente en el fuego que nunca debió encenderse.

“Drake siempre me ha cuidado de esto… él no dejaría nunca que me quemara por dentro yo solito” pensó con tristeza antes de de recapacitar “¡A este punto debería estar muerto! Entonces esto… no es real…”

Somnolienta su azuzada mente fue abriéndose al mundo donde él estaba. El rumor de voces familiares, el tieso, helado aire de la estación y el acogedor trecho donde su cuerpo yacía poco a poco fueron despertando sus sentidos. Escuchaba, olfateaba, sentía. Pero aun no abría sus ojos, no, sabía que él estaría justo frente suyo, respirando cerca, pendiente de todo.
Sin embargo… Jake se sentía sudar, y era imposible que al verle así su hermano no reaccionara. No tenía sentido que aquel que velara día y noche por su persona no pudiera notar que estaba bañado en sudor, aun con una noche bastante fría como la que pasaba. Sólo con notarlo respiró rápidamente, desesperado, sorprendido por lo que le atormentaba.
Súbito abrió los ojos con fiereza para encontrar un suave y preocupado rostro a su vera. Delicado en cada detalle, de tersa piel blanca y afables ojitos color miel. Le miraba inquietada, quizás con terror al verle tan alterado en lo que solía ser un reposado sueño.
Elena se había zafado de la seguridad que le mantenía “cautiva”. Sabía que sus hermanas y su padre buscaban protegerla, pero era una exageración tenerla completamente vigilada. Pudo escabullirse y llegar con Jake… pero no estaba con su hermano. Llevaba un rato vigilándole, esperando que despertara para preguntarle ¿qué pasaría ahora? El valle era atacado ¿No harían nada para protegerlo? ¿Dónde estaba su hermano?
En cambio sólo encontró a Jake, desconcertado y sin la menor idea del paradero de su hermano. Parándose con dificultad se sentó al lado de la chica, que reposada esperaba por lo menos alguna respuesta. La mirada del niño se lo dijo todo. Sus ojos de lucero brillaban con una tristeza única, su preocupación era real. La damita lo comprendió y prefirió guardarse para sí esas preguntas aunque fuera un poco más.
Con gentileza le ofreció la manta que traía, aun cuando vio que el niño estaba sudando. Jake la aceptó de inmediato tratando de no mostrar su desespero. Buscó su boina blanca, se la acomodó y terminó de cubrirse con la manta. De inmediato se levanto y, ojeando el lugar, caminó en busca de su hermano gemelo. La chica lo imitó, también estaba intrigada por el paradero de Drake.
No llegaron a la mitad del salón cuando en el tumulto de personas chocaron con el hotelero. Raffaello venía corriendo luego de bajar las escaleras y a medio mundo preguntaba, nadie parecía responderle claro. Ofuscado prefirió buscar a toda prisa en el lobby. En su apuro dejó en el suelo al niño y por poco derrumba también a Elena.

-Eh… Chicos lo siento… yo… ¿No han visto a Susy? –preguntó con preocupación y con un oculto tono histérico continuó –La perdí de vista unos segundos creyendo que estaba con sus amigas en el segundo alto pero cuando fui a buscarla no la encontré por nada allá arriba y cuando pregunto resulta que ¡nadie la ha visto en unas horas!
-¡Ohh no, Susy también! –se lamentó Elena, ignorando por completo que ella misma estaba desaparecida para sus hermanas.

‘Si ninguno esta, sí pueden estar juntos…’ pensó Jake al instante, conociendo la inocencia de su hermano bien que podría estar a la merced de Susy.

-Tampoco encontramos a mi hermano Drake… -explicó pausadamente para que el exaltado hotelero lo escuchara –¡Puede ser que están juntos en alguna parte!

-¡¿Tú… tú crees que sea así?! –clamó el preocupado padre con una sonrisa en su rostro, una extraña tranquilidad se apoderaba de él.

-Sí, tienes mucha razón. Y si no está con sus amigas debe ser que encontró alguien más para jugar, bien que podría ser el niño que conoció hoy –apoyó Elena que conocía a la chiquita más que Jake.

-Pues la vida me ha enseñado que nada es imposible, mejor buscamos juntos ¿No le parece? –terminó de convencerle, para calma final del hotelero ahora tenía a dos jóvenes comprometidos en su afanada búsqueda.



Suspiro, dolor, frío. Sus heladas manos y raspadas rodillas estaban casi sujetas al piso, donde el ínfimo aire cálido del exterior aun se recordaba. Las sentía entumecidas, quemadas por el glacial frescor. No le rodeaba el blanco, sino la escarcha de las férreas paredes que le resguardaban y los suaves matices metálicos que no llegaban a caer ante la temperatura.
En un denuedo forzado usó un poco de fuego para separar sus extremidades del suelo. Tan frío era que ni siquiera sintió las pequeñas ascuas que le liberaron los pantalones y mucho menos las de sus manos. Una vez liberado se acomodó de cuclillas para poder tratarlas. Al verlas enrojecidas recordó muchos inviernos del pasado. Dolían, pero era lo de menos. No tenía nada consigo que pudiera curarle.
Finalmente, ante la inevitable situación, pudo ver lo que le rodeaba. Gélidas paredes de hierro, rejillas metálicas acomodando estantes, soportes para carne, repletos de perniles y aves congeladas, cajas de helado agrupadas a lo lejos, un arca de madera oscura para los maricos y aquella plazoleta limpia de todo que se formaba frente a la puerta. Para llegar al resto, sólo pasillos estrechos. Cerca del fondo, una tenue luz eléctrica, lo suficientemente dañada para permanecer encendida con la puerta cerrada. Y al final de su propia vista una niñita tiesa, paralizada, aterrada.

-¡Ahh…! –gimió agudamente con tristeza al sentir por fin el claustro que les encerraba.

Drake la miró con calma y luego suspiró cansino. No estaba solo, tenía una niñita de 5 años con él. Susy no tenía idea de qué hacer, sabía que gritar era inútil pues las paredes no dejaban oír nada desde el exterior ni del interior, sería una pérdida de aliento. Tratar de tumbar la puerta era otra locura sin cabida, ni siquiera el niñito con sus poderes de dragón podría hacerlo. Lo único aparente que podían hacer era esperar, a ver si alguno se le ocurre buscarlos dentro de ese inmenso refrigerador ¿Realmente le quedaban otras opciones?
Al final caminó un poco hasta donde estaba el niño pero al ver como se examinaba las manos corrió para examinarlas. De inmediato la despreocupó, diciendo que no era nada, que él estaría bien. No le mentía en absoluto.
La infante perdió el interés por esas quemaduras y pasó a ver de nuevo todo el congelador, como si de la nada una nueva salida fuera a aparecerse frente a ella. Su compañero se puso en pie e hizo lo mismo con la mirada, era difícil ver bien con tan poca luz y el inevitable aliento tibio que con cada respiración salía a relucir.
Susy, ya convencida de que no había más salidas pensó en compensarse el encierro. Caminó hasta los helados y tomó el único envase de Chocoalmendra que quedaba en el congelador. Drake lo notó y estaba a punto de decirle que no se lo comiera, que era más importante mantener el cuerpo caliente, además de guardarlo para cuando realmente tuvieran hambre. Sin embargo no pudo llegar a decir nada, lo que vio le hizo dudar.

-¡Este es un mal, mal día! –lloriqueó desconsolada la pequeña con los ojos tristes y la frustración en su voz –Mi cena se interrumpió, cayeron rocas del cielo, todo el pueblo tiene que dormir en mi casa y al fin cuando encuentro en que entretenerme alguien me encierra en el congelador… para empeorarlo ahora me entero que sólo queda un poquitísimo del helado que me gusta, ni siquiera llena un vasito-.

Drake la miró asombrado, no creía que una pequeña de su edad pudiera guardar tantas inquietudes. Él también estaba empezando a preocuparse. Si no salen pronto, el refrigerado aire hará sucumbir sus cuerpos y sin algo de calor no podrían sobrevivir mucho. De a milagro tenían algo de luz, aunque débil les permitía verse oscuramente los rostros. Y por supuesto tenían el congelador entero para ellos solos. Hasta ese instante el joven no lo notó.

-Tráelo hasta aquí, por favor –le indicó suavemente guardando todo rastro de sus preocupaciones, por nada del mundo perturbaría a la encantadora pequeña.

Ella lo miró extrañada, aun temerosa. Pero no tenía opciones. Con pasos rápidos, inseguros, llevó el envase medio vacío hasta el niño. Drake le agradeció con palabras simples, seguía inexpresivo y taciturno pero con una idea en mente que realmente les salvaría la vida.
Pensativo hizo realidad la pesadilla de Susy. Un acto atroz en todo el sentido de su mentecita, la cual el frío no le dejó siquiera reaccionar ante lo que veía. De no ser por las inhumanas condiciones que los rodeaba ella sin duda alguna hubiera odiado a Drake. Este último, sin una pizca de piedad, había tirado al suelo todo rastro del helado que quedaba en la vasija. Con un rápido movimiento de manos había desechado el tesoro de la niña y por poco su confianza de no ser por el apuro que tenía en calentarlos.

-¿Tú padre no tiene algo como grasa para cocinar? No sé… ¿Manteca? –fue la inusual pregunta que salvó su reputación.

Susy estaba tan atónita por lo que oía que no le dio por tomarla contra él, pegarle, arañarle, arrastrarle de las alas y gritarle en el oído, rasgar sus ropas y luego usarlas para que él no pudiera recuperarlas. Se quedó pensando buen rato, incluso pateaba un poco el congelado piso mientras meditaba.

-Pues sí… creo que cerca de los helados están un par de potes de manteca y margarina… -dijo al fin viendo como el andariego niño rebuscaba en el congelador.

Sin perderse de su vista había caminado un par de metros, analizando cada parte del congelador. Revisó cuanto pudo pero quedó petrificado frente a la cajeta que resguardaba los pescados. Sin martirizarse mucho elevó su garra y de un zarpazo consiguió la madera que necesitaba. Un par de pescas y una bolsa de camarones quedaron por los suelos, pero prefería el desorden a morirse de frío.
Volvió hasta la niña mirándola con dulzura, ella se había olvidado de la grasa que pidió. Susy, tan rápido como pudo, trajo un pote mediano de mantequilla y una barra suave en cuya etiqueta leía “Manteca”, estaba impaciente por saber para que sirvieran. Mientras el niño ya tenía un cuarto de los tablones hechos astillas y acomodados en el envase de helado. A penas llegó la pequeña, él tomó una astilla algo plana y con esa colocó parte de la mantequilla dentro de su inusitada antorcha. El resto de la mantequilla y la manteca la untó en los demás tablones. Finalmente los acomodó en pirámide sobre el recipiente, antes de sentarse a ver como estaba quedando todo.
Su compañera no estaba demasiado segura, pero en serio que nada podía hacer excepto ayudarle y confiar en él. Ese pensamiento era lo que la mantenía calladita y tiritando por lo bajo. Podía verlo armar esa pira y estaba casi segura de que la encendería con el mismo fuego que usó para calmar a todos hacía unas horas.

-Susy… no te asustes por lo que voy a hacer… -declaró Drake con una voz tan seria que la pequeña dejó de tiritar.
-¿Pero qué…? –alcanzó a decir antes de que el frío volviera a embaucarla.
-Realmente no lo sé –dijo con un tono más jovial –Es que a mi hermano no le gusta que lo haga…

Con estas últimas palabras dio un paso atrás, cerró sus ojos y paulatinamente inclinó su torso hacía adelante. Sin cambiar su posición empezó a respirar con fortaleza y constancia, llenando sus pulmones de aire y luego vaciándolos rápidamente. Los hombros se le movían rítmicamente en cuanto las cinco grandes respiraciones que dio habían cesado. La última no la liberó sino que se levantó de nuevo y con la fuerza de ese aire movió todo el interior de su pecho.
Sus bolsas de vuelo llenas, sus pulmones igual, su sistema digestivo y costillas ayudando con la presión del aire, con la caldera apagada retraía es cavidad, seleccionando un tesoro como sólo un dragón podría hacerlo. Una vez acomodado todo se dispuso a liberar el aire que tenía arqueando su espalda para atrás y cambiando el aire de sus pulmones con el de las bolsas, no sea que se quedara sin oxígeno en un momento como ese. Aunque para él fuera algo normal su cuerpo parecía retorcerse como poseído.
Ya tenía preparado lo que deseaba recuperar e incluso lo sentía claramente subir por su esófago. Volvió a intercambiar los aires, aumentando cuanto pudo la presión. De inmediato comenzó a palpar su cuello y en una tos espantosamente calculada elevó hasta sus fauces lo que parecía el más extraño y tracalero truco que podía tener escondido bajo su pecho.
Su cuerpo volvió a relajarse. Acercó la mano hasta su boca y embebecido en los resultados tomó lo que tanto esfuerzo le había costado sacar de sí. Recubierto de aquella serosidad que le resguardaba las entrañas, no más grande que una aceituna estaba una piedrita ovalada.
No parecía tener nada en especial, excepto su origen y donde el niño la tenía guardada, a pesar de que podría confundirse con cualquier guijarro del camino tenía una química fuera del orden entendido por los que habitaban ese pueblo.
Susy no salía de su asombro… ¿Tanta maroma por una piedra? Ella esperaba que hiciera una magia rara o por lo menos lanzara fuego. Sin embargo él sonreía satisfecho. Sostenía su premio con cuidado mientras lo colocaba en la base de su antorcha. Luego pidió a la pequeña que se alejara y con un buen respiro hizo lo que tanto esperaba su compañera de claustro.
Una diminuta, improvisada flama salió de su boca en dirección a la antorcha, pero se detuvo justo antes de llegar. Drake tenía el pecho frío y por mucho que tratara de mantener aquel fuego esa era su máxima capacidad, el escarchado aire estaba en su contra. Más a dicho fuego no le valió acercarse unos centímetros antes de que la piedrita ardiera en llamas.
Doloroso crepitar, fulgor inmediato y una onda de calor los invadió. Por poco tumba a la niña, que alegremente estiró sus brazos para sentir el ardor de ese fuego aunque lo que sentía era el velo humeante de onda de calor. Las primeras llamas que pudo ver eran amarillentas y sólo se apreciaron unos segundos antes de que unas bellas llamas escarlatas refulgieran en su lugar. En el centro de todo, justo alrededor de la piedrita, las flamas eran azules, desde índigo hasta un electrizado celeste de leyenda.
El hermoso fuego y su imperceptible humo eran un espectáculo realmente cautivador, en especial por lo agradable de su calor. Drake olfateó un poco la cortina de niebla que había dejado la onda de calor y, con una concentración única, movió sus asaduras para encender el fuego de su interior. En segundos su caldera estaba tan caliente que el pecho se le enrojeció y lentamente comenzó a exhalar humo por su nariz.
Sabía que no había problema, el sistema de aire helado que usaba aquel congelador gradualmente cambiaría el humo de su pecho por aire externo. Una vez visto que no sucumbirían ante el frío, acomodó su larga gabardina y, usando el borde inferior de tapete, se sentó cerca de la fogata. El calor evitaría que la tela se quedara pegada al piso como antes. Con las piernas extendidas y sus alas de escudo, invitó a la pequeña a que se acomodara a su lado para que recibiera el calor de la fogata y de su caldera.
De momento no se preocupó de que Susy se asustara por ver toda su falta de humanidad en pleno apogeo. Sin embargo y para su grata sorpresa, ella estaba realmente emocionada. Histérica corrió a acomodarse entre aquel refugio alado momentos antes de bombardearle con docenas de preguntas, únicas, inesperadas, sobre todo lo que una pequeña podría querer saber de su nuevo mejor amigo.



‘Y volvemos aquí…’ pensó con ironía al verse de nuevo en el bosque, rumbo a la batalla.
Este trabajo no era de nadie más que ellos, si alguno distinto llegaba a enterarse sería incapaz de creerlo. Sin embargo tampoco podían permitir que unos inconscientes aldeanos tomaran la decisión de pelear, habrían de morir incluso antes de llegar a la batalla. Ya su amada y su amigo se habían adelantado, pero él debía cerciorarse de que nada estuviera camino al pueblo.
El extenso, precioso follaje de otoño hacía juego con su traje de cacería, tal como debía ser. Los interminables arboles que dejaba atrás, los susurros de la noche que acariciaban sus oídos y la perfecta luz de luna lo acompañaban en su marcha. El corazón volvía a latirle fuerte, recordaba las legendarias cacerías que en su momento dependieron de él, la pasión de su cuerpo, la emoción de sus entrañas. Estaba reviviendo lo que esa vida de bajos perfiles le había quitado.
Aquel Hunter anhelaba volver a cazar en serio, no simples y comunes presas. Quería verdaderos desafíos, iguales a los que, en su tiempo, lo transformaron en un hombre. Tener que correr a campo traviesa sólo empeoraba su nostalgia. Había perdido su camino, dejándose corromper del mundo que poco le pedía. Continúo corriendo, emocionado como ínfimas veces tras su decaída. Casi lloraba, feliz porque nadie le quitaría su verdadera razón de ser.
No pudo notarlo, pero en ese instante ya no sintió cansancio ni tuvo problemas para atravesar la espesura del bosque. Su mente cooperaba con su cuerpo otra vez. Disimuladamente se alegró de que el valle fuera atacado, de que toda la defensa del mismo despertara y ver, por fin, un enemigo digno. Pero no todo continuo tan feliz.

-¡Sor Rosario…! -lloró amargamente en cuanto la distancia rauda y su vista aguda le mostraron aquel monolito de recuerdos.

Nadie lo encontraría jamás, aquella discreta explanada donde se erigía orgullosa una estatua blanca, inmaculada con el tiempo, imperecedera tumba para quien rozaba santidad. Solitaria pero digna, sacra sepultura que en sus aires de muerte guardaba el recuerdo de una amistad.
El cazador se acercó lento, con un respeto sólo comparable con su tristeza. Con languidez tomó su sombrero y removiéndolo de su cabeza dejó ver los azulados mechones de lacio cabello negro, garantía absoluta de su legado. Aquel chambergo pardo llegó a parar en su pecho, cruzado por el delicado hilo de su arco y la fuerte correa de cuero de su carcaj.
Se detuvo a metros del monumento y admirando cielo y tierra sintió como si volviera al pasado, a ese vivir extraño que le había conducido en su camino. Voces, suspiros, vivencias y peligros, pero por sobre todo rezos. Las incalculables plegarias que antaño conoció de una peculiar voz, dulcemente apagada, taciturna, que ni la mente más abierta podría asociarla con la alegre dama que la poseía.
Siempre recordaría las cortas frases que ella no se cansaba de repetir y menos la amistad que trabaron en sus viajes, aquellas discusiones inauditas que disfrutaban como filósofos, los entrenamientos de su grupo selecto, la simple convivencia. Añoraba discutirle sobre Azana y Dios, de cómo nunca logró hacerle entender que teóricamente eran lo mismo, de cómo siempre soñó con comprender sus rezos. Menguados corazones que dejó atrás en su partida, el cazador siempre pensó que ella debió vivir un poco más…

-Sé… que siempre creímos en cosas diferentes pero… yo siempre admiré como rezabas por nosotros… -confesó emocionado, sin poder siquiera articular un gracias.

Pero estaba seguro que ella lo sabía, siempre lo supo, en su silencio y reserva, su corazón puro y su rezo, ella jamás dudó de ellos. Se sentía algo tonto, desorientado, de la misma manera en que ella lo dejaba pensando las cosas más profundas de la vida. Sin embargo se había prestado tan impotente ante la tumba de su amiga, que de seguro era necesario recuperar su fe. Nadie más que ella lograría recordárselo tan vivamente.
En cuanto la primera lágrima dejó sus ojos, retomó el deber de marchar. No quería que su don espiritual, entristecido, llamara al alma de tan buen recuerdo para que incluso en la lejanía de la muerte ella rezara, silente, calmada, digna de ser llamada rosario. El cazador miró al cielo mientras se encaminaba al norte, acomodó su sombrero y dejó atrás aquella tumba, que en letras cinceladas en piedra decían:

Aquí yace Rosetta Benedetti
El Rosario Silente
de las Novicias de
Thule



-… -
-¿Lloras? –preguntó insensible.
-No… pero sí me siento triste… no sé cómo pero recordé a mi madre… lo sentí, como si ella fuera a cuidarnos a todos… -le respondió una voz infantil llena de genuina preocupación.

Aquella dulce nenita, entristecida por lo que no podía comprender, permanecía a su lado, acurrucada cerca del calor y resguardada por sus huesudas alas. El más joven de los Hunter la amparaba, entre el fuego que los mantenía con vida y la caldera de su pecho había logrado quitarle el frío del cuerpo pero no del alma. Él era incapaz de comprenderla, de la misma manera en la que no podía ignorar sus palabras.

-¿Pero no es algo bueno? ¿Acaso tu madre no puede?–preguntó inseguro mientras recordaba a su propia madre.
-No… ella murió cuando yo era una bebe… –recitó la pequeña Susy con angustia pero nunca con llanto –Sé… que es algo imposible lo que siento…
-La vida me ha enseñado que nada es imposible –citó sin poder controlar su boca.

La pequeña se volteó para verle la cara, absorta en aquellas palabras de sabiduría que acababa de escuchar. Vio su pecho encarnado, sus divinos ojos de lucero y el hilillo de humo que se escapaba por su nariz. Ni siquiera se alteraba por verlo tan inhumano, de alguna manera estaba más tranquila. Sus palabras, su voz alterada por el aire ardiente de su torso y aquel sentido serio, insensible, que era inevitable para él le daban una confianza distinta.

-No lo había pensado así… -musitó apenada.
-Sinceramente ha sido mi hermano el que lo pensó –confesó Drake, incapaz de mentirle a su compañerita continuó –He tratado de escucharlo pensar.
-¡¿Y puedes hablar con él sólo pensando?! –le preguntaron con emoción.
-Lo he llamado con el pensamiento… pero no he recibido respuestas dirigidas a mí… sólo reflexiones al azar… -declaró el niño con disimulo, no deseaba preocuparla más.

Ambos callaron. Un par de segundos trabados en horas, callados. Con sincronía trataban de escuchar más allá del crepitar de la grasa, el zumbido de los ambientadores de ese frío y sus propias respiraciones.

-Creo… ¡que está cerca! -confesó con una escondida emoción a penas sintió que su mente volvía a llenarse de los pensamientos de su hermano.

‘Drake siempre me ha cuidado de esto…’
‘Él no dejaría nunca que me quemara por dentro yo solito’
‘Si ninguno esta, sí pueden estar juntos…’
‘La vida me ha enseñado que nada es imposible’
‘Pues… ¡tenemos que buscar!’

Al tiempo, del otro lado de la reciente sincronía mental, estaba Jake, confundido por la equitativa incursión de pensamientos. Elena y el hotelero aun le acompañaban, además de ser los primeros sorprendidos de verlo confundido. Se tapaba los oídos y movía su cabeza de un lado al otro, pensando en acercarla al lugar donde su hermano podía estar.
Dio unos pasos hacia adelante, a todos lados y finalmente cerca de las escaleras pensando en ir al segundo piso. Estaba a punto de subir el primer escalón cuando un inaudible, alentador susurro llegó a su mente y como una luz los guió a su destino. No dio dos pisadas antes de llegar a la cocina, desesperado por fortalecer aquel llamado que inconsciente esperó.
Con sigilo revisó el lugar por partes mientras Elena y el hotelero se dedicaban a verle, sin tener la mínima idea de lo que estaba pasando. Jake estaba desahuciado, buscaba en todo lugar pero no encontraba a su hermano.
Cansado llegó al final de la cocina y trató de recostarse de la pared. Pero lo detuvo una helada presencia que, sin tocarlo, le había estremecido todo el cuerpo. Del susto terminó en el suelo, volteándose para averiguar que le había dado aquel espectral toque.
El inmenso portal de hierro que su mente había visto antes que sus propios ojos fue lo que encontró. El hotelero le levantó en el acto, sabía lo malo que era toparse con el congelador en una noche fría. Sutil pensamiento, impaciencia entera, dulce coincidencia fue lo que le robó el aliento a Jake. Ni siquiera pudo agradecer la ayuda.
Lentamente una lagrimita se deslizó por su mejilla al tiempo en que sus manos forzaban la puerta del congelador…

-¡Y listo…! ¿Ya puedes verme hermano? –escuchó pensar aunque la zozobra era demasiada para poder contestarle.

Ahí, en medio del frío cuarto, estaba su hermano. Justo frente a una fogata cálidamente apagada y con la hija del hotelero amarradita del hombro.

-¡Papi! –gritó la pequeña mientras se levantaba para abrazarlo, él había corrido por ella también.

Profundo abrazo, susurros de calma, un tierno beso. La pequeña admitió que estaba muy bien y se emocionaba de contar como el Hunter le había salvado la vida.

-¡¿Pe… pero qué?! –clamó Elena desde afuera, no podía creer que estaban dentro del congelador.

-Susy me mostraba la cocina, pero cuando entramos al congelador alguien quitó el seguro y nos cerró la puerta… -dijo Drake con toda la calma del mundo.

Al tiempo terminaba de apagar las flamas de su fogata. Aun cuando pudiera continuar ardiendo toda la noche no podían dejarla encendida dentro del congelador.

-Hermano… -dijo Jake sujetándole de los hombros y dejando entrever un tono angustioso preguntó -¿Pudiste ver quien era?

-No… lo siento… -aceptó Drake mientras regalaba un abrazo al que lo necesitaba tanto, siempre simple, conmovedor, sincero, tanto como él mismo podía ser.

-¡Yo sí! –se escuchó con un infantil tono de fiereza –Yo sí vi quien nos encerró.
Todas las miradas se posaron en Susy, quien con toda seguridad salió corriendo fuera del congelador. Precipitados se lanzaron a correr hasta el lobby, tratando de seguirle el paso a la pequeña. La más joven los guiaba entre medio pueblo con un frenesí sólo comparable al barullo que provocó.
Los presentes hacían pasarela para evitar que ella los empujara o corriera bajo sus piernas en tanto buscaba al culpable de su desgracia. Docenas de caras inocentes, un enredo general y al final una expectativa.

-¡Él es! –fue su veredicto ante las confundidas miradas que la seguían.

Ella trataba de señalarlo pero la muralla de adultos no se lo permitía. Raffaello lo notó al instante y pendiente del problema elevó a su hija en brazos para que le indicara con certeza al culpable. No fue poca su sorpresa al reconocerlo. Alto, piel blanca y ojos miel, desaliñado con sus ropas blancas parecía un fantasma que con aire nervioso trataba de alejarse.

-¡Diego! –gritó el hotelero al tiempo en que bajaba a Susy y hacía ademanes para que se acercara.

Aquel joven enredado no tuvo de otra. No entendía bien lo que pasaba con la hija de Raffa hasta el instante en que vio la inconfundible figura de los hermanos Hunter. Con el rostro pálido y pasos cada vez más lentos llegó donde estaban. El resto de los presentes había formado un círculo en torno a los niños y el hotelero, con tal de no perderse nada.
Minuto de silencio. El pueblo no sabía que pasaba, le hotelero estaba sin palabras y los hermanos no pretendían empezar a pelear.

-¡Tú…! ¡¿Por qué me encerraste en el congelador?! –sollozó Susy vuelta una fiera.

Sus ojitos estaban aguados, las lágrimas caían de su cara y los sollozos que daba se escuchaban hasta el segundo piso, en fin había aguantado mucho miedo por culpa del adolescente y pretendía que todo el mundo se enterara de eso.
La noticia cayó como una piedra en la mente de Diego. Pensó en lo que el pueblo podía pensar, el mismo pueblo ya no sabía que pensar. Los hermanos lo esperaban, de una u otra manera. Elena de no verlo no lo cree… el hotelero igual. Y Susy, alterada como sólo una niña de su edad puede fingirlo.
Los presentes murmuraban perturbados en un bisbiseo que lentamente desataba el miedo del adolescente. Diego ya temía que sus sueños de héroe estaban derrumbándose sobre sí mismo. Pensar que el mismo se hubiera ofrecido a matar al “culpable” si Raffa llega diciendo que encerraron a Susy en el congelador. Las voces pronto se volvieron gritos en su mente, cada lágrima que caía al suelo parecía un terremoto para él, su respiración era cada vez más trabajosa.

-¡Pero… Pero yo sólo lo iba a encerrar a él! –dijo finalmente el nervioso joven, queriendo quitarse un peso de encima.

Volvió el silencio, dúctil autor de las sorpresas de aquella noche. De alguna manera lo esperaban, ya fuera para escuchar, otorgar o castigar. Sin embargo antes de que cualquiera lo notara, aquel silencio se desvaneció.

Knock… Knock… justo en medio de la noche Knock… Knock… sobre la puerta del hotel aun cuando todos estaban resguardados allí Knock… Knock… repetía eternamente aquel eco del silencio.


Curiosidades (?)
1. Nunca dejen a un adolescente medio maniático entrar a sus casas u hoteles
2. Ya saben mi consejo, si no encuentran algo ¡Búsquenlo en el refrigerador!
3. No me digan que el Symbol no se puede leer (?) Pues realmente es para expresar que esta escrito en otra lengua distinta a la que se da en la historia, por lo que sólo unos cuantos podrían saber que dice la inscripción de esa tumba.
4. Para los observadores es la 3ra vez que una puerta es tocada, con el equitativo número de golpes XD

Fanfictions
#37

Re: [FDM Nov 10] Hunter Heart - Capitulo 8


Spoiler
Capitulo 1:
La verdad es que me mezclo un poco, supongo que es cuestión de adaptarme a tu forma de escribir D:
– ¡¿Qué?! ¡No! ¡Claro que tengo! Si no sería algo… antinatural… –respondió Jake alterado.---->esta diciendo que no tiene o que si tiene? o__o
Padre cazador O:!!!!
Se ve interesante el fic, veamos como sigue xD

Capitulo 2:
No eran tan buenas noticias, pues Jake seguía en la cama, disfrutando plenamente de sus sueños. Pero no podía evitarlo, su habitación era tan placentera.--->pues para mi estar en camita son buenas noticias! u_u
Piel de sabana, me pica la curiosidad de que seria D:
Que cool, cabello azul que brilla! u_u
Me temo que pronto llegaron al cruce que dividía el camino.---->hubo un cambio raro de narrador? o.o
Un personaje raro que parece malo D:
Y si el malo es una conciencia/personalidad salvaje de Jake? p_p!!!!
Me gusta tu manera de escribir, es muy expresiva y a la vez culta xD

Capitulo 3:
Que yo sepa, las chicas no cazan niños…--->que poco sabe!!! (?)
Cada vez pienso mas que el Geko tiene doble personalidad p_p
El niño, sin embargo, sabe que no aguantará otro golpe.---->”sabe”? sigo sin entender este método de narración para los verbos o.o xD
Me enfrasque en la lectura y no comente mucho u_u
OMAIGOD, “EL” ES SU HERMANO P_____P

Capitulo 4
¡Un gusto conocerte!----> Words don’t explain how epic this was p_p
Pobre, tener a su madre y no poder visitarla u_u
Solo 100 personas? D:
Que pueblo tan chiquito u_u

Capitulo 5
Inconsciente, vivía lo mismo que su padre y su hermano cada que no podían entender sus motivos.--->*cada vez
Yo también quiero comer p_p
nada podría arruinar su fantasía.-->suuuuuuuuuure? p_p
master of disguise p__d
tienen cámaras portátiles? Los dragones están muy avanzados tecnológicamente
si vuelve a respirar ancestrales aires debe disfrutar del polvo (?)
lo que faltaba, el típico que da sermones p____p
Los líderes de Arcana y Lumina---->que son The Light/Dark Ruler y Judgment Dragon, respectivamente (para entender este chiste hay que saber yugioh (?))
omg, darx sale en el fic! (?)
pues entonces el padre le ayudo a disfrazarse, como sera la situación o_o

Capitulo 6
por lo menos les tengo capítulos largos para compensarlo----->prefiero que sean mas seguidos y cortos D: (el 5 tenia 8 hojas, el minimo acostumbrado son 3, el intermedio 5 y el máximo 7, o al menos en lo que yo acostumbro a decir como corto, normal, largo xD)
el cielo se cae!!!!
Sky use Rock Slide
Drake Use Flamethrower
p_p (?)
Confundido permanecía quedo--->no se entiende la frase O_o
Allí estaba la cuarta de los Hunter---> sale reunión familiar! (?)
En fin, una noche normalita D: (?)
No me gusto que Sergio no hubiera salido a defender a Jake u_u

Capitulo 7
Dudo que enfrentarse a lo que pasara fuera tan complicado como enfrentar al pueblo xD (?)
¡¿P… por qué… diablos no te fuiste con tu padre?!----> para que no vengan y maten al pueblo te parece una buena razón?
Estoy de acuerdo con la forma de pensar de Jake
la paga por la habitación y la noche llegará mañana sin falta junto a la primera presa de la cacería---->pagar con comida, mejor solución imposible p_p
hasta que le defiende N_N
igual si se queda atrapada en el cognelador Drake rompe la puerta y listo D: xD
para mi que es el hotelero raffael que cerro la puerta, todo este tiempo nos ha mentido, MENTIDO DIGO!!!
ah, y puede ser también Diego (?)

Capitulo 8
Uno ve venir el clásico del refrigerador que t eencierra, pero se equivoca al decir que un dragon rompe todoooooooooooooo u_u
El helado sabe mejor cuando hay frio, aunque creo que se podría exceptuar ahora
Es que es una piedra evolutiva!!! (?) Mana Stone? Graveleroca? Piedra Bomba? Piedra Piedra?!
Pues es una piedra (?)
Sabia que habia sido diego, será maldito p_p!!!!
Tocan los soldados enemigos a preguntar si no tienen un pedazo de pan para regalar, estoy 99% seguro D:
Spoiler










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