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#1

El Bien Y El Mal, Una Lucha Sin Fin. (Capitulo 11)

Bueno pues aqui les dejo la intro, pero antes, tambien una pequeña descripción de lo que son los personajes y explicaciones de palabras para poder entender mejor el fic.

EVALUACIÓN
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Bueno, e aquí mi evaluación, mi crítica y la nota que obtienes…

- Con el título ya tienes faltas ortográficas… “Introduccion”, si no “Introducción”
- Cuidado con algunos acentitos como “aún”
- El uso del “que” es relativo. “Qué” es siempre para interrogativo, todos los demás “que” son sin acento.
- Es Sinnoh, no Sinho.
- Debes usar un poco más las comas, a veces son necesarias.
- Separa con un espacio los diálogos de la narración.

Mejora esas pequeñas cosas, que son importantes…

El tema del fic y su trama – 6/10 puntos
Te recomendaría que no saques tantos personajes repetidos, a los lectores se les hace monótono siempre tener a los Teams, a Lorelei, etc… invéntate algunos personajes además de estos, la gente quiere sangre nueva. Aún así, el misterio que le das tiene toques que me hacen pensar que sea una buena trama y que pueda mejorar. Muy típico lo de bien contra el mal, pero no por ello peor.

La gramática y la ortografía, así como su extensión – 13/20 puntos
Bueno, sólo mejora los fallitos que tienes con los acentitos, algunas comas y signos de puntuación y esta nota se te disparará, pq desarrollas realmente bien.

La madurez del fic – 6/10 puntos
Es un fic bien desarrollado y prometedor, pero de momento no has dejado ver la madurez que pueden inspirar los personajes. Me arriesgo a darte más puntos por que me parece que tienes talento y quiero ver como avanzas.

El desarrollo del fic, es decir, la forma de expresar del autor – 7/10 puntos
Has mejorado la introducción de forma bestial, y me han gustado mucho los toques que le has dado. A pesar de que ya te he dicho que debes mejorar algunas cosas en cuanto a léxico, comas, puntuación y sobretodo, la separación de los diálogos y la narración por un espacio, la historia ha cobrado muy buen rumbo. Espero que sigas mejorándolo para las próximas reevaluaciones.

Total: 32/50 puntos (Apto)

En resumen… La mejora, a pesar de que no ha sido descomunal, si ha sido alentadora y suficiente para darte la oportunidad de mejorar. Abre un nuevo tema con el fic puesto correctamente (es decir, no lo pongas todo con mayúsculas y pon acentos) y empieza de nuevo tu obra.
Saludos,
Taiyô Siro

____________

Adiós


GLOSARIO
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PERSONAJES

Copefed Alait Feit

Un niño de 10 años que nació el 24 de Julio en pueblo Paleta. Es un niño el cual sueña con ser un gran entrenador como lo fue su padre.
Tiene un color de piel blanca-morena, con un cabello oscuro, al igual que sus ojos.
Siempre gusta de portar una playera de su equipo favorito de fútbol con unos jeans y tenis.
Le tiene miedo a lo nuevo, pero tiene una gran valentía escondida y un gran cariño a los pokemons y a su familia y amigos.


Capian Alait Feit (Capy)

Una niña de 8 años que nació un 14 de Enero en pueblo Paleta. Es una niña, la cual no tiene otro propósito que acabar todos los retos posibles que se le atraviesen.
Ella odia que le digan Capian, es por eso que adopta por el nombre de Capy.
Tiene un color de piel morena con cabello castaño al igual que sus ojos.
No tiene ropa preferida.
Es muy atrevida y no piensa en consecuencias sobre situaciones difíciles.
Es hermana de Copefed Alait Feit.


Euroli Atían Copernico Copet Alait Feit (Cop)

Un niño de 4 años que nació un 19 de Marzo en pueblo Paleta.
Todo mundo le dice Cop para ahorrarse el tiempo de decir todo su nombre completo.
Es hermano de Copefed y de Capian Alait Feit.


Copefed Alait Lury

Un señor de unos 39 años que nació un 9 de Agosto en la ciudad Verde.
Padre de Copefed, Capy y Cop.
Fue miembro de la liga Alpha cuando era mas joven, pero después de la guerra pokemon, renunció y tomó el cargo como líder de gimnasio de la ciudad Verde.
A pesar de no ser tan viejo, es un gran sabio.
Esta casado con Mariam Feit Anner.


Mariam Feit Anner.

Señora de unos 39 años que nació un 5 de Diciembre en ciudad Aterte, en la región de Cimis, arriba de la región de Jotho.
Fue miembro de la liga Alpha cuando era mas joven, pero después de la guerra pokemon, renunció y tomó el cargo como líder de gimnasio de ciudad Verde.
Esta casada con Copefed Alait Lury.


Dawn Lury Apil (abuela)

Aunque en la historia nunca se revela su nombre, o no mencionan su nombre, ella es la mamá de Copefed Alait Lury y su nombre se sabe por el árbol genealógico de los Feit.
Su pasado es aún desconocido, pero se sabe que estuvo casada con Copefed Alait Sol, y que tuvo como hijos a Copefed Alait Lury y a Robert Alait Lury.
Su edad, igual se desconoce, pero esta de entre unos 65 a 76 años.


Lex Anthony Remory Sutor

Miembro de la Liga Pokemon de Kanto y amigo de Copefed Alait Lury.
Es un tipo carismático que siempre anda bromeando.
Lex es un tipo que entiende muchas lenguas.
No se tiene mucha información sobre él.


Sev Selencio Aleterino Moter

Miembro de la Liga Pokemon de Kanto y compañero de trabajo de Lex Remory.
Es un tipo muy serio y duro con los demás.


Alter Alait Lockbandit

Hijo de Fernando Alait Tam y de Diana Lockbandit Olet.
Es un niño de 8 años apenas dos meses menor que Capy.
Es muy tímido.
No se tiene más información de él.


Arger Lock Parder

Vicepresidente de la Liga Pokemon de Kanto.
Es un señor de edad avanzada con barba y cabello blanco al igual que su piel.
No hay mucha información sobre él.

Bertha Beautillul

Vicepresidenta de la Federación Mundial de Concursos Pokemon (FMCP)
Es una señora muy hermosa que viene de la región Intera.
Ella habla el fenés.
No se tiene más información sobre ella.

John Arpelus

Él es vicepresidente de la Liga Pokemon de Jotho.
Es de estatura muy baja y tiene un gran bigote.
No hay más información sobre él.

Arthurky Claun

Él es vicepresidente de la Organización Mundial de Circos y Espectáculos Pokemon (OMCEP).
Es un señor de la misma estatura que Copefed A. Lury, pero a diferencia de él, su cabello es totalmente rubio y rizado.
Él habla hetcherter.
No hay más información sobre él.

Richard Ghan Nilton

Vicepresidente de la Federación Mundial de Deportes Pokemon (FMDP)
Él habla Owertonel.

Tom Félix

Él es el comandante de las Fuerzas Armadas y Ejército para Seguridad Social Internacional (FAESSI)
Es muy alto y corpulento. Tiene una voz grave.
No hay más información sobre él.

Henrick Han Hoger

Él es el presidente de la Federación Mundial de Ligas Pokemon (FMLP)
Habla y entiende varios idiomas.
Él es uno de los fundadores de la Orden del Ho-oh.
No hay más información sobre él.

Fernanda Alait Lockbardit

Hermana de Alter Alait y de Diana Alait. Tiene la misma edad que Copefed, pero es un poco más alta.
Es de color de piel blanca y color de cabello castaño.

Diana Alait Lockbardit

Hermana de Alter Alait y de Diana Alait. Tiene 18 años, y pelea en el frente de la Orden del Ho-oh.
Su color de piel es blanco y el color de su cabello es de un café castaño.

Andrew Niccols

Es el líder de grupo de entrenamiento en donde se encuentran Copefed, Capy, Alter, Fer, Alexander y Emi.

Alexander Monson

Compañero de Copefed, Capy, Alter y Fer en el grupo de entrenamiento. El es un chico de 10 años y es un acróbata.

Emi Sanderson

Compañera de Copefed, Capy, Alter y Fer en el grupo de entrenamiento. Ella tiene 9 años, y es una pequeña hechicera pokemon.

Lenguas

Etino.- Lengua que se habla en algunas regiones. En sí, el etino seria el español.
Fenés.- Lengua que se habla en algunas regiones. En sí, el fenés seria el inglés.
Hetcherter.- Lengua que se habla en algunas regiones. En sí, el hetcherter seria como un tipo ruso.
Owertonel.- Lengua que se habla en algunas regiones. El owertonel seria una lengua completamente inventada.
Hones.- Lengua que se habla en la región de Hoen. Es una lengua nativa, solo hablada por los hoenses nativos de las islas de Hoen.

Regiones, ciudades, pueblos y continentes.

Aura.- Región que se encuentra justo al sur de Feón. En esta región se habla el etino y el fenés. Su moneda oficial es la aura.
Sinnoh.- Región que se encuentra en el continente Atericano. En esta región se habla el etino y su moneda oficial es el jotl.
Hoen.- Región en especie de islas que se encuentra en el continente Atericano. En esta región se habla el hones y el etino. Su moneda oficial es el aterin.
Jotho.- Región que se encuentra en el continente Atericano. En esta región se habla el etino, y su moneda oficial es el jotl.
Kanto.- Región que es encuentra en el continente Atericano. En esta región se habla el etino, y su moneda oficial es el kantino.
Feón.- Región que se encuentra al norte del continente Atericano. En esta región se habla el etino, y su moneda oficial es el verde.
Calis.- Región que se encuentra al sur del continente Atericano. En esta región se habla el etino, y su moneda oficial es el calis.
Intera.- Región que se encuentra en el continente Erisatico. En esta región se habla el fenés, y su moneda oficial es la interi.
Cimis.- Región que se encuentra en el continente Atericano. En esta región se habla el etino. No tienen moneda propia, usan la moneda de su región vecina, Feón.

Pueblo Paleta.- Pueblo el cual se dan los mejores entrenadores pokemon de la región de Kanto. Pertenece a Ciudad Verde.
Ciudad Verde.- Ciudad más importante de Kanto por su importación de lácteos y de más cosas.
Ciudad Plateada.- Ciudad al norte de Ciudad Verde. Se encuentra después del bosque Verde, el cual, es el mas frondoso de la región de Kanto.
Ciudad Aterte.- Ciudad perteneciente a la región de Cimis, al norte de Ciudad Delg. Es también frontera con Feón.
Ciudad Estrellac.- Ciudad perteneciente a la región de Feón, ubicada al norte de Ciudad Armes.
Ciudad Anquerutel.- Ciudad perteneciente a la región de Cimis, y es frontera de Kanto.
Ciudad Merti.- Ciudad al norte de Ciudad Anquerutel. Ubicada en la región de Cimis.
Ciudad Delg.- Ciudad al norte de Ciudad Merti. Ubicada en la región de Cimis.
Ciudad Pol.- Ciudad fronteriza de Feón con Cimis.
Ciudad Feón.- Ciudad y capital de la región Feón. Ubicada la norte de Ciudad Pol.
Ciudad Armes.- Ciudad al norte de Ciudad Feón, ubicada en Feón.

Continente Atericano (Aterica).- Continente del mapa terrestre, y que es el único que va desde el polo sur al polo norte.
Continente Erisatico (Erisa).- El continente más grande de todos, el cual se ubica cruzando el Océano Atersatico o el Océano Calmado.
Continente Aticano (Atica).- Continente que se encuentra abajo de Erisa, cruzando el Mar Medioterrestiano.
Continente Archartico (Archartica).- Continente que se encuentra justo en el polo sur.

Océanos, mares, montañas, desiertos, etc.

Océano Atersatico.- Océano que se encuentra entre los continentes Atericano y Erisatico.
Océano Calmado.- Océano el cual es el más grande de todos.
Mar Medioterrestiano.- Mar entre los continentes Erisatico y Aticano.
Montaña Lunar.- Enorme montaña, la cual se dice, se formó al estrellarse un meteorito. Científicos de todo el mundo hacen investigaciones, pues tiene minerales únicos y también pokemons muy raros, que se creen, vienen del espacio.
Bosque Verde.- Frondoso bosque, el cual sirve de frontera entre Ciudad Plateada y Ciudad Verde. Habitado por gran variedad de insectos, y uno que otro Pikachu.

Otras cosas…

Liga Alpha.- Es la liga más fuerte del mundo. Es un evento realizado cada 6 meses en el que los entrenadores participan en un torneo en el cual, el ganador pasa a combatir a la Liga Alpha, comandada por los entrenadores más fuertes del mundo.
La sede de esta liga es en la región de Ek, en el continente Erisatico.
ORU.- Siglas que significan, Organización de Regiones Unidas. En esta organización estan inscritas 41 regiones, de 75 en el mundo.


CAPITULOS
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INTRODUCCIÓN

CAPITULO I: UN MISTERIOSO COMIENZO
CAPITULO II: UNA TRISTE HISTORIA
CAPITULO III: POKÉMON NO LO ES TODO
CAPITULO IV: LA DINASTIA DE LORD SODO VUEN
CAPITULO V: LAS PIEDRAS DEL CONTROL
CAPITULO VI: LA ESPERANZA LO ULTIMO QUE DEBE PERDERSE
CAPITULO VII: LA BATALLA DE ROY NEWER
CAPITULO VIII: LA DIVISIÓN DE DOS MUNDOS
CAPITULO IX: LA ORDEN DEL HO-OH
CAPITULO X:


INTRODUCCIÓN: EL BIEN Y EL MAL UNA LUCHA SIN FIN


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En una cueva, que aun yo su ubicación desconozco cuatro entrenadores buscaban lo que posiblemente podría acabar con una guerra que había durado años y que había costado miles de vidas tanto humanos como de pokemons…

“¿Es cierto lo que dicen?” decía una mujer de cabello castaño con una ropa especial de color negro.
“¿Qué?” le contesto otra mujer, esta de pelo amarillo con la misma ropa que traía su compañera.
”¿Qué el equipo Galaxia, fue derrotado en Sinnoh?” contesto la mujer del cabello castaño.
”No puede ser amiga, se supone que todo mundo ya lo sabe, el equipo Galaxia fue derrotado, también los equipos Magma y Aqua fueron derrotados en Hoen…” decía la mujer de cabello amarillo pero fue interrumpida por un hombre de cabello oscuro y medio chino, y con un color de piel medio morena.
“Silencio, creo que estamos cerca” dijo casi susurrando el hombre.
”Vaya que genio traes hoy” dijo la mujer del cabello castaño.
”Que se callen, ¿Qué no entienden?” dijo otro hombre, de cabello amarillo y con una piel extremadamente pálida.
”No les hagas caso amiga. Oye por cierto cambiando de tema, ¿y tu hija?” dijo la mujer del cabello castaño.
”Bueno, ella esta bien. La deje en casa de Lorelei, se que ella es de confiar. Y, hablando de hijos, ¿supongo que los tuyos también están seguros no?” dijo la mujer del cabello amarillo.
“Bueno, nosotros confiamos en que todo salga bien, y pues ellos están con su abuela” respondió la mujer del cabello castaño.
“Oye, se que piensan que todo va a salir bien, pero ¿y si no, supongo que les dejaron algún testamento o algo por el estilo, no?” dijo con voz preocupada la mujer del cabello amarillo.
“Se a que te refieres amiga. Claro que no vamos a dejar a nuestros hijos sin nada.” Contesto la otra mujer.
”Cállense o nos van a descubrir” dijo el hombre de pelo oscuro.
”Jefe, creo que aquí es, vengan rápido” decía el hombre de piel pálida, a unos cuantos metros de donde se encontraban los otros tres.
“Valla, estos malditos tenían bien escondida su base” decía el hombre de cabello oscuro mirando hacia una enorme puerta de metal sólido que no se le veía manera de que se pudiera abrir. “Thyphlosion, sal y usa lanzallamas en la puerta y después usa puño certero” dijo el hombre sacando de una ultra bola un Thyphlosion mas grande de lo normal.

Después este hizo lo que su entrenador le había ordenado y la puerta callo haciendo un fortísimo ruido que sacudió toda la cueva. Cuando el polvo se disperso se pudo observar un enorme cuarto del tamaño de un gigante estadio de fútbol. En el se encontraban enormes cápsulas que contenían pokemons extremadamente raros.

”Esos malditos… tienen pokemons legendarios encerrados” dijo el hombre de cabello oscuro, mirando con admiración y a la vez terror a las cápsulas que contenían pokemons legendarios entre ellos un Lugia de color negro.
“Valla, valla, valla, pero si son los cuatro mejores elites que tiene la liga pokemon. ¿A que se debe su presencia?” dijo una voz de entre lo oscuro, que estremeció a los cuatro entrenadores, ya que estos conocían esa voz.
”¡Maldito, por fin das la cara!” grito furioso el hombre de cabello oscuro.
”Por favor, no hables así Copefed…” se burlo la voz misteriosa.
”¡Eres un maldito traicionero!” dijo el hombre de piel pálida.
“Y miren quien esta ahí si es el elite de las leyendas, Marx” dijo la voz.
”¡Da la cara maldito, no te escondas en la oscuridad y sal!” grito furiosa la mujer del cabello de color amarillo.
“Oh, pero si es la esposa de Marx, Cynthia” dijo la voz haciendo una pausa y después continuo “Y apuesto que la hermosa mujer que esta a tu lado Copefed es tu esposa”
“¡¿Cómo te atreves a dirigirle la palabra a mi esposa?!” grito furioso Copefed.
“Huy que miedo tengo, hice enfurecer al mas grande elite de todos, ja, pero si no eres mas que un cobarde que nunca se atrevió a enfrentarme por que te daba miedo de que te humillara como lo hice con todos los demás” dijo la voz.
“Pues ha llegado la hora maldito, yo Copefed, Elite de la liga Alpha, te reto” dijo Copefed mientras le hacia una señal a su Thyphlosion para que se pusiera en posición de batalla.
”Es demasiado tarde Copefed, tuviste tu oportunidad y no la aprovechaste” dijo la voz. “Ahora si me permiten, tengo un asunto pendiente en Aura” termino diciendo la voz.
“¡Regresa cobarde, Thyphlosion usa llamarada hacia ese maldito!” grito furioso Copefed señalando hacía donde el creía que se encontraba su objetivo, ya que aunque la voz se escuchaba muy bien en toda la habitación, no se podía ver casi nada.

Thyphlosion mando un poderoso rayo de fuego en forma de estrella pero un rayo de luz dorada interceptó la llamarada ocasionando una explosión que estremeció la cueva. “¿Qué, pero qué paso?” dijo Copefed confundido por lo que había sucedido.

“Copefed, no olvides que te encuentras en la base secreta del equipo Rocket, lo que quiere decir que estas rodeado por miles de mis hombres” dijo la voz. “Ahora, veo que no quieren entender y no aprovecharon la oportunidad que les di de largarse de aquí, así que tendré que aniquilarlos” dijo la voz burlándose.
“¡Ni lo sueñes!” dijo la mujer del cabello castaño. “¡Dragonite sal ahora!” dijo la mujer sacando una pokebola y de esta salio un precioso Dragonite que empezó a volar por los aires. Y después Marx y Cynthia sacaron sus pokemons, un Latios y un Latias respectivamente.
“Estupidos… ¡equipo Rocket ataquen sin piedad y elimínenlos de una vez por todas!” grito con furia la voz y en ese preciso instante la habitación se ilumino de rayos dorados, plateados, y de todos los colores.
“¡Elites de la liga Alpha, ataquen!” grito Copefed y en ese momento los demás entrenadores que le acompañaban ordenaron a sus pokemons a atacar.
La cueva se ilumino por completo, y habían rayos por doquier dirigidos a todas partes, algunos chocaban con las cápsulas otros estallaban en el aire, otros mas daban en entrenadores o pokemons, otros pegaban en el suelo o en el techo de la habitación lo que ocasionaba grandes terremotos derrumbando rocas enormes por doquier.
“¡Demonios, no podemos con todos ellos, tendremos que derrumbar la habitación!” grito desesperado Copefed.
“¡Estoy contigo, ¿pero dime como vamos a hacer eso?!” le contesto desde otro lado Marx “¡Apenas y nos podemos defender de esos malditos!” termino diciendo muy agitado.
“¡Tengo un plan, Thyphlosion usa hiper rayo en la cápsula de Lugia!” grito Copefed y su Thyphlosion lanzó un poderoso hiper rayo que no pudo ser detenido y dio en la cápsula en donde estaba el Lugia de color negro, y cuando el rayo se estrello en la cápsula esta exploto haciendo enfurecer mucho al legendario pokemon.

Este la salir lanzo poderosos rayos de luz dorada con colores alrededor hacía el techo de la habitación para poder escapar, y lo logró pero esto ocasionó que con las explosiones de los demás rayos el techo no soportara mas y se derrumbara dejando totalmente atrapado a todo ser vivo que estuviese ahí dentro.
Miles de pokemons y entrenadores murieron aplastados por las enormes rocas, pero la guerra entre el bien y el mal, por fin había terminado…


Espero les haya gustado y por favor, opinen para que el fic mejore y no tenga que ser cerrado otra vez, gracias por su atención.
Encuesta · 2 votantes
Si, muchisimo. Esta excelente. 0 (0%)
Si, esta bueno, pero necesita mejorar. 1 (50%)
Pues un poco. 1 (50%)
No, esta horrible. 0 (0%)
Ce n'est pas un poem. Seulment la voix de ma vie.

Militia est vita
#2

Re: El Bien Y El Mal Una Lucha Sin Fin


buen fic, me gusto..espero leer el siguente episodio

claro que hay faltas ortográficas, tales cosas como pokemons sería pokémon( me dijo siro que eso tambien es para plural)

salu2
no desvirtuo...adorno =P

FANFIC \"HERMANOS DE GUERRA\"
#3

Re: El Bien Y El Mal Una Lucha Sin Fin


No me hiciste caso en cuanto a separar los diálogos... pero a lmenos se puede leer. Sólo mejora eso y será más claro y legible, pues es un fic agradable.

Saludos

Edit: Ya te separé los diálogos, es simplemente dejar un espacio. Tómalo para la próxima entrega. Saludos
#4

Re: El Bien Y El Mal Una Lucha Sin Fin


Bueno, perdon por el doble post pero es que me equivoque, porfa que un moderador borre el post anterior si no es mucha molestia.
Aqui el primer capitulo de mi fic.

CAPITULO I: UN MISTERIOSO COMIENZO


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6 AÑOS DESPUES…

Era una tarde calida, el sol estaba en un punto de color amarillo y naranja. Las nubes se veían de color anaranjado por el sol.
En un pequeño pueblo, en un prado estaban tres niños, que estaban enfrentando a sus pokémones. Era una batalla de dos contra uno.
En el primer lado estaba un niño de diez años. El portaba una playera roja, y unos jeans. Traía una cachucha igualmente roja, pero a pesar de tenerla puesta el cabello se le salía por la parte trasera de esta. Era un chico de estatura normal para su edad, su color de piel era blanca y el de su cabello era de un café oscuro. Su nombre era Copefed, y el era el hijo de los elites Copefed y Mariam. Su pokémon era un pequeño Cyndaquil muy juguetón pero un poco tímido, que tenía un nombre especial, Capany.
Del mismo lado del chico estaba una niña de ocho años. Ella era su hermana, y en cuanto al color de cabello y piel era del mismo color que el de su hermano. Ella portaba una falda de color azul claro (como las faldas de las tenistas), con unas botas vaqueras cafés. Traía una playera de color rosa claro casi de color blanco. Su nombre completo era Mariam Capian, pero todos le decían Capy ya que a ella no le gustaba sus otros nombres, y lógicamente por ser hermana de Copefed también era hija de los elites Copefed y Mariam. Su pokémon era una Skitty tierna pero muy atrevida a los retos.
Ellos dos peleaban contra una muchacha más grande que ellos dos en cuanto a edad y a altura.
La muchacha era blanca al igual que los otros dos, pero el color de su cabello era completamente amarillo. Ella tenía doce años. Ella portaba unos jeans y unas botas de color negro. Portaba una chamarra de color negro que traía abierta siempre y esta dejaba ver una playera de color rojo. Su nombre era Cynthia y esta tenía como pokémon un Pidgeotto con un listón rosa amarrado en el cuello (como si fuera una bufanda).

” ¡Capany usa tacleo, contra Pidgeotto!” gritó entusiasmado Copefed.
” Pidgeotto, ya sabes que hacer” dijo Cynthia tranquilamente a su Pidgeotto y este al oír las palabras de su entrenadora empezó a agitar su grandes alas y se elevo en el cielo lo suficiente para esquivar el ataque de Capany, que al falla se fue a estampar con una roca.
” ¡Rayos, siempre hace eso…!” se dijo a si mismo pero muy en un tono fuerte al ver que Capany fallaba en el ataque.
”Recuerden que si quieren vencerme necesitan planear una gran estrategia y no solo atacar por atacar” dijo Cynthia presumiendo mientras cruzaba los brazos y cerraba los ojos.
”¡Por ejemplo, esta!” gritó Capy “¡Skitty salta y usa arañazo en Pidgeotto!” termino de decir la niña y su Skitty dio un gran salto que la puso frente a frente con el Pidgeotto de Cynthia, y después sin que este pudiera hacer algo para defenderse o esquivar el golpe, recibió un tremendo par de arañazos que lo mandaron al suelo.
” ¡Muy bien hermanita, ahora Capany, usa lanzallamas en Pidgeotto!” grito Copefed y su pequeño Cyndaquil lanzo un poderoso lanzallamas que dio justo en el herido Pidgeotto y lo mando a estrellarse contra una roca y después termino noqueado.
” ¡Si, lo logramos, por fin vencimos a Cynthia!” exclamaron con alegría los dos niños al ver vencido el Pidgeotto de Cynthia.
“Muy buena pelea Pidgeotto” murmuro Cynthia mientras regresaba a su pokebola a su herido Pidgeotto.
” ¿Quieres la revancha?” preguntó entusiasmada Capy.
” No, ya es hora de que se vallan a cenar, además Pidgeotto necesita descansar mucho” dijo la muchacha.
”Tiene razón, ya es muy tarde y si no aparecemos pronto, nuestra abue se puede preocupar, además Capany también necesita descansar mucho después de esta gran batalla” dijo Copefed mientras se agachaba para cargar en sus brazos a su pequeño Cyndaquil que cabía exacto en sus brazos. Lo mismo hizo Capy pero con su Skitty, y después los tres niños caminaron hacia una casa de que estaba hecha totalmente de madera.
”Abue por fin logramos vencer a Cynthia” dijo entusiasmada Capy a una viejecita de unos setenta y tantos años que tenia el cabello blanco y portaba una especie de blanca azul con flores. Al lado de esta estaba un niño de unos cuatro años que apenas podio caminar y hablar, el era hermano de Copefed y Capy, y era idéntico a Copefed solo que era mas pequeño y a su corta edad ya usaba lentes. Su nombre completo era Euroli Atían Copet, pero todos le decían Cop para ahorrarse las molestias de decir tal nombre.
”Valla, debió de ser una gran batalla” dijo la vieja acariciando la cabeza de su nieta.
“Pero no la hubiéramos vencido si ella no se hubiera distraído” dijo Copefed, tratando de hacer que Capy viera la realidad.
”Una regla fundamental en las batallas pokémon es que nunca te debes de distraer, ya que eso te puede traer muchos problemas” dijo la vieja mirando a Cynthia con una mirada acusadora.
“Si, lo se pero es que…” decía Cynthia cuando se escucho un fortísimo estallido que hizo reventar las ventanas y todo empezó a temblar.
”¡Rápido, todos debajo de la mesa” grito la vieja cargando a Cop que había empezado a llorar por el susto.

Después de unos cuantos minutos de todo lo sucedido tocaron a la puerta de forma apresurada, y la vieja abrió rápidamente sin preguntar quien era. Del otro lado de la puerta se encontraba un señor con cara pálida, posiblemente no se había recuperado del susto del estallido. El señor ni siquiera espero a ver quien había abierto la puerta cuando dijo con el poco aire que le quedaba.

“Rápido, tienen que venir. Cayó un meteorito por la ruta 1, justo antes de llegar a ciudad Verde”
” ¡Un meteorito, eso es genial, yo voy!” exclamo con entusiasmo Capy pero su abuela la detuvo y le dijo “No, tu no vas” dijo seriamente y después se volteo hacia donde se encontraba Cynthia y le dijo “Cynthia, por favor lleva contigo a Copefed, y no se metan en problemas”
“¡Pero yo también quiero ir, yo ya estoy grande!” reclamo Capy pero su abuela hizo como si no la hubiera oído y después le dijo a Copefed “Hijo mío, si ves que el problema se pone grave, te regresas inmediatamente”
“Si abuelita” dijo este y después Copefed y Cynthia salieron de la casa y se dirigieron a la ruta 1.

La ruta 1 estaba llena de pastizales muy largos que dificultaban el caminar y en ese momento en lugar de estar llena de Pidgeys y Ratatas estaba llena de muchas personas.
En unos cuantos minutos Copefed y Cynthia llegaron al lugar donde se había estrellado el meteorito. Lo que antes parecía haber sido un pequeño bosque, ahora estaba lleno de ceniza y unas pocas llamas que aun quedaban en los pocos árboles que no habían sido derrumbados por el meteorito.
El meteorito no era muy grande, era del tamaño de un pequeño coche pero brillaba con una intensa luz verde y gracias a este efecto se podía apreciar una misteriosa figura de un pokémon.
De repente del meteorito la figura hizo estallar el meteorito en pedazos lo que ocasiono que la luz verde se dejara de ver y el pokémon misterioso se pudo ver claramente.

”Deoxys” murmura Cynthia sorprendida al igual que todo aquel que presenciaba al pokémon.
“¿Dedo que?” preguntó Copefed extrañado al oír ese nombre tan extraño.
”Deoxys, es un pokémon que se cree viene del espacio, pero se desconoce de que lugar específicamente, anteriormente se habían visto avistamientos de este pokémon, pero nadie a logrado explicar bien lo que quiere ese pokémon” explico Cynthia sin dejar de ver al extraño pokémon, que tenia unos tentáculos y una cara y cuerpo a largado de color verde con negro, y sus ojos brillaban de un color rojo como la sangre y en su pecho traía una esfera de igual color que sus ojos.
”¡Atrás todos, muévanse, váyanse de aquí este pokémon es muy peligroso, tienen que huir!” dijo una señora con un cabello largo de color rojo anaranjado. Su color de piel era de color blanco y tenía unos grandes lentes que le tapaban la mayoría de la cara, y de esta salían varias arrugas.
“Pero si es Lorelei” dijo Cynthia con una expresión de alegría en su cara “y también esta Wiron, Félix y…” decía Cynthia, pero al ver al cuarto elite se quedo babeando y balbuceo “También esta Lance”
De repente desde la multitud una niña lanzo una pokebola hacía el Deoxys y esta lo capturo. La pokebola apenas había encerrado a Deoxys cuando esta se reventó en pedazos que volaron por el aire y el Deoxys salio enfurecido, y empezó a lanzar rayos descontroladamente.
“¡Maldición, rápido huyan de a…!” decía Lorelei pero un rayo de hielo le pego en la espalda y esta dio un fuerte grito antes de quedar totalmente congelada. Después Deoxys dirigió uno de sus tentáculos hacía la niña que había intentado capturarlo y la atrapo. “¡Ayúdenme, por favor ayúdenme!”
” ¡Pero si es Capy, es mi hermanita, por favor ayúdenla, por favor!” gritó Copefed con mucha desesperación corriendo hacia el Deoxys y después saco a Capany, y le ordeno que atacara a Deoxys con un lanzallamas. El lanzallamas dio en la cara de Deoxys pero este hizo un campo de energía que disperso el fuego y Deoxys se enfureció aún más.
“¡No seas tonto niño, eso no le hará nada. Charizard, usa llamarada!” grito Félix y de una pokebola completamente roja saco un imponente Charizard que sin esperar un momento lanzo un potente fuego en forma de estrella a una velocidad impresionante pero el Deoxys logro esquivarla.
“Félix, esto lo debemos de hacer todos juntos o no lograremos nada” dijo Lance sacando una pokebola de color morada y de esta saco un hermoso Dragonite que empezó a revolotear y a jugar en el aire.
“Dragonite deja de jugar y baja ahora mismo” dijo Lance serio viendo a Deoxys, pero Dragonite continuo jugando en el aire lo que provoco que Lance se pusiera rojo de la pena.
“¡DRAGONITE!” gritó Lance, y el Dragonite volteó con miedo hacia Lance y bajo lentamente.
“Yo elijo a Steelix” dijo Wiron y saco una ultrabola de la que salió un gigante Steelix.
“¡Charizard usa llamarada de nuevo!” gritó Félix, y el Charizard sacó otra imponente llama en forma de estrella, pero Deoxys volvió a esquivarlo pero un fuerte golpe de Steelix lo detuvo y le derrumbo en seco, lo que provoco que este soltara a sus dos prisioneros.
“¡Rápido, Dragonite ve por la niña y por Lorelei!” gritó Lance, y su Dragonite que se encontraba a su lado empezó a mover sus pequeñas alas y se lanzo a una gran velocidad agarrando a Capy y a la congelada Lorelei, y después regreso a donde se encontraba Lance. “Muy buen trabajo amigo” dijo Lance, una vez que Dragonite había salvado a Capy y a Lorelei.
“¡Deja de distraerte Lance y ayúdanos!” gritó Félix, mientras su Charizard y Steelix lanzaban unos poderosos rayos para detener a Deoxys que se resistía a perder.
“¡Dragonite, usa hiper rayo y ayúdalos!” gritó Lance, y Dragonite saco un gigante y poderoso hiper rayo que ilumino el lugar en donde se encontraban y dio en Deoxys y después hubo una gran explosión que derrumbo a las personas y varios árboles, y después cayo el cuerpo inmóvil de Deoxys.
“Pokebola ve” dijo Lance lanzando una pokebola al inmóvil Deoxys y esta lo capturo de inmediato.
“¡Eso fue increíble!” exclamo Capy acercándose hacia los cuatro elites.
“Pero si eres tu niña, ¿Por qué lanzaste esa pokebola, acaso no piensas?” la regaño el elite Félix.
“Déjala Félix, ella solo intento ayudarnos” dijo Lance dándole una sonrisa a Capy. “Pero en algo Félix tiene razón, si nosotros que somos elites nos cuesta trabajo derrotar a un pokémon de ese tipo, ¿Por qué crees que tu lo derrotarías?” termino diciendo Lance.
“Pero yo solo quería ayudar” dijo Capy.
“Olvídense ya de eso” dijo Félix “Ahora hay que descongelar a Lorelei” y dicho estas palabras ordeno a su Charizard descongelar a Lorelei, que estaba en un cubo enorme de hielo.
”¿Pero que pasó, y el pokémon ese. Donde esta?” dijo Lorelei una vez ya descongelada pero a pesar de eso temblaba de frió.
“¡Lorelei!” gritó Cynthia desde la multitud, tratando de pasar para llegar a donde se encontraba la elite, y después de un gran esfuerzo logro llegar a su destino.
“Hola Cynthia, ¿Cómo estas?” preguntó Lorelei dándole una gran sonrisa a la niña.
“Muy bien, gracias, ¿y tu, no estas lastimada?” le preguntó Cynthia muy preocupada.
“No, estoy muy bien, ese rayo de hielo no me hizo mucho daño que digamos” presumió la elite aun temblando de frió. “Por cierto, ahora que tengo la oportunidad de verte, necesito decirte algo muy importante Cynthia” dijo la elite poniéndose de pie.
“¿Algo muy importante, pero que es?” preguntó muy curiosa Cynthia.
“Si lo quieres saber ahora mismo sígueme” y esta empezó a alejarse de la muchedumbre y los niños la siguieron “Lo siento niños pero necesito hablar con Cynthia en privado” dijo Lorelei al ver que Copefed y Capy la seguían también.
“Perdón” dijeron los dos niños y estos se quedaron quietos en donde estaban mientras Lorelei y Cynthia seguían caminando a un lugar apartado…
“Listo, ahora si te puedo decir todo” dijo Lorelei verificando que nadie rondaba cerca de ellas “Solo una cosa mas Cynthia, lo que te voy a decir, nadie, pero nadie mas que tu y yo deben de saberlo, ya que si esto se llega a malas personas algo muy grave puede ocurrir. ¿Prometes no decirle a nadie, sin importar lo que te haga o quien sea, lo que te voy a decir?” dijo Lorelei muy seria mirando fijamente a Cynthia.
“¿Pero que personas malas, o que? No entiendo” dijo muy confusa Cynthia.
“Cynthia solo prométeme que no le vas a decir nada de esto a nadie, prométemelo” dijo Lorelei.
“Pero…” decía Cynthia.
“¡Cynthia prométemelo!” le alzó la voz la elite.
“Esta bien, te doy mi palabra de que no le diré a nadie sin importar lo que me haga o quien sea lo que me vas a decir, palabra de honor” dijo un poco asustada Cynthia.
“Muy bien Cynthia, pon mucha atención a lo que te voy a decir por que no pienso repetirlo dos veces” dijo Lorelei.
“Si” contesto rápidamente Cynthia.
“Cynthia, como tu sabes tu padres eran unos grandes entrenadores, tan grandes eran que llegaron a ser elites betas, estos elites son los mas fuertes del mundo y ellos entrenan en la famosa liga Alpha, por ser los elites mas poderosos del mundo, estos elites son los encargados de dar paz al mundo en momentos críticos. Hace 26 años se inició una guerra por la conquista de los pokemons, y esa guerra duró 20 años hasta que tus padres y otros dos elites betas lograron derrotar al maligno genio detrás de todo el mal, pero… después de esa gran batalla… de esos cuatro elites solo regresaron dos…” paró en seco Lorelei mirando hacia el piso.
“¿Pero quienes?” pregunto Cynthia con un poco de desesperación. Pero Lorelei no contesto su pregunta.
“Cynthia, tus padres antes de ir a esa batalla me encargaron algo para ti, y ahora te lo daré” dijo Lorelei y saco una pokebola de color dorada con las letras C y W en la parte de arriba y una A y una C en la parte de abajo. “Ten, esta pokebola contiene un pokemon que aun yo desconozco, pero que tus padres te heredaron, pero, a pesar de eso no lo puedes usar, sino hasta que llegues a la liga pokemon”
“Pero yo no puedo viajar, tengo que cuidar a Copefed y a Capy” dijo Cynthia mirando la pokebola con mucha confusión.
“No te preocupes por ellos, ya veras que ellos no te necesitan” dijo Lorelei “También te tengo que dar esto” dijo Lorelei mientras sacaba un collar con una piedra de color verde como una esmeralda pero con algo que parecía ser moho. “Este collar me lo encargo tu madre que te lo diera cuando nacieras, pero no pude entregártelo, ahora ten”

Cynthia tomó el collar y lo miro por unos segundos y después se lo coloco alrededor del cuello. El collar parecía transmitirle una sensación extraña.

“¿Por cierto Lorelei y los dos elites que no regresaron de la batalla quienes eran?” preguntó Cynthia sin dejar de mirar el collar, pero obtuvo respuesta, y al voltear se vio con la sorpresa de que Lorelei ya no se encontraba con ella.


Bueno pues para los que leyeron mi otro fic, OLVIDENLO¡ Este cambiara un poco.
Espero posteen con buenas criticas, nos vemos ^^.

EDITO: No cambiara un poco, cambiara por completo ^^
Ce n'est pas un poem. Seulment la voix de ma vie.

Militia est vita
#5

Re: El Bien Y El Mal Una Lucha Sin Fin


Deberías usar guiones en vez de comillas para hacer los diálogos. No me gusta mucho el estilo indirecto libre, pero si lo usas mejor que lo hagas bien. Para no darte tantos problemas, usa mejor el estilo directo con guiones, es más facil para el lecotr de seguir. Cuidado con la expresión que a veces usa, no está nada mal, pero sigue mejorando, las reevaluaciones están cerca.

Saludos
#6

Re: El Bien Y El Mal Una Lucha Sin Fin


La historia va tomando forma...
ahora, encontre una que otra falta ortográfica en acentos.....y algo d ela pregunta que según yo, deveria ser algo asi

Cita:
“¿Por cierto Lorelei y los dos elites que no regresaron de la batalla quienes eran?” preguntó Cynthia sin dejar de mirar el collar, pero obtuvo respuesta, y al voltear se vio con la sorpresa de que Lorelei ya no se encontraba con ella.


mm creo que deveria la pregunta ser algo como esto.."Por cierto Lorelei ¿Y los dos elites que no regresaron de la batalla quienes eran?”

luego sigue con minúsculas..creo yo, por lo que se, es que despues de un signo d einterrogación o exclamación si no hay coma, biene la oración con mayúscula..
bueno detalles...

xD

cuidate

y sígelo

salu2
no desvirtuo...adorno =P

FANFIC \"HERMANOS DE GUERRA\"
#7

Re: El Bien Y El Mal Una Lucha Sin Fin


Cita de copefed



” Pidgeotto, ya sabes que hacer” dijo Cynthia tranquilamente a su Pidgeotto y este al oír las palabras de su entrenadora empezó a agitar su grandes alas y se elevo en el cielo lo suficiente para esquivar el ataque de Capany, que al falla se fue a estampar con una roca.


Bueno, estuvo muy bien y hubo mucha descripción, sólo note unas cuantos errorcillos como: "que al falla se fue a estampar con una roca"

Falla, se te olvido la "r"

A! y separa los diálogos para leérlos mejor.

Xq olvidarte de tu antiguo Fic? ---quien ganó Gary o Geovani? XD

#8

Re: El Bien Y El Mal Una Lucha Sin Fin


Bueno despues de mucho, mucho tiempo les traigo el segundo capitulo, pero es que hice unos cambios en mi redaccion y ademas me salio largo, los dejo con el segundo capitulo:


CAPITULO II: UNA TRISTE HISTORIA




Spoiler
Eran las 11:30 cuando los tres, Cynthia, Copefed y Capy, estaban en camino hacia el Pueblo Paleta. Quedaba poca gente, y la policía empezaba a retirarlos, toda la ruta 1 volvía a estar de gente. Las hermosas estrellas brillaban a todo lo que podían, y a pesar de lo sucedido, la noche era de tranquilidad, al menos hasta que los tres llegaron a casa, porque…

-¡CAPIAAANNN!- se escucho un tremendo grito de furia cuando los tres niños entraron a la casa. Esta estaba oscura, puesto que no había electricidad, pero todo se ilumino cuando desde la oscuridad salió una sombra con una luz muy brillante, la sombra era la de la abuela de Copefed y Capy, y la luz provenía de un pequeño Pichu que alumbraba a la vieja -¡CAPIAAANNN FILAIT!- volvió a gritar la vieja aun mas fuerte -¡¿CÓMO TE ATREVES A DESOBEDESERME?!- terminó gritando la vieja mientras agarraba de la mano a Capy y se la llevaba para las escaleras.

-Perdón abuelita… auchh- se quejaba Capy -pero es que…- trataba de completar una frase para poder defenderse pero era inútil, el dolor que sentía en la cabeza, puesto que su abuela le jalaba los cabellos, era insoportable, y le impedía hablar bien.

-¡Pero nada, niña desobediente, ahorita mismo te vas a tu habitación, y no sales de ahí hasta que yo te lo ordene!- gritaba con tanta furia la vieja, que ya se había puesto colorada.

-Señora, por favor, yo le puedo dar una explicación de lo que paso- dijo Cynthia tratando de calmar a la vieja.

-Nada de explicaciones, yo le ordene que se quedara con Cop, y ella me desobedeció- dijo la abuela, mas calmada, pero de todas formas aun estaba muy furiosa.

-Pero abuelita, si no fuera por Capy…- decía Copefed pero su abuela lo interrumpió con un regaño.

-¡Si no fuera por Capian, a Lorelei no la hubieran congelado, si no hubiera sido por Capian, no hubieran habido tantos problemas!- gritó la vieja.

-¡Auchh, por favor abuela, no me jales el cabello!-gritaba Capy con mucho dolor, hasta que la vieja la soltó.

-Copefed, todos en el pueblo saben lo que paso en la ruta 1, así que no pienses en engañarme, ahora niña, ¿Por qué me desobedeciste cuando te dije que no podías ir a ese lugar tan peligroso?- dijo la vieja, y por primera vez le dio la oportunidad a Capy de poder defenderse.

-Por que pensé que podía ayudar- dijo Capy sobándose la cabeza.

-¿Y lograste ayudar en algo niña tonta?- dijo seriamente la vieja, mirando fijamente a Capy.

-No- dijo Capy con lágrimas en los ojos.

-¿Entonces niña, que acaso no tienes cerebro para pensar en las consecuencias?- dijo la vieja empezándose a alterar de nuevo.

-Si pero…- trato de defenderse Capy pero su abuela la interrumpió.

-Pero nada niña, ¿y si ese monstruo te mataba, o a Lorelei, que haríamos?- y eso vasto para que Capy se quedara completamente callada. Lo único que se podía escuchar en la habitación eran sus sollozos y los pequeños bufidos de furia de la abuela.

-Necesito que preparen sus maletas con sus pokémones y todo lo que necesiten, por que mañana tienen que ir al gimnasio de sus padres- dijo la abuela muy enojada y sin dar explicaciones.

Copefed y Capy entendieron que no debían desobedecer a su furiosa abuela, así que extrañados por lo último que les había dicho su abuela subieron a sus cuartos sin protestar, e hicieron todo lo que les habían ordenado. Copefed y Capy prometieron que no le preguntarían nada a su abuela sobre eso a su abuela, mas que nada por temor a llevarse una regañida.
Al día siguiente todo había regresado a la normalidad, ya que la abuela había servido unos ricos platillos para desayunar, dando a entender que lo de la pasada noche, había quedado atrás y que ya no quería recordarlo.

-¡Que rico se ve todo abue!- dijo Copefed sentándose rápidamente en la mesa y sin esperar un segundo empezó a engullir todo lo de su plato lo más rápido que podía.

-Gracias hijo- dijo la abuela mientras servia en la mesa una enorme jarra con agua de jamaica.
Capy bajo silenciosa y lo único que dijo antes de sentarse fue un frió “buenos días”. Al parecer esta no había olvidado lo de la noche pasada.

-Buenos días señora- dijo Cynthia acompañada de Cop que igualmente dio los buenos días pero este fue corriendo directo a su abuela.

-Que bonito niño, mírate que grandote estas Cop- le dijo la abuela, levantando al pequeño niño y sentándolo en una de las sillas.

-¿Y bien, como esta el desayuno?- pregunto la abuela a los niños. Y la respuesta de Copefed llego de inmediato con un gran eructo que soltó a reír a Cop.

-Upps, perdón- dijo Copefed apenado.

-Muy rico señora- dijo Cynthia, que también se estaba riendo.

-Copefed, Capy, ¿ya tienen su equipaje listo?- pregunto la abuela mientras se sentaba a desayunar.

-Si abuela, yo puse todo mi equipaje desde ayer- dijo Copefed, mientras se apuraba a engullir un pedazo de pan.

-¿Y tu Capy?- pregunto la abuela a la niña que no había dicho ni pío desde que había llegado a la habitación.

-También- dijo esta sin levantar la vista.

-Capy, no estés enojada conmigo, hice lo que tenía que hacer, me desobedeciste, y si alguien salía lastimado por lo de ayer…- decía la abuela pero fue interrumpida por Capy.

-No es por lo de ayer abuela- dijo Capy aun sin levantar la vista, y jugando con el tenedor.

-¿Entonces que es lo que te pasa?- pregunto la abuela con mucha curiosidad –Ni siquiera has tocado tu desayuno-

-¿Cynthia vendrá con nosotros?- pregunto Capy.

-No niños, ella no podrá ir con ustedes- le contesto la abuela un poco nerviosa.

-¿Por qué Cynthia no puede venir con nosotros?- pregunto Capy levantando la cabeza y mirando fijamente a su abuela.
Esa pregunta había enmudecido casi por completo toda la habitación, excepto por Cop que jugaba con su cuchara y su tenedor.

-Bueno, pues por que ella… pues tu sabes ella…- tartamudeo la abuela tratando de buscar una respuesta, pero fue salvada por Cynthia.

-Por Cop, ahora que ustedes se van ¿Quién va a cuidar al pequeño Cop? Tu abuela esta muy vieja para gran responsabilidad- dijo Cynthia con una sonrisa.

-¿Cynthia, no te gustaría ir con nosotros?- dijo Copefed.

-Por supuesto que si, pero tengo aquí una responsabilidad y debo cumplirla- dijo Cynthia.

-Bueno, dejemos ese tema de lado y dense prisa, lávense la boca y ya esténse listos que ya casi llega el señor Roser, el los llevara a donde tienen que ir-

Y los dos niños se levantaron de sus asientos, fueron a dejar sus trastes al lavadero y se retiraron a sus cuartos a lavarse los dientes.
Cinco minutos después los cinco se encontraban afuera de la casa esperando al señor Roser.

-Bueno niños, creo que esto es todo- dijo Cynthia.

-Si- dijo Copefed con una mirada perdida.

-Atíos helmanito Topefed- dijo Cop.

-Adiós Cop, cuídate mucho y entrena a tu Squirtle- dijo Copefed abrazando a su pequeño hermano. Y una vez que este lo soltó, Cop se voltio hacia su hermana y la despidió.

-Atíos helmanita Capy, cuitate muto y entlena a tu Kitty- dijo Cop abrazando a su hermana.

-Adiós hermanito, tu también no olvides entrenar a tu pokémon- dijo Capy abrazando fuertemente a Cop.

-Adiós abuela- dijo Copefed.

-Adiós hijo mío, cuídate mucho, y también cuida a tu hermana- dijo la abuela abrazando a los dos niños.

Y después de unos cuantos minutos después llego el señor Roser. El señor Roser era un señor corpulento y muy alto que vestía un pantalón de mezclilla y una camisa de cuadros. Tenía una gran barba y una gran cabellera la cual le llegaba hasta los hombros. El señor venia en una carreta jalada por dos Ponytas, las cuales.

-Buenos días- dijo el señor Roser saludando a la vieja, mientras hacia un movimiento con sus manos hacia atrás para hacerle entender a los Ponytas que se detuvieran.

-Bueno días señor Roser- dijo la abuela de Copefed y Capy.

-Perdón por la tardanza pero me desvele por lo de ayer, y me quede dormido- dijo el señor Roser bajándose de la carreta.

-Bien chicos, es hora de que se vallan- dijo Cynthia.

-Muy bien- contestaron los dos niños y se despidieron por última vez de su abuela, de Cynthia y de Cop, y después abordaron la carreta, la cual era una especie de cubo pero sin dos caras, la de enfrente y la de arriba.

-Muy bien chicos, ahora que están listo partiré, ¿seguros que no olvidan nada?- pregunto el señor Roser antes de partir.


-No señor, ya tenemos todo listo- contesto Copefed por los dos.

-Entonces si no hay ningún problema… Ponytas, a Ciudad Verde- ordeno el señor, y las dos Ponytas empezaron a trotar y en poco tiempo ya se encontraban viajando a una gran velocidad.

Dejaron el pueblo atrás en unos cuantos minutos, y diez minutos más tarde ya se encontraban en las afueras de Ciudad Verde.
La ciudad a comparación con el Pueblo Paleta, era enorme, se podría decir que era 30 veces mas grande que este. Además de que Ciudad Verde era imponente pues tenía grandes edificios por todas partes.

-Supongo que esta es la primera vez que visitan una ciudad, ¿no?- pregunto el señor Roser a los dos niños.

-Si señor- dijo Copefed.

-Bien, a diferencia de los pueblos, aquí el transporte es otro, aquí no se utilizan carruajes o pokemons para viajar, aquí se utilizan coche, autobuses, taxis, etc.- dijo el señor Roser.

-¿Qué son los coches y esas cosas?- pregunto Capy.

-Son maquinas con ruedas y muchas cosas de metal que se mueven- dijo Copefed.

-¿Y vamos a viajar en eso?- pregunto Capy asustada.

-No tengas miedo niña, los coches no son peligrosos- le respondió el señor Roser.

-¿Pero como se supone que vamos a llegar al gimnasio de mi papá, si no sabemos como utilizar esas cosas?- pregunto Capy.

-Ustedes no las van a utilizar, lo que van a hacer es tomar un simple taxi, y listo- respondió el señor Roser.

-Pero nosotros…- empezó a decir Capy pero Copefed la interrumpió.

-Mejor deja de hacer tantas preguntas y sigamos con nuestro camino, que se nos va hacer tarde- dijo Copefed bajándose del carruaje y tomando su mochila.

-Esta bien, pero no me regañes- dijo Capy y de un salto bajo del carruaje y esta también tomo su mochila.

-Como esta es la primera vez que van a transportarse en la ciudad, les pediré un taxi- dijo el señor Roser. Y después amarro a sus Ponytas a unos palos y los tres se acercaron a la carretera y esperaron a un taxi por varios minutos hasta que por fin uno apareció.

-Buenas tardes señor, ¿gusta transporte?- pregunto el taxista al señor Roser.

-Solo para ellos dos por favor- dijo el señor Roser y señalo a Copefed y Capy que estaban admirando el taxi.

-Muy bien, ¿A dónde los llevo?- pregunto el taxista a los niños, pero el que respondió fue el señor Roser. –Al gimnasio pokémon por favor-

-Muy bien, serian 35 kanterinos por favor- dijo el taxista.

-Bien, tenga- dijo el señor Roser sacando 4 monedas de una de sus bolsas de su pantalón. Tres monedas eran totalmente de color plateado y traían impreso de un lado un 10 con varios dibujos entre los cuales se encontraba una pokebola. Del otro lado se encontraba dibujada la región de Kanto. La cuarta moneda era una de bronce en su totalidad y en lugar de un 10, esta traía un 5. También del otro lado era diferente puesto que en lugar de la región de Kanto esta traía otro mapa, en este caso era el mapa de la Ciudad Celeste.

-Diez, mas diez… y cinco… muy bien esta bien, niños suban- dijo el taxista, y abrió la puerta trasera del coche.

-Bien niños, mi trabajo a concluido aquí, ahora ustedes deben de cuidarse mutuamente, suerte- dijo el señor Roser y los niños también se despidieron de el. En unos cuantos segundos ya se encontraban viajando por la ciudad.

-Wuaw, es enorme- exclamo Capy con la cara pegada al vidrio admirando los grandes edificios.

-¿De que pueblo vienen?- pregunto el taxista, mirando a los niños por el retrovisor.

-¿Cómo sabe que venimos de un pueblo?- pregunto Capy volteando hacia el taxista.

-Pues por que se ve que no conocen nada sobre ciudades- dijo el taxista.

-Venimos de Pueblo Paleta señor- dijo Copefed.

-¿Acaso van a retar al líder del gimnasio?- pregunto el taxista.

-No solo vamos a ver a nuestros papas- dijo Capy volteándose nuevamente hacia la ventana.

-¿A sus papas, por que los van a ver ahí?- pregunto extrañado el taxista.

-Por que ellos son los líderes del gimnasio- dijo Capy.

-¡¿Qué?!- grito el taxista y se volteo rápidamente para ver a Copefed y a Capy. -¿Ustedes son los hijos de Copefed y Mariam?

-¡Señor cuidado!- grito Copefed señalando hacia el frente puesto que el taxi se había pasado un alto y casi chocaban.

-¿Qué?,… oh si perdón- dijo apenado el conductor y nuevamente puso la vista al frente. –No puedo creer que ustedes sean los hijos de los elites Copefed y Mariam.

-¿Elites? Pero yo sabia que eran lideres de gimnasio- dijo Capy extrañada.

-¿Son hijos de Copefed y Mariam y no conocen su historia?- pregunto extrañado el taxista.

-Yo solo sabía que eran líderes, pero no sabia que eran también elites- dijo Copefed.

-Pues si, también son elites o lo fueron, pero eso ya es otra historia, y se las contaría, pero ya llegamos- dijo el taxista, y después detuvo el taxi.

-¡Wow, es enorme!- dijo Capy sorprendida admirando al gimnasio, y pues si, el gimnasio era no solo enorme sino que también era imponente. Era del tamaño de un estadio de fútbol, solo que tenia una especie de carpa metálica en forma de círculo con una pokebola pintada y en el centro de esta había una “V” gigante. La base del gimnasio era de color gris, puesto que era de concreto sólido, y tenia unas columnas con figuras de pokémones. Para llegar al gimnasio se tenia que subir primero unos 20 metros de escaleras, lo que hacia que el gimnasio alcanzara una gran altura.

-Bien niños, ya pueden bajar- dijo el taxista. Y dicho estas palabras Copefed y Capy se bajaron del taxi y se despidieron del taxista. Después se voltearon al gimnasio.

-Muy bien Capy, aquí es, el gimnasio de Ciudad Verde- dijo Copefed, y después los dos empezaron a subir las escaleras. Al llegar arriba empezaron a rodear el gimnasio en busca de la entrada, pero no por ello perdían la oportunidad de admirar las estatuas de pokémones muy raros, que estaban cargando la carpa metaliza. Eran estatuas de unos 10 metros de altura.
Los niños iban admirando las estatuas, cuando Copefed se detuvo en frente de una. Esta era un ave gigantesca, (aunque ya que era una estatua, ese no era su tamaño real) tenia las alas extendidas y tenia una gran cola, además en su cabeza tenia tres especies de diamantes.

-Es hermoso- se dijo a si mismo Copefed.

-¿Con que te gusta Articuno?- dijo una voz, que hizo voltear a los dos niños inmediatamente. La voz provenía de un hombre que venia junto a una mujer, los dos estaban parados justo detrás de los dos niños.

-¡Papá, mamá!- grito Capy, y salio corriendo desde donde estaba y se aventó a los brazos de sus padres. -¡Los extrañe tanto!-

-¿Articuno?- dijo Copefed sin hacer caso del griterío de Capy, pero al parecer nadie lo escucho.

-Nosotros también te extrañamos mucho hija mía- dijo su madre.

-¿Copefed, acaso no piensas saludarnos?- pregunto su papá levantando la mirada hacia su hijo, que estaba viendo la estatua.

-¿Qué?, oh si perdón- se disculpo Copefed y abrazo fuertemente a sus padres. Después los cuatro entraron al gimnasio. El gimnasio al igual que por fuera, por dentro era imponente, la entrada era un pequeño cuarto en el que habían cinco puertas en posición de las vértices de un pentágono, las cuales decían algo. La primera a la derecha decía “entrada a segundo piso y otros” la que estaba a su lado derecho decía “entrada a primer piso”. Las del otro lado decían lo mismo, excepto la de en medio que decía “Solo personal autorizado, y retadores”.

Los cuatro entraron por la puerta de en medio y al estar al siguiente lado se encontraban en un imponente estadio en el que habían 12 niveles de pisos a lo alto, a lo largo todo formaba un enorme circulo, y en medio de todo el estadio se encontraba un campo de tierra con algunas marcas en el piso. El techo era la pokebola que se podía ver desde afuera, pero adentro del estadio también habían pancartas colgando de este, que decían “Gimnasio de Ciudad Verde” o “Militia est Vita”. Aunque también habían otras que no decían nada y solo tenían dibujos como pokebolas o varios pokémones. También justo en medio de la pokebola colgaban dos cadenas que cargaban un enorme marcador que decía “Líder vs. Retador” y abajo de cada palabra habían seis pokebolas y a lado de estas habían unos espacios en blanco, que deberían de marcar el nombre del pokemon del peleador correspondiente. Debajo de todo esto había un cronometro que en este momento estaba en ceros, y abajo del cronometro había un reloj que daba la hora, en este caso eran las 2:36 PM.

En el estadio se encontraban varios señores que al parecer estaban haciendo la limpieza de las gradas.

-¡Wow, es enorme!- exclamo Capy mirando el imponente estadio. -¡¿Y aquí es donde trabajan?!- preguntó Capy recorriendo el campo de batalla lo mas rápido que podía.

-Así es hija, aquí es donde nosotros aceptamos los retos de los entrenadores- le contesto su padre.

-¡¿Crees que algún día yo pueda retarlos a ustedes a una batalla pokémon?!- preguntó Capy muy entusiasmada, pero antes de que su papá le pudiera contestar, a Copefed se le vino a la mente lo que el taxista les había dicho, y Copefed no se lo pensó dos veces preguntó.
-¿Papá, es cierto que tú alguna vez fuiste un elite?-

-Así es hijo, yo y tu mamá fuimos elites hace años, ¿Por qué?- preguntó con curiosidad su padre.

-¿Y por qué ahora ya no son elites?- le preguntó Capy que al parecer la conversación había captado toda su atención.

-Es por eso que le dije a su abuela que vinieran hijos, por que lo que sucedió ayer en la noche en la ruta 1, no fue cosa del destino- dijo seriamente su padre.

-Niños, síganos- dijo su madre, y entonces los dos adultos empezaron a caminar hacia un costado del estadio, hacia donde se encontraba una puerta. La puerta era de color amarillo y tenía un letrero que decía, “Prohibido el paso” y por si acaso tenia dos candados.
Copefed y Mariam se acercaron a la puerta y cada quien saco una llave la cual después usaron para abrir los candados, después entraron y le hicieron una seña a sus hijos para que pasaran. El cuarto en el cual se encontraban era muy pequeño y de forma cuadrada, el cual tenía cuatro puertas, una era por la cual habían entrado, otra era de igual tamaño que la anterior, solo que era de color verde, la que seguía era de color rojo, y la ultima era de color azul. Al igual que la puerta por la que habían entrado estas tres puertas tenían dos candados cada una, y nuevamente Copefed y Mariam abrieron una de las tres puertas, en este caso la de color azul. Al entrar al segundo cuarto, el cual era de mismo tamaño y de misma forma que el anterior, solo que este tenía dos puertas, una de color plateada y la otra de color dorada. Copefed y Mariam se acercaron a la de color dorada, que se encontraba enfrente de la puerta por la cual habían entrado, y repitieron los paso que habían hecho con las anteriores y la abrieron. Al entrar al tercer cuarto se encontraron con una sola puerta, pero esta a diferencia de las anteriores, era de cristal. Además de que no contaba con candados como las anteriores, simplemente era una puerta de cristal que se podía abrir sin ningún problema. Y sin perder tiempo los cuatro entraron al cuarto cuarto el cual a diferencia de los demás este era mucho mas grande y mas largo. El cuarto era impresionante ya que estaba repleto de trofeos y estandartes de oro, plata y otros metales preciosos. Copefed y Capy estaban tan sorprendidos que se quedaron parados en la entrada admirando todo lo que había a su alrededor. Cuando estos se dieron cuenta sus padres ya los esperaban en el fondo del cuarto, y estaban delante de un estandarte el cual en lugar de contener trofeos y medallas como los anteriores, este contenía varias pokebolas de diferentes colores.

-Niños, nunca, nunca en la vida le deben de decir sobre este cuarto a nadie, ni siquiera deben decir como llegaron ni que hicieron, en conclusión, este día no se lo deben de contar a nadie- dijo Mariam una vez que Copefed y Capy habían llegado con ellos. –No pregunten por que, por que no obtendrán respuesta- termino diciendo y se volteo hacia su marido para darle la palabra.

-Niños, este cuarto no lo conoce nadie mas que su madre, ustedes y yo, y nadie más debe de saber sobre este cuarto sin importar lo que pase, ¿entendido?- pregunto su padre, y los niños asintieron con la cabeza pues no tenían palabra por lo que estaban viendo, todo parecía otro mundo.
-Muy bien ahora escuchen con atención, les contare una historia que deben de saber, ya que Kanto y talvez el mundo peligran- termino diciendo su padre.

-Y esto niños al igual que lo de esta habitación no se lo deben de contar a nadie, al menos por ahora, ya que aun no lo podemos asegurar- dijo su madre. -¿Entendido?- Y los niños volvieron a asentir.

-Bien niños, les cuento esta historia para que comprendan mejor el presente y puedan estar mejor preparados para el futuro- dijo su padre haciendo una pausa y después empezó con el relato.
-Hace 57 años aquí en la región de Kanto, nació el mejor entrenador que ha habido en la historia, este era un entrenador que amaba a sus pokémones tanto así que el decía que eran parte de su familia, el a su corta edad era todo un prodigio, ya dominaba formas de ataque muy avanzadas cuando apenas era un niño, y fue la relevación mas grande ya que fue el entrenador mas joven en ganar la liga pokémon, además de derrotar a la Elite Four y de coronarse campeón de Kanto a los 18 años de edad, y si en ese entonces no hubiera existido la regla de que nadie menor de los 18 años podía entrar a la liga pokémon, estoy seguro que el hubiera logrado todos esos logros desde muy antes.
Tiempo después viajo a las regiones de Jotho, Hoen, Sinnoh, Aura, Feón, y muchas otras para mejorar y encontrar rivales de su nivel, pero no los encontró, y cuando apenas tenia 20 años fue nombrado como el mejor entrenador pokémon de su edad, así que fue invitado a participar a la Liga Alpha, y nuevamente demostró su gran habilidad como entrenador y se corono campeón, y se gano el titulo como el mejor entrenador, no solo que existía en ese entonces sobre la tierra, sino que se gano el titulo como el mejor entrenador que jamás había existido, y a pesar de todos sus logros, su humor, inteligencia y amabilidad no cambiaron, hasta unos años después en el que renuncio a la Liga Alpha para emprender un viaje a otras regiones muy, muy lejanas, y así lo hizo, el emprendió su tan ansiado viaje, pero nadie supo que fue de el hasta 12 años después en el que de la nada nació una maligna corporación llamada Equipo Rocket, la cual buscaba pokémones raros para poder usarlos como maquinas y así conquistar el mundo, lo sorprendente y triste de todo eso fue que el líder de esa maligna corporación era el. Nadie en Kanto podía creerlo, que su mas grande héroe fuera ahora un temible villano. La lucha en contra de esa maligna corporación duro 8 años, hasta que el Equipo Rocket tomo el control total sobre casi todas las regiones, así que la Liga Alpha decidió arriesgar su mejores cartas y mando a sus mejores elites, los cuales éramos tu madre y yo, y los papas de Cynthia. Nosotros y otros elites de varias regiones empezamos a buscar la base secreta del Equipo Rocket, hasta que la encontramos y descubrimos el maligno plan que años atrás ellos estaban desarrollando, convertir a los pokémones en seres sin sentimientos para así usarlos a su favor sin ningún remordimiento.
Cuando por fin logramos entrar a la habitación principal, nos vimos rodeados por miles de los soldados del Equipo Rocket, además de que él, se encontraba ahí. Sabíamos que no podíamos ganar, y que la única forma de ganar no solo la batalla, sino que también la guerra era derrotándolo a él, así que decidimos atacar a discreción y derrumbar la habitación en la cual nos encontrábamos, y si, nuestro plan funciono, ya que la habitación se derrumbo por completo encerrando a todo aquel que se encontraba adentro. Milagrosamente tu madre y yo pudimos escapar sin heridas de gravedad, pero los padres de Cynthia no, Marx, papá de Cynthia… … … murió al instante y días después su madre quedo en coma, y una semana después… murió- Al oír esto Copefed y Capy se quedaron completamente blancos y fríos, como si hubieran visto a un fantasma. No podían creer lo que acababan de escuchar, no podían creerlo, no querían creerlo. Ellos sabían que los padres de Cynthia eran exploradores y que viajaban por todo el mundo, no podía ser que los padres de Cynthia estuvieran muertos, eso debía de ser una mentira o una horrible pesadilla…

-Niños, por favor, escuchen, aun necesitan saber mas- les dijo su madre tratando de calmarlos pero Capy y Copefed se encontraban de rodillas con las manos en la cara y llorando. –Niños por favor escuchen…- trataba de calmarlos su madre pero era imposible, así que sus padres esperaron varios minutos hasta que los niños se calmaran un poco y pudieran seguir con la historia.

-Ya no quiero oír esas mentiras, ¡ya no quiero!- grito Capy cuando su padre se disponía a seguir con el relato.

-Silencio Capian- le dijo un poco molesto su padre, pero la niña estaba destrozada y no paraba de llorar.

-Capy, es mejor que aceptemos la verdad, eso es mejor que vivir en un mundo de mentiras- le dijo su hermano tratando de tranquilizarla, y lo logro, por una extraña razón Capy siempre le hacía mas caso a su hermano que a los demás, y en unos cuantos minutos Capy había dejado de llorar, solamente se le escuchaban gemidos, pero eso le vasto a su padre para poder continuar con la historia.

-Eso esta mejor, ahora continuare con el relato, muy bien, a pesar de todo lo malo sucedido vino algo muy bueno que nos brindo mucha satisfacción, ya que nuestro plan era acabar con ese malvado, y lo logramos, ya que el tampoco pudo sobrevivir al derrumbe y murió al igual que miles de sus seguidores, y los que quedaron fueron arrestados, y sus mas cercanos fueron condenados a muerte, y si, estábamos muy tranquilos ya que todo había terminado, estuvimos tranquilos por seis años, pero lo de ayer ha vuelto a levantar varias sospechas de que algún miembro destacado de aquel desintegrado Equipo Rocket haya sobrevivido y planee resucitar al Equipo Rocket, aunque como les dije anteriormente, no es del cien por ciento seguro, aun así debemos de estar alerta, ya que si esos temores se cumplen… … … no sabemos de lo que serian capaces esos malditos, es por eso que les cuento esto, por que si se necesita de su ayuda, ustedes tendran que pelear…-

Eran las 9:55 de la noche cuando su padre termino de contar la historia. Ninguno de ellos habían comido algo en horas pero no tenían hambre, lo único en lo que Copefed y Capy pensaban era en despertar de esa pesadilla, pero lamentablemente, eso no era una pesadilla.
Los cuatro abandonaron el gimnasio y se fueron a una casa, en la cual los padres de Copefed y Capy vivían. Los cuatro cenaron muy poco antes de irse a dormir.
Todo había terminado… … …, al menos por ese día…



Bueno, eso fue todo, espero les guste y por fa diganme errores, (aunque ya se que en la ortografia tendre varios xd).
Nos vemos...
Ce n'est pas un poem. Seulment la voix de ma vie.

Militia est vita
#9

Re: El Bien Y El Mal Una Lucha Sin Fin


Bueno, el capitulo estuvo muy pero muy bueno, sólo te note unos 4 errores pero de acentuación.

No te puedo citar, pero sí copiar y pegar.

Copefed escribió: "Para llegar al gimnasio se tenia que subir primero unos 20 metros de escaleras, lo que hacia que el gimnasio alcanzara una gran altura."

También dijiste: "y se gano el titulo como el mejor entrenador"

"lo sorprendente y triste de todo eso fue que el líder de esa maligna corporación era el."

Bueno, me gustó el cap. mucho drama y emoción. Aunque pense que lo de las puertas de colores iba a ser infinito :shock:

Ah! por cierto se me olvidaba decirte: ¡POR FIN DEJAS LÍNEAS ENTRE LOS DIÁLOGOS!Perdon por la exageración es que es incomodo leer algo que va junto. :mrgreen:

Bueno eso es todo! Salu2!

#10

Re: El Bien Y El Mal Una Lucha Sin Fin


A ver... ¡decídete! Usa un tipo de diálogo, pero no lo cambies a cada episodio... ¡se hace tortuoso! XD Bueno, al menos has dejado líneas entre los diálogos y como te dijo Draco, has mejorado en muchos aspectos. Sólo una pega, no tardes tanto en publicar y no escribas tan a saco, tómatelo con calma.

Saludos
#11

Re: El Bien Y El Mal Una Lucha Sin Fin


Bueno, disculpas por no postear mis capitulos pero, mi laptop se descompuso y me quede trabado, asi que tuve que iniciar desde el principio.
Otra cosa, cambie la forma de poner los dialogos, por que me sugeriste Siro, eso fue todo.
Por ultimo, no entendi eso de, no escribas tan a saco, perdon xD.


CAPITULO III: POKÉMON, NO LO ES TODO


Spoiler
*Tuang, tuang, tuang…* el sonido de una campana despertó a los dos niños. Sobretodo a Capy, puesto que esta se cayó de su cama del susto.

-¿Pero que…?- dijo esta levantándose del suelo con los ojos entre cerrados y con todos los cabellos alborotados.

-No hagas ruido y duérmete- le dijo su hermano malhumorado.

-¿Pero que fue ese sonido?- pregunto Capy sentándose en la cama, y mirando a su hermano esperando su respuesta.

-Solo fue el camión de la basura, ahora duérmete- le respondió su hermano.

Tan solo eran las 6 de la mañana. Pero a pesar de eso ya se escuchaban coches afuera y ya había mucha luz.

-¿Qué es un camión?- pregunto Capy a su hermano mientras miraba por la ventana el trafico que se estaba acumulando por la calle. Pero su hermano le contesto con un gran ronquido, lo que le dio a entender a Capy que se había vuelto a dormir, así que Capy decidió regresar a la cama, pero no pudo dormir.

La habitación en la que se encontraban era completamente de madera, y en ella había muchos cuadros. En uno de ellos estaba la foto de un señor con sombrero de ranchero, que vestía una camisa de mezclilla y tenia una gran barba con bigote. En otro estaba la foto de un general con un pokemon que parecía un Chatot, pero este tenía una cola mucho más larga y llena de plumas hermosas.

-¿Me pregunto que pokemon será ese?- se dijo así misma Capy mientras seguía mirando otros cuadros, pero fue uno que se encontraba justo arriba de la cabecera de la cama de su hermano que le llamo la atención. No era una foto, como las demás, ni tampoco parecía una pintura, eran más bien escritos acomodados en un árbol. Era un árbol genealógico.

Capy se levanto de su cama y se acerco lentamente hacia el cuadro con mucho cuidado para no despertar a su hermano. Se subió a un buró que estaba a lado de la cama de su hermano y de ahí descolgó el cuadro.
El cuadro tenia un marco de madera maciza, y parecía nuevo, al contrario del papel que esta era muy viejo, y por tal tenia varias rasgaduras y era difícil leer lo que decía el árbol. Además, parecía como que alguien lo había cortado de algunas partes.

Spoiler

Spoiler


-Maravilloso- dijo Capy al terminar de leer y releer una y otra vez el árbol genealógico. –Valla coincidencia con mis tataratataratataratatarabuelos- sonrió Capy al compararse a ella y a sus hermanos con sus antepasados. –Valla no sabia que teníamos un primo dijo Capy mirando el nombre de Robert Alait.

-Por favor ya duérmete- le dijo su hermano.

Capy al escuchar esas palabras lo miro con recelo, pero siguió mirando el cuadro, y después descubrió hasta debajo de todo una frase.

*Milita est vita*

-Milita est vita- se dijo así misma Capy.

Ya eran las 6:40 y aunque el sol aun no salía, empezaba a entrar luz por el tráfico de afuera.

-Tal vez signifique “mi tía es Vita”- se dijo con una sonrisa en la cara. –Pero en el árbol no aparece ninguna Vita- termino diciendo. Y después de pensar en esa frase, y de repasar con la mirada el árbol, colgó el cuadro y se acostó. Esta vez, por fin pudo dormir.
…
…
-¡Ultima llamada para los que quieran boletos del partido Kanto contra Hoen, repito última llamada!- grito desde un altavoz un señor que iba en un coche, y esto hizo que los niños se despertaran.

-¡Vamos Copefed, hijo, despiértate, vamos al partido!- le dijo su padre a Copefed moviéndole las cobijas.

-¿Qué?- dijo aun medio dormido Copefed.

-Vamos hijo, ya tengo los boletos, el partido empieza en 1 hora, si no te paras ahorita se nos hará tarde- le respondió su papá.

-Si, claro, pero… ¿y el desayuno?- dijo Copefed restregándose los ojos.

-Desayunaremos en el estadio, ahora levántate- le dijo su papá.

-¡Yo también quiero ir al estadio, por favor papá!- exclamo Capy desde su cama y se paro de inmediato.

-Lo siento hija pero tu mamá te llevara a conocer la ciudad- le dijo su papá con una sonrisa.

-Bueno eso esta mejor, total a mi ni me gusta el fuchibol- dijo Capy mientras se metía al baño con su ropa para vestirse.

-No se llama fuchibol, se llama fútbol, además tú te lo pierdes, por que este partido va a estar muy bueno por que los dos equipos, Kanto y Hoen, vienen en un muy buen momento, y van a demostrar por que calificaron al Mundial de Fútbol Siol- dijo Copefed un poco molesto, mientras se ataba su ultimo tenis.

-No importa, yo prefiero el tenis, es mucho mejor- dijo Capy desde el baño. –Además cualquiera puede jugar fútbol- terminó diciendo esta.

-Bueno niños no discutan, y Copefed, sígueme ya nos vamos- le dijo su padre. –Capy te cuidas mucho- termino diciendo.

-Si papá- dijo esta saliendo del baño. Y después los tres bajaron a la sala donde Copefed y su papá se despidieron, salieron.
…
-Bien hijo, aun estamos a tiempo de llegar al estadio, ven sígueme, tomaremos un camión- dijo su papá en un rato ya se encontraban viajando hacia el estadio.

Había mucha gente por todas partes, corriendo y caminando hacía varias direcciones, lo que significaba que el trafico no era causado por el evento de fútbol, sino que de por si así era siempre el ambiente en la ciudad.
Después de unos cuantos minutos llegaron al estadio. El estadio era enorme, era casi tres veces más grande que el gimnasio pokemon de la ciudad. Tenía varias columnas con varios carteles que decían:


ESTADIO ROY NEWER 1899
CASA DEL DEPORTIVO KOREMBERG 95 FUTBOL CLUB

NACIMOS AMANDOTE, Y MORIMOS AMANDOTE MÁS

22 TITULOS DE LIGA, 16 COPAS, Y TRES INTERCOPAS DEMUESTRAN QUIEN ES EL MEJOR DE KANTO

Este domingo 18 de agosto, a las 12 de la tarde, apoya a la selección de kanto, cuando enfrente a la selección de hoen

También habían varios carteles con fotos de jugadores y por supuesto del equipo de casa.


-Es enorme- dijo Copefed bajándose del autobús.

-¿Decías algo, hijo?- le pregunto su papá. Había demasiada gente, y por lo tanto mucho ruido, lo que hacia muy difícil escuchar lo que los demás decían. -¡Oye hijo, ven, sígueme, vamos a entrar de una vez, o no vamos a encontrar lugar después!- le grito su papá, mientras lo jalaba del brazo.

Tardaron unos cuantos minutos en atravesar toda la bola de gente y en entrar tardaron otros minutos mas, pero por fin estaban adentro del estadio.
El lugar que les había tocado, era en la parte superior lateral, así que tenían una buena vista, y no estaba ni soleado ni habían señales de lluvia.
Del otro lado de donde se encontraban estaba la porra de Kanto que cantaba una canción muy peculiar.

“Kanto, yo te canto, Kanto, eres un encanto, te quiero y sin ti yo nada quiero, Kanto, yo te canto…”

-Kanto, yo te canto, Kanto, eres un encanto…- empezó a murmurar Copefed.

-Faltan 8 minutos para que empiece el partido, Copefed- le dijo su papá.

-¡Mira, están saliendo los jugadores de Hoen!- dijo Copefed, e instantáneamente, el estadio se lleno de abucheos y silbidos de desapruebo. Y un par de minutos después el estadio se lleno de gritos, porras y aplausos cuando el anunciador, avisó la entrada del cuadro de Kanto.

-¡Gente de Kanto, me conforta informarles que la selección de Kanto entrara al campo!- grito el anunciador. - ¡Con el número 1, el portero que juega para el equipo de los Demoniales, Jorge Carmfield!- grito el anunciador y el estadio se lleno de aplausos.
Y así fue con los otros nueve jugadores anunciados, hasta que anunciaron al último jugador.
-¡Con el numero 9, goleador del club Koremberg 95, y también de la selección de Kanto… Jonh Cardical!- termino de decir el anunciador y todo el estadio se lleno con un griterío increíble, todo el mundo se puso de pie aplaudiendo, gritando, saltando, incluso algunos hasta bailando.
Después, el anunciador pidió silencio y respeto para los himnos de los dos equipos y finalmente anuncio el inicio del partido.
-¡Bien publico, ARRANCAMOS EL PARTIDO ENTRE KANTO Y HOEN!!!- grito muy fuerte el anunciador, y el equipo de Hoen que vestía de color violeta, dio la patada inicial, y todo el publico empezó a abuchear al los jugadores de Hoen.
…
…
-¿Qué es un supermercado?- pregunto Capy mirando por la ventana del coche.

-Es como una tienda de abarrotes pero mucho más grande- le respondió su madre.

-¿Qué es un camión?- pregunto Capy recordando lo de la mañana.

-Es como un coche, pero más grande- le respondió su madre.

-Entonces debería de llamarse supercoche- dijo con una sonrisa, y las dos empezaron a reírse.

-¿Qué es una avenida?- pregunto Capy, mirando un letrero en donde decía “Avenida el tauros”

-Es un tipo de calle, por donde pasan los coches- le respondió su madre, y después le dijo. –Mira, hemos llegado al zócalo de la ciudad, es donde se encuentra ese enorme reloj.

La base del reloj, que era una enorme torre, estaba hecha de roca sólida, y esta era una roca especial, pues no parecía estar tallada, sino que parecía haber sido traída desde ya hace tiempo desde un lugar en especial.
Algo muy impresionante en esas rocas era que tenían escritos como los siguientes:


150 te crearon, por los 150 que son de esta región

Cuadra central de Cuidad Verde

Por ti amada mia, atte. Ferdinand Coler


-Coler- murmuró Capy.

-¿Dijiste algo hija?- le pregunto su madre.

-¿Es que no recuerdo donde leí ese apellido?- le respondió Capy.

-Coler, eh… ni yo tengo idea, pero bueno por que no mejor miras arriba de ti- Y al oír esto Capy olvido por completo lo del apellido y miro hacia arriba, para encontrarse con un hermoso y antiguo reloj. La torre de roca media como unos 20 metros, y en la punta tenia un enorme cubo de madera con piedras preciosas que formaban un enorme reloj de unos 4 metros por lado. Entre las piedras preciosas se encontraban sobresalientes un zafiro, un rubí y una esmeralda de un lado. En otro, se encontraban una gran perla y un gran diamante. En el tercer lado, las manecillas a diferencia de los demás lados eran de oro, el círculo del reloj era de cristal, y los números eran de plata. Mientras que el último lado, no tenia nada en especial, el círculo del reloj era de piedra, las manecillas y números de hierro y lo demás de madera.

Y aun encima de la caja del reloj había un letrero que decía:

No preocuparse por lo que pase, preocuparse por lo que valla a pasar en el futuro.

-Bien Capy, ahora sígueme, vamos a comprarte ropa, al mercado- dijo su mamá.

Y las dos se dirigieron hacia un pequeño callejón lleno de puestos de todo lo imaginable.
…
…

-¡Fin del primer tiempo, Kanto 3, Hoen 1!- anunció el anunciador del estadio.

-Valla, pero que partido- dijo exhausto el papá de Copefed.

-Si, me encanto, como Cardical, hizo ese jugadon y después le puso el centro como con la mano a Santis y la palomita estuvo fenomenal- dijo Copefed, dándole un sorbo a su refresco, y después agrego. –Aunque no me gusto el arbitraje, puesto que Sotara, de Hoen, se debió de haber ido expulsado por esa faltota sobre Santis-

-En eso tienes razón, pero el gol de Hoen, también estuvo muy bueno, ese tiro libre, era casi imposible de meter- dijo su papá.

-Si, y ese jugador, al que le dicen “el Mascas” juega muy padre- dijo Copefed, terminándose su refresco.

-¿Quieres otro refresco hijo?- le pregunto su padre al ver que este había terminado con su refresco.

-No gracias papá, lo que quiero es ver el segundo tiempo, va estar buenísimo- dijo entusiasmado su hijo.

La porra de Kanto seguía gritando y brincando a pesar de ser el descanso, y parte del público también gritaban.
En unos cuantos minutos, el segundo tiempo había comenzado, esta vez, los que iniciaron fueron los de Kanto.
Todo el estadio estaba repleto de gritos y porras hasta que el árbitro marcó penal a favor de Hoen, y además expulso al defensa de Kanto. Esto provoco que la gente empezara a abuchear al árbitro, y todo empeoró cuando el segundo gol de Hoen cayó.
Y no habían pasado ni dos minutos después del segundo gol de Hoen, cuando “el Mascas” hizo una gran pared con Sotara, que después termino en gol. Esto apagó al estadio, menos a la porra de Hoen que festejaba el gol de su equipo.
El partido, era muy trabado, los dos equipos tenían buenas llegadas, pero poco a poco Hoen tomaba el control del partido, ya que tenían un jugador de más.
Y después el arbitro expulso a Santis por haberle gritado al cuarto arbitro de cosas por marcarle una falta, que según Santis, nunca existió, y esto hizo que la gente se enfureciera, y empeciera a gritar “¡Ratero, ratero, ratero…!”. Todo siguió así hasta que Cardical, al minuto 78 hizo una gran jugada en la que se quito a 4 jugadores y después fusiló al arquero de Hoen para imponer el 4-3. Entonces la gente se tranquilizo y después cuando cayó el 5-3 al minuto 89, la alegría regreso al estadio, y nuevamente la porra local empezó a cantar.

-¡Señoras y señores, marcador final 5-3 favor Kanto, este partido fue patrocinado por cerveza luna, todo con medida, y Banakanto, el mejor banco, tu mejor opción!- anunció el anunciador y la gente estalló en alegría.
…
…
…
-¿Y que te pareció tu vestido Capy, a poco no esta chulo?- le decía su mamá mientras Capy se miraba en un espejo su vestido nuevo.

-Si, me gusto muchas gracias mamá- le respondió Capy.

-Mira hija, ahí hay unos cinturones para entrenador, ¿quieres uno?- le pregunto su mamá.

-Si, y también hay que llevarle uno a mi hermanito- dijo Capy.

Y las dos se acercaron al puesto, y empezaron a ver los cinturones. Habían de todos los tipos, colores y frases, algunos decían:


Soy emo, ¿y que?

El mejor entrenador del mundo

Pokefanatico hasta la muerte


-Quiero ese de color azul cielo- dijo Capy señalando unos cinturones de color azul claro que tenían como pokemon un Totodile. –Y para mi hermanito ese de color azul rey- dijo Capy señalando unos cinturones de color azul rey, justo alado de los azul cielo. El pokemon que tenían era un Mudkip.

-Muy bien, disculpe señora, ¿cuanto seria por los dos cinturones?- dijo la mamá de Capy.

-20 kanterinos por cada uno- dijo la señora que atendía el puesto.

-Muy bien, tenga- dijo la mamá de Capy entregando el dinero.

-Gracias, que tenga un buen día- la despidió la señora del puesto.

Capy y su mamá estaban saliendo del mercado cuando la mamá de Capy se quedo atónita mirando una televisión de un puesto.

-¡… lo que ha pasado es terrible, aun no nos informan pero al parecer lo que sucedió, fue que unos señores vestidos de negros, hicieron estallar una bomba en una de las salidas del estadio Roy Newer 1899, pero no parecen ser porras de ningún equipo…!- dijo el anunciador del noticiero.

-¡Capy, tenemos que ir pronto, tu padre y tu hermano se encuentran ahí!- dijo su mamá y la jalo del brazo tan fuerte que esta no tuvo tiempo de poner resistencia.

Pronto ya se encontraban cerca del auto cuando la gente empezó a alborotarse, al parecer otra bomba, había estallado cerca de donde se encontraban y después, gente vestida de negro empezó a salir de la nada por todos lados…


Bueno, espero les haya gustado, en word tenia un mejor formato, sobre todo en el arbol genealogico y en las frases xD.
Ce n'est pas un poem. Seulment la voix de ma vie.

Militia est vita
#12

Re: El Bien Y El Mal Una Lucha Sin Fin


mm..bien, me gusta...la redacció mejora, especialmente la lectura se hace menos tediosa por el hecho de que separaste los diálogos, pero sin evnargo siguen habiendo partes en la narración que todo está muy junto....

sigue asi...

salu2
no desvirtuo...adorno =P

FANFIC \"HERMANOS DE GUERRA\"
#13

Re: El Bien Y El Mal Una Lucha Sin Fin


La verdad me gusto mucho este capítulo, describes muy bien aunque aún veo unos cuantos errorcillos de acentuación como: tenía o público, ves esas palabras llevan acento ortográfico, en el caso de

publico se puede escribir de 3 formas diferentes

Publico
Público
Publicó

#14

Re: El Bien Y El Mal Una Lucha Sin Fin (Capitulo 3)


Muchas gracias por sus criticas, espero ahora los errores, no se hagan notar xD
Bueno como ahora no tengo incovenientes, les traje rapido el 4º capitulo.
Disfrutenlo ^^

CAPITULO IV: LA DINASTIA DE LORD SODO VUEN


Spoiler
-¡Mamá, tengo miedo!- dijo Capy asustada y agarrándose de la mano de su madre.

-Tranquila hija, mientras estés conmigo nada te va a pasar, confía en mí- le dijo su madre tratando de calmarla, pero era obvio que ella tampoco estaba tranquila, puesto que lo que estaba sucediendo era muy extraño.
Los hombres se acercaban cada vez más y mas, hacia donde estaba el reloj para de alguna forma rodearlo.

-¡¿Qué quieren?!- gritó un hombre desde la asustada multitud pero nadie contesto. -¡¿Qué demonios quieren?!- volvió a gritar, pero nadie de los extraños hombres contesto.

-Capy no te separes de mi, repito, pase lo que pase, no te separes de mi- dijo atemorizada su madre.

-¿Pero que esta pasando?- pregunto angustiada Capy.

-No lo se hija, no lo se- le respondió esta.

Los hombres ya tenían totalmente arrinconados a la gente, y una vez cerca de ellos se detuvieron. Ninguno de ellos hacia ningún ruido, lo único que se escuchaba eran murmuros de la gente atrapada alrededor del reloj.

-Señor dijo uno de ellos, aquí es- dijo uno de los extraños hombres, y un señor alto encapuchado se abrió paso entre sus secuaces y se puso al frente de ellos.

-Muy bien, entonces aquí debe de encontrarse lo que estoy buscando- dijo un misterioso encapuchado que al parecer era el líder de los demás. Su voz era muy fría y directa. -¿Qué esperan, para traérmelo?- dijo fríamente el encapuchado.

Instantáneamente varios hombres se abrieron paso entre sus cómplices y se acercaron al reloj.

-¡Quítense si no quieren morir!- ordeno uno de ellos a la gente que se encontraba junto al reloj.

-¡¿Qué, pero que le van a hacer al reloj?!- pregunto un señor interponiéndose entre el hombre encapuchado.

-¡¿Cómo te atreves a dirigirle la palabra a nuestro líder?!- dijo uno de los hombres misteriosos.

-Tranquilo Zen, deja que hable- dijo el encapuchado al hombre llamado Zen.

-¡¿Qué creen que están haciendo, malditos?!- dijo el hombre furioso.

Pero el encapuchado no contesto.
-¡¿Acaso estas sordo?!- dijo el hombre acercándose hacia el encapuchado.

Pero el encapuchado no volvió a contestar, solo rió fríamente

-¡¿De que te ríes maldito engreído?!- dijo el hombre empujando al encapuchado.

Pero el encapuchado no se movió, y empezó a dar de carcajadas.

-¡Eres un maldito!- dijo el hombre y se lanzo para darle un golpe, pero de pronto este se quedo paralizado, y después fue lanzado, como por una poderosa ráfaga de viento hacia atrás y se estrello con la torre del reloj.

El hombre quedo inconsciente, y empezó a sangrar de la cabeza, pero nadie se acerco a ayudarlo, todos estaban inmóviles y atónitos de lo que había sucedido.

-Si alguien se atreve a desafiarme, les pasara lo mismo que a ese tonto, ahora, quítense- dijo fríamente el encapuchado. –Pero antes, ¿acaso nadie va ayudar a ese pobre inútil?- pregunto fríamente el encapuchado.

Nadie contesto, todos estaban atónitos, ante lo que estaban viendo.

-Muy bien, como nadie lo va a ayudar, lo eliminaremos, ya que no sirve para nada- dijo el encapuchado, y este hizo una seña para que alguien de sus hombres se acercara, e instantáneamente uno de los hombres que se encontraba detrás del encapuchado se acerco lentamente y sacó una pokebola.

-Muy bien, Weavile, sal de ahí y elimínalo- dijo el señor, y de la pokebola salio un negro Weavile, con unas garras afiladas y unos ojos endemoniados. Este se acerco lentamente al hombre y levanto una de sus poderosas garras.

-¡¡¡NOOO!!!- grito Capy y se puso en medio del señor inconsciente y de Weavile. –Por favor no lo maten- dijo llorando Capy.

-¡Quítate niña, o tu también te mueres!- le dijo el hombre del Weavile.

-Tranquilízate Jerk, deja que la niña defienda al inútil- dijo fríamente el encapuchado.

-Muy bien jefe, vamos niña, quítate, no tenemos todo tu tiempo- le dijo el hombre del Weavile un poco furioso.

-Ssss… si señor- dijo Capy, pero su mamá llego a abrazarla, y después llegaron otros dos señores que quitaron al hombre.

-Dígame, que es lo quiere- le dijo la mamá de Capy hincada abrazando a Capy fuertemente.

-Si se lo digiera arruinaría la sorpresa- le respondió el encapuchado.

-¿Pero por que no pide lo que quiere amablemente, señor?- dijo Capy.

-La amabilidad es para tontos, y nunca funciona con los humanos…, por eso es que hay que tratarlos de esta forma- respondió el encapuchado.

-Bueno, ahora muévanse, o las mataremos- dijo el hombre del Weavile.

-No- dijo la mamá de Capy. –No me voy a mover de aquí. No se que es lo quieran, pero no será bueno- dijo levantándose.

-¡Que te quites, o te mato!- dijo furioso el señor del Weavile, y su pokemon hizo un sonido de amenaza.

-Tranquilo Jerk, si la dama desea pelear, que lo haga- dijo el encapuchado.

-Muy bien, entonces te matare tonta- dijo Jerk.

-Espere señora, yo la ayudare a combatir a estos malditos, yo también tengo pokemons.

-Muy bien señor, ¿esta listo?- dijo la mamá de Capy.

Los dos se disponían a sacar su pokebolas pero en eso se escucho detrás de los hombres de negro, unas sirenas, era la policía.

-¡Todos ustedes, los de negro, suelten a los rehenes!- grito un policía, la parecer era el jefe. Pero ninguno de los hombres vestidos de negro hizo nada.

-¡Les vuelvo a avisar, dejen a los rehenes, o abrimos fuego!- dijo nuevamente el policía. Pero nuevamente nadie se movió.

-Muy bien entonces, malditos si salen heridos no es mi culpa- dijo el policía así mismo y saco una pistola y dispara a uno de los hombres de negro pero… la bala al estrellarse con el cuerpo, paso algo extraño, el cuerpo desapareció y la bala siguió traspasando cuerpos hasta estrellarse con la torre.

Toda la gente esta enmudecida por lo que acababa de ver, todos estaban congelados, atónitos y con los ojos fuera de sus orbitas.

-¿Pe… pe… pe… pero que rayos?- tartamudeo con mucho miedo el comandante.

-Si no se largan los eliminare… tienen diez segundos… diez… nueve… ocho…- dijo el encapuchado.

-¿No… no… no puede ser?- tartamudeo el comandante, aun sin poder creer lo que estaba sucediendo.

-…cinco… cuatro… tres…- decía el encapuchado.

-¡Maldición, disparen a discreción!- ordeno el comandante, y los policías que lo acompañaban empezaron a disparar, y los hombres de negro empezaron a desaparecer, uno por uno. Algunas balas daban cerca de la gente inocente, y esto ocasiono que estas se tiraran al piso.

-…uno…cero…- termino de contar el encapuchado, que no se había movido de su lugar a pesar de la balacera. Ya casi no quedaban hombres vestidos de negro, incluso Jerk, había desaparecido junto con Weavile.

-Así que prefirieron morir… je, je…- se rió el encapuchado.

-¡Maldición, dispárenle a ese desgraciado, ahora!- grito con desesperación el comandante y nuevamente, después de la orden cientos de balas salieron dirigidas al encapuchado, pero un tipo de campo de fuerza lo rodeo y todas las balas rebotaron, sin hacerle ningún daño.

-Tontos, ustedes no entienden mi poder. Pero no los culpo, su inteligencia es muy pobre, y no me queda de otra que eliminarlos. Ahora mueran…- dijo el encapuchado, y sus ojos brillaron en un color rojo sangre, después, donde se encontraban los policías y las patrullas hubo una gran explosión que devasto con ellos y con algunos edificios.
La gente de la torre estaba aterrada, no sabían de donde salían esos grandes poderes.

-Ahora, espero que comprendan que ni ustedes, ni ningún pokemon, ni nada será competencia para mi, así que mejor ahórrenme la molestia de eliminarlos y háganse a un lado- dijo fríamente el encapuchado a todos los que se encontraban enfrente de él, y se interponían entre él y el reloj.

Y la gente, incluyendo a Capy y su mamá se hicieron a un lado. Después el encapuchado se acerco lentamente, levanto sus brazos que estaban cubiertos por una capa negra, y el reloj se desenterró, con todo y la torre y empezó a flotar en el aire.

Después con un movimiento de una de sus manos la estructura desapareció.

-Muy bien, ahora, me retiro, ya no tengo nada mas que hacer- dijo el encapuchado pero la mamá de Capy, le dijo secamente y con una voz llena de miedo.

-¿Tu no eres un humano… verdad? ¿Por qué no nos dices quien eres?-

-Para ustedes, Lord Sodo Vuen- dijo fríamente el encapuchado. –Ahora, que te conteste me retirare, pero otra cosa, no olviden mi nombre, no lo olviden, ja, ja, ja, ja…- termino carcajeándose, con un sonido frió y temible y después se desvaneció, y los hombres de negro que quedaban también lo hicieron…

La gente, estaba atónita, nadie quería moverse, pues temían que si lo hacían podía suceder algo extraño.

El centro de la ciudad, estaba completamente arruinado, las patrullas y demás cosas que las explosiones habían alcanzado estaban ardiendo por completo, había mucha gente muerta y mal herida.

De pronto el silencio se rompió por el sonido de más sirenas, esta vez, por el de varias ambulancias, patrullas y también llegaron los bomberos. También, no faltaron los reporteros de las televisoras locales, TV Kanto y Telerisa.

-¡Rápido, las camillas!- gritó un señor mientras hacia señas a los de las ambulancias para recibir su ayuda. -¡Rápido, aquí hay un señor mal herido, que necesita ir al hospital urgentemente!- termino diciendo. El señor herido era el que fue herido por el encapuchado.

-Cálmese, lo atenderemos en la ambulancia- dijo el paramédico.

-¿Qué dijo?, ¿Qué lo atenderán aquí… pero porque?- pregunto el señor que cargaba al señor mal herido.

Pero el paramédico no respondió, en vez de eso hizo una mueca como si algo terrible hubiera sucedido.

-¿Qué sucedió?- pregunto el señor muy extrañado y con una cara de preocupación, al igual que todos los demás que se encontraban en el lugar.

-La pregunta debería de ser mejor, que no sucedió…- dijo un señor que se acercaba con otros dos. Al parecer era un reportero de la televisora TV Kanto.

-Disculpe- dijo la mamá de Capy mientras esta cargaba en brazos a su hija. –Nos podría contar que fue lo que sucedió y quienes eran esos individuos.

-Aún no sabemos quienes eran esos tipos, pero al parecer estaban buscando algo… y al parecer lo encontraron. O mas bien, los encontraron- dijo el compañero del reportero, que al parecer era el camarógrafo, puesto que traía consigo una gran cámara con el logo de la televisora.

-¿Qué… quiere decir que aquí no fue el único lugar en el que esos individuos atacaron?- pregunto otra señor, justo detrás de la mamá de Capy.

-Así es señora, este no fue el único lugar, también atacaron el estadio Roy Newer 1899, el Arco “Arco iris” y el gimnasio pokemon, y al parecer se llevaron algo de cada lugar al que atacaron- dijo el camarógrafo, y al oír esto, la mamá de Capy se quedó paralizada, y después de un gran esfuerzo logró preguntar -¿También atacaron el gimnasio pokemon?

-Así es señora, es extraño ¿no?, digo, hay es donde se supone que mas seguridad hay puesto hay están los lideres Copefed y Mariam- dijo el camarógrafo.

-Capy, rápido tenemos que irnos- le dijo su mamá, y la jalo fuertemente del brazo.

-¡Espere señora, tenemos que atenderlas!- le gritó el paramédico, pero Mariam, no hizo caso y siguió corriendo y jalando a Capy.

La ciudad, estaba en un completo caos. Habían ambulancias, patrullas y bomberos por donde fuera. Era tal el tráfico, que los coches estaban totalmente parados.
Había mucha gente herida, y varios edificios destruidos.

Después de recorrer gran parte de la ciudad, Mariam y Capy llegaron al gimnasio, y efectivamente, este también había sido atacado, aunque no había sido destruido por completo.

Las dos se acercaron corriendo a la entrada para entrar pero unos oficiales las detuvieron.

-Lo siento, pero no pueden entrar, el lugar es demasiado peligroso, puede derrumbarse en cualquier momento- dijo uno de ellos impidiéndole el paso a Mariam.

-Soy Mariam Feit, líder del gimnasio pokemon de Ciudad Verde, y necesito entrar urgentemente- dijo agitada Mariam.

-Lo siento, pero necesito una identificación- dijo el oficial.

-Por favor, tienen que creerme, esto es urgente- dijo desesperada Mariam.

-Si no tiene la identificación, no la dejaremos pasar, así que retírese- dijo el oficial seriamente.

-Por favor señor oficial, si quiere le puedo mostrar alguno de mis pokemons para que vea que no le miento- dijo con mucha desesperación Mariam, pero el oficial ya no le contesto y no la dejo pasar.

Afortunadamente en ese momento, Copefed y su papá, venían subiendo las escaleras.

-¡Oh Copefed, que bien que estas aquí!- exclamó con mucha alegría Mariam al ver a su esposo.

-¡Mariam, Capy, que bien que se encuentran a salvo!- exclamó Copefed y abrazo fuertemente a las dos.

-Copefed, no me dejan entrar al gimnasio…- decía Mariam, pero fue interrumpida por su esposo.

-No te preocupes Mariam, yo tengo mi identificación- dijo Copefed, y después se acerco a los oficiales y saco una tarjeta de color negro, y otra de color azul.
-Miren oficiales, mi identificación de líder de gimnasio y de elite- dijo agitado.

-Muy bien, puede pasar, pero tenga mucho cuidado- le dijo uno de los oficiales dejando pasar a Copefed, y este entro corriendo, seguido de Mariam y sus hijos, pero estos tres últimos fueron detenidos por los dos oficiales.
-Lo siento, pero ustedes no pueden pasar, el único que me mostró la identificación fue el señor- dijo el oficial.

-Pero…- empezó a protestar Copefed, pero su esposa le hizo una mueca de que se apurara. Este le sonrió con nerviosismo y después siguió su marcha.

El pasillo principal estaba completamente destruido, a diferencia de la arena pokemon, que estaba casi intacta, excepto por una puerta de color amarillo que se encontraba en una esquina de la arena.

La puerta había sido totalmente derrumbada y esto había conllevado a que también parte del muro se derrumbara.
Copefed entro y después siguió la serie de pasillos que había seguido con sus hijos y esposa el día anterior, solo que esta vez en vez de entrar por la puerta dorada al final, se fue en dirección a la de la puerta plateada, que también había sido derrumbada, como todas las demás.

Esta puerta, conducía a un largo corredor lleno de puertas a los lados, en total seis, tres en cada lado, pero Copefed siguió todo el corredor hasta llegar al fondo, en donde había una puerta derrumbada de color negro. Copefed entro al nuevo cuarto. Este era muy grande y totalmente de color blanco, desde las paredes, hasta el piso. Lo único que había en ese cuarto era un pequeño estante de madera y una cúpula de cristal que al parecer guardaba algo, pero ahora, no guardaba nada.

Al parecer, alguien había tomado dicha cosa, que al parecer era muy importante, puesto que Copefed no pudo contener su rabia, al ver el estante vació, y rompió de un golpe la cúpula de cristal para desahogar su furia.

Eso le causo varias cortadas en su mano en su mano, pero eso no le afecto en nada.
Lo que en verdad afecto a Copefed fue el robó de algo que parecía ser muy importante o especial, no solo para el, sino que también para Mariam. ¿Pero, que sería dicha cosa…?




Bueno, el titulo esta horrible, lo se, pero bueno... mejor esperen el siguiente capitulo ^^
Ce n'est pas un poem. Seulment la voix de ma vie.

Militia est vita
#15

Re: El Bien Y El Mal Una Lucha Sin Fin (Capitulo 4)


Pues bien, la verdad es que ya lo había leido antes, pero no lo había seguido porque no habías publicado en muxo tiempo.
AHora, la verdad es que no me atrapa como antes.
Veo que decidiste cambiar el estilo indirecto de escritura.
Pero tienes muxas fallas ortográficas, espero que lo mejores para las evaluaciones.
Esop!!! ^^

-xªºz-

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#16

Re: El Bien Y El Mal Una Lucha Sin Fin (Capitulo 4)


Bueno pues gracias, aunque la verdad esta version de mi fic me parece mejor que la anterior.
Con respecto a la nota de mi fic en la competencia, me siento muy feliz pues no estube muy lejos de pasar a la siguiente ronda y pues seguire mejorando.
Ahora con el quinto capitulo.


CAPITULO V: LAS PIEDRAS DEL CONTROL



Spoiler
A pesar de que ya eran las 11:43 de la noche, y de que los incidentes ya habían pasado desde hace unas cuantas horas, en la ciudad aún había un tráfico inmenso.

Todas las calles de la ciudad estaban atascadas de coches, gente y escombros, y habían muchas ambulancias, patrullas y bomberos, sonando las sirenas para tratar de abrir el tráfico, pero era inútil.

En casi todos los canales, excepto en Kartoon Network, NicKanto, Kanal 5 y en programas de caricaturas y cosas por el estilo, se hablaba de los incidentes que no solo se habían dado en Kanto, si no que también habían sucedido en ciudades de Jotho, Hoen, Feón y muchas más.

La policía estaba revisando cada casa, edificio y apartamento, para buscar sospechosos. Pero eran unos estupidos, o al menos eso pensaba la Liga Pokemon, ya que ellos pensaban que el que había hecho tal destrucción en todos esos lugares, no era un humano, y tampoco creían que fuese un pokemon. A pesar de eso, la Liga Pokemon tampoco tenía idea de lo que había pasado, ni el por que de los hechos, así que no podían decir nada sobre el asunto.

Pero al parecer, todos estos hechos ya estaban planeados. Puesto que todos los ataques se dieron de una manera consecutiva. El primero se dio en una ciudad de Feón, y minutos después, los ataques fueron recorriendo más ciudades, sin que nadie pudiera advertirlos.

Curiosamente el último se dio en una ciudad de una región llamada Calis, la cual se ubica en la parte mas baja del mapa terrestre. En si, se puede decir que los ataques empezaron en la ciudad mas al norte y de ahí, bajaron hasta tocar el sur del continente.

Lamentablemente, a pesar de toda esa información recolectada por los expertos, nadie sabia quien o que fue lo que ocasionó que en un plazo de 2 horas, 23 ciudades importantes de varias regiones fueran atacadas, por los mismos criminales.

Varios opinan que fue un humano con una tecnología extremadamente avanzada. Otros afirman que es un pokemon, el cual puede hablar, y tiene poderes psíquicos impresionantes, lo que ocasiona que el pokemon sospechoso sea Mewtwo. Pero hay quines dicen que puede ser una invasión extra terrestre.

Otra cosa en común en todos los ataques fue, que de las 23 ciudades atacadas en 9 regiones, solo en 5 desaparecieron objetos de gran valor, por lo que aún no se sabe por que atacaron las otras 18.

Ya eran las 00:23 y la ciudad seguía igual. Capy observaba el árbol genealógico que el día anterior había observado, y recordó el nombre de Coper, que había visto en la torre del reloj. El nombre era sin duda alguna, como el del árbol genealógico. Pero ahora eso no le importaba, lo que ella quería saber, al igual que miles de personas era que había sucedido alrededor del continente.

-Hermano, ¿De que crees que estén discutiendo nuestros papas?- pregunto Capy dejando de poner atención en el árbol genealógico.

-No lo se, pero si quieres saber, ¿Por qué no bajas y les preguntas?- respondió de muy mal humor Copefed.

-Valla, pero que humor…- dijo esta al ver que su hermano no tenia ganas de hablar de nada. –Bien, si no te interesa, entonces bajare a ver- termino diciendo esta e inmediatamente salió de la habitación.

El pasillo que llevaba a las escaleras tenía una alfombra de color rojo, como esas que se extienden para recibir a un famoso artista.

En las paredes habían muchas fotos de la familia Alait, y al final del pasillo había una puerta, la cual, era la habitación de los papas de Capy.

La escalera, se encontraba hasta al fondo a la derecha, y esta era toda de madera, y, al igual que en el pasillo, se encontraba llena de cuadros de la familia, y además tenía otra alfombra roja.

Capy descendió por las escaleras por completo, y de repente se detuvo en seco. Al parecer sus papas estaban hablando del otro lado de la cocina, y Capy sabia que si era descubierta, su plan seria arruinado, así que guardo silencio y puso mucha atención a lo que discutían sus papas.

-…atacó las veintitrés ciudades, pero solo se llevó cinco objetos de ellas el maldito- decía Mariam.

-Así es, lo malo es que no sabremos lo que se llevó de esas ciudades, hasta que la Liga Pokemon quiera confirmarlo- dijo Copefed furioso.

-Tienes razón, es una tontería. Lo que se llevaron en esas ciudades es mas importante de lo que creen, y aun así no quieren dejar que intervengamos- le respondió del mismo modo Mariam.

-No me extrañaría que el, o parte de su grupo fueran los responsables- dijo Copefed, mas calmado pero con una voz de preocupación.

-Y dime, ¿Qué crees que se hayan llevado de esas ciudades?- pregunto Mariam.

-Lo mismo que se llevaron de aquí- dijo Copefed seriamente mirando a Mariam. –Una de las piedras del control- término diciendo Copefed.

-¿En verdad piensas eso?- preguntó Mariam. -¿Pero no se supone que las piedras del control son seis?- terminó Mariam.

-Así es- respondió Copefed con una mirada perdida.

-¿Entonces por que piensas que robaron las piedras del control?- preguntó con mucha intriga Mariam.

-Por que robaron en las ciudades, Narón, Onert, Eramburgo, Ariet y aquí, en ciudad Verde, ciudades, en las que sospecharon estarían esas piedras- respondió Copefed, y después siguió –Pero, lo que no sabían es que la sexta piedra, se encontraba con Cynthia- termino Copefed con una sonrisa.

-¿De que estas hablando Copefed, como que Cynthia posee la sexta piedra?- pregunto exhaustada Mariam.

-La noche en que el meteorito cayó en la ruta uno, Lorelei le dio a Cynthia, la piedra que sus padres le heredaron- dijo Copefed. –Y la piedra que sus padres le heredaron fue la piedra Mijice, la piedra del control legendario.

-¿De que rayos hablas Copefed?, no puede ser que los padres de Cynthia tuvieran la piedra Mijice, se supone que esta siempre estaría custodiada en la Liga Alpha- exclamó en voz baja Mariam.

-¿Crees que los de la Liga Alpha serian tan predecibles para dejar algo tan poderoso con ellos?- pregunto Copefed en forma de burla.

-Pero… entonces, Cynthia esta en gran peligro- dijo preocupada Mariam.

-No seas tonta Mariam, nadie, excepto tu, Lorelei y yo, sabemos que Cynthia posee tan preciado tesoro. Incluso ella, ni siquiera sabe que es, ni que hace, la piedra que tiene- dijo Copefed, y justo cuando termino de hablar, alguien tocó la puerta.

-Deben de ser ellos, mejor voy a abrir- le dijo Copefed a Mariam, e instantáneamente se levanto de su silla.

Capy que en toda la conversación no se había movido por temor a que la descubrieran, se asomó para ver quien había llegado.

Cuando su papá abrió la puerta, Capy pudo distinguir dos hombres de la altura de su papá. El primero en entrar era un señor que tenía una capa de color entre negro y morado, y tenia la cara cubierta por una capucha del mismo juego que la capa, así que no se podía decir mucho del primer señor.

En cambio el segundo señor, tenía igual una capa, pero esta dejaba ver el lado izquierdo de la cintura para arriba, para mostrar una especie de brazo metálico. Además, como el señor anterior, este no traía capucha, lo que dejaba ver una cara llena de heridas, con una mirada muy fría.

Los dos señores pasaron, pero no se sentaron.

-Linda casa Copefed- dijo el señor de la capucha.

-Gracias Lex- respondió Copefed con una sonrisa.

-Hola Mariam, ¿Copefed te trata bien?- pregunto el encapuchado, que se llamaba Lex.

-Si, no te preocupes Lex- respondió Mariam con una sonrisa.

-¿Podemos dejar de hablar de las vidas personales e ir al asunto por el cual nos encontramos reunidos?- pregunto fríamente el señor del brazo metálico.

-Esta bien Sev, pero no te enojes- respondió con una sonrisa Lex, y después se volteo hacia donde se encontraban Copefed y Mariam, y su sonrisa se borro. -Supongo que saben el por que de mi visita, ¿no?- dijo con mucha seriedad Lex.

-Déjate de rodeos, el por que de que estemos aquí, es por que lo que se robaron en los otros lugares, son las piedras del control- dijo Sev.

-Eso pensábamos- dijo Copefed.

-Bien, el caso es que falta una piedra, y no sabemos en donde se encuentra. Lo único que sabemos es que William y Cynthia, los dos elites que fueron los acompañaron en su última misión a Aura, sabían en donde se encontraba esa piedra. Así que sabemos que saben donde se encuentra esa piedra- dijo sin hacer una pausa Sev.

-Tranquilo Sev, no vallas tan rápido- dijo Lex.

-Entiendo- dijo Copefed. –Pero lamentablemente no sabemos donde se encuentra esa piedra- mintió Copefed.

-Muy bien, entonces, solo estamos perdiendo el tiempo, vamonos- dijo Sev y después se dio la vuelta para salir de la habitación.

-Espera Sev, aún tienen que saber algo muy importante- dijo Lex.

-Si quieres perder tu tiempo, como quieras- dijo Sev y se paro junto a la puerta.

-Muy bien- dijo Lex. Hizo una pausa, para agarrar aire y después continuo.- Como ustedes saben que se dieron, no solo llevaron problemas a las ciudades que fueron atacadas, sino que también nos trajeron bastantes problemas, a parte de la desaparición de las piedras del control. El gobierno de Kanto, nos puso, hace unas pocas horas, y al parecer, el juicio no se llevara acabo, por que los jueces piensan que es una perdida de tiempo-

-¿Qué, pero por que?, si nosotros no tuvimos la culpa de nada- dijo Mariam.

-El por que, es por que el gobierno piensa que el que hizo todo esto, tiene que ver con lo que sucedió años atrás, y es por ello que piensan que nosotros somos los responsables de lo que sucedió hoy- dijo seriamente Lex.

-No puedo creerlo, pero si ellos bien saben que la guerra término ya hace años- dijo Mariam.

-Se supone, pero no lo entienden. Y por ellos les he traído esto- dijo Lex mientras sacaba un royo de papel. –Esto, son los castigos que nos a impuesto el gobierno- dijo Lex, y después les paso el pergamino a Copefed y a Mariam para que lo pudieran leer.

El pergamino decía así:

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-En si nos quitaron absolutamente todos los derechos en el Congreso- dijo Lex, una vez que vio que Copefed acabó de leer.

-Y bien, ahora ya larguémonos de aquí- dijo Sev, impaciente.

-Esperen- dijo Mariam –Tengo otra pregunta-

-¿Si?- respondió amablemente Lex, pero Sev hizo un gruñido.

-Si los gimnasios, ya no van a estar en las ciudades… ¿en donde van a estar ahora?- pregunto Mariam, y al oír esto, Lex cerró los ojos dando una mala señal.

-Miren, hemos hablado con el presidente de la nación, pero… lamentablemente, el esta muy decidido a expulsarnos de una vez por todas- dijo Lex, mirando seriamente a Mariam.

-Pero eso no responde mi pregunta- protestó Mariam.

-Lamentablemente, el gobierno, no parece entender que nosotros no tenemos nada que ver en esto, y es por ello que ahora no nos escuchan. Esto nos afecta mucho, pues perdemos presupuesto y popularidad…- dijo Lex, pero fue interrumpido por Mariam.

-¡A mi no me interesa el dinero, ni que el gobierno ya no nos escuche, lo que quiero saber es a donde nos van a mandar a los lideres de gimnasio!- grito desesperadamente, y todos se quedaron callados, excepto por que Sev empezó a reírse.

-Ustedes, lideres de gimnasio serán mandados a Pokepolis- dijo Sev.

-¿Pokepolis…?- decía Mariam pero Lex la interrumpió.

-Maldición, ¿no puedes mantener la boca cerrada?- lo regaño Lex a Sev.

-De todas formas, algún día les tendrías que decir. Lo que hice, fue que adelante la noticia- dijo Sev, y después abrió la puerta y salio de la habitación.

-¿Qué es Pokepolis?- pregunto angustiada y un poco enojada Mariam.

-Eghh, bueno… Pokepolis… es…- tartamudeaba Lex.

-Es una institución, en la cual todos los entrenadores pokemon, que su reto sea llegar a la liga pokemon, entrenaran y vivirán ahí- dijo Copefed.

-¿Qué, pero como sabes eso?- preguntó Lex, pero Copefed no le respondió, en vez de eso Mariam, volvió a hablar para protestar.

-No pueden hacer algo así, una institución para entrenadores es una perdida de tiempo. Y no me digas, los maestros seremos nosotros, los que ahora nos quedamos sin empleo ¿no? Pero ustedes están estupidos. No se puede forjar un maestro pokemon, si no aprende por si solo. Piensa en las aventuras que se perderán, en todo lo que no conocerán, serán maestros pokemons mediocres, que no sepan remontar batallas perdidas o que no sepan que hacer en situaciones criticas. ¿Y sus pokemons, como los conseguirán? Dime Lex- protesto Mariam, pero Lex no contestó a sus preguntas.

-El documento, ya lo vieron, y no hay vuelta atrás, a mi tampoco me parece nada de eso, pero ya no podemos hacer nada… lo siento- dijo apenado Lex.

Mariam estaba tan enojada que estaba completamente roja, y después de eso, sin previo aviso dio media vuelta y se dirigió hacia el escondite de Capy, cerca de las escaleras.

Capy no tuvo tiempo de hacer ningún movimiento para esconderse y fue descubierta. Su madre la vio fijamente a los ojos, y Copefed y Lex, estaban esperando, un fuerte grito o algo de violencia, pero afortunadamente para Capy, su madre solo se agacho para cargarla, y subió las escaleras con ella en los brazos.

-Lo siento Copefed- dijo Lex apenado.

-No te preocupes Lex. Ahora mas que nunca, debemos de apoyarnos- le contesto Copefed con una sonrisa, y después continuo -¿Cuándo se abrira ese tal Pokepolis?-

-Aún no tenemos fecha, primero tenemos que esperar a que la Federación Internacional de Ligas Pokemon y la Liga Alpha, nos apruebe la petición. Pero ten por seguro que es la única opción que tenemos…- dijo Lex.

-Ok, te entiendo- dijo Copefed.

-Bueno, pues eso es todo, espero las cosas mejoren- dijo Lex, y espero unos segundos a que Copefed dijera algo, pero como no lo hizo, se dirijió hacia la salida.

-Espera Lex- dijo Copefed –Tengo otra pregunta. ¿Me puedes decir para que sirven las piedras del control exactamente?-

Lex se quedo enfrente de la puerta.

-Lamentablemente, no se para que sirvan todas juntas, pero se como sirven por separado- dijo Lex, y se dio la vuelta y siguió hablando.

– Las piedras del control, son seis, y son, la piedra Nomice, esta controla los ataques fisicos de cualquier pokemon, la piedra Espice, esta controla los ataques especiales de cualquier pokemon, la piedra Aptice, esta controla la actitud y naturaleza de cualquier pokemon, la piedra Magice, esta toma el control de cualquier pokemon, la piedra Migice, esta, se dice es la piedra mas poderosa, ya que tiene dos efectos fundamentales, el primero, es que si se gunta con cualquier otra piedra le comparte su segundo efecto, el cual es afectar a los pokemons legendarios. Espero entiendas. Los efectos de las piedras Nomice, Espice, Aptice y Magice, solo funcionan en pokemons que no sean legendarios, pero si a una de estas, le añades la piedra Migice, entonces los efectos, afectaran a los pokemons legendarios- dijo Lex seriamente.

-Entiendo, pero que hay de la sexta piedra- dijo Copefed muy intrigado.

-La sexta piedra, cuyo nombre es la piedra Fuice, es la piedra que le hace falta al que robo las demás piedras. Y afortunadamente, sin esta, el que robo las demás piedras, no podrá hacer mucho, ya que esta te permite expandir el poder de las demás- dijo con una sonrisa Lex.

-Un momento… ¿dices que la única piedra que no se robaron fue la Fuice?- pregunto sobresaltado Copefed.

-Si, ¿por?- pregunto extrañado Lex.

Pero Copefed no le contesto, simplemente se quedó pensando, en que eso era extraño, ya que la piedra que Cynthia tenia, era la piedra Migice, y si robaron cinco piedras, menos la Fuice y la que Cynthia tenia, entonces quería decir, que había una séptima piedra. Pero eso era imposible, no podía haber otra piedra, la leyenda lo decía…
Además, Lex debía estar mal, ya que él sabia que la piedra que tenia Cynthia era la Migice, y si eso no fuera cierto, Cynthia tendría la séptima piedra, o tal vez, podría ser la piedra Fuice.

Copefed empezaba a hacerse bolas así que solo añadió.

-No, por nada, olvídalo- dijo Copefed, y después, Lex se despidió y se fue, sin perder más tiempo.

Ya eran las 2:17 cuando Copefed se fue a su habitación. Sus dos hijos y esposa, ya dormían, pero la ciudad no, aún había gente en las calles y varias luces, pero Copefed, al acostarse se quedó rápidamente dormido.

Lo ultimo en lo que pensó Copefed, fue en la leyenda de las piedras del control, la cual decía, que solo habían seis piedras, y ninguna más.




Eso es todo, mi fic ha estado mas tranquilo que el pasado puesto que la trama se esta formando poco a poco, solo no se desesperen y sigan opinando.
Ce n'est pas un poem. Seulment la voix de ma vie.

Militia est vita
#17

Re: El Bien Y El Mal Una Lucha Sin Fin (Capitulo 5)


Muy Buen Cap, copefed, note unas pequeñas faltas ortográficas como:

"la piedra Migice, esta, se dice es la piedra mas poderosa, ya que tiene dos efectos fundamentales, el primero, es que si se gunta con cualquier otra piedra le comparte su segundo efecto..."

junta es con "j"

Te recomiendo que pongas los caps en Spoiler para que no excedas tanto el tamaño de la página

#18

Re: El Bien Y El Mal Una Lucha Sin Fin (Capitulo 5)


Pues muchas gracias Drac, increible lo de esa falta, no lo puedo creer. Bueno, ya agrege en el primer post info. detallada para entender mejor la historia.

Ahora vamos con el capitulo que sigue:


CAPITULO VI: ESPERANZA, LO ÚLTIMO QUE DEBE PERDERSE


Spoiler
A la mañana, la ciudad estaba muy tranquila, excepto por algunas patrullas que aún circulaban haciendo la vigilancia.

Copefed y Capy ya estaban despiertos, desayunando cuando su papá bajo de su habitación a una gran velocidad, y lo único que dijo fue que prendieran la televisión.

Mariam que se encontraba haciendo los desayunos estaba muy silenciosa y no dijo nada al respecto.

Capy prendió la televisión, y en el primer canal en el que estaba, en TV Kanto, el anunciador estaba dando una noticia importante.

-Bueno, nos han llegado ya las cifras, de lo que parece ser oficialmente, los recuentos de los daños. En cuanto muertes, se registran, tan solo en Ciudad Verde 356 personas muertas, pero la cifra global es de 8795 personas muertas- el anunciador hizo una pausa y después continuó. -En cuanto a desaparecidos, se registran en Ciudad Verde 536 personas, y la cifra global es de unas 14589 personas. En cuantos a heridos, tan solo en Ciudad Verde hay unos 1389, y la cifra global, es de unas 32894 personas- y el anunciador volvió a hacer una pausa, y después, su compañera que se encontraba junto a él agregó.

-Las cifras en cuanto al dinero perdido en Ciudad Verde es enorme, y aún no se tiene un cálculo exacto. Pero se calcula una perdida de más de 4 billones de kantinos, en daños materiales- dijo la anunciadora.

-Además de que varias casonas del centro y el hermoso reloj de invaluable valor, se perdió- añadió el anunciador.

-Es verdad, además esto puso en peligro, el Mundial de Fútbol que ya se aproxima- dijo la anunciadora.

-Lamentablemente, aún no se da con los que hicieron todo esto, y las autoridades no tienen sospechosos, puesto que ellos aseguran, esto no fue hecho por humanos, si no que por pokemons. Además…- decía el anunciador, pero la luz se fue, y el televisor, el microondas y todos los demás aparatos se apagaron de inmediato, y después, afuera en la calle se escucharon varios gritos, y varias explosiones.

Los dos Copefed, padre e hijo, Capy y Mariam, salieron a ver lo que pasaba.

Justo delante de ellos se acercaban una multitud de gente aterrorizada, y detrás de ellos venia las personas vestidas de negro del día anterior.

-¡Mariam, lleva a los niños al sótano, y trae tus pokemons rápido!- le grito Copefed a su esposa al mismo tiempo que este agarraba, de un mueble de la sala, seis pokebolas en miniatura.

-¡Síganme niños, rápido!- les grito Mariam a sus hijos mientras los agarraba de la mano y los jalaba hacia un cuarto cúbico, en el que solo había una repisa, y un tapete.

Mariam, quito el tapete, y este dejó ver una puerta cuadrada de madera en el piso. Después Mariam la abrió y sin decir nada mas empujo a los dos niños para que entraran, y después cerró.

-¡Por nada del mundo, se les ocurra salir, si alguien los encuentra le preguntan la palabra clave que será Feit, en caso de que no se las digan no vallan a abrir!- y sin esperar respuesta Mariam corrió a su habitación y después bajó con seis pokebolas en miniatura y salió de la casa.

En el sótano no se podía oír casi nada de lo que se escuchaba afuera. Parecía que las paredes debían de tener un gran grosor para no dejar pasar el sonido.

El sótano era muy frió, y no había luz, así que los niños no podían ver absolutamente nada de nada.

-Cyndaquil sal y alumbra con tu fuego- dijo Copefed, y de su cinturón, una pokebola dejo salir un rayo de color rojo que rápidamente tomó la forma de un pequeño oso hormiguero, con fuego en su espalda.

Un vez que Cyndaquil alumbró el cuarto, se rebelaron unas enormes escaleras enfrente de los niños. Afortunadamente, estos desde que habían sido arrojados al sótano no se habían movido, ya que si lo hubieran hecho, hubieran caído rodando por las enormes escaleras.

Las escaleras eran tan grandes, que no se podía ver el fondo en donde estas terminaban.

-Bien Capy, tenemos que bajar- dijo Copefed y ordeno a Cyndaquil que también avanzara, y rápidamente Copefed y Cyndaquil descendieron por las escaleras, y Capy los siguió.

Las escaleras eran de madera y esta ya estaba muy gastada, ya que tenía varios hoyos y además crujía bastante.

Después de un par de minutos, Copefed, Capy y Cyndaquil, llegaron a lo que en verdad era el sótano. Un cuarto cúbico, con frías y húmedas paredes de las cuales había mucho moho.

Además en el cuarto también había un enorme mueble en el cual había varios objetos.

También había varias cajas y un enorme cofre. Y encima de este se encontraba un foco que funcionaba a base de pilas.

Copefed lo encendió y la habitación descubrió sus secretos para los niños.

No había ventanas ni hoyos de ventilación, había varias telarañas, pero no se veían Spinaraks u algún otro pokemon como Ratata o algún Caterpie.

Pero de todo lo que había en el sótano algo cautivo la atención de Capy. Justo a lado del enorme mueble se encontraba un cuadro.

Capy sospechaba que podía ser ese cuadro, y se acercó para confirmarlo, y si, acertó, ese cuadro era otra parte del árbol genealógico, que había leído el día anterior.

El cuadro, era de la misma madera que el de la habitación de arriba, solo que esta estaba mas gastada puesto, que la humedad y el moho, habían hecho efecto.

Capy, le quito el polvo al vidrio y empezó a leer.

Spoiler




-Wow, si que nuestra familia es muy grande- murmuró Capy.

-¿Qué haces hermanita?- le preguntó Copefed, desde el otro lado de la habitación, que la observaba sentado acariciando a su Cyndaquil.

-Leía el árbol genealógico- dijo entusiasmada Capy.

-Tú y tus árboles genealógicos- le dijo Copefed.

-Pues de aquí aprendes mucho, ¿sabias que tenemos cuatro primos?- le pregunto desafiante Capy.

-Si, ya lo sabia- le respondió con una sonrisa Copefed, pero Capy lo miro como si esta supiera que su hermano mentía.

El tiempo paso, y no se escuchaba nada, ni sus papás venían.

-Hermanito, tengo que ir al baño- dijo Capy temblando y dando pequeños saltos.

-Por favor, ¿no puedes aguantar un poco más?- le pregunto Copefed.

-Llevó ya mucho tiempo aguantándome, pero necesito ir ya al baño- replicó Capy.

-Esta bien, pero hay que darnos prisa, ¿si?- dijo un poco preocupado Copefed.

-¿Acaso piensas, en que salgamos?- dijo Capy asustada.

-No hay de otra- le respondió Copefed, mirando preocupado hacia la salida.

-Pero mamá dijo que no saliéramos de aquí- le dijo Capy.

-Esta bien, si te quieres hacer pis aquí, y mojarte, no hay problema. Solo vete a la esquina- le respondió un poco molesto Copefed. Puesto que él tenía curiosidad de ver lo que pasaba afuera, y esta era una excusa perfecta para salir.

-Esta bien, pero me acompañas hasta el baño- la condicionó su hermana.

Copefed solo se rió, y se levanto del banco en donde se encontraba, y después empezó a subir las escaleras, seguido de su Cyndaquil y de Capy.

Al llegar hasta arriba, Copefed levantó silenciosamente la tabla, que los encerraba, e inmediatamente después dos cosas entraron, una luz segadora, que solo era la luz del sol, y los sonidos, de patrullas, gritos, disparos, explosiones y otras cosas.

La casa estaba intacta, todo estaba en orden, a pesar de lo que sucedía afuera. De todas formas, Copefed y Capy subieron sigilosamente las escaleras para llegar al segundo piso, puesto que ahí se encontraba el baño.

También el segundo piso estaba intacto, así que la preocupación de Copefed, de que alguien hubiera entrado, había terminado.

Capy entró rápidamente al baño, mientras que Copefed se dirigió a su habitación, a ver por la ventana lo que pasaba.

La calle estaba desierta, pero estaba agujerada, y los postes de luz estaban tirados.

También los botes de basura y de correo habían sido tirados y botados, pero a pesar de que la calle estuviera desierta, se escuchaban gritos, disparos, explosiones y mas cosas, que parecían provenir de un lugar no tan lejos.

-Mamá, papá- murmuro Copefed muy triste y preocupado.

*¡Toc, toc, toc...!*

Alguien estaba tocando a la puerta desesperadamente.

Copefed se asomo por la ventana, al parecer era un niño que estaba huyendo.

-¡Hermanito, alguien esta abajo, tenemos que escondernos!- grito Capy desesperada, pero Copefed le tapó la boca y dijo.

-¿De que huyes?- pregunto Copefed, como si el niño lo pudiera oir, pero la respuesta llego de inmediato pues, del fondo de la calle, salio un furioso Houndoom con una mirada diabólica.

-¡Rápido tenemos que ayudarlo!- grito Copefed y se dirigió corriendo hacia las escaleras.

Capy que no entendía nada de lo que sucedía, lo siguió.

-¡Rápido, entra!- le gritó Copefed al niño al abrir la puerta, pero el niño estaba paralizado por la mirada del Houndoom y no se movía.

-¡Rápido, ¿Qué esperas?, te va a matar!- grito Copefed al ver que el Houndoom se dirigía a una gran velocidad. Entonces Copefed comprendió que el niño no se movería de donde estaba, así que con un movimiento rápido agarro de la playera al niño y lo metió a la casa, y después intento cerrar la puerta, pero era demasiado tarde, el furioso Houndoom los alcanzo y con una poderosa tacleada derrumbo a Copefed con todo y puerta, y después miro a los tres niños.

Copefed extendió los brazos, para tratar de proteger al niño y a Capy del furioso Houndoom que se disponía a atacar, pero después apareció el pequeño Cyndaquil de la nada y se puso en posición de batalla.

-¡Cyndaquil, hazte a un lado o te va a matar!- grito con desesperación Copefed, pero después de una de las bolsas que tenia la falda de Capy, salio un rayo rojo que después tomó forma de una Skitty.

Skitty era un poco más grande que el pequeño Cyndaquil, e igual que su compañero se puso en posición de batalla.

-¡Muy bien Skitty, tu también pelea!- grito emocionada Capy.

-Pero Capy… ese es un pokemon muy fuerte no podemos derrotarlo nosotros dos- dijo Copefed angustiado.

-No… no… no se preocupen, yo… los ayudare…- dijo tartamudeando el niño que estaba tirado en el suelo.

El niño se levanto y saco una pokebola y después gritó.

-¡Eevee, yo te elijo!- y de la pokebola salio un rayo rojo que después tomó forma de un pequeño perro de color café, con unas pequeñas orejas. Y al igual que Cyndaquil y Skitty, Eevee se puso en posición de batalla.

-¡Muy bien ahora si podremos ganar!- gritó Capy muy entusiasmada, pero Copefed no estaba del todo confiado, pero no había otra opción que pelear.

-¡Muy bien equipo, ataquen!- gritó Copefed, y los otros dos entrenadores ordenaron a sus pokemons atacar a Houndoom.

Los tres se lanzaron al mismo tiempo pero ninguno de los tres alcanzó a golear al Houndoom que los esquivó con facilidad y después se giro para lanzar un poderoso lanzallamas a Eevee, que dio justo en el blanco y que lo dejo todo mareado y débil.

Pero a pesar de que los pokemons eran los que atacaban al Houndoom y no los niños, Houndoom se volteó para atacar a los niños. Pero Cyndaquil, al ver que Copefed estaba en peligro se lanzó para taclear a Houndoom que solo lo movió y aturdió un poco pero, al parecer Houndoom estaba deseoso de aniquilar a los niños, y no le hizo caso a Cyndaquil.

Houndoom se acercó lentamente hacía los tres niños, hasta rodearlos y dejarlos sin escape, mientras que Skitty y Cyndaquil trataban de distraer a Houndoom pero este no les hacia caso, hasta que Skitty le metió un arañazo a Houndoom en el ojo que lo hizo chillar de dolor, y que su ojo le sangrara.

Esto hizo que Houndoom se pusiera furioso y entonces se lanzó hacia Skitty para meterle un mordisco.

Skitty chillaba de dolor y de desesperación de no poder safarse y huir. Cyndaquil al ver esto se lanzo rápidamente al estomago de Houndoom a una gran velocidad, que hizo que Houndoom se cayera y soltara a Skitty.

Lamentablemente Houndoom se paro como si nada, pero Skitty quedó tirada en el suelo mal herida. Ahora era una batalla de uno contra uno.

Houndoom se lanzó con el hocico abierto hacia Cyndaquil, pero Copefed lo intercepto con una tecleada y después le cerró el hocico con las manos para que este no pudiera morder. A pesar de eso Houndoom se movía furioso para quitarse de encima a Copefed.

-¡Ahora Cyndaquil, usa lanzallamas!- le gritó Copefed, deteniendo con dificultad a Houndoom. Pero Cyndaquil no sabia que hacer, puesto que temía que su ataque le diera a Copefed.

-¡Que esperas Cyndaquil, usa tu lanzallamas a todo poder!- le gritaba Copefed desesperado puesto ya no resistía mas. Pero Houndoom se lo quitó de encima y después se dirigió hacia Copefed para matarlo.

Houndoom estaba justo enfrente de Copefed. Su ojo lleno de sangre era escalofriante, y sus dientes filosos también. Copefed ya no tenia fuerzas para moverse y solo esperaba el cruel final.

Houndoom se lanzo con el hocico abierto pero Cyndaquil lo intercepto con una tacleada que lo aventó al otro lado de la habitación. A pesar de eso Houndoom se levantó y empezó a correr a toda velocidad y de una poderosa y rápida mordida capturo a Cyndaquil.

-¡NOOO!- gritó Copefed con desesperación al ver que Cyndaquil chillaba de dolor, pero de pronto, Cyndaquil fue envuelto en una luz plateada cegadora que alumbro toda la habitación y que hizo que Houndoom soltara a Cyndaquil. La luz, bañaba al pequeño pokemon que empezaba a cambiar de forma. Cyndaquil estaba evolucionando.

Copefed, trataba de ver, lo que pasaba con su pokemon, pero la luz era tan intensa que era imposible ver lo que sucedía, y después todo regreso a la normalidad.

Copefed miro rápidamente hacia donde se encontraba su pokemon, pero ya no encontró a Cyndaquil, sino que encontró a un enérgico Quilava.

-¿Ca… Ca… Capany?- preguntó impresionado Copefed, y el Quilava se voltea y le asintió con la cabeza y le dio una sonrisa, que Copefed, le devolvió.

Houndoom, se paró furioso y se acercó para morder a Quilava, pero este lo esquivo fácilmente y después le metió un poderoso cabezazo que lo mando a estrellarse en la pared y después le lanzo un poderoso lanzallamas, que alumbro toda la habitación, y después se escuchó el chillido de Houndoom, hasta que este quedó inmóvil.

Copefed, Capy y el niño estaban atónitos ante lo que había sucedido. Al parecer el Houndoom estaba… muerto, pero nadie se atrevía a ver más de cerca al inmóvil pokemon.

-Gra… gra… gracias- dijo el niño con un tartamudeando. –De verdad muchas gracias, pensé que ese perro me iba a matar- dijo el niño mientras se sacudía su rota ropa.

El niño vestía una playera azul con franjas horizontales de color blanco. Traía un pantalón de mezclilla de color negro y traía unas botas de color café.

En eso Copefed calló al piso de rodillas y doblo los brazos hasta quedar totalmente en bolita y empezó a llorar.

-Lo… lo… lo mate- decía entre llantos Copefed, con las manos en la cara. –Lo mate, lo mate, no puedo creerlo, lo mate- lloraba Copefed.

Capy y el niño no sabían que decir, ni que hacer. Así que el único que consoló a Copefed fue su Capany, su Quilava, que se acerco lentamente e intento animarlo con unos gruñidos.

Pero Copefed, no quería que nadie lo consolara y después se levanto seriamente, agarro la pokebola de su pokemon y le ordeno a este que regresara, y una luz roja salio de la pokebola y envolvió a Quilava y después este desapareció.

-Capian, si mis papás regresan y preguntan por mi… diles que no busquen- dijo Copefed y este salio corriendo de la casa, hacia donde provenían los gritos de las personas.

Capy, y el niño estaban atónitos y en completo silencio hasta que Capy, tomó su pokebola y regreso a su herido Skitty y sin decir ninguna palabra salió corriendo de la casa, en dirección a donde su hermano había ido.

-¿Pero, y yo que hago?- preguntó el niño al verse solo en la casa, pero lógicamente nadie le contesto.

…
…

Las calles por las que corría Copefed estaban totalmente destruidas, había coches volteados y aplastados, había gente muerta y también muchos pokemons, era una escena horrible pero Copefed seguía corriendo sin detenerse, hasta que tropezó y se quedo de rodillas llorando.

-¡Lo mate, lo mate, lo mate!- gritaba de dolor Copefed tirado en la calle.

-¿Hermanito?- dijo la voz temerosa de su hermana. –Hermanito por favor deja ya de llorar, fue un accidente. Tu solo tratabas de defendernos- le dijo Capy que acababa de alcanzar a su hermano.

Copefed, dejo entonces de gritar, pero seguía llorando.

-Te dije que te quedaras en casa- le dijo Copefed a Capy seriamente.

-Mamá dijo que no le abriéramos a nadie- dijo Capy para defenderse.

-Pero eso fue diferente, si yo no le hubiera abierto la puerta a ese niño, ese Houndoom lo hubiera matado- dijo Copefed de rodillas y mirando al piso.

Capy se acercó lentamente hacía su hermano y después lo abrazo.

-Entonces todo fue un accidente hermanito. Tu no querías matar a ese pobre pokemon- decía Capy para animar a su hermano.

-Tu no entiendes lo que se siente matar algo- dijo Copefed.

-No, pero tampoco se lo que se siente salvar la vida de alguien- dijo Capy, y esto hizo que Copefed volteara a ver a la cara a su hermana.

-Tú fuiste muy valiente al defender a tu pokemon y a nosotros, tú fuiste muy valiente en arriesgar tu vida para salvar la del niño. Si tu no hubieras peleado, yo ya no estaría aquí- dijo Capy con una sonrisa, como la que le da a uno cuando se pone a pensar en algo feliz, muy lejano.

Entonces Copefed entendió lo que su hermana trataba de decirle, y esto lo animó.

-Muchas gracias hermanita, te quiero mucho- dijo Copefed abrazándola fuertemente al igual que su hermana.

-Muchas gracias niño- dijo una voz detrás de los dos.

Era el niño que habian ayudado. En ese momento cargaba a su herido Eevee y traía consigo una gran sonrisa.

-Muchas gracias por salvarme, mis padres me salvaron primero y me dijeron que huyera de los ataques. Después me perdí, y no supe como regresar, al final, ese Houndoom me encontró y sin ninguna explicación me empezó a perseguir. Si no hubiera sido por ti, ese Houndoom me hubiera matado. Muchas gracias niño- dijo el niño y le extendió la mano a Copefed.

Copefed entendió la señal y le dio la mano.

-Mi nombre es Copefed Alait Feit, y ella es mi hermana Capy Alait Feit- dijo Copefed con una sonrisa.

-¿Se apellidan Alait?- pregunto sorprendido el niño.

-Si- respondió Capy.

-Es que mi nombre es… Alter Alait, y bueno entonces creo que somos… primos- dijo el niño.

Los tres guardaron silencio por un momento, hasta que Capy lo rompió.

-Hola primo, mucho gusto en conocerte- dijo Capy -¿Cuántos años tienes?- pregunto con curiosidad.

-Tengo ocho años, ¿y ustedes?- preguntó Alter.

-Bueno, yo tengo ocho años también, que coincidencia ¿no? Y mi hermanito tiene 10 años- respondió Capy.

Y efectivamente, las edades parecían corresponder, pues el Alter era un poco mas chico de estatura que Capy.

-¿Y dime primo, vives aquí en Ciudad Verde?- preguntó muy intrigada Capy.

-No, yo vengo de Ciudad Aleque, de la región Feón- dijo con una sonrisa Alter.

-Wow, ¿y es cierto que la región Feón es muy bonita?- preguntó Capy.

-Pues si, yo diría eso. También hay pokemons únicos en ese lugar- dijo Alter.

-¿Les parece si vamos regresando a la casa? Se esta haciendo de noche, y puede que nuestros padres ya hayan regresado y estén preocupados por no encontrarnos donde se supone que deberíamos de estar- dijo Copefed.

-¿Vienes con nosotros primo?- preguntó Capy.

-Pues no tengo otro lugar a donde ir, y no se donde estén mis padres- dijo tristemente Alter.

-Lo tomaré como un si, ahora primo síguenos- dijo Capy, y los tres empezaron a caminar de regreso a casa.

Las calles daban tristeza, pues lo que antes había sido una ciudad muy alegre, hoy estaba convertida en un panteón, pues había mucha gente y pokemons muertos por cada esquina.

También los postes de luz y varios carros habían sido destruidos, por una fuerza suprema inalcanzable e incomprensible.

Cuando los tres niños llegaron a la casa, aún no había nadie, y el difunto Houndoom seguía ahí, pero nadie se atrevió a sacarlo.

Una vez dentro de la casa, los niños cerraron muy bien la puerta para después, estar tranquilos en la casa que a excepción de la sala, en donde se había llevado acabo la batalla contra el Houndoom, toda la casa estaba intacta.

La noche llegó pero nadie llegó, y el silencio reinaba sobre la casa, hasta que a lo lejos se escucho una patrulla.

Los tres niños se asomaron por la ventana del segundo piso para ver mejor la patrulla, y si, a lo lejos, se acercaba una patrulla con las sirenas puestas.

-Hermanito, hay que pedir ayuda- dijo Capy rápidamente al ver la patrulla.

-Si, lo se, ven sígueme- dijo Copefed y rápidamente bajó las escaleras, seguido de Capy y de Alter. Después abrió la puerta y empezó a hacer señas a la patrulla para que se detuviera, y esta al ver a Copefed se detuvo.

De la patrulla bajaron dos oficiales.

-Niños, ¿pero que hacen aquí solos, que no ven que es muy peligroso?- dijo uno de los oficiales.

-Así es niños, ahora suban rápido que debemos de buscar a más gente- dijo el otro oficial.

-Pero… nuestros papas nos dijeron que no nos moviéramos de nuestra casa- dijo Capy un poco preocupada.

-No te preocupes niña, tus papas de seguro ya se encuentran en el albergue- le dijo uno de los oficiales.

-Ven Capy, creo que esta es nuestra mejor opción, además no sabemos si nos vuelvan a atacar- dijo Copefed empujando a Capy hacia la patrulla, y esta sin otra opción se subió.

En la patrulla ya se encontraba una señora de una edad ya grande que estaba dormida. Su pelo ya estaba blanco, y parte de su ropa rota.

Una vez que los tres niño subieron a la patrulla esta empezó a avanzar nuevamente.

La patrulla recorrió las calles lentamente, tal vez en busca de más sobrevivientes, pero después de que Copefed, Capy y Alter subieron, a la patrulla no volvió a subir a nadie.

Tardaron treinta minutos en llegar al albergue, que era nada más y nada menos que el estadio de fútbol. Fue ahí en donde el ruido de la gente se hizo notar, ya que había bastante gente por ahí.

Habían muchas casas de acampar por todos lados, y dentro de ellas, tal vez, familias que se encontraban juntas, o que tal vez, habían perdido a un ser querido. Pero a pesar de toda la crisis que se estaba viviendo en esos instantes, no faltaban los niños que se correteaban entre la gente.

Una vez que la patrulla se detuvo cerca del estadio, uno de los oficiales sacó una enorme lista de una mochila, y despertó a la señora.

-Su nombre por favor señora- dijo el oficial.

La señora que aún estaba media dormida tardó un poco en entender la pregunta y respondió –Augusta Leret-

El oficial empezó a buscar el nombre de la señora en la lista, y después sacó una pluma e hizo una palomita a lado del nombre de la señora, después le dio la lista a su compañero y dijo.

-Muy bien señora, pase por aquí- y el oficial le hizo una señal a la señora para que esta lo siguiera y entre dormida así lo hizo.

Una vez que el oficial se había ido, el otro oficial tomó la lista que su compañero había dejado y le preguntó a los niños.

-Ahora denme sus nombres por favor- dijo el oficial.

-Copefed Alait Feit- dijo Copefed.

-Copefed... Copefed... Copefed... oh, aquí esta. Muy bien- dijo el oficial, y como el oficial anterior, tomó la pluma, he igual hizo una palomita a lado del nombre de Copefed.

-Muy bien ahora ustedes, díganme sus nombres- le dijo el oficial a Capy y a Alter.

-Mi nombre es Alter Alait Lockbandit- dijo Alter.

Y el oficial empezó a buscar en la lista, pero no lo encontró.

-¿Niño, eres de otra ciudad?- preguntó el oficial.

-Si, vengo de la región Feón- dijo Alter.

-Oh, muy bien. Entonces supongo que viniste con tus padres, ¿no? ¿Me puedes dar sus nombres?- dijo el oficial.

-Si señor, sus nombres son Fernando Alait y Diana Lockbandit- dijo Alter, y el oficial sacó otra lista y empezó a buscar los dos nombres.

-Muy bien, aquí están- y anotó el nombre de Alter, y después se dirigió hacía Capy y le preguntó.

-¿Ahora me puedes decir tú, tu nombre?-

-Si, mi nombre es Capian Alait- dijo Capy.

-Mmm… oh, aquí esta. Muy bien, ahora síganme los tres por favor- dijo el oficial.

Y el oficial se volteó y empezó a caminar hacia el estadio.

Había casas de acampar por todas partes, en el estacionamiento, en la calle, en las áreas verdes, en los escalones que conducían al estadio y lo más sorprendente fue, que el mismo estadio estaba repleto de casas de acampar. Incluso, habían tenido que quitar las porterías para que cupieran mas casas, y a pesar de eso, había gente que estaba durmiendo en las butacas y en los árboles, por que no había espacio.

El oficial los llevó por todo el campo hasta llegar al otro extremo, allí se encontraban los papas de Copefed y Capy.

-Muy bien niños, creo que ahora es su responsabilidad, por favor tengan cuidado cuando estén en este lugar- dijo el oficial y después se dio la vuelta para regresar a la patrulla.

Al parecer sus padres no los habían visto aún, ya que se encontraban sentados, en silencio.

-¡Mamá, Papá!- gritó muy fuerte Capy, y esto hizo que no solo sus padres voltearan, sino que también más gente.

-¡Capy, Copefed, hijos míos, están a salvo!- gritó Mariam y salió corriendo hacía sus hijos para abrazarlos fuertemente y después llorar de una felicidad extrema.

-¡Hijos, esta a salvo!- gritó después Copefed y este igual se apresuró para abrazar a sus hijos.

Los cuatro estaban abrazados y llorando de alegría por estar a salvo, pero Alter no se movió de donde estaba, el sabia que algo malo sucedía, puesto que sus papas no se encontraban ahí.

-Mamá, estoy muy feliz de volverte a ver, pensé que nos mataría- dijo Capy.

-No te preocupes Capy, ahora ya estas a salvo- le dijo llorando su madre.

-Hijos míos, no saben cuanto me preocupe por ustedes. Después de los ataques no pudimos regresar, y después nos trajeron aquí y no nos dejaron salir, pero, que bueno que ya están aquí- dijo su padre igual llorando como su esposa.

-¿Y díganme, no les paso nada? ¿No están heridos? ¿Tienen hambre? Vamos pasen a la casa- dijo Mariam limpiándose las lagrimas.

-Yo si tengo mucha hambre mamá- dijo Capy y se adelantó con su mamá.

-¿Qué esperas Copefed, acaso no tienes hambre?- le preguntó su papá.

-¿No están aquí los papas de Alter?- preguntó Copefed mirando a Alter, que se había sentado en el piso y estaba hecho bola.

-¿De quien?- preguntó su papá.

-De Alter, es ese niño que esta ahí- dijo Copefed señalando a su primo. –El es Alter Alait, y es nuestro primo. Lo encontramos cuando ese Houndoom lo estaba atacando- dijo Copefed, pero su papá no dijo nada. Estaba petrificado, como si estuviera viendo un Gengar gigante o un horrible pokemon.

-¿Papá, te sucede algo?- preguntó Copefed a su papá, al no recibir respuesta. Pero su papá solo empezó a caminar hacía Alter hasta que se encontró enfrente de él.

-¿Tú… e r e s… hijo de… Fernando Alait?- preguntó Copefed.

El niño que estaba en bola, levantó la cara y miro a Copefed.

-Si, yo soy hijo de él- dijo seriamente Alter.

Al oír esas palabras Copefed cayó al suelo de rodillas, y después empezó a llorar.

-Gracias, gracias por estar vivo Alter…- dijo entre llantos Copefed.
Ce n'est pas un poem. Seulment la voix de ma vie.

Militia est vita
#19

Re: El Bien Y El Mal Una Lucha Sin Fin (Capitulo 5)


Muy buen cap Copefed, pero tiene unas cuantas faltas ortográficas, como:

Ordeno y lanzo, esos verbos en tiempo pasado llevan tilde en la "o", o si no suenan como si estuvieran en tiempo presente


"Una vez que los tres niño subieron a la patrulla esta empezó a avanzar nuevamente."

-"¡Hijos, esta a salvo!- gritó después Copefed y este igual se apresuró para abrazar a sus hijos."

Ahí te comiste la última letra

#20

Re: El Bien Y El Mal Una Lucha Sin Fin (Capitulo 6)


Ok, ya me puse a trabajar, y pues como por fin termino la escuela ahora tengo tiempo de poner mas capitulos...


CAPITULO VII: LA BATALLA DE ROY NEWER

Spoiler
Alter estaba confundido por lo que estaba sucediendo, de repente, su tío, se había tirado al suelo a llorar, pero ni él sabia por que.

-¿Papá?- dijo Copefed justo atrás de su padre.

-Gracias, gracias, gracias…- decía su papá repitiendo esa palabra sin detenerse.

-¿Dis… dis… disculpe, pero que hice?- preguntó un poco aterrado y apenado Alter.

-Esperanza… me has traído esperanza- dijo el papá de Copefed levantando la vista hacía Alter, con los ojos rojos y lagrimas, pero con una sonrisa.

-¿Pe… pero no entiendo por que le di esperanza?- dijo Alter aún muy confundido.

-Tú, tú eres hijo de Fernando Alait- dijo Copefed con una sonrisa –Y bueno, el es mi primo, el y yo éramos muy buenos amigos, siempre jugábamos juntos, pero…- decía Copefed pero por algún motivo se quedó callado.

-¿Pasa algo papá?- pregunto Copefed al ver que su padre se había callado en seco.

-Cuando empezamos a estudiar, el eligió ir a la región de Feón a estudiar a los pokemons de allá, pues dicen ahí viven los pokemons mas hermosos del mundo, y pues ese era su sueño. Yo por mi parte, me entrene para ser un maestro pokemon, pero prometimos que nos volveríamos a ver- dijo el papá de Copefed, hizo una pequeña pausa para agarrar un poco de aire y limpiarse las lágrimas y después continuó.

-Lamentablemente, yo me hice un entrenador pokemon exitoso, que pronto trabajaría para la Liga Alpha, y eso no me dejaba tiempo para nada. Y al parecer el también era un hombre muy ocupado. Tiempo después, me informaron que el había muerto en un accidente, en una cueva. Eso paso justo cuando varios ataques se estaban dando por todo el mundo, y por eso no pude confirmar la noticia. El tiempo pasó, y yo ya no supe nada de ese caso, y lamentablemente, tenía mucho miedo de saber la verdad, así que me resigne y no busque más respuestas- terminó de decir.

-Pero ahora me doy cuenta de que esa historia fue mentira, y de que el sigue vivo- dijo con una sonrisa.

Los dos niños estaban completamente callados, y no sabían que decir.

-Fui un estupido al perder las esperanzas- agregó seriamente y con una mirada de perdición.

-Lamentablemente, no se si mi papá y mamá estén bien- dijo Alter.

-De eso yo si estoy seguro. El era muy bueno peleando batallas pokemon- dijo Copefed con una sonrisa para tratar de calmar a Alter.

El estadio estaba lleno de gente, y por lo tanto, de ruido. Habían muchas luces por todas partes, y por primera vez en muchos años en Ciudad Verde, se podían ver las estrellas. Esos majestuosos faros que alumbran a quien se pierde en la noche, por fin volvían a hacerse presente. Pero nadie los miraba, todos estaban preocupados y asustados por lo que había pasado.

La casa de los Alait, era pequeña, al igual que la mayoría de los demás, puesto que no cabían tantas. Pero a pesar de eso, los cinco, Mariam, los dos Copefeds, Capy y Alter, pudieron entrar sin muchos problemas.

Cuando los hombres entraron, Capy y su mamá se encontraban jugando naipes.

-Ni en estos casos dejan su vicio- bromeó el papá de Capy.

-No molestes Copefed que esto esta divertido- dijo Mariam sin dejar de ver sus cartas.

-Muy bien, oye ¿a que no sabes quien es este niño?- le dijo Copefed a Mariam señalando a Alter.

-Si, es Alter Alait, hijo de tu primo. Capy me lo dijo- dijo Mariam hipnotizada por las cartas. Eso hizo que Copefed se desilusionara, pues el apostaba con sorprender a su esposa.

-Oh, ya lo sabes…- dijo desilusionado.

Una vez que los cinco estaban dentro de la casa, Copefed sacó de una bolsa que tenía la casa de acampar, un radio de pilas y lo prendió. El radio empezó a hacer un ruido muy extraño puesto que no captaba ninguna estación.

-Olvídalo, no vas a encontrar ni una estación en este momento que este transmitiendo algo. ¿Qué no viste que atacaron las estaciones K-29 y V-168?- dijo Mariam sin dejar de ver los naipes.

-¿Quién dijo que buscaría estaciones de la ciudad?- dijo Copefed con seriedad, tratando de encontrar una estación.

-Como quieras, yo ya lo intente- dijo Mariam.

-¿Buscaste en estaciones extranjeras?- preguntó Copefed.

-Sabes muy bien que apenas y capta las señales de Ciudad Plateada, ¿y tú quieres oír estaciones de otras regiones? Pero veo que te afectó la cabeza la noticia de tu primo- dijo seriamente Mariam.

Copefed prefirió no responder, para no empezar ninguna discusión.

Las horas pasaron, y a pesar de que ya era muy noche, aún había mucha gente por todas partes.

Y después, de un rato, cuando los cinco ya estaban dormidos, un tono de celular retumbó por toda la casa de acampar despertando a Copefed.

-¡Maldición con esa porquería!- dijo furioso Copefed buscando entre las cosas de la casa el celular, hasta que lo encontró y contestó.

-¿Bueno?- preguntó medio dormido Copefed.

-Hola primo- dijo una voz ronca.

Copefed quedó petrificado y no pudo contestar, pero la voz no dijo otra cosa. Copefed no podía creer lo que sucedía y después de un gran esfuerzo logro contestar.

-¿Fer… Fer… eres tu?- preguntó temeroso Copefed.

-Hola primo- dijo nuevamente la voz.

-¿En donde te encuentras?- preguntó Copefed.

-En un lugar hermoso- dijo la voz.

-¿Pero en donde? ¿Te encuentras bien?- preguntó Copefed.

-Pues me siento mejor que antes- dijo la voz.

-¿Pero donde te encuentras?- preguntó Copefed tratando de sacar esa tan ansiada respuesta.

-Atrás- dijo la voz.

Copefed por puro instinto volteó rápidamente pero quedo petrificado del susto al ver la cara blanca de su primo llena de heridas sangrantes, con unos ojos blancos y una sonrisa de lunático.

-Hola primo- dijo la cara, y Copefed abrió sus ojos por completo, casi hasta salirse de sus orbitas por el susto, y después gritó muy fuerte, y solamente se escuchó una risa diabólica hasta que esta desapareció y Copefed escuchó la voz de Mariam.

-¡Copefed despierta, por favor despierta, es solo una pesadilla!- gritaba Mariam, tratando de despertar a Copefed, hasta que lo logró.

Copefed estaba empapado en sudor y estaba muy agitado y su cara estaba pálida.

-Valla, que bien que despertaste, ya nos tenias muy asustados- dijo Mariam

Copefed no respondió, simplemente se quedó sentado respirando con mucha dificultad.

-¿Te encuentras bien papá?- preguntó preocupada Capy.

-No te preocupes hija, solo tuve una pesadilla- dijo aún asustado Copefed.

Ya era de mañana, y el Sol ya estaba alumbrando todas partes, y nuevamente, el ruido se había apoderado del estadio. Sin embargo, el estado de luto se notaba en la mayoría de las personas que se hacían una fila para revisar la lista de los desaparecidos.

Y así como había tristeza, también había mucha felicidad en los niños que jugaban por todo el estadio, que había perdido un par de columnas de la entrada por los ataques.

-Espérenme, iré a revisar la lista de desaparecidos, puede que tus padres ya estén aquí Alter- dijo Copefed vistiéndose rápidamente para formarse en la enorme fila que cruzaba desde un extremo del estadio hasta el otro.

Una vez que Copefed se terminó de vestir salió rápidamente de la casa de acampar y se dirigió a la enorme fila.

-¿Escuchaste lo de las muertes?- escuchó que le preguntaba un señor a otro.

-Si, es increíble que el número de muertes se halla incrementado de esa manera, y lo peor es que aún no dan con los responsables de estos terribles ataques- respondió el otro.

-Lo peor, es que ahora las relaciones con la Liga Pokemon se han rotó por completo- dijo el otro señor.

-¿Y tú como es que te enteraste de todo eso?- preguntó el otro señor.

-Ayer, cuando los ataques se estaban dando, varios entrenadores pokemon trataron de ayudar, lamentablemente se dio un fuego cruzado entre los entrenadores, la policía y los que en verdad eran los malos, esto ocasionó confusión ya que la policía creyó que los entrenadores estaban detrás de todo esto- dijo seriamente el señor.

–Esto seguro los tacha como traicioneros, y con eso, despídete de toda relación alguna- terminó diciendo.

-¿Pero que acaso no entiende el gobierno que esto no es causado por entrenadores pokemon?- preguntó el otro señor.

-Pues ellos no tienen toda la culpa, puesto que esto es un efecto de la guerra pokemon de hace unos cuantos años, y esa batalla si fue su culpa- dijo el señor bien informado.

-¿Pero ahora por que atacaron? ¿Qué buscaban?- preguntó el otro señor-

-Al parecer buscan algo que no pudieron robar en los ataques anteriores, y al parecer ellos saben que eso se encuentra aquí. Pero no tengo ni idea de que es lo que busquen- dijo el señor.

Copefed apenas había avanzado solo un par de metros desde que había llegado, pero ahora le interesaba más esa platica.

-¿Y que me dices de todo lo demás? ¿Cuándo vamos a poder regresar a nuestras casas?- pregunto el otro señor.

-No lo se, pero no creo que sea pronto puesto que casi todo quedó en ruinas, todos los hospitales, están destruidos, entonces la atención medica viene de ciudad Plateada, los alimentos, al parecer están viniendo solo de ciudades de Kanto, puesto que otras regiones también habían sido atacadas, y bueno, yo creo que este es el fin para esta ciudad- dijo el señor.

-¿Y apoco solo esta gente se salvó? Aún que se haya llenado el estadio, no creo que sea toda la gente de Kanto- dijo el otro señor.

-Por supuesto que no, están otros dos refugios- dijo el señor.

Al oír esto, Copefed se estremeció, pues las esperanzas de encontrar a su hermano incrementaron.

-¿Y bien, en donde están, o que?- dijo el otro señor.

-Bueno al parecer, uno es cerca de la colonia Jardines Negros, y el otro, se encuentra justo en el camino de ciudad Verde, a ciudad Plateada- dijo el señor.

-¿Señor, se puede mover por favor tengo mucha prisa?- le dijo una señora a Copefed, puesto que la fila ya había avanzado desde ya hace tiempo y este no se había percatado.

-Oh, discúlpeme- dijo Copefed y avanzo rápidamente.

Copefed tardó casi una hora en poder llegar al final. Pero a pesar de eso él sabia que todo ese tiempo había valido la pena, además de que había obtenido información importante.

-Buenos días, vengo a buscar a alguien- dijo Copefed un poco nervioso.

-Claro, el nombre de la persona- dijo el muchacho que estaba detrás de una mesa y ahí tenia una lista. El muchacho era muy serio, pero en esta circunstancia tenia todo el derecho, puesto que estar sentado atendiendo a cientos de personas debería de ser un trabajo muy frustrante.

-Fernando Alait- respondió Copefed.

-Muy bien, por favor espere- dijo el muchacho y con mucha flojera agarro la lista y empezó a ojearla.

-Mire, aquí no tenemos a ningún Fernando Alait- dijo el muchacho.

Eso le cayó como un balde de agua fría a Copefed, pero pronto cambiaria a una inmensa felicidad al escuchar lo que el muchacho le dijo después.

-Fernando Alait se encuentra en el refugio número dos, así que no se preocupe. Ahora por favor muévase que hace cola- dijo el muchacho seriamente y con cara de pocos amigos.

Copefed no dijo nada, simplemente salió de la fila con una gran felicidad de saber que su primo estaba con vida.

Copefed se dirigía a la casa de acampar, cuando mirando al cielo, vio sobre el domo del estadio, una figura oscura de un humano encapuchado. Y como por arte de magia, todo el rededor del domo se lleno de figuras similares.

-¡Auxilio!- gritó una señora, y toda la gente volteó hacia esta. La señora, como otras muchas personas estaban petrificadas por esas extrañas figuras, y la gente que aún no las había visto tardaron en comprender lo que sucedía.

-¡Huyan!- gritó un señor, y la gente empezó a tratar de huir por las salidas del estadio pero estas fueron bloqueadas por las mismas figuras encapuchadas.

Toda la gente estaba asustada, sabían que esta vez no podrían escapar.

Los oficiales que se encontraban a las afueras del estadio, se pusieron a atacar a las figuras pero estas sacaban unos campos de fuerza que repelaban cualquier cosa.

-¡Estamos perdidos!- lloraban varias personas, todas tratando de irse al centro, ya que este era el único lugar en que podían estar mas lejos de esas cosas.

Copefed trato de ir hacia donde se encontraba su familia pero era inútil, la gente se juntaba cada vez mas hacia el centro, haciendo difícil el poder moverse.

Y después la gente del centro empezó a gritar y a señalar hacia arriba.

Una esfera negra del tamaño de una camioneta, rodeada de pequeños rayos y luces azules, descendía del cielo justo en medio del estadio.

La gente del centro empezó a correr hacia fuera para esquivar la esfera, y esto ocasionó un caos terrible, pues la gente empujaba hacia adentro, y la gente del centro empujaba hacia fuera.

La esfera se detuvo a unos cinco metros del suelo, y empezó a disolverse hasta que solo quedo una figura negra.

Esa figura era como las demás, pero esta parecía ser el líder.

La figura era la de un encapuchado, justo como las demás.

Toda la gente esta petrificada, pues sabían que estaban en un gran problema, y no podían huir.

La figura, levanto uno de sus brazos y después empezó a hacer una especie de circulo en el aire, hasta que se formó una esfera de color negro en su totalidad. Después con el mismo brazo señalo hacia una parte del estadio, y la esfera salió disparada a toda velocidad hasta estrellarse con las butacas del estadio que estaban ocupadas por mucha gente, esto ocasionó una enorme explosión que abarcó una gran área, y lanzo enorme pedazos de roca por el aire.

La gente empezó a correr por todas partes sin pensar lógicamente. Eran solo unos pocos los que se disponían a pelear.

-¡Silencio!- gritó la voz, y esto silenció todo el estadio, haciendo que la gente se quedara petrificada como por arte de magia.

-¿Por qué los humanos cuando se ven en problemas, no los enfrentan?- preguntó el encapuchado con la fuerza de voz suficiente para que todos en el estadio lo escucharan.

-¿Por qué los humanos dependen de las armas y de los pokemons?- volvió a preguntar el encapuchado.

-Son unas criaturas que hacen juicio de todo. Este merece morir, este merece vivir- dijo el encapuchado.

-Son unas asquerosas criaturas que no agradecen por lo que tienen, y que siempre buscan mas- dijo el encapuchado.

-Son unas asquerosas criaturas que no se saben defender, y que por eso, siempre usan a los demás. ¿Por qué, por que asquerosas criaturas, por que son así?- dijo el encapuchado.

Después el encapuchado guardó silencio, y otra vez empezó a ser envuelto en una manta de energía negra hasta hacerse una esfera de color negro, y esta empezó a ascender, hasta a unos cincuenta metros y ahí esta desapareció. Pero a pesar de eso, la voz del encapuchado se volvió a escuchar.

-Como yo no soy una asquerosa criatura como ustedes, les daré una oportunidad. Si es que aquí hay humanos con valor, les daré una oportunidad que lo demuestren y se defiendan. Si es que sobreviven, ya no los volveré a atacar, al menos hasta que consiga lo que busco…- dijo la voz.

Cuando esta se silenció, los encapuchados que estaban en el domo bajaron de un salto hasta quedar enfrente de las personas que se encontraban en las orillas, y después se acercaron lentamente.

-Maldición, las van a matar- murmuró desesperado Copefed.

Pero de repente mucha gente empezó a acercarse hacia los encapuchados con pokebolas en las manos.

-¡Ya no huiremos mas! ¡Hemos perdido a muchos, pero hasta aquí!- dijo un señor de los que se habían acercado al centro y sacó de su pokebola a un Pidgeotto.

-¡Los que no quieran morir… ataquen!- dijo el señor, y después de esto varios rayos de color rojo empezaron a salir y estos tomaron formas de pokemons.

Cientos de pokemons, terrestres y aéreos atacaban a los encapuchados tratando de detener su avance.

Habían desde pequeños Ratatas, hasta enormes Onix, todos peleando por defender a sus entrenadores, y a toda la demás gente.

Cientos de rayos salían disparados hacia todas las direcciones, algunos dando en personas, otros en pokemons, otros en los encapuchados, y otros se estrellaban en la estructura del estadio. Esto ocasionaba que la gente empezará a alborotarse.

La estructura del estadio se debilitaba cada vez más por los impactos de los ataques de ambos bandos, y Copefed lo sabia, así que decidió abrir una salida para que la gente pudiera huir.

Copefed busco entre sus pokebolas hasta encontrar una de color azul en su totalidad, y después apunto hacía el cielo y un rayo rojo salio de esta y tomó la forma de un pokemon de color azul con blanco.

El pokemon era un poco más grande que un humano, y a pesar de que no batía sus alas para volar, este flotaba en el aire.

La gente que se encontraba junto a Copefed se apartó un poco por el pokemon que este acababa de convocar.

-¡Muy bien Latios, quiero que me eleves por favor!- le gritó Copefed a su pokemon, y este descendió para que Copefed pudiera subirse a su lomo.

Una vez que Copefed esta arriba, Latios se volvió a elevar.

-¡Ahora Latios, dirígete por favor hacia esa dirección!- gritó Copefed señalando el lugar en donde se encontraba una de las entradas, y Latios salió a una velocidad impresionante pero a pesar de tal velocidad, y de que el lugar al que debía ir estaba demasiado cerca, Latios logró detenerse sin ningún problema.

-¡Señores quítense! ¡Por favor háganse a un lado!- gritó Copefed a las personas que se encontraban enfrentando a los encapuchados.

Pero no se podían mover, si lo hacían corrían el riesgo de que fueran atacados por los encapuchados, así que Copefed no tuvo otra opción que arriesgarse y efectuar, a pesar de esa situación su plan.

-¡Latios, quiero que lances un hiper rayo a las figuras de negro que están bloqueando las salidas!- gritó Copefed, y su Latios empezó a formar de su hocico una bola de energía blanca que después salió disparada en forma de rayo que se estrello con los encapuchados ocasionando una enorme explosión que derrumbo parte de la estructura del estadio, haciendo que la salida se expandiera, pero haciendo que se perdieran vidas humanas, pokemon y de los encapuchados.

-¡Ahora huyan!- gritó Copefed a las personas que estaban petrificadas mirándolo.

-¡¿Qué esperan?! ¡Ellos dieron su vida por ustedes, ahora no hagan que eso sea en vano!- grito Copefed con los ojos cristalinos. A el le dolía haber hecho lo que hizo, pero no había otra opción.

La gente reaccionó y empezó a avanzar hacia la salida mientras Copefed y otros entrenadores los defendían de los encapuchados, que lanzaban unos misteriosos rayos.

Sin embargo a pesar de que ahora la gente podía salir, los encapuchados ganaban terreno, pues no les afectaba mucho los ataques de los pokemons. Los entrenadores caían uno por uno, y las defensas se debilitaban. Los encapuchados ocasionaban explosiones que hacían que gente y pokemons murieran al instante. No había muchas defensas.

Copefed ya luchaba con sus seis pokemons, al igual que muchos otros, pero eso no era suficiente, pues los encapuchados los superaban en un número impresionante.
…
…
Copefed estaba cooperando con otro entrenador que tenía un Raichu. Los dos estaban defendiendo a unas personas que habían quedado acorraladas por varios encapuchados.

-¡No creo poder más señor!- dijo el entrenador con el cual Copefed se encontraba.

-¡Por favor resista, Latios, ayuda a Raichu!- dijo Copefed.

Latios estaba bloqueando varios ataques de los encapuchados con un campo de fuerza, pero su energía se reducía cada segundo. Raichu, que ya no tenía energías para seguir en la batalla, yacía en el piso, y no podía moverse.

-¡¿No tiene otros pokemons?!- preguntó el señor del Raichu desesperado.

-¡Si, pero ellos se encuentran peleando en otra parte!- dijo Copefed que solo miraba con angustia a su Latios.

El campo de fuerza se estaba haciendo cada vez mas pequeño, y Latios apenas y podía estar en el aire.

Los encapuchados siguieron lanzando rayos, hasta que el campo estalló y se desvaneció lanzando a Raichu y a Latios, hacia donde se encontraban sus entrenadores y las demás personas.

Ya no tenían escapatoria, los encapuchados se acercaban lentamente sin que nadie les pudiera hacer frente.

Copefed y las demás personas se encontraban acorralados, sin defensas y con los encapuchados con sus ataques listos, pero en ese instante un rayo cayó del cielo dio justo en los encapuchados.

Todos voltearon hacia arriba, y vieron cientos de pokemons voladores con entrenadores en sus lomos que habían llegado.

-¡No se preocupen, los refuerzos ya están aquí!- dijo uno de ellos que venía montado en un Flygon, junto con otros cuatro entrenadores que se pusieron en medio de los encapuchados y las demás personas.

Y así como estos cinco entrenadores habían descendido para unirse a la batalla, así lo hicieron otros cientos de entrenadores, de varias edades, y de todos los sexos.

-¡Charmeleon repélelos con lanzallamas!- gritó uno de los entrenadores.

-¡Ayúdalo con chorro de agua Croconaw!- gritó otro.

Y los dos pokemons lanzaron un poderoso ataque combinado que empezó a acabar con los encapuchados.

-¡Gengar usa bola sombra para ayudarlos!- gritó un entrenador que se encontraba a lado de Copefed.

-¡Hypno, usa hipnosis y duérmelos!- gritó otro entrenador.

-¡Tu Flygon, usa hiper rayo y bórralos del mapa!- dijo el entrenador que los había salvado al principio, y su Flygon formó desde su hocico una gran esfera de energía y después un rayo de luz intensa salió de esta y empezó a borrar, literalmente a los encapuchados uno por uno hasta que por fin no quedó ninguno.

Pronto, los entrenadores fueron ganando terreno, y en un par de horas, la batalla había terminado. A pesar de eso, se respiraba un ambiente de dolor, pues muchas personas y pokemons habían muerto en esta.

El estadio había terminado destruido por completo, y también sus alrededores. Pero a pesar de eso, la gente que en un principió logró escapar, había vuelto para ayudar en algo, a las que todavía se encontraban dentro de lo que antes, había sido el estadio Roy Newer.


Muy pronto el capitulo 8, la verdadera guerra por fin comenzara?
Ce n'est pas un poem. Seulment la voix de ma vie.

Militia est vita